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        <title>Hilos recientes — Foro de Literatura</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/</link>
        <pubDate>Mon, 27 Jul 2026 22:48:42 +0000</pubDate>
        <language>es</language>
            <description>Hilos recientes — Foro de Literatura</description>
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    <item>
        <title>De tortas y café</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/35550/de-tortas-y-cafe</link>
        <pubDate>Mon, 30 Oct 2017 15:46:13 +0000</pubDate>
        <category>Off-topic</category>
        <dc:creator>Gades</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">35550@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/vo/5780cko3kjlw.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/vo/5780cko3kjlw.jpg" /><br /><br />Pues sí, a veces lo más importante y necesario es sentarse con unos amigos en torno a una mesa y hablar del café y las tortas o del tiempo o del último chiste que nos han contado. Así pues os invito a tomar un café y charlar, sin más, saludarnos, sin más, dedicarnos un ratito de relax, aunque el rato a cada cual le llegue a una hora que ya lo veremos los demás al entrar. Es agradable llegar a casa y encontrarse un mensaje en la nevera deseándote una buena tarde, noche o lo que sea.&nbsp;<br />Al llegar del trabajo me apetecía entrar al foro a... nada, exactamente a nada. Uno de esos ratos en los que a una no le apetece pensar.<br /><br />Feliz tarde (en mi caso), disfrutad de la merienda. El café tiene un aroma estupendo y la tarta en tentadora. No os cortéis.<br /><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Disyuntiva lésbica</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41606/disyuntiva-lesbica</link>
        <pubDate>Mon, 27 Jul 2026 10:34:00 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41606@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><div>

<div><b>Disyuntiva lésbica&nbsp;<br /><br /></b>Cuando
entré a aquella mansión, lo primero que se me ocurrió pensar era que estaba
loca por haber aceptado su invitación. Y lo segundo fue que nunca imaginé que
la anfitriona tuviese tanto dinero.<br /><br />El
lujo la rodeaba por todos lados. Una magnífica mansión, decorada con refinada
elegancia; un amplio garaje donde había tres coches de alta gama y una moto de alto
caballaje, una cancha de tenis, un campo de golf de ocho hoyos, un jardín de ensueño,
una piscina olímpica; y, para atender todo eso y la mansión, un servicio
doméstico compuesto por seis personas.<br /><br />“No, ni hablar, esto no es una típica fiesta universitaria. Esto es demasiado
selecto. ¿Dónde me he metido?” -pensaba.<br /><br />Nunca había salido de mi cuarto de la universidad. Siempre era yo la típica chica
tímida que sólo destacaba en el colegio por ser una empollona.<br /><br />Odiaba a los hombres. Más de uno se había aprovechado de mí. Uno en concreto me
violó dos veces. En realidad, más que un hombre era un hastial el que me rompió
el himen de una forma tan brutal que me hace llorar cada vez que lo recuerdo.<br />Me siento confusa. Mi amiga Silvia, ex colega de cuarto, me dijo que me lo
pasase bien, que la anfitriona de la fiesta era popular y que estaba interesada
en mí. “¿Interesada en mí? ¿Por qué? ¿Para qué?” -pensaba de nuevo.<br /><br />Lo que seguro querrá es reírse de mí, que no es lo mismo, pero, a pesar de mis
protestas hacia Silvia, me prestó un traje ceñido de seda fina y de última
moda.<br /><br />Cuando llego al portón de la lujosa mansión un chico alto y guapo, vestido de mayordomo,
me recibe. Mira la lista, cuando, con torpeza e inseguridad, pronuncio mi
nombre completo, y entonces ciñe los ojos, me mira y me pide que lo siga.<br /><br />La gente anda revuelta por todos lados, inventando una locura tras otra, pero
aquel chico se asegura de que llegue sana y salva a uno de los lugares más
tranquilos de la impresionante mansión.<br /><br />Me lleva por un pasillo y me deja en un suntuoso cuarto, que era como sacado de
las mil y unas noches, y me anuncia:<br /><br />—¡La
señorita Triana! -y desaparece como por arte de magia.<br /><br />Casi
instantáneamente, la anfitriona se aproxima a mí. Apenas sé nada de ella, pero
en la universidad todo el mundo la conoce.<br /><br />Inesperadamente,
me saluda dándome un beso en los labios.<br /><br />—¿Pero...
pero... tú... tú quién eres…?<br />—Me
llamo Manuela, pero llámame Manu. Es más íntimo.<br /><br />
Me lleva a un sofá grande; bueno, más bien una enorme almohada sobre el suelo.
Me sirve un té, tan aromático y relajante que hace que los nervios de mi
estómago desaparezcan.<br />&nbsp;<br />—No
recordaba cómo te llamabas, pero en la universidad todos lo saben.<br />—Ninguno
de ellos me importa, sólo me importas tú.<br />—¿Yo?
¿A qué viene esto? No sé de qué vas. Mira,, no te da derecho invitarme a tu
fiesta sólo para reírte de mí- -Manuela parece confundida. Me mira con tal
intensidad que me turba. Mis mejillas se sonrojan.<br />—Quizá
me he precipitado, pero es que no es fácil acercarse a ti. Me contaron lo tuyo,
eso de... ya sabes... y...<br />—¿Y
te doy pena?<br />—No,
Triana, no. Yo... -Manu parece nerviosa y tensa.<br />—Me
gustas -añade de repente, sin ambages.<br />—¡¿Qué?!<br />—¡Qué
me gustas, joder, y mucho! Ya lo he dicho, así que ahora eres tú la que puedes
reírte de mí. Silvia me dijo que tú también sentías por mí, por ese motivo
monté esta fiesta, sólo para verte. Silvia me dijo que se aseguraría de que
vinieses, y ya estás aquí -pasmada me quedé, como si yo fuese la reina del
universo.<br />—¿Para
verme?<br />—Sí,
para verte -y de repente se lanza y me besa de nuevo en los labios. Muerde mis
labios y seguidamente rasga mi vestido y me lame los pezones, que se empinan,
como deseosos de lengua.<br /><br />
Mi corazón se acelera. Manu se desviste y después me desviste a mí, o más bien,
me arranca lo que queda de mi vestido. Me echa sobre el almohadón y me besa con
pasión. Estoy confundida. Inmoviliza mis muñecas. se pone encima de mi cuerpo y
empieza a danzar al compás de su deseo.<br /><br />—¡Ah!
-consigo articular cuando se queda quieta-. Hay tanto deseo en tu mirada... -le
digo en voz baja.<br />—Me
gustas mucho... -repitió, mirándome a los ojos.<br />—No
te arrepentirás de esto... Te lo juro -añadió.<br /><br />
Me silencia toda respuesta con más besos, y no se detiene hasta que me escucha
gemir de placer.<br />
Cuando por fin para, me mira fijamente a los ojos. Por un momento temo de nuevo
ser víctima de una novatada.<br />&nbsp;<br />—Si
esto te está gustando, ya verás lo que te tengo preparado...<br />&nbsp;<br />-sigue en página siguiente-<br /><br /></div></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>¿Qué estás escuchando?</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/6163/que-estas-escuchando</link>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2009 09:41:36 +0000</pubDate>
        <category>Música</category>
        <dc:creator>Cotijo</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">6163@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Un clásico en cualquier foro que tenga algo que ver con la música. Aquí se podrá aprender muchos títulos.<br />
<br />
Empiezo:<br />
<br />
<b>I want it all - Queen</b><br />
<br />
<br />
<b>*</b><i>Poned algún enlace de la canción si queréis, como de youtube.</i><br />
<br />
<br />
<br />
<i>_____</i><br />
<br />
<b>Utilización correcta de la etiqueta YOUTUBE:</b><br />
Tema:  <a href="http://forodeliteratura.com/showthread.php?t=6536" rel="nofollow">http://forodeliteratura.com/showthread.php?t=6536</a><br />
<b><a href="http://img323.facebookgallery.info/323/my.php?file=DVD-Photo0033.jpeg" rel="nofollow"></a></b>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Después de muchas circunstancias variopintas consiguió un Oscar</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41605/despues-de-muchas-circunstancias-variopintas-consiguio-un-oscar</link>
        <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 04:51:15 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41605@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><p><strong>Después de muchas circunstancias variopintas consiguió un Oscar</strong><strong>&nbsp;</strong><b><br />
<br /></b>Su coche subió la pronunciada cuesta y se detuvo
frente a la casa de Vivian. Se bajó y besó en la mejilla al hombre que había salido a la
vez de su coche, que era <i>Al Ray</i>, un oficial de la policía de <i>Hollywood</i>.<br />
<br />
—¡Amigo <i>Ray,</i>&nbsp;tienes la habilidad de
aparecer cuando más te necesito!<br />
—No estaba lejos –sonrió.- Anoche, mientras
tomaba café en la cafetería de enfrente de la Academia de los Oscar, te vi en
la tele. Gracias por la dedicatoria.<br />
—De nada. Estoy molida. Creo que me
voy a ir directamente a la cama.<br />
—¿Te encuentras bien?<br />
—Bien, pero cansada.<br />
—Pues entonces tú a descansar y yo a seguir con
mi ronda.<br />
—Gracias por tu siempre amabilidad conmigo.
Besos a tu hija <i>Susan</i> y a su bebé.</p>

<p>—Se
los daré de tu parte. <br />
<br />
Y el policía la veía entrar en su casa antes de
dar la vuelta el coche, y pensaba:</p>

<p>"No me
gusta ciertas cosas que hace y dice, pero soy feliz porque, por fin, es ella”.<br />
<br />
El teléfono sonó apenas entró al salón de su
casa.<br />
<br />
Era su madre, una ñoña capillita que vivía en <i>Nueva</i>
<i>York</i> y que no se llevaba bien con su hija.<br />
<br />
—¡Qué amoral lo que hiciste anoche en la
Academia! –así la saludó-. ¡Desde ahora, no podré ir por la calle con la cabeza
alta! ¡Has dado la nota en todo el país! ¡Y bla... bla... bla...! ¡Y bla… bla…
bla…!<br />
—¡Adiós, viuda de <i>Davis</i> , y esposa de no
sé quién! -y colgó. Su madre debió quedarse con un teléfono mudo en la mano.<br />
<br />
De nuevo sonó el aparato, pero no lo descolgó,
lo desconectó. Al cabo de un rato, volvió a conectarlo, y al poco vibró otra
vez, pero como ahora parecía que el zumbido era el característico de las
llamadas locales, lo descolgó:<br />
<br />
—¿Sí?<br />
—¿Vivian?<br />
<br />
Enseguida reconoció la voz.<br />
<br />
—No soy Vivian, soy su secretaria –mintió, cambiando la
voz-. ¿De parte de quién?<br />
—Soy <i>Robert</i> <i>Gross</i>.<br />
—Usted era su antiguo agente, ¿no es así?<br />
—Así es. Dile a tu jefa que se ponga al teléfono que tengo
buenos negocios para ella.<br />
—No puede. Va camino de <i>Hollywood</i>
-mintió de nuevo-. Pero me encargó que si usted llamaba que le recordara que
tiene que devolverle el borrador del libreto de una novela que le dejó hace más
de tres meses en su despacho. Y también me dijo que no tuviera reparos en
enviarlo directamente al carajo –soltó una risa y colgó.<br />
<br />
Mientras se deleitaba con lo que acababa de decir,
el teléfono sonó de nuevo. Y esta vez sí le gustó, a pesar de los pesares,
la llamada. Era <i>Guy</i> <i>Gre</i>, su &nbsp;amigo homosexual, que era el director de
teatro que la había eliminado del reparto de una obra que se había celebrado en
<i>Broadway</i>.<br />
<br />
—Hola, Vivian -entró suave-. Sé que no tengo
perdón, pero no podía dejar pasar algo así.<br />
—¿Quién te dio mi teléfono? –eso fue lo primero
que le dijo, en forma de pregunta.<br />
—El taxista mulato que nos llevó en su taxi
hasta el lago verde del <i>Central</i> <i>Park</i>. ¿Recuerdas?<br />
—¡Claro que me recuerdo, jajajajaja! –su
memoria se fue inmediatamente a aquel divertido episodio.<br />
—Me alegro qué hayas llegado a la cima
–adquirió un tono serio-. Pero, ¿a qué ha sido alto el precio del éxito?<br />
—Sí, <i>Guy</i> demasiado alto–respondió.<br />
—Te advertí, cuando empezabas en esto que tenías que llevarte bien con los viejos verdes y con los
maricones. Y aunque éste maricón que habla no se portó contigo como un hombre,
sabe que te quiere –hizo una pausa-. Pero te llamo porque me alegro de tu éxito
–sollozos se oían y después seguía la voz-. Vivian, que sepas que sigo viviendo en el
mismo lugar. Un beso grande para tus labios cerrados. Adiós.<br />
—También yo te quiero. Cuando regrese a <i>Nueva</i>
<i>York</i> te veré –y colgó, conteniéndose las lágrimas.<br />
<br />
A los dos minutos, de nuevo el teléfono. Esta
vez era su agente, <i>Don</i> <i>Miley</i>.<br />
<br />
—¿Con quién has estado hablando todo el tiempo?
Te he estado llamando cada cinco minutos -y sin esperar respuesta, añadió-: eso
que hiciste anoche de desnudarte completamente en la sala de los&nbsp;oscar fue buena estrategia. En todos los años
que llevo como agente cinematográfico, nunca había visto aparecer una estrella en
una noche.<br />
—No fue una estrategia,<i> Don.</i><br />
—Bueno, eso no importa ahora. Ven a mi oficina.
Tengo un montón de ofertas en firme en las que sólo tú puedes imponer tus condiciones.<br />
—¡A la mierda tus ofertas y a la mierda el
dinero! –contestó y colgó.<br />
<br />-sigue en página siguiente-</p><p><br /></p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Tus Frases favoritas</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/15940/tus-frases-favoritas</link>
        <pubDate>Tue, 08 Mar 2011 06:21:52 +0000</pubDate>
        <category>Conozcámonos</category>
        <dc:creator>[Usuario Eliminado]</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">15940@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Hola! Estaba dando vueltas por la web y encontré esta frase, y se me ocurrió abrir un tema para compartir frases que nos hayan gustado, graciosas, o que nos hayan enseñado algo, no sé, frases que nos gusten. Además de la de mi firma, encontré esta, espero les guste:<br />
<br />
<i>La vida NO debería ser un viaje a la tumba con la intención de llegar seguras, con un cuerpo bien atractivo y conservado, sino un viaje para llegar patinando de lado a lado con una tableta de chocolate en la mano y una copa de vino en la otra, hecha polvo y gritando: &quot;Uaaaaaauuuu menudo viaje!!&quot;<br />
</i>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Cupido se coló en aquella biblioteca</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41604/cupido-se-colo-en-aquella-biblioteca</link>
        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 23:07:55 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41604@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3m/kywtsxq53u6d.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3m/kywtsxq53u6d.png" /><br /><p><b>Cupido se coló en aquella biblioteca</b></p>

<p>La Literatura tiene tanta fuerza que llega a unir a
las personas, y no sólo intelectualmente, físicamente también, hasta incitar a
un gran deseo sexual entre dos seres humanos que se refugien en ella y a través
de una inicial amistad, forjada principalmente por la propia Literatura.</p>

