<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <channel>
        <title>Publica aquí tu relato — Foro de Literatura</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/</link>
        <pubDate>Mon, 03 Aug 2026 04:28:01 +0000</pubDate>
        <language>es</language>
            <description>Publica aquí tu relato — Foro de Literatura</description>
    <atom:link href="https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/categories/publica-aqui-tu-relato/feed.rss" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
        <title>Asistencia Sanitaria -carta a un desconocido-</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41426/asistencia-sanitaria-carta-a-un-desconocido</link>
        <pubDate>Thu, 07 May 2026 13:46:00 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Andreasoler</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41426@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Antes de ti, solía quedarme sentada en el vagón hasta que la línea daba la vuelta. Una mañana, cuando una mujer me tocó el hombro para avisarme, le dije que me había pasado mi parada y volví a dislocar la mirada. Los días siguientes buscaba nerviosa esos mismos ojos con pudor. Sabría que miento si volviese a encontrarme allí sentada. Quizá me confundiría con un espectro que solo ella podía ver.</p><p>Ese lunes escuché de casualidad:&nbsp;<em>“Circulación interrumpida entre las estaciones de Plaza de España y Batán, en ambos sentidos, por asistencia sanitaria. Se prevé un tiempo de solución de más de una hora, disculpen las molestias.”</em></p><p>Corrí con una prisa que no era mía. Llegué con la respiración entrecortada y la culpa de un voyeur. No puedo explicar la esperanza que me invadió. Había mucha gente a tu alrededor y el metro permanecía parado con solo unos vagones asomando fuera del túnel. Quedaba alguien en el asiento del conductor. Imposible ver dónde terminaba esa mirada. No estaba allí aunque su cuerpo pesara. Tú tampoco estabas, y me pregunté cómo podías haberte ido tan rápido, adónde te habían llevado. Tus entrañas te habían abandonado y seguían en los raíles. El cubo de agua sonaba al golpearlos. Una cadena de personas: llena, pasa, vacía.</p><p>Me maldije por envidiarte.</p><p>Nunca había experimentado el silencio en una estación llena. Tantas manos alrededor de la escena. La mitad de caras, con una expresión que no había visto desde que en el colegio pasaba algo malo, malo de verdad, que se delataba por las comisuras de los labios de los adultos, más marcadas y desinfladas. Con guantes blancos de látex, repitiendo un movimiento que recordaba al de las señoras de pueblo refrescando el patio en verano; quien te limpiaba lo hacía con cierta soltura. Intentaba no mirarte. Aunque tú ya no estuvieses allí, sí lo estaba tu sangre parda. Se quedó como un charco que apenas llamaba la atención en el negror del suelo. A ella solo se le veían los brazos y la cabeza por encima del bordillo. Allí abajo no tenía cómplices.</p><p>En un instante me golpeó mi propia insolencia. No sé si saltaste o caíste. Escribo como si la decisión hubiera sido tuya porque necesito creer que lo fue. Luego recordé qué día era. El primer lunes de marzo. ¿Podría la ausencia de comienzo haberte salvado la vida?</p><p>Se prevé que el tiempo de solución sea de más de una hora.</p><p>La de la sangre y las vísceras. Solución jabonosa. Disculpen el olor a metal y lejía. Disculpen la desconsideración.</p><p>Te busqué con palabras distintas. No había rastro de ti: ni muerto ni vivo. Ni una sola prueba. Una migaja de ser. Nada. Lo hice a diario durante varias semanas. Sigo acordándome cuando paso por allí, pero ya no busco.</p><p>El mismo día en que perdí la esperanza de saberte, decidí escribirte.</p><p>Escribí que alguien miraba a través, sentado en el asiento del conductor. Mentí. La cabina estaba vacía cuando llegué. Después, sí, un operario recorrió la vía despacio, con un cuidado de lo más ilógico. Me pregunté si seguías en los bajos de ese tren, si fue un golpe o te arrolló, si cabía la posibilidad de que hubieras sobrevivido sin toda esa sangre. Si ese hombre que procesionaba era el mismo que te mató. ¿Dónde estaría él mientras yo miraba el cubo vaciarse? Si habrá vuelto a conducir por la misma línea o si pidió cambio de ruta. Y si eso sirvió para dejar de verte.</p><p>Lo busqué como te busqué a ti. Y a diferencia de ti, aunque no a él, encontré a otros. No se olvida tan fácil la complicidad de una muerte.</p><p>El recuerdo no entiende de voluntad, de sin quereres. Es la última persona que te miró, la última en ver tu cara decidida, o quizá unos ojos cerrados con fuerza esperando el impacto. Siendo justos, tú le pusiste en esa situación. Te culpo. Te entiendo. Quizá lo que lo hace posible es no registrar el acto como incompatible con la vida. Saltar un escalón, engañar al cerebro con una altura irrisoria. Puede que fuese la última vez que pediste ayuda. Y quizá, de soslayo, también miraste.</p><p>Uno de ellos presenció ocho muertes como la tuya a lo largo de su carrera. Estuvo a punto de matarse él. No lo hizo al recordar la imagen de su hija, pero no volvió a coger un tren.</p><p>¿Cuál será el último tren que se lleve la última lasca que queda de ti?</p><p>Vuelve el pensamiento de estar rellenando huecos de lo que vi con lo que a mi cabeza le resulta familiar.</p><p>Me niego a aceptar que pudieras parar un tren, astillar la vida de quien lo conduce, ensuciar a quien te limpia, todo eso sin que una sola línea atestigüe que has estado aquí. Que has estado en esa vía esperando,</p><p>como tantos y tantas.</p><p>Hoy vuelve a ser lunes y ya no huele a lejía. Ni entornando los ojos se aprecia la mancha que dejaste. La gente espera con la mirada en la pantalla en el último lugar en el que esperaste. Me sigo preguntando dónde estás, aunque ya haya rellenado los huecos sin querer, queriendo. Un homenaje egoísta es el único que cabe en el silencio. He pensado en llevar flores a esa altura del andén, que se sepa que es una tumba. Pero la resignación me ha reconcomido como a todos los demás. Esa prisa que dije que no era mía.</p><p>Era mía.</p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>REQUIEM DESDE ESTE LADO DE LA BOTELLA  Ilustración y prosa de O. Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41043/requiem-desde-este-lado-de-la-botella-ilustracion-y-prosa-de-o-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 25 Jul 2025 03:54:08 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41043@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><a rel="nofollow"></a><br /></p>

