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La herencia de Doña Euviges.

WillianFWillianF Pedro Abad s.XII
editado enero 2013 en Narrativa
“[FONT=Palatino Linotype, serif]La herencia de Doña Euviges”. [/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Doña Euviges era una viuda sin descendencia y sin familiares de sangre. Su marido había muerto con un gran patrimonio en tierras. Se suicidó, sin dejar testamento. Las malas lenguas dicen que se suicidó para descansar de su esposa, que por ley era su única heredera. A la muerte del marido, ella, con sesenta y cinco años, decide vivir con los sobrinos de aquél. A cada hospitalario sobrino, promete dejarle en testamento, una buena tajada de su patrimonio. [/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Patrimonio que va creciendo con las recalificaciones urbanísticas, aunque no vende nada. Esta anciana de un carácter rayando lo demoníaco, exigía vivir a cuerpo de reina, pero no tenía dinero en efectivo. Los sobrinos políticos, ante la esperanza de riqueza prometida, ceden y se interesan en convivir con ella.[/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Los períodos de tiempo de la Sra. con sus familiares políticos oscilan entre 3 meses y un año, y no más en una misma casa. En este tiempo, sus anfitriones visitan al Psiquiatra, al Abogado para que les divorcie, y sobretodo al Banco para que les conceda crédito y así sostener el tren de vida de la invitada. A todo van accediendo bajo la idea de una buena herencia y con un poco de suerte, cercana; hasta que los malos ratos van venciendo a la ilusión, estallan, y la echan, o doña Euviges se va por temor a su integridad física.[/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Cada vez que cambia de domicilio, hace el mismo ritual, pide un taxi, va a visitar al Sr. Notario y viene halagándose con todo lujo de detalles sobre el cuantioso patrimonio que acaba de dejar al nuevo anfitrión. Así vive de sobrino en sobrino sus últimos 34 años. Los últimos años son los peores, algunos domicilios los pisaría por segunda vez. [/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Ya con 99 años, muere doña Euviges, en plenas facultades físicas y se supone que psíquicas; y de acuerdo los sobrinos entre sí, encargan abrir testamento. Previos trámites legales, el día 1 de Febrero de 2008, lee el Sr. Notario el único testamento cerrado y manuscrito de Doña Euviges a todos los 27 sobrinos, que oyen embobados en un sepulcral silencio:[/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]En Málaga a dieciséis de febrero de 1974. Mi nombre es Euviges López López, esta es mi voluntad, de a donde han de ir mis bienes una vez ocurra mi gloriosa muerte:[/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Todo el patrimonio que tengo lo he recibido de mi marido. En vida de matrimonio fuimos ricos, viniendo desde la miseria. Mi marido, en 1950, siendo jóvenes aún, hizo una estafa en documentos mercantiles y se apoderó de todo el patrimonio de terrenos de la empresa AZÚCAR DEL GUADALHORSE, S.L., que iba a la quiebra. Los trabajadores de la empresa quedaron desamparados y hambrientos. Él era un avaro y no gastaba nada. Lo único que gastó fue mi juventud y mi corazón de mujer. Cuando cumplí 65 años, o sea hace unos días, me iluminé de venganza, le dormí y le ahorqué. Y juré vengarme de su sangre, que le besó sus pies en vida, y que tanto se parecen a él.[/FONT]
[FONT=Palatino Linotype, serif]No tengo familia carnal, solo unos buitres sobrinos políticos. [/FONT]
[FONT=Palatino Linotype, serif]Ahora, Instituyo herederos de todos mis bienes, a todos los trabajadores perjudicados por la quiebra de aquella empresa. Si ellos faltan que cobren sus herederos, o los herederos de estos.[/FONT]


[FONT=Palatino Linotype, serif]Firma Euviges López [/FONT]

Comentarios

  • LeosLeos Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2013
    Me parece un buen relato. Bien escrito y de tema interesante por cuanto tiene de actualidad.
    Está muy bien llevado; se lee esperando el final con cierto suspense, y me ha parecido muy original y justiciero el testamento que pone punto final al relato.

