Rugen los cuernos etéreos,
de aquilones braman fieros,
lúgubres vientos azotan
hayas, robles, fresnos, tejos,
coros de sus ramas brotan,
crujen hojas con denuedo
y algunas en desbandada
surcan raudas el otero,
que contempla indiferente
la tempestad que ni nota
la batalla que acontece.
Aciaga tarde se antoja,
testigo de sangre y muerte,
de anatema, de lamentos,
de victoria y de derrota,
que espera en el campo a aquellos
hombres, ancianos, mancebos,
aguardando que el destino
no haya de verlos vencidos
y sí triunfantes de gloria,
perdurando en la memoria
como hazaña de bravíos.
Dos naciones que se enfrentan,
altaneras, orgullosas,
por defender sus predios,
por conquistar los de otras.
Mil guerreros que se acercan
a la hora de las justas,
al clamor de las espadas
y en sus mentes mil recuerdos,
un anhelo cada una,
unos la esposa que añoran
otros sus hijos, sus hijas,
unos la amante prohibida,
otros su madre amorosa,
unos pocos solo ansían
la fama eterna al valor,
de ilustre honor y osadía
sean sus nombres el clamor.
En fin, mil historias,
de noble porte, o ruin,
pero que al caer la noche,
muchas verán extinguir.
Comentarios
Primero tengo que reconocer que de técnica poética no tengo la más mínima idea. Pero,si puedo decir lo que me transmite tu poema. Tiene musicalidad, está muy trabajado y lleno de imágenes que se pueden ver.
Me ha gustado mucho.
Como he dicho en mi presentación, yo tampoco tengo idea sobre técnica poética, pero me decidí a escribir algo parecido a una poesía, aunque no sé si podrá llamarse así. Mi intención era expresar una escena que me vino a la cabeza.
Enhorabuena.... sigue asi..
A mi , sinceramente, lo que más me gusta de una obra, independientemente del género o la pluma que lo verse, es lo que en sí trasmite. No por tener más o menos "ortodoxia" es mejor o peor. La cuestión primordial es, ante todo, saber que lo que uno está haciendo lo hace por pura pasión. Cuando esto ocurre sucede que las letras combaten para derrochar esa pasión que se puso al crearlas. Tú lo has conseguido, has sido capaz de trasmitir esa pasión. Con esto no quiero decir que hayas creado una obra maestra, pero, sin duda, has divertido con ella, al menos a mí, y eso es muuuuyyyy importante. Cuanto más crees, y más creas en tí, mejor para todos ( porque todos disfrutaremos de tu creación). Lo dicho, bienvenido.
Tu poesía podría descansar en una vieja piedra irlandesa, como testigo de la batalla que en ella cuentas. Un saludo