<p>…Como si la vida
permitiera bailar el mismo vals en dos ocasiones idénticas. Como si mañana
pudiera volver a ser hoy a nue...</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>CLICK AQUÍ👇👇</p>



<p><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2021/08/requiem-desde-este-lado-de-la-botella.html"><b>https://omejiaartist.blogspot.com/2021/08/requiem-desde-este-lado-de-la-botella.html<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/1s/u58yv0l8eadj.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/1s/u58yv0l8eadj.jpg" /></b></a><b></b></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Buceando (entre mis pensamientos)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41010/buceando-entre-mis-pensamientos</link>
        <pubDate>Fri, 04 Jul 2025 18:30:11 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>unamas_entretantos</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41010@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>~Te hundes en un vaso de agua.</p><p>Es interesante esa frase porque ¿Como te vas a hundir en un vaso de agua? La gente la llama&nbsp;expresión, yo me la tomo un poco mas&nbsp;&nbsp;que solo una expresión. Mas bien, es el resumen de mi vida.</p><p>Aveces me avergüenzo y pienso "Con tanto oxígeno que hay y yo me hundo en un vaso de agua, ni siquiera en el mar, un lago, o un rio; No, un vaso de agua." pero es aterrador porque en ese momento se siente como una ola inmensa que viene a ahogarme.</p><p>Me da miedo decir lo profundo que veo el vaso, las dimensiones que puede llegar a tener y la tensión que siento al sumergirme en él y que al contarlo me miren como diciendo "es solo un vaso de agua". Aveces me siento idiota por dejarme hundir en algo así, desearía ser ese tipo de persona que simplemente respira y no deja que nada le sobrepase, desearía no sobrepensar el hecho de sobrepasarme y desearía no ahogarme incluso cuando respiro algo de aire; Pero supongo que soy así, no puedo evitar hundirme, solo puedo gestionar el no ahogarme, así&nbsp;&nbsp;que buceo cada dia mejor para no estancarme y de vez en cuando poder sacar la cabeza de ese vaso que me parece tan grande.</p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El siguiente Piso (morir)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40869/el-siguiente-piso-morir</link>
        <pubDate>Mon, 14 Apr 2025 10:16:40 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>unamas_entretantos</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40869@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>¿Qué hay después de la muerte?&nbsp;</p><p>Nadie lo sabe.</p><p>És algo repetitivo y constante en mi pensamiento, el porque morimos, porque así, ahí, porque en ese momento, pero la verdad és ¿Quién lo sabe?&nbsp;</p><p>Yo, sin dudarlo no lo sé y por mucho que quiera no lo puedo saber. Sempre queremos saber que nos pasará al morir, donde se irá mi alma y quien seré, que pasará con mis recuerdos y <b></b>mis desgracias, todo lo que ayer me preocupaba, ya no importará, estaré muerta.</p><p>No sé que me espera después de la muerte pero lo que sí sé es que hay de la vida después de una muerte; Nadie nos preparará para una perdida, todos dicen que son cosas que pasan pero esa cosa no es un simple hecho, es una persona, alguien que ha estado ahí, que me ha visto crecer y madurar, que se ha alegrado por mis logros y preocupado por mis desgracias y de repente un día ya no está. Van pasando los días, las semanas, los meses y lo años y cuanto más tiempo pasa mas te va preocupando el ya no recordar su voz, su risa, las muecas que hacía, las cosas que decía y los momentos que compartíais, sientes que todo eso se va desvaneciendo y que no es una simple perdida, no es una pelea o un distanciamiento, es la muerte. És el hecho que aun queriendo no podrás volver a ver , a sentir o a escuchar como antes a esa persona y ahí es cuando te das cuenta de que morir no va sobre uno mismo, morir es el legado y la esencia que dejas a los demás sobre ti, los recuerdos y todo lo que has vivido con ellos que les quedará grabado en la memoria hasta que vaya desapareciendo .</p><p>Por eso quiero saber que hay más allá de la muerte, quiero saber que pasará cuando llegue a ese punto, porque la vida tras tu propia muerte ya no es tu muerte, es su perdida, pero "el cielo" tras la muerte es el siguiente piso el cual todavía no he recorrido y espero con intriga.</p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>LA DECISIÓN DE PEDRO Y LUCAS</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40874/la-decision-de-pedro-y-lucas</link>
        <pubDate>Mon, 14 Apr 2025 18:17:17 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Prado_Primitivo</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40874@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div>La Decisión de Pedro y Lucas.<br />Prado Primitivo.</div><div><br /></div><div>Cuando apenas empieza la primavera, igual que al resto del país, le llega el calor al estado. Justo cuando el solazo está en lo alto del cenit ─en la hora sin sombra, concluyendo con la tortura─ suena el timbre de alguna secundaria. El sonido deja salir la estampida de estudiantes ─ya más pubertos que chiquillos─, y entre todos ellos están esos dos, platicando mientras esperan a que pasen por ellos.&nbsp;</div><div><br /></div><div>—¿Ta’ bien loco el clima, no? Desde el medio día hasta que se apaga el sol, hay un calorón, y en la noche, sin el sol, está el fríazo.</div><div>—¿Eda que sí? Recién vi en TikTok que las estaciones ya no están fijas. Según eso, ahora están revueltas por el cambio climático ese.