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Fragmento breve de una parte de mi novela, descriptivo. ¿Qué tal está redactado?

BastonivoBastonivo Anónimo s.XI
editado abril 2012 en Taller de Prosa
Hola. Estoy en plena corrección de mi primera novela, que alcanzó la títanica, y desesperante, dimensión de 400.000 palabras. Poseía un estilo demasiado sencillo, y ahora témome que he podido caer en el lado contrario: ser muy rococó.

Desconozco si mi apreciación es realista, pues este proyecto lo estoy llevando a cabo yo sólo, sin nadie que me lea y de consejos (parte desconfianza sí que lleva).

Este fragmento es muy descriptivo, y he adjetivado mucho más para darle más pasión. Estaría enormemente agradecido si alguién me diese su opinión.

PD. El blog de mi proyecto: http://bastonivo.blogspot.com.es/

FRAGMENTO-
Las calles de la localidad se habían desdibujado en un irreconocible laberinto lleno de obscenidades. El calor de los múltiples incendios aumentó exponencialmente como si se internara en un horno de tamaño descomunal. Como pudo, decidió andar entre el bochornoso inframundo reinante.
Nada más arribar a los restos de las primeras construcciones, supo que no debió haberlo hecho nunca. Su inocente espíritu no estaba preparado para tamaño estupro. Ante él, un obsceno amasijo de muerte daba cobijo a unos cuatro cadáveres.
A su izquierda, dos ancianas, machacadas por el gigantesco mortero que era su propio hogar, daban la bienvenida al muchacho con arroyos de sangre esparcidos por doquier. Aireado, apartó la vista.
Enfrente de él, el desgarrado cráneo de un compañero de su clase, Gálel, asomaba su jugoso premio carmesí. Antes de poder gemir del horror, volteó su mirada a la derecha. Allí, el hermano pequeño del anterior tocaba el cielo con la mano agarrotada en un cruel gesto. Estaba…
¡Sus vísceras!” – se percató Semárel.
– Sus vísceras. – masculló. – ¡Sus vísceras! – repitió a pleno chillido antes de llevarse la palma a la boca. – ¡Sus vísceras!
El pequeño estaba partido en dos a la altura del abdomen. Únicamente un mísero trozo de carne mantenía unidas, por la zona lumbar derecha, las piernas del tronco. Los intestinos reptaban por el suelo como hediondas lombrices ávidas de alimento. Un charco viscoso se mezclaba en macabro lodazal mientras los músculos desgarrados de su vientre dejaban limpios espeluznantes trozos de osamenta.
El espanto le cazó con saña. De haber podido vomitar otra vez, lo hubiera hecho. Arrancó a correr con unas energías desconocidas hasta aquel instante.
No dio ni dos pasos antes de verse arramblado al suelo y disponer los brazos por delante para evitar una fatal caída. Una miríada de chispas canalizó sus cuencas oculares como vívida representación de un dolor que le inundaba por completo.
Tras escupir toda la polvareda que había invadido su garganta durante el golpetazo, alzó la mirada hacia atrás para vislumbrar el objeto que le había hecho tropezar. Atemorizado, reconoció el semblante de una jovenzuela.
“¡Oh, no! – pensó Sémarel según se arrodillaba tembloroso hacia ella.
– ¡Fianela!, ¡Fianela!, ¿estás bien? – la inquirió.
Mientras asía los hombros de la hija de su jefe, un extraño gesto que no consiguió identificar hizo acto de presencia. Al levantar su torso, el cuello giró en un ángulo imposible. El adolescente enloqueció. Ululando sonidos guturales, saltó hacia atrás.
Desbocado cual caballo, se alejó de aquella pesadilla en la tierra.
Estaban muertos, asesinados. Hasta entontes, Semárel sólo había visto un difunto en su vida: su abuelo. Mas aquellos occisos de rostros conocidos, que parecían atisbar el alma con ojos fantasmagóricos, no era algo que él pudiera superar. El chico fue perfectamente consciente, mientras huía al interior del pueblo entre gigantescos lamentos, que se sumía en la demencia.

Comentarios

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado abril 2012
    Me parece que está súper bien descritas las escenas, demasiado realismo, hasta se me revolvió el estómago:eek::eek:
  • DamapaDamapa Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2012
    ¡Hola!

