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Los poetas de Mascaró

Marta DMarta D Anónimo s.XI
editado mayo 2011 en Concursos y Eventos
Aquí en Argentina, el sábado 11 de junio a las 19 hs. se estrena “Los Poetas de Mascaró”, un espectáculo de poesía y homenaje, interpretado por Alejandro Awada, Patricio Contreras, Leonor Manso, Ingrid Pelicori , Elena Tasisto y Claudia Tomás, con la participación especial, como músico invitado, de Benito Grande. Funciones todos los sábados a las 19 hs. en la Sala González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1551 / Tels. – Informes: 5077-8000 y 5077-8080. Entrada $50.- // El sábado 4 de junio a las 19 hs. se realizará una función Pre / Estreno

Sobre Los poetas de Mascaró. Un poco de Historia. Por Juano Villafañe

“Los poetas de Mascaró fue un grupo de escritores integrado por Luis Eduardo Alonso, Leonor García Hernando, Sergio Kisielewsky, Nora Perusín y, quien escribe, Juano Villafañe. Nos conocimos a principios de 1970, en el marco del Taller Literario “ Mario Jorge De Lellis”. Siempre nos sentimos parte de los “que se salvaron” de ser desaparecidos. Vivimos en la apertura democrática durante los años ochenta el gran drama nacional de los desaparecidos que Leonor García Hernando definió como “la muerte argentina”, la muerte impuesta “para escarmiento de un pueblo retobado”. Éramos muy jóvenes para asumir la muerte y también la derrota de un proceso que tampoco alcanzamos a dirigir. El Grupo Mascaró vivía en un estado de permanente expansión utópica que no apostaba a ser sólo una acción voluntarista. La poesía es en sí una expresión utópica con anclajes reales. Vivir poéticamente fue el desafío del grupo, como acto de fidelidad absoluta a la escritura y a la vida cotidiana que hacía a la escritura. Con la poesía no cambiábamos el mundo , pero el estado poético se parecía al mundo transformado. Vivíamos lo privado y lo público como una sola cosa; también sabíamos ir a lo privado y reconocíamos las particularidades de lo público. El estado poético era una forma de ser y estar en el mundo. Fuimos vitalistas y en este sentido anti-intelectualistas, pero leímos mucho, nos preparamos tanto teóricamente como literariamente. La Revista de Literatura Mascaró (editada entre 1985 y hasta 1988), nace como una búsqueda del grupo para rendirle homenaje tanto al escritor desaparecido Haroldo Conti como a su novela “Mascaró, el cazador americano”. Mascaró era un jinete que conducía artistas de un circo, haciendo funciones de pueblo en pueblo y es, también, un reconocimiento a los hombres de Nuestra América, quienes realizaban las tradicionales incursiones de caza sobre diversos territorios con el fin de sobrevivir. En el primer número de la revista publicamos “A la diestra”, un cuento inédito de H. Conti, el cual había quedado en su máquina de escribir el día que lo secuestraron. En los primeros años de la democracia, fuimos la primera revista que publicó poemas inéditos de Juan Gelman. Fuimos amplios para reconocer también la complejidad de las izquierdas, el progresismo y el nacionalismo popular en nuestro país; tanto en lo estético como en lo político, siempre desde un pensamiento crítico y no excluyente. Abordamos los debates dándole prioridad a las búsquedas creativas de la literatura dentro de una coyuntura histórica donde el conflicto cultural entre tradición y vanguardia se abría para contener en el mismo espacio los intentos de ruptura y de continuidad en nuestras letras nacionales. Mantuvimos un trabajo cultural constante. Con las muertes de Leonor García Hernando en el 2001 y Luis Eduardo Alonso en el 2002 lo que perdimos fue al Grupo Mascaró. Un grupo, vuelvo a decirlo, muy vitalista, de acción poética, heterogéneo en lo estético, muy crítico del realismo socialista, pero siempre ubicado en la izquierda, contaminados por los barros, las grandezas y las miserias de la política. Lo que más siento como pérdida era esa confianza que siempre generan los grupos de arte que se conocen y se sobreponen a todas las dificultades. Además, éramos descarnadamente auténticos para decirnos la verdad, para pelearnos, para reconciliarnos. Por todo esto y por nada menos que esto, hoy nos reconforta el poder llevar a cabo esta pieza poética “Los Poetas de Mascaró” porque con la misma podemos darnos el gran placer de recuperar a aquellos amigos inolvidables que fueron Leonor García Hernando y Luis Eduardo Alonso y, con ellos, a los compañeros desaparecidos en el año 1976 (María Elena San Martín, Claudio Ostrej y Claudio Valetti –poetas muy jóvenes- de aquel Taller Literario que nos unió para siempre), personas a las cuales este espectáculo está enteramente dedicado, al igual que al maravilloso escritor Haroldo Conti, secuestrado por la dictadura hace 35 años y al poeta muy porteño Mario Jorge De Lellis. Por todos estos motivos queremos agradecer muy especialmente a Alejandro Awada, Patricio Contreras, Leonor Manso, Ingrid Pelicori , Elena Tasisto y Claudia Tomás ya que sin ellos no podríamos llevar a cabo este ritual de poesía, memoria y homenaje”


“Yo, este animal que ha perdido su pelea, / digo que así como el vuelo de una mariposa perdida en el Pacífico / puede desencadenar un mes de lluvias y tormentas en el Río de la Plata / y arruinar mis vacaciones merecidas llenas de doradas bikinis / también ese oscuro poema que brilla en el cajón de tu escritorio / podría cambiar el mundo …”, Mariposas, de Luis Eduardo Alonso

“(…) será que estoy triste y el estallido de vidrios en el mosaico acerca aquellos latidos / violáceo crespón escurriéndose entre paredones de curtiembres / eran otros los sótanos eran otras las torturas / y la memoria, como reducidor de cabezas, aprieta sus imágenes en cajas cada vez más estrechas…”, El cansancio de los materiales, de Leonor García Hernando

“ (..) No, no vuelvas a pronunciar la palabra avión / en esos aparatos en el cielo violento / se fueron los codazos / los años del bar / los poetas que enseñaron a vivir / aquí la patria se mete en la niebla y no regresa…”,
Exilio, de Sergio Kisielewsky

“(…) Después de todo, comprobamos / que podía arder como fogata. / Arde sola, / no ser relámpago, ni avispa / Ni nada”, Taller literario (fragmento), de Nora Perusín

“(..) Y habrá una playa, infinita ella, la pobre, la meditada, la maldita, / con sonidos de una furia feliz / que pone a la caída del ángel / ese otro deseo de un calor oscuro / sobre el cuerpo tuyo / angelito de noche / mujercita de playa recostada en el mundo”, Mujercita de playa recostada en el mundo, de Juano Villafañe

Para quien esté interesado, y ande por estas bellas latitudes
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