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Obispo de Lanús 5

iliosilios Pedro Abad s.XII
editado julio 2012 en Negra
[FONT=&quot]Apenas terminé la jornada laboral, me retiré apurado a mi casa porque estaba ansioso de explorar el bendito sobre. En el colectivo de vuelta pude encontrar un asiento y pensé varias veces en abrirlo y ver que contenía pero había dado mi palabra, al aceptarlo, que lo conservaría conmigo. En uno de sus lados, estaba escrita la información que tanto había deseado: un número de celular y una dirección de mail. Llamé varias veces desde mi teléfono pero nadie contestó, luego pasé por un locutorio y envíe un correo explicando lo que había pasado en el bar, poniendo especial atención en no mencionar ni el sobre ni las fotos en mi celular. Insistí durante varios días seguidos al número en cuestión pero nadie atendió, pensé en dejar un mensaje pero nunca me sentí cómodo hablando con máquinas y tenía miedo de que se me notara algún nerviosismo en la voz. Seguí reenviando el mail todos los días sin recibir respuesta y para mi sorpresa, una tarde en la que revisé mi correo sin mayores expectativas, ví que la dirección que había guardado en mis contactos figuraba como conectada.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Estás ahí?- le pregunté con ansiedad. El cursor titiló unos segundos y luego apareció una respuesta:[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Quién sos?[/FONT]
[FONT=&quot]Volví a repetirle la historia de que me había encontrado con una persona que me había dado sus datos y que quería conocerla.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Cómo era la persona?- me preguntó y me descolocó porque no quería dar mayores detalles por chat ya que no estaba seguro de que del otro lado estuviera la persona que yo buscaba.[/FONT]
[FONT=&quot]-Era el bar del cabaret en donde trabajabas- solté, arriesgando más de la cuenta.[/FONT]
[FONT=&quot]Nuevamente el espacio de la respuesta quedó en silencio algunos segundos que parecieron días y por fin apareció algo que me dejó helado[/FONT]
[FONT=&quot]-Esa persona está muerta.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Cómo?- No sé bien si eso lo pensé realmente o sólo lo escribí.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Acaso no lees las noticias?- me respondió y acto seguido me envió un link que me dirigió a una página de policiales de un diario en dónde, efectivamente, se hablaba de un joven asesinado en su departamento, aparentemente en el marco de un rito diabólico. [/FONT]
[FONT=&quot]No supe que decir, la imagen nerviosa del muchacho y su rápida desaparición cobraron algo de sentido: él sabía que le quedaba poco tiempo y por eso me entregó ese sobre. Tuve miedo de perder también a la persona que estaba del otro lado de la línea y me arriesgué a comunicarle que tenía en mi poder un sobre para ella que me había entregado el barman antes de morir.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Cómo sé que no me está mintiendo?- preguntó fríamente.[/FONT]
[FONT=&quot]-Debe confiar en mí y por la memoria de ese buen muchacho, que ví sólo dos veces en mi vida pero me bastaron para darme cuenta que era una buena persona, tiene que darme una dirección en dónde pueda cumplir su último deseo- respondí al borde de la desesperación. Al instante una dirección, un día y un horario aparecieron en la pantalla- Muchas gracias, allí estaré- y dí por finalizada la charla por mi lado pero unas nuevas líneas aparecieron en el cuadro de texto antes de desconectarse ella también:[/FONT]
[FONT=&quot]-Esa persona era mi hermano.[/FONT]
[FONT=&quot]Me presenté en el lugar conocido como “Parque Lezama” a la hora convenida, dí unas vueltas de reconocimiento para asegurarme que no hubiera nada extraño en los alrededores y me presenté en la cita. Yo contaba con la ventaja de que conocía su cara y esperaba que ella no me reconociera, me había aprendido de memoria cada lunar de su cuerpo, cada arruga de su piel y podía adivinar cada uno de sus tatuajes de tantas veces que había observado sus fotos. Ella llegó caminando despacio, varios minutos después del horario y sin embargo no pidió disculpas por la demora, la observé detenidamente a los ojos y quise gritarle si sabía quién me había robado mi vida pero, me detuve a esperar el momento indicado. Saqué el sobre de mi mochila y se lo entregué, ella lo dobló y lo guardó en su bolso sin detenerse a observar qué había adentro.[/FONT]
[FONT=&quot]-Gracias- me dijo amablemente, con una voz dulce, casi aniñada.[/FONT]
[FONT=&quot]-De nada- le respondí sonriendo –Si hubiera sabido que tu hermano estaba en peligro, te habría dejado un mensaje en el celular, llamé varias veces y como nadie contestaba…corté.[/FONT]
[FONT=&quot]-Nadie podía hacer nada por él, era su destino- respondió casi resignada- Tengo como política de seguridad no atender números que no conozco… hay mucho loquito suelto.[/FONT]
[FONT=&quot]-Otra vez el tema del destino- reflexioné en voz alta- tu hermano también lo mencionó antes de darme el sobre.[/FONT]
[FONT=&quot]-Es que nada ocurre por azar, todo está predestinado de antemano…¿de qué otra manera nos hubiéramos encontrados nosotros dos si así no fuera?- En ese instante no aguanté mas y mientras sacaba mi celular del bolsillo le acerqué mi rostro para que no se perdiera ningún detalle.[/FONT]
[FONT=&quot]-Nosotros ya nos conocemos, ¿no me recordás? Estuvimos juntos hace un tiempo…pasamos la noche juntos- ella me miraba desencajada mientras procuraba adivinar en mi mirada, que pretendía hacerle- Acá tengo las pruebas, mirá- y le acerque las fotos en el celular. Mientras las iba pasando sus gestos pasaron de sorpresa a cierta iluminación hasta que adiviné que por fin me había recordado.[/FONT]
[FONT=&quot]-Estuve con muchas personas en toda mi vida- me dijo, haciéndose la disimulada, mientras me entregaba el celular.[/FONT]
[FONT=&quot]-Necesito que me digas qué pasó esa noche y quien te pagó por hacerme esto- solté mientras la detuve fuertemente por un brazo.[/FONT]
[FONT=&quot]-Soltame, me estas lastimando- suplicó enfurecida[/FONT]
[FONT=&quot]-Puedo lastimarte mucho mas si no me decís que está pasando. Te ví en esa casa en Pablo Podestá en donde mataron al empleado del local de comidas rápidas y ahora asesinaron a tu hermano ¿qué tiene que ver todo esto conmigo? ¡hablá![/FONT]
[FONT=&quot]Ella se soltó el brazo con fuerza y me miró a los ojos con las pupilas dilatadas, inyectadas en sangre.[/FONT]
[FONT=&quot]-Yo sólo soy una prostituta y me pagan por darle servicios a la gente, esa noche me pagaron mucha plata por llevarte a varios lados con horarios y direcciones bien definidos y yo cumplí con mi trabajo, nada más.[/FONT]
[FONT=&quot]-¿Quién te pagó?- le pregunté casi gritando.[/FONT]
[FONT=&quot]-No lo sé, me contactaron en el cabaret, mi hermano hizo el arreglo; le dejaron el dinero con las instrucciones a él y yo nunca ví a nadie, creo que por eso estoy viva todavía y quiero seguir así. Chau, me voy…No quiero volver a verte nunca mas ¿entendiste? –Me dijo y yo no podía salir de mi asombro ni tampoco esbozar palabras. Mientras se alejaba alcancé a reaccionar y le grité de lejos:[/FONT]
[FONT=&quot]-¡Quiero recuperar mi vida![/FONT]
[FONT=&quot]Ella se dio vuelta y me respondió sonriendo[/FONT]
[FONT=&quot]-¡Tu vida ya la habías perdido hace tiempo![/FONT]
[FONT=&quot]Decidí arriesgar la poca existencia que me quedaba y al día siguiente al salir del trabajo fui a la construcción abandonada en donde había sido tomada la tercer foto, allí se alcanzaba a adivinar entre la oscuridad a varias personas y nuevamente la silueta de Morgana se apoyaba en mi hombro. Parecían estar reunidos observando una especie de ritual o sesión de espiritismo porque estaban sentados alrededor de una gran mesa y una persona descansaba acostada frente a ellos, la luz del flash había iluminado una parte de la habitación y agrandando al máximo la imagen alcancé a distinguir el nombre del club abandonado en dónde fue tomada la fotografía. Salté un pequeño alambrado esperando que no hubiera algún animal rondando por allí, ya que les tenía fobia, ingresé al establecimiento en desuso esperando encontrar algún indicio que me revelara que había ocurrido exactamente esa noche.[/FONT]

