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Ay, Ana Mía Cap 7 a 9

Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
editado mayo 2011 en Narrativa
[FONT=&quot]7[/FONT]
[FONT=&quot]Ada se presentó en su relato del siguiente modo: Soy anoréxica desde los 15 años. Pasé por varios tratamientos grupales e individuales pero en ninguno era muy estricto el control y terminé abandonando todos. Estuve en una clínica en donde hacía terapia de grupo y tampoco me sirvió. El tema de la comida estaba siempre en el centro de la escena pero eso no era lo que a mí mas me preocupaba y entonces me ayudaban pero hasta ahí. Yo pensé que el sólo hecho de pasar un tiempo encerrada alejada de todo, ya sería suficiente para curarme pero me equivoqué. [/FONT]
[FONT=&quot]Los grupos de nutrición que teníamos tres veces por semana me tenían harta, me sentía mejor sin ayuda de nadie y no soportaba algunas pautas estúpidas, como por ejemplo el que se hablara de la comida siempre en diminutivo: “el tamaño de la milanesita o de la ensaladita debe ser el ideal como para tener la pancita llena y no tener que repetir” [/FONT]
[FONT=&quot]Además me resultaban muy agresivos los profesionales tratándome a veces como si fuera una adicta a las drogas o una nena caprichosa; terminé yendo a otros dos psicólogos particulares pero... no sé, esa vez ya no tenía pilas. Tengo la sensación de que necesito algún tratamiento mas específico, que se ocupe no sólo de mi problema puntual con las comidas sino también de mí como mujer y persona. [/FONT]
[FONT=&quot]Varias veces me sentía desorientada por los sentimientos ambivalentes hacia mis padres. Mi mamá me repetía siempre la misma frase: “Cuidáte Ada, te lo decimos por tu bien; si no querés hacerlo por vos, hacélo aunque sea por nosotros, tu familia”. Nos peleábamos todo el día, nos tirábamos de los pelos por cualquier pequeñez y encima me pedía que hiciera algo por ella, ¡que absurdo! El tiempo que me tocó vivir con ellos en su casa me la pasé pendiente de hacer las cosas tal y cómo estaban preestablecidas pero ahora no sé, tengo la imperiosa necesidad de tener mis propias reglas y alcanzar un lugar ya sea físico o virtual, que sea solo mío y al que nadie pueda acceder. Quisiera poder tener las llaves y decidir quién entra y quién sale de mi vida, eso sería realmente tener “control absoluto”.[/FONT]
[FONT=&quot]Me parece que los grupos terapéuticos llegan sólo hasta un cierto punto en ese sentido y si bien podes compartir tus sensaciones siento que dejan algo sin cubrir y eso es lo que no me termina de cerrar, también es cierto que en un grupo no podes pasarte tres horas hablando vos solo y me parece bien que así sea.[/FONT]
[FONT=&quot]El único período en el que dejé de cuidarme en las comidas fue coincidente con un curso de guardavidas que duró justo un año, estaba muy ocupada gastando muchas calorías y sentía que cualquier cosa que comiera, mi cuerpo lo iba a asimilar. [/FONT]
[FONT=&quot]Mi mamá se dió cuenta de que estaba muy desmejorada y me llevó a la fuerza nuevamente a internarme. Hace ya cuatro meses que estoy en tratamiento y si bien algo mejoré porque anoréxica puedo decir que ya no soy mas, lo que nadie sabe (y tampoco me animo a decirlo) es que ahora en vez de hacer dieta, como, pero vomito todo. Siento tanto asco de mí misma que cuando me devoro todo no me queda otra opción que eliminarlo de mi cuerpo. Aunque siempre juro que será la última vez, cada día me someto mas a su voluntad.[/FONT]
[FONT=&quot]Hoy amanecí nuevamente junto a vos. Hoy igual que ayer descansé a tu siniestra. Hoy y también mañana voy a estar acá. [/FONT]
