hola a todos, bueno esta es una historia que hice tras tres horas pegado al monitor, espero que les guste

ya que no soy muy bueno escribiendo historias largas y esto para mi es algo extenso. saludos:D
Este poema lo incluyo ya que estaba escribiendo poesía y sin darme cuenta comencé a escribir una narración y al final quedo esto. Saludos
Un amor que nunca pasó.
Juan Verdugo.
¿Cómo comenzar un escrito que hable sobre ti?
si ni siquiera me conoces,
si ni siquiera sabes de mi.
¿Cómo comenzar a escribir palabras de amor?
si en un instante apareciste
y en otro
te llevaste todo mi corazón.
¿Como escribir poesía de amor?,
si nunca estuviste aquí,
si un día surgiste ante mi llamado
y te fuiste sin decir mas,
solo así.
Dime:
¿Cómo voy a escribir de esa manera una historia de amor?
una que hable de ti,
una que hable de mí.
Ya son incontables las veces en los que asisto a este gran parque para leer una nueva historia de amor. Historias fantásticas que me envuelven en esa pación, esa pación que se apodera de mi cada tarde, en este parque donde los niños juegan en el césped, donde las parejas yacen recostadas a la sombra de un árbol compartiendo de su amor, mientras yo recorro la mirada por este número infinito de letras, de historias ficticias, de historias de amor que le dan un suspiro a mi vida, a una vida carente de amor.
Y así, como todos los días yo me encontraba en ese gran parque experimentando esas historias que me mostraban esas hermosas palabras de esos viejos autores. Pero este día la cosa fue diferente, un gran perro blanco y peludo interrumpió esa lectura tan profunda en la que me encontraba. De momentos me propino un buen susto pero de inmediato me di cuenta que era un animal inofensivo, tal pareciera que su dueño lo cuidaba mucho ya que estaba cuidadosamente peinado mostrando un deslumbrante pelo lacio que llegaba hasta el suelo. Es un perro juguetón e imperativo, sin dudarlo podría adoptarlo pero seguramente debe de tener dueño.
Así pasaron unos bonitos minutos mientras jugaba con el perro, pero nadie llegaba a reclamar a tan cariñoso animal, así que decidí caminar con el por el parque para ver si alguien llegaba a reconocerlo.
Se sentía tan extraño caminar a esta hora por el parque. Generalmente a esta hora me encontraba sumergido en alguna historia como el clásico romeo y Julieta por citar algún ejemplo, pero esta vez buscaba al dueño de un hermoso perro, y no tarde mucho en encontrarlo. Una chica corría en dirección mía sacudiendo de un lado a otro su mano
— ¡Aquí! ¡Aquí!. Decía mientras venia corriendo hacia mí. —Donde te habías metido perro malcriado—seguía diciendo regañando fuertemente al pobre animal.
– ¿Tu eres la dueña de este animalito?—Pregunte.
–Si, espero que no te haiga causado mucha molestia, disculpa. El perro salió corriendo cuando vio a un gato y ya no lo pude encontrar, tengo varios minutos buscándolo. Espero que no haiga sido una molestia—Decía la mujer muy apenada.
–No te preocupes, no fue una molestia de echo me encariñe mucho con el perro es muy bonito y juguetón. Lastima que ahora tenga que irse. —Dije con una cara de decepción.
—Si quieres podemos llevarlo a pasear, así pasas mas tiempo con el. Seria como un agradecimiento por haber cuidado de Denver, ese es su nombre. —Decía la chica riendo.
—Eso estaría perfecto—Dije con una sonrisa en la cara. – ¿Pero cual es tu nombre?, generalmente no hablo con extrañas—Dije en forma de broma mientras ponía una cara de sospecha. La chica soltó una risa graciosa.
—Soy alexia—Dijo con una sonrisa en la cara. Extrañamente ese era el nombre de un personaje de la historia que estaba leyendo. “Alexia una historia de amor” era el titulo, tal vez sea pura coincidencia
o tal vez no. – ¿Y tu como te llamas?—Pronuncio mientras todavía yo me encontraba pensante.
--Yo soy Roberto. Mucho gusto Alexia—Dije mientras extendía mi mano en señal de saludo.
Y así continuamos nuestra caminata por este gran parque. De inmediato experimente ese primer momento que tantas veces había leído en el sinfín de historias de amor. Pero esta vez no lo estaba leyendo de un libro, si no que más bien esto era de verdad, la realidad.
Esta chica era dulce, realmente cariñosa y de inmediato los dos nos identificamos. Así las horas pasaron en risas y juegos con Denver mientras los dos disfrutábamos del momento, mientras sin darnos cuenta el estar juntos se volvía cada vez mejor, estábamos cayendo en la hermosura del momento.
Allí yacíamos los dos recostados sobre el césped, observando esa hermosa puesta de sol. Nunca antes había visto algo tan hermoso, pensé que esto era de películas y cosas así, pero nunca imagine que en este parque pudiera estar con alguien como ella, en un momento como este y con ese paisaje de película que compartíamos.
Entre los dos había un silencio placentero. Mi brazo la envolvía por su cuello mientras ella estaba recostada sobre mí. Todo era perfecto en este momento.
—Que hermoso—Dije mientras un suspiro se escapaba de mí.
--Si, nunca había visto una puesta de sol tan hermosa—Dijo suavemente.
--No me refiero a la puesta de sol—Le conteste.
--¿Y entonces a que?—me dijo mientras su miraba estaba puesta sobre mi, mientras nuestros rostros lentamente se iban acercando.
Esa fue la sensación más placentera que había sentido en mi vida. Muchas veces había besado a una chica, pero esta vez era especial, había algo que me hacia disfrutar al máximo esto, era sentir esos delicados labios humedecidos suavemente, era saborear esa lengua tan dulce, sentía como mi boca estallaba en una sensación de placer, como se congelaba este tiempo y lo detenía en ese momento exacto, casi divino.
Ya muchas veces había visto a esta chica en el parque, pero nunca había tenido la valentía de acercarme a ella. Tal vez tenia miedo, tal vez esas novelas que leía me tenían atrapado en sus historias fantásticas en esas añoranzas de amor que tanto me hacían soñar y que en este momento disfrutaba y comprobaba su veracidad, como tantas palabras de amor se reducían a un momento perfecto, a ese primer beso que compartía con Alexia, una desconocida que se convirtió en un momento en mi amor.
Al instante, un ladrido de un perro interrumpía mi disfrute. Allí yacía yo, dormido en la banca de siempre, con un libro sobre mi cara y junto a mi un hermoso perro blanco que me observaba.
Comentarios
Bueno, me gustó el sueño que tuviste, algunos horrores ortográficos, un poco revolcado el escrito,:eek::cool::):p:D
Me alegro verte de nuevo y como siempre aqui, leyendo tus sueños:):p:D