Encantada de que nos leas y participes Amparo , este es el privado que mande antes a Neverwinter. Besos, Chelo.
Jajaja, nunca me habían comparado a una gata en celo, jajaja. Y eso que gata soy, que nací en los madriles.
Me alegro que lo estes llevando bien, y te entiendo con lo de estar en casa de otra gente, lleva tiempo. Yo me voy en un rato a las Orcadas una semana a visitar a los suegros (aquí los coles tienen 2 semanas en Semana Santa) y me apetece bien poco y eso que son buena gente, pero me gusta hacer lo que me da la gana en mi casa y ahora me toca ser la "niña buena" una semana.
También me alegro delos de los cursos de programación, yo estoy haciendo uno a distancia por la universidad de aquí, no de programación exactamente, es un curso de Microsoft Office, con el que te dan un titulito que dice que sabes usarlo, ahora te lo piden para un montón de cosas. Estoy con la parte fundamental y luego ya pasa al correo electrónico, word y excel. Una parida, pero necesaria, un aro más para saltar y encontrar curro. Aparte de que odio la informática, mi hermana se llevó los genes para ello. En fin, me llevo el libro y a ver si esta semana me pongo a ello que tengo que acabar todo el curso menos excel en junio.
Y tu te quejas de rollo, pues el mío no se queda corto.;)
Pásatelo bien, sigue con tu programación y disfruta el tiempo que te queda en Albacete.
Encantada de que nos leas y participes Amparo , este es el privado que mande antes a Neverwinter. Besos, Chelo.
Jajaja, nunca me habían comparado a una gata en celo, jajaja. Y eso que gata soy, que nací en los madriles.
Me alegro que lo estes llevando bien, y te entiendo con lo de estar en casa de otra gente, lleva tiempo. Yo me voy en un rato a las Orcadas una semana a visitar a los suegros (aquí los coles tienen 2 semanas en Semana Santa) y me apetece bien poco y eso que son buena gente, pero me gusta hacer lo que me da la gana en mi casa y ahora me toca ser la "niña buena" una semana.
También me alegro delos de los cursos de programación, yo estoy haciendo uno a distancia por la universidad de aquí, no de programación exactamente, es un curso de Microsoft Office, con el que te dan un titulito que dice que sabes usarlo, ahora te lo piden para un montón de cosas. Estoy con la parte fundamental y luego ya pasa al correo electrónico, word y excel. Una parida, pero necesaria, un aro más para saltar y encontrar curro. Aparte de que odio la informática, mi hermana se llevó los genes para ello. En fin, me llevo el libro y a ver si esta semana me pongo a ello que tengo que acabar todo el curso menos excel en junio.
Y tu te quejas de rollo, pues el mío no se queda corto.;)
Pásatelo bien, sigue con tu programación y disfruta el tiempo que te queda en Albacete.
Chelo
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Jajaja yo también iba a proponer lo mismo, seguir por privados, más que nada por si estábamos llenando el foro de cosas que no tienen nada que ver con su temática, pero vamos que lo mismo me da por aquí que por allá.
Hoy he notao un salto más de confianza, me noto un poco más como en casa estando en casa ajena. Me pasa como a ti, los dueños de la casa son buenísima gente, no me puedo quejar en nada, pero aún así se hace raro. Realmente me fui para poder hacer más cosas y sí, tiempo tengo más, pero por ejemplo a tocar la guitarra, que es una de las cosas que quería retomar, no me atrevo por vergüenza y por si molesto. Supongo que como todo, lo que ganas por un lado, lo pierdes por otro.
Los cursos me han servido como para aislarme un poco, esos momentos en que te notas un poco raro, de ahí que les diera tan duro al principio. Tengo que decir que cuanto más cómodo estoy aquí, más lento avanzo y menos les dedico xD Si necesitas ayuda o algo con los tuyos, avisa! Que aquí tengo un informático a mi disposición.
Y nada, acabo con un chisme. ¿Te acuerdas de la pequeñaja que te conté que vivía por aquí cerca? Pues la noticia buena es que la veré este finde. La mala, que se está echando novio, grrrr.
Pero el karma me lo compensa, al viñarock vendrá una amiga que es una de las personas que más he querío en mi infancia/adolescencia y que se fue a Madrid perdiendo un poco de contacto, así que me alegra estar aquí para poder verla.
Y nada más, este finde hay mercao medieval muajajaj, seguro que me inspira pa seguir escribiendo sobre espadas y flechas y to eso.
Si te da cosa tocar la guitarra en la casa, vete a un parque, eso era lo que hacia una amiga mia con la flauta (y no va con segundas lo de la flauta). Ahora claro, una cosa es irte a tocar la flauta al Retiro que es enorme y otra irte a un parquecillo de un pueblo. Yo lo haria, oye, y a lo mejor te sacas unas perrillas.:D
Lo del curso va malamente, necesito el office 2010 (o el 2007) y el ladrillo-portatil de mi marido tiene el XP. Podria usar el ordenador de mis suegros, pero entre que el curso no me seduce y que estamos de vacas pues no se si hare mucho.
Yo me voy esta noche a un hotel a cenar y dormir en plan romantico con mi otra mitad, regalo adelantado de cumple, pero como solo podemos hacerlo cuando los suegros estan para cuidar a los peques lo haremos ahora. Ademas que para mi cumple ya me estan organizando algo las chicas (aqui cuando se cumplen las decadas se celebran a lo bestia) asi que se que saldremos de marcha del resto no se nada.
Lo siento por lo de la pequenaja, pero bueno por lo menos ves a tu amiga en el vinarock, lo que tenga que ser sera.
Que envidia!! un mercado medieval, aqui no hacen eso y los echo mucho de menos. Espero que te inspire, yo estoy menos estancada, pero ahora no puedo escribir porque hay que estar con mis suegros o con los enanos. A ver si para la semana me pongo, y dibujo el mapa de una vez que tengo a estos chicos paseandose por una hoja en blanco.
Pasalo bien, sigue disfrutando de Albacete, y vete a un parque a tocar la guitarra, a mi me encanta ir por la calle o estar en un parque y que la gente este tocando. Los jueves cuando hago turno de noche en el bar que esta en el edificio del cine (es un edificio con bar, auditorio y cine) viene gente a pelo a tocar musica tradicional de Shetland y me encanta. Se juntan varios y se monta un conciertillo bastante bueno.
Si te da cosa tocar la guitarra en la casa, vete a un parque, eso era lo que hacia una amiga mia con la flauta (y no va con segundas lo de la flauta). Ahora claro, una cosa es irte a tocar la flauta al Retiro que es enorme y otra irte a un parquecillo de un pueblo. Yo lo haria, oye, y a lo mejor te sacas unas perrillas.:D
Lo del curso va malamente, necesito el office 2010 (o el 2007) y el ladrillo-portatil de mi marido tiene el XP. Podria usar el ordenador de mis suegros, pero entre que el curso no me seduce y que estamos de vacas pues no se si hare mucho.
Yo me voy esta noche a un hotel a cenar y dormir en plan romantico con mi otra mitad, regalo adelantado de cumple, pero como solo podemos hacerlo cuando los suegros estan para cuidar a los peques lo haremos ahora. Ademas que para mi cumple ya me estan organizando algo las chicas (aqui cuando se cumplen las decadas se celebran a lo bestia) asi que se que saldremos de marcha del resto no se nada.
Lo siento por lo de la pequenaja, pero bueno por lo menos ves a tu amiga en el vinarock, lo que tenga que ser sera.
Que envidia!! un mercado medieval, aqui no hacen eso y los echo mucho de menos. Espero que te inspire, yo estoy menos estancada, pero ahora no puedo escribir porque hay que estar con mis suegros o con los enanos. A ver si para la semana me pongo, y dibujo el mapa de una vez que tengo a estos chicos paseandose por una hoja en blanco.
Pasalo bien, sigue disfrutando de Albacete, y vete a un parque a tocar la guitarra, a mi me encanta ir por la calle o estar en un parque y que la gente este tocando. Los jueves cuando hago turno de noche en el bar que esta en el edificio del cine (es un edificio con bar, auditorio y cine) viene gente a pelo a tocar musica tradicional de Shetland y me encanta. Se juntan varios y se monta un conciertillo bastante bueno.
Chelo
Lo de irme a un parque lo pensé, de hecho se lo dije a una amiga, y aquí por parques no será, los hay de todos tipos, todavía soy incapaz de superar la vergüenza que me da (y mira q he tocao varias veces en público), pero lo haré, usaré como motivación el hecho de poder venir aquí y escribirte 'al final toqué en un parque!'.
Si necesitas el office 2010, te lo puedo buscar, no lo diremos muy alto pero seguro que se puede descargar en algún sitio, aunque sea por un buen motivo, que es tu curso.
Espero que te lo pasaras genial en el hotel, supongo que esas noches de libertad se agradecen, yo le dije a mi hermana cuando me trajo aquí que le pagaba una noche de hotel ya que mis sobris se quedaban allí con los abuelos pa no hacerse el viaje, así aprovechaban.
Y el mercado medieval al final ha sido un mercadillo medieval, chiquitillo, más aún que el de Orihuela al que estoy acostumbrado a ir es uno de los más grandes de Europa, pero oye, que mola igualmente.
Lo del Microsoft no es problema, tengo el 2007 que segun la profa vale igual y en el portatil de casa tengo el 2010, asi que cuando llegue a casa tendre que ponerme a ello. Sin excusas.
La noche de hotel genial, pero Dunkete se puso malo y le dio por vomitar, les dio la noche a mis suegros vaya, casi nunca se pone malo, y le dio justo esa noche, pero nosotros no nos enteramos hasta la vuelta.