<p><i>Mis piernas se abren con irremediable
soltura sobre las suyas, enfundadas ambas en unos tan ajustados vaqueros que
parecen parte de nuestra propia anatomía.</i></p><p>
Nos habíamos conocido dos meses atrás. No era en un lugar muy común, al menos
para entablar un coqueteo. Pero eso fue lo que ocurrió.</p>

<p>Me encontraba perdida por las estanterías llenas de
libros. Como pueden imaginarse, me hallaba en una biblioteca. Para ser más
exactos, en una de las bibliotecas públicas de Sevilla.
Acariciaban mis dedos de la mano derecha los muchos libros de disímiles colores
las portadas. Leía cada título, en busca de uno con la suficiente atracción para
leer su pequeña reseña en la parte trasera.</p><p>
Él me miraba sorprendido, tratando de explicarse aquel tan extraño ritual mío.
Yo, sin embargo, no sentía su mirada clavada en mí, hasta que, de improviso, cogía
mi brazo, el que mantenía suspendido en el aire con el dedo índice guiándose
por los títulos y empezaba a cambiar de rumbo mi propia extremidad hasta dejar
mi dedo posado en un libro de aspecto anticuado. Las hojas estaban amarillentas,
rozando el ocre, y al abrirlo se podía percibir un olor a rancio.</p><p>
Me miraba sonriéndose.</p><p>
—Ese te va a gustar. Cógelo. A mí me encantó.</p><p>
A partir de entonces, a causa de mi búsqueda frenética de un libro, empezamos
una relación que nunca pasaba la barrera de la amistad, pero solíamos vernos para comentarnos los libros que comúnmente leíamos.</p>

<p>Pasábamos buena parte de nuestras tardes sentados en
una cafetería bohemia, con amplias vidrieras, removiendo y removiendo el café, casi
aguado, que nos servían. Pero qué decir, a pesar de la poca calidad del café,
el tomármelo en compañía de un chico tan guapo con aquellos ojazos grises,
hacía posible que su sabor mejorase en cada sorbo.</p>

<p><a rel="nofollow" title="Link: null">Pasaban los días por nuestra amistad
inesperada, empezada por nuestra pasión por los libros; y a medida que iban
pasando, más ganas surgían en mí por besar y por tocar su cuerpo. "Y algo más que besar y tocar...".</a></p>

<p>De ese modo, llegamos al momento en el que ahora estamos.</p>

<p>Iba
a ser una tarde de invierno como otra cualquiera: libro en mano, ojos puestos
en los luceros grises de mi amigo, y una sonrisa en medio de una charla que me
incitaba hasta lo más recóndito del alma. Mis dedos largos, ornados con anillos
de bisutería fina y unas uñas de color pastel, movían repetidamente la cucharilla,
haciéndola rechinar sobre las paredes de la taza, a la vez que mis labios se
veían atrapados entre mis dentinas, y mis miradas encadenadas en parrafadas de
letras. Enfrente de mí, él me imitaba; sólo que sus ojos, de vez en cuando se
posaban en mis pechos, originándose en su guapo rostro una bella sonrisa que
quitaría la cordura a cualquier mujer.</p><p>
Una de las cosas por las que me había enamorado de él era su sonrisa.
Solo con verla, causaba en mí la misma reacción, pero triplicada.</p>

<p>Cogía la taza, y sin levantar la mirada del libro, que
tenía en la otra mano, llevaba la loza a mis labios y bebía un pequeño sorbo tibio,
por no decir de fuego. Un suspiro, procedente de mi compañero, me hacía
levantar la mirada porque pensaba que el libro le había causado un ligero
espasmo. Pero lejos de la realidad; el espasmo se lo había causado yo. Cerraba
el libro con intrépida saña y lo apartaba a una esquina de la mesa. Y yo, sin
poder salir de mi asombro, torcía el cuello y la mirada, dejando reposar el libro
en mi regazo.</p><div>
—¿Te encuentras bien? -sus manos cogían las mías-: y añadía:<br />—Dime que me amas, necesito escucharlo de tus
labios, porque hasta que ellos no lo hagan, los míos no confesarán.</div>

<p>
Desde ese sublime momento sabía que nuestra relación había tomado un nuevo rumbo.
Estaba confusa; no sabía si levantarme e irme bajo la lluvia espesa, o quedarme
frente a él y al fin confesarle mi Amor.</p><p>
Obviamente, si repasamos el prólogo de este relato, queda clara mi posición. Y
me quedaba. Pero sin estar preparada, expresaba con palabras románticas lo que
sentía en ese momento. En medio de mi discurso, con los grises de él radiantes
de admiración y sus manos sujetas a las mías con fuerza, alzaba uno de sus
brazos y echaba la mirada hacia atrás.</p>

<p>-sigue y termina en página siguiente-</p><p><br /></p>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Club selecto</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41603/club-selecto</link>
        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 22:57:12 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41603@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ps/gr5a0381cv9f.png" alt="" /><br /><p><b>Club selecto</b><b> </b>
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 

 
<b></b></p>

<p>Una madrugada de julio, de esas que parecen prometer secretos
oscuros y placeres prohibidos, el distrito “caliente” de la ciudad vibraba con
una energía electrizante. Las luces de neón titilaban, y sombras misteriosas
danzaban entre los callejones. En medio de esta vibrante escena, había un club,
famoso por ser un refugio de deseos carnales y fantasías atrevidas.</p>

<p>Inma y Sofía, dos espectaculares hembras que trabajaban allí, eran
diferentes entre sí, pero compartían una conexión. Inma, con su pelo azabache y
sus ojos verdes penetrantes, irradiaba una confianza arrolladora. Sofía, en
cambio, con sus ojos del color del castaño, su melena con vetas rubias, su
mirada insinuante y su piel morena, tenía una sensualidad más sutil, pero juntas
eran un cóctel explosivo que atraía a esa clase de clientela que sabe disfrutar
de los placeres sexuales; hombres y mujeres que buscan, no ya sólo placer
carnal, también una experiencia que los transporte más allá de la realidad convencional.</p>

<p>Una madrugada, sobre las dos, un nuevo cliente llegaba al club. Era
un señor de unos 40 años, alto y con un porte imponente, y se llamaba Álvaro.
Vestía un traje gris marengo de lino, una camisa celeste y una corbata de seda,
y tenía una sonrisa seductora, pero sus ojos reflejaban una mixtura de
curiosidad y deseo reprimido. Ya dentro del club,, sus ojos se encontraban con
los ojos de Inma, y desde ese momento sabía que Inma iba a ser su guía en el
viaje pasional que estaba a punto de emprender.</p>

<p>Inma, con esa capacidad que tienen las mujeres para captar el
interés de un hombre por ellas, se acercaba a él con gracia felina y le ofrecía
un rato de Amor y pasión. </p>

<p>—Hola -le decía con voz sedosa-. No te he visto nunca por aquí. </p>

<p>Álvaro corroboraba las palabras de Inma con los ojos, sintiendo
una combinación de nerviosismo y anticipación. Inma le hacía un gesto cargado
de realidades sabrosas y, enseguida, lo cogía de la mano. </p>

<p>—Ven conmigo, te voy a presentar a alguien especial.</p>

<p>Lo llevaba a un cuarto, decorada sus paredes de terciopelo verde
claro y espejos estratégicamente colocados que reflejaban cada movimiento, cada
suspiro. En un lateral del cuarto, tumbada de lado sobre una cama grande,
estaba Sofía, envuelta en una bata de seda, que apenas cubría sus deleitosas curvas.
Sus ojos brillaban con deseo mientras se iba incorporando lentamente, y ya en
pie, dejaba que la bata resbalara hasta el suelo, mostrando un despampanante cuerpo.</p>

<p>Inma llevaba a Álvaro a la cama y lo hacía sentarse,
posicionándose detrás de él, mientras Sofía se acercaba.</p>

<p>—Relájate -le decía con voz dulce y suave-. Déjate guiar por
nosotras, que te vamos a llevar al paraíso.</p>

<p>Álvaro cerraba los ojos y se abandonaba a las sensaciones que lo
rodeaban. Sentía las manos de Inma deslizarse por su espalda, mientras Sofía se
aproximaba más a él, y su serpentosa lengua recorría su torso con una destreza
que lo hacía estremecer.</p>

<p>De pronto, el lujurioso cuarto se llenaba de suspiros y gemidos,
mientras las mujeres actuaban en perfecta sincronización. Inma se inclinaba
hacia adelante, sus labios rozando el cuello de Álvaro, y sus dedo desabotonaban
su camisa, sometiendo su torso a numerosas lamidas de Sofía, que su lengua
trazaba rutas de besos desde su abdomen hasta sus erectos pezones, lamiéndolos
y mordisqueándolos con una aleación de sabiduría y pasión.</p>

<p>Álvaro, perdido en semejante maraña de sensaciones, dejaba escapar
un hondo gemido mientras sentía que las manos de Inma se deslizaban hacia su
cintura, desabrochando su cinturón y bajando sus pantalones con una habilidad
que sólo una maestra en semejantes saberes tiene. La presión de sus dedos sobre
su piel desnuda era electrizante; enviaban oleadas de placer a través de su
espectacular cuerpo.</p>

<p>Sofía, ya sin bata, exponía su cuerpo en todo su esplendor. Sus
expertos dedos acariciaban el bajo vientre de Álvaro, causándole una descomunal
erección. Con miradas insinuantes, lo miraba a los ojos y bajaba su boca. Sus
labios encontraban la dureza de su masculinidad, que la envolvía en un calor
húmedo y delirante.</p>

<p>Inma, sin dejar de acariciar y besar el cuerpo de Álvaro, veía con
satisfacción cómo Sofía ponía a trabajar su magia. </p>

<p>—Mi amiga y compañera es única en su oficio -le susurraba, a la
vez que le lamía el lóbulo con la puntita de su lengua. </p>

<p>Álvaro, completamente entregado, sólo podía asentir, incapaz de pronunciar
palabra, mientras su mente se nublaba con el gozo tan intenso que estaba
recibiendo.</p>

<p>El ritmo iba aumentando, las manos y las bocas de Inma y Sofía se
movían con una sincronización asombrosa. Inma, sin dejar de estimular a Álvaro
con lamidas, se ponía detrás de él, presionando sus pechos desnudos sobre su
espalda, susurrándole fantasías y palabras picantes, que lo hacían vibrar.
Sofía, con su habitual habilidad, aumentaba la intensidad de sus movimientos,
sus labios y su lengua llevaban a Álvaro a un éxtasis inexplicable.</p>

<p>Cuando un excitadísimo Álvaro no podía contenerse más, su cuerpo
se tensaba y un rugido escapaba de sus labios. Un explosivo orgasmo lo dejaba
extasiado, mientras las dos mujeres se besaban en la boca y se tocaban sus
partes íntimas, lo que hacía que se alargase el placer.</p>

<p>Después de culminar, Sofía se incorporaba y limpiaba y saboreaba
los restos del placer de Álvaro, mientras Inma lo sostenía y le susurraba
palabras de tranquilidad y dulzura. </p>

<p>—Veo que has disfrutado -le decía Inma, adoptando una mirada
preguntona.</p>

<p>Álvaro, recuperándose aún, sólo podía mirar a las dos mujeres con
gratitud. </p>

<p>—Este ha sido el mejor polvo de mi vida. Volveré de nuevo -lograba
decir finalmente con voz temblorosa.</p>

<p>Inma y Sofía sonreían, sabedoras de que habían cumplido a la
perfección su misión. </p>

<p>Álvaro “pasaba por caja”, dejando su billetera con 500 euros menos.
De los cuales, 200 eran para cada una de las chicas y 100 para el propietario
de club. Pero a Álvaro le mereció la pena la inversión. </p>

<p>Estas prostitutas de lujo, de alto standing, pueden ganar
diariamente hasta dos mil euros o más cada una, y lo mejor es que esos ingresos
son dinero negro, que no cotizan, no así el club, que debe dar cuenta a la
Hacienda Pública, para alegría y disfrute de “la comepollas oficial del
presidente, la ministra hortera Chiqui”.</p>

<p>Creo que es ya sabido, y si no es sabido lo digo yo ahora, que pagar
con &nbsp;tarjetas de crédito en esta clase de
negocios, puede ser peligroso para la clientela, máxime si la clientela si son
hombres casados y comprometidos, o mujeres casadas y comprometidas, que para ellas
también disponía el club de jóvenes esbeltos sementales</p>

<p>En un rincón del mundo, donde los sueños y los deseos más
profundos cobran vida, dos hermosas hembras habían creado una experiencia
inolvidable, un rato de conexión y placer a Álvaro, que éste llevaría consigo durante
bastante tiempo.</p><p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/je/rf167o80wqm0.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/je/rf167o80wqm0.jpg" /><br /></p>

<p>
 

 
</p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Introducción</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41602/introduccion</link>
        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 12:03:03 +0000</pubDate>
        <category>Presentémonos</category>
        <dc:creator>celestez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41602@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div>No recuerdo el momento exacto en el que dejé de ser un nombre y me convertí en un umbral. Tal vez fue gradual, como el agua que sube sin que uno lo note, o tal vez fue un instante preciso, una grieta que se abrió en mi vida y me obligó a cruzarla sin mirar atrás. Lo cierto es que, desde hace años, ya no me pienso como “Alejandra”. Me pienso como frontera. Como borde. Como tránsito.</div><div>Soy la línea invisible entre lo que alguien cree ser y lo que realmente es. Lo sé porque lo veo en sus ojos cuando entran a una habitación donde estoy, ese segundo en el que algo se acomoda, en el que el aire cambia de densidad, en el que el silencio se vuelve más nítido. No hago nada. No necesito hacerlo. Mi presencia ordena. Mi calma incomoda. Mi voz, incluso cuando no la uso, se siente.</div><div>No llego. Aparezco. No pido permiso. Tampoco lo exijo. Simplemente existo, y esa existencia altera el ritmo de los demás.</div><div>He aprendido a caminar entre dos mundos, el visible y el oculto, el cotidiano y el ritual, lo que se dice y lo que jamás debe pronunciarse. No es un talento. Es una consecuencia. Una forma de sobrevivir. Una forma de sostenerme sin perderme. En mí conviven ambas realidades, y cada una reclama su espacio, su tiempo, su verdad.</div><div>No prometo respuestas fáciles. Nunca lo hice. Las respuestas fáciles son para quienes temen mirar de frente. Yo no trabajo con certezas. Trabajo con revelaciones.</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Consulta</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41213/consulta</link>
        <pubDate>Fri, 26 Dec 2025 05:39:42 +0000</pubDate>
        <category>Novedades</category>
        <dc:creator>Ana1</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41213@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Una consulta, junto al nombre aparece la categoría del forista,&nbsp; por ejemplo, Pedro Abad, Cervantes, a mi no me aparece ninguno, por qué?<br />Gracias!]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Alejandra</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41601/alejandra</link>
        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 11:59:37 +0000</pubDate>
        <category>Presentémonos</category>
        <dc:creator>celestez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41601@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Hola buenos días soy Alejandra y escribí una saga, me gustaría , mandarles un poco para saber si voy por el buen camino si alguien me ayuda , o me dice en qué categoría va lo que escribí . Estaría más que feliz&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Carne de cabaré</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41600/carne-de-cabare</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 23:43:44 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41600@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ce/okkrge2wbjmr.png" /><br /><p><b>Carne de cabaré</b><b>&nbsp;</b>
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 

