Más bien diría que el camino del exceso lleva al palacio del placer.
¿Quién va a querer vivir en un palacio de sabiduría? Ahí no hay sitio para dioses ni los mundos de fantasía en el que habitamos.
baudelaire era un fumador de opio al igual que nietzsche, poe era un alcohólico y eso no le quita merito a sus obras
Afortunadamente nadie ha dicho eso. No es que no tengan méritos las obras de personas que consumen drogas. Pero la apología del exceso sólo ha servido para justificar formas de vida equivocadas, y no ha aportado, como tal apología, ninguna sabiduría.
Comentarios
¿Quién va a querer vivir en un palacio de sabiduría? Ahí no hay sitio para dioses ni los mundos de fantasía en el que habitamos.
Afortunadamente nadie ha dicho eso. No es que no tengan méritos las obras de personas que consumen drogas. Pero la apología del exceso sólo ha servido para justificar formas de vida equivocadas, y no ha aportado, como tal apología, ninguna sabiduría.