Por aqui simplemente de visitas turisticas a sitios vikingos, hoy fuimos a un Cairn- como un "panteon" donde metian a los muertos, hay que entrar con linternas y tirandote por los suelos, y los enanos encantados, yo pense que les daria cosilla eso de que hubiera habido gente (y 40 y tantos perros) enterrados alli, pero no. El otro dia fuimos al Ring of Brodgar que es un anillo de piedras tipo Stonhenge, pero son piedras mas delgadas) creo que es el mas grande de Europa y no te pegan el sablado de Stonhenge (ya estuve y me negue a pagarlo).
Aqui esta empezando a haber nevadillas por algunas zonas y estamos a 3 C, asi que frio, pero ya acostumbrados.:)
A ver cuando me dices que has tocado en un parque, venga, que seguro que a la gente le gusta. Espero que el mercadillo te inspirara con la segunda parte, y la escribas prontito.
Lo del Microsoft no es problema, tengo el 2007 que segun la profa vale igual y en el portatil de casa tengo el 2010, asi que cuando llegue a casa tendre que ponerme a ello. Sin excusas.
La noche de hotel genial, pero Dunkete se puso malo y le dio por vomitar, les dio la noche a mis suegros vaya, casi nunca se pone malo, y le dio justo esa noche, pero nosotros no nos enteramos hasta la vuelta.
Por aqui simplemente de visitas turisticas a sitios vikingos, hoy fuimos a un Cairn- como un "panteon" donde metian a los muertos, hay que entrar con linternas y tirandote por los suelos, y los enanos encantados, yo pense que les daria cosilla eso de que hubiera habido gente (y 40 y tantos perros) enterrados alli, pero no. El otro dia fuimos al Ring of Brodgar que es un anillo de piedras tipo Stonhenge, pero son piedras mas delgadas) creo que es el mas grande de Europa y no te pegan el sablado de Stonhenge (ya estuve y me negue a pagarlo).
Aqui esta empezando a haber nevadillas por algunas zonas y estamos a 3 C, asi que frio, pero ya acostumbrados.:)
A ver cuando me dices que has tocado en un parque, venga, que seguro que a la gente le gusta. Espero que el mercadillo te inspirara con la segunda parte, y la escribas prontito.
Chelo
Oops, supongo y espero que el pequeño esté ya bien, yo soy partidario de no decir nada a los padres en estos casos, salvo que sea algo grave, para que no se preocupen y disfruten una vez que pueden, aunque comprendo que un padre siempre quiere saberlo todo de sus hijos.
Aquí al contrario, por fin se va el frío, estaba pensando seriamente en montar un iglú xD Pero ya parece que las temperaturas empiezan a respetar, y se agradece.
Me encaaaaaaaanta esos sitios "raros", seguro que estás visitando cosas muy chulas, si mira que esto es un pueblo y el hecho de ver cosas nuevas, que no tienen por qué ser impresionantes ya me encantan, me he dado como mil paseos, cosas a las que aquí estarán acostumbradísimos pero me encanta estar en sitios nuevos, por mucho que no tengan nada de especial.
Y nada, lo de tocar en el parque lo tengo en mente jaja, ahora es por falta de tiempo, cada vez hago más cosas por aquí, pero en cuanto me acuerde de tocar algunas cosillas iré. A uno que no vaya mucha gente eso sí, al menos para empezar.
Un saludoooooooooooo, que sigas disfrutando por allí!!
Ya estamos de vuelta en casa, lo que se agradece por un lado pero la "vuelta al cole" la semana que viene no me apetece nada.
El cairn que visitamos tenia 4500 años, así que de vikingo nada, pero bueno, estaba interesante que es lo importante. Me alegro que vayas de turista, la verdad, es lo que dices, lo que para los que viven allí son cosas normalitas, para los que somos de fuera al ser algo nuevo y distinto nos gusta.
El enano ya está bien, ahora tiene un resfriado pero bueno, solo fue esa noche, tambien el peque tiene puntería.
Me alegro de que estes haciendo cosillas por ahí, así no echas tanto de menos a los que se quedaron en Alicante.
Ya estamos de vuelta en casa, lo que se agradece por un lado pero la "vuelta al cole" la semana que viene no me apetece nada.
El cairn que visitamos tenia 4500 años, así que de vikingo nada, pero bueno, estaba interesante que es lo importante. Me alegro que vayas de turista, la verdad, es lo que dices, lo que para los que viven allí son cosas normalitas, para los que somos de fuera al ser algo nuevo y distinto nos gusta.
El enano ya está bien, ahora tiene un resfriado pero bueno, solo fue esa noche, tambien el peque tiene puntería.
Me alegro de que estes haciendo cosillas por ahí, así no echas tanto de menos a los que se quedaron en Alicante.
Saludos y que sigas disfrutando de Albacete,
Chelo
Bueeeno, he estado ausente últimamente, lo cual es buena señal porque finalmente me adapté perfectamente a la nueva vida y he estado haciendo de todo, la verdad es que he disfrutado.
Pero ya he vuelto a mi hogar, dulce hogar. Ya he desconectado con el cambio de aires, he aprendido lo suficiente para montar algo por internet y además al estar en casa ajena no tenía la suficiente independencia como para sentir que me había independizado, así que yo creo que ha estado bien y lo necesitaba, pero no encuentro necesario alargarlo más, ya sería más gasto que inversión.
Y nada, que vuelvo por aquí. También volveré a seguir escribiendo, en principio no al mismo ritmo de capítulo diario que antes pero sí que quiero ir haciendo cosas porque si no noto que me falta algo.
Un saludo, espero que todo haya ido muy bien en mi pequeña ausencia!!
Me alegro de que disfrutaras a tope de Albacete. Me da que al final no tocaste la guitarra en un parque??;)
Yo estoy de bajón, así que no escribo nada. Esta vez no me lo esperaba y ha sido como una patada con ganas en la barbilla. Pero bueno, una vez que se está en el suelo lo que queda es levantarse.
A ver si escribes pronto que me quedé con ganas de saber más sobre Eve.
Me alegro de que disfrutaras a tope de Albacete. Me da que al final no tocaste la guitarra en un parque??;)
Yo estoy de bajón, así que no escribo nada. Esta vez no me lo esperaba y ha sido como una patada con ganas en la barbilla. Pero bueno, una vez que se está en el suelo lo que queda es levantarse.
A ver si escribes pronto que me quedé con ganas de saber más sobre Eve.
Chelo
No, ni en el parque ni en la casa jaja, pero bueno, así al volver la echaba más de menos y la cogí con más ganas. Pero lo de tocar al aire libre lo sigo teniendo pendiente! Es algo que tengo que superar.
Y lo de tu bajón... me preocupa. Quiero saber lo que te ha pasado, si te apetece contarlo, por privado si es muy personal si quieres, pero quiero saberlo, no me gusta ver a la gente desanimada, aunque veo que por lo menos lo llevas bastante digerido.
Ya tengo algo escrito, que empezaré a poner a partir de mañana si puedo. Al final el prota no es Eve, pero va a estar presente desde el primer capítulo jeje.
Un saludo, me alegro muuucho de volver a saber de ti, y me alegraré todavía más de verte más animada.
Comprobó que la madera no tuviera fisuras ni imperfecciones de última hora y tensó los tendones varias veces para comprobar la flexibilidad de la ballesta. Giró la cabeza bruscamente para apartar de su visión su flequillo castaño. Cogió un virote sintiendo el suave tacto de las plumas en sus dedos y adoptó posición de tiro, ligeramente agachada con la pierna izquierda más adelantada, acentuando la esbeltez de su cuerpo a pesar de su corta estatura.
- Se cree la bicha que tiene alguna posibilidad de acertar en la diana.
Un borracho a unos metros de ella acompañó el despectivo comentario con una risa grotesca. Ella pudo oler el aroma alcoholizado que emergía de aquella boca incluso desde aquella distancia. Se relajó, suspiró, volvió a adquirir la posición de disparo y tensó de nuevo la ballesta, alineando la punta del virote con su objetivo.
- Anda, deja el arma y vuelve a tu madriguera en el bosque, conserva tu dignidad y no dispares.
El segundo comentario calentó su sangre, se notaba en el tic de su pierna izquierda, pero la joven decidió pensar que aquel comportamiento era producto del vino y volvió por tercera vez a preparar su disparo.
- Muy desesperada tuvo que estar tu madre para follarse a un elfo.
Y entonces no pudo más. Se giró bruscamente hacia el borracho, apretó su dedo índice y el proyectil salió disparado impactando de lleno en los genitales de aquel hombre que se retorció de dolor y empezó a rodar por el suelo mientras apretaba sus partes llenando sus manos de sangre. La gente, la que tenía estómago al menos para soportar la escena, se interpuso entre ambos para evitar un enfrentamiento mayor. Los encargados de la seguridad de la feria rápidamente se dirigieron hacia el herido para administrarle pociones y hechizos de curación. La muchacha notó que alguien la agarraba fuertemente del cuello y la arrastraba para alejarla de la escena.
- Eda, ¡estás loca! ¡Y no es la primera vez que te lo digo! Suerte tienes que es la feria de la cosecha, el que no está embriagado por la cerveza o el vino está tan feliz por los festejos que tu comportamiento no será juzgado con severidad – la muchacha hacia esfuerzos para zafarse, pero era evidente que el hombre que la tenía agarrada tenía más fuerza que ella. - Vale, he intentado calmarme – tosió para mostrar que empezaba a faltarle el aire y su captor decidió soltarla -. De verdad, Bevil, pero se lo ha ganado… - Vayamos a la taberna a apartarnos de aquí mientras se calman los ánimos, anda.
Las tabernas de Puerto Oeste no eran lo que se dice un buen recinto para la celebración. No venían muchos visitantes a la región del Estero, una zona pantanosa con los suficientes peligros como para no ser uno de los destinos deseados por los viajeros, así que los comerciantes tampoco se esmeraban en mejorar la presencia de sus negocios para atraerles. Al menos, había cerveza. Y también estaba Amie, una de las magas más prometedoras del pueblo, que celebraba el éxito de su actuación con la que había deleitado a los niños con sus juegos de luces mágicas. Se unió a Bevil y a Eda en cuanto les vio entrar. Buscaron la mesa más oculta a la vista, ni a Eda le gustaban los habitantes de aquel pueblo, ni ellos tenían lo que se dice aprecio por ella.