</div><div><br /></div><div>Y así empezaron a cotorrear, como siempre. Decían quien sabe que para quién sabe qué cosa. Sin embargo, esa vez, algo sonaba distinto. La charla perdia su mustio ánimo, y sus rostros mostraban el morbo. Como si, en secreto ─tal vez por miedo, quizá por pena─ hubieran acordado algo. Lo que importa es que ese día la plática no era tan trivial. La decisión que habían tomado les zumbaba en la maceta: era emocionante y curiosa por lo inusual. Las inusuales sensaciones los zarandeaba por dentro sin que entendieran del todo por qué. &nbsp;</div><div><br /></div><div>¬─Entonces así quedo: hay que guardar por lo menos diez pesos hasta el viernes ─dijo Pedro.</div><div>─Arre. Si quieres primero deja le preguntó a aquel vato, pa´ ver si se arma. A ver si nos hace el paro ¿va?</div><div>─Simón, yo digo que sí. Igual nomas van a ser cincuenta pesos.&nbsp;</div><div>─Si ¿verdad? Entonces ahí te aviso qué onda. Animo pues, nos vemos mañana.&nbsp;</div><div>─Simón, simón. Nos vemos mañana. Pero llegas temprano ¿he?</div><div>&nbsp;&nbsp;</div><div>Como no se detiene el tiempo, para el miércoles, sin haber hecho nada más que ahorrar como dijeron, la decisión comenzaba a pesar distinto en ellos. A Pedro lo sofocaba una ansiedad que ni entendía, y sentía el peso de algo que no sabía cómo soltar. Lucas, en cambio, parecía tranquilo y despreocupado. Nada le apuraba parecía inalterable la ligereza de su postura. Respondía siempre a las paranoicas preguntas de Pedro con la misma vaguedad:&nbsp;</div><div><br /></div><div>─No te preocupes por eso. Mírame a mí, ira, ando como si nada.&nbsp;</div><div>─Pero… ¿y que haremos si nos descubren? ─preguntó Pedro.</div><div>─Cálmate ya. Ni van a saber. Nadie nos va a ver.</div><div><br /></div><div>Entre la paranoia de uno y la vaguedad del otro, llegó el tan lejano viernes. En cuanto salieron de clases, se vieron en la entrada principal donde acordaron lo que harían y pa´ donde irían:</div><div><br /></div><div>─ ¿Qué hay, pai? ¿Como andas? ─ dijo Lucas.</div><div>─Todo chido ¿Y tú? ¿Qué te dijo aquel vato, si se va a poder o ne´?</div><div>─ Bien, igual. Ah, de veras, se me olvido decirte: ayer me mandó mensaje y me dijo que no podía ahora, pero me paso la ubi. Dice que no hay pedo. Nomás llegamos, preguntamos y fuga. ¿Vamos o qué?</div><div>─Iih, no sé… ¿sí es seguro? ¿Hasta dónde tenemos que ir o qué?</div><div>─Si, si, segurísimo. Es una casilla, no está lejos. Son como quince minutos desde aquí.&nbsp;</div><div>─Pero vamos rápido, no quiero que nos asalten o algo.&nbsp;</div><div>─jajaja ¿cómo crees? Aquel vato seguido va y no le ha pasado nada.</div><div>─Amos pues…pero oye ¿y no olerá mucho? Digo pa´que no se note lo que llevamos.</div><div>─Nah, tranqui. Mientras no nos pongamos nerviosos, todo bien. Nadie va a decir nada.</div><div><br /></div><div>Finalmente se animaron y fueron pa´ allá, al lugar ese. Quince minutos a pie, arrastrando los pasos como si trajeran el sol en la espalda. Sentían que, con cada paso, el suelo los empujaba pa´ delante como si no hubiera de otra. Pasaron por un jardín, otra escuela, un Oxxo, y como tres colonias más, casi hasta el otro lado de la ciudad, que por suerte no era tan grande.&nbsp;</div><div><br /></div><div>Según las instrucciones de aquel sin nombre, entraron a la colonia y caminaron hasta la calle que también les había dicho aquel. Por reflejo, Pedro se aferro apretado a la mochila como si llevara ahí su ser, aunque solo fueran sus libretas con garabatos.&nbsp;</div><div><br /></div><div>─ ¿Es aquí? ─ preguntó Pedro, azorrillado por el lugar.&nbsp;</div><div>─Ta´ medio ojete, ¿edá? Pero si, según es por aquí.&nbsp;</div><div><br /></div><div>Y vaya suerte la de esos dos, porque esa, efectivamente, era la calle y el lugar. Faltaban pocos metros. Hasta podían ver el nombre en el letrero desgastado de la esquina. Para este punto, la mente de ambos era una mezcolanza de emociones: miedo, entusiasmo, desconfianza y curiosidad, todo junto. Pero según ellos, sí completaban la “misión”, serían los más valientes, los más afortunados. Aunque no alcanzaban a ver más allá de eso.</div><div>&nbsp;</div><div>─ ¿Te dije o no? ¿Viste cómo sí pudimos llegar? ─ dijo Lucas, con las ínfulas que su juventud le permitía.</div><div>─Igual hay que apurarnos. ¿En esa esquina damos vuelta, edá Lucas?&nbsp;</div><div><br /></div><div>Y sin decir más, dieron vuelta pa´ allá.</div><div>En segundos todo se volvió aparente, el calor del sol, su luz, el aire, y también el andar de ambos, aunque de estas cosas uno ni cuenta se da. Entonces justo cuando sus pies terminaron de girar la esquina, el sonido que acompañaba sus pisadas al caminar se hizo fuerte, seco y diferente:</div><div>bang, bum, bang, bum, bang.&nbsp;</div><div><br /></div><div>Uno o dos días después, en alguna secundaria del país, cuando el timbre volvió a soltar la embestida de alumnos, de entre todos ellos, como una falla o déjá vu, destacaba una plática que, una vez más, dejaba de sonar trivial. Charlaban sobre quien sabe qué para quien sabe qué. Ojalá que a estos dos no los aseche la entropía, el destino, dios o lo que sea.&nbsp;</div><div>Acá, aparentemente, no pasada nada. Nadie dice nada&nbsp;</div><div><br /></div><div>Lo que paso fue confuso, incluso para mí.</div><div>Y no porque lo haya visto, sino porque a nadie parece importarle.</div><div>Dizque, pa´ no mezclarse con “alimañas”, mejor se sordean.</div><div>Aunque, curiosamente, son los sordos los que más hablan por acá. &nbsp;&nbsp;</div><div>¿Quién será el culpable?&nbsp;</div><div>¿Aquel, este o los otros? ¿Nadie?&nbsp;</div><div><br />Fuimos todos.&nbsp;</div><div>Es decir, por cómo están dispuestas las cosas:&nbsp;</div><div>Parece que a nadie le importa el ordenamiento del nuevo mundo en social.&nbsp;</div><div><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Los Faltones</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40843/los-faltones</link>