    Mi felicitación.

    Saludos.
  • WillianFWillianF Pedro Abad s.XII
    editado enero 2013
    Gracias Leos. Una buena crítica, sin embargo a mí el relato me parece excesivo y monónoto; pero no logro mejorarlo. Saludos.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado enero 2013
    No me pareció monótono, se murió justo a tiempo de chuparle la sangre a todos los interesados en sus bienes y muy buen castigo:p:)
  • CalimaCalima Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2013
    Me gusta. Lo he seguido con interés. Si bien el comportamiento de los sobrinos no es original,porque casos así todos conocemos, la crudeza con que describes a la protagonista, como persona fría capaz de ahorcar a su marido, etc., no me hacían pensar en un final tan generoso, aunque la realidad es que lo hace por venganza, por odio a su exmarido y a la familia de él.
    Un crudo relato, como la vida misma.
    Saludos.
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2013
    Lo había escrito todo a la hora de cenar y como me fui de casa sin enviarlo, la sesión caducó y lo perdí todo... ahhhhhhhgg!!!

    Breve. Para que no duela lo digo primero: creo, y perdón, que esto falla.

    Mezclas ingredientes pesados: asesinato, injusticia social, testamentos -¿qué os pasa últimamente con las herencias?-, venganzas transgeneracionales... todo en un cuento cortito.

    Uno espera que, ya que coges este pedazo de toro, hagas una corrida de orejas y rabo. Pero no. Se cae por muchos sitios. Paso a enumerar:

    - El tono del testamento es mucho más dramático que el del narrador omnisciente. "Lo único que gastó fue mi juventud y mi corazón de mujer" es una frase que utiliza una señora de sesenta y cinco años en el despacho del notario. De por sí ya me suena tópico y demasiado subido de tono. Pero es que usado a destiempo, en vez de conmoverme consigue lo contrario.
    - "...me iluminé de venganza, le dormí y le ahorqué". Muy bien, señora, diría el notario, pues este testamento no se lo puedo firmar y además tengo que denunciarla a la policía por el asesinato que acaba de cometer hace unos días. Verosimilitud...
    - No me he enterado, con tantas idas y venidas, por qué el carácter de la señora era tan desagradable. Sé aproximadamente cuántos parientes tiene y el tiempo de estancia en cada casa, pero no sé qué hacía para que la echaran. Sólo sé que había que tratarla con lujo.
    - Tampoco sé que la hizo su marido aparte de ser tacaño. Lo de gastar su juventud y su corazón de mujer es demasiado genérico. Todas las señoras de esa generación gastaron su juventud y su corazón de mujer con su maridos. No justifica eso un asesinato y una venganza a toda una generación de parientes políticos. Le falta material concreto.
    - "muere doña Euviges, en plenas facultades físicas y se supone que psíquicas". Parece broma. La plenitud de facultades, en todo caso, servirían para dar validez al testamento que hizo 35 años atrás. Que ya hemos visto que muy bien de la cabeza no estaba si drogó y ahorcó a su marido pocos días antes de hacer testamento.
    - La originalidad está sobrevalorada. A mí me da igual que emplees a Doña Bernarda con una vida Yerma que explota en Bodas de Sangre. Está todo inventado. Pero, si empleas estos personajes y estos argumentos con ecos a historias clásicas, sí debes esforzarte en dar algún giro, aportar algo nuevo. Pero aquí es todo tan genérico que no da lugar a que suceda. Pasas de puntillas sobre todo.