- ¿En serio ha hecho eso? – la dulce Amie Helecho reaccionó con incredulidad cuando Bevil Estornino le contó lo sucedido. - Y tuvo suerte que fallé, si hubiera acertado le habría atravesado el corazón – Eda dio un largo trago a su bebida imaginando esa situación. - Mira, Eda, somos los únicos que tenemos paciencia contigo – Bevil siempre sacaba pecho cuando hablaba, él creía que eso le acercaba a la figura del noble caballero que algún día esperaba ser -. Pero deberías ser más respetuosa con este pueblo que te ha acogido.
- No me ha acogido el pueblo, me ha adoptado Daeghun. Pero tranquilos, en cuanto tenga medios me iré, como ya hice de mi hogar. Seguiré mi viaje.
- Eda, entiendo las dificultades de alguien con sangre híbrida como tú en un poblado humano – Amie bebía un zumo de cereza con mucho cuidado de no manchar la túnica de mago que le habían prestado para la feria -. Pero si te comportaras un poco mejor con todos, podrían llegar a quererte.
- Bevil, a tu barba le falta densidad para hacerte parecer más hombre, mejor te la afeitas y ya la dejarás brotar cuando seas un guerrero de verdad – soltó Eda -. Y tú, Amie, eres muy buena con los hechizos pero te falta valor para usarlos porque eres una niña mimada cobarde. Eso es lo que están diciendo de vosotros aquí ahora mismo, tener estos oídos de semielfo tiene sus privilegios. Y si eso es lo que dicen de vosotros, humanos y nacidos aquí, imaginad lo que dicen de una semielfo extranjera. No, no he venido aquí a hacer amigos. Estoy de paso, en cuanto pueda seguiré buscando a mi padre.
- ¡Eda Lyamitholen! – Bevil golpeó la mesa con el puño, siempre buscaba esos gestos para conseguir la autoridad que su rango no le otorgaba -. A lo mejor que no tengas más amigos que nosotros aquí tiene que ver más con tu carácter que con tu raza…
- O a lo mejor tiene que ver más con la vuestra. Bah… – Eda agotó su jarra de un trago -. En cuanto tenga las monedas que necesito, me marcharé y no querré saber nada más de este pueblo.
Pero Eda no sabía lo equivocada que estaba. Sus planes de futuro estaban a sólo unos momentos de truncarse para depararle la mayor de las aventuras que jamás habría soñado.
Esto pinta bien, cuanto me alegró de que regreses con tus historias y de que Chelo se levante del suelo con más ganas de seguir adelante, no hay que darle gusto a nadie de vernos vencidos:rolleyes::)
Esto pinta bien, cuanto me alegró de que regreses con tus historias y de que Chelo se levante del suelo con más ganas de seguir adelante, no hay que darle gusto a nadie de vernos vencidos:rolleyes::)
Y más me alegro yo de volver a verte por aquí. Parece que no, pero se os echaba mucho de menos, después de coger la rutina de ver vuestros mensajes con frecuencia como que me faltaba algo, así que, ¡me alegro mucho de volver a leerte!
Sigo viva, y por supuesto leyendo las aventuras de Eda.
Apoyada en la pared, pero mejor que en el suelo, ahora que el muro no se caiga.;)
Chelo
Yo siempre digo que los verdaderos héroes no son los que acaban ganando, si no los que más resisten, así que duro con ello. Determinación y fe en uno mismo es el camino que hay que seguir. Te lo dice uno que no ha sido capaz de tocar en un parque jaja, pero no por ello me rindo.
¡Y gracias por seguir pasándote por aquí! Hace ya tiempo así que no creo que te acuerdes, pero Eda salía en el último capítulo del anterior. Aunque por su apellido ya debes imaginarte quien es.
- No ha estado mal la feria de la cosecha este año – comentaba el capitán de la guardia Georg a uno de los agricultores de la aldea. - No, ningún evento en el que abunda la cerveza puede estar mal – el campesino se quitó su sombrero de esparto ya que el sol empezaba a caer dando un respiro a sus cabezas -. Me preocupa más la del año que viene, los cultivos siguen sin responder.
- ¿No aparecen los brotes?
- Es como si las semillas no tuvieran fuerzas para salir de la tierra.
Georg descruzó sus brazos y los llevó a su cintura, dejando que los últimos rayos de sol rebotaran en su armadura, una cota de escamas con una extraña coloración entre el blanco de la plata y el verde vivo de las algas acuáticas del pantano. Pensó durante unos segundos revolucionando aquella cabeza desprovista de pelo alguno por la calvicie prematura, pero lo cierto es que no daba con alguna solución coherente.
- ¿Y qué opinan los druidas?
- ¿Druidas? – el agricultor dejó de mirar cómo en el pueblo desmontaban las tiendas de campaña levantadas para la feria, escupió al suelo y volvió a dirigirse a Georg -. Hace tiempo que no se ven por aquí, Puerto Oeste no es un lugar que reciba muchas visitas. Tampoco es que los porteños podamos esperar ayuda de fuera...
- De todas formas aún creo que es pronto para alarmarse, es pronto para organizar una reunión de emergencia.
Además, el horizonte mostró de repente a Georg que tenía preocupaciones más importantes en aquel momento. Una horda de humanoides aparecía a través del monte con una actitud claramente hostil. Acompañados de un mago que se dedicaba a conciencia a lanzar bolas de fuego a los tejados de las casas, las criaturas no tardaron en invadir la aldea.
- ¡Rápido! ¡Porteños! ¡Coged cualquier herramienta que pueda servir como arma y reuníos aquí en el centro conmigo!
Georg desgarraba su garganta con aquellos gritos, pero la principal respuesta que recibía eran los portazos de los aldeanos escondiéndose en sus casas inconscientes de que ese acto les llevaba con más probabilidad a la muerte que salir a luchar. El Estero era una región improductiva, con un nulo atractivo, indigna para cualquier terrateniente. Ni se esperaba invasión alguna para su conquista, ni se anhelaba seguir manteniéndola, por lo que la única medida defensiva por parte de sus gobernantes fue enviar a Georg, un capitán de la guardia, para organizar a la milicia en caso de urgencia. Insuficiente para que los porteños tuvieran que dejar de aferrarse a la costumbre de vivir en una zona fuera de la ley.
- ¡A sus órdenes, capitán! – Bevil sí acudió a la llamada, estaba deseoso de una oportunidad así para sacar provecho a su cota de mallas y demostrar su valía ante el pueblo. - ¿Orcos en el Estero? – Eda, que llegó tras su amigo, no daba crédito a la aparición mientras no cesaba de lanzar virotes a aquellas criaturas con más o menos acierto. - No son orcos – contestó Georg con su espada larga en una mano y dando órdenes con la otra a los pocos hombres que se habían envalentonado para luchar -. En círculo, hombro con hombro formando un círculo, apuntando con vuestras armas hacia el exterior.
- ¿Qué son esas raras criaturas grises? – preguntó un aldeano.
Y con ese nombre se quedaron aquellos humanoides. Tenían aspecto de orco, con un hocico prominente, orejas puntiagudas, facciones rectangulares y colmillos bien afilados, pero su coloración era más bien grisácea y el tamaño mucho menor, apenas llegaban a la cintura de un humano. Sin embargo, el que más preocupaba de todos seguía siendo el mago que les acompañaba. Nadie se atrevía a luchar armado con un trozo de metal frente a sus hechizos de fuego capaces de incinerar a un hombre en segundos, por lo que todas las miradas se dirigían a Amie, la única persona capaz de usar la magia en aquella aldea.
- ¡No soy una cobarde!
Amie Helecho fue víctima de aquellas miradas que suplicaban y se alejó del grupo corriendo para acercarse al arcano enemigo. Cuando estuvo unos metros frente a él, encaró las palmas de sus manos y una fuerte luz empezó a hacerse cada vez más grande entre ellas. El resplandor convertía en oro su melena rubia, acentuaba su belleza natural y hacía el vestido ceremonial que le habían prestado más imponente todavía. Con su agudeza visual, Eda pudo ver que a pesar de su gesto de valentía, sus manos le temblaban. El proyectil mágico salió de sus manos en dirección al enemigo, pero para su sorpresa rebotó antes de llegar a él volviéndose hacia la joven aprendiz y atravesando su vientre. A Amie no le dio tiempo a caer al suelo porque el mago la cogió del cuello y la levantó en peso. Eda volvió a recargar su ballesta intentando ayudarla, pero sus proyectiles se quedaban levitando a escasa distancia de su rival, como si se quedaran clavados en un escudo invisible. Tampoco tuvieron tiempo de hacer nada más, el mago apretó tan fuerte su mano que destrozó el cuello de la muchacha. El cuerpo y la cabeza de Amie cayeron al suelo, separados.
- ¡Aplastaré tu podrido cerebro! – Eda arrebató la espada a Georg y se lanzó contra el mago, esquivando con su agilidad una bola de fuego en el camino. - ¡No seas insensata! – bajo la capucha de la túnica el rostro de aquel mago no parecía humano -. Podría dejarte como tu amiga si quisiera. Suerte tenéis de que lo que busco no está aquí.
Y el mago desapareció repentinamente y las “raras criaturas grises” se dispersaron y marcharon del pueblo. Bevil se acercó a Eda y puso su mano en el hombro de la muchacha, recibiendo un empujón por parte de ella.
- Murió de forma valiente, eso ha de consolarnos – Bevil se arrodilló ante el cadáver de su amiga para honrar su vida y su muerte. - Murió como una idiota por querer demostrar lo que no era. Pero eso es lo que sois los humanos, ¡imbéciles! – Eda se aseguró de gritar lo suficientemente alto para que le oyera el mayor número de aldeanos posible.
