¿Alguna vez has caminado sin saber a dónde vas?, pues hace unos días, después de una situación difícil eso decidí hacer, no necesitaba saber a dónde ir, solo quería caminar y dejar atrás todo, mis recuerdos, el dolor, la soledad, en fin, solo caminar y dejar liberarme, pronto deje de notar a las personas a mi alrededor y lo único que sentía era el palpitar de mi corazón, “vaya ni caminando deja de doler” pensaba mientras cerraba los ojos y apretaba mi pecho como queriendo arrancarlo.
Naturalmente después de unos pasos con los ojos cerrados tropecé con alguien, al abrirlos note que había tirado a una mujer por lo que me apresure a levantarla.
-perdón no te vi- le decía al tiempo que tomaba su mano.
-bueno al menos se que no fue mi culpa- comento.
-¿cómo podría serlo?-
-bueno, yo tampoco te vi- en ese momento note que su mano izquierda sujetaba un bastón y no tuve que meditar tanto para deducir la respuesta.
-ah ya veo, ¿quieres que te ayude?- fue de hecho lo primero que pensé.
-¿Por qué soy ciega?, no, no necesito ayuda, aunque gracias.-me pareció que mi pregunta le molesto así que decidí terminar la conversación.
-bueno, lo siento, hasta luego.-pero ella aun sujetaba mi mano así que no pude alejarme, entrecerró los ojos y comento.
-tu voz se escucha triste, te ayudare cuéntame que te paso-vaya, ¿era tan patética mi situación que hasta mi voz me delataba?
-gracias pero no, es personal-trate de soltar mi mano pero ella la apretó un poco más.
-no te pregunte si querías, dije que te ayudaría y eso hare asi que cuéntame-
-pero no te conozco-
-Mejor aun-
-¿Por qué haces esto?-pregunte con cierta molestia.
-por que lo necesitas, ¿o crees acaso que tu dolor simplemente desaparecerá?- “tal vez tenga razón” pensé mientras decidía rendirme pues, ¿Qué mas podría perder?
-está bien, pero caminemos- ella asintió, soltó mi mano y comenzamos a caminar, trate de volver a tomarla pero ella se negó.
-¿Por qué lo intentas?-pregunto al tiempo que volvía a soltarme.
-trato de ayudarte-
-está bien, tómala, pero si lo haces no podrás volver a soltarme-
-¿no es un poco acelerada tu decisión?- pregunte con cierta ironía.
-¿pero acaso no tomas mi mano para evitar que algo me lastime?, si es así, debes saber que si te alejas algo podría pasarme, entonces, ¿podrías volver a soltar mi mano?- sabiéndose triunfante continuo caminando.
A pesar de que ella no hablaba su presencia lograba calmarme un poco, después de un tiempo pregunto.
-¿es por amor?-
-¿existe otra razón?- conteste al instante, ella sonrió y menciono.
-entonces disfrútalo- esa mujer definitivamente me desesperaba, ¿disfrutar el hecho de perder algo tan importante?, ¡cómo! , supongo que refunfuñe demasiado fuerte porque ella agrego.
-¿acaso no te das cuenta?, tu eres afortunado, muchas relaciones no valen la pena y cuando terminan lo único que puedes pensar es en lo grandioso que es el estar solo, pero tu caso es diferente, a ti te duele esto, quiere decir que esta relación fue importante y te dejo huella, sufre entonces, disfruta cada lagrima que brote y grita tu dolor hasta quedar afónico, pues vale la pena, de tu pesar aprende, levántate y vuelve a amar- al escucharla me quede sin argumentos y solo pude agradecer el hecho de haber tropezado con ella.
-bien parece que ya estás bien así que me voy- pero antes de que caminara sujete su mano y le dije.
-gracias, en verdad me has ayudado mucho, ¿Cómo podría agradecerte?- en ese momento giro y con una sonrisa contesto.
-bueno seamos amigos ¿es una buena forma de agradecerme no crees?- de devolví la sonrisa y la abrace, al separarnos ella comento.
-bueno nuevo amigo dígame su nombre- creo que no había conocido a una persona que sonriera por tanto tiempo.
-Víctor, mucho gusto nueva amiga- sabiendo mi nombre ella se despidió y note que no me había dicho su nombre así que volví a detenerla.
-espera, ¿acaso no me dirás tu nombre?- lo pensó durante un rato y contesto.
-no me lo pediste antes así que supongo que no es relevante que te lo diga en este momento-¿acaso se había sentido por no pedírselo antes?
-¿y si no te vuelvo a ver?- pregunte como tratando de convencerla de decir su nombre, ella se limito a cruzar los brazos y contesto.
-entonces, ¿de qué te serviría mi nombre?- ¿acaso tenía que discutir todo lo que decía?
-pues, así podría recordarte- juraría que me miro fijamente mientras decía.
-si me recueras solo por mi nombre, entonces será mejor que me olvides, pues soy más que eso, yo por ejemplo te recordare como el chico de voz triste, algo despistado y con un carácter por demás divertido; tu nombre claro que es importante, pero si te recordara solo por eso, ¿Cómo sería capaz de identificarte en el mar de mis pensamientos?, hay muchos Víctor, pero ninguno con tu historia o tu voz, así que eso recordare, ¿tu como lo harás?-
-supongo que te recordare como la mujer más molesta que he conocido, aunque se da a querer muy rápido eso debo admitirlo- su rostro dibujo una sonrisa que alcanzo sus ojos y finalizo.
-vez, entonces no necesitas mi nombre-
Pronto la perdí de vista y aunque el dolor volvía a abrazar mi cuerpo decidí no caminar ni huir esta vez, “es cierto” pensé, por ella vale la pena sufrir.
“por que contigo fui feliz y lejos de ti una sombra, por eso se que te quiero, gracias, esta vez no pongo fin por que la historia no termina…….aunque nuestro capitulo se cierra”
Autor: Víctor Manuel Landa García.
Comentarios
Bonita historia nos traes hoy,
Un saludo