    Lo primero de todo felicitarte y darte ánimos con ese proyecto que te está llevando tanto tiempo.

    Sobre lo que comentas de estilo recargado, en el fragmento que compartes por aquí con nosotros, sí que me ha dado esa sensación en algunos momentos. PERO es una cuestión de estilo, y lo que cuentas habría que enmarcarlo también dentro de la novela entera, para ir viendo el tono que le has querido dar. Es muy difícil valorar si tantos "adornos", por decirlo de alguna manera, sobran o no en algunas frases. Lo importante para intentar moderarse con eso es tener claro cómo quieres contar la historia y a partir de ahí ser coherente.

    A nivel de signos de puntuación, ortografía y todo eso, pues como todos los textos necesita que lo pulan (unas veces escribes Semárel y otras Sémarel, por poner un ejemplo muy claro).

    Mi consejo es que alguien de fuera te eche una mano con el tema de correciones. No porque uno no sea muy crítico y exigente con lo que escriba o no se pueda autocorregir, pero para corregir una novela, el que la vea alguien con un distanciamiento distinto al tuyo ayuda mucho más de lo que parece, te da otra perspectiva totalmente nueva y te hará ver detalles y errores o cosas que se pueden mejorar o decirse de otra manera. Y bueno, esa visión, aunque nos quieran mucho, las parejas y familia no nos la suele dar. Entiendo que te pueda generar, como dices, desconfianza, pero un "lector cero" siempre suele ser una buena piedra de apoyo.

    Y dejo de darte el rollo, que mira la hora que es :p

    Un saludo y ya nos vas contando qué tal va todo ese mundo que has creado.

    Bona nit.
  • AnaisMCAnaisMC Anónimo s.XI
    editado abril 2012
    Esto da demasiado miedo. ¡La próxima vez avisa, que ahora no sé cómo voy a poder dormirme!:eek:

    Te felicito, porque la verdad está muy bien escrito. A mí también me gustaría publicar un trozo de mi novela en el foro. Es de fantasía suave, muy diferente a tu género, ya ves.:o
  • GuardareGuardare Pedro Abad s.XII
    editado abril 2012
    Te felicito por la narración es muy buena.

    Como un todo, esta porción de tu novela es excelente, pero será el conjunto de ella quien determine las limitantes. Déjame aclaro el comentario.

    Sobre esa adjetivación que comentas, se volverá un trabajo muy duro corregir el escrito completo, y tal vez innecesario. Ubica perfectamente al público para quien diriges tu obra, y limita las exigencias a ese nivel. Ej. Un joven de 20 años o alguien poco letrado (la mayoría de nosotros) que intente leer tu libro, puede toparse con dificultades para entender tanto adorno y terminará por aburrirse, abandonando la lectura. Usar palabras de “alto grado” no necesariamente hacen a la lectura más interesante o atractiva.

    Por otra parte si tu intención no es complacer a un público, sino crear algo que te satisfaga solo a ti; entonces adelante y que el mundo diga misa jejeje.

    Nota: el uso excesivo de palabras de uso(valgame la rebuznadora redundancia) no tan común causará en tu novela, muchas altas y bajas en la narración, pues no siempre vas a tener la opción de usarlas, y llegará el momento que tendrás que recurrir a la simplicidad para terminar una oración compleja (demasiado adornada).

    Saludos, mucha suerte.
  • CristhienCristhien Pedro Abad s.XII
    editado abril 2012
    Buenas!

    Aun habiéndote dado unas impresiones positivas por tuenti, te comento por este foro algo que ya han señalado.

    Hay que atender a que cada uno tiene su estilo, y la "calidad" que tú puedes darle o no a tal o cual capítulo será siempre relativa a moverte mejor dentro de tu modo de escribir, no otra cosa. Hoy día no hay tendencias estilísticas tan marcadas como en otors tiempos, por lo que puedes recargar si va contigo o darle cualquier otro toque personal

    Ahora bien, tienes que ser coherente con la importante decisión que es volcarte en la mejora del que crees tu estilo, en dos sentidos:

    1ºEl barroquismo exige un variadísimo vocabulario, así como un muy considerable sentido de la decoración del propio texto. Eso en un fragmento cerrado no es problema, llévalo a una novela entera y la cosa se complica
    2ºYa lo han dicho, muchos se aburren con la excesiva decoración, que puede ser pomposa al extremo de quitarte las ganas de seguir. A la hora de buscar fans hay que tener en cuenta los gustos del "populacho" que va a leerte, en todo sentido

    Lo que convendría, en mi opinión, no es otra cosa que la oxigenación. No soy barroco en lo literario, ni entra dentro de mis gustos personales, pero no niego que un gran dominio de la técnica te lleve a dar oxígeno a cada frase, así como al conjunto entero, pero por lo menos a mí se me presta complicado. En cuanto a lo que es oxigenar: No es más que darte un respiro mental y operacional en la oración. No necesariamente vendrá de la mano del recorte de detalles, pero si de poner mucha atención a eso de buscarse vías de escape no forzadas, elegantes, que te permitan continuar. Si para eso hay que reabajar el vocabulario, alargar o acortar la frase, es mejor que una narración o muy lenta o atropellada

    Un buen consejo sería desprenderse de lo que ralentiza, aquello que hace dar vueltas al texto sin que sirva para mucho. Pero otro mejor es no emplear expresiones estilísticamente ambiguas:

    "bochornoso inframundo reinante": Es posible imaginarse un cómico baile de muertos vivientes, o más bien de fantasmas. Debemos atenernos a que inframundo y tártaro no están acompañados de llamas, por lo que sería mejor emplear infierno, y como mucho "tórrido" o mejor, "candente", antes que "bochornoso"

    "obsceno amasijo de muerte daba cobijo a unos cuatro cadáveres":Obsceno aparece ya repetido con anterioridad, y la acepción más típica de la palabra es "Impúdico, torpe, ofensivo al pudor" más propio de aspectos relacionados con la sexualidad sin honra por medio.

    Sin ser incorrectas, este tipo de expresiones dan "fealdad" al acabado, algo muy necesario para ejecutar textos barrocos.

    Otro aspecto, aunque algunos lo verán cada uno a su modo, es la exteriorización alarmante del relato, más propio de prosa poética que de novela a lo seco. El problema no es el relato, sino el conjuntoi que luego se enfrnetará a la misma crítica, pero seguramente aumentada. Entendemos el momento de la carnicería como álgido, climático en algún sentido, y si es cierto que revuelve las tripas (sobre todo visualmente) falla en lo psicológico, en la idea de que un personaje joven y no precisamente asesino ex convicto se encuentra con una carnicería de la peor magnitud, y si sus pareceres son tratados, no hay la debida interiorización que te mete de lleno.

    Te aseguro que lo barroco, si es capaz de enganchar, de serlo no sólo en lo formal y literario sino también en lo sinistésico y psicológico, puede dar de sí un auténtico bombazo