[FONT=&quot] Me bebí tu sonrisa. Me devoré tu alegría. Mi alimento es tu belleza. Tus desventuras son mi energía. La esperanza de tus deseos, me la tragué sin compasión. Y vomité en tus labios la sangre de mi veneno.[/FONT]
[FONT=&quot] Me pediste que fuera tu amo y por eso mi esclava sos. Imposible es escapar… a ¿Dónde creés que vas? [/FONT]
[FONT=&quot]Las puertas de tu futuro cerré. Y las llaves de tu destino tiré. Ni tus lágrimas, ni tus lamentos pueden volver el tiempo atrás. [/FONT]
[FONT=&quot]De sinrazón nutrí tus entrañas ¿Acaso no percibís mi presencia? La figura de tu cuerpo es sólo el pecado de tu maldad. Tu perfección, tu tormento. [/FONT]
[FONT=&quot] En el espejo se refleja tu miedo. En tu alma resuenan el eco de mis carcajadas. De tus huesos el perdón divino se olvidó. Me pediste que fuera tu amo y por eso mi esclava sos. [/FONT]
[FONT=&quot] El placer de tus curvas ahora acaricia mi existencia. Tus sueños se tiñeron de soledad. La escultura de tu vida puesta en un pedestal, cae en mi amarga boca de mil dientes. [/FONT]
[FONT=&quot]Culpable sos de tu metamorfosis. Ya nunca mas serás dueña de tus actos. [/FONT]
[FONT=&quot] Me emborracho la amargura de tu futuro. Vomitas la devastación de tu ser. Respiras el castigo eterno.[/FONT]
[FONT=&quot]¡Dame por fin el ayuno que sacia mi sed! Por favor cierra la boca y libera mi alma . Tapate los oídos porque no hay nadie afuera esperándote. Tu ceguera espiritual es fuente de mi sedienta seducción. [/FONT]
[FONT=&quot]Me pediste que fuera tu amo y por eso mi esclava sos.[/FONT]

Comentarios

  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot]Tengo miedo de no poder salir mas de esto y de quedarme sola; la única que sabe mi secreto soy yo y no puedo esconderlo más. Estoy confundida y no me decido a contárselo a mi terapeuta o a mis padres porque no quiero causarles mas problemas de los que ya tienen, me niego a que ninguna persona sufra mas por mí. Me imagino que al confesarlo estaría desilusionando a mucha gente, sobre todo a mis compañeros de atletismo que piensan que me estoy recuperando y que pronto voy a salir. A todos los que me alientan a seguir y me apoyan porque creen que falta poco me gustaría poder decirles que estoy peor que nunca y que esto no se acabará jamás.[/FONT]
    [FONT=&quot]Cuando llegaron mis diecinueve años yo seguía midiendo 1.65 y pesaba cerca de cuarenta kilos mientras que mi hermana Amanda seguía mis pasos y con 1.75 de altura, pesaba menos que yo. Decidimos escaparnos de casa juntas y nos fuimos a vivir con otras dos chicas a un departamento mínimo en pleno centro que apenas podíamos pagar. Esa fue, a la larga, la peor decisión de nuestras vidas. [/FONT]
    [FONT=&quot]La voz de alerta fue cuando Amanda murió de un paro cardíaco producto de la falta de potasio y vitaminas en el cuerpo. Entonces, regresé sumisa a casa, al seno de una familia devastada por mi culpa y faltando al juramento de que siempre cuidaría de mi hermana aún a costa de mi propia vida. [/FONT]
    [FONT=&quot]Entré en la vieja habitación de cuando éramos niñas y sin detenerme a descansar, fui a observarme en un espejo: tenía la piel pálida, los ojos hundidos y oscuros pero con algo de vida asomando aún de las pupilas. Las mejillas chupadas y la frente arrugada daban la pauta de un rostro sufrido, demacrado, carente de personalidad. Era la cara de una condenada a muerte, de alguien a quien nadie supo amar por indefenso e insignificante.[/FONT]
    [FONT=&quot]Detrás de mí se deslizó una sombra en el espejo, era mi hermana. Estaba bella, suave, aromatizando el ambiente con su inconfundible olor a vainilla.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Ada, no te guardo rencor; ahora soy feliz.[/FONT]
    [FONT=&quot]Quise decirle que la extrañaría mucho pero la sombra ya no estaba. Me acosté sin probar bocado, sin desvestirme siquiera, sin quitarme las zapatillas.[/FONT]