 
<b></b></p>

<p>El foco amarillo de tres mil vatios que
resplandecía sobre la plataforma en la que se encontraba bailando, borraba el
contorno de todo lo que había enfrente, y la estridente música apagaba el ruido
del cabaré. La cara y el cuerpo de <i>Vivian</i> estaban cubiertos de una
espesa capa de pátina. El sudor corría entre sus desnudos pechos. Estaba próximo
el fin de su número. Respiraba hondamente&nbsp;
y soltaba una sonrisa con los labios abiertos. Empezaba a sentirse
exhausta. Le dolía la espalda, los brazos y los pechos, debido a las sacudidas.
La música cesaba de pronto, cogiéndola por sorpresa; alzaba los brazos, en el
típico gesto de cabaré, y se inclinaba regalando a los excitados espectadores
un último escaparate de su espectacular anatomía antes de que se apagaran las
diferentes luces del escenario.</p>

<p>Retaba con la mirada a los clientes que se
la comían con los ojos desde la barra del bar. Pero ellos se dejaban retar. Se
producía un atronador aplauso y un recrudecer de requiebros soeces. Dejaba caer
los brazos y desaparecía detrás del telón del fondo. </p>

<p>La voz del encargado del club resonaba en
los altavoces.</p>

<p>—¡Damas y caballeros, presentamos ahora a
la estrella de este espectáculo, venida desde <i>Las Vegas</i>, la mujer
ardiente que todos querían ver y algunos presentes algo más, la&nbsp;bomba
rubia,<i>&nbsp;</i>la espectacular <i>Ivy&nbsp;</i>con su par del
cuarenta y ocho! -podía oírse un estruendo entre gritos y aplausos.</p>

<p><i>Ivy</i> esperaba detrás del telón, semi ocultas a través la fina seda de un kimono que cubría sus gigantescos pechos. Sujetaba una cajita en una mano y una pajita en la otra.</p>

<p>—¿Qué tal el público de esta noche, <i>Vivian</i>?<i>&nbsp;</i>-preguntaba a Vivian.</p>

<p>—Igual que siempre, <i>Ivy</i> –respondía y se ponía su bata de seda-. Pero
es a ti a quien vienen a ver. Lo máximo que he podido hacer era empinársela a los hombres y humedecer un poco las bragas de algunas mujeres.</p>

<p>—Todos, hombres y mujeres, son lujuriosos -añadía <i>Ivy</i>. Metía la
pajita en la cajita y se la acercaba a la nariz. Aspiraba una vez con cada
aleta nasal, y después tendía la mano con esos dos productos, y le preguntaba a
<i>Vivian</i> de nuevo:</p>

<p>—¿Te apetece?</p>

<p><i>Vivian</i> movía la cabeza de un lado a otro.</p>

<p>—No, gracias. Si aspirase ahora eso, no
podría dormir en toda la noche.</p>

<p>En vista de la respuesta, <i>Ivy</i> guardaba
ambas cosas en el bolsillo de su kimono.</p>

<p>—En este momento soy la mujer más drogada
que hay en la sala –dijo <i>Ivy</i>, súbitamente.</p>

<p><i>Vivian</i> asentía, sonriendo.</p>

<p><i>Ivy</i>&nbsp;y sus otras compañeras, salvo <i>Vivian</i>,
consumían cocaína y anfetamina. Sin estos dos productos de ayuda no podrían
cumplir con su turno nocturno de ocho horas, los siete días de la semana y todo
el mes.</p>

<p>De pronto, <i>Ivy</i>&nbsp;se descubría la
parte superior del kimono y se volvía hacia <i>Vivian</i>.</p>

<p>—¿Te gustan cómo me han quedado?</p>

<p>—¡Fantásticas! –exageraba la nota, con la idea de complacerla.</p>

<p><i>Ivy</i> se erguía y sus ojos empezaban a brillar cada vez más, a medida que la
cocaína iba haciendo sus efectos.</p>

<p>—<i>Carol</i> <i>Newman</i> dice que las
suyas son más grandes, pero no es así. Las dos acudimos al mismo cirujano, que
me dijo que ella, por miedo quizás, se detuvo en la cuarenta y seis, y que las
mías son unas auténticas cuarenta y ocho.</p>

<p>Pasaba <i>Ivy</i> al otro lado del telón
cuando la música de fondo cesaba. El local quedaba a oscuras hasta que <i>Ivy</i>&nbsp;ocupase
su lugar en el escenario. Se oía un rugido del público mientras se encendía la
luz amarilla. La música comenzaba de nuevo a sonar, y enseguida arreciaba una
explosión, a la vez de aplausos y silbidos.</p>

<p>Sonreía <i>Vivian</i> mientras iba hacia su
camerino. Las tetas de <i>Ivy</i>&nbsp;eran lo que habían venido a ver. Ahora,
el respetable, hombres y mujeres, estaban sus anchas.</p>

<p>Cuando llegaba al camerino, no había nadie.
Cerraba la puerta y abría la mini nevera. La jarra de té helado estaba medio
vacía. Cogía el balde y vaciaba todo su contenido en el recipiente con té. Se servía
una copa y añadía un poco de <i>vodka</i>. Se sentaba y bebía un trago.</p>

<p>Sintiendo correr por la garganta el líquido
helado, lanzaba un suspiro de alivio. La aleación de <i>vodka</i> con el té la
reanimaba y la ayudaba a reemplazar el líquido perdido durante su actuación.</p>

<p>Acto seguido, se quitaba la peluca, se sacudía
su melena pelirroja, dejándola caer sobre los hombros. Las cabareteras no
llevaban el pelo largo. Al público no le gustaba porque le tapaba las tetas.</p>

<p>Destapaba un bote con crema y procedía a
quitarse la espesa capa de maquillaje que le cubría la cara.</p>

<p>Previa llamada, la puerta del camerino se
abría de pronto, apareciendo el encargado del club<i>.&nbsp;</i>Miraba a <i>Vivian</i>
a través del espejo, sacaba un pañuelo y se lo pasaba por el cuello.</p>

<p>—En la sala hace un calor sofocante. Hasta
cuenta respirar -decía.</p>

<p>—No protestes tanto –respondía <i>Vivian</i>-.
En estas últimas semanas te quejabas de que entraba poca gente.</p>

<p>—No, si no me quejo, para qué. Al final,
quien se lleva los berrinches soy yo -metía la mano en el bolsillo interior de
su chaqueta y sacaba un sobre que dejaba caer sobre la mesita del tocador-. Ahí
tienes lo de la semana pasada. Cuéntalo.</p>

<p>—Me fío de ti -respondía.</p>

<p>—Pero he podido equivocarme.</p>

<p>Abrió el sobre que contenía su paga.</p>

<p>-sigue en página siguiente-</p><p><br /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El leñador</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41599/el-lenador</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 21:26:26 +0000</pubDate>
        <category>Narrativa</category>
        <dc:creator>javierdicenzo80</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41599@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[En un bosque existiò un casero, un leñador, que vivia en ese lugar. A la madrugada saliò y miro el sitio.&nbsp;<br />Con los años al morir naciò una leyenda, donde seres fantasmales aparecian.&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El cartero</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41598/el-cartero</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 17:57:21 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41598@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ja/di9jfz4qba5z.png" /><br /><div>

<p><b>El cartero</b></p>

</div>

<div><p>No
soy tan joven a mis 36. Estoy en el Paro y tengo que buscarme la vida como
sea, así que he aceptado un trabajo temporal que consiste en repartir
propaganda en los buzones de las casas en las zonas de la ciudad que me asignen.
Pero, cuidado, que los dueños o los inquilinos de los pisos están ya hartos de
publicidad y de abrir su portal a gentes que no conocen. Hoy me ha tocado un
barrio conflictivo, más que nada por el desprecio que se tiene a sí mismo.</p>

<p>Como estamos en diciembre, llevo en mi carrito paquetes de cien unidades de tarjetas con el
almanaque del siguiente año, por un lado, y con publicidad impresa al dorso.</p>

<p>Pulso
el timbre del portero electrónico del primer portal para entrar y así dejar en
los buzones mi género.</p>
—Publicidad.

<p>—¡¿Qué
publicidad?!</p>

<p>—Almanaques.</p>

<p>—¡Métetelos
en los huevos! ¡Aquí no queremos almanaque! ¡Y tú eres un hijoputa!</p>

<p>No respondo, a pesar del insulto, y pruebo con el siguiente.&nbsp; &nbsp; &nbsp;</p>

<p>—Publicidad.</p>

<p>—¿Quién
eres?</p>

<p>—Publicidad,
señora. ¿Me abre la puerta, por favor?</p>

<p>—¿Evaristo?</p>

<p>—Yo no soy Evaristo, señora. Soy un repartidor de publicidad.</p>

<p>—¡Ni
se te ocurra, Evaristo! ¡Te portaste fatal conmigo! ¡Me hiciste mucho daño! ¡Te
odio, cabrón...!</p><p>Renuncio. No me siento insultado y paso al siguiente.</p><p>
—Publicidad.</p>

<p>—¡Déjala
en el buzón, cariño, y sube a mi pisito! ¡Estoy muy caliente, no puedo más...!</p>

<p>—¿Perdone?</p>

<p>—¡Ni perdón ni hostia! ¡Qué
metas lo que sea en el buzón y que subas y me hagas el Amor, carajote! ¡Quinto piso,
puerta C! ¡No tardes, tío cañón!</p><p>
En situaciones así, no haces caso si de verdad sabes lo que te conviene.</p>

<p>Cuando
una zorra como esta se te ofrece fácilmente, lo más probable es que su
marido esté con ella en su casa, esperando para robarte o para hacerte
cualquier perrería. Más vale olvidarlo.</p>

<p>“'¡Qué
me jodan!”, pensé súbitamente. Dejé mi carrito junto a los buzones y cogí el
ascensor. La puerta estaba abierta y el piso a oscuras. Di pasos a
tientas. Sentí como un puñalón en los huevos y temí por mi vida. Alguien tiró
de mi pene. Quien fuese, lo tenía a mi espalda a cuatro patas, con una de sus
manos en mi pene, y la otra sosteniendo mis huevos al peso.</p>

<p>Como
pude me di la vuelta y a duras penas vi que era una mujer. La dejé hacer. Se
puso boca arriba y volvió a cogerme el pene con la mano e intentaba quitarme
el cinturón, sin perder el equilibrio sobre las rodillas. Sus dos manos estaban
como si estuvieran intentado hacer picadillo con mis cojones. Sentí un empellón
de su boca sobre la mía. Pude abrir mi bragueta. Ella me
atrajo hacia sí trabándome con sus dos muslos, llenos como colchonetas. Buscó mi
boca y enterró su lengua hasta el fondo. Rugía mientras seguía su lengua
jugando, y con su mano derecha se quitaba la braga, arqueaba la espalda y
soltaba rugidos. Le metí dos dedos en su hendidura de abajo, mientras ella ajustaba su
respiración a los vaivenes. Nos manteníamos así unos minutos. Saqué los dedos y
metí mi canario en su húmeda jaula. Ella se aferró a mi cuerpo y me clavó las
uñas en la espalda, provocándome líneas de sangre. La empujé.</p>

<p>—¡No
te separes, pibonazo! ¡Cuánto me gusta tu porra! ¡¡Ahhh!! -chillaba.</p>

<p>Esa tía estaba loca, pero su locura me vino de perla, pues logré que mi verga
descargase. La sentí descargar. Nadie encendió la luz. Yo no hablé.
Salí en pelotas vivas del piso. En el ascensor me vestí y pulsé el “0”.</p>

<p>Antes
de salir a la calle, me detuve ante los buzones para repartir mis almanaques. En
el buzón del 5º C dejé veinte.</p><p><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/h5/lixslas9x7em.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/h5/lixslas9x7em.png" /><br /></p></div>