La muchacha se giró, levantó la mano como señal de que no le apetecía hablar y se marchó a su casa. Las llamas, el olor a muerte, los llantos y los ecos de un pueblo dolido le acompañaron hacia un sitio que no era su hogar.
Daeghun volvió a insistir, golpeando de nuevo con sus nudillos la puerta de la habitación de Eda. Le había preparado su comida favorita, una sopa de hierbas variadas del bosque con ramitas cocidas de una selección específica de arbustos aromáticos, un mejunje típico de las criaturas del bosque como él.
- No has asistido al funeral de tu amiga, y llevas demasiado tiempo durmiendo, algo inusual en nuestra raza. Dime al menos si estás bien – se aseguró de que el olor del caldo llegara a través de la madera de la puerta. - Estoy bien – dijo Eda que salió repentinamente de la habitación.
La muchacha se sentó a comer, no parecía disfrutar mucho de la comida, más bien parecía que quería aparentar que era su plato favorito pero era incapaz de tomársela sin algo de pan, un producto algo más apetitoso para los humanos. Eda era una semielfo, hija de una mujer bardo y de un elfo del bosque. Odiaba su condición humana, e intentaba aferrarse a la parte élfica. Huyendo de su pasado había llegado a Puerto Oeste, donde Daeghun, un elfo completo, la había adoptado dándole techo y comida.
- Creo que deberías haber ido a la ceremonia, mostrar un poco de sensibilidad con el pueblo en momentos así te vendría bien – su padre adoptivo se sentó a su lado. - ¿Para qué? – tragó un trozo del mendrugo de pan -. ¿Para que me echen la culpa de todo aunque no tenga nada que ver? No entiendo cómo a ti te tratan tan bien siendo un elfo.
Eda llevaba las finas telas que usaba para dormir, un ropaje muy sugerente, pero a pesar de no compartir sangre, Daeghun era incapaz de verla como algo más que una hija.
- Bueno, ya sabes cómo se trata a los semielfos. Ni los quieren los humanos, ni los quieren los elfos. Supongo que se puede vivir con alguien de raza extraña porque se ve como algo ajeno a ellos, pero duele verse reflejado en la mitad de uno de esos seres y darse cuenta de que en el fondo todos somos lo mismo.
- Yo no soy lo mismo que ellos. Ni siquiera la mitad – Eda contestó enfurecida. - Lo sé, lo sé – su padre adoptivo sonrió -. Eda, quiero que me hagas un favor. Esta mañana estuve hablando con Georg, y al parecer el mago que nos atacó venía buscando algo que no encontró y me temo que sé lo que es.
La muchacha afirmó con la cabeza dando por finalizada su comida y se levantó hacia su habitación, dejando la puerta entreabierta para seguir la conversación.
- Hace tiempo en mis visitas al bosque encontré un extraño artefacto – debido a la agudeza auditiva de los elfos, Daeghun no tuvo que levantar la voz aunque estuvieran en habitaciones distintas -. Lo guardé por si tenía algún valor, ya sabes que vivo del comercio. Pero cuando me informé y me di cuenta de que tenía poderes ocultos decidí enterrarlo en la colina que hay más allá del bosque que bordea el pantano. Quiero que lo recuperes, si cayera en malas manos, el ataque a la aldea va a ser una minucia comparado con lo que puede ocurrir.
- ¿Un paseo por el bosque? Hecho – Eda salió de su habitación ya con sus ropajes de cuero habituales, contenta por su misión de internarse en un terreno que adoraba. - Pero quiero que vayas con Bevil.
- ¿No te fías de mí? – Eda torció el gesto. - No me fío de ti - Daeghun sabía que era el único que podía ser sincero con ella sin despertar su furia interior -. Ni me fío de tu afán de investigación por el bosque, ni del uso que puedas darle al artefacto. Quiero que vayas con ese joven, es un chico correcto y con una moral de hierro. Además, lucha mejor que tú por si tuvierais algún encuentro desafortunado. Y no te lleves el arco, todavía no eres lo suficientemente buena con él. Manejas mejor las armas de mano tal y como te enseñó tu madre, por mucho que quieras usar armas propias de elfos.
Eda rechistó por lo bajo, cogió la espada larga que había cogido del capitán Georg el día anterior y se fue en busca de Bevil para ir al bosque, ese lugar que algún día esperaba poder llamarlo hogar.
Jajajaja sabía que me lo iban a echar en cara... es que... son tiempos difíciles siempre en este tipo de historias... jaja. Prometo que al próximo que me cargue le pondré una nota adjunta en plan "murió de forma violenta por culpa del insensible autor pero hasta ese momento tuvo una larga y feliz vida".
Gracias como sieeeeeeeeempre por pasaros por aquí, y por sensibilizarme un poco a la hora de escribir (es que el parón de escribir me ha hecho descontrolarme un poco y ha aprovexao el asesino de personajes que llevo dentro). Hasta luego!
Eda avanzaba embriagada por los regalos para los sentidos que le ofrecía el bosque: el olor de las hierbas aromáticas, los pequeños animales que llenaban de vida el ambiente, la tierra mojada a su paso, el decorado de los líquenes sobre la madera de los árboles… Bevil sin embargo no se encontraba tan cómodo, su armadura le pesaba todavía más cada vez que tenía que saltar algún tronco o pasar por algún sendero incompleto.
- Que sepas que sigo enfadado contigo por no haber ido al funeral de Amie, ella era la única amiga que tenías en la aldea – Bevil se desahogó mientras cortaba con su espada unos matorrales que le impedían el paso. - Amie ya es sólo una cabeza y un cuerpo separados – la muchacha, que se desplazaba por las alturas, se resbaló al intentar saltar de una rama a otra y cayó encima de Bevil, con su torso sobre el del joven -. Pero si puedo hacer algo para que volvamos a llevarnos bien…
Desde tan cerca sus facciones afiladas parecían todavía más hermosas, Bevil pensó que la belleza en el rostro la había heredado por completo de los elfos, aunque apostó que su madre humana también había tenido culpa de la hermosura de su amiga. Se alegró de llevar la armadura cubriendo ciertas partes inferiores de su cuerpo y la empujó cuando ella le mordió el labio de manera traviesa.
- ¿Qué haces? – Bevil se levantó, emparejó su coraza e intentó peinar con las manos su media melena castaña tirando a rojiza. - Venga, Bevil – Eda hablaba sentada en el suelo tras reponerse del empujón -. Eres el único humano que soporto. Y hasta que me acepten los elfos, una tiene necesidades. ¿Qué te cuesta? Además, el bosque, uf, me despierta los instintos. Anda, ¡vamos!
- ¡No! Y si… Y si… - Bevil empezó a ponerse nervioso al ver como la chica se levantaba y se acercaba a él con gestos picarones - ¿Y si te acabas enamorando de mí o algo? - ¿De ti? – la risa de Eda resonó por todo el bosque -. No te ofendas, pero no me gusta esa cara tan gruesa, con esos mofletes… No te lo tomes como algo personal, me gusta más una barbilla puntiaguda, unas orejas más largas… Vamos, que no eres mi tipo. Y deberías dejarte de esos cuentos de caballeros y princesas, no nos vamos a enamorar por un rato de sexo salvaje en el bosque.
La escasa barba del joven dejó ver unas mejillas totalmente enrojecidas. Tan perturbada y despistada estaba su mente que al escuchar el ruido de la hierba pisoteada a su derecha apenas tuvo tiempo para girar la cabeza hacia allí y ver un lagarto bípedo del tamaño de un hombre saltando hacia él. Con su pesada armadura, le iba a ser imposible esquivar el ataque. Pero su cuerpo, como si estuviera desconectado de su mente, lo hizo. Se movió ágilmente y el lagarto pasó sin hincarle el diente. Entonces lo escuchó, aquel silbido. Eda estaba creando una melodía que entraba en sus músculos, tonificándolos y convirtiéndolos en mecanismos autónomos. De repente la melodía cambió a unas notas que sonaban algo más siniestras, pero Bevil sabía que no iba dirigida hacia sus oídos. El reptil comenzó a caminar torpemente, de un lado hacia otro, alejándose de ellos.
- No hay necesidad de asesinar a las criaturas del bosque, le he aturdido para que se aleje de nosotros sin hostilidades – dijo Eda una vez el lagarto ya no era visible. - Gracias, Eda – Bevil adquirió una expresión amable en su rostro -. Sé lo que odias todo lo que tiene que ver con tu madre, pero me alegra que usaras la canción de bardo para salvarme.
- Ahórrate los agradecimientos – la muchacha le dio muy suavemente con el puño en la mejilla en un gesto amistoso -. El problema de ser tan bonachón como tú es que al final no sabes cuándo te dan las gracias de verdad o por educación. Sin embargo, yo que no las doy nunca…
- Hablo totalmente en serio. Además, creo que se te dan muy bien las técnicas de bardo. Apuesto a que podrías ser tan buena como tu madre, la legendaria Sharwyn de la Guerra de los Magos.
- Créeme, Bevil. Si fuera tan buena manipulando seres con la canción de bardo como mi madre tú y yo ahora mismo estaríamos recuperándonos del más intenso de los placeres que jamás habrías conocido, te lo aseguro.
Eda pasó por delante de él para seguir el camino y Bevil se sorprendió a sí mismo hipnotizado viendo el movimiento de sus posaderas al caminar. Agitó la cabeza e intentó borrar aquellos pensamientos de su mente.
Viva sigue, pero se ha quedao un poco ahí frustrada, ¿ves por qué los mato? Si es que pa vivir quedándose así... Vale, es una muy mala excusa para mi vena literaturicida.
Graaaacias por volver por aquí!!!!!!
- Y tras atravesar el bosque llegamos a la colina, y exactamente en el sitio que me dijiste estaba enterrado – Eda mostró a su padre adoptivo una pieza plateada -. Fácil, podría haberlo conseguido incluso sin Bevil.
