Buenas
Lo que más me interesa es que en ambas novelas, el punto de inflexión aparece justamente cuando aparece el amor, la relación verdadera con otra persona. Es entonces cuando, aún sin saberlo los propios protagonistas, crean un verdadero peligro contra el gobierno.
En 1984, el poder no acaba la curación total de Winston hasta que no consigue que éste ame más al Gran Hermano que a la chica. Y es justamente cuando Winston y la chica van a vivir juntos y crece su amor, cuando la Policía del Pensamiento decide actuar (a pesar de que había estado vigilando a Winston desde mucho antes). En un mundo feliz, no hay nada que resulte más extraño para la sociedad que el amor que tiene el salvaje hacia la chica, hasta el punto de querer casarse y vivir con ella para siempre, únicamente con ella, y querer hacer sacrificios por ella. Además, la resistencia al sexo exalta aún más el amor verdadero que posee el salvaje.
En estos mundos totalitarios de laboratorio, el amor no tiene cabida. No puede existir. Cuando el salvaje se da cuenta de ello, y ve que si no se adapta a esta comunidad vivirá solo para siempre, entonces se suicida (yo creo que la cuestión de fondo es esta, aunque evidentemente el suicidio sea causado justo en el momento en el que le amenazan no sé cuantos helicópteros). Y Winston, aterrado por las ratas, renuncia a su amor entregándose al poder irremediablemente, y es entonces cuando lo dejan en libertad.
Cuando la posibilidad de amor entre dos personas es eliminada, no le queda a la persona otra cosa que amar al poder, amar su servidumbre al poder, amar al Gran Hermano o a Ford.
¿Qué pensáis?
Comentarios
El amor ,como el poder, es uno en si mismo. No se puede amar el Poder. Sientes una mayor o menor atracción por él, pero no es amor.
El de Huxley es uno de mis libros favoritos, pero dudo mucho que el salvaje estuviera enamorado de lenina, la chica, más que nada porque ella está totalmente integrada en su sociedad alienada, y nunca podría entender cómo se siente el salvaje, le pasa algo parecido a la chica de 1984, que es una rebelde sólo "de cintura para abajo", mentalmente nunca se cuestiona los por qués. No son personajes femeninos demasiado interesantes.
Por eso no creo que el salvaje se suicide por amor ni muchísimo menos, si no por simple inadaptación, en su poblado era diferente y marginado, fuera de su poblado tres cuartos de lo mismo, y para colmo se niega a sí mismo el consuelo de las relaciones sexuales.
Probablemente su salida la encontraría en la sociedad libre de La Isla. (En la palabra salida se admiten dobles sentidos, jeje)
Saludos.
Para mí lo más impactante de 1984 es que me hizo cuestionar si lo que pensamos, es realmente lo que pensamos, o si acaso cualquiera puede venir y quitarnos todo lo que creemos.
Es verdad que ambos tienen un punto de inflexión en el amor, pero para mí lo más importante fue el descontento con la sociedad.
En Un mundo feliz el protagonista (no el salvaje, el otro, no recuerdo su nombre) critica a la sociedad sólo cuando se siente discriminado, y en 1984 el protagonista termina amando al gran hermano... Ambos parecen tener convicciones fuertes y renuncian a ellas.
Pero sí, la trama esta bastante bien... es una pena, sobre todo porque a veces encuentras semejanzas en este mundo, un mundo de censura, de cambio de información...
Grande Orwell