A veces…
cubres mis ojos
con tus manos,
puedo sentir tu perfume dulce
y preguntas
“Dime la verdad
¿cómo te sientes?”
Otras veces…
cuando extiendes sobre mi
tus mantos de seda
huele a café
y a noches en vela
y la pregunta es
“¿por dónde sigue
el camino?”
En ocasiones…
proyectas un holograma
donde sueños y realidades
se mezclan,
huele a futuro,
y entonces dices
“Piensa bien
¿no ves que todo es posible?”
Ya sea…
que levantes
monumentos al horror
o que pintes al óleo
paisajes de sol,
me seduces y cautivas…
Eres madre…
Eres amiga…
Eres seductora compañera…
En tu regazo busco refugio
si tengo miedo,
busco tu abrigo
si me han herido…
Tienes en tu abrazo,
soledad,
mil tesoros escondidos…
Comentarios
En Colombia lo celebramos el día de hoy.:):):p:p:D:D
Recibe esta opinión amistosamente; es la impresión que he tenido al leer tu poema.
Un abrazo.
Pero me siento en la necesidad de aclarar que yo no pretendia hacer homenaje alguno a las madres, aunque lo merezcan màs que nadie queda entendido.
La menciòn a la madre ser referìa a considerar la soledad como madre y amiga, compañera. Es mi idilio con la soledad, que a veces pesa y a veces bendices.
Por eso el final.
Con respecto a las preguntas, no se, puede que no les falte razòn, no se, no veo claro.
Me gustarìa mucho si fueran tan amables amigos, ya que no quedaba claro en la primera impresiòn el tema del poema, y me hago cargo, que me den una segunda opiniòn. Muchas gracias.
Un beso para todos
Creo que me pasó por alto porque lo que vas diciendo sobre ella, sin nombrarla, me parecían cuidados de maternales amorosos, y, la verdad, no comparto la idea de que la soledad sea una madre.
Compañera, sí; pero madre no.
Saludos.
Puede ser desde algun modo polemica. La soledad es madre para mi cuando nos acuna, nos abriga, nos cobija.
Y las preguntas hacian a eso, las interrogantes que se plantean en soledad.
De nuevo, muchas gracias.