    [FONT=&quot]Esa noche sufrí como pueden hacerlo los que tienen sed y mueren en la mitad del desierto. Los que nunca amaron y quieren sentir el latido de un corazón ardiendo a su lado. Los que tocan a la muerte con la palma de sus manos y la desean. Los que queriendo hablar se dan cuenta de que son mudos, un sufrimiento hecho carne. Ya no existían en mí los temores ni la conciencia, los colores ni la venganza, era como si dentro mío se hubiesen roto todos los resortes.[/FONT]
    [FONT=&quot]La muerte es también una palabra y ni siquiera la dicen los muertos; la decimos y la sufrimos los vivos que lloramos junto a ella, porque algo hay que hacer para calmarla. Pero la muerte se asimila luego cuando se convierte en ausencia y en el mismo momento en que Amanda murió yo comprendí que jamás lograría romper mi maleficio. Aunque necesité mucho tiempo para enterarme de su muerte física y algo mas de tiempo para ubicar mi mente en ese espacio vacío.[/FONT]
    [FONT=&quot]Pesaba 39 kilos y tenía diecinueve años cuando ingresé en la clínica por tercera vez.[/FONT]
  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot]8[/FONT]
    [FONT=&quot]Recuerdo como comenzó mi obsesión con la comida: Era un diecisiete de septiembre y faltando apenas cuatro días para la fiesta de la primavera, decidí que no comería nunca mas. No me sentía bien con mi cuerpo, me parecía que todos iban a hablar de mí por lo gorda y horrible que me había puesto. [/FONT]
    [FONT=&quot]Ese mismo año sucedieron además otras dos cuestiones muy importantes que cambiarían mi vida para siempre: Primero, la persona a la que mas quería en este mundo, un amigo de toda la vida y mi confidente, entró en un seminario para llegar a ser cura.[/FONT]
    [FONT=&quot]Y luego el recuerdo: Me sorprendí observando frente al espejo mi cuerpo húmedo después de bañarme como si le perteneciera a otra persona, quizás fuese de la naturaleza y no mío. El fenómeno del redescubrimiento de mis pies lejanos y pequeños, mis piernas antes musculosas, mi vientre fláccido dilatándose animado por la respiración agitada, mis senos como dos signos de interrogación y la punta de mi nariz surgían misteriosos, casi tremendos, a los cuales me era imperioso acceder pero de los que sólo me llegaba la información visual. Veía mi imágen pero no la comprendía, estaba en esa contemplación viril de mi figura de mujer cuando mi hermana entró en la habitación y me puse loca, la agredí hasta terminar en el hospital toda ensangrentada al romperse el espejo del placard. [/FONT]
    [FONT=&quot] Pasaba día tras día encerrada en mi cuarto y no dejaba que nadie entre, ni siquiera mis padres. Solo mi hermana podía acercarse con recelos y por razones obvias ya que compartíamos la habitación. En ese ámbito de desconfianza fue como empezamos a hablar de mi decisión de no comer mas y sobre lo bueno que sería morirme de hambre. No sé bien porque pero estaba enojada con mis padres también, quizás porque nunca intentaron comprender lo que sentía, sino solo juzgarme por lo que hacía. [/FONT]
    [FONT=&quot]Todo lo que pasó el resto de ese año y al siguiente no lo sé, en verdad no recuerdo casi nada de mi vida. Solo podría decir que en líneas generales no me alimentaba, que adelgazaba rápidamente y que eso me daba fuerzas para seguir haciendo dietas y ayuno. Caminaba y corría kilómetros por el parque hasta un día en que los médicos me prohibieron hacer cualquier tipo de ejercicio porque pesaba muy poco y estaba poniendo en riesgo mi salud.[/FONT]
