Hola a todos.
Observando mis emociones de las últimas semanas y recordando algunas conversaciones también pasadas, me ha venido al lado consciente del cerebro ese ser que tanto nos empeñamos unos en esconder y otros en alardear, nuestro pequeño o gran monstruo, ese otro yo cuya fealdad nos avergüenza.
Las páginas de los libros que leemos están muchas veces cargadas de personajes sorprendentemente ambigüos, sorprendentemente crueles y retorcidos. No nos rasgamos las vestiduras por su existencia. Incluso nosotros mismos, los que de vez en cuando o asiduamente escribimos, hemos creado esos personajes. Sin embargo, tenemos una aparentemente natural tendencia a ocultar a nuestro propio demonio. Incluso a negarnos a nosotros mismos su existencia.
Pero el caso es que existe, está ahí dentro, forma parte de nosotos, de nuestros deseos, de nuestros temores, de nuestras decepciones,... de nuestra vida.
Desde que nacemos hasta que morimos se nos enseña o se nos trata de enseñar a contenerlo, aplacarlo, ahogarlo en el silencio, hasta hacerlo desaparecer. Pero persiste, es tan fuerte como la vida misma, y, en ocasiones, le dejamos en libertad, damos rienda suelta a nuestros más bajos y crueles instintos, a nuestra maldad más pura.
Después algunos se avergüenzan, otros lo justifican, otros presumen, otros se esconden...
¿Qué hace en cada uno de nosotros que surja del lado oscuro de nuestro ser lo que más empeño ponemos en guardar? ¿Qué provoca que le demos rienda suelta? ¿El dolor tal vez? ¿La indignación? ¿Humillaciones? ... ¿O el simple hecho de que para mantener nuestro equilibrio, de vez en cuando debe salir a respirar?
Comentarios
Esto me lo dice algunas veces mi marido. Él dice que soy un hermoso Pandemonium...jajaja. Yo le agradezco lo de hermoso, pero al fin y al cabo me lo dice cuando sale ese "demonio" de verdad.
Y qué queremos en este mundo de hoy?
Cómo no me va a salir el pandemonium si estamos rodeados de maldad por todos lados?
Se me revuelven las tripas viendo las noticias. Asesinatos, violaciones, abusos contra niños. Abusos y exterminio de animales y naturaleza. Por Diós! Sí, por Diós, porque a veces miro al cielo y reclamo un poquito de paz, que ya está bien.
Ese "yo" maligno a veces sale porque es indignante tanta maldad, y aunque sea contradictorio, se responde de igual a igual. Nunca es justificable la malicia, ni la venganza, ni impartir dolor, pero es que a veces aparece la autodefensa ante la injusticia física o verbal. Porque hay que oir cada cosa!.
Yo prefiero la bondad, claro, faltaría más. Odio la violencia de cualquier clase. Pero cada día compruebo que a veces la indignación y la impotencia ante lo que nos rodea, saca lo peor de nosotros en algunas ocasiones. Triste, pero cierto.
No, no, no querida amiga.
Cierto es que es comprensible que nos salga el monstruo alguna vez por todo lo que hemos mencionado, pero otra que le permitamos que nos invada...no, no, no!!
No nos podemos permitir convertirnos en eso que odiamos como bien dices...no, no, no!!
A pesar del mal que a veces nos envuelve, a pesar de la sed de venganza ante tantas cosas, ajenas o personales, creo que debemos seguir luchando por no caer en el LADO OSCURO. De ahí debemos huir, aunque tengamos mil motivos para perdernos en él como un Dar Vader cualquiera.
Cuando podemos distinguir perfectamente entre el bien y el mal, y conocemos nuestra capacidad para hacer daño, lo mejor es una vez reconocida la capacidad, escapar de ella lo más rápido posible, porque...no compensa, lo sé, no compensa.
Mira que sois mitológicos. El "lado oscuro" de la persona. El mal, el demonio, satán, la posesión infernal, íncubos y súcubos... Yo tenía a una amiga/compi de curro que también hablaba de eso, del "monstruo que llevamos dentro"... Cada vez que se lo oía decir me daba como una especie de repelús y andaba con más ojo para que no me diera la puñalá trapera... pero al final me la dió y bien dada, que todavía me duele.
Desde entonces, cada vez que escucho a alguien hablar del "monstruo que llevamos dentro" me alejo de él todo lo que puedo.
