Eres tan mía
como yo tuyo,
musa incorpórea,
belleza asexuada,
esclava de mis demonios,
silenciosa compañera
en sombríos trances,
frio abrazo nocturno,
despiertas a mi lado
y no dices nada,
compañera callada,
de presencia que asola,
en ausencia anhelada.
Comentarios
Comienzas con un bello y melancólico poema personalizando la soledad como "silenciosa compañera", inseparable; ella y el sujeto se pertenecen, son uno, íntima conjunción en "sombríos trances". Tener la soledad por musa puede producir buenos poemas, pero tristes.
Espero poder leer otros para conocerte mejor.
Este me ha gustado mucho.
Saludos.
Hola, Manel.
Veo que este fue tu primer poema publicado y merece la pena ser leído y comentado, pues tratas un tema común en literatura, con tu propio estilo y sentir diferente. Me gusta la identificación del personaje con la soledad: "son uno", se pertenecen el uno al otro.
Y, al leer el poema, siento los pasos de esa soledad humana caminar por senderos nublados. Creas un clima sin sonidos,sin luz...
Muy lograda la sensación de soledad.
Saludos.