    En el siguiente post pongo cómo vería yo mejor el momento más climático, que creo que sería de ayuda, como si lo hacen otros sería aún mejor
  • CristhienCristhien Pedro Abad s.XII
    editado abril 2012
    La parte clave es precisamente la última:
    Tras escupir toda la polvareda que había invadido su garganta durante el golpetazo, alzó la mirada hacia atrás para vislumbrar el objeto que le había hecho tropezar. Atemorizado, reconoció el semblante de una jovenzuela.
    “¡Oh, no! – pensó Sémarel según se arrodillaba tembloroso hacia ella.
    – ¡Fianela!, ¡Fianela!, ¿estás bien? – la inquirió.
    Mientras asía los hombros de la hija de su jefe, un extraño gesto que no consiguió identificar hizo acto de presencia. Al levantar su torso, el cuello giró en un ángulo imposible. El adolescente enloqueció. Ululando sonidos guturales, saltó hacia atrás.
    Desbocado cual caballo, se alejó de aquella pesadilla en la tierra.
    Estaban muertos, asesinados. Hasta entontes, Semárel sólo había visto un difunto en su vida: su abuelo. Mas aquellos occisos de rostros conocidos, que parecían atisbar el alma con ojos fantasmagóricos, no era algo que él pudiera superar. El chico fue perfectamente consciente, mientras huía al interior del pueblo entre gigantescos lamentos, que se sumía en la demencia.
    Podríamos retocar el conjunto de este modo:
    Cayó con estrépito torpe, enterrando la cara entre cenizas y despojos, exhalando con angustia todo el polvo que asfixiaba su garganta. Tosió varias veces, con los ojos entreabiertos y las piernas magulladas, había tropezado con algo. Sémarel se reincorporó con lentitud, mirando el infierno que tenía delante, temeroso de volver la vista, porque comenzaba entender. Sin embargo lo hizo. Se acercó al bulto con parsimonia, era pequeño y estaba tiznado de gris olvido. La atmósfera viciada le dio el triste regalo, el cruel instante necesario para reconocerla. Tendida con placidez, como si durmiera, estaba Fianela ante él. Sémarel se arrodillaba tembloroso, palpando sin tocar aquella mirada vacua, aquella mueca eterna y de estatua.
    –…Fianela-musitó-¿…Fiamela?
    Sin fuerzas la tomó de los hombros, parecía una muñeca liviana, de piel tan tersa y rostro tan plácido. Apenas la sacudió, y su cuello giró lacio y en ángulo macabro, como un juguete de trapo estirado sin piedad. El joven masticó el horror, el abrazar a un cadáver que hace un suspiro podía hablar, respirar, cantar también. Fiamela lo miraba con ese rostro vacío y de ultratumba, casi parecía que riese. Sémarel dejó caer el cuerpo de la hija de su jefe, sin saber el porqué de nada.
    Todos muertos, pensaba mientras corría torpe en medio de aquella pesadilla. No como su abuelo, asesinados todos. Los cuerpos, los ojos y las almas le inquirían con hálitos espectrales, le conocían y le buscaban. Aquel cuello torcido le persiguió mientras se adentraba al centro del pueblo, huyendo de su propia demencia.
  • KikeKike Juan Boscán s.XVI
    editado abril 2012
    ¡Muchas felicidades!
    A mí me gustó como escribes, no se me hace que le falten ni le sobren adjetivos, es cuestión de moderarse. Algo que si se me hace muy tedioso (en cuanto a descripción) es que describan con numeros (que sean muy exactas las cosas). ¿Cómo se llama el personaje Sémarel o Semárel?
    Pero fuera de eso, todo está muy bien. Mu gustaría leer tu novela una vez publicada.
    Pd. Ojalá no hubiera comido antes de leer esto.
  • BastonivoBastonivo Anónimo s.XI
    editado abril 2012
    Hola, gracias por las opinines. Junto a otras que reuní, me han ayudado mucho. Mi estilo real era menos recargado, más directo. Por alguna razón, corregí recargando en exceso.

    Damapa, gracias por tu apreciación. Es dificil encontrar a alguién de fuera (de mi circulo personal) que me ayude, por eso pongo algún fragmento suelto.

    Guardare, creéme que ha sido laborioso. He eliminado hasta un 10% del texto corregido en estas últimas dos semanas. Gracias a Dios, sólo tenía corregido 70.000 palabras. Mi intención es usar un estilo que sea legible, y a ser posible no aburra. No para llegar a más personas, sino porque la novela tiene 415.000 palabras sin corregir, y ya es suficiente tocho. El estilo que me complace es el que pongo a continuación. Sobre el uso de palabras poco conocidas, es por el uso de sinónimos, para no repetirme. Alguna vez se me escapa alguno. He optado por eliminar frases enteras.


    Cristhien,
    lo siento, no te había leído hasta ahora, después de corregir mi texto... me habría servido de ayuda tu visión. Aunque he de decir, que aunque me gusta mucho tu estilo, no es el mío. Yo no sabría escribir así, pues me sale más de dentro ir como lo he hecho.
    Sobre lo mío, he intentado huir del barroquismo, que no me gusta. A pesar de ello, he tenido que usar bastantes adjetivos, por economía de lenguaje. La escena que muestro es mayor, tiene unas 3700 palabras, y en ella especifico más las sensaciones del personaje. Sin embargo, me preocupa que me digas que falla en lo psicológico.

    Kike, es Semárel. Se me fue la tilde :(

    Al resto, muchísimas gracias. Que al menos resultara desagradable, significa que he conseguido mi primer objetivo.

    He tardado en responder porque he revisado todo lo que había corregido, eliminando el 10% del texto (solo en adjetivos). Me he tirado 6 horas al día en mi afán. He arreglado el mismo texto que compartí hace dos semanas, el cual pongo a continuación. He reducido mucho la carga adjetiva, intentando no perder a su vez la crueldad de la escena. Me ha dejado bastante más satisfecho, y no creo que lo cambie, pero me gustaría conocer más opiniones.

