Sigilosas y precavidas, si alcanzas ver tan solo a una de ellas comienza a orar por tu alma porque muerto estarás sin piedad alguna, ni esperes misericordia de parte de ellas, las mas temidas de todas las razas de hadas claman venganza contra los descendientes de sus victimarios, penan por las sombras, ángeles errantes de Dios, danzantes cual cortejo de espectros infernales sedientos de muerte y venganza posan en la cabecera de algún anciano para llevarse su alma ya moribunda y atormentando a los recien nacidos con pesadillas en su cuna se divierten y rien sin cesar.
Cuentan entre las otras razas que en vida fueron sacerdotisas guardianes de la paz, veneraban a la naturaleza y protegían a los animales convirtiéndose en Druidas su grado máximo en aquellos tiempos, hasta que su pueblo fue masacrado y envuelto en llamas por unos barbaros asesinos que conquistaron un único mundo conocido llamado Europa.
Después de eso todo cambio, sus almas se consagraron al odio y desprecio, juntando todo el conocimiento que tenían de la madre tierra uniéndose y fusionándose con la naturaleza nacieron todas las razas de hadas que hasta hoy casi en extinción conocemos, pero un grupo de ellas son estos ángeles de la muerte que vigilan hasta que te quedes dormido y así nunca despertar.
Su único cantico escrito en un antiguo libro Celta era:
¡Duerme, duerme mi niño que pronto te vamos a visitar!
¡Descansa anciano que ante Zeus te vamos a presentar!
¡Dulce niña cúbrete con tu tibia manta que será lo último que veras!
¡Y tu que escuchas esta canción, cuidado que Zafira a tu lado está!
Autor:
Xavier Rosero
Comentarios
Su escrito me gusto, y casualmente no me extraño, me lo hizo cercano.
Un saludos y gracias una vez mas
Se la voy a contar a mis hijos esta noche antes de dormir.
Un abrazo.
Saludos