<div><b>A
Chávez López<br /></b>Sevilla
jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>¡Ay aquéllos antiguos cabarés!</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41597/ay-aquellos-antiguos-cabares</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 05:36:44 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41597@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/gp/1pb159c20rdk.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/gp/1pb159c20rdk.png" /><br /><br /><div><strong>¡Ay aquéllos antiguos cabarés!<br /><br /></strong></div>La nutrida clientela masculina, con calentura sexual, se abanicaba el torso semi desnudo. Una de sus mano apaciguaba sus partes más íntimas.<br /><br />El palmito de las cabaretera preparado estaba para ofrecer deleite a miembros rabiosos. Miles de tentaciones en las sillas, buscando, posesas de iracunda fiebre. Al alba se veían rayos lunares y rayos solares, también pájaros azules acariciándose y limpios lapislázulis y transidos colibríes granates y bellos narcisos carmesí. La clientela era gente de azúcar ardiente, que se derretía en cántaros de cera caliente.<br /><br />Por entre las mesas, caminaba una canastera, y en su canasto llevaba un tesoro como un contorno lascivo. Casi desnuda iba y era bellísima. Movía las caderas y los pechos al son de la música. El saxofón echaba candela y escupía notas de un limón, amarillas y verdes, como caramelos. Sus dibujadas nalgas y el el rapado de su triángulo ofrecían placer a las erectas vergas, orientadas a una gruta de deleite. Los clientes soñaban con una cama en el infierno. Los hermosos pechos de la canastera prometían un paraíso de abundante y densa leche. Esta canastera estaba descomunalmente buena e infernalmente lasciva.<br /><br />Los clientes, ebrios de vino y de deseo, vibraban en el ambiente. Labios buscaban donde derretirse y apoyo donde descoyuntarse. Decenas de ojos de varones clavados estaban en el esqueleto con carne de aquella canastera, y en su cesto, baratijas sexuales y bolas de lotería.<br /><br />-¿Es que no me va a comprar usted mi género?<br /><br />Los mimbres tenían el toque de un baboso escarnio. Su vientre estaba tatuado con dos jeroglíficos arábigos.<br /><br />Y, por fin, sobre el estrado la primera vedette con la cabeza llena de plumas de avestruz, mostrando sus duras y grandes mamas y contoneando su anatomía.<br /><br />Y poco después, la segunda y casi de inmediato la tercera con igual hechura y maestría corporal...<br /><br />Y las tres repetían un contoneo a petición del vocerío. Pero volvían a a contonear siempre que la caja de caudales echase tanto o más humo que los falos asistentes en la sala.<br /><br /><div><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1088" title="Link: https://servimg.com/view/19658791/1088"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 17 Vedett10" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/vedett10.jpg" title="Image: https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/vedett10.jpg" /></a><br /><br />A Chávez López<br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" height="20" /><br /><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Loli, Fran, Alex y yo hablamos de sexo</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41596/loli-fran-alex-y-yo-hablamos-de-sexo</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 03:55:19 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41596@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><div>Entre la juventud de hoy en día se habla de todo. Y esta vez le tocó el turno hablar sobre el tema del sexo. Sorprendentemente, o no tanto, las chicas son las que hablan y preguntan las cosas menos intrincadas; ellas son más directas, sin rodeos, sin reticencias y, por supuesto, y esto está demostrado estadísticamente, sin ninguna clase de pudor</div><br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/g0/hoqciyxi3o9g.png" /><br /><br /><div><strong>Loli, Fran, Alex y yo hablamos de sexo<br /></strong></div><br />Anoche, tomando cerveza con Loli (la amiga ninfómana de Alex), el propio Alex (gay), Fran y yo, en nuestro bar de copas de siempre, hablamos sobre el tabú del sexo.<br /><br />Empezaba Alex diciendo que hacía más de un mes que no se metía nada en el culo y que ya era hora de "culear" un poco de nuevo, pero que los tíos que se ofrecían, no eran del agrado de su culo.<br /><br />Yo confesaba, sin rubor, que me la casco a diario como loco. Y algunos días varias veces. Pero sin problema con eso. Todos debería sobársela con frecuencia.<br /><br />Loli, al loro de todo, de pronto me miraba fijamente a los ojos, divertida. E incluso diría que le gustaba o le interesaba este asunto. Me preguntaba:<br /><br />-¿Y si tuvieras una pareja fija seguirías cascándotela?<br />-Por supuesto que sí.<br />-Entonces debes saber que eso es una modalidad de la infidelidad.<br />-Pues tu padre estará de acuerdo con él -interviene Alex, aclarando después que el padre de Loli es psicólogo, especialista en el sexo.<br />-¡Mi padre está loco de remate!<br />-Pero, por lo general, los psicólogos saben lo que dicen.<br />-¡Y qué...!<br /><br />Loli volvía de nuevo a dirigirse a mí:<br /><br />-Oye, ¿y por quién?<br />-¿Por quién qué?<br />-¡Qué por quién te la machacas!<br />-Por todas. Más tarde o más temprano todas caen.<br />-¿Qué todas caen? ¡Jajajajaja! -ríe a carcajadas.<br />-Sí, y cuando pienso en ti descargo más rápido.<br /><br />Loli sonríe sin dejar de mirarme a los ojos. Como un acto reflejo, empieza a rodear el vaso con la mano. No aparta la vista del vaso. Bebe un sorbo de cerveza y sigue mirándome a través de la curva del vidrio. <br /><br />"¿La tendrá de este tamaño y grosor?", susurraba para sí.<br /><br />-Y eso no es todo.<br />-¿No? ¿Qué más haces? -vuelve a preguntar Loli.<br />-¿De verdad te interesa?<br />-Interés, lo que se dice interés no es la palabra. Sólo siento morbo.<br />-Bueno..., a veces saboreo el semen.<br />-¿El tuyo?<br />-¡De quién si no, joder!<br /><br />Los ojos le bailaban a la ninfómana Loli.<br /><br />Alex seguía expectante la conversación. Mediaba en el diálogo:<br /><br />-Pues yo no lo saboreo, yo me lo bebo.<br />-¡Ahora o nunca! -se apresuró a exclamar Alex, mirándome.<br />-¡Cierra la boca, gay de mierda! -dijo Loli, sonriendo nerviosamente, y, mirándome, añadió:<br />-Oye, yo no sabía yo que tú eras tan morboso.<br />-Pues ya ves....<br /><br />Alex hace entrechocar los pedacitos hielos en su vaso. Mira a Loli y le dice:<br /><br />-¿Os dejo solos?<br />-Seguro que a Loli le encantaría -respondo yo mirando a Alex, a la vez que intentando tocar con la mano un muslo de Loli por debajo de la mesa.<br />-La verdad es que sí -Loli se mordía el labio inferior.<br /><br />La voz de Loli sonaba a líquida, a lúbrica..., como lanzada a través de las paredes de su ardiente sexo. Durante más de un minuto, dos ojos ninfómanos me atraviesan de parte a parte.<br /><br />Se hace un silencio lujurioso. Alex se revuelve incómodo en su silla. Cupido prepara su flecha de carne. Siento que acabo de tirarme a Loli. 2Esto es lo que viene siendo un polvo mental", pienso y de pronto siento mis calzoncillos humedecidos.<br /><br /><div><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1132"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 19 Downlo26" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/downlo26.jpg" title="Image: https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/downlo26.jpg" /></a><br /><br /><b>A Chávez López</b><br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>La nueva maestra</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41595/la-nueva-maestra</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 02:59:15 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/un/fa1isz6j77s2.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/un/fa1isz6j77s2.png" /><br /><p><b>La nueva maestra </b>
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 

 
<b></b></p>

<p>Me
llamo Rodolfo, tengo 33 años y soy médico internista. He sido destinado para ocupar el
puesto de médico en un pueblo de la provincia de Sevilla, tras jubilarse el
bonachón de don Maximino, mi amigo y mi colega médico de 70 años, admirado y querido por todos los habitantes del pueblo.<b></b></p>

<p>Ya instalado en mi
nueva vivienda, acudía a las tertulias vespertinas en la casa del señor alcalde; y allí, tenía la oportunidad de escuchar, a cada momento, hacer el panegírico de
la nueva maestra; la alababan hasta la saciedad.</p>

<p>Pero antes, después de
almorzar, me iba tomar un café al Centro Cultural y Social del pueblo, donde&nbsp;se
jugaba a todo lo jugable, y hasta con puestas crecidas. Yo no jugaba, sólo miraba. Me
divertía ver los ardides que empleaban los jugadores.</p>

<p>Por supuesto, ¡faltaría más!,
largar de la nueva maestra era obligado; siempre salía a la palestra,
entre sonrisas maliciosas, guiños alusivos y palabras hirientes. Tenía que
hacer un esfuerzo para no liarme a garrotazos con los palurdos pueblerinos. Y
así ocurría día tras día, invariablemente.</p>

<p>Esta maestra era una mujer
de 28 años, guapa, rubia, de alta estatura y con hechuras de guitarra, y de
ascendencia cubana. Como médico del pueblo, tenía la oportunidad de examinarla
con regularidad, debido a que padecía de extraños dolores en ovario y pechos,
lo que conllevaba verla completamente desnuda para examinar sus partes más
íntimas.</p>

<p>Aun fiel a mi profesión, el
animal que hay en mí se espoleaba todas las veces que la veía como su madre la
trajo al mundo. Su despampanante figura hacía que mi lívido se disparase. La
deseaba tanto que hasta llegué a enamorarme de ella, pero sin ser correspondido. Lo que
significaba un calvario para mí, a la vez que detestaba a todos aquellos se
propasaban con ella.</p>

<p>Venía de la ciudad, y había venido al pueblo tras ganar una oposición en la Consejería de Educación. La
precedía una leyenda de mujer frívola, que había tenido amantes, sin que
ninguno de ellos hubiese sido capaz de llevarla al altar, o ella pasaba de casamiento.
El caso es que en el pueblo acaparaba los suspiros y las miradas de los
hombres, solteros y casados. Las novias y las esposas “estaban encantadas con la
maestra, la adoraban”, pero querían que se fuera del pueblo, y contra más pronto
y lejos mejor.</p>

<p>Destacaba Yanet (que así se
llamaba), no sólo por su belleza y su cuerpo cobre, sino también por
sus exquisitos modales, su vasta cultura y sus dotes para la enseñanza. Vestía
siempre a la última moda, y tenía joyas y un amplio y costoso vestuario, lo que hacía
cuestionar a los malsines cómo podía costearse todo eso con el sueldo de una maestra nacional.</p>

<p>Los ricachones del pueblo
especulaban que detrás de ella había algún pez gordo, que la protegía, de ahí los
masivos ataques de ellos, que eran los que querían llevársela a la cama. Pero nunca
con nadie se insinuaba y su conducta era intachable.</p>

<p>Llegamos a tener amistad y
en nunca me propasé en las periódicas revisiones que le hacía. Pero, claro, una
mujer sabedora de sus encantos y percatándose de la admiración que había
despertado en mí, pasadas tres revisiones, un día de pronto me daba un apasionado beso en
la boca y me pedía que le hiciera el Amor allí, mismo, en mi consulta, a lo que
claro que accedí. Y seguían nuestras relaciones carnales, pero sin ataduras por
ninguna de las partes. Hasta que llegó un día que se enamoró de mí, yo ya lo
estaba de ella, y nos hicimos pareja, sin pensar en matrimonio oficial.</p>

<p>Y los paletos ricachones de
este retrógrado pueblo a lo máximo que podían llegar era a masturbase pensando
en la nueva maestra, que era más deseada por no ser lograda.</p>

<p><b><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/g9/i3sany4wnyzw.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/g9/i3sany4wnyzw.jpg" />&nbsp;</b></p>

<div><b>A
Chávez López<br /></b>Sevilla
jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Nos mereció la pena</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41594/nos-merecio-la-pena</link>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 01:36:08 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41594@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/89/btqwgso0ic9v.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/89/btqwgso0ic9v.png" /><br /><div><strong><br />Nos mereció la pena<br /></strong><br /></div>Una noche en que estábamos paseando por las calles de mi ciudad, Sevilla, decidimos finalmente entrar a un cine. No lo teníamos previsto, pero nos gustó la idea. Estábamos cansados de tanto caminar y mis pies estaban doloridos por mor de mis nuevos zapatos de tacón alto; y, además, las medias me apretaban, así que me fui al baño antes de subir a la sala, mientras mi marido iba a comprar palomitas y refrescos.<br /><br />El largo pasillo con luces multicolores me transportaba a otra época, haciéndome evocar mi etapa adolescente: tardes de cine, primeras manitas, años cargados de emociones y sensaciones.<br /><br />Mientras me miraba al espejo del los aseos de señoras, se me despertó mi lado pícaro, y por eso quise darle una sorpresa a mi marido. Me dejé las medias y me quité el sujetador y las bragas, y después entré a la sala. Debajo del abrigo lucía yo un suave vestido medio transparente, pero con las luces apagadas, nadie se daría cuenta de que los pezones se hallaban erizados por la excitación que me causaba la morbosa situación.<br /><br />Llegué a la fila que recordaba vagamente y me senté junto a mi marido, al que apenas pude distinguir. Me pareció que me miraba, sin hablar, pero me dispuse a ver la película.<br /><br />Nada más sentarme en mi butaca, la respiración de mi marido se aceleraba, como si él imaginase algo. Pero no era posible, así que me lancé. Le puse una mano en los muslos, cerquita de su bragueta, y le saqué el aparato de mear, que ya estaba tieso y duro.<br /><br />No tardó mi marido en hacer lo mismo que yo. Con su mano derecha sobre mis rodillas, mi humedad de ahí abajo era creciente. Cuando llegó a mi bajo vientre, empapado estaba ya.<br /><br />Mientras sucedía eso, me había dado cuenta de que en la fila de atrás de la nuestra había un hombre que no se perdía detalle, y aunque su curiosidad me estaba molestando, nos encontrábamos tan a gusto con nuestro juego que no nos movimos de nuestra fila. Así que dejé que los dedos de la mano que tenía entre la piernas me agitase a plena libertad el sexo.<br /><br />Simulando que nuestros ojos estaban posados en la pantalla, ni siquiera nos mirábamos. Cuando me vino un orgasmo, me costaba controlarme, pero me controlé.<br /><br />La verdad es que fue una cosa genial.<br /><br />"Después", satisfecha y feliz, miré a mi marido y le di un beso cómplice en la mejilla.<br /><br />Pero, pasados un instante, me quedé helada. ¡Había estado tocándome un extraño! ¡No era mi marido!<br /><br />De pronto, todo lo entendí. Mi marido era el de la fila de atrás.<br /><br />De novios era su mayor fantasía; verme tocateándonos otro hombre y yo. Y el destino o no sé qué, la había hecho realidad esa noche.<br /><br />Sin mediar palabra, me levanté rápidamente y salí a todo gas de la sala. Mi marido me seguía. Ya en la calle, ambos nos reímos de esa forma que sólo nosotros sabemos y comprendemos.<br /><br />Aún hoy, más de un año de aquello tan peculiar, siguen en mí el susto y la vergüenza. Pero a mi marido y a mí nos mereció la pena.<br /><br /><div><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1116"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 19 Salas-12" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/salas-12.jpg" title="Image: https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/salas-12.jpg" /></a><br /><br /><b>A Chávez López</b><br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" height="20" /><br /><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>A veces salen mejor las cosas sin premeditarlas</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41593/a-veces-salen-mejor-las-cosas-sin-premeditarlas</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 23:52:42 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/aj/tk60btwe3gzd.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/aj/tk60btwe3gzd.png" /><br /><p><b>A veces salen mejor las cosas sin premeditarlas</b></p>

<p>Era una fría y lluviosa tarde de un viernes de invierno y, como otro día
cualquiera, acababa de llegar de la universidad a mi humilde piso. Vivía sola. Tuve
que salir de mi pueblo y venirme a la ciudad, Sevilla, con la idea de poder
estudiar la carrera de arquitectura, y hacía ya seis meses de eso.</p>

<p>Bueno, antes
de seguir mi historia me presento:</p>

<p>Me llamo Nuria
y tengo 20 años: alta, pelo negro. Creo que simpática, atractiva y con buen
cuerpo. Pero a pesar de todo eso aún no he conseguido amistad con ningún chico de la universidad;
sólo se fijan en mis grandes pero bien puestos pechos, y esto me tiene
acomplejada, hasta el punto de que me he planteado dejar de salir con el grupo
de ellos.</p>

<p>Nada más
llegar a Sevilla conocí a una mujer de más edad que yo, tendría 36 años y Sara es su nombre. Nos conocimos por casualidad en un salón de la universidad, en el que se
iba a celebrar una reunión de arquitectos y acabamos sentándonos juntas. Ambas compartíamos las mismas aficiones y gustos. Yo la veía como mi hermana mayor. Me sentía bien con ella, y,
según ella, sentía lo mismo conmigo.</p>

<p>Quedábamos
algunas tardes después de salir de la universidad y ella de su trabajo, e
íbamos juntas a tomar algo y a hablar. Nos contábamos todo con confianza. Ella
sabía mi vida y yo la suya. Era Sara perito aparejador y disfrutaba de una buena
remuneración económica. Vivía sola en un ático en el centro de la ciudad. Había
tenido novio, pero las cosas no iban bien entre ellos y lo dejaron. Y desde
entonces no había vuelto a emparejarse con nadie.</p>

<p>Como he dicho
antes era un viernes por la tarde y hacía frío y llovía, y la noche ya estaba próxima.
Esa noche mi grupo de colegas iba a salir de discotecas. Me invitaron a ir con ellos, pero
rechacé la invitación, poniendo como excusa que no me encontraba bien. Pero no era
eso lo que me ocurría. Todos ellos iban en pareja, y yo estaba cansada de estar
siempre sola y pasaba de sentirme como una molestia. Y esto me causaba
tristeza.</p>

<p>Mientras
caminaba con mi paraguas hacia la parada del autobús que me llevase a mi casa,
saqué mi móvil del bolso y llamé a Sara. Necesitaba contar mis penas a alguien,
y a quien mejor que a mi única amiga en la ciudad. Me dijo que por qué no nos
veíamos y así no me iría tan temprano a mi casa, máxime viernes siendo. Acepté.</p>