        <pubDate>Sun, 23 Mar 2025 04:48:34 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>MiyamotoDZF</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40843@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div>Una de las cosas que marcan al barrio Olaya Herrera fue la crueldad que hubo, hay y habrá con las personas que habitan ahí.&nbsp;</div><div>Asesinatos, envidia y odio habita ahí. Los habitantes se cansan del ciclo de crueldad que habita ahí pero simplemente terminan incorporándose a ese ciclo.&nbsp;</div><div>Hubo un tiempo donde en las mugrosas y sucias calles de este barrio habitaban dos niños huérfanos. Pensaba la gentuza que nacieron en la calle. Ellos por el día se la pasaban jodiendo a todo transeúnte que veían por ahí y por las noches pedían monedas hasta que la tierra se tragara a las personas.&nbsp;</div><div>La noche, para ellos, significaba un matar o morir. Les tocó crecer en un ambiente donde debes mirar constantemente a tus espaldas para no ser apuñalado.</div><div>La vida los trató mal como el barrio donde vivían, así que ellos se desquitaban con los habitantes del barrio haciendo travesuras muy pesadas ganándose con eso el apodo de "los faltones"</div><div>Un día, la gente, ya aburrida, idearon entre todos terminar con ellos de una vez por toda.&nbsp;</div><div>Llegada la noche, la tierra se tragó a la gente, menos a los habitantes del barrio, los cuáles esperaban la aparición de los precavidos faltones. Ellos vieron que algo no cuadraba, sentía que los veían, se sentían rodeados; el diablo los estaba acechando.&nbsp;</div><div>Dentro del plan de los olayeros estaba tener un chivo expiatorio y el elegido fue un habitante de calle el cuál se vendió por miseros cincuenta mil pesos para comprar vicios y pagar deudas pendientes.&nbsp;</div><div>El hombre acechó a los niños durante mucho tiempo hasta que ellos entraron a un callejón sin salida. Todos veían, parecía un espectáculo romano, dónde nomás esperaban las primeras gotas de sangre para empezar a gritar con euforia que habían acabado con una de tantas plagas.&nbsp;</div><div>Dentro del callejón, los niños se asustaron al ver al indigente con un machete; sabían que se les venía por eso empezaron a gritar y a tocar las puertas de los vecinos para que los ayudaran. Todos se hicieron los oídos sordos. Aceptando su destino empezaron a putear a los vecinos que solo los veían, trabajando tras bambalinas para que ellos murieran. El primer machetazo lo sintió el más pequeño de ellos que, sin poder reaccionar, lo recibió en el cuello dejándole una herida profunda. Rápidamente, el indigente agarró al otro del brazo y se lo cortó de dos machetazos. El resto es historia…</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>A mi amigo, que se fue</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40755/a-mi-amigo-que-se-fue</link>
        <pubDate>Wed, 05 Feb 2025 10:15:01 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>edulcorante</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40755@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Pues, sí, amigos, ain sigo escribiendo, eso sí, cuando las enfermedades y los palosque me da la vida me dejan.<br />Hoy os dejaré un poema que le escribí a un amigo que ha muerto.<br />A MI AMIGO, QUE SE FUE<br /><p>Frases cortas,</p><p>Entrelazadas por puntos,</p><p>Que son silencios;</p><p>Tan expresivos son,</p><p>Que compiten con los verbos.</p><p>De fondo siempre el teclado,</p><p>Tocando solo,</p><p>Algunas veces borracho,</p><p>Otras, las que menos, sereno,</p><p>El piano de mi amigo,</p><p>Que siempre suena en silencio.</p><p>Y, tendido entre sus patas,</p><p>Ojos cerrados y quieto,</p><p>Siempre su amigo, perro;</p><p>Nunca supe si estaba,</p><p>Oyendo el piano, o durmiendo.</p><p>Sobre la mesa llena,</p><p>De vasos vacíos y viejos,</p><p>Papeles sin orden alguno,</p><p>Siempre en blanco sobre negro,</p><p>Un cenicero lleno,</p><p>De ceniza y de recuerdos.</p><p>Y, en el suelo,</p><p>¡Tantos puntos de escritos que nunca fueron,</p><p>Que forman la alfombra que pisan,</p><p>Sus pies cansados y lentos.</p><p>Luz mortecina ilumina,</p><p>Este cuadro que me he hecho,</p><p>De la habitación de un amigo,</p><p>Que se fue y ya no ha vuelto.</p><p>Lo busqué entre las farolas,</p><p>En el bar y, hasta en el puerto,</p><p>Pero él ya no está aquí,</p><p>Se fue como solía escribir,</p><p>Sencillamente, en silencio.</p><p>He perdido un gran amigo,</p><p>¡Le echo tanto de menos!</p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Busco Feedback: Entre Besos y Dudas</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40602/busco-feedback-entre-besos-y-dudas</link>
        <pubDate>Fri, 15 Nov 2024 00:56:07 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>ppianaa</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40602@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Hola! Soy nueva en este foro. Hace poco terminé de escribir mi novela "Entre besos y dudas" y busco feedback real y sincero. Hasta ahora solo la han leído dos amigos diciendo que es "buena", pero busco algo mas descriptivo, quiero saber realmente si es bueno. No es muy larga y es fácil de leer. Actualmente está publicada en Wattpad, les dejo el link:&nbsp;<i><a href="https://www.wattpad.com/story/329553750-entre-besos-y-dudas-2024-terminada" rel="nofollow">https://www.wattpad.com/story/329553750-entre-besos-y-dudas-2024-terminada</a></i><br /><br />Les dejo la premisa: Emilia siempre ha contado con sus amigos para todo. Entre ellos está Manu, su leal compañero de años, que secretamente ha estado enamorado de ella. Aunque Emilia nunca lo vio de esa manera, un reencuentro despierta su curiosidad y la lleva a considerar una relación con él.<div><br /></div><div>Pero justo cuando comienza a explorar estos nuevos sentimientos, un desliz con Joaquín, otro de sus amigos cercanos, desata una pasión intensa que no puede ignorar. Atrapada entre la estabilidad y el cariño de Manu y la intensidad emocional de Joaquín, Emilia se encuentra en un conflicto interno que la obliga a tomar decisiones difíciles.</div><div><br /></div><div>Mientras trata de descubrir qué es lo que realmente quiere, sus decisiones empiezan a afectar la dinámica del grupo de amigos. ¿Podrá Emilia seguir su corazón sin perder a quienes más le importan? ¿Y a quién elegirá cuando llegue el momento de decidir?<br /><br />Si a alguno le interesa el PDF escríbanme a mi Instagram: <i><a href="https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/profile/_ppianaa_" rel="nofollow">@_ppianaa_</a></i> y se los paso. Desde ya, muchísimas gracias!</div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>18 cuentos para turbarse menos</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40609/18-cuentos-para-turbarse-menos</link>