    Por lo que he leído, voy contracorriente. Espero que no me cojas manía. Si no doy el palo cuando no me gusta, no me creerás cuando te diga que me encanta. :(
  • WillianFWillianF Pedro Abad s.XII
    editado enero 2013
    amparo bonilla escribió : »
    No me pareció monótono, se murió justo a tiempo de chuparle la sangre a todos los interesados en sus bienes y muy buen castigo:p:)

    Gracias Amparo, jeje, que generosa...
  • WillianFWillianF Pedro Abad s.XII
    editado enero 2013
    Calima escribió : »
    Me gusta. Lo he seguido con interés. Si bien el comportamiento de los sobrinos no es original,porque casos así todos conocemos, la crudeza con que describes a la protagonista, como persona fría capaz de ahorcar a su marido, etc., no me hacían pensar en un final tan generoso, aunque la realidad es que lo hace por venganza, por odio a su exmarido y a la familia de él.
    Un crudo relato, como la vida misma.
    Saludos.

    Gracias Calima,

    Intuyo que has captado el cambio de visión sobre el sentido de la vida de esta mujer, de cualquier persona. Primero se casa enamorada. Se calla ante su marido, un delincuente, por amor. Cuando ve que se le ha ido la vida, sin hijos, sin nada que agradecer de quién estuvo enamorada, decide hacer justicia por su cuenta.
  • WillianFWillianF Pedro Abad s.XII
    editado enero 2013
    Perplejo escribió : »
    Lo había escrito todo a la hora de cenar y como me fui de casa sin enviarlo, la sesión caducó y lo perdí todo... ahhhhhhhgg!!!

    Breve. Para que no duela lo digo primero: creo, y perdón, que esto falla.

    Mezclas ingredientes pesados: asesinato, injusticia social, testamentos -¿qué os pasa últimamente con las herencias?-, venganzas transgeneracionales... todo en un cuento cortito.

    Uno espera que, ya que coges este pedazo de toro, hagas una corrida de orejas y rabo. Pero no. Se cae por muchos sitios. Paso a enumerar:

    - El tono del testamento es mucho más dramático que el del narrador omnisciente. "Lo único que gastó fue mi juventud y mi corazón de mujer" es una frase que utiliza una señora de sesenta y cinco años en el despacho del notario. De por sí ya me suena tópico y demasiado subido de tono. Pero es que usado a destiempo, en vez de conmoverme consigue lo contrario.
    - "...me iluminé de venganza, le dormí y le ahorqué". Muy bien, señora, diría el notario, pues este testamento no se lo puedo firmar y además tengo que denunciarla a la policía por el asesinato que acaba de cometer hace unos días. Verosimilitud...
    - No me he enterado, con tantas idas y venidas, por qué el carácter de la señora era tan desagradable. Sé aproximadamente cuántos parientes tiene y el tiempo de estancia en cada casa, pero no sé qué hacía para que la echaran. Sólo sé que había que tratarla con lujo.
    - Tampoco sé que la hizo su marido aparte de ser tacaño. Lo de gastar su juventud y su corazón de mujer es demasiado genérico. Todas las señoras de esa generación gastaron su juventud y su corazón de mujer con su maridos. No justifica eso un asesinato y una venganza a toda una generación de parientes políticos. Le falta material concreto.
    - "muere doña Euviges, en plenas facultades físicas y se supone que psíquicas". Parece broma. La plenitud de facultades, en todo caso, servirían para dar validez al testamento que hizo 35 años atrás. Que ya hemos visto que muy bien de la cabeza no estaba si drogó y ahorcó a su marido pocos días antes de hacer testamento.
    - La originalidad está sobrevalorada. A mí me da igual que emplees a Doña Bernarda con una vida Yerma que explota en Bodas de Sangre. Está todo inventado. Pero, si empleas estos personajes y estos argumentos con ecos a historias clásicas, sí debes esforzarte en dar algún giro, aportar algo nuevo. Pero aquí es todo tan genérico que no da lugar a que suceda. Pasas de puntillas sobre todo.