<p>Como era
nuestra costumbre, quedamos en el café que lo hacíamos siempre. Apresuré los
pasos para no hacerla esperar, pero el autobús había pasado ya y no me apetecía
quedarme en la parada con el frío que hacía, así que presurosa me fui caminando.
Una vez allí, me estaba esperando sentada en una silla de una de las mesas que
daba a una cristalera. Me saludó mano en alto y fui hacía ella. Ya a su lado,
me fijé en la ropa que llevaba. Tengo que decir que era una mujer guapísima y un cuerpazo, y aparentaba menos edad de la que tiene. Se maquillaba poco, sólo
rímel en los ojos y carmín rojo en los labios. Siempre vestía elegante; zapatos
de tacón e indumentaria selecta. El gusto por comprarse ropa era algo que compartíamos, ella se lo podía permitir, yo no. Y ese día iba más arreglada de lo normal: llevaba un vestido verde, de unos diez
centímetros por encima de las rodillas, y una chaquetilla negra. Estaba
deslumbrante. Pero como veía que la miraba con detenimiento, me sonreía y me decía:</p>

<p>—Pequeña, no
sé si me miras embobada porque me ves guapa o porque me queda fatal lo que llevo puesto.</p>

<p>Le gustaba
llamarme "pequeña". Sonreí y le dije:</p>

<p>—Tu
ropa te queda genial. ¿Pero a qué se debe este <i>look</i> de hoy? -la piropeé
y le pregunté, sonriéndome.</p>

<p>—Se debe a que he tenido una comida con mi equipo de trabajo para hablar de un tema
importante para nuestro gabinete, y por esto me he arreglado un poco más.</p>

<p>Después de haber tomado café, de haber conversado un buen rato y haberle
contado mis penas, me propuso que me fuese a su casa para cenar con ella y no
quedarme sola en mi piso. No sabía qué decir. Había estado en su casa una vez, pero no de
noche, y me preocupaba cómo volver a casa a altas horas y con el tiempo que
hacía. Me dijo que no me preocupase por eso, que ella me llevaría en su coche.
Bromeó sobre si podía quedarme a dormir en su casa. Y no era mala idea. Su ático
era más elegante y acogedor que mi humilde piso de estudiante.</p>

<p>-sigue en página siguiente-</p><p><br /></p>&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Hay que probar para saber si gusta o no gusta</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41592/hay-que-probar-para-saber-si-gusta-o-no-gusta</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 22:21:43 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41592@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/s6/coqege4mwdit.png" alt="" /><br /><p><b>Hay que probar para saber si gusta o no gusta</b></p>

<p>Veníamos planeando este viaje desde nueve
meses atrás. Mi amiga no venía nunca a visitarme, porque era de un pueblo muy distante
del mío, aunque de tanto insistirle accedió. La invité a pasar un fin de semana conmigo. En casa
tenemos suficiente espacio, y cuando
mi hermana se casó y se mudó, empleamos su cuarto para estos casos, de modo que
no había problema por falta de camas. Mi amiga le dijo a su madre que se venía a
mi pueblo y a mi casa tres días y dos noches.</p>

<p>Su visita fue lo más novedoso para mí en mucho
tiempo. Mi amiga es una mujer clásica, pero tiene un toque sensual que no sabría
definir; quizá su culo duro y redondo, que parece decir “tócame”, o quizá sus pechos empinados, o quizá su exótico rostro. Claro que hasta ahora no sabía que es
bisexual, pero con una experiencia como esta es cuando te percatas, porque a pesar de tener amigas en común con igual tendencia sexual, jamás pensé que mi
amiga acabaría siendo bisexual.</p>

<p>Apenas entró a casa se duchó y se cambió de ropa.
Se puso una camiseta negra ajustada, un mini vaqueros y una sudadera gris, lo
que la hacía estar frita de calor, y más teniendo en cuenta el trajín del largo
viaje en autobús.</p>

<p>Mi padre nos trajo una caja de
botellines de cervezas, y enseguida nos tomamos uno cada una. El resto lo
dejamos para una mejor ocasión. Habían dicho en la tele que la temperatura en las noches de ese largo finde iba a subir, así que ya teníamos con qué sofocar nuestros
calores nocturnos.</p>

<p>El primer día pasó con normalidad; botellín en mano
hablábamos de nuestras cosas más íntimas. Como buenas amigas que somos, nos
poníamos al tanto de los chismes, habitual vía móvil. Me contó que había tenido
una relación con un chico dos años menos que ella, pero que lo habían dejado para
estar con una mujer madura de 40. A él le escoció la separación, pero
enseguida se recuperó. Mi amiga tiene 27 años y yo 25.</p>

<p>El segundo día, en cambio, fue en principio
desconcertante. Y no sabía el por qué de que todo el tiempo me sentía excitada. Extraño
en mí porque no era mi etapa hormonal y faltaba una semana para que me bajase
la regla. A pesar de esto, sentía un extraño palpitar en mi clítoris, y más cuando veía a mi amiga ligerita de ropa, sin entender el por qué…</p>

<p>Esa noche era la segunda y última
que se quedaba conmigo Al día siguiente, debía cumplir con una visita a
mi familia, a la que había prometido acudir, de modo que una vez que cenamos,
nos atrincheramos en el cuarto de mi hermana, y tomarnos cervezas y hablamos. Nos
bebimos cinco botellines cada una y como era de prever, hacía sus efectos el alcohol; estábamos alegres, no borrachas.
Tumbadas en un colchón sobre el suelo y viendo televisión, pasamos horas. Vestía
yo mini pantalón y blusa; y ella, minifalda y blusa fina, pero su escote era
atrevido, insinuante. Y las dos, descalzas y desinhibidas, hablábamos y nos
reíamos del mundo...</p>

<p>De pronto cogía otro botellín y se lo llevaba a la
boca. Me quedaba mirando cómo bebía y cómo caía cerveza en su canalillo. Y ahí empezaba todo. En
un arrebato y sintiendo un insistente palpitar en mi clítoris, de su canalillo me
puse a lamer gota a gota. Me miró a los ojos, pero desvié los míos y los llevé
a sus senos, cuyos pezones se transparentaban en la blusa mojada de cerveza;
estaban de punta y parecían duros…</p>

<p>—No tiene perdón quien
desperdicie, aunque una sola gota de cerveza -dije, disimulando.</p>

<p>Sonrió, y después se volcó adrede cerveza sobre sus
pezones, loca volviéndome. Enseguida se les remarcaron en su blusa Tiré de
ella, la tendí sobre el colchón y busqué su boca con la mía. Me la ofreció y
nos besamos con una pasión inusitada. Lamía su lengua la mía enloquecedoramente.
“¡Te cogí!”, se diría para sí, a la vez que rasgaba mi blusa, alzando los brazos en
línea recta para que sacase mis dos pechos. Enorme sorpresa en sus ojos cuando veía
que eran más grandes de lo que imaginaba. No llevaba sujetador y los pezones
los tenía rabiosos, como pidiendo consuelo...</p>

<p>Después de devorarme a su antojo los pechos, su boca bajó despacio hasta mi sexo, al cual lamió desesperadamente por
todos lados, deteniéndose y recreándose en el clítoris. Pero mis dos manos no se
quedaban quietas: una le acariciaba los muslos, y la otra tocaba su sensacional culo.&nbsp;</p><p>Y ahora digo que cuando su fogosa lengua lamía mi clítoris,
los rugidos que salían de mi boca eran más placenteros que los que había sentido con mi exnovio y con otras relaciones masculinas que me habían surgido para echar un polvo.</p>

<p>Nos explayábamos a la carta, soltando rugidos de
lobo. La miraba entre feliz y pasmada. No sabía qué era lo que me había puesto de esa manera, ni que ella hubiese planeado esto, pero lejos de rechazarlo, me gustó. Lamí su sexo todas las veces que me vinieron en ganas
y con disposición por parte de ella, que veía que estaba disfrutando de lo lindo.</p>

<p>—¡Ni te imaginas lo que me pone que disfrutes de mi
completa desnudez! -exclamó, como un agradecimiento.</p>

<p>Como su sexo estaba completamente abierto y empapado,
me decía mi amiga que continuase y que no parase. Cerraba los ojos y me entregaba
a nuevas sensaciones que sabíamos que llegarían. Con vaivenes rápidos, alternados con suaves,
hice mía su vagina con succiones que ni yo sabía que supiese hacer. Mis manos se
iban a sus duros y erectos pezones, a la vez que ella chupaba los míos. Luego
de haberle causado no sé cuántos climax, se incorporó y, besándome me dejé
desnudar. Yo estaba más caliente que una chimenea. Hizo la misma maniobra que
yo con ella, pero con más maña, con una sabiduría lésbica, arrancándome
aullidos inhumanos.</p>

<p>Y así nos mantuvimos hasta las tantas, y después de
un orgasmo más cada una, el cansancio y el sueño hacían su aparición y las
dos nos quedamos rendidas y profundamente dormidas.</p>

<p>A las seis de la tarde del día siguiente, fui a acompañarla
a la parada del autobús. Mientras nos despedíamos, cambiábamos una sonrisa y
una mirada cómplice. Triste pero feliz caminaba de regreso a mi casa, y
en el trayecto iba pensando:</p>

<p>“Para salir un poco de la monotonía fastidiosa y
agobiante que hay en este retrógrado pueblo, donde se critica todo, incluso sin
motivos, por lo que sería mal visto hacer el Amor con un hombre no estando casada con
él, a veces se hace necesario y casi obligado "hacerlo" con una mujer, y mejor aún si
ésta es amiga, para así no levantar sospecha”.</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/es/6g8r023stsof.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/es/6g8r023stsof.png" /><br /></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026</div>

<br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>¡Por fin llegó mi ansiado día!</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41591/por-fin-llego-mi-ansiado-dia</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 21:50:52 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41591@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/z0/3ftymeqvsldt.png" alt="" /><br /><p><b>¡Por
fin llegó mi ansiado día!&nbsp;</b></p>

<p>Cuando las cosas tienen que ocurrir, ocurren. El
destino está escrito desde que nacemos, por más que nos empeñemos en luchar
contra él, y por más que dudemos de que las cosas no van a ocurrir.</p>

<p>Todo empezó una inolvidable noche. El
hecho de que me invitase a cenar me resultó extraño, pero mis ganas por estar con él, olvidaban todo lo demás. ¡Cuántos sueños y fantasías pasaban por mi sexo! Yo quería que ocurriese lo que tanto tiempo llevaba esperando. Así que me puse mi
minivestido blanco con dos franjas grises en las partes de arriba y de abajo, y
me fui presurosa hacia su casa, no sin antes rociarme con su perfume favorito
para mí: <i>Tres Quizás, </i>de <i>Loewe.</i></p>

<p>Como si ansioso me esperase, me abrió
la puerta al primer timbrazo. Nos sentamos en el sofá y, antes de lo pensado se
me aproximó y comenzó a besarme; primero suavemente, y después salvajemente.</p>

<p>Llevada por un contenido deseo, mi
mano derecha se iba directamente a su pene, a la vez que sentía que mis dos pezones se iban endureciendo. Acentuadas puntadas en mi clítoris hacían que sintiese la humedad. Bajó su mano a mi ombligo y fue deslizándola hasta llegar a la vagina; empezó a frotarlo, lo que me hacía hacerle lo mismo a su pene. Nuestras
respiraciones iban creciendo y en gemidos se iban convirtiendo. Mi mano seguía
en su erecta masculinidad. Quería cogerla, pero sin ropa. Con sus besos apasionados, sentía cómo se iban dilatando mis labios de abajo. Mi tangas y hasta mi vestido
se humedecían mientras un incesante espasmo anunciaba que de un momento
a otro iba a explotar.</p>

<p>Como era de prever por mí, ansiosa de
sexo, exploté en un magnánimo orgasmo, sin dejar de recibir sus besos pasionales,
haciendo que mi clítoris siguiese palpitando.</p>

<p>Excitadísimo él, sabía que tenía que
seguir hasta descargar, así que cambié la mano por la boca y le succioné el pene hasta hacer que le saliese la semilla que tanto excita a la mujer y que da vida y proporciona vidas Dejé que el semen se esparciese por mi cara y mis pechos, y se alargase hasta mis muslos.</p>

<p>Descansamos unos diez o quince minutos y de nuevo a la carga,
pero ahora con la idea incrustada en mi mente de descargar los dos a la vez.</p>

<p>Con una maestría propia de un semental,
me calentó de tal modo que se iba calentando. Entre besos y abrazos hacía de mi
cuerpo lo que le daba la real gana. Metía su lengua donde se le antojaba, lanzando
yo ahora rugidos. Hasta que llegaba el turno de penetrarme. Y me penetró; lo mejor: que por
fin tenía su instrumento dentro de mí; y lo peor era que mis ansias no permitieron un orgasmo al unísono porque descargué a su primera sacudida, pero también gocé esperándolo.</p>

<p>Cenamos y pasé toda la noche con él
en su casa y en su cama. De madrugada, de nuevo a "trabajar duro". A las siete de la mañana nos levantamos para
acudir a nuestros respectivos trabajos. Él me dejó en el mío.&nbsp;</p><p>Mientras caminaba hacia mi puesto de trabajo iba rezando para que noches así volviesen a repetirse. Me entrenaba en mi casa
para saber contener los orgasmos la próxima vez.</p><p>
Y llegó la siguiente cita, y la tercera, y la cuarta, y así con asiduidad. No
queríamos ataduras ni convivencia, porque a los dos nos había ido mal con
nuestras anteriores parejas. Cada cual vive en su casa con sus propios
problemas.&nbsp;Decidimos ambos mantenernos de esa forma, con la idea de no romper el
hechizo que nos une. Y siéndonos fieles el uno con el otro, porque estamos
enamorados, vamos ya para tres años desde que "lo hicimos" por primera vez.</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/i4/yeuqob4g3yvq.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/i4/yeuqob4g3yvq.jpg" /><br /></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla feb 2024</div>

<br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Me monté mi propia fiesta en la fiesta de un amigo</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41590/me-monte-mi-propia-fiesta-en-la-fiesta-de-un-amigo</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 20:11:00 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41590@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ja/3mhee6wmlsaq.png" /><br /><p><b>Me monté mi propia fiesta en la fiesta de un amigo</b><br />
<br />
Una radiante noche sevillana de finales de mayo,
con Luna llena y un cielo cargado de estrellas, me encontraba en una fiesta. Miraba cómo bailaban los chicos y las chicas que habían sido invitados. La fiesta era
un homenaje a mi amigo Julio, campeón en este año del "Motocross
Sevilla". Le entregaron una copa de plata y tres mil euros. Festejaba Julio su título a
sus 18 años. Yo tenía dos más que él. </p>

