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El par biomagnético es un fraude

RalphRalph Juan Boscán s.XVI
Existe la creencia de que charlatanes, pseudocientíficos, magufos y teóricos de las conspiraciones no son peligrosos porque sus creencias no afectan directamente a nadie. A fin de cuentas si alguien intenta convencerte de que los extraterrestres se hacen pis en las hamburguesas de McDonalds te lo puedes creer o no, pero tu integridad física está asegurada.

Con la polémica de las pulseritas todavía dando guerra y la previsible caducidad de la moda, no está de más recordar que estas estafas surgieron del miedo del ser humano a la enfermedad y son por tanto tan antiguas como lo es el Hombre. Desde los primeros curanderos hasta el inventor de la Coca Cola, paradigma del charlatán de feria que fue parodiado magistralmente en Los Simpsons, llegando a los últimos curanderos como los acupuntores, los homeópatas, ciertos fabricantes de aceites o los practicantes de algo llamado biomagnetismo. ¿Y qué es el biomagnetismo?

De entrada conviene no confundirlo con ciertos tipos de terapias magnéticas documentadas y en uso en algunos hospitales para la cicatrización y la curación de fracturas. El biomagnetismo es la creencia de que dos imanes pueden “depurar” el cuerpo, haciendo que los campos magnéticos “nivelen” el PH del cuerpo y eliminen virus y bacterias.


Hagamos una pequeña digresión aquí. La normativa utilizada para autorizar la venta de un medicamento es muy estricta, como muchos ya sabreis. Son necesarios años de pruebas clínicas e informes favorables de las organizaciones públicas pertinentes. Esto no ocurre con otros compuestos como los complementos alimenticios o los productos cosméticos, los cuales sólo tienen que acreditar que no son dañinos para la salud. Ése es el motivo por el que los productos homeopáticos se venden en herbolarios o parafarmacias: no se consideran medicamentos. De hecho, los homeópatas se cuidan mucho de afirmar que sus compuestos pueden curar enfermedades y prefieren hablar de terapias complementarias o alternativas sin relación con la farmacología. Por si acaso.

Volvamos al biomagnetismo. En España el máximo exponente de esta práctica es Isaac Goiz Durán, mexicano que afirma ser doctor en medicina. Su método, el par biomagnético, puede curar o mejorar, según dice:

Acné, Alzheimer, Artritis Reumatoide, Agresividad Extrema, Tumores Diversos, Cándida Albicans, Cólera, Diabetes, Difteria, Epilepsia, Esclerosis Múltiple, Fibromialgia, Glaucoma, Gonorrea, Hepatitis, Herpes Zoster, Enfermedad de Hodgkin, Infertilidad, Leucemia, Lupus, Mal de Chagas, Megacolon, Meningitis, Miomas, Mononucleosis, Paludismo, Malaria, Parvo Virus, Psoriasis, Quistes, Rabia Virus, Rosácea, Roseola, Rubeola, Sarampión, Sífilis, Sinusitis, Síndrome de Sjôgren,Tifus, Tiroides, Tricomonas, Tuberculosis, Tunel Carpiano, Varicela, Verrugas, VIH, Viruela, Vitiligo…

Señalo algunas enfermedades no sólo por su gravedad, sino porque en los últimos años hemos visto cómo el VIH aumentaba su incidencia en Sudáfrica por culpa de estos charlatanes, cómo los niños sufren la irracionalidad de sus padres y cómo, a pesar de estos remedios milagrosos, siguen existiendo enfermedades mortales de necesidad.

Dejando de lado la hipotética falta de ética y moral del señor Goiz por no compartir este descubrimiento con el público general, sus afirmaciones podrían ser constitutivas de un delito contra la salud pública. El capítulo III de la Ley Orgánica 10/1995 dice, y cito:

Artículo 361. Los que expendan o despachen medicamentos deteriorados o caducados, o que incumplan las exigencias técnicas relativas a su composición, estabilidad y eficacia, o sustituyan unos por otros, y con ello pongan en peligro la vida o la salud de las personas serán castigados con las penas de prisión de seis meses a dos años, multa de seis a dieciocho meses e inhabilitación especial para profesión u oficio de seis meses a dos años.

Sus “imanes” no son medicamentos propiamente dichos, pero ¿no prevé la ley española que quienes se priven de la medicación adecuada por las promesas de un falso terapeuta son víctimas de un delito? Personalmente me extrañaría aunque no puedo verificarlo, no soy abogado.

Estas pseudomedicinas quedarían en el olvido si no fuese por medios como la revista Discovery Salud, auténtico vocero de los charlatanes más desvergonzados, o algunos blogs que se dedican sin pena ni gloria a dar publicidad a estafadores, llegando a decir que “la quimioterapia no cura el cáncer” y que la alternativa homeopática es eficaz.

Y yo me pregunto, ¿cuántos muertos tienen que pesar en sus conciencias para que denuncien a gente como Isaac Goiz? ¿Cuántas personas tienen que dejar sus tratamientos probados para perder su dinero en un simulacro de placebo?