    [FONT=&quot]Necesitaba volver a entrenarme como sea y entonces empecé a comer otra vez. Lo hacía sin control y en cualquier horario, hasta ese momento yo sólo estaba comiendo ensaladas y bebía jugos. Ahora me llenaba la boca de lo que sea para poder volver a correr y naturalmente el ejercicio despertaba mi apetito.[/FONT]
    [FONT=&quot]Y empezó la bulimia. Los atracones. Las crisis. [/FONT]
  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot]Tomé un pedazo de pan y no lo comí de puro asco, me producía asco el olor de la comida, me daban revoltijos la suciedad de mi alma y lo oculté porque además sentía vergüenza de mí misma, me daba asco mi vida. Enfilé para el baño a vomitar y me detuve irritada ante el marco de madera del espejo que mi hermana había decorado con fotos de caballos. Cuando le pregunté el por qué de la decoración ella me contestó que en la disyuntiva entre hombres y caballos prefería los de cuatro patas.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Los hombres son demasiado chanchos y cuando se acaben vamos a domesticar otro animal- me dijo[/FONT]
    [FONT=&quot]Claro, claro. Entre los hombres y los animales, se quedaba con los animales, porque los hombres eran demasiados animales. Opino que odiaba a los hombres y después iba acumulando enojos, prejuicios y motivos para explicar sus sentimientos; pero el odio y las razones habían nacido en camas separadas.[/FONT]
    [FONT=&quot]Estas observaciones sobre la naturaleza de los hombres cambiaron mi humor y pude comer tranquilamente. [/FONT]
    [FONT=&quot]A esta altura de mi vida recién me di cuenta de que ya no tenía voz ni voto en mis decisiones, que mi enfermedad decidía por mí y que era mi mente la que controlaba todo, hacía alrededor de ocho horas diarias de ejercicio y casi no hablaba con nadie; algunas veces hasta dejaba de asistir a clases por ir al parque. Llegué a vomitar hasta doce veces al día, me decían que parecía una anoréxica pero a mi no me importaba porque no se que era peor, si llevar esos 15 kilos encima o recibir la compasión lastimera de mis amigos.[/FONT]
    [FONT=&quot]A las únicas personas a las que le permitía acercarse eran, a mi amigo de ese entonces, ya que en ese tema él era fantástico porque sabía todo desde siempre y me ayudaba en lo que podía y aún sigue haciéndolo aunque haya tomado los votos y sea diácono y a mi grupo de entrenamiento al que sigo amando y necesitando cada vez mas; a mi entrenadora en quien confiaré siempre porque ella compartió conmigo todas las etapas de mi sufrimiento.[/FONT]
    [FONT=&quot]Empecé a reprobar en la facultad, a bajar de peso abruptamente y mi familia ni siquiera lo notó. Después decidí cortarme los brazos y las piernas para llamar su atención, pero nada pasaba. Hasta que un día discutimos tan fuerte que en represalia me tomé varios clonazepam y alprazolam juntos; por suerte iba ya conociendo los límites de mi cuerpo y sabía que sólo quería asustarlos por lo que ingerí una cantidad moderada. A la una de la madrugada perdí el conocimiento y ¿saben a qué hora me ingreso a la guardia mi mamá? ¡a las seis y media de la mañana! Menos mal que yo misma me cuidé y marqué mi limite sino… Al otro día cuando me dieron el alta mis padres se fueron a dormir a su cuarto como si nada y me dejaron sola de nuevo. [/FONT]
    [FONT=&quot]Intenté hablar con ellos infinidad de veces sobre lo que me estaba pasando pero nunca lo entendieron, con este último episodio entendí que aquello nunca iba a cambiar y que tenía que aceptarlos así como eran, aun cuando ni siquiera sepan ni que día compito, ni que día curso, ni cuando voy a la psicólogo ni por qué. [/FONT]