        <pubDate>Sun, 17 Nov 2024 09:23:22 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>AbrahamOmonte</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40609@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Lectura de
pago (U$D 0,99). Como
su nombre lo indica, son 18 cuentos con diversos temas, nada profano. Enlace: <a rel="nofollow" href="https://books2read.com/u/bMq9Kk" title="Link: https://books2read.com/u/bMq9Kk">https://books2read.com/u/bMq9Kk</a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Despertar</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40608/despertar</link>
        <pubDate>Sun, 17 Nov 2024 09:22:56 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>AbrahamOmonte</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40608@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Novela corta de
pago (U$D 0,99), de
tipo +18, no apta para lectores sensibles, que analiza las causas de un
asesinato perpetrado por una horda enfurecida, dejando como víctima a una
adolescente traumatizada, que pelea en solitario para no dejar morir por
segunda vez a su obsesión secreta. Enlace: <a rel="nofollow" href="https://books2read.com/u/4DkM2D" title="Link: https://books2read.com/u/4DkM2D">https://books2read.com/u/4DkM2D</a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Mi demonio escarlata</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40607/mi-demonio-escarlata</link>
        <pubDate>Sun, 17 Nov 2024 09:19:38 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>AbrahamOmonte</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40607@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Novela corta de pago (U$D 0,99), de tipo +18, no apta para
lectores sensibles, cuyo personaje central, el narrador, divaga entre sus
recuerdos y el presente, en un escenario propicio para hacerlo, reflexionando
sobre sus múltiples metidas de pata, y el mejor momento para rememorarlas.
Enlace: <a rel="nofollow" href="https://books2read.com/u/3LB7xe">https://books2read.com/u/3LB7xe</a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Tres padrenuestros y un Ave María</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40606/tres-padrenuestros-y-un-ave-maria</link>
        <pubDate>Sun, 17 Nov 2024 09:19:17 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>AbrahamOmonte</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40606@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Novela corta de pago (U$D 0,99), donde se revelan los conflictos internos de un
hombre adulto, y sus padecimientos adolescentes con una mujer mayor. Enlace: <a rel="nofollow" href="https://books2read.com/u/bayKZ6" title="Link: https://books2read.com/u/bayKZ6">https://books2read.com/u/bayKZ6</a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Un mejor argumento para morir</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40605/un-mejor-argumento-para-morir</link>
        <pubDate>Sun, 17 Nov 2024 09:18:44 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>AbrahamOmonte</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40605@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Novela corta de pago (U$D 0,99), con contenido
dramático-policial, y con un toque de política, ambientada en la primera década
del presente siglo, sin especificar ciudad ni país, aunque con alusiones a
lugares de relevancia para la literatura latinoamericana, así como a personajes
y situaciones de los diferentes países de este lado del mundo. Enlace: <a rel="nofollow" href="https://books2read.com/u/4j7kKl">https://books2read.com/u/4j7kKl</a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Naturphilosophie.</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40570/naturphilosophie</link>
        <pubDate>Tue, 15 Oct 2024 00:03:24 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>washingmachine</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40570@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>La puerta estaba completamente abierta cuando entraste, pero no había nadie. La tenue luz parpadeante del techo iluminaba estantes de madera oscura que se retorcían en formas caprichosas. A tu alrededor, viejas botellas con líquidos brillantes, muñecos desfigurados, figuras humanas en poses contorsionadas, criaturas embalsamadas, velas que derramaban cera negra, instrumentos quirúrgicos antiguos y herramientas de tortura oxidadas llenaban el lugar. El dueño de la tienda, un hombre de aspecto sombrío, tenía los ojos notoriamente distantes y vidriosos, como si estuvieran enfocados en un punto más allá del horizonte. Su mirada, ausente de cualquier expresión, permanecía fija en una dirección indefinida, como si estuviera atrapado en sus propios pensamientos o recuerdos lejanos. Al acercarte, notaste que sus pupilas no reaccionaban a los cambios a su alrededor, permaneciendo perdidas en una contemplación interna. Lentamente, el hombre se rascaba la barba con movimientos mecánicos, como si fuera una acción rutinaria. La barba, larga y descuidada, mostraba rastros de canas entre los cabellos desordenados. Sus dedos, marcados por el paso del tiempo, recorrían su barba en un gesto que parecía tener un propósito más profundo, como si fuera algo más que una simple picazón.