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Recuerdos Del Pasado.

JosicoJosico Anónimo s.XI
editado marzo 2011 en Negra
INTRODUCCIÓN

Estaba en casa de mi amiga Marta, y como de costumbre mi padre me llamó al móvil para decirme que ya era tarde, y que fuera a casa echando leches.
Mi casa estaba al otro lado del bosque pero por suerte el año pasado el ayuntamiento como destino turístico, decidió hacer un paseo justo encima de la única carretera que hay para salir del pueblo.

Es una carretera un poco peligrosa dado que tiene bastantes cuervas cerradas, y no siempre está abierta debido a que como estamos en invierno, cuando nieva es decir casi todos los días es imposible salir ya que a este pueblecito no llega ninguna quitanieves.

Bueno me dirigía hacia mi casa por el paseo del bosque cuando de golpe como siempre dada mi torpeza me rocé con un rama de un abeto y se me callo el pendiente justo a la carretera que estaba debajo (Eso es tener suerte).En este caso me dispuse a bajar para coger el pendiente. Era un pendiente que había pasado de generación en generación, vamos que mi abuela se lo dio a mi madre y mi madre me lo dio a mí.
Aunque la verdad no sé lo que le ven al pendiente porque, para mi es más feo que una rata llena de barro. Pero en fin hay que ponérselo por cumplir, y si lo pierdo no sé qué haría mi madre conmigo. Bajé a la carretera a cogerlo y de repente oí a un coche a mucha velocidad, ya no podía subir al paseo desde donde había bajado y salí corriendo hacia la otra parte de esta.

Como mi padre ya me había metido el miedo sobre los secuestradores y eso… decidí esconderme detrás de otro abeto por si acaso. Entonces pasó el coche, a una velocidad alucinante como a unos ciento diez kilómetros hora, era un mercedes modelo deportivo, de color rojo vamos lo que se dice un cochazo. Pero justo cuando intentó frenar para tomar la curva las ruedas del coche empezaron a arder, como si de hierba seca se tratase la llamarada de fuego se extendió por todo el coche. Este siguió recto y no pudo tomar la curva por lo que atravesó el quitamiedos de la carretera, cayó a la parte baja del bosque, y la llamarada de fuego se extendió por los grandes pinos y abetos costosamente, debido a que es invierno y el bosque está muy húmedo como consecuencia de las lluvias y a la nieve.

Impactada por lo que acababa de ver decidí retomar el rumbo hacia casa y contárselo todo a mis padres pero…
Justo antes de que diera un solo paso, apareció de la curva de la carretera una extraña persona, con un sombrero oscuro como la noche, con picos en los extremos y bastante desgastado, una especie de chaquetón de cuero que le llegaba hasta las rodillas, también oscuro y desgastado, y unos pantalones vaqueros antiquísimos con agujeros. No podía verle el rostro ya que llevaba el sombrero inclinado hacia delante. Este se acercaba lentamente hasta donde había tenido lugar el “accidente” que por cierto empezaba a dudar de que fuera un accidente.


Cuando se puso justo delante, bajó a la parte baja del bosque donde había caído el coche en llamas, pero estas acabaron por apagarse de la humedad.
En el momento en que bajó, salí de mi escondite y empecé a correr silenciosamente por la carretera para irme a casa sin que me oyera.

Por unas escaleras subí a la parta alta del bosque para continuar el camino por su paseo pero mientras las subía tropecé con una piedra, me caí y a la mañana siguiente me desperté y estaba aquí.

Eso es todo lo que recuerdo de ayer por la noche agente.

-Gracias Lara veré lo que puedo hacer, ¿estás segura de que viste exactamente eso?

-sí.

-¡Ha! Se me olvidaba ¡felicidades! Ya cumples los dieciocho, eres toda una mujer. Señora Buendía ya puede pasar. (Dijo el agente manteniendo su seriedad, pero intentando al mismo tiempo parecer simpático, cosa casi imposible de hacer. Pero que a él le daba un buen resultado, supongo que habrá aprendido después de años interrogando, y tratando con casos como el mío y con gente como yo).

- Gracias agente. (Le respondí desenado que se saliera por la puerta de una vez).

- De nada y que tenga un buen día.

-¡Hola cariño y Felicidades! Mi vida ya verás el regalo que tengo para ti, me tuviste muy preocupada.
¿Cómo estás? (dijo mi madre llena de felicidad al ver que por fin podía verme).

"espero impaciente que dejéis reflejada vuestra critica".

Comentarios

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2011
    Hola Josico, veo que lo arreglaste de acuerdo a las sugerencias que te dió el compañero Eanu, me alegra ver que las aceptan y las ponen en práctica.
    Me gustó lo que colocaste, seguro que el resto es mejor.:):p
  • JosicoJosico Anónimo s.XI
    editado marzo 2011
    si mañana o así subiré el siguiente espero que os guste. Y los pongo para mejorar y corregir errores si no hago caso a las criticas no tendría sentido subirlo.
    espero que te halla gustado y que te guste el siguiente. :):):D:D
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