    [FONT=&quot]Dije palabras que no recuerdo, que transitaron por mi boca sin atravesar la censura de mi cerebro, palabras que iban y venían acomodadas al espacio que me pertenecía por herencia familiar. Mi casa cobró de pronto un significado distinto, una dimensión nueva, clara, precisa y formando parte de un cielo profundo que se alejaba de mí, que me excluía. Yo no la integraba, era un elemento artificial, adoptado. El lugar se alejaba y sólo quedaban las cabezas y los ojos cada una de las cuales me miraba con extrañeza pero, con la fuerza de una gran cabeza voraz, insaciable, hambrienta y siempre mas grande. Me llegó de la gran cabeza ahora incorporada a mi cuerpo, un alarido primero mudo, después estridente, golpeando mi piel y recorriendo mi nombre, tratando de detener el olvido.[/FONT]
    [FONT=&quot]Ojalá no nunca hubiese tenido esta enfermedad que arruinó mi vida y mi familia; es una lucha continua y llega un punto en el ya no aguantas mas y tenés ganas de decir “que mas dá”. Lo mas desesperante de todo es que rendirse es aún peor que luchar porque se vuelve un infierno la vida y la única salida que se te presenta es el suicidio y aunque alguna vez lo haya pensado, creo que nunca tendría el coraje de hacerlo realmente.[/FONT]
    [FONT=&quot]Si bien este problema está arruinando mi presente arraigado en mi pasado, tengo esperanzas sobre mi futuro y lucho para que al final nadie me arrebate la esperanza y la libertad de volar.[/FONT]
  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot]9[/FONT]
    [FONT=&quot]- Traigo aquí el caso de mi paciente con trastornos alimenticios severos porque sinceramente ya no sé mas que hacer; necesito de sus sugerencias.[/FONT]
    [FONT=&quot]La doctora Mercedes Simone expuso detalladamente el historial de Ada Falcón en la reunión de supervisión del día lunes y finalizó su discurso muy apesadumbrada:[/FONT]
    [FONT=&quot]-Esta mañana tuve con la paciente el que por lo menos para mí, fue nuestro último encuentro. Al notar que en casi cuatro meses de tratamiento no habíamos siquiera podido superar la distancia profesional, que no se pudo avanzar en su problemática y que esta chica se esta consumiendo en vida; reconozco que me alteré y me despaché con una especie de sermón que quizás haya estado fuera de lugar:[/FONT]
  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot] “¿Acaso no te das cuenta de que estas en-fer-ma y que lo único que corre riesgo acá es tu vida y tu futuro? El hecho de sentir que vales lo que indica tu índice de masa corporal debe ser realmente deprimente para que te flageles de esta manera. Es totalmente lógico que te sientas aliviada de poder compartir tus angustias, ocultamientos, obsesiones y dudas con otros que sí piensan como vos y no con tus psicólogos, pero no es lo que te va a salvar. ¿Qué esperás para abrir tus ojos? [/FONT]
    [FONT=&quot]En vez de comer descontroladamente para luego vomitar, podes desviar esa ansiedad pintando un cuadro lleno de porquerías, de basura, sangre o todo aquello que quieras expulsar y poner ahí todo tu odio y tu rabia, tus fracasos y tus decepciones. Algo que te libere y en donde al final de tu jornada puedas decir ¡Esta soy realmente yo! ¡Esto es lo que tengo para darle al mundo y a mí misma, mucho más que comida digerida! [/FONT]
    [FONT=&quot] Sos una mujer única y valés mucho mas que lo que te diga la balanza. Cuántos grandes artistas han podido superar sus limitaciones y expresar lo que sentían a través de sus obras, supieron canalizar ese vacío existencial, esa carga emocional negativa, ese odio interior que ardía en sus entrañas, el absurdo y la falta de respuestas por medio de algo socialmente aceptado. Si ellos pudieron, ¿por qué no vas a poder hacerlo vos? Lo único que tenés que hacer es intentar desviar esa libido puesta en tu boca hacia otros objetos externos.[/FONT]