</p><p>Te acercas con inquietud y le dices que "no puede seguir así", que "tu mujer ya no parece desearte" y que crees que "se ha enredado con algún criminal que la ha embaucado," y que "no soportarás que todo se pierda como tropas en el río Estigia". El hombre no responde, demasiado ocupado rascándose la barba. Tu frustración crece, y comienzas a moverte frenéticamente, tirándote del pelo en un intento desesperado de liberar la tensión. Te agachas y levantas de golpe, buscando alguna forma de aliviar la angustia que te consume. Gritos extraños brotan de tus labios, y tus ojos, desbordados de ansiedad, buscan desesperadamente alguna señal de ayuda más allá de la ventana. Finalmente, golpeas el mostrador de la tienda con fuerza, intentando llamar la atención del impasible dueño, cuya expresión inmutable solo aumenta tu desesperación. Exiges que haga algo, que "todo es su culpa," que "nunca debiste haberle escuchado," que el amor de tu mujer era "suficiente tal como estaba." La voz del dueño murmura algo sobre los riesgos que asumiste, pero su mirada sigue perdida en el horizonte, ajena a tu creciente desesperación.</p><p>La impotencia te embriaga y, sin poder contenerte, caes al suelo devastado. Lloras con desesperación, golpeándote la cabeza y el rostro, como si así pudieras liberar la angustia acumulada. En medio de tu agitación, pierdes el control y te orinas encima. Usas los pañuelos de tu chaqueta para limpiarte, pero la vergüenza y la humillación no desaparecen. Buscas consuelo abrazando al dueño de la tienda, pero su indiferencia solo profundiza tu desolación. La frustración alcanza su punto álgido, y comienzas a desatarte, arrojando objetos por la tienda en un frenesí desesperado. En un acto impulsivo, incluso lames el cristal del mostrador. Luego, decidido a buscar alguna forma de redención, robas el dinero de la caja y te marchas bajo la lluvia implacable. El agua atraviesa tu abrigo largo, empapándote sin misericordia. Las luces de la ciudad brillan en el pavimento mojado, creando reflejos que danzan en la superficie del agua. Los colores de los letreros parpadean como destellos efímeros en la oscuridad, pero su brillo parece fuera de tu alcance.</p><p>Observas a las mujeres que pasan a tu lado, con figuras elegantes y sonrisas alegres, pero te sientes completamente ajeno a la posibilidad de captar su interés. Intentas buscar un adjetivo que te defina, pero todos te parecen incorrectos, vacíos, angustiosos. ¿Insecto? ¿Larva? ¿Subhumano? Sabes que esos términos te describen, pero han perdido su significado. Llegas a tu antiguo y gris apartamento, y las escaleras crujen bajo tu peso, como si cada paso resonara con la carga de los pecados que arrastras. La pintura desconchada de las paredes se desvanece en sombras, y la tenue luz de las lámparas parpadeantes apenas disipa la oscuridad del pasillo. El olor a humedad y abandono impregna el aire. Las llaves tiemblan en tus manos desgastadas mientras intentas abrir la puerta. Cada clic del mecanismo parece un suspiro resignado, simbolizando la fragilidad de tu existencia. La puerta se abre con un gemido, como si el edificio mismo lamentara tu regreso.</p><p>Al entrar, una ráfaga de aire frío te recibe, acentuando la sensación de abandono que reina en cada rincón. Muebles desgastados y cortinas descoloridas cuelgan como suspiros olvidados. La lámpara del salón parpadea, y una voz distante, apenas perceptible, resuena en el silencio. En el centro del salón, una maceta con lavandas iluminada por la luz de la luna. Y allí, tu amada, convertida en un gusano retorcido. Piensas en los pensamientos impuros que el dueño de la tienda dijo que debías tener para que el experimento fallara. La lástima y la rabia bailan en tu mente mientras observas la fragilidad de su nueva forma. La luz de la luna destaca cada detalle del pequeño cuerpo, y la angustiosa pregunta resuena una y otra vez: "¿Me querrías si solo fuera un gusano?" La fragilidad de la criatura se hace evidente en su textura húmeda y suave, en la rugosidad de su piel. La acercas lentamente a tu rostro mientras la pregunta de tu mujer resuena con mayor intensidad. "¿Me querrías si solo fuera un gusano?" La repite incansablemente, y por un momento te preguntas si alguna vez dejará de hacerlo, o si serás tú quien caiga primero en el abismo del despecho. ¿La querrás si solo fuera un gusano?</p><div><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Esto...</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39859/esto</link>
        <pubDate>Thu, 07 Dec 2023 11:01:37 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39859@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><br /></p>
<p>Voy a seguir
escribiendo. Al ritmo que el escarabajo hace su pelotita de mierda.
Así es como puedo hacerlo ahora. Y si mi material se ha roto, qué
importa, ya se recompondrá.</p>
<p><br />

</p>
<p>Es la madrugada,
entiendo por qué he escrito durante tanto tiempo poesía, he
alcanzado un nivel de saturación mental considerable. Pero al
tiempo, atrás, escribí un par de buenos relatos. Me da igual, voy a
seguir escribiendo. Quizá sea mejor que empiece tomando una pastilla
para el dolor de cabeza. Estaba en mi cama, sin dormir, sin
intentarlo siquiera, el café que tomé después de cenar ha debido
hacer su efecto, y lo que me ha traído a mi portátil han sido
conjeturas varias que estaba haciéndome. Ahora que estoy aquí no le
doy la suficiente trascendencia al asunto como para escribirlo. Nada,
simplemente que me preguntaba que qué sería peor, si la cárcel o
un psiquiátrico. Por rizar el rizo, vaya. Yo no he estado
propiamente en una cárcel, pero sí pasé un buen puñado de horas
en una celda terrorífica, y del asunto del psiquiátrico pues qué
vamos a decir… Supongo que todo depende en cómo llegue uno y en
quién sea uno. Es muy críptico el asunto que me he puesto en las
narices. Pero quiero llegar al final. No sé a santo de qué de
repente este arrebato por escribir hasta en contra de mis facultades.
Parece que me dirija a alguien pero estoy solo, y esto lo leerán muy
pocos, quizá sea solo algo ilusorio, una expectación creada de la
nada, imaginaria, la suficiente para impulsarme a seguir haciéndolo.
¿Será eso con lo que cuentan los escritores? ¿Y si luego no
resulta? ¿Qué? Chafón. ¿Acaso cuando pensamos no creamos un
escenario imaginario donde una o dos voces se replican argumentos?
Bueno, “argumentos”. Yo decliné ese tipo de pensamiento hace
mucho. Ahora solo son perspectivas, gustos, observaciones, todo en un
mezcolanza de referencias, visualizaciones y demasiada imaginación.