Irónicamente, son los mismos que critican a las empresas farmacéuticas por “hacer negocios con la salud”. Me río por no llorar

http://cnho.wordpress.com/2010/01/18/biomagnetismo-%C2%BFlos-charlatanes-no-son-peligrosos/

Saludos

Comentarios

  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2011
    Este txto es muy largo para ponerlo aquí. Pero es interesantísimo de leer.

    Refuta los mitos del biomagnetismo

    http://www.atinachile.cl/content/view/143408/LOS-MITOS-DEL-BIOMAGNETISMO-REFUTADOS.html
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2011
    CIENCIA DE PEGA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL

    ¿Sabía que puede curar el sida con un par de imanes? El médico mexicano Isaac Góiz se lo puede explicar, entre otras cosas, en un cursito de tres días que le costará 1.200 euros. Dice que es capaz de tratar el sida “mediante la aplicación de imanes en el par timo-recto. En el par positivo-ácido (recto) se aloja el virus VIH y con él hace resonancia la bacteria E. coli presente en el polo negativo-alcalino (timo)”. No se rían porque ahora viene lo mejor: ¿por qué se hace así? Porque “entre ambos focos de virus y bacterias se establece una comunicación a distancia, en forma de ondas electromagnéticas, lo que permite la retroalimentación energética entre dichos microorganismos”. Claro que la pega es encontrar el par biomagnético, que sólo se puede hacer de manera indirecta. ¿Cómo? Pónganse cómodos porque es una técnica merecedora del Club de la Comedia.

    Para rastrear los polos biomagnéticos (la enfermedad) se coloca al paciente en decúbito supino sobre una mesa de madera u otro material aislante “para evitar interferencias con los imanes”. El paciente, tomen nota, debe dejarse puestos los zapatos “ya que éstos permiten valorar el acortamiento o la elongación del miembro inferior derecho”. El rastreo se realiza con el polo negativo de un imán y se comprueba en cada ocasión “si las piernas tienen la misma longitud o una parece más corta que la otra”. ¿Cómo se hace? “Se toman los talones del paciente y se levantan las piernas unos 30°. Si la pierna derecha parece más corta que la otra es que ese punto está alterado”. ¡Atentos! la diferencia puede oscilar ¡entre 1 y 5 centímetros!

    Ya está todo. Goiz sostiene que “al inducir a los virus campos magnéticos superiores a 1.000 gauss pierden su capacidad patógena”.

    Y lo mejor de todo es que este individuo dice que tiene un doctorado en Medicina, obtenido en la Oxford International University (nótese el jugoso juego de palabras), hoy Bircham International University. En 12 meses y por 7.000 euros, usted también puede conseguirlo.

    Con la salud no se juega.
  • TapiaTapia Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado junio 2011
    Mexicano :)

    Bendito efecto placebo, nada más que decir.
  • acelcaracelcar Pedro Abad s.XII
    editado junio 2011
    El efecto placebo es estupendo, sí, pero sólo cuando el problema es psicosomático, cuando hay una enfermedad de verdad el placebo no cura, como mucho ayuda, que no es poco, pero tampoco es suficiente.
    Y como dice Ralph, engañar a la gente con charlatanería y productos de nula o dudosa eficiencia aprovechando su desesperación es inmoral.
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2011
    Una cosa tan simple como un refriado, no hay efecto placebo que lo cure:)

    Así, como para andarse con bromas, con un cáncer u otras enfermedades graves.

    Saludos cordiales
  • TapiaTapia Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado junio 2011
    Ralph escribió : »
    Una cosa tan simple como un refriado, no hay efecto placebo que lo cure:)

    Así, como para andarse con bromas, con un cáncer u otras enfermedades graves.

    Saludos cordiales


    Yo no dije que fuera una Panacea.

    Y claro que es un paliativo, y sí que puede curar enfermedades reales, pero no me malinterpreten yo estoy en contra de toda esta charlatanería, solo hacía mención al efecto placebo porque es de donde salen los pocos éxitos que tienen estos vendedores de sueños en recuperaciones.
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2011
    Tapia escribió : »
    Yo no dije que fuera una Panacea.

    Y claro que es un paliativo, y sí que puede curar enfermedades reales, pero no me malinterpreten yo estoy en contra de toda esta charlatanería, solo hacía mención al efecto placebo porque es de donde salen los pocos éxitos que tienen estos vendedores de sueños en recuperaciones.

    Yo no te malinterpreto Tapia. Estoy de acuerdo contigo.:):):)

    Saludos cordiales
  • acelcaracelcar Pedro Abad s.XII
    editado junio 2011
    ¡Ey! yo sí te malinterpreté, pór lo que te pido disculpas.
    Las enfermedades psicosomáticas claro que son reales, muy frecuentes y a veces graves, además si tienes claro que un placebo te curará claro que mejoras, al menos por un tiempo, (yo llevo 8 años curándole a mi sobrino el dolor de tripa del día antes de volver al cole después de las vacaciones con sacarina). A lo que me refería con enfermedad de verdad es cáncer, sida, infecciones... y ahí a veces los placebos hacen que la gente deje sus tratamientos en favor de estos, y ahí es donde se lía todo.
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