<p>De pronto me giré en redondo al escuchar
exclamaciones jubilosas de los chicos que miraban a sus parejas de baile
moverse sexy, y después me iba hacia la terraza a fumarme un
cigarrillo. En el trayecto, iba recordando los buenos ratos con Julio. No era
mi fiesta, pero me sentía feliz por él. Toda aquella panda de 18 y 19 años
danzaba y cantaba. Yo no, a mí no se me daba bien el canto ni el baile.<br />
&nbsp;<br />
Mientras fumaba, vi a unos metros
de mí a la madre de Julio, que hablaba con otra mujer, que más tarde me dijeron
que se llamaba Lola y que era la tía de Julio, hermana de su madre. Lola
estaba recién divorciada. Buena yegua salvaje la Lola; tanto, que era el objeto
del deseo de todo el chavalerío, incluido mi sobrino de 17 años, que esa
noche me contó que había soñado que le robaba las bragas a Lola para después
masturbarse oliéndolas.<br />
&nbsp;<br />
Lola era de alta estura, morena y maciza y
frisaba en los 40. Esa noche vestía un sensual vestido celeste, sujeto por
delante a sus grandes pero firmes pechos, y en la parte de atrás tenía una
cremallera. No era muy ajustado, pero conseguía evidenciar curvas de guitarra. Iba poco maquillada, que, para mi gusto, la hacía más guapa. Sin poder ni querer evitarlo, mis flechados ojos iban de su
apetecible canalillo a sus semi descubiertos muslos. El vestido
era atrevido para su edad que era de diez o doce centímetros por encima de las rodillas.<br />
&nbsp;<br />
Mientras Lola hablaba con su hermana, me miraba.
Lo curioso era que al ver que yo también la miraba no se inmutaba, y yo no
pensaba retirar los ojos. De niño jugaba a mirar a los ojos a las niñas de mi
cole, y a ver quién cedía primero, con lo que estaba entrenado para esto. Pero
tanta fijeza en su mirada me desconcertaba y no sabía por qué, pero a juzgar
por su modo de mirar... "no puede ser una insinuación", me dije.
Había allí elegantes y atractivos señores de su edad, padres o tíos de los
chicos, con quienes coquetear. "Quizás los tres&nbsp;<i>whisky</i>&nbsp;
que ya me he tomado son los culpable de esta loca idea mía", pensé, a la
vez que alcé mi copa hacia ella, como una especie de saludo. Al agotar mi copa,
la dejé sobre la mesa y me fui al aseo de caballeros, con urgencia por descargar
mi vejiga.<br />
&nbsp;<br />
Por el momento olvidé a Lola. Pero, después de
orinar, grande era mi sorpresa al verla entrar en los aseos de caballeros. Me quedé helado.
Se disculpó alegando que se había equivocado de aseo y que se deberían identificar mejor
las puertas. Le dije que a cualquiera le podría pasar eso mismo. </p>

<p>"Pero me da la sensación de que esto es
diferente”, pensé de nuevo, y mi pene no era ajena a semejante escena, por lo
que ya estaba empezando a reaccionar.<br />
&nbsp;<br />
Me preguntó si tenía un cigarrillo. Saqué del
bolsillo un paquete de&nbsp;<i>LM,&nbsp;</i>cogió uno, le di fuego, y su boca
soltó una bocanada de humo. Daba otra chupada, se tragaba el humo, tiraba el
cigarrillo y lo pisaba. Alegando un súbito cansancio, se inclinaba sobre el lavabo.
Su vestido se iba subiendo a medida que bajaba las manos para descalzarse,
porque sus verdugos zapatos de tacón aguja la estaban matando, según decía ella.<br />
&nbsp;<br />
Sus pequeños pies llevaban las uñas
pintadas de azul. Seguía hablando de algo, que nunca lo llegaré a saber porque no le
echaba cuenta. Mi atención se centraba en una visión grandiosa…. ¡se había
subido su vestido hasta la cintura! Se podía ver palmariamente su sexo, sin
bragas, y su pubis depilado. Y mi pene iba a estallar.<br />
&nbsp;<br />
Al notar que no estaba prestando atención a lo
que me decía, me miró, y, creyendo que estaba mirándole los pies, me dijo si me
gustaban. Le respondí que sí. Me preguntó si veía algo más en ella que me gustase,
y mi respuesta fue la más insinuante que se me ocurrió, a pesar de no ser yo hombre lanzado, pero seguro que por el alcohol injerido le respondí que su
vestido, pero que estaría mejor sin él. Sonreía, pícara, mientras llevaba la mano a su espalda. De repente, el vestido se abrió entero, porque
lo que había hecho era bajarse la cremallera. Mis ojos se salían de sus
órbitas.<br />
&nbsp;<br />
En ese momento no sabía yo qué hacer ni por dónde
comenzar para coger la sartén por el mango. Pero fui listo, y práctico también,
así que me puse en cuclillas y empecé a besarle los pies, mientras mis manos
subían por sus muslos. Al llegar a la pantorrilla, veía que con su mano
izquierda cogía un pecho y que lo llevaba a la boca y se lamía el pezón. </p>

<p>Terriblemente excitado, subí mi boca y metí la
lengua en su sexo, a la vez que dos dedos de su mano derecha jugaban con mi cabellera, acrecentando la presión en su famélico clítoris, que no dejaba de
palpitar, como pidiendo ser socorrido.<br />
<br />
Subí hasta su cuello, alternando besos con
mordisquitos. Ladeaba ella la cabeza para dejarme trabajar. Le indiqué que se
pusiese en pie, pero se paró y majestuosamente dejó caer el vestido, para después
empujarlo con el pie. Su desnudez era un paraíso. Sus pechos, grandes y firmes y con pezones
erectos, parecían decir devórame. Su húmeda vagina pedía guerra. Me desabroché
la bragueta, y empujé delicadamente a Lola sobre los azulejos. Saqué mi miembro,
y ella abrió sus piernas. Y, ya antes de penetrarla, emitía gemidos. Nos
acoplamos a un ritmo frenético, hasta alcanzar un orgasmo al unísono.<br />
<br />
No satisfecha la fogosa Lola, se inició a
hacerme un limpiado. Le supliqué que no me hiciese eso, y menos aún de ese
modo, o descargaría de nuevo. Pero como no me hacía ni puto caso, aparté su
boca y volví a meter mi pene en su vagina, sintiendo ahora un orgasmo por
separado. Y como ella hacía todo lo posible por no dejarme sacar el pene, descargó sola una vez más, lanzando rugidos bestiales e interminables.<br />
<br />
Podía sentir, entre sus rugidos, cómo sus fluidos
corrían por mis muslos y cómo las contracciones de su clítoris presionaban
sobre mi masculinidad. ¡Es que su orgasmo en solitario la hizo delirar!<br />
&nbsp;<br />
Mientras se vestía de nuevo le pregunté si usaba
anticonceptivos, ya que, a pesar de su edad, aún podría ser fértil.<br />
&nbsp;<br />
Cuando terminó de vestirse, de calzarse y de
arreglarse el cabello mirándose en el espejo de aquel “san lujurioso” aseo, me
respondió algo que hizo que mi miembro se empinase de nuevo:<br />
&nbsp;<br />
—Al igual que a mi sobrino Julio, me excita el riesgo. Te lo demostré cuando entré a este aseo de caballeros
y no apestillé la puerta por dentro.<br />
&nbsp;<br />
Sin pronunciar más palabras, sacó de su bolso un
boli y un papel, anotó nueve dígitos y dejó el papel en la base del lavabo.
Y sin despedirse, salió. Cogí el papel y me di cuenta de que era su número de
teléfono móvil. Pasados unos minutos salí del aseo, con evidente asombro en
mi cara. </p>

<p>Y la fiesta de Julio no había decaído; de hecho, estaba
más animada.<br />
<b><br /></b></p><p><b><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/bw/wu698nzhfl7k.jpg" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/bw/wu698nzhfl7k.jpg" />&nbsp;</b></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>De sopetón</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41589/de-sopeton</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 18:30:29 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41589@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3u/6sa0axop3kf5.png" alt="" /><br /><p><b>De sopetón</b></p><p>
Se coló en mi vida de sopetón, colgó una palabra en la coronaria derecha de mi
corazón y dejó una tarjeta de visita con una invitación a una noche de Amor.
Desde nuestro primer beso; sí, aquel beso que sonaba a deseo mutuo, nuestros
labios se han ido contando miles de secretos.<br />
</p>

<p>Cuando lo vi por
primera vez, pensé que su sonrisa estaba hecha de cachitos de Luna derretida. Cuando
empezó a visitarme con más asiduidad, una madrugada descubrí que era un experto en
hacer vibrar las cuerdas del violín de mi cuerpo. Jugaba a ir dejando miguitas
de pan en el laberinto de mi vida, y, como por arte de magia, me quitaba las
penas, sacaba brillo a mis opacos ojos y se comía un deseo y un miedo.</p><p>
Cada uno viviendo en su propia ciudad, un día&nbsp;que lo añoraba más de lo normal,
intenté imaginarme una de sus fiestas con chicas entregadas al sexo queriendo hacerla mía, pero empecé por
beberme su sombra y acabé mal de la cabeza.</p>

<p>Borracha de sus
abrazos y sus besos, algo en mis adentros me decía que le estábamos sisando a
los grillos el protagonismo del concierto más bello de la noche, y, entonces, apareció
una plaga de luciérnagas que fabricaba una luz de placeres, sólo para que
nosotros la disfrutásemos.</p><p>
Bueno, a lo que iba...</p>

<p>El problema era que
yo había declarado propiedad privada a la frontera que ahora él se ha saltado.
Me da la sensación de que se siente muy cómodo y por eso no le da la gana largarse. Pero tengo que reconocer
que me gusta que me arrope con sus besos y me acurruque con sus abrazos y su miembro viril cuando
comienzan a sonar las campanitas del sueño.</p><p>
“¡Hija, no sabes lo que quieres!”, me decía mi madre, y a veces yo misma me digo
eso mismo.</p>

<p>Y tenía razón mi
madre. Pero es que él ha cometido el grave delito de penetrar mi raja secreta. Se ha desayunado muchas de las horas de la soledad que había en mi dormitorio,
se ha duchado en mi ducha y me lo ha salpicado todo de recuerdos, ha revuelto toda
mi vida, me ha robado un “te amo” y un "te deseo" que yo tenía guardado bajo llaves, y sospecho
que algo ha debido hacer con mi cepillo de dientes, porque, por más que lo
intento, no consigo borrar su sabor de mi boca.</p>

<p>Y ahora no tengo ni puta idea de cuál es la condena que se debe aplicar en estos casos. Igual, como no
he puesto una señal de prohibición, está en su derecho. Lo cierto y verdad es
que estoy hecha un lío, y no sé qué hacer.</p>

<p>Así que, si alguna
persona de buen corazón que lea este texto es abogado y especialista en las cosas del
querer, le pido por favor que me informe sobre la condena que a él le puede caer,
porque yo (¡qué les voy a contar, si ya les he contado todo!), me quedo gustosa
con la mía, que es tan dulce o más que el almíbar.</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/f7/8ktkf7qr2idb.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/f7/8ktkf7qr2idb.jpg" /><br /></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Me era urgente cambiar de pareja</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41588/me-era-urgente-cambiar-de-pareja</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 18:17:17 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41588@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3z/nne8ogaaq82t.png" alt="" /><br /><p>Me llamo Alejandra y nací en la ciudad de
Sevilla, pero vivo en la capital de España, Madrid.</p>

<p>Lo que les voy a contar a continuación ha
sucedido en realidad, pero altero intencionadamente algunos datos personales,
con la idea de respetar la privacidad de los dos protagonistas.</p>

<p><b>Me era urgente cambiar de pareja</b><b></b><b></b></p>

<p>Todos tenemos un lado oculto; una parte secreta
y oscura que nadie conoce, pero cuya existencia tenemos que admitir. Mi lado
oculto se llama Mario, un chico sevillano guapísimo de 33 años, tres más que
yo.</p>

<p>Ejercía yo de ginecóloga en Madrid y él de
ginecólogo en Sevilla. A pesar de lo que pueda parecer, nuestro punto de
contacto no era la Ginecología; lo conocí a través de un videojuego, al que mi
novio, con el que tenía una larga relación, llena a tope de altibajos, se había
aficionado cuando comenzamos a vivir juntos, tres años ya. Y nuestras casi
permanentes discusiones eran que yo ansiaba tener, al menos un hijo, a lo que
él se negaba.</p>

<p>Una noche me pedía mi novio que telefonease
a Mario, que era uno de los jugadores con los que jugaba, para decirle que no
se podía conectar porque teníamos problemas con el Internet<i>.</i>&nbsp;</p>

<p>Mario sabía quién era yo; y, tras breves
mensajes, le decía que podía llamarme cuando quisiera: “por si necesitaba algo
de mí”. Pero decía eso sin imaginarme que era en ese momento cuando comenzaba a
caer en una vorágine de dulce perversión, de la que no tenía posibilidad de
volverme atrás ni quería volverme atrás, pero no sabía si me iba a arrepentir.</p>

<p>Días después de eso, una madrugada del mes
julio, que, como venía siendo normal, no podía dormir, tenía las puertas de la
ventana de mi dormitorio abiertas de par en par, y la luz de la Luna llena
arrancaba un destello plateado al sudor que perlaba mi cuerpo, completamente
desnudo. Hacía un calor sofocante. Y a mi lado, en nuestra cama, mi novio
impasible roncaba y, para no variar de los último años, ni siquiera me había
mirado. Cogía mi móvil, sin saber qué hacer para vencer mi insomnio, y lo que
hacía era releer unos mensajes que había mantenido, vía correo electrónico, con
el director de mi hospital.</p>

<p>Pero en ese momento se oía un clic.
Alguien hablaba por mensajería. Un escueto: “¿qué haces todavía despierta?”, de
Mario, por supuesto. Él sabía que no dormía bien y también sabía (ignoraba quien
se lo había dicho) que hacía dos años que mi novio no me echaba cuenta y sin
darme ninguna explicación. Me levantaba de la cama e intentaba no hacer ruido y
sin responder aún a Mario. Tamborileaban quedamente mis pies descalzos sobre el
parqué mientras caminaba hacia el salón.</p>

<p>Me tumbaba en el sofá y tecleaba; “ya ves,
sigo sin poder dormir; hace mucho calor y tengo cosas en las que pensar”.
Empezamos a cambiar futilidades, pero cuando el Cu-Cu del salón cantaba las
tres me hacía la pregunta que despertaba al animal que hay en mí. “¿Puedo
preguntarte algo indiscreto?”. Intrigada, respondía que sí, que por supuesto, y
entonces largaba: “¿qué harías tú si yo te dijese que pienso que estoy
contigo?”. No lo pillaba, y por eso le preguntaba a su vez: “¿quieres decirme
con eso que fantaseas conmigo cuando tienes ganas de mujer?”.</p>

<p>Obviamente no podía referirse a otra cosa.
Me sentía extraña: “¿Estar conmigo?”. Le agradecía su sinceridad y le decía que
por qué me había dicho eso. Y entonces soltaba la segunda bomba: “porque estoy harto
de que sólo sea una fantasía; quiero que se haga realidad”. Un súbito rubor
pintaba mi cara. Contenía la respiración unos segundos. “¡Joder con Mario, me
ha dicho claramente que quiere follar conmigo!”, pensé, en una exclamación.</p>

<p>Iba a responderle que no, que yo no era de
esa clase de mujeres. Mi vida sexual había estado regida siempre por una
simpleza que rayaba en la mojigatería, y a pesar de mi edad, había mil mundos
que aún no conocía. Pero una vocecita en mi interior me decía: “¿y por qué
no?”. Me mordía los labios, excitada. La idea me atraía, ¿pero estaba dispuesta
a pasar por alto los convencionalismos sociales, los tabúes y las habladurías?</p>