    Por lo que he leído, voy contracorriente. Espero que no me cojas manía. Si no doy el palo cuando no me gusta, no me creerás cuando te diga que me encanta. :(


    Perplejo, gracias por tan elaborada crítica. Normalmente mi opinión solo se basa en decir me gusta o no me gusta –aún leyendo hasta el mínimo detalle, mis razones tengo-; pero como te lo has currado –doblemente pues te caducó la instancia por perfeccionista, jaja-, me adhiero a tus gustos y te voy a responder más extenso.

    Coincido contigo en que algo falla, no me gusta mi cuento.

    Pero no coincido contigo en la crítica, pues arrancas con dos errores objetivos tremendos –de verosimilitud-, y a mi parecer basas casi toda la crítica condicionado por esos dos errores:

    Primer error.- En ningún sitio dice que la Sra. de 65 años dijo que lo que dijo ante Notario.
    Segundo error.- El testamento era cerrado y manuscrito. Ella pudo ir al Notario en 1974 ó en 2008, o en cualquier tiempo intermedio. El notario solo protocolizó lo que le dieron en sobre cerrado cuando se lo dieron, y constató que la persona estaba –o parecía estar- bien psíquicamente. El testamento es válido.

    Los demás son interpretaciones, colores, gustos, a mí me parece largo, a ti te parece corto, tú eres cuidadoso, yo soy tosco. La balanza entre partes que intervienen en el cuento está descompesada, y se ve con claridad. Las razones de la Sra. están cerradas, constan en el testamento, y solo se saben parte de ellas cuando muere. Las razones de lo desagradable de la señora está en los 27 sobrinos con sus allegados, se saben desde que se inicia el cuento prácticamente; además ellos son humildes y avaros. Te parece poco motivo de desagrado que una señora extraña tire la casa por la ventana. La primera causa de conflicto familiar en la sociedad actual es la falta de dinero, en casa de un avaro se agrava.

    En primera redacción me salieron nueve páginas, hoy con dos aún lo creo largo y pesado.

    De todas formas, muchas gracias por tus opiniones, para mi desgracia, no estoy de acuerdo con ninguna de ellas; y para tu consuelo, aún no sé porqué no me gusta mi cuento.

    P.D. Virginia Wolf, propietaria de una editorial, tuvo guardado en un cajón durante años el Ulisses de Joyce, porque ella creía que no valía para publicarlo.
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2013
    WillianF escribió : »
    De todas formas, muchas gracias por tus opiniones, para mi desgracia, no estoy de acuerdo con ninguna de ellas; y para tu consuelo, aún no sé porqué no me gusta mi cuento.

    P.D. Virginia Wolf, propietaria de una editorial, tuvo guardado en un cajón durante años el Ulisses de Joyce, porque ella creía que no valía para publicarlo.

    Me hubiera consolado más ayudarte a saber en qué falla este cuento pero no he sido capaz. Supongo que es mi falta de entendederas lo que ha impedido que me guste.

    De todos modos, sólo he sido una voz discordante. Todo el resto de usuarios ha comprendido el cuento perfectamente y les ha gustado mucho. No nos pongamos pesimistas, ¡no creo que vayas a ser víctima de la incomprensión de Joyce!
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado enero 2013
    Además que no nos tocará ni un peso de esa herencia,:):p
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado enero 2013
    A mí me ha gustado el tema que tratas, no en sí la manera en que lo has desarrollado.No es que esté mal del todo es...es algo que no sé muy bien como definirlo.Talvez sea lo rápido que vá, sin pararse en dar detalles, en alguna reflexión de la Doña o en las impreciones de los sobrinos.
    Saltas de un tiempo a otro sin transición, sin un respiro y que a uno le dé tiempo a asimilar toda la trama.Lo mismo me equivoco.Pienso que si lo pulieras un pelín más, te saldría un relato más que satisfactorio.
    Quiero pensar que la Azucarera del Guadalhorce no guarda entre sí tantos misterios.
    A medida que te voy leyendo, pienso que un día de estos nos sales con algo del cortijo Jurado, :D:D:D.
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