Mi sueño a color, mis días de sol, mi secreto,
el olor de mi pan, mi miedo a fallar, mi recuerdo.
Mis ganas de hablar, lo que he de callar, mis respuestas,
el mundo que hallé, lo que regalé, lo que cuenta.
La niña que fui, los cielos que vi, mi escalera,
lo que he de aprender, lo que he de crecer, mi cometa.
El agua que bebí, el amor que perdí, mi derrota,
el beso que oculté, el aire que respiré, mi luna rota.
La esperanza que fue, mi trozo de papel, mi espada roja,
lo que ha de venir, mi muñeca gris, mi fe y mi roca.
El sabor de mi té, el frío en mi piel, mi camisa,
mi necesidad, mi oculta verdad, mi sonrisa.
La suerte, el dolor, el triunfo, el calor y la brisa,
mi blanco mantel, mi vino, mi ayer y mis prisas.
Mi juego de azar, mi tiempo de amar, mi locura,
las calles que caminé, las horas que derroché, mi tortura.
Mi tempestad, mi serenidad, mis tristezas,
la tierra que imaginé, la vida que inventé, mis proezas.
Mi rabia, mi ansiedad, mi calma, mi edad, mi pereza,
mi sombra en la pared, mi amanecer, mi verso a medias.
La paz que gané, la risa que ahogué, mi alegría,
mi ángel sin luz, mi pluma azul, mi energía.
Mi debilidad, mi frágil maldad, mi impaciencia,
mis ganas de huir, mi sed por vivir, mi inocencia.
El viejo balcón, la última estación, mi aventura,
mi amarga ilusión, mi mejor intención, mi ternura.
Mis alas, mi mar, mi vuelo, mi sal, y en las manos
mis letras sin voz, mis pasos de hoy... mi legado.
Comentarios
Saludos
Había leído tu comentario Melancholia y quería responderte. El juego con la rima tengo que decir que es inspiración de una canción de Serrat ("Poema de amor") en la que utiliza esta clase de rima, por supuesto, mucho mejor que yo, de ahí lo de "con su permiso" del título. En cuanto a que no te haya llenado o que haya algo que no acabe de cuajar lo entiendo. La verdad es que no es más que un juego, cuando lo escribí solo pretendía experimentar, jugar con las palabras, escribir por escribir, suelo hacerlo a menudo.
Saludos y gracias por leerme