<p>Aún esperaba Mario mi respuesta, y yo
sabía ya qué le iba a responder, sólo que mi cabeza era incapaz de asimilarlo.
Un ronquido, que sonaba a desdén, procedente de mi dormitorio, precipitaba mi
decisión. “¿No merezco yo algo diferente?”. Esa pregunta mía acababa por
convencerme. Tragaba saliva y, decidida y convencida, tecleaba:</p>

<p>De acuerdo, cuándo y dónde.</p><p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/vi/5jbiz35edbg0.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/vi/5jbiz35edbg0.jpg" /><br /></p>

<p>
 
</p>

<p>Ya en Sevilla y después
de culminar con placer, aunque un poco nerviosa, su cita con Mario, le dijo,
desinhibida ya, que su teléfono siempre iba a estar abierto para él por
"si de pronto le entraban ganas de repetir".</p>

<p>Al otro día, después de
almorzar con Mario, regresó en AVE a Madrid, y, una vez en su casa, con el paso
de los días iba viendo que su novió seguía con la misma actitud de los últimos
años; es decir; ignorándola y si pedirle sexo.</p>

<p>Pasados tres dos meses de
su excitante e inesperada aventura, sentada en una silla de la cafetería de su
hospital, se&nbsp;ponía las manos abiertas sobre su vientre palpitante e
inquietante. De pronto,&nbsp;la expresión en su rostro empezaba a experimentar
una metamorfosis; empezando por una contenida sorpresa, pasando por una leve
preocupación, para acabar en una enorme alegría al recordar que, por la
urgencia de practicar de nuevo sexo y porque hacía tiempo que no lo usaba, se
le había olvidado tomar anticonceptivo. ¡Por fin se había quedado embarazada!</p>

<p>Rompió con su novio y
seguidamente habló con el director de su hospital para, si era posible,
trasladarse a Sevilla, que allí seguiría ejerciendo de ginecóloga en el
hospital que trabajaba Mario. No hubo dificultades para este cambio, puesto que
los dos hospitales pertenecían a la misma cadena. No obstante, tuvo que esperar
una quincena hasta acabar los trámites; quincena que se fue a vivir con una colega
del hospital de Madrid. Y los findes y las fiestas que libraba, AVE o avión rumbo
a Sevilla. Tuvo un buen embarazo, sólo las consabidas fatigas y los caprichos;
pero, finalmente, parió un bebé varón. Ni que decir el contento de Mario porque
también ansiaba ser padre.</p><p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ab/66hw5wd73sgh.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ab/66hw5wd73sgh.jpg" /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/sd/hsxio5pnza9x.jpg" alt="" /><br /></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>De pronto apareció una intrusa</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41587/de-pronto-aparecio-una-intrusa</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 18:00:18 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41587@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/hh/i1wjtdiautkd.png" alt="" /><br /><p><b>De pronto apareció una intrusa</b>&nbsp;</p>

<p>Una
joven pareja &nbsp;pasaba un largo finde (por
coincidir fiesta en jueves) en una granja, propiedad del padre del muchacho,
situada en la Sierra Norte de Sevilla, más concretamente en Cazalla de la
Sierra. Se gustaban y se deseaban desde que eran adolescentes, y con el paso de
los años se consideraban amigos con derechos, aprovechando toda oportunidad que
se les presentaba para follar; y allí, en aquella apacible granja, dónde mejor
y más placentero que en el viejo granero.</p>

<p>La
amante estaba estirada sobre una manta que el amante había puesto sobre una
paca de paja. La única luz que había allí dentro era la tenue de un farol, que
haces blancas dejaba en los mulos y en las tetas de la amante.</p>

<p>Hablaban
en voz baja. El amante, de rodillas le lamía el coño y dejaba un surco regado
para volver a recorrerlo y después posarse sobre sus hermosas carnes, deseosas
de recibir placer, y lo hacían sin prisas, como si tuviesen todo el tiempo del
mundo.</p><p>
Tan entregados estaban que no se percataban que eran espiados por una joven rústica,
que era la hija del capataz de la finca, y al adentrarse en el pajar veía la
escena, y sin poder sucumbir a la tentación, observaba cómo la espalda del
amante se arqueaba para ahondar en el coño de la amante, la cual cogía su
cabeza para ayudarlo en los vaivenes del placer. Admiraba la intrusa las
grandes y redondas tetas de la amante y la tersura de su piel, y se estremecía
al escuchar los gemidos que emitía. Empezaba a sentir húmedo su coño al verlos
follar, y sus rosados pezones se endurecían mientras que la amante no paraba de
gemir.</p><p>
La amante se entregaba a una pasión sin límites, estremeciéndose y modulándose
como pez en agua. Gotas de sudor perlaban su frente. Con los labios
entreabiertos y emitiendo gritos ahogados, llevaba sus ojos a la espiral del disfrute.
El amante saboreaba los flujos de la amante para después subir hasta sus labios
y así acallar sus gemidos con apretados besos.</p><p>
El amante se dejaba hacer tumbado sobre la manta, y la amante se acaballaba
sobre él, succionando con locura sus orejas, bajando por su nuez y dejando que
la lengua de la amante recorriese su cuello, hasta llegar a sus viriles
pezones, que jugaba con ellos, los lamía y seguía bajando, como un baile
desenfrenado. La boca de la amante envolvía la polla del amante erguida y
punzante con la infinita tarea de mamarla, hasta que el amante no podía más y
se abalanzaba sobre la amante, penetrándola con fuerza.</p>

<p>El
clítoris de la intrusa ardía viendo que el amante follaba a la amante, y ella también
quería ser follada de esa forma. Se levantaba la falda y su mano buscaba la
humedad en su coño, cuyo clítoris latía con desespero.</p>

<p>La
amante la veía, pero, en lugar de ruborizarse, sonreía y la llamaba para que se
uniese a aquella bacanal de sexo. La intrusa se acercaba y lo primero que hacía
era acariciar la espalda de la amante, recorriéndole la columna, a la vez que
con las manos se daba pellizcos en los provocativos pezones de sus tetas.</p><p>
Veía cómo la amante bajaba hasta la polla del amante y saboreaba su mundo
oculto. Soltando su pecho iba lamiéndole la polla en cada acometida, mientras
la intrusa por momento se sentía más caliente al ver tan excitante mamada, a la
que se unía.</p>

<p>La
sabia boca de la intrusa apartaba la boca de la amante, y era ella sola la que
no paraba de succionar aquella abultada polla. El amante no podía resistir y se
volvía para ver quién le traía semejante placer. Y fue entonces que veía a una
joven de pelo rojizo y turgentes labios. El amante miraba a la amante y hacía
un gesto para que se apartase. Se giraba y jugaba con el pelo de la intrusa,
mientras ella iba acariciando con la lengua su reluciente glande, ya de por sí
brillante.</p><p>
La amante, harta de su pasividad se acercaba; quería entrar en el juego. No en
vano era ella la que había descubierto a la intrusa. Besaba al amante, que
enredado en el chocho de la intrusa, mezclaba saliva y sabores. Con los dedos
de una mano hurgaba en el coño de la intrusa, uno a uno entraban y salían con
precisión, mientras el amante por detrás la agasajaba colando su lengua lasciva
en el agujero negro de su hermoso culo.</p><p>
Entre los dos amantes llevaban a la intrusa al paraíso. El amante se ponía a
admirar la dureza y redondez de su culo, cabalgaba sobre la amante a ritmo
frenético, dejándose llevar por un instinto primitivo. La intrusa bajaba hasta
la altura del coño de la amante y mientras era follada por el amante le lamía el
clítoris a la amante. Con manos de odalisca pellizcaba las tetas de la intrusa,
haciendo que éstas se colmasen de placer.</p><p>
No pudiendo más, la intrusa aceleraba las embestidas, urgiendo para que él con
sus manos, aún posadas en el culo, la ayudase en la tarea entre un enredo de
piernas, manos, besos, jadeos, sudores... para juntos los tres alcanzar un
sublime orgasmo, que sólo los que tienen la capacidad de entender esto, son
capaces de valorar. Y la intrusa, que, espiando por travesura, se veía inmersa
en un placer inimaginable.</p>

<p>Los
insistentes y fuertes pitidos del despertador, devolvía a la realidad al amante.
Angustiado y sudoroso, despertaba, y era entonces que se daba cuenta de que
todo era un sueño. Deliciosa y excitante historia, pero&nbsp; soñada.</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/lg/8abled4kwhpf.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/lg/8abled4kwhpf.jpg" /><br /></p>

<div><b>A
Chávez López<br /></b>Sevilla
jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>La conquistadora conquistada  (Verso en pareados)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41586/la-conquistadora-conquistada-verso-en-pareados</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 17:41:02 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41586@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><p>Para
esta historia, escrita en pareados, me inspiré en la universidad más ortodoxa
que existe: la calle. Narro en ella la manera de vida de esas chicas libertinas
de hoy en día, que piensan que van rompiendo corazones por doquier, sin
respetar a nada ni nadie. Pero la realidad es otra diferente: son busconas
facinerosas. Se me antojó el nombre de Gilda, considerando el prototipo de
mujer fatal (en USA), tildada así.</p>

<p>&nbsp;</p>

<div><b>La conquistadora conquistada&nbsp;<br /></b><b>(Verso en pareados)&nbsp;</b></div><p><b></b></p>

<p>Esta
es la historia, señores,<br />
de una guapa pero perversa mujer,<br />
que disfrutaba causando dolores,<br />
para sólo disfrutar de sexual placer.<br />
<br />
En sus cotidianas conquistas,<br />
igual le daba solteros que casados,<br />
pero a los que su perversidad le echaba la vista,<br />
eran a aquellos que estaban casados.<br />
<br />
En sus tertulias de siempre,<br />
presumía la tía de “devoradora”,<br />
hasta que un día del mes de diciembre,<br />
su destino no tuvo demora.<br />
<br />
Sus hazañas la hacían hartible,<br />
por la seguridad en sí misma,<br />
y ese día pescó a un hombre increíble,<br />
dando pie a sus enormes enigmas.<br />
<br />
Ella siempre lo acechaba sin parar,<br />
pero él, muy al loro y muy astuto,<br />
se había percatado, y sólo era cosa de esperar,<br />
porque el encuentro, en muy pocos minutos,<br />
estaba más que cantado.<br />
</p>

<p>Pero
resultó ser ese hombre<br />
un experto en “sones cameros”,<br />
y a Gilda la rebeló su renombre<br />
y empezó a seducir al caballero.<br />
<br />
El tipo, que andaba ya al loro,<br />
caló al instante a la “tía buena”,<br />
pero su hogar era su único tesoro<br />
y temía entrar en escena.<br />
<br />
Él pasaba por momentos amargos,<br />
porque en su esposa, Casilda, no hallaba calor,<br />
pero Gilda, persuasiva, lo sacaba de su letargo<br />
y lo invitaba a “una noche de Amor”.<br />
<br />
La gachona era rubia, guapa y bien hecha,<br />
y chuleaba de sus espectaculares atribuciones,<br />
y el gachó, moreno, “bien calzado” y buena percha,<br />
que tampoco eran malas ni pocas razones.<br />
<br />
La rubia celebró su buen gusto,<br />
enganchando con ciencia a su pesca,<br />
y un mal día, pero en el sitio justo,<br />
se abalanzó con vehemencia a su presa.<br />
<br />
El morenazo pensó en el placer<br />
con semejante e imponente bombón,<br />
pero todavía recordaba a su mujer<br />
y los años que con ella partía un mismo piñón.<br />
<br />
Pero él ahuyentó a su conciencia<br />
y se abandonó a los encantos de Gilda.<br />
Y ya sin nostalgia y con impaciencia,<br />
buscó sensaciones en “su nueva Casilda”.<br />
<br />
Si la chavala era de “piquito divino”,<br />
el chaval no le andaba a la zaga.<br />
Y aquel día de fiesta, Luna y vino,<br />
coincidió plenamente con la pava.<br />
</p>

<p><a rel="nofollow">LOS RECUERDOS VALEN MUY POCO<br />
SI SE ESTÁ EN PASIONES JUGOSAS.<br />
PERO SI EMPIEZAN A COMER EL COCO,<br />
DIFÍCILMENTE SALDRÁN BIEN LAS COSAS</a><br />
</p>

<p>Ahora, otrora y por cojones,<b></b></p>

<p>hay que hacer dos reflexiones<br />
</p>

<p><br />-sigue en página siguiente-</p><p><br /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>La conquistadora conquistada  (Prosa)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41585/la-conquistadora-conquistada-prosa</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 17:33:01 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41585@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ka/fnou1f0w2aud.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ka/fnou1f0w2aud.png" /><br /><div><b><br />La conquistadora
conquistada&nbsp;<br /></b><b>(Prosa)</b><b>&nbsp;</b></div>

<p><br />
Con los ojos cerrados he dibujado mentalmente su cuerpo escultural, completamente
desnudo.<br />
<br />
Son ahora las siete menos veinte de la tarde y él acaba de salir rumbo a mi
casa.<br />
<br />
Tres horas haciéndome el Amor, sólo sexo, pero sexo de 24 quilates.<br />
<br />
Antes de salir me llamó y me pidió que lo esperase en tangas negro y en plan
puta.<br />
<br />
A pesar de hacerle caso en eso anterior, jugué con sus ilusiones en nuestra corta
conversación telefónica.</p>

<p>Después, tumbada en la cama de mi dormitorio, pensaba
que le gustaba imaginarme tan entregada. ¡Jaja, a mí, qué nunca he repetido cama
con el mismo tío, qué nunca he aceptado un amante único, vaya!<br />
<br />
Quince minutos antes de que él llegase a mi casa me tomé dos latigazos. Quería
estar suelta, que en eso precisamente radica mi éxito con mis numerosos
amantes.<br />
<br />
Satisfecho se fue él, y yo con mi hendidura dolorida, pero llena de semen.<br />
<br />
Descargo dentro de mí tres veces y yo cinco sola.</p>

