Uno menosAquella joven viuda se iba alejando del panteón familiar, en el que quedaban enterradas diversas cosas inútiles: su marido, los permanentes malos tratos de él a ella, las promesas de él de que no iba a ocurrir nunca más, y el odio y el miedo de ella.
Pero, de pronto, el cuerpo joven de la viuda comenzó a moverse al compás de una tranquilizadora música que su corazón le iba cantando bajito y que todos los familiares y los amigos y amigas presentes podían ver el ritmo que movía las caderas de una mujer que a partir de ese momento iba a vivir libre y sin temores.
A Chávez LópezSevilla mar 2025