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Parodia sobre una nariz ( homenaje particular al Gran Quevedo)

SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
editado septiembre 2013 en Narrativa
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Documento inédito de una nariz Quevediana en su viaje a las afortunadas

Sucedióme no ha demasiado tiempo que, paseando por afuera de la portada del Real de Las Palmas, vislumbré una napia arrebujada entre el heno de una carreta, de donde sobresalía solo su punta y hasta tal punto amoratada que más parecía una remolacha que faz humana.

Movido por mi natural impulso de indagar, que más de una vez metióme en inquisiciones, me acerqué a la carreta a comprobar si se trataba de una rojiza lombarda que algún labriego del lugar pretendía vender en el mercado, o solo de una nariz a punto de asfixia por culpa de la gramínea planta que le impedía oxigenarse. Escarbé entre la paja buscando al dueño del apéndice y para mi asombro, solo hallé nariz caratulera y además parlanchina, pues por obra de algún hechizo, la nariz, libre de cara, cuello, y cuerpo que la sostuviera, y en perfecto castellano vocalizó un ¡pardiez! al que contesté desenfundado raudo mi espada, pues seguro era obra del diablo,o una broma de algún zagal, que haberlos haylos (zagales bromistas y encantamientos).

La nariz estornudó como estornudan las narices y mi condición de cristiano bien nacido respondió con un ¡Dios le guarde!, y ella con un ¡gracias señor!, estableciéndose de inmediato una corriente de simpatía recíproca entre la napia y yo. Sentado a su sombra contome su triste historia de elefante boca arriba, reloj de sol, pez espada, pirámide invertida.

Resultó que habíase escapado de la cara de un celebrado sonetista en la Villa de Madrid, y saltando de faz en rostro llegó hasta Cádiz, y de ahí embarcó hasta estas Afortunadas, donde buscaba dueño donde aposentarse, aunque en su aventura casi perece entre el heno de donde la rescaté.

Pregunté a la nariz la causa de su huída, y contestó con muy nuen tino que ser frontispicio de un poeta era un mal vivir, y que aunque al principio el tal Francisco se apañaba con una olla de algo más de vaca que de carnero, salpicón las más noches, lentejas los viernes y algún palomino de añadidura los domingos desde que sus sátiras molestara a ciertas gentes, por burlas que hacía de grandes y chicos, ni a las viudas respetaba, menos aún a curas y barberos, pues si alguien osaba invitarlo a su mesa lo ponían tan al fondo que era entrepuerta y comparsa de bulto, con lo que las viandas ni olerlas, lo mejor se quedaba delante.

Inquirióme la nariz que tal me las aviaba y como era mi cocina, mi casa, y que si tenía dueña, pues es bien sabido que ellas, las mujeres, son las que mandan de puertas para adentro, y pareciéndome tal el interés de la tal napia en las cosas mundanas de la vida que no quedóme otra que confesar mi condición de no estar ni amancebado ni conyugado, ser solitario, rata de biblioteca, los que entre papeles nos movemos somos magros de carne, a no ser que nuestros mayores se apiaden de nuestra condición y nos rescaten de las penurias que padecemos, que no es mi caso ,escuálido escribano.

Así que despedíme y limpiéle una brizna de heno que aún restaba en una de sus fosas, le mostré el camino del convento dominico, donde al menos la despensa estará abastecida, y si no del todo, los espirituosos alambiques moderarían sus penas.

Comentarios

  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado agosto 2013
    Esta humorada está escrita en clave de ¡Ja!, así que no sean muy duros conmigo.
  • KarlRossmanKarlRossman Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2013
    El lenguaje es tan intrincado como el del mismo Barroco. Muy curiosa tu historia. No apta para poetas bocazas o narizazas xD
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado agosto 2013
    Pero ¿Te ha dado tiempo de leer Karl?
    ¡Qué rápido has contestado!
  • Asier PicazoAsier Picazo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2013
    Original, precioso, atrayente, exquisito y, sobre todo, muy bien escrito.
    Con palabras de Quevedo:

    "Vusted se sienta en estrado
    como togado ministro".

    Me dejas con la boca abierta. Tanta es mi admiración.
    Muchas gracias por ponerlo antes de irme mañana.

    Con mi cariño,

    Asier
  • Asier PicazoAsier Picazo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2013
    Anoche escribí otro comentario que ha desaparecido literalmente. Creo haberlo enviado, pero eso es imposible: estaría publicado.

    Asier Picazo, de profesión, mis torpezas.

    _________________________

    El comentario era una loa a tu inmensa originalidad y creatividad.
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2013
    Yo no quiero loas Asier, yo quiero que no te vayas, y si te vas, que sigas compartiendo con nosotros. Eso quiero.
    Odio las despedidas, así que HASTA PRONTO AMIGO.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado septiembre 2013
    Aunque no entiendo muy bien que tiene que ver Quevedo con la nariz, me resultó divertido:)
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2013
    Dicen, cuentan…que Quevedo escribió esta sátira para burlarse de su contemporáneo Góngora, de nariz superlativa, aunque D. Francisco no se quedaba atrás, y dice así:

    érase una nariz superlativa,
    érase una nariz sayón y escriba,
    érase un peje espada muy barbado.
    Era un reloj de sol mal encarado,
    érase una alquitara pensativa,
    érase un elefante boca arriba,
    era Ovidio Nasón más narizado.
    Erase un espolón de un galera,
    érase una pirámide de Egito;
    las doce tribus de narices era.
    Erase un naricísimo infinito,
    muchísimo nariz, nariz tan fiera,
    que en la cara de Anás fuera delito
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado septiembre 2013
    Imposible no quererte, querida Suina, cuando nos deleitas con palabras ya olvidadas y haces esta sátira quevediana sobre una nariz, nada despreciable.
    De siempre es sabido la rivalidad entre el señor Francisco y el infortunado Góngora y al empezar a leer tu relato, enseguida me vino a la cabeza esa rivalidad, descrita con apuros mecánicos, por mi profesor de literatura hace ya....unos lustros creo, de cuándo internet aún andaba en pañales, por no decir que andaba en probetas.
    Ha sido un placer leerlo y reírme, como no, de esas andanzas de narices, entre heno y andanzas Afortunadas.
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2013
    Lo clásicos al poder...algunos clásicos.
    QUEVEDO, mí idolo... un alto humorista, un sociólogo, un creador de la parodia y de la sátira, y en el esgrima verbal, pá mi que le ganaba al Góngora de las narices. Cuestión de gustos, supongo.
    Un abrazo apretadito Dragona.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado septiembre 2013
    Estoy de acuerdo contigo.
    Prefiero a Quevedo con su Buscón, antes que a Góngora y sus Firmezas de Isabela.
    Supongo que a día de hoy, Góngora sería Urdangarín y sus meteduras de marqués y Quevedo sería.....¿ quién narices sería Quevedo ?:confused::confused:
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2013
    nu sé...¿quien tiene narices o parangón para compararse con él?
    El escritor humorista que se me ocurre ...y desde muy lejos podria ser Alfonso Ussía, que también tiene narices, aunque no tanta.
    ¿Quién se te ocurre a tí?
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