    [FONT=&quot]Sé muy bien que en este difícil momento de tu vida estás enfocándote una única dirección y además, equivocada; como un caballo con anteojeras que no vé mas allá de su campo visual. Abrí los ojos y mira para ambos lados porque seguramente hay alguna otra manera de cuidar tu cuerpo que no sea tan absurda y destructiva. [/FONT]
    [FONT=&quot]Así como en tu vida seguramente tuviste que pasar circunstancias únicas para haber entrado en esta vorágine enfermiza también tenés que buscar caminos y momentos muy personales para poder salir. No creo que te sirva la terapia grupal ni el consejo de otras chicas tan ciegas como vos si no tenés deseos reales de salir de ese infierno. Por favor reaccioná y dejáte ayudar.[/FONT]
    [FONT=&quot]De esto no vas a salir sola. No te escondas de tu familia, es mas, en lo posible intentá hablar con ellos y explicarles lo que te pasa. Pedile ayuda a todos los que puedas ya sean instructores de gimnasia, terapeutas o simplemente a un amigo que te quiera. Si realmente es como me contaste y tenés tan mala relación en casa con los demás integrantes, de seguro hay otras personas que quieran escucharte por fuera de la familia.[/FONT]
    [FONT=&quot]No te quedes sola, ponéte en manos de alguien que se merezca tu confianza. Confiar en que alguien te valore puede llegar a ser un paso realmente importante, tenés que saber que valés la pena y que hay alguien en el mundo que seguro quiere y puede ayudarte. Si te sentís como en un pozo ciego en el cual no se puede trepar, buscá por todos los medios algo que te enlace con la vida y si es posible con alguien que sepas que no te va a soltar la soga.[/FONT]
    [FONT=&quot]Tu nombre es Ada y tranquilamente podrían ser las iniciales “alma de ángel” Por favor buscá en tu corazón a ese ángel oculto y junto a él, a la persona en la que puedas confiar, que sepas que te quiere y confesale que no cometiste ningún crimen, ni que tampoco hiciste nada malo, y si acaso no lo sabe, que se dé por enterado. Pedile ayuda como se le pide a un maestro que se preocupa por vos y que te acompaña a hacer la tarea porque sola no podés, pedile que te acompañe a un nutricionista o te recomiende una terapia porque estas sufriendo una enfermedad muy cruel, es verdad, pero al fin y al cabo como cualquier otra y de la cual no tenés la culpa. Animate, sé valiente, rescatate por tu bien y porque sos importante.[/FONT]
    [FONT=&quot]Y si hasta ahora sólo te equivocaste de persona, de ayuda, o si intentaste y fracasaste, no te rindas, intentalo una vez mas y otra hasta, y otra hasta que lo consigas.[/FONT]
    [FONT=&quot]Cuando puedas mirar para atrás y estés disfrutando de la liberación de no esconderte, de sentir que tu cuerpo es tu amigo, te lo vas a agradecer y te vas a sentir mucho mas fuerte que antes. Vas a usar tu energía para cosas que realmente valgan la pena, vas a dejar tu sello entre los que te conocen y en el mundo. [/FONT]
    [FONT=&quot]No te escondas en ese mar sin rostros en donde todo es mas fácil y desanimarse no cuesta nada. Sé fuerte y salí al mundo con o sin ganas, con o sin miedos porque hay cosas que tenés que hacerlas aunque tengas miedo como por ejemplo: ir al dentista. [/FONT]
    [FONT=&quot]Renacé de tus cenizas como el ave fénix y enfrentáte al mundo con la frente lo más alta que puedas”[/FONT]
  • Cambio de HabitosCambio de Habitos Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    [FONT=&quot]Se produjo un silencio sepulcral e instintivamente todas las miradas se posaron en el doctor De Caro, director de la institución. La doctora Mercedes Simone era una de las profesionales mas respetadas de la institución y en tantos años de profesión nunca había tenido un arrebato de sinceridad semejante con un paciente. El salirse de su rol meramente profesional para convertirse en poco mas que una amiga adolescente no era la idea de acercamiento terapéutico acuñada en la institución.[/FONT]
