Estando el perro sin dormir en la noche, le habló a una mosca que estaba cerca de él volando:
-¿No odias la vida que te ha tocado?Sólo vuelas por ahi atenta todo el tiempo a que no te maten con insecticidas, matamoscas, periódicos y hasta con las manos.Comes lo que yo desecho, además eres muy fea.
Calmada escuchó todo esto la mosca, luego respondió:
-Estás completamente equivocado.Se me ha dado la capacidad de volar, cosa que hago mucho, ya que la sensación que produce es tan maravillosa que tu nunca podrias ni imaginar.Que me maten no me importa, no les temo, de todas maneras hay un millón más como yo que aman la vida y la disfrutan con cada segundo, ¿o crees que es mejor estar como tú, siempre encadenado por ser un salvaje que muerde, ladra y hace un problema de todo?
Comentarios
¡¡ Volar !!... ¡ Qué gran don de la Naturaleza ! Y, en tu fábula, qué gran metáfora. El perro es dependiente de su amo; nunca podrá disfrutar de los paisajes desde la altura; su vida está apegada al suelo, En cambio, la mosca,tiene la capacidad de recorrer el espacio, conocer paisajes,y analizarlos desde la altura.
Tus moralejas siempre son soñadoras: ¡¡ VOLAR...VOLAR...DESPEGAR Y TOMAR ALTURA !! ¡¡¡ BIEN !!!
Que mi afectuoso saludo te llegue volando, volando...