    PD. Siento no poder participar más en el foro por lo ocupado que estoy :(
    -o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    Nada más llegar a las primeras ruinas, supo que no debió haberlo hecho nunca. Su inocencia no estaba preparada para aquella profanación. Ante él, un amasijo de muerte daba cobijo a unos cuatro cadáveres.

    A su izquierda, dos ancianas, machacadas por el mortero que era su hogar, daban la bienvenida al muchacho con regueros de sangre esparcidos por doquier. Aireado, apartó la vista.

    Enfrente de él, el cráneo de un compañero de su clase, Gálel, aparecía reventado en un charco de sesos. Antes de poder lamentarse, volteó su mirada hacia la derecha. Allí, el hermano pequeño del anterior agarrotaba una mano hacia el cielo. Estaba…

    “¡Sus vísceras!” – se percató Semárel.

    – Sus vísceras. – masculló. – ¡Sus vísceras! – gritó a pleno pulmón antes de llevarse la palma a la boca. – ¡Sus vísceras!

    El niño estaba partido en dos a la altura del abdomen. Únicamente un trozo de carne mantenía unidos, por la zona lumbar, las piernas del tronco. Con sus intestinos reptando por el suelo cual legión de lombrices en busca de alimento, los fluidos de su vientre se mezclaban en un lodazal que dejaba al aire espeluznantes trozos de osamenta.

    El espanto le cazó con saña. De haber podido vomitar otra vez, lo hubiera hecho. Arrancó a correr sin control.

    No dio ni dos pasos antes de verse empujado al suelo y disponer los brazos por delante. Una multitud de chispas canalizó sus ojos en representación de un dolor que le inundaba por completo.

    Tras escupir toda la tierra que había tragado durante el golpetazo, miró hacia atrás para ver lo que le había hecho tropezar. Atemorizado, reconoció a una jovenzuela.

    “¡Oh, no! – pensó Semárel según se arrodillaba hacia ella.

    – ¡Fianela!, ¡Fianela!, ¿estás bien?

    Mientras asía los hombros de la hija de su jefe, un gesto que no consiguió identificar le extrañó. Al levantar su torso, el cuello, como si fuera de goma, giró en un ángulo imposible. El adolescente enloqueció. Ululando, saltó hacia atrás.

    Desbocado cual caballo, se alejó de aquella pesadilla en la tierra.

    Estaban muertos, asesinados. Hasta entontes, Semárel sólo había visto un difunto en su vida: su abuelo. Mas aquellos occisos, que parecían atisbar el alma desde el más allá, no era algo que él pudiera superar. El chico fue perfectamente consciente, mientras huía al interior del pueblo, que se sumía en la locura.
  • GuardareGuardare Pedro Abad s.XII
    editado abril 2012
    Como dices es mejor usar la naturalidad, en vez de forzar la narración con palabras que no expresan claramente lo que queremos decir. Es como hablar otro idioma, puedes conocerlo muy bien, pero al final jamás podrás hablarlo mejor que el propio.

    creo que estas forzando mucho las oraciones, extiendete, deja que la imaginación vuele cuando quieres expresar con letras las acciones.

    también pienso que compartimos la simplicidad en la narración, te dejo un trozo de una capitulo que he publicado aquí para que también me lo critiquen, espero te sirva de algo. faltan muchas correcciones pues solo es un borrador.


    [OCULTAR]Los demás turnaban sus miradas entre la pantera y el incorregible compañero; uno alejándose y otro notablemente enfurecido siguiéndolo con la mirada. cincuenta metros, setenta, No volteaba pues esperaba que sus amigos lo siguieran, noventa, cien. Entonces sin dar crédito de ello, la siguiente imagen que vieron fue al hombretón retorciéndose y sangrando en el piso, custodiado por el enorme felino que parecía disfrutar la escena. Más lo que no alcanzaron a observar fue a Leger arremetiendo ferozmente contra Sinden. El animal abrió su hocico, y le arrancó la mitad del brazo sin vacilo en el proceso.