    [FONT=&quot] -A mí particularmente me resultan interesante algunas de las cuestiones que plantea la doctora- acerté a decir rompiendo el pesado clima y cambiando la atención de las miradas. Ya no me molestaba la presión de esos ojos desafiantes pues había adoptado hace la tiempo la desafiante postura de decir “nadie se va a meter con alguien no tiene nada que perder”[/FONT]
    [FONT=&quot] -Imagino que la paciente- retomé mi justificación -va a tener una primera reacción de rechazo ante sus palabras, pero de seguro algo sucederá. Siempre algo llega, o queda guardado en algún rincón del psiquismo hasta que en algún momento detona y seguramente ese será el momento en que ella esté preparada para aceptarse.[/FONT]
    [FONT=&quot] -De hecho, licenciado- dijo la doctora mercedes Simone con alivio en su rostro y hasta podría decir que con gesto agradecido- ayer mismo al finalizar mi turno de guardia me llamó la paciente para solicitar el cambio de terapeuta. [/FONT]
    [FONT=&quot] -Esa era otra de las posibilidades- acoté -Recuerdo que cuando recién me recibí estuve haciendo una pasantía un par de meses, en una fundación que se dedicaba a tratar este tipo de trastornos y el porcentaje de abandono o de cambio de terapeuta eran altísimos.[/FONT]
    [FONT=&quot] El doctor Julio de Caro me miró con sorpresa y sin perder un instante reflexionó:[/FONT]
    [FONT=&quot] -No estaba enterado Agustín que había trabajado con anterioridad en esta problemática, déjeme decirle que es una muy grata sorpresa enterarme de este detalle de su vida profesional.[/FONT]
    [FONT=&quot] -Créame doctor de Caro, que es una etapa de mi carrera muy traumática a la cual no me gustaría conectarme ni tampoco recordar- al notar que nadie hablaba me sentí en la obligación de ampliar aquel concepto -Tuve una muy mala experiencia en aquella fundación porque yo era un muchacho que recién salía de la universidad y no conocía casi nada del mundo real. Se me asignó supervisar el caso de un muchacho de veinticuatro años con un trastorno dismórfico severo, todo marchaba bien hasta que el paciente se suicidó de manera inesperada. Fue un quiebre terrible en mi carrera y estuve a punto de dejar todo para irme a vivir solo en medio de la montaña.[/FONT]
    [FONT=&quot] -Me imagino que debió ser algo terrible para usted, Agustín. Que uno de sus primeros pacientes termine con su vida abruptamente no es fácil de digerir para cualquiera y además, obligatoriamente nos lleva a replantearnos el por qué de nuestra profesión. [/FONT]
    [FONT=&quot]Déjeme proponerle entonces aquí, frente a todos sus colegas, la posibilidad de sanar aquella herida que en el fondo de su corazón aún sigue abierta; digamos que le ofrezco nada mas y nada menos que la redención de su alma. [/FONT]
    [FONT=&quot]Quiero ofrecerle que se ponga al frente del caso que la doctora Simone acaba de exponer y que además se ocupe personalmente de formar un grupo de terapeutas para especializarse y tratar este tipo de trastornos alimenticios aquí, en nuestra institución. ¿Qué me dice?[/FONT]
    [FONT=&quot] Sentí miles de ojos posándome sobre mis espaldas, no sólo los de mis colegas sino también los de todos los pacientes que habían fracasado una y otra vez en este tipo de tratamientos. Por un instante se me cruzó la idea de argumentar que no estaba capacitado para semejante cruzada pero reflexioné: ¿Quién lo está?[/FONT]
    [FONT=&quot] -Déjeme comenzar por ver a la paciente doctor de Caro y luego hablaremos sobre el resto de la propuesta.[/FONT]
