Pensamientos esquivos
Infeliz poeta, cuyos pasos conducen a ninguna parte.
Ha conocido el amor, a su manera,
y a la vida en su propio embeleso,
como huella terrenal que sube y sabe el camino
de la desmesura y la quimera.
¡Se deja llevar por tan poco, del instinto preso!
A un fugaz momento de extrañeza
A vagar sin rumbo fijo, atormentada el alma,
acarreando un cuerpo más digno de elegía que de pena,
o promiscua y vil canalla…
A fragmentos breves de vida taciturna,
al crepitar de la sangre, veloz e intensa,
conscientes de lo que nos hace este veneno en la cabeza
unos, sin artificio o magisterio, llamamos armonía,
otros , un poco más osados, poesía o poema…
Miles de horas de testuz fugitiva y gacha,
incansables y persistentes
en la elemental y delirante duda
de esta música de letras y palabras.
Líneas , rimas, versos, trozos, trazos
que fluyen como aves, con alas o sin ellas.
Lo precario que aún recuerdo
es que están en mí y en mis arterias.
Bajo las sombras de remolinos de humo,
allá donde el horizonte parece roto,
perdido entre las nubes y las musas,
como el juguete de un niño
que oficia a hurtadillas su destino,
el satisfecho o infeliz poeta,
torpe y devoto, tal vez solo discreto,
que el humano corazón no quiere decir ni cuenta.
Comentarios
Sobresaliente ucronía, especular clarividencia, íntimo sortilegio ....
¡ Cuantas líneas abiertas en los cielos !