Fugacidades
-Quédate conmigo,
le dijo el río.
-No puedo detenerme,
responde el agua,
voy a morir al mar,
es mi destino.
-Quédate conmigo,
dice la flor al rocío.
-No puedo detenerme
ya el sol nacido.
-Quédate conmigo,
grita el corazón.
-No puedo detenerme,
dice el amor.
Soy efímera ilusión
entre tú y yo.
-Olvídalo,
ordené al corazón.
-¿Cómo vivir sin amor?
me preguntó.
27 de marzo,2014
Comentarios
Gracias, Manel. Seguimos dialogando y eso es lo bueno.
En cuestiones de amor, la terquedad del corazón supera a la de la realidad.¿Cómo vivir sin amor? Y no encuentro respuesta ni en el poema ni en la vida.
Dices que "va y viene"/ y un día se queda".¡Como si tuviéramos toda el tiempo que quisiéramos. Dice Caballero Bonald: "somos el tiempo que nos queda"
y nosotros jugando al escondite, como dices en tu poema "Amiga"...
Tengo un poema que dice : "va y viene/va.../ y no vuelve". Tendría un día pesimista, pero cuando el amor se hace tanto de rogar...
Gracias por tu esperanzador comentario, a pesar de las barreras que la vida pone al amor.
Gracias por leer mi poema y detenerte a dejarme unas palabras.
Debes de tener un terco corazón -como yo- que se resiste a olvidar el amor.
Saludos.
Me encantan estos diálogos poéticos, que por la forma y el tema, los encuentro originales. Expresan la fugacidad de las cosas, frente al deseo de permanecer. El "Quédate conmigo" es un ruego, un miedo a la soledad, un deseo de intimidad negado una y otra vez.
Lo que más me impacta es el diálogo final entre el corazón y el amor que no corresponde. ¡"Olvídalo"!, le dice la razón al corazón, y entonces nos dejas un final excelente :" ¿Cómo vivir sin amor?".
¡Muy bueno, Sinrima. Mi felicitación!
Un afectuoso saludo.
Gracias, Arroyo. Después de tantos días sin aparecer, es una alegría encontrarte.
Tú siempre entiendes los poemas y me gusta tu forma de comentar.Percibes el deseo de continuidad, de permanencia, y la negación impuesta por la fugacidad de la vida.
También, en algunos casos, como el amor, la fugacidad la aceleran las conductas de los amantes, del no saber corresponder, o no saber amar.
Bueno, que me alegro de tenerte, fugazmente, por aquí.
Un abrazo
Un potentísimo motor; así que hay que cuidarlo, sin agobios, pero con mimo.
Me viene a la memoria la frase de Lenio -¿Por dónde andará?-, que decía:
"Quiéreme, pero no acapares mi ser".
Gracias por tu compañía, Amparo.Somos veteranas en activo; quedan muy pocos.
Hola. Pensé haber comentado este poema tan original en su forma y tan filosófico en su tema.
Nada permanece el tiempo que uno desea.Ni el placer, ni el dolor y, aunque lo sabemos, intentamos retener lo placentero, pero, casi siempre la estabilidad del momento depende de otras manos además de las nuestras, como pasa con el amor.
Como ya te han dicho, el final, que dejas en suspense, es excelente.No hay respuesta a esa pregunta.
Mi felicitación.
Saludos.
De las cosas fugaces que cito, el amor es la única que, o se retiene a cuatro manos, o se escapa, tienes razón: no depende de uno solo. Me ha gustado ese matiz y que tampoco tú tengas respuesta a "¿Cómo vivir sin amor?".
Un afectuoso saludo.
La última estrofa, resume todo el poema: nada puede detenerse; el destino de las cosas es pasar y morir.
Me gusta mucho la insistencia en "Quédate conmigo", que intensifica la soledad de quien siente el fluir de todo; el alejarse las cosas que desearía ...
Y no encuentra respuesta a "¿cómo vivir sin amor"?
Un abrazo.
Y una estructura muy bonita
Muchas gracias, Calima. Aprecio mucho tus comentarios.
Un abrazo
Me alegro de que te guste y de ver que vuelves a publicar tus poemas.
Gracias por tu visita y comentario.
Un abrazo.