¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Todo Parte de una Simple Idea

TODO PARTE DE UNA SIMPLE IDEA

Todo parte de una simple idea, ya que en torno a ella, se va entretejiendo la trama.
Toda idea, por muy simple y ‘tonta’ que parezca, puede convertirse en una historia interesante, dependiendo de la creatividad del autor.
Simplemente al ver por la ventana la caída de las hojas secas, puede surgir de ese concepto una idea simple, la cual puedes trabajar de distintas maneras.
Una de ellas es hacer un relato sobre la belleza otoñal, llena de descripciones.
O tu relato puede girar en torno a meditaciones acerca de la fragilidad de la vida, y las hojas secas simbolizan todo el tiempo que se va ‘como agua’, y que se escurre entre los dedos. Puede ser un tema excelente para reflexionar.
Probablemente tu idea de la caída de las hojas secas te lleve a algo mucho más ambicioso, como escribir una novela y todo parte con un leñador que desde su cabaña mira cómo las hojas secas son arrastradas por el viento.
Sus recuerdos lo llevan a meditar qué es lo que lo trajo a esa cabaña a vivir sus últimos años de su existencia. Poco a poco van surgiendo tramas, subtramas, uno o dos conflictos, y cuando te das cuenta, tienes una historia bien estructurada.
O simplemente aquella caída de las hojas secas, te da para elaborar un hermoso poema. Breve pero bien escrito. Como ves, el tema ‘simple’ tiene mucha tela de dónde cortar y es cuestión tuya de que hagas algo interesante y original.
Probablemente has de estar pensando: ‘Esto suena bien, pero lo que pasa es que no sé ni cómo empezar. No tengo ni idea de cómo voy a sacarle jugo a una simple idea original’. No te preocupes, para ello te enseñaré cómo hacerlo.
Pero ojo, no es cualquier simple idea, sino una que a ti te llame la atención, ya que le vas a dedicar tu tiempo para hacer un relato, y muchísimo más si se trata de una novela.
Si no te nace, por ejemplo, escribir sobre Napoleón Bonaparte, simplemente no lo hagas. No pierdas tu tiempo.
Una vez que tengas una idea que te llame la atención, ya sea una anécdota o algo que viviste, tómala como base y no te preocupes si es ‘simple y tonta’. Lo importante es que te atrae. Tú al final te encargarás de hacerla muy especial.
La mejor forma de trabajar esa idea es que escribas tal y como eres, que salga de ti tal y como la sientes, intégrate y vive la trama junto con tus personajes, los conflictos y todos los altibajos que sucedan. Así harás tuya la historia.
En Latinoamérica conocemos a Don Ramón, un querido y carismático personaje del programa de televisión El Chavo del Ocho. Salía con pantalón de mezclilla, playera y gorro. No necesitó otra ropa especial. Vestía tal y como él es.Lo interesante de Don Ramón es que jamás actuaba. ¡Así era él tanto ante las cámaras como en la vida real!
Lo que te quiero decir con este ejemplo, es que no te pongas el ‘disfraz de escritor’ al momento de escribir… ¡Sé tú mismo!
Deja volar la imaginación como cuando eras pequeño y tu mente estaba llena de fantasías. No temas escribir lo que te salga de tu interior. Ya habrá tiempo después para que le des orden y coherencia a tus ideas.
(Yo, ahora que estoy escribiendo este artículo, estoy dejando que salga de mi interior todo lo que te quiero decir sin limitarme, dejando que las ideas fluyan. Una vez que ya termine, podré pulir y darle unicidad y coherencia al texto).
Te repito, sé tú mismo… Convive con tus personajes como el amigo invisible que los acompaña sin participar en la trama, pero que siente y vive lo que les está pasando. Recuerda todo lo que aprendiste en el mensaje anterior.
Toma una idea que te llame la atención, por muy ‘simple’ y ‘sencilla’ que parezca y trabájala, poniendo todo de ti, de tu corazón y tus sentimientos. Escribe y sigue escribiendo.No seas tan serio al plasmar tu historia. Diviértete.
No te preocupes por ahora en corregir y aplicar las reglas de la gramática y redacción, eso vendrá después. Por ahora déjate ir, escribe como lo sientas sin detenerte. No te juzgues ni te critiques.
Deja que tu imaginación y tu creatividad fluyan como torrente. Olvídate de los lectores por ahora y escribe para ti mismo. Repito, diviértete y haz la historia que quieres sin ponerte límite alguno.
Olvídate por ahora del trabajo literario y disfruta dando rienda suelta a tu imaginación. Deja ir todo lo que hay en ti y plásmalo en el papel o en la pantalla de la computadora. Todo esto no es una pérdida de tiempo.
Cuando vayas a revisar lo que has escrito, te darás cuenta que, entre un poco de paja que vas a tener qué eliminar, te encontrarás con unas verdaderas gemas en bruto que ya te dedicarás a pulirlas.
La novela está dentro de ti. Deja que salga por sí sola. El trabajo de dejarla impecable déjalo al último. Te aseguro que no te imaginas los caminos que tus personajes te van a llevar y tu novela tendrá giros nuevos e inesperados.
Todo esto lo verás en la práctica, cuando comencemos tú y yo a hacer una novela. Nos divertiremos y nuestras ideas nos llevarán por senderos que ni siquiera te imaginas y haremos una gran obra.
Por último, no es lo mismo una idea para un relato corto que para una novela. En el caso del relato simplemente debes de trabajarla muy bien, dando su debido desenlace sin olvidar de su clímax que es el punto de mayor interés.
En el caso de la novela, vas a tener qué poner más ingredientes, como subtramas, conflictos, en fin, pero no nos precipitemos. Esto lo iremos viendo en artículos posteriores.

Comentarios

  • Marcelo_ChorenMarcelo_Choren Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    Suele "atacarme" una idea, una súbita frase. Descubro que allí hay una historia.
    Me pasó con el cuento corto "En el hopital": fue la frase del final.
    Lo mismo le sucedió a Carver con "Estaba pasando la aspiradora cuando sonó el teléfono", lo que le indujo a escribir el cuento "Póngase, usted, en mi lugar".
    Esta idea inicial, es un argumento, un esqueleto. Luego hay que revestirlo con los músculos y los nervios, esa es la trama.
    Argumento y trama son independientes de la longitud del relato.
  • Así es, Marcelo. Una simple idea, por muy 'sencilla' que parezca, suele ser una gran inspiración cuando tomamos el hilo de la madeja y nos 'dejamos ir' a traves de una historia aue muchas veces nos lleva a caminos inexplorados.
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com