Recuerdo cuando creía en una verdad, en la persecución de una misma
hasta el final, aquellos largos trayectos en tren, pensando y
pensando en el ser humano. Qué locura, ¿cierto? Pues así acabé. Y
en uno de los trasbordos de la ruta que me tocaba hacer para ir a la
universidad, camino a casa, creí dar con un enigma esencial. A mi
juicio todo estaba resuelto, solo necesitaba llegar a casa y
escribirlo, lo tenía, de camino iría saboreando la transición de
mi pensamiento, afianzando los cabos, puliendo mi hallazgo. Al tomar
asiento me di cuenta de que lo había olvidado todo. El proceso, la
conclusión, siquiera los objetos de análisis. Pasé tantas horas en
tren sumido en una inútil inopia… ¿Qué me cautivaba? ¿qué no
me dejaba dormir? Creo que simplemente era yo. Aquel furor filosófico
no era más que una válvula de escape de una ferviente juventud que
por otra parte veía cómo tenía que acabar en una clase de la
universidad estudiando cosas que le eran por completo ajenas. Estaba
harto, quería vivir, había descubierto el sexo y el amor casi al
mismo tiempo. Y estos se hallaban lejos, demasiado lejos para
compaginarlos con aquel deber. Hoy un inevitable lamento me aplaca al
recordarlo. ¿Y qué hay de eso de la cárcel y el psiquiátrico?
Pues la verdad es que no tengo ni chorra idea. Ni me importa
siquiera. Solo te diré algo. ¡Evítalos!</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El borracho</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39589/el-borracho</link>
        <pubDate>Tue, 17 Oct 2023 20:01:04 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39589@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div>El borracho aparece cada día a las puertas del bar. Me gustaría poder calmar su sed hambrienta. Decirle vámonos a dar una vuelta y despégate de esa mierda. Pero le invito a una copa. Supongo que no estoy aquí para ayudar a nadie. Si alguien puede hacerlo tal vez se deba a un hecho fortuito. Comenta la misma jugada una y otra vez. Se le ve con esa clase de ansiedad desesperada. Y lo más aciago es que cree poder con ello. Tal vez pueda, pero tal vez no. Tal vez, de poder, nunca vuelva a ser el mismo, y un halo de tristeza se instaure en él para siempre. Hay muchas maneras de perder, pero la reinserción social es la peor de ellas. ¿Quién puede querer estar dentro de esta sociedad? Solo los que están. Y porque temen el otro lado. Pienso en su hígado. Cómo puede acabar de seguir así. Cuál es el límite. Hasta dónde ha de llegar. Empieza con whisky la mañana. Y no sé cuando acaba, porque yo me marcho dejándolo con su fatalidad. Ay pobre amigo... La vida te dio la espalda, o te cogió de espaldas, o no supiste verla venir. Ahora te machacas de lo lindo, tu cuerpo ruge y tu voz se quebranta. Como digo, nadie puede ayudarle. Solo él, solo algún tipo de destino. Y mientras tanto los litros corren, y su sangre se envenena. Y su cabeza se rompe. Y todo a su alrededor se desmonta. Dejemos el asunto y encendamos un pito.<br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>In memoriam</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39505/in-memoriam</link>
        <pubDate>Thu, 28 Sep 2023 00:00:20 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39505@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Tikey Hiroshi (Moisés) era un gran dibujante. Murió solo en una cutre habitación de hospital de su Méjico mientras se filmaba en directo para compartir sus restos con la única gente que lo apreciaba; por Facebook. Conservé durante algún tiempo uno de sus trabajos en mi pared. Yo mismo lo imprimí. Se quejaba mucho de que no valorasen su esfuerzo y no estaba dispuesto a mandar más originales. Dibujaba y coloreaba espléndidamente personajes de acción. Él era joven, estaba empezando a vivir, acababa de desvelar a su entorno su homosexualidad y sus familiares lo repudiaron por ello. Además su madre había fallecido recientemente y ya no le quedaba nadie. Recuerdo aquel mensaje que recibí tras lo ocurrido: "ahora no sé dónde meterme". Aún me inspira desconsuelo. Pero se las apañó como pudo. Es solo, que a veces la vida se ceba con alguien y no quiere que avance más. Un cáncer de colon se lo llevó. Tikey y yo podríamos haber sido buenos amigos durante mucho tiempo. Es lo de menos. El caso es que se fue, como una cosa débil que el tiempo borra sin piedad. El chico de los lápices de colores; inseguro, orgulloso, bueno, tal vez demasiado frágil. Al menos para un mundo como este.<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Hombre en precipicio</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39403/hombre-en-precipicio</link>
        <pubDate>Thu, 07 Sep 2023 22:12:04 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39403@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><div><div><div><div><p>Salgo poco a la calle</p><p>pero cuando salgo</p><p>los callejones vienen a mí</p><p><br /></p><p>He quedado con un amigo</p><p>peculiar ya de por sí</p><p>pero de todos los personajes con los que he dado</p><p>el más normal</p><p><br /></p><p>Nos sentamos en un banco</p><p>en mitad del parque</p><p>él huye de sus padres</p><p>yo de la soledad</p><p><br /></p><p>Lo primero es avistar a Morad</p><p>el indigente</p><p>está con uno y una chica</p><p>joven</p><p>al sentarme llega otro</p><p>al verlo ya lo advierto</p><p>un necio arrogante</p><p>agresivo y desquiciado</p><p>que habla de lo mal que está la sociedad</p><p>para pasar a argumentar</p><p>la injusticia varonil</p><p>con lo mismo de siempre</p><p>Luego, alardea de sus años de cotización</p><p>tiene 47</p><p>y, según dice, trabaja desde los 13</p><p><br /></p><p>Me doy cuenta de que el anterior</p><p>y la chica joven</p><p>son padre e hija</p><p>porque el otro lo menciona varias veces</p><p>él no quiere ver a su hija</p><p>porque se encorajina</p><p>o algo así</p><p>y la chica