Pero esto es interné y los monstruos que llevamos dentro no saltan de la pantalla, de modo que seguiré escribiendo.:D
Desde que existe la psicología, lo siento mucho pero no hay monstruos interiores ni exteriores. Y la maldad, el mal, es resultado de ciertas conductas que, como tales, son susceptibles de ser reconducidas, tratadas o prevenidas. El mal no existe en los genes. No existen "genes del mal". En cambio se supone que los genes contienen información para que la vida se reproduzca y prospere, de modo que, en este sentido, podría decirse que sólo existen genes buenos (para la vida) excepto los que salen fastidiaos, o sea las mutaciones perjudiciales.
Precisamente acabo de leer un libro titulado "La agresividad humana", de Anthony Storr. Este señor (por lo demás bastante criticado pues algunos de sus postulados se consideran machistas, incluso fascistas) afirma la existencia de un instinto de agresividad innato en la persona. Se trataría de una "agresividad positiva". Es la que nos sirve para superar la dependencia de nuestros padres, autoafirmarnos y salir a "comernos el mundo" por decirlo así. Para este psicoanalista, la "agresividad negativa" sería patológica y es precisamente fruto de una educación en la cual la "agresividad positiva" fue reprimida.
En lugar de agresividad positiva, yo preferiría hablar de "autoafirmación". No tenemos monstruos dentro, en mi opinión, sino problemas con nuestra autoafirmación y nuestra autoestima: dudas, a veces torturantes, acerca de cuánto merecemos ser valorados y apreciados: es decir, cuánto merecemos ser amados. Por eso a menudo nos volvemos hacia los demás con resentimiento y odio. El monstruo que llevamos dentro es el niño o la niña que teme ser despreciado. Ahora bien, hay personas que no aceptan como buenas ni como suficientes las expresiones de afecto y consideración que otras sí aceptan. Esto se relaciona, en el comportamiento, con un sentido patológico de la rivalidad: vivo en un mundo hostil, todos son sonrisas falsas, debo de tener cuidado. Como todos abrigan intenciones malévolas, está justificado que me comporte también como ellos, incluso debo adelantarme a la traición, pues sin duda antes o después seré traicionado. Mejor traiciono yo primero. Pero si acepto este estado de cosas, ¿puedo seguir creyendo en la bondad personal? La especie humana es mala por naturaleza. Todos, en el fondo, llevamos un monstruo dentro.
¿No servirá esto para justificar maldades que nos proporcionan un (supuesto) beneficio?
Lo siento pero yo soy humano, con mis debilidades, con mis fallos, con mis errores, pero todo esto no me convierte en un monstruo. Los monstruos no existen. Ni siquiera Hitler o Stalin fueron monstruos. Fueron seres humanos que cometieron monstruosidades, que no es lo mismo.
No es lo mismo.
Un abrazo,
Catulo.
Lo malo es que a veces, cuando sale la rabia que llevas dentro, el lado cruel, haces daño a la gente que quieres y "a drede" eso hace que luego te sientas miserable. A mi me choca que creyendo que tengo buen fondo sea capaz de hacer daño a alguien expresamente. Pero siempre es porque creo que la otra persona me quiso herir primero...y a veces no es así.
Cuando eso me pasa con desconocidos o con gente que no tengo demasiada relación, aparece el tema venganza (del que ya hemos hablado en otro post) pero ahí mi lema también es " Para que llore mi madre, que llore la tuya". En fin, hoy no estoy de mucho humor así que me vino de coña el tema...pero la verdad es que no me gusta sentirme así...
Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader Darth Vader...
Para qué servirán tantos años de estudiar inglés...aaayyysss
De todas formas a mí quién me gustaba realmente era Han Solo. Y Chewbacca no digamos.
Gracias Catulo.
Veo más un monstruo como un ser que sea el mal en si mismo, me encantaría ser un monstruo y poder no tener ni un atisbo de humildad,simpatía, y todos los adjetivos que tanto nos enorgullecen como personas como nos hacen aburridos.
Al igual que no existen los monstruos tampoco existirá su parte buena, porque hasta el mismísmo Jesús en alguna ocasión tendría pensamientos egoístas. Somos personas y como personas somos un conjunto de emociones y valores los cuales van variando para un lado y para otro y nunca el peso de unos hará desaparecer a la otros.
Al menos es lo que yo creo, ojala me equivoque.
En fin, es interesante el tema del monstruo interno. Veo que algunos opinan que no existe tal cosa. Yo pienso que es solo una forma de llamarle; la procedencia y la descripcion cientifica de este aspecto es quizas otro tema.
El hecho es que hay acasiones en que nos sentimos como... partidos en dos, como si no nos reconocieramos a nosotros mismos en nuestros pensamientos, como si hubiese otra persoan dentro de nuestra cabeza, dentro de nuestro cuerpo. Entonces nos vemos pensando, deseando o profiriendo cosas que nunca nos creimos capaces de pensar. Visto desde esta perspectiva, se podria decir que llevamos un monstruo dentro.