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Obispo de Lanús 10

iliosilios Pedro Abad s.XII
editado julio 2012 en Negra
[FONT=&quot]Cuando llegó Morgana al departamento, no estaba tan enfurecida como había pensado, su cara reflejaba otra cosa: cansancio, angustia. Apenas me saludó con un beso frío e inmediatamente entró al baño a ducharse. No quise preguntarle que le pasaba porque temía que tuviera algo que ver con lo esa mañana y desatara su furia. Le preparé su cena favorita, milanesas de pollo con puré de batatas y la esperé sentado a la mesa.[/FONT]
[FONT=&quot]-No voy a cenar- me dijo cuando salió, sin percatarse de que estaba todo listo. Al ver la mesa y a mí, sentado allí, se disculpó - Perdón, debí habértelo dicho antes de entrar a bañarme…es que no me siento bien, quiero terminar con esta tortura que nos está persiguiendo y cuanto antes. Pensé que mejor vayamos ahora mismo a ese lugar que figura en la siguiente fotografía y ver si podemos terminar de armar este rompecabezas.[/FONT]
[FONT=&quot]-Veo que ya no querés tenerme mas en tu casa… ¿ahora soy una carga para vos?[/FONT]
[FONT=&quot]-No, no es eso. Es que hoy no pude dejar de pensar en vos, en mi hermano, en Merlín y no puedo trabajar así, no me hace bien. Tengo que ordenar mi vida y mis sentimientos y hasta que no termine todo esto, no voy a poder…[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Sentimientos?- pregunté ingenuamente[/FONT]
[FONT=&quot]-Sí, escuchaste bien. Por primera vez en mucho tiempo siento que estoy enamorada de alguien y no estaba preparada para eso. Cuando te propuse que vinieras a vivir conmigo lo tomé como un desafío, una diversión, un entretenimiento; jamás pensé que iba a desear tanto a una persona como te necesito a vos, esa emoción no es compatible con mi trabajo. Si algo me caracterizó en mi carrera fue que nunca mezclé los sentimientos con la cama, eso era algo que nadie podía comprender cómo lo hacía, pero para mí era fácil, mi cuerpo estaba allí pero mi mente no. Ahora es distinto, siento rechazo por otro hombre que no seas vos, te extraño como a nada en el mundo, esta mañana cuando me dijiste que estabas con tu amigo, recordé a tu mujer y tu familia y tuve miedo de perderte.[/FONT]
[FONT=&quot]Yo me acerqué despacio y la abracé, su pelo olía shampoo de vainilla, su piel tenía la suavidad del terciopelo y el aroma de las fresias en primavera.[/FONT]
[FONT=&quot]-No vas a perderme porque ya tomé mi decisión, yo elegí estar acá con vos y me olvidé de mi familia; a veces me siento un poco culpable por eso, no te lo voy a negar pero empiezo a creer algo que me dijo tu hermano la tarde que vino a almorzar al restaurant: que el destino nos juntó por una sabia razón que desconocemos.[/FONT]
[FONT=&quot]-Pues vamos a buscarla- me respondió y me tomó de la mano- nos quedan sólo dos fotografías, quizás en alguna de ellas encontremos al Dios que nos está poniendo estas pruebas.[/FONT]
[FONT=&quot]Salimos rápidamente del departamento y apenas estuvimos en la calle, Morgana paró un taxi, le ordenó: “salgamos a la Avenida 9 de Julio y vamos para el lado de provincia”[/FONT]
[FONT=&quot]¿A provincia? Pensé para mis adentros, yo siempre viví en zona sur y no alcancé a reconocer el lugar como familiar. En la imagen se veían unos árboles, unos faroles encendidos, nuestras caras y no mucho mas, era evidente que se trataba de un lugar abierto, un parque, una plaza quizás pero no lograba identificar cuál era. Cruzamos el Puente Pueyrredón que comunica capital con provincia y tomamos la avenida Hipólito Yrigoyen o “la gran vía del sur” como pretendieron llamarle cuando la asfaltaron completamente a nuevo, porque unía todas las ciudades del sur del Gran Buenos Aires. Pasando la estación de Avellaneda un auto detrás nuestro comenzó a hacerle luces al taxi para que se corriera del carril rápido pero como el conductor de nuestro vehículo era un tipo de pocas pulgas ni se inmutó con las señales, es más comenzó a acelerar. Con una peligrosa maniobra el auto de atrás nos alcanzó por la derecha y se puso a nuestra par, bajó la ventanilla polarizada y vimos aparecer el rostro sonriente de Merlín intentando hablar con el taxista.[/FONT]
[FONT=&quot]-Deténgase que su vehículo está perdiendo líquido por abajo, puede ser nafta- alcanzamos a escuchar y para nuestra desgracia el auto comenzó a desacelerar.[/FONT]
[FONT=&quot]-¡No! ¡No se detenga!- le ordenó Morgana[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Está loca señorita? Tengo que fijarme que le pasa al auto, es un segundo y luego continuamos- la cara de terror de ambos era evidente al punto que el conductor se dio cuenta y nos preguntó ¿Qué está pasando acá?[/FONT]
[FONT=&quot]-Conocemos al tipo del otro auto y es muy peligroso, si se detiene podría hacernos daño- En ese momento el vehículo de Merlín se había puesto otra vez atrás y volvió a encender las luces hasta encandilarnos- ¡Acelere!– volvió a ordenarle mi compañera. Yo no alcanzaba a reaccionar, el volver a ver al tipo que intentó asesinarme, nuevamente tan cerca, me sumió en el terror y quedé paralizado. Me hubiese gustado bajarme del auto y preguntarle que quería de nosotros pero entendí que la actitud de Morgana era la correcta, ese tipo sujeto quería hacernos daño y podía tranquilamente estar armado. [/FONT]
[FONT=&quot]–Voy a parar en la comisaría- dijo el taxista con un hilo de voz.[/FONT]
[FONT=&quot]-Usted no va apara en ningún lado- y mientras decía esto mi amiga sacó un arma de su cartera que jamás había visto ni tampoco sabía que existía –Usted ahora va a pisar ese acelerador y nos va a llevar adónde yo le diga, ¿me entendió?- el conductor del taxi se puso pálido al ver el brillo del arma por el espejo retrovisor y sin decir una palabra aceleró al máximo-¡Pónete el cinturón de seguridad!– me dijo Morgana con un grito y ella también se tiró para atrás para colocárselo. Las luces de las calles comenzaron a pasar por nuestro costado, cada vez más rápido y yo me sentí mareado, nunca me había gustado la velocidad y si estaba en juego mi vida, mucho menos. Ví que el velocímetro llegó a los 120 kilómetros por hora y me aferré a mi asiento con las uñas, en ese instante y en una imagen que repito una y otra vez en mis pesadillas, nos acercamos a un puente que pasa por encima de la avenida y tiene varias columnas en el medio de la calle, el auto de Merlín nos tocó de atrás y el nuestro fue a parar de lleno contra una de ellas. Sentí la explosión y un latigazo en el pecho, el olor a nafta se esparció por todo el vehículo y no me animaba a abrir los ojos.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Estas bien?- escuché la voz de Morgana entre sueños que me hablaba y la presión del pecho se esfumó, abrí los ojos y la ví a ella desabrochándome el cinturón que nos había salvado de una muerte segura. El auto estaba destrozado, prensado hacia adelante y con todos los vidrios rotos, la gente se acercaba a ver cómo estábamos y no podía creer que estemos bien. Al bajar noté que una pequeña llama salía de abajo del auto y luego, de a poco fue creciendo hasta absorber toda la carrocería, giré la cabeza mientras me alejaba del lugar del brazo con mi amiga y ví el cuerpo del taxista desparramado unos metros mas adelante con restos del parabrisas encima.[/FONT]
[FONT=&quot]-¡Vamos, hay que salir de acá!– me habló Morgana haciéndome reaccionar -Tenemos que irnos antes de que venga la policía y se arme flor de quilombo, aprovechemos la confusión.[/FONT]
[FONT=&quot]Caminamos unos metros y nos subimos a uno de los colectivos que pasaba por ahí, miré por la ventanilla y varios desde la calle nos señalaban con el dedo y nos decían cosas que no alcanzamos a escuchar. [/FONT]
[FONT=&quot]-¿Qué pasó ahí? Nos preguntó un pasajero mientras seguía mirando como las llamas consumían el taxi- No sabemos, seguramente algún loco que no valora la vida, se pegó flor de palo- se adelantó Morgana. Volví a mirarla y seguía tan hermosa como siempre, tenía el pelo un poco desprolijo y con algunos restos de vidrios que me apuré a quitarle, ella me sonrió nerviosa y noté que le temblaba la mandíbula, luego, una lagrima solitaria se le escapó atraída quizás por su boca.[/FONT]