<p>Conducía feliz hasta su esposa, seguro que tarareando la
copla <i>Me embrujaste.</i> Así lo imaginé cuando, al final de los tres polvos,
recordaba su cuerpo electrizante y su masculinidad eléctrica.<br />
<br />
Después de irse me tomé otro latigazo.<br />
<br />
El despecho iba colmando mis vasos, hasta hacerme aceptar, a duras penas,
nuestras condiciones: "sólo sexo".<br />
<br />
La última gota me decía que en este momento eran las once de la noche y que él
acaba de llegar a su casa. A las once y cinco recibo un<i> WhatsApp</i> y veo
peligrosos un iconito de besos y dos corazoncitos rojos al final del texto.<br />
<br />
Finjo, para mi interior, serenidad. Me cubro los pechos, la vagina, y el culo, para
tapar mis vergüenzas, que era lo que acordamos, que no me recordase él sin
ropa. ¡Maldito acuerdo!<br />
<br />
Bueno, la verdad es que estoy satisfecha con nuestro convenio. ¿O no?&nbsp;<br />
<br />
¿Me estoy enamorando de él o de su pene? No sé, pero para enamorarme de su pene,
creo que primero tengo que enamorarme de él. Pero hay mujeres que se enamoran
de un hombre sólo por cómo les hacen el Amor</p><p>
¡Joder, qué disyuntiva de tan difícil resolución!<br />
<br />
Bueno, yo, a lo mío, y lo mío es seguir con mis amantes. No me quiero meter
ahora a filosofar barata sobre lo que me conviene o no me conviene. Porque, al
fin y al cabo, yo no me acuesto con nadie por dinero, siempre lo hago por
placer y así valorar el gusto que me proporciona cada polvo.<br />
<br />
Pero, ¡joder, es que me acuerdo permanentemente de él, y lampando estoy de que
me envíe un mensajito con iconitos de besitos y corazoncitos rojos, y anunciándome
que de camino viene a mi casa para devorarme enterita.<br />
<br />
Sí, definitivamente reconozco que estoy pillada por él, y ya no quiero más
amantes, sólo él. El hecho de que esté casado, no me importa, y no me importa
porque su esposa nunca le podrá dar lo que yo le doy. Además, vislumbro que &nbsp;se está enamorando de mí, y yo sé que estoy
enamorada de él, y no soy celosa.</p><p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/38/qv7xh9hsnfeu.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/38/qv7xh9hsnfeu.jpg" /><br /></p>

<p><b>A Chávez López</b><br />
Sevilla jul 2026</p><p>&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" />&nbsp;</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Eres mi única obsesión</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41584/eres-mi-unica-obsesion</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 05:38:39 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41584@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/uc/vqv31tt5c6qw.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/uc/vqv31tt5c6qw.png" /><br /><br /><div><strong>Eres mi única obsesión</strong></div><br />A veces se cruza en tu camino una mujer que, por su propia decisión, quiere ser tuya. Y a uno le entra un deseo de conocerla, de conocerla a fondo, de amarla, de rozar su piel, de besar su boca, de tenerla para ti, junto a ti. Y yo tengo que confesar que me bebo los vientos por una mujer desde el primer día que se cruzó en mi camino. Y no es sólo por su físico, que también, pero hay más: una extraña fuerza que me hace sentir un deseo de desnudarla y unir nuestras almas y nuestros corazones y practicar sexo.<br /><br />Pienso que me quito los pantalones, saco mi pene, me acerco a tu oído y con palabras sutiles te digo: ¿me amas y me deseas? Y cuando baja tu cabeza y tus labios me lamen, gimo. Nos fusionarnos, disfrutando de tus besos. Delicadamente, alzo tu cuerpo, abro tus piernas y te penetro, sintiendo cómo entra cada centímetro de mi virilidad.<br /><br />Siguiendo con el pensamiento, jalo tu pelo y te atraigo hacia mí, regodeándome con tus redondas tetas con la otra mano hasta hacerme enloquecer, hasta que nuestros cuerpos se unen a tal grado que exploto dentro de ti y me abandono a una pasión desenfrenada.<br /><br /><div>Y todo eso es sólo un aperitivo comparado con las noches en las que sólo pensaremos en devorarnos el uno al otro</div><br /><div><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1281" title="Link: https://servimg.com/view/19658791/1281"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 25 70623610" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/70623610.jpg" /></a><br /><br /><b>A Chávez López</b><br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" height="20" /><br />&nbsp;</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Complicidad de dos cuerpos</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41583/complicidad-de-dos-cuerpos</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 05:21:58 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41583@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ca/zcicnu5ee9z3.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/ca/zcicnu5ee9z3.png" /><br /><br /><div><strong>Complicidad de dos cuerpos<br /><br /></strong></div>No poda soportar tu cercanía. Me provocabas. Queriendo o sin querer te aproximabas tanto mis labios a los tuyos que yo saltaba cual tigre contra ellos para comerme la miel que desgranaba tu boca, como un panal exprimido por un apicultor.<br /><br />Me dejaste hacer. Sin pedírmelo, sabías lo que quería mientras me acercabas tus duros y redondos pechos, coronados por sus pezones que son fresas recién cortadas, pétalos de rosa, aromáticos y embriagadores, como el más dulce licor que embriaga mi deseo de amarte, de hacerte mía.<br /><br />No podía ni quería contener mi ansia de amarte. Succionaba tu pezones con mis labios hambriento, adicto, como un bebé se aferra a las mamas de su mamá.<br /><br />Me agarrabas tan fuertemente que sentía tus uñas en mi espalda como diez aguijones que desataban en mí más fuego.<br /><br />La sangre comenzaba a hervir en tus venas y en las mías al unísono, de tal forma que tus dientes apretaban con fuerza descompensada mis labios, haciéndome sentir dolor, entre los movimientos placenteros de tu pubis, subiendo y bajando, como un amortiguador de un coche cuando circula por un camino lleno de baches.<br /><br />El desenfreno llegó cuando te daba la vuelta y te penetraba, casi con violencia, por detrás como un potro salvaje, acariciando tu espalda, mientras tú apretabas fuertemente tu culo contra mi pelvis, como si me quisieras absorberme hacia dentro.<br /><br />Mi miembro viril apretaba y arañaba las paredes de tu vagina, como si quisiera estallarla haciendo la entrada más ancha, más a su medida, al tiempo que se lubricaba como un diluvio de fluidos que se desbordaba, a pesar de la presión que ejercía el bombeo de nuestros sexos vulcanizados.<br /><br />Tu interior quemándome el glande, haciéndome sentir tanto placer que no podía sujetar la avalancha que de líquido viscoso escapaba de mi masculinidad, que acogías con todos los sensores de tu anatomía, abiertos de par en par para recibir una cascada caliente que salía de mi fuente volcánica.<br /><br />Mientras pensabas que ya no quedaba más, mi boca bajaba hasta tus labios y mi lengua comenzaba a abanicar tu flor, que ya estaban tan abierta que parecía una rosa a punto de desojarse.<br /><br />Mi lengua seguía ahí, abajo, y tu cuerpo empezaba a convulsionarse como si fuera el de una loca intentado soltarse de las ligaduras. Te afianzabas a mi cuello, mordiendo mi espalda, arañándola como gata salvaje, maullando, gimiendo, mientras yo no cejaba en mi empeño de lamer tu raja, que ahora se asemejaba a una fuente que inundaba mi boca de una espuma envuelta en tu fluido salado, lo que hacia que no dominase la situación y te acompañase en tu escapada orgásmica, vertiéndome en tus piernas, y esparciéndome por la cama, sin dejar de trabajarme tu sexo, hasta que quedabas quieta, jadeante, y con la respiración entrecortada, como si hubieses hecho un esfuerzo tremendo. Después me decías: "gracias, Amor" .<br /><br />Y de nuevo empezabas con ternura a acariciarme las mejillas, y después te quedabas dormida y rendida, pero feliz y satisfecha.<br /><br /><div><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1276"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 25 Queman10" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/queman10.jpg" title="Image: https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/queman10.jpg" /></a><br /></div><div><br /><b>A Chávez López</b><br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" height="20" /><br /><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Club Gay de carretera</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41582/club-gay-de-carretera</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 04:36:28 +0000</pubDate>
        <category>Erótica</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41582@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/8i/w1jgm2fj4md6.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/8i/w1jgm2fj4md6.png" /><br /><br /><div><strong>Club Gay de carretera</strong></div>Las paredes eran horrorosas, pero guapos candelabros dorados adornaban lo ruin. Una negra lámpara en el techo iluminaba un salón con nueve sillones de armiño amarillo.<br /><br />Sobre un bracero de bronce, los rubíes enfurecidos parecían dientes de dragón. Se quemaban semillas de alucema e incienso. En una mesa, un jarrón chino. ¿Qué escena se dibujaba en él?: "un pescador pescaba un pez espada, que lo hería en el rostro; gotas carmesí en una camisa arremangada, y el mar se bamboleaba entre olas espumosa".<br /><br />En un jarrón, una hortensia rosa con pétalos secos. De las mesas caían manteles al suelo. En los sillones, sentados estaban los transexuales semidesnudos pero cubiertos de polvos de colores, rapados al cero en cabezas doradas, salvo en el antifaz que les cubría los ojos y que era de color azul.<br /><br />Estaba <b>Trini</b>, de grandes tetas y de lengua viperina. Conocía por su nombre los venenos, y su lengua era sucia como esos falos que ya había lamido. Sabía insultar. Se había defecado en la cara del último cliente porque no le había dado propina. Le mentó a la madre por los cuernos del padre, antes de lanzar al aire un hermoso gargajo. Se contoneaba cual serpiente y era la más endemoniada del grupo, como las cimas del Himalaya ¡Qué tetas tenía la tía!, capaces de amamantar a todo un ejército de legionarios sedientos de leche de teta. Y entre sus opulentos muslos, la cripta de su sexo depilado exigía un cohombro marino, eternamente erecto.<br /><br />Sobre un piano negro, dorada como poniente estaba <b>Lolita</b>, la madrileña, que en una de sus manos sostenía una copa de anís. La llamaban madrileña, pero había nacido en Cádiz. Jamás había visitado Madrid. Había denunciado a la policía a un tipo de 'Sendero Luminoso' que se había enamorado de ella en su visita a España. Llevaba el terrorista cheques por valor de cien millones de dólares, pero <b>Lolita </b>era puta por afición. Su cartilla del Banco jamás había estado en rojo. Rojos sus labios, los que ahora bebían anís. Cuando fornicaba era una hembra que cazaba, como un&nbsp; tigre-araña, la espalda del hombre, al que rodeaba con sus piernas. Era un escorpión mutante, y sus labios eran veneno. Había en sus ojos siete panteras rabiosas y su cuerpo era de ángel. ¿Cuántas vergas había bebido ya esa noche? Ninguna aún, por eso, anís en su boca, porque sus labios estaban secos, y cabreada ella, porque aún no había degustado el sabor de un macho.<br /><br />Sonaba en el reloj las tres de la madrugada, y un cisne blanco sobre las azoteas vomitaba su luz, enormemente ebrio. <b>Frasca</b> se miraba en un espejo. Hoy había cocinado un conejo. Ella misma se ocupó de matarlo y desollarlo. ¡Qué soberbia era la tía! Rapada al cero parecía un marine norteamericano, y lo era, porque era hombre, pero su culo ya había recibido el falo de cientos de tíos. En realidad se llamaba Pepe, y era de Jerez. Con doce años, ya había mamado su primer pene. ¿Era gato o gata? Gata, pero sufrió horrores en su circuncisión, que se hallaba como un pájaro al que le mutilan la verga con unas tijeras. No tenía tetas, pero su culo había recibido más semen que los que contienen el banco de espermas. ¡Qué buen maromo podía ser si no fuera puto! Coleccionaba mariposas. Y nunca bebía vino porque vomitaba. Era mujer en la cama, sedienta de deseo, esclava absoluta. En su pecho tatuado había una cruz. Y sólo "lo hacía" por dinero. Belleza endeble que si tuviera navaja sería felina.<br /><br /><b>Lis</b> leía una revista del corazón. En su portada, una Infanta de España proclamaba su divorcio. Tenía unos zarcillos de oro puro en orejas. Repito que todos estos ángeles estaban rapados y dorados. El polvo de oro los hacía exóticos, como pájaros semi demonios.<br /><b><br />Lis </b>era pequeñaja y traviesa, escondía una libélula en su pecho, y sus tetas, que llenas de miel de higuera estaban, conocían el significado del pellizco. Terminaba de estar con uno y había triunfado. ¡Qué succión tan placentera le hizo por cincuenta pavos! El tipo era gordo, peludo y con unos mostachos mexicanos y un andar patoso. Se empeñaba en decir: ¡manita, manita, manita!, mientras <b>Lis</b> le succionaba el pene. Pero no había sido generoso con ella. Sólo había pagado el servicio, pero no le había dado propina y <b>Lis</b> trinaba. Por eso le daba una patada al gato. Leía que la Infanta Elena estaba ya harta de su marido pero ahora era feliz. También <b>Lis</b> quisiera degollar a algunos tíos y cortarles el pescuezo, como a gallinas.<br /><br /><b>Pitu</b> era su primera noche y temblaba. En sus labios había una amapola virgen, y sus dientes no conocían el quid de la mordedura. ¿Quién te poseerá esta noche por vez primera? Juan te robó el virgo y Pepe y Jorge y Federico y Carlos y Adolfo y Felipe y Ramón y Rodrigo, y Pedro, y Enrique…, pero nunca follaste por dinero. Tus tetas son hermosas, como peras inmensas, y hay en tu pubis un olor a romero y salvia. Es tu pureza como la de la azucena mustia; y en tus ojos, la noche y la luna destilan su fría incógnita.<br /><br /><div>Sólo un cuadro de un autor anónimo era a esas altas horas de la madrugada el único testigo directo del perfecto crimen que cada cuarto escondía.<br /><br /><a rel="nofollow" href="https://servimg.com/view/19658791/1310"><img alt="LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 26 8811" src="https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/8811.jpg" title="Image: https://i.servimg.com/u/f36/19/65/87/91/8811.jpg" /></a><br /><br /><b>A Chávez López</b><br />Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" height="20" /><br /><br /></div>]]>
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        <title>El personaje que apestaba</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41581/el-personaje-que-apestaba</link>
        <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 02:46:29 +0000</pubDate>
        <category>Narrativa</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<br /><p><b>El personaje que apestaba</b></p>

<p>Un famoso y exitoso escritor inventó un personaje
para un cuento de un terror abominable, pero no imaginó el alcance que podía
llegar a tener su personaje.</p>

<p>Cuando decidió integrarlo en su cuento, los otros personajes lo amenazaron con
abandonar el cuento si lo incluía, porque aunque era guapo y apuesto, apestaba más que un perro muerto.&nbsp;</p><p>Entonces,
el escritor reescribió el argumento sin él, para que la obra saliese al
público y pensando en darle otra oportunidad más adelante.</p>

<p>Pero siempre que intentaba incluirlo en un cuento, los otros actores lo vetaban con amenazas,
y por el mismo motivo de siempre, que era un guarro integral. Por consiguiente, tanto el
escritor como su obra empezaron a frustrase.</p>

<p>Tras reiterados fracasos, el escritor modificó a su personaje pestoso y le dijo, muy en
serio, que se duchase a menudo y que se cambiase de ropa. Y lo obligó a usar un
perfume y un desodorante. Le pidió que se afeitase y se peinase y que se lavase
los dientes después de cada comida. Le compró ropa nueva a la moda y lo llevó a una
peluquería de caballeros para que lo estilizasen&nbsp;.</p>

<p>Fue entonces cuando el escritor, al que me refiero,&nbsp;<i>Oscar</i> <i>Wilde,</i> se atrevió, por fin,
a dar al personaje el papel protagonista de <i>Dorian</i> <i>Grey</i> en su
más exitosa novela: “El retrato de Dorian Grey”, conocida mundialmente.</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/g3/4gmepc2pnutb.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/g3/4gmepc2pnutb.jpg" /><br /></p>

<div><b>A Chávez López<br /></b>Sevilla jul 2026<br /><br />&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" /><br />&nbsp;</div>

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