- Muy bien, niña – Daeghun cogió una tela apresuradamente para cubrir el fragmento de piedra brillante -. Pero este trozo es sólo una parte, la figura está incompleta. Quiero que se lo lleves a mi hermano Duncan, en Nohivern. Él sabrá qué hacer mejor que yo.
- ¿A la capital? – el corazón de Eda mostró su sorpresa acelerándose, la ciudad era uno de los destinos deseados de la muchacha, pero no sabía si estaba preparada para ello. - Sí, y sin demorarte. Quiero que partas ya mismo. ¡Vamos!
- Pero, ¿con los asaltantes por ahí sueltos? No te sueles fiar mucho de mis habilidades de combate, ¿por qué hacerme atravesar ahora esos peligrosos caminos?
- Porque no hay otra opción, Eda. Tienes que ir, vamos – Daeghun cogió un saco y lo llenó de alimentos para acelerar el proceso de salida. - Normalmente irías tú, no sueles dejar el peligro para mí.
- Pero yo no puedo ir, soy un elfo. No nos manejamos bien con los humanos de la capital, tú en cambio eres mitad humana. Además si me marcho yo con la situación actual de la aldea sospecharán, tú en cambio siempre has querido marcharte de aquí, no será ninguna sorpresa para nadie. Venga, no hagas preguntas, creo que en esta bolsa ya tienes lo necesario para emprender tu viaje – Eda empezó a sospechar de tanto misterio y secretismo, y del extraño comportamiento de su padre adoptivo. - Déjame hablar al menos con Bevil, me sentiría más segura si me acompaña.
- ¡No! Bevil es buen muchacho, pero un guerrero insuficiente contra lo que podéis encontrar fuera. No intentarás luchar, si no evitar los enfrentamientos, y para ello utilizarás tus habilidades élficas de sigilo. Bevil no es lo que se dice muy silencioso. Venga, ve.
Daeghun entregó la bolsa con comida y pociones curativas a la muchacha y la invitó a que se marchara, casi empujándole. A Eda le resultaba todo muy extraño y fue la primera vez que tuvo dudas respecto a su padre adoptivo. Para calmarlas, pensó que se comportaba tan toscamente para evitar una despedida emotiva, que ambos odiaban.
Eda caminó en silencio por el camino que la dirigía a las afueras de la aldea. En uno de los árboles derribados por la batalla estaba sentado Bevil. Aunque el chico no era muy inteligente, Eda no podía simular que no le había visto, mucho menos conociendo su agudeza visual como semielfo. - Así que te vas – dijo el guerrero obligando a la muchacha a interrumpir su marcha. - ¿Y cómo te has enterado? – ella era incapaz de mirarle a los ojos, tenía la mirada perdida hacia el horizonte. - No sé, tenías mucho interés en que nadie supiera nada sobre lo que encontramos en la colina, así que me imaginé que tu padre te enviaría pronto a sacarlo de la aldea para que continuara el secretismo – Bevil se levantó y se puso frente a ella. - Me voy a Nohivern, es todo lo que puedo decir. Y no puedes venir conmigo – Eda alzó la mirada y odió ver aquel rostro humano, había empezado a cogerle cariño a su amigo, pero la repugnancia que le daba aquella raza mandaba en su corazón. - Tampoco querría ir. Mi deber está aquí, en Puerto Oeste. Si hay otro ataque, tengo que estar aquí defendiendo a los míos. Cuídate mucho.
- Vas a ser un buen guerrero – Eda comenzó a caminar golpeando a su paso con su puño en la hombrera de metal de Bevil como despedida, y continuó hablando tras rebasarle sin girarse -. Tú mejor que nadie sabes las ganas que tenía de marcharme de aquí. Por tu culpa este momento no es tan feliz como lo había esperado.
Bevil sonrió. Supuso que era lo más bonito que podía esperar oír de alguien como Eda.
Comentarios
Jajaja, nunca me habían comparado a una gata en celo, jajaja. Y eso que gata soy, que nací en los madriles.
Me alegro que lo estes llevando bien, y te entiendo con lo de estar en casa de otra gente, lleva tiempo. Yo me voy en un rato a las Orcadas una semana a visitar a los suegros (aquí los coles tienen 2 semanas en Semana Santa) y me apetece bien poco y eso que son buena gente, pero me gusta hacer lo que me da la gana en mi casa y ahora me toca ser la "niña buena" una semana.
También me alegro delos de los cursos de programación, yo estoy haciendo uno a distancia por la universidad de aquí, no de programación exactamente, es un curso de Microsoft Office, con el que te dan un titulito que dice que sabes usarlo, ahora te lo piden para un montón de cosas. Estoy con la parte fundamental y luego ya pasa al correo electrónico, word y excel. Una parida, pero necesaria, un aro más para saltar y encontrar curro. Aparte de que odio la informática, mi hermana se llevó los genes para ello. En fin, me llevo el libro y a ver si esta semana me pongo a ello que tengo que acabar todo el curso menos excel en junio.
Y tu te quejas de rollo, pues el mío no se queda corto.;)
Pásatelo bien, sigue con tu programación y disfruta el tiempo que te queda en Albacete.
Chelo
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Jajaja yo también iba a proponer lo mismo, seguir por privados, más que nada por si estábamos llenando el foro de cosas que no tienen nada que ver con su temática, pero vamos que lo mismo me da por aquí que por allá.
Hoy he notao un salto más de confianza, me noto un poco más como en casa estando en casa ajena. Me pasa como a ti, los dueños de la casa son buenísima gente, no me puedo quejar en nada, pero aún así se hace raro. Realmente me fui para poder hacer más cosas y sí, tiempo tengo más, pero por ejemplo a tocar la guitarra, que es una de las cosas que quería retomar, no me atrevo por vergüenza y por si molesto. Supongo que como todo, lo que ganas por un lado, lo pierdes por otro.
Los cursos me han servido como para aislarme un poco, esos momentos en que te notas un poco raro, de ahí que les diera tan duro al principio. Tengo que decir que cuanto más cómodo estoy aquí, más lento avanzo y menos les dedico xD Si necesitas ayuda o algo con los tuyos, avisa! Que aquí tengo un informático a mi disposición.
Y nada, acabo con un chisme. ¿Te acuerdas de la pequeñaja que te conté que vivía por aquí cerca? Pues la noticia buena es que la veré este finde. La mala, que se está echando novio, grrrr.
Pero el karma me lo compensa, al viñarock vendrá una amiga que es una de las personas que más he querío en mi infancia/adolescencia y que se fue a Madrid perdiendo un poco de contacto, así que me alegra estar aquí para poder verla.
Y nada más, este finde hay mercao medieval muajajaj, seguro que me inspira pa seguir escribiendo sobre espadas y flechas y to eso.
¡Un saludoooo!
Lo del curso va malamente, necesito el office 2010 (o el 2007) y el ladrillo-portatil de mi marido tiene el XP. Podria usar el ordenador de mis suegros, pero entre que el curso no me seduce y que estamos de vacas pues no se si hare mucho.
Yo me voy esta noche a un hotel a cenar y dormir en plan romantico con mi otra mitad, regalo adelantado de cumple, pero como solo podemos hacerlo cuando los suegros estan para cuidar a los peques lo haremos ahora. Ademas que para mi cumple ya me estan organizando algo las chicas (aqui cuando se cumplen las decadas se celebran a lo bestia) asi que se que saldremos de marcha del resto no se nada.
Lo siento por lo de la pequenaja, pero bueno por lo menos ves a tu amiga en el vinarock, lo que tenga que ser sera.
Que envidia!! un mercado medieval, aqui no hacen eso y los echo mucho de menos. Espero que te inspire, yo estoy menos estancada, pero ahora no puedo escribir porque hay que estar con mis suegros o con los enanos. A ver si para la semana me pongo, y dibujo el mapa de una vez que tengo a estos chicos paseandose por una hoja en blanco.
Pasalo bien, sigue disfrutando de Albacete, y vete a un parque a tocar la guitarra, a mi me encanta ir por la calle o estar en un parque y que la gente este tocando. Los jueves cuando hago turno de noche en el bar que esta en el edificio del cine (es un edificio con bar, auditorio y cine) viene gente a pelo a tocar musica tradicional de Shetland y me encanta. Se juntan varios y se monta un conciertillo bastante bueno.
Chelo
Lo de irme a un parque lo pensé, de hecho se lo dije a una amiga, y aquí por parques no será, los hay de todos tipos, todavía soy incapaz de superar la vergüenza que me da (y mira q he tocao varias veces en público), pero lo haré, usaré como motivación el hecho de poder venir aquí y escribirte 'al final toqué en un parque!'.
Si necesitas el office 2010, te lo puedo buscar, no lo diremos muy alto pero seguro que se puede descargar en algún sitio, aunque sea por un buen motivo, que es tu curso.
Espero que te lo pasaras genial en el hotel, supongo que esas noches de libertad se agradecen, yo le dije a mi hermana cuando me trajo aquí que le pagaba una noche de hotel ya que mis sobris se quedaban allí con los abuelos pa no hacerse el viaje, así aprovechaban.
Y el mercado medieval al final ha sido un mercadillo medieval, chiquitillo, más aún que el de Orihuela al que estoy acostumbrado a ir es uno de los más grandes de Europa, pero oye, que mola igualmente.
¡Un saludooo!
La noche de hotel genial, pero Dunkete se puso malo y le dio por vomitar, les dio la noche a mis suegros vaya, casi nunca se pone malo, y le dio justo esa noche, pero nosotros no nos enteramos hasta la vuelta.
Por aqui simplemente de visitas turisticas a sitios vikingos, hoy fuimos a un Cairn- como un "panteon" donde metian a los muertos, hay que entrar con linternas y tirandote por los suelos, y los enanos encantados, yo pense que les daria cosilla eso de que hubiera habido gente (y 40 y tantos perros) enterrados alli, pero no. El otro dia fuimos al Ring of Brodgar que es un anillo de piedras tipo Stonhenge, pero son piedras mas delgadas) creo que es el mas grande de Europa y no te pegan el sablado de Stonhenge (ya estuve y me negue a pagarlo).