    No podían moverse, el miedo los paralizaba. Querían ayudar a su amigo pero los pies no respondían. Cysa y Segra cayeron de rodillas al piso gritando y llorando, incluso el pequeño Niel sereno por naturaleza, comenzaba a llorar. El depredador volteó a verlos aún con el trozo de carne humana entre sus dientes, para escupirlo después de haber captado la atención de todos. Así, con la cara escurriendo sangre trotaba con rumbo a ellos. Misma apuntó su lanza y la soltó, pero fue esquivada con un rápido movimiento a la derecha de la bestia; Licon tomó el arco que reposaba en la espalda de la anciana y disparó una flecha, la cual fue atrapada todavía a medio vuelo por el ágil animal. Cincuenta metros, cuarenta, lanzaban las últimas municiones, cada una fácilmente evadida por Leger, veinte, diez, el decidido líder con cuchillo en mano, avanzó dos pasos e hizo frente a la bestia solo para ser rechazado con un manotazo en el pecho que dibujó tres grandes grietas en la delicada piel de Licon.

    —¡Maldito! —gritó Misma tratando de amortiguar la caída de Licon que se desvanecía entre sus brazos.

    La pantera rugió, Misma estaba indefenso, ocupaba sus manos en sostener a su convulsionante camarada bañado en rojo. Leger abrió su hocico y clavo sus afilados colmillos en el cuello de Misma que indefenso dejó escapar un ronco sonido mezclándose con el crujido de sus huesos al quebrarse.

    Las mujeres lloraban, Sinden se retorcía en un charco de sangre, cubierto en granos de arena adheridos a su piel. Licon no presentaba signos de vida y Misma tirado en el suelo estaba por perder el conocimiento.

    —Es su turno —amenazaba Leger limpiándose la sangre con la lengua.

    Cysa miraba la sombra de la descomunal bestia cubriendo el sol ante ella. No se movía, no decía nada. Cerró los ojos y esperó pacientemente su muerte. Escuchó un sonido agudo y después nada. El animal le había arrancado la mitad de la cara de un zarpazo. Niel lloraba y Segra gateaba tratando de alejarse del lugar. Oía las pisadas de Leger cada vez más cerca. —Es inútil huir —oyó—, este es su final...
    [/OCULTAR]
  • CristhienCristhien Pedro Abad s.XII
    editado abril 2012
    Es que un fragmento de una escena tiene eso, algún flanco abierto donde se suele fallar, porque es difícil condensar toda la esencia de una escena dentro a su vez de una parte de ésta, aunque sea la mejor. Por eso, mucho de lo que podamos discutir será siempre poco contextual, si eso me puedes pasar el texto completo o una parte más grande, para que me sea posible hacer un análisis objetivo

    En cuanto al estilo, cada cual tiene el suyo y cuesta adaptarse a cualquier situación con él, lo que puede llevarte a hacer el amago de usar otros de manera bastante artificiosa. El resultado es una adjetivación pomposa en algunas frases, que deja claro lo que quieres decir, pero ya sabemos que lo importante no es lo que dices, sino cómo lo dices.

    Yo destacaría la repetición por cuatro veces de "vísceras" como ejemplo. Lo mejor es tener claro qué se quiere contar y de qué modo, antes que soltar la pluma ante un guión. Lo que digo literalmente no te pasa a tí ni a nadie literalmente, pero sí que se ve en los detalle scomo ese de las vísceras: ¿Pretende ser poético, macabro, sublime, realista, sinestésico?¿Puede que otra cosa? porque es bien fácil no tenerlo realmente claro, a mí personalmente puede pasarme y me pasa.

    Partiendo de lo anterior, extraemos las siguientes ideas: El personaje llega a un lugar devastado, lleno de muertos reconocibles, en una escalada cada vez mayor de cercanía a estos y así de horror, volviéndose visiblemente alterado hacia otro lugar. ¿Cuál es la idea conceptual o contextual que se busca transmitir?¿Y cuál es la idea estilística, por otro lado?¿Qué sensación consciente e inconsciente?¿Qué debe hacer al fragmento atractivo, vendible, o gustoso para la crítica?

    Lo mejor es preguntarse todo eso en un paseo, tumbado o cualquier cosa así. Una vez tengas las respuestas, escribir debería ser una tarea mucho más sencilla, y el resultado será asimismo mucho más satisfactorio.

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