Ojeando un libro que encontré en mi biblioteca, una biografía de Alejando Magno, en versión para niños, que me había sido regalada por mi abuela parterna al cumplir los nueve años, encontré con sorpresa en la primera página el sello de mi ex libris.
El sello me había sido regalado por mi padre en esa misma ocasión. Representaba un escudo en estilo cubista que contenía una ce y una eme mayúsculas, entrelazadas. Al observar el sello, se apoderó de mi el pensamiento, la constatación, de que llegado un momento en nuestra vida, nosotros mismos cargamos con sellos de nuestra anterior pertenencia a algo o a alguien: ex marido, ex fumador, ex amante, ex etc., que jamás podremos ya quitarnos de encima.
Ex
Comentarios
El pasado tiene dos caras, y de vez en cuando asoma la que tiene que ver con el pequeño texto que nos traes. ¡Pues bienvenido sea!
Un abrazo, Shai.