Aqui esta empezando a haber nevadillas por algunas zonas y estamos a 3 C, asi que frio, pero ya acostumbrados.:)
A ver cuando me dices que has tocado en un parque, venga, que seguro que a la gente le gusta. Espero que el mercadillo te inspirara con la segunda parte, y la escribas prontito.
Chelo
Oops, supongo y espero que el pequeño esté ya bien, yo soy partidario de no decir nada a los padres en estos casos, salvo que sea algo grave, para que no se preocupen y disfruten una vez que pueden, aunque comprendo que un padre siempre quiere saberlo todo de sus hijos.
Aquí al contrario, por fin se va el frío, estaba pensando seriamente en montar un iglú xD Pero ya parece que las temperaturas empiezan a respetar, y se agradece.
Me encaaaaaaaanta esos sitios "raros", seguro que estás visitando cosas muy chulas, si mira que esto es un pueblo y el hecho de ver cosas nuevas, que no tienen por qué ser impresionantes ya me encantan, me he dado como mil paseos, cosas a las que aquí estarán acostumbradísimos pero me encanta estar en sitios nuevos, por mucho que no tengan nada de especial.
Y nada, lo de tocar en el parque lo tengo en mente jaja, ahora es por falta de tiempo, cada vez hago más cosas por aquí, pero en cuanto me acuerde de tocar algunas cosillas iré. A uno que no vaya mucha gente eso sí, al menos para empezar.
Un saludoooooooooooo, que sigas disfrutando por allí!!
El cairn que visitamos tenia 4500 años, así que de vikingo nada, pero bueno, estaba interesante que es lo importante. Me alegro que vayas de turista, la verdad, es lo que dices, lo que para los que viven allí son cosas normalitas, para los que somos de fuera al ser algo nuevo y distinto nos gusta.
El enano ya está bien, ahora tiene un resfriado pero bueno, solo fue esa noche, tambien el peque tiene puntería.
Me alegro de que estes haciendo cosillas por ahí, así no echas tanto de menos a los que se quedaron en Alicante.
Saludos y que sigas disfrutando de Albacete,
Chelo
Bueeeno, he estado ausente últimamente, lo cual es buena señal porque finalmente me adapté perfectamente a la nueva vida y he estado haciendo de todo, la verdad es que he disfrutado.
Pero ya he vuelto a mi hogar, dulce hogar. Ya he desconectado con el cambio de aires, he aprendido lo suficiente para montar algo por internet y además al estar en casa ajena no tenía la suficiente independencia como para sentir que me había independizado, así que yo creo que ha estado bien y lo necesitaba, pero no encuentro necesario alargarlo más, ya sería más gasto que inversión.
Y nada, que vuelvo por aquí. También volveré a seguir escribiendo, en principio no al mismo ritmo de capítulo diario que antes pero sí que quiero ir haciendo cosas porque si no noto que me falta algo.
Un saludo, espero que todo haya ido muy bien en mi pequeña ausencia!!
Yo estoy de bajón, así que no escribo nada. Esta vez no me lo esperaba y ha sido como una patada con ganas en la barbilla. Pero bueno, una vez que se está en el suelo lo que queda es levantarse.
A ver si escribes pronto que me quedé con ganas de saber más sobre Eve.
Chelo
No, ni en el parque ni en la casa jaja, pero bueno, así al volver la echaba más de menos y la cogí con más ganas. Pero lo de tocar al aire libre lo sigo teniendo pendiente! Es algo que tengo que superar.
Y lo de tu bajón... me preocupa. Quiero saber lo que te ha pasado, si te apetece contarlo, por privado si es muy personal si quieres, pero quiero saberlo, no me gusta ver a la gente desanimada, aunque veo que por lo menos lo llevas bastante digerido.
Ya tengo algo escrito, que empezaré a poner a partir de mañana si puedo. Al final el prota no es Eve, pero va a estar presente desde el primer capítulo jeje.
Un saludo, me alegro muuucho de volver a saber de ti, y me alegraré todavía más de verte más animada.
Comprobó que la madera no tuviera fisuras ni imperfecciones de última hora y tensó los tendones varias veces para comprobar la flexibilidad de la ballesta. Giró la cabeza bruscamente para apartar de su visión su flequillo castaño. Cogió un virote sintiendo el suave tacto de las plumas en sus dedos y adoptó posición de tiro, ligeramente agachada con la pierna izquierda más adelantada, acentuando la esbeltez de su cuerpo a pesar de su corta estatura.
- Se cree la bicha que tiene alguna posibilidad de acertar en la diana.
Un borracho a unos metros de ella acompañó el despectivo comentario con una risa grotesca. Ella pudo oler el aroma alcoholizado que emergía de aquella boca incluso desde aquella distancia. Se relajó, suspiró, volvió a adquirir la posición de disparo y tensó de nuevo la ballesta, alineando la punta del virote con su objetivo.
- Anda, deja el arma y vuelve a tu madriguera en el bosque, conserva tu dignidad y no dispares.
El segundo comentario calentó su sangre, se notaba en el tic de su pierna izquierda, pero la joven decidió pensar que aquel comportamiento era producto del vino y volvió por tercera vez a preparar su disparo.
- Muy desesperada tuvo que estar tu madre para follarse a un elfo.
Y entonces no pudo más. Se giró bruscamente hacia el borracho, apretó su dedo índice y el proyectil salió disparado impactando de lleno en los genitales de aquel hombre que se retorció de dolor y empezó a rodar por el suelo mientras apretaba sus partes llenando sus manos de sangre. La gente, la que tenía estómago al menos para soportar la escena, se interpuso entre ambos para evitar un enfrentamiento mayor. Los encargados de la seguridad de la feria rápidamente se dirigieron hacia el herido para administrarle pociones y hechizos de curación. La muchacha notó que alguien la agarraba fuertemente del cuello y la arrastraba para alejarla de la escena.
- Eda, ¡estás loca! ¡Y no es la primera vez que te lo digo! Suerte tienes que es la feria de la cosecha, el que no está embriagado por la cerveza o el vino está tan feliz por los festejos que tu comportamiento no será juzgado con severidad – la muchacha hacia esfuerzos para zafarse, pero era evidente que el hombre que la tenía agarrada tenía más fuerza que ella.
- Vale, he intentado calmarme – tosió para mostrar que empezaba a faltarle el aire y su captor decidió soltarla -. De verdad, Bevil, pero se lo ha ganado…
- Vayamos a la taberna a apartarnos de aquí mientras se calman los ánimos, anda.
Las tabernas de Puerto Oeste no eran lo que se dice un buen recinto para la celebración. No venían muchos visitantes a la región del Estero, una zona pantanosa con los suficientes peligros como para no ser uno de los destinos deseados por los viajeros, así que los comerciantes tampoco se esmeraban en mejorar la presencia de sus negocios para atraerles. Al menos, había cerveza. Y también estaba Amie, una de las magas más prometedoras del pueblo, que celebraba el éxito de su actuación con la que había deleitado a los niños con sus juegos de luces mágicas. Se unió a Bevil y a Eda en cuanto les vio entrar. Buscaron la mesa más oculta a la vista, ni a Eda le gustaban los habitantes de aquel pueblo, ni ellos tenían lo que se dice aprecio por ella.
- ¿En serio ha hecho eso? – la dulce Amie Helecho reaccionó con incredulidad cuando Bevil Estornino le contó lo sucedido.
- Y tuvo suerte que fallé, si hubiera acertado le habría atravesado el corazón – Eda dio un largo trago a su bebida imaginando esa situación.
- Mira, Eda, somos los únicos que tenemos paciencia contigo – Bevil siempre sacaba pecho cuando hablaba, él creía que eso le acercaba a la figura del noble caballero que algún día esperaba ser -. Pero deberías ser más respetuosa con este pueblo que te ha acogido.
- No me ha acogido el pueblo, me ha adoptado Daeghun. Pero tranquilos, en cuanto tenga medios me iré, como ya hice de mi hogar. Seguiré mi viaje.
- Eda, entiendo las dificultades de alguien con sangre híbrida como tú en un poblado humano – Amie bebía un zumo de cereza con mucho cuidado de no manchar la túnica de mago que le habían prestado para la feria -. Pero si te comportaras un poco mejor con todos, podrían llegar a quererte.
- Bevil, a tu barba le falta densidad para hacerte parecer más hombre, mejor te la afeitas y ya la dejarás brotar cuando seas un guerrero de verdad – soltó Eda -. Y tú, Amie, eres muy buena con los hechizos pero te falta valor para usarlos porque eres una niña mimada cobarde. Eso es lo que están diciendo de vosotros aquí ahora mismo, tener estos oídos de semielfo tiene sus privilegios. Y si eso es lo que dicen de vosotros, humanos y nacidos aquí, imaginad lo que dicen de una semielfo extranjera. No, no he venido aquí a hacer amigos. Estoy de paso, en cuanto pueda seguiré buscando a mi padre.
- ¡Eda Lyamitholen! – Bevil golpeó la mesa con el puño, siempre buscaba esos gestos para conseguir la autoridad que su rango no le otorgaba -. A lo mejor que no tengas más amigos que nosotros aquí tiene que ver más con tu carácter que con tu raza…
- O a lo mejor tiene que ver más con la vuestra. Bah… – Eda agotó su jarra de un trago -. En cuanto tenga las monedas que necesito, me marcharé y no querré saber nada más de este pueblo.
Pero Eda no sabía lo equivocada que estaba. Sus planes de futuro estaban a sólo unos momentos de truncarse para depararle la mayor de las aventuras que jamás habría soñado.
Apoyada en la pared, pero mejor que en el suelo, ahora que el muro no se caiga.;)
Chelo
Y más me alegro yo de volver a verte por aquí. Parece que no, pero se os echaba mucho de menos, después de coger la rutina de ver vuestros mensajes con frecuencia como que me faltaba algo, así que, ¡me alegro mucho de volver a leerte!
