Y recostada mi sesera
no conseguía descansar
¡oh, noche impúdica
me obligaste a registrar!
A las 4 más un medio
preciosa hora nocturnal
pero no para labores
de internauta ocasional
enganchado como al soma
que Huxley nombró tiempo atrás
no me quedó más remedio
que mi cobardia apartar
¡Fuerza y bríos fui cobrando
(el espiritu de Poe avisa
de la copia) mil avispas
revoloteaban sin cesar!
Me exigían que fuera aprisa
picando y derrumbando con orgullo
mi cabeza y la entereza
que fui forjando tiempo atrás
Ni un segundo más podía
esperar mi materia cerebral
ávida de opulencia intelectual
o de descicha, como siempre, ¡desdicha tan normal!
Espero pasar un buen rato con todos vosotros. Aunque sería mucho más placentero que vosotros lo pasarais conmigo.
Saludos a todas y a todas. Un placer.
Comentarios
Hermosa poesia, esperamos que el placer sea mutuo;):p:):D
¡Qué satisfacción obtiene el hombre con la sobrevaloración de su obra! Y tras la sentencia, regresan las penurias, la desdicha y la miseria. ¡Vease Joyce, que no soportaba la menor conjetura hacia la desestimación de su obra! Que mal lo pasó el pobre cuando Finnegans Wake fue apaleado por críticos. ¡Qué infortunio!
Será un placer. Tiene que serlo.
Muy interesante tu presentación; ahora espero leerte un poco más.