[FONT="]La Psoriasis se me detectó como a los 25 años. Comenzó en mi espalda, con una picazón terrible que no podía detener y dejó mis sábanas manchadas de sangre. Fue mi amada madre quién me acompañó a la clínica y fue una maldita enfermera con cero tacto y humanidad quien me dijo que esta enfermedad era crónica, por lo que la tendría toda la vida. A los años se me multiplicó por todo el cuerpo, en piernas y brazos y hasta el cuero cabelludo. Después de 10 años con la Psoriasis activa dentro de mi organismo, puedo decir que soy un sobreviviente.[/FONT]
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[FONT="]Esta enfermedad se produce cuando tu sistema nervioso se altera y algo en tu cuerpo activa la excesiva mitosis de células epidérmicas, que se acumulan en placas, al principio con coloraciones rojizas y luego como auténticas costras, si no te sabes cuidar. Por aquellos años estudiaba en la universidad y estaba comprometido en cientos de proyectos sociales y medioambientales, de allí que mi cerebro pensaba día y noche sin parar. Creo que eso fue el origen de la activación de mi Psoriasis.[/FONT]
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[FONT="]También hay un origen genético. Después de que se detectó en mí la enfermedad, mi madre descubrió unas leves manchas en sus codos, claro que nunca han representado un problema para ella, pero de ella heredé la Psoriasis. Imposible culparla de algo, ni siquiera ella misma lo sabía, y en el fondo prefiero que sea yo quien cargue esta cruz en vez de mi madre. Afortunadamente, en ella la enfermedad es leve.[/FONT]
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[FONT="]Lo que si me preocupan son mis hijos. Rezo con todas las fuerzas del mundo para que mis niños no sufran lo que yo padezco, y con mi mujer estamos atentos a cualquier leve aparición o signo de la enfermedad, para tratarlo cuanto antes. Por ellos cruzaría el fuego y el mar y haría lo imposible para costear todo tratamiento posible. [/FONT]
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[FONT="]El mejor tratamiento es las cámaras de fototerapia, pero como es relativamente costoso, aún no lo he practicado.[/FONT]
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[FONT="]Con lo que si me controlo en la actualidad son unas cremas dérmicas que mandó a preparar a la farmacia, con orden médica de mi dermatólogo. Lo malo es que me duran una semana a lo sumo, ya que soy bastante grande y las aplicaciones del producto me duran nada. [/FONT]
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[FONT="]También he eliminando el alcohol, lo que contribuye a demorar la multiplicación de células, al punto que bebo solo en celebraciones familiares, por lo que puedo decir que no podría nunca ser un alcohólico, gracias a la Psoriasis.[/FONT]
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[FONT="]Los baños de sol también son aconsejables, claro que nunca al nivel de poder estar todo un día en la playa, principalmente por la vergüenza que me acarrea mostrar mi cuerpo con marcas. A pesar de no ser una enfermedad contagiosa, me incomoda exhibir mi enfermedad y utilizo camisas de manga larga hasta en verano. Esta es una de las partes mas crueles de padecer Psoriasis: la lucha sicológica con la que vivimos a diario para presentarnos a los demás, el no malinterpretar esas miradas que te puedan incomodar a tus manos, brazos o rostro incluso, y el hecho de entablar pareja si tu no estás preparado para quererte tu primero, con la enfermedad a cuestas.[/FONT]
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[FONT="]El peor nivel al que he llegado con esta enfermedad es el no cuidarme lo suficiente y eliminar escamas de piel como una serpiente, como si fuera el hombre de arena del hombre araña y dejara un rastro de mi persona por donde me he sentado. Aquellos días son un martirio, cuando no te tenido dinero para encargar mis medicamentos y mi la piel está delicada, tirante y con picazón que te llega a desesperar. Te cambia el ánimo y tienes que ingeniártelas para que tu piel se hidrate sanamente y llegues a una estabilidad emocional que te permita seguir trabajando, estudiando o lo que hagas. Claro que lo peor sería llegar a la
Artritis Psoriásica, que es cuando se empiezan a deformar las articulaciones.[/FONT]
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[FONT="]Y bueno, seguimos luchando. Esta última semana ha sido relativamente buena para mi cuerpo y mente, utilizando mis medicamentos y luciendo mi piel suave, claro que solo en casa, con los míos. Como les digo, me incomoda mostrar mis manchas. Mi mujer, quien me conoció padeciendo Psoriasis y me ha apoyado siempre en este enfermedad, me acaricia la espalda y disfruta mi buen humor, aparte de felicitarme al tener borrado de mi rutina el alcohol. No les niego que también quisiera ir a fiestas y beber en forma normal, pero el miedo a descamarme y volver a “convertirme en serpiente” es mucho más fuerte.[/FONT]
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[FONT="]A veces pienso en el futuro y sueño con estar en la playa nadando con mis hijos y esposa, sin ninguna marca en mi cuerpo, totalmente sanado. Claro que también se me ocurre que, como nuestro organismo acelera las células epidérmicas, nuestra sangre posee un gen especial que podría seleccionarse para ir en ayuda de personas con piel quemada y colaborar en una rápida producción de la piel que sirve como injerto. Entonces, nosotros, las personas que padecemos Psoriasis, seríamos donantes muy cotizados para miles de personas. Yo pondría mi sangre gratis, con tal de colaborar. [/FONT]
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[FONT="]Y analizando esto último, y aunque suene risible, puedo agregar que en verdad parece que regenero mi piel rápidamente cuando he tenido alguna herida, y no se si esté relacionado, lo más probables es que no, pero nunca me he roto un hueso. Quizás, puede ser que los enfermos de Psoriasis seamos como un Wolverine de los X-Men, solamente que un poco menos evolucionados.[/FONT]
Comentarios
Un texto literario no es simplemente un texto en el que cuentas una cosa y ya está, es una reconstrucción artificiosa de una realidad, no una realidad en si misma, igual que el cine o el teatro; incluso en el ensayo o la crónica periodística, más cercanos a narrar de forma objetiva realidades, suelen tener reflexiones subjetivas construidas con claras intenciones literarias, porque, si consigues hacer sentir a tu lector lo que tu sientes, creas un puente de conexión muy poderoso en el que emociones e ideas se transmiten a la velocidad de la luz, por eso te recomiendo que hagas uso de figuras retóricas como la metáfora, repeticiones, etc., cuando leas fíjate como lo hacen los autores, no solo importa lo que te cuentan, sino cómo lo cuentan.
Un saludo
Cuando lo leía pensaba que en algún momento al final llegarían las palabras claves para hacer del texto un circulo y se cumpliera con el cuento... pero no. Te sugiero que pienses en un final... no se por qué, quizá exceso de imaginación o costumbre, imaginé que las escamas de la psoriasis se convertirían en algo irreal...
Saludos
En literatura, al igual que en el resto de la vida, el fin no justifica los medios. Cómo se cuentan los hechos, ya sean reales o imaginados, tiene que ser interesante por si mismos.
La parte buena es, que la técnica puede ser trabajada, no necesitas 'nacer con el don'
Ánimo, y a disfrutar escribiendo.