Yo siempre digo que los verdaderos héroes no son los que acaban ganando, si no los que más resisten, así que duro con ello. Determinación y fe en uno mismo es el camino que hay que seguir. Te lo dice uno que no ha sido capaz de tocar en un parque jaja, pero no por ello me rindo.
¡Y gracias por seguir pasándote por aquí! Hace ya tiempo así que no creo que te acuerdes, pero Eda salía en el último capítulo del anterior. Aunque por su apellido ya debes imaginarte quien es.
¡Un saluuuudo contagioso de ánimos!
- No ha estado mal la feria de la cosecha este año – comentaba el capitán de la guardia Georg a uno de los agricultores de la aldea.
- No, ningún evento en el que abunda la cerveza puede estar mal – el campesino se quitó su sombrero de esparto ya que el sol empezaba a caer dando un respiro a sus cabezas -. Me preocupa más la del año que viene, los cultivos siguen sin responder.
- ¿No aparecen los brotes?
- Es como si las semillas no tuvieran fuerzas para salir de la tierra.
Georg descruzó sus brazos y los llevó a su cintura, dejando que los últimos rayos de sol rebotaran en su armadura, una cota de escamas con una extraña coloración entre el blanco de la plata y el verde vivo de las algas acuáticas del pantano. Pensó durante unos segundos revolucionando aquella cabeza desprovista de pelo alguno por la calvicie prematura, pero lo cierto es que no daba con alguna solución coherente.
- ¿Y qué opinan los druidas?
- ¿Druidas? – el agricultor dejó de mirar cómo en el pueblo desmontaban las tiendas de campaña levantadas para la feria, escupió al suelo y volvió a dirigirse a Georg -. Hace tiempo que no se ven por aquí, Puerto Oeste no es un lugar que reciba muchas visitas. Tampoco es que los porteños podamos esperar ayuda de fuera...
- De todas formas aún creo que es pronto para alarmarse, es pronto para organizar una reunión de emergencia.
Además, el horizonte mostró de repente a Georg que tenía preocupaciones más importantes en aquel momento. Una horda de humanoides aparecía a través del monte con una actitud claramente hostil. Acompañados de un mago que se dedicaba a conciencia a lanzar bolas de fuego a los tejados de las casas, las criaturas no tardaron en invadir la aldea.
- ¡Rápido! ¡Porteños! ¡Coged cualquier herramienta que pueda servir como arma y reuníos aquí en el centro conmigo!
Georg desgarraba su garganta con aquellos gritos, pero la principal respuesta que recibía eran los portazos de los aldeanos escondiéndose en sus casas inconscientes de que ese acto les llevaba con más probabilidad a la muerte que salir a luchar. El Estero era una región improductiva, con un nulo atractivo, indigna para cualquier terrateniente. Ni se esperaba invasión alguna para su conquista, ni se anhelaba seguir manteniéndola, por lo que la única medida defensiva por parte de sus gobernantes fue enviar a Georg, un capitán de la guardia, para organizar a la milicia en caso de urgencia. Insuficiente para que los porteños tuvieran que dejar de aferrarse a la costumbre de vivir en una zona fuera de la ley.
- ¡A sus órdenes, capitán! – Bevil sí acudió a la llamada, estaba deseoso de una oportunidad así para sacar provecho a su cota de mallas y demostrar su valía ante el pueblo.
- ¿Orcos en el Estero? – Eda, que llegó tras su amigo, no daba crédito a la aparición mientras no cesaba de lanzar virotes a aquellas criaturas con más o menos acierto.
- No son orcos – contestó Georg con su espada larga en una mano y dando órdenes con la otra a los pocos hombres que se habían envalentonado para luchar -. En círculo, hombro con hombro formando un círculo, apuntando con vuestras armas hacia el exterior.
- ¿Qué son esas raras criaturas grises? – preguntó un aldeano.
Y con ese nombre se quedaron aquellos humanoides. Tenían aspecto de orco, con un hocico prominente, orejas puntiagudas, facciones rectangulares y colmillos bien afilados, pero su coloración era más bien grisácea y el tamaño mucho menor, apenas llegaban a la cintura de un humano. Sin embargo, el que más preocupaba de todos seguía siendo el mago que les acompañaba. Nadie se atrevía a luchar armado con un trozo de metal frente a sus hechizos de fuego capaces de incinerar a un hombre en segundos, por lo que todas las miradas se dirigían a Amie, la única persona capaz de usar la magia en aquella aldea.
- ¡No soy una cobarde!
Amie Helecho fue víctima de aquellas miradas que suplicaban y se alejó del grupo corriendo para acercarse al arcano enemigo. Cuando estuvo unos metros frente a él, encaró las palmas de sus manos y una fuerte luz empezó a hacerse cada vez más grande entre ellas. El resplandor convertía en oro su melena rubia, acentuaba su belleza natural y hacía el vestido ceremonial que le habían prestado más imponente todavía. Con su agudeza visual, Eda pudo ver que a pesar de su gesto de valentía, sus manos le temblaban. El proyectil mágico salió de sus manos en dirección al enemigo, pero para su sorpresa rebotó antes de llegar a él volviéndose hacia la joven aprendiz y atravesando su vientre. A Amie no le dio tiempo a caer al suelo porque el mago la cogió del cuello y la levantó en peso. Eda volvió a recargar su ballesta intentando ayudarla, pero sus proyectiles se quedaban levitando a escasa distancia de su rival, como si se quedaran clavados en un escudo invisible. Tampoco tuvieron tiempo de hacer nada más, el mago apretó tan fuerte su mano que destrozó el cuello de la muchacha. El cuerpo y la cabeza de Amie cayeron al suelo, separados.
- ¡Aplastaré tu podrido cerebro! – Eda arrebató la espada a Georg y se lanzó contra el mago, esquivando con su agilidad una bola de fuego en el camino.
- ¡No seas insensata! – bajo la capucha de la túnica el rostro de aquel mago no parecía humano -. Podría dejarte como tu amiga si quisiera. Suerte tenéis de que lo que busco no está aquí.
Y el mago desapareció repentinamente y las “raras criaturas grises” se dispersaron y marcharon del pueblo. Bevil se acercó a Eda y puso su mano en el hombro de la muchacha, recibiendo un empujón por parte de ella.
- Murió de forma valiente, eso ha de consolarnos – Bevil se arrodilló ante el cadáver de su amiga para honrar su vida y su muerte.
- Murió como una idiota por querer demostrar lo que no era. Pero eso es lo que sois los humanos, ¡imbéciles! – Eda se aseguró de gritar lo suficientemente alto para que le oyera el mayor número de aldeanos posible.
La muchacha se giró, levantó la mano como señal de que no le apetecía hablar y se marchó a su casa. Las llamas, el olor a muerte, los llantos y los ecos de un pueblo dolido le acompañaron hacia un sitio que no era su hogar.
Sigue escribiendo que la historia está interesante y yo encantada de leerte, como siempre.
Saludos.
Chelo
Y yo más encantado todavía de que te sigas pasando por aquí, ni te imaginas cuanto.
Sigo que los primeros capítulos ya los tenía escritos, me da que con lo liadillo que voy después voy a ir muuuucho más lento, así que ahora aprovecho.
Un empático y feliz saludo!
- No has asistido al funeral de tu amiga, y llevas demasiado tiempo durmiendo, algo inusual en nuestra raza. Dime al menos si estás bien – se aseguró de que el olor del caldo llegara a través de la madera de la puerta.
- Estoy bien – dijo Eda que salió repentinamente de la habitación.
La muchacha se sentó a comer, no parecía disfrutar mucho de la comida, más bien parecía que quería aparentar que era su plato favorito pero era incapaz de tomársela sin algo de pan, un producto algo más apetitoso para los humanos. Eda era una semielfo, hija de una mujer bardo y de un elfo del bosque. Odiaba su condición humana, e intentaba aferrarse a la parte élfica. Huyendo de su pasado había llegado a Puerto Oeste, donde Daeghun, un elfo completo, la había adoptado dándole techo y comida.
- Creo que deberías haber ido a la ceremonia, mostrar un poco de sensibilidad con el pueblo en momentos así te vendría bien – su padre adoptivo se sentó a su lado.
- ¿Para qué? – tragó un trozo del mendrugo de pan -. ¿Para que me echen la culpa de todo aunque no tenga nada que ver? No entiendo cómo a ti te tratan tan bien siendo un elfo.
- Bueno, ya sabes cómo se trata a los semielfos. Ni los quieren los humanos, ni los quieren los elfos. Supongo que se puede vivir con alguien de raza extraña porque se ve como algo ajeno a ellos, pero duele verse reflejado en la mitad de uno de esos seres y darse cuenta de que en el fondo todos somos lo mismo.
- Yo no soy lo mismo que ellos. Ni siquiera la mitad – Eda contestó enfurecida.
- Lo sé, lo sé – su padre adoptivo sonrió -. Eda, quiero que me hagas un favor. Esta mañana estuve hablando con Georg, y al parecer el mago que nos atacó venía buscando algo que no encontró y me temo que sé lo que es.
La muchacha afirmó con la cabeza dando por finalizada su comida y se levantó hacia su habitación, dejando la puerta entreabierta para seguir la conversación.
- ¿Un paseo por el bosque? Hecho – Eda salió de su habitación ya con sus ropajes de cuero habituales, contenta por su misión de internarse en un terreno que adoraba.
- Pero quiero que vayas con Bevil.
- ¿No te fías de mí? – Eda torció el gesto.
- No me fío de ti - Daeghun sabía que era el único que podía ser sincero con ella sin despertar su furia interior -. Ni me fío de tu afán de investigación por el bosque, ni del uso que puedas darle al artefacto. Quiero que vayas con ese joven, es un chico correcto y con una moral de hierro. Además, lucha mejor que tú por si tuvierais algún encuentro desafortunado. Y no te lleves el arco, todavía no eres lo suficientemente buena con él. Manejas mejor las armas de mano tal y como te enseñó tu madre, por mucho que quieras usar armas propias de elfos.