    [FONT=&quot] -Me parece bien.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Pero licenciado, no nos va a dejar con las ganas– acotó con visible entusiasmo la doctora Fujisawa mientras se frotaba las manos- cuéntenos que pasó con su paciente en aquella fundación, por favor.[/FONT]
    [FONT=&quot]Realmente pensé que si aquella provocación, no hubiese salido de la doctora Rango Fujisawa, traería aparejado un mal presagio; pero viniendo de ella nada malo podía esperar así que sin mas comencé mi relato:[/FONT]
    [FONT=&quot]“El paciente tenía veinticuatro años y había ingresado a la fundación por lesiones en su cara derivadas de un acné facial severo. Su preocupación por el problema fue aumentando en forma progresiva hasta el punto de pasar gran parte del día encerrado en su cuarto, mirándose al espejo. Decía que era un monstruo y que la gente en la calle se iba a burlar de su aspecto. No admitía que estuviese enfermo y aseguraba que sólo iba a volver a salir cuando estuviese totalmente recuperado. Su obsesión por la apariencia física se desplazó al resto de su cuerpo y comenzó a verse gordo, inflado y deforme, amenazaba a su familia diciéndoles que si alguien lo observaba sin su consentimiento lo asesinaría y luego se suicidaría.[/FONT]
    [FONT=&quot]Asustados, su familia lo llevó a internar casi a la fuerza. Lo sacaron de su casa a los gritos con la condición de que lo taparan con una frazada que sólo accedió a quitarse para la primera entrevista en la cual yo estaba presente. Para mi asombro, su aspecto no era el de alguien peligroso ni amenazador sino todo lo contrario, se presentó apocado, depresivo y bastante coherente en su discurso.[/FONT]
    [FONT=&quot] Mostraba el torso desnudo y las costillas se le dibujaban perfectas a través del pergamino de la piel. Sus piernas estaban abiertas para asentar mejor el peso del cuerpo que era fino y extremadamente delgado. Tenía en su cara mejillas angulosas y oscuras, los ojos eran pequeños, apenas una curva a cada costado del nacimiento de la nariz chata y gruesa. Los labios ligeramente abultados, de un color mas bajo que el natural, las cejas concluían en un punto central: la frente estrecha, inundada de granos purulentos. Las manos monstruosamente grandes, semejantes a guantes de payaso, acompañaban cada palabra que salía de su boca. [/FONT]
    [FONT=&quot]Su evolución fue sorprendentemente veloz aunque nunca admitió la incoherencia de sus ideas de fealdad; la justificación seguía siendo que su problema era hormonal y dermatológico y no psiquiátrico. Comenzó una campaña con sus compañeros de habitación y con sus padres para hacerles creer que estaba allí prisionero en contra de su voluntad y que quería volver a la tranquilidad de su hogar. [/FONT]
    [FONT=&quot]Llegados a este punto y ya sin agresión manifiesta ni ideas de suicidio se decidió junto con el equipo médico darle de alta y continuar un tratamiento ambulatorio bajo la supervisión de sus padres.[/FONT]
    [FONT=&quot]Tiempo después el padre me contó mediante una carta que su hijo había vuelto a comer normalmente en la mesa junto al resto de la familia y que se mostraba mas alegre. El día anterior a su muerte el paciente le exigió que lo llevara a un centro de estética especializado en Estados Unidos pero que él se a semejante pedido por no tener los recursos suficientes para solventar ese gasto.[/FONT]
    [FONT=&quot]Dos semanas después del alta, su madre entró en su habitación a despertarlo para desayunar y lo encontró ahorcado de uno de los tirantes del techo de su habitación sin haber dejado una nota ni nada que explicara el porqué de su decisión”. [/FONT]
    [FONT=&quot](Silencio)[/FONT]
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