Es domingo de perros mudos y cementerios,
de la ramera absoluta que monta tus huesos.
¿A donde va la quimera del próximo cadáver?
¿Al lago de las estrellas sin días?
¿A los jardines demenciales de la casa despoblada?
¿Al asilo de la ciencia del exacto tirano?
¡Vamos hasta el sitio de las almas niñas desangradas!
¡Bebamos en armoniosos sorbos su pequeño sexo!
(Feliz día de muertos)
Comentarios
que arranca más de un suspiro, versos intensos
que nos regalas, un placer leerte.
Un abrazo.