Eda rechistó por lo bajo, cogió la espada larga que había cogido del capitán Georg el día anterior y se fue en busca de Bevil para ir al bosque, ese lugar que algún día esperaba poder llamarlo hogar.
Los Asesinatos de Nohivern II parte, jejeje
Chelo
Y me alegra muchísimo, cada señal de vida que das por aquí es una sonrisa asegurada
Jajajaja sabía que me lo iban a echar en cara... es que... son tiempos difíciles siempre en este tipo de historias... jaja. Prometo que al próximo que me cargue le pondré una nota adjunta en plan "murió de forma violenta por culpa del insensible autor pero hasta ese momento tuvo una larga y feliz vida".
Gracias como sieeeeeeeeempre por pasaros por aquí, y por sensibilizarme un poco a la hora de escribir (es que el parón de escribir me ha hecho descontrolarme un poco y ha aprovexao el asesino de personajes que llevo dentro). Hasta luego!
Eda avanzaba embriagada por los regalos para los sentidos que le ofrecía el bosque: el olor de las hierbas aromáticas, los pequeños animales que llenaban de vida el ambiente, la tierra mojada a su paso, el decorado de los líquenes sobre la madera de los árboles… Bevil sin embargo no se encontraba tan cómodo, su armadura le pesaba todavía más cada vez que tenía que saltar algún tronco o pasar por algún sendero incompleto.
- Que sepas que sigo enfadado contigo por no haber ido al funeral de Amie, ella era la única amiga que tenías en la aldea – Bevil se desahogó mientras cortaba con su espada unos matorrales que le impedían el paso.
- Amie ya es sólo una cabeza y un cuerpo separados – la muchacha, que se desplazaba por las alturas, se resbaló al intentar saltar de una rama a otra y cayó encima de Bevil, con su torso sobre el del joven -. Pero si puedo hacer algo para que volvamos a llevarnos bien…
Desde tan cerca sus facciones afiladas parecían todavía más hermosas, Bevil pensó que la belleza en el rostro la había heredado por completo de los elfos, aunque apostó que su madre humana también había tenido culpa de la hermosura de su amiga. Se alegró de llevar la armadura cubriendo ciertas partes inferiores de su cuerpo y la empujó cuando ella le mordió el labio de manera traviesa.
- ¿Qué haces? – Bevil se levantó, emparejó su coraza e intentó peinar con las manos su media melena castaña tirando a rojiza.
- Venga, Bevil – Eda hablaba sentada en el suelo tras reponerse del empujón -. Eres el único humano que soporto. Y hasta que me acepten los elfos, una tiene necesidades. ¿Qué te cuesta? Además, el bosque, uf, me despierta los instintos. Anda, ¡vamos!
- ¡No! Y si… Y si… - Bevil empezó a ponerse nervioso al ver como la chica se levantaba y se acercaba a él con gestos picarones - ¿Y si te acabas enamorando de mí o algo?
- ¿De ti? – la risa de Eda resonó por todo el bosque -. No te ofendas, pero no me gusta esa cara tan gruesa, con esos mofletes… No te lo tomes como algo personal, me gusta más una barbilla puntiaguda, unas orejas más largas… Vamos, que no eres mi tipo. Y deberías dejarte de esos cuentos de caballeros y princesas, no nos vamos a enamorar por un rato de sexo salvaje en el bosque.
La escasa barba del joven dejó ver unas mejillas totalmente enrojecidas. Tan perturbada y despistada estaba su mente que al escuchar el ruido de la hierba pisoteada a su derecha apenas tuvo tiempo para girar la cabeza hacia allí y ver un lagarto bípedo del tamaño de un hombre saltando hacia él. Con su pesada armadura, le iba a ser imposible esquivar el ataque. Pero su cuerpo, como si estuviera desconectado de su mente, lo hizo. Se movió ágilmente y el lagarto pasó sin hincarle el diente. Entonces lo escuchó, aquel silbido. Eda estaba creando una melodía que entraba en sus músculos, tonificándolos y convirtiéndolos en mecanismos autónomos. De repente la melodía cambió a unas notas que sonaban algo más siniestras, pero Bevil sabía que no iba dirigida hacia sus oídos. El reptil comenzó a caminar torpemente, de un lado hacia otro, alejándose de ellos.
- No hay necesidad de asesinar a las criaturas del bosque, le he aturdido para que se aleje de nosotros sin hostilidades – dijo Eda una vez el lagarto ya no era visible.
- Gracias, Eda – Bevil adquirió una expresión amable en su rostro -. Sé lo que odias todo lo que tiene que ver con tu madre, pero me alegra que usaras la canción de bardo para salvarme.
- Ahórrate los agradecimientos – la muchacha le dio muy suavemente con el puño en la mejilla en un gesto amistoso -. El problema de ser tan bonachón como tú es que al final no sabes cuándo te dan las gracias de verdad o por educación. Sin embargo, yo que no las doy nunca…
- Hablo totalmente en serio. Además, creo que se te dan muy bien las técnicas de bardo. Apuesto a que podrías ser tan buena como tu madre, la legendaria Sharwyn de la Guerra de los Magos.
- Créeme, Bevil. Si fuera tan buena manipulando seres con la canción de bardo como mi madre tú y yo ahora mismo estaríamos recuperándonos del más intenso de los placeres que jamás habrías conocido, te lo aseguro.
Eda pasó por delante de él para seguir el camino y Bevil se sorprendió a sí mismo hipnotizado viendo el movimiento de sus posaderas al caminar. Agitó la cabeza e intentó borrar aquellos pensamientos de su mente.
Chelo
Jjajajajajaj es que es un caballero, todo lo contrario a ella, veremos si al final ella le pervierte o no. Un saludo y eternamente gracias por pasar!
Viva sigue, pero se ha quedao un poco ahí frustrada, ¿ves por qué los mato? Si es que pa vivir quedándose así... Vale, es una muy mala excusa para mi vena literaturicida.
Graaaacias por volver por aquí!!!!!!
- Muy bien, niña – Daeghun cogió una tela apresuradamente para cubrir el fragmento de piedra brillante -. Pero este trozo es sólo una parte, la figura está incompleta. Quiero que se lo lleves a mi hermano Duncan, en Nohivern. Él sabrá qué hacer mejor que yo.
- ¿A la capital? – el corazón de Eda mostró su sorpresa acelerándose, la ciudad era uno de los destinos deseados de la muchacha, pero no sabía si estaba preparada para ello.
- Sí, y sin demorarte. Quiero que partas ya mismo. ¡Vamos!
- Pero, ¿con los asaltantes por ahí sueltos? No te sueles fiar mucho de mis habilidades de combate, ¿por qué hacerme atravesar ahora esos peligrosos caminos?
- Porque no hay otra opción, Eda. Tienes que ir, vamos – Daeghun cogió un saco y lo llenó de alimentos para acelerar el proceso de salida.
- Normalmente irías tú, no sueles dejar el peligro para mí.
- Pero yo no puedo ir, soy un elfo. No nos manejamos bien con los humanos de la capital, tú en cambio eres mitad humana. Además si me marcho yo con la situación actual de la aldea sospecharán, tú en cambio siempre has querido marcharte de aquí, no será ninguna sorpresa para nadie. Venga, no hagas preguntas, creo que en esta bolsa ya tienes lo necesario para emprender tu viaje – Eda empezó a sospechar de tanto misterio y secretismo, y del extraño comportamiento de su padre adoptivo.
- Déjame hablar al menos con Bevil, me sentiría más segura si me acompaña.
- ¡No! Bevil es buen muchacho, pero un guerrero insuficiente contra lo que podéis encontrar fuera. No intentarás luchar, si no evitar los enfrentamientos, y para ello utilizarás tus habilidades élficas de sigilo. Bevil no es lo que se dice muy silencioso. Venga, ve.
Daeghun entregó la bolsa con comida y pociones curativas a la muchacha y la invitó a que se marchara, casi empujándole. A Eda le resultaba todo muy extraño y fue la primera vez que tuvo dudas respecto a su padre adoptivo. Para calmarlas, pensó que se comportaba tan toscamente para evitar una despedida emotiva, que ambos odiaban.
Eda caminó en silencio por el camino que la dirigía a las afueras de la aldea. En uno de los árboles derribados por la batalla estaba sentado Bevil. Aunque el chico no era muy inteligente, Eda no podía simular que no le había visto, mucho menos conociendo su agudeza visual como semielfo.
- Así que te vas – dijo el guerrero obligando a la muchacha a interrumpir su marcha.
- ¿Y cómo te has enterado? – ella era incapaz de mirarle a los ojos, tenía la mirada perdida hacia el horizonte.
- No sé, tenías mucho interés en que nadie supiera nada sobre lo que encontramos en la colina, así que me imaginé que tu padre te enviaría pronto a sacarlo de la aldea para que continuara el secretismo – Bevil se levantó y se puso frente a ella.
- Me voy a Nohivern, es todo lo que puedo decir. Y no puedes venir conmigo – Eda alzó la mirada y odió ver aquel rostro humano, había empezado a cogerle cariño a su amigo, pero la repugnancia que le daba aquella raza mandaba en su corazón.
- Tampoco querría ir. Mi deber está aquí, en Puerto Oeste. Si hay otro ataque, tengo que estar aquí defendiendo a los míos. Cuídate mucho.
- Vas a ser un buen guerrero – Eda comenzó a caminar golpeando a su paso con su puño en la hombrera de metal de Bevil como despedida, y continuó hablando tras rebasarle sin girarse -. Tú mejor que nadie sabes las ganas que tenía de marcharme de aquí. Por tu culpa este momento no es tan feliz como lo había esperado.
Bevil sonrió. Supuso que era lo más bonito que podía esperar oír de alguien como Eda.