Comentarios

  • iliosilios Pedro Abad s.XII
    editado junio 2012
    [FONT=&quot]Apenas atravesé la puerta, un fuerte golpe en la cabeza me desmayó y caí desplomado. Al despertar, me dí cuenta de que me hallaba en la mesa de madera que había visto en la foto, atado de pies y manos a las patas, sin poder moverme. Tenía los ojos vendados y algún trozo de tela me cubría la boca por lo que no podía emitir sonidos, escuché que alguien se acercaba lentamente y luego alcancé a percibir un extraño ruido como de una cuchilla siendo afilada. Una voz se levantó de la oscuridad y me pareció familiar:[/FONT]
    [FONT=&quot]-Dios prescribió la piedad con todo. Si matáis, hacedlo con piedad y bien; y si degolláis, hacedlo con piedad hacia el animal. Afilad bien vuestra cuchilla y poned cómodo al animal- Conocía esa voz… ya la había escuchado antes en la oscuridad… era quien me había secuestrado, el supuesto hermano de la joven ucraniana -No voy a degollarte porque sufrirías mucho y creo que ya pagaste lo que debías, espero que en la otra vida entiendas cual fue tu misión en esta tierra, por lo pronto ahora voy a dejarte morir lentamente y sin dolor. Te suministré un tranquilizante potente y voy a cortarte las venas para que mueras purificado y sin pecado, primero que nada, voy a aclararte que las venas llevan la sangre de retorno y es impulsada por la inercia, por lo tanto el tiempo de agonía es mayor que si cortas una arteria, en donde la sangre es impulsada por los movimientos del corazón y llevan mayor presión. En realidad puedes durar hasta 10 horas, las personas mueren rápido por la desesperación de ver la sangre salir de sus manos, ese es el motivo de morir pronto no porque la sangre se te vaya rápido, vas perdiendo fuerzas poco a poco hasta que te desmayas y mueres.[/FONT]
    [FONT=&quot]Me hubiese gustado saber si Dios me había elegido para morir en ese lugar o si sólo había sido decisión de un hombre, espero que mi familia logre perdonarme algún día y mi espíritu pueda morar en paz en presencia del señor. Sentí el filo ingresar en la muñeca pero no percibí dolor, una lágrima se escapó de su órbita pero no anunciaba llanto sino paz interior, purificación. Me entregué a Jesús en ese instante y me puse feliz de morir igual que él lo había hecho.[/FONT]
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2012
    Ay juemadre y ahora?:eek:
  • iliosilios Pedro Abad s.XII
    editado julio 2012
    Amparo, amiga, muchas gracias por haber leido y comentado toda la historia.
    Me alegra que te haya gustado hasta aquí.
    No te alejes mucho que pronto tendras novedades del Obispo de Lanús.
  • JanoJano Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado julio 2012
    Eso espero, porque nos tienes a todos intrigados.
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