Ayssss.... hay tantas mañanas que el despertar viene acompañado de un sentimiento de fastidio... ¿por qué no me dejará el despertador terminar mi sueño tranquilo?
Adán (a su manera) tampoco es infeliz. Sólo se ha convertido en un pelele sin voluntad, guiado por un instinto primario y de la mano de "eso" que viene del más allá.
Si os gusta... tengo más ;)