Comentarios

  • iliosilios Pedro Abad s.XII
    editado julio 2012
    [FONT=&quot]Bajamos del colectivo y sin hablarnos caminamos por las calles de Lanús como dos zombis, llegamos a un parque en donde nos sentamos a descansar un poco y yo intentaba poner en orden mis ideas. Miré a mi alrededor y reconocí el lugar, era el de la foto, allí estaban los árboles y los faroles encendidos como en la imagen pero…había algo mas allí que me era singular, me paré y comencé a recorrerlo despacio, Morgana se acercó y me agarró de un brazo:[/FONT]
    [FONT=&quot]-Este es el lugar de la foto[/FONT]
    [FONT=&quot]-Sí, ya lo sé pero hay mas que eso… yo estuve en este lugar- respondí perplejo.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Puede ser, estamos en tu barrio, cerca de tu antigua casa, me imagino que en algún momento habrás pasado por acá…[/FONT]
    [FONT=&quot]-No, yo estuve… ¡esta mañana![/FONT]
    [FONT=&quot]Me acerqué a la avenida bordeaba la plaza y vi enfrente, el negocio en donde trabajaba mi amigo, caminé hasta el banco en donde estuvimos charlando y para mi alivio no había nadie, solo un linyera durmiendo en el piso tapado hasta la cabeza con una frazada. Como poseído por una misteriosa fuerza, me paré a su lado y lo destapé; Morgana se acercó e intentó detenerme pero ya era demasiado tarde, allí estaba el cuerpo de mi amigo, inerte y con una bolsa de plástico en su cabeza.[/FONT]
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado julio 2012
    Cada día más peligroso hablar con ellos:eek:
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