lo invita a reflexionar</p><p>y entonces el tipo</p><p>se hace con la conversación al completo</p><p><br /></p><p>Pobre ejemplo está llevándose esa niña</p><p>junto a un padre</p><p>amigo de un sujeto</p><p>que no cesa en su vituperio</p><p><br /></p><p>Y entonces por fin</p><p>mi amigo ofrece tema de conversación</p><p>sobre un videojuego en el que está inmerso</p><p>yo trato de seguirle la corriente</p><p>pero mi atención</p><p>y alerta</p><p>no cesan hacia la situación colindante</p><p><br /></p><p>El tipo se pone bravucón</p><p>menciona el dar un par de hostias a alguien</p><p>yo ya no quiero saber nada</p><p>deseo irme</p><p>y me sigue llamando la atención</p><p>que mi colega consiga hacer caso omiso a tales coyunturas</p><p><br /></p><p>Morad ha venido y se ha ido un par de veces</p><p>le he preguntado por él mismo</p><p>"mal, bien, bien, mal", me responde siempre</p><p>"la vida...", prosigue</p><p>"la vida no es buena ni mala, son las circunstancias", apunta mi amigo</p><p>Morad asume</p><p>"ah, sí, tienes rasón..."</p><p>Yo me río</p><p>"te da la razón", le digo a mi amigo</p><p>a él suele gustarle tener razón</p><p>por eso me he reído</p><p><br /></p><p>Por fin las obras han comenzado a operar</p><p>y su ruido ya no puede obviarse</p><p>aprovecho para sugerir un cambio de lugar</p><p>y mi amigo accede</p><p>y nos dirigimos a un banco cercano a la parada de metro</p><p>"con sombra", señalo</p><p><br /></p><p>Yo he quedado con otro</p><p>pero tras gastar lo que tenía en un jugo y tabaco</p><p>ya no tengo dinero ni ganas de acudir</p><p>así se lo confieso a mi amigo</p><p>y todo transcurre con normalidad</p><p>hasta que llega él</p><p><br /></p><p>Lo advierto cuando ya lo tengo encima</p><p>y me pide un abrazo</p><p>no me puedo negar</p><p>es un abrazo</p><p>y es alguien que me conoce desde mi nacimiento</p><p><br /></p><p>Sé su historia</p><p>la mujer lo dejó de súbito</p><p>mientras ella estaba convaleciente con antidepresivos</p><p>él la cuidaba, según dice</p><p>y me cuadra en esta historia</p><p>seguramente la cuidaba</p><p>ella tan solo se dio cuenta de la farsa del amor</p><p>tuvieron dos hijas</p><p>hubieron palabras ante aquel hecho</p><p>que luego ella utilizó para impedirle verlas</p><p>quedarse con su piso por orden del juez</p><p>y obtener una manutención</p><p><br /></p><p>Él lo podía haber llevado de otro modo</p><p>pero se dio a la bebida</p><p>se entregó a ella</p><p>ahora reconoce su alcoholismo</p><p>sólo que reincide en que puede dejarlo cuando quiera</p><p><br /></p><p>Como digo nos hemos abrazado</p><p>siempre me recuerda la legendaria amistad que hay entre mi padre y el suyo</p><p>y cómo el mío lo sermonea a veces</p><p>me va a confesar datos arduos</p><p>que no voy a revelar</p><p>por considerarlos irrelevantes</p><p>pero su discurso no es cabal</p><p>mi amigo se ha levantado y ha empezado a caminar de un lado a otro</p><p>alejado de nosotros</p><p>es algo que hace normalmente</p><p>entonces él ha aprovechado para sentarse a mi lado</p><p>iba camino de casa de su tía</p><p>que se está muriendo de cáncer</p><p>y repite dos veces lo mismo en un margen de tiempo estrecho</p><p>describiendo el aspecto de sus pulmones</p><p>y el estado de su corazón</p><p>que recibe adrenalina cuando va despacio</p><p>y morfina cuando se acelera</p><p><br /></p><p>Al principio esperaba que se marchase</p><p>camino de la casa de su tía</p><p>pero en cierto momento ya sé que se va a quedar</p><p>ahora estamos codo con codo</p><p>y sigue hablando</p><p>no olvida a su mujer</p><p>ni a sus hijas</p><p>entonces se me ocurre el mejor de los consuelos que puedo ofrecerle</p><p>me muestro compasivo con su situación</p><p>"a veces no hay que hacer nada,</p><p>simplemente dejar de hacer cosas y resistir</p><p>Como las tortugas</p><p>meterse en un caparazón</p><p>recibir todos los golpes</p><p>y cuando se despeje el camino volver a salir"</p><p>ante este consejo él se silencia por un momento</p><p>pero no escucha</p><p>dice que soy muy inteligente</p><p>porque apostillo sus medias frases con palabras finales</p><p><br /></p><p>Me ha contado demasiado</p><p>y entonces se percata</p><p>y dice aquello de...</p><p>"Tú sabes lo que pasa en las Vegas?"</p><p>"Qué Vegas?" respondo yo</p><p>"Eso es una cosa que digo yo:</p><p>lo que pasa en las Vegas</p><p>se queda en las Vegas"</p><p><br /></p><p>Entonces digo algo que lo hace exclamar</p><p>y finaliza su exclamación con la coletilla "loco"</p><p>esto lo hace retractarse automáticamente</p><p>"no, a ver si me entiendes,</p><p>eso es una cosa que digo yo...</p><p>no que tú... a ver si me entiendes"</p><p><br /></p><p>A mí no me molesta</p><p>yo mismo empleo esa coletilla</p><p>pero me hace gracia su reacción</p><p><br /></p><p>Él también sabe lo que es estar atado</p><p>por la policía</p><p>y llevado al calabozo</p><p>y en un momento me pregunta</p><p>"tú también has estado en el infierno, no?"</p><p>"Varias veces", le contesto</p><p><br /></p><p>Y todo esto se da mientras estamos esperando a un camello</p><p>alguien que le ha llamado para ver si quería lo suyo</p><p>para su primo dice en un principio</p><p>pero nada está claro en su manera de hablar</p><p>una droga moderna que se fuma, al parecer</p><p>Ese camello de por sí da para otra historia</p><p>pero no voy a esperar a su llegada</p><p>mi amigo sigue arriba y abajo</p><p>"es buen tío", comenta él</p><p>"pero me pone nervioso", concluye</p><p>yo disculpo a mi amigo de algún modo</p><p>y le resto importancia al asunto</p><p><br /></p><p>Anuncio mi partida</p><p>mi amigo se me suma</p><p>"cuídate... lo que sea posible", le digo mientras estrecho su mano</p><p>mi amigo toma la directa</p><p>le digo que me espere</p><p>y mientras nos alejamos los dos</p><p>aquél me recuerda:</p><p>"lo que pasa en las Vegas,</p><p>se queda en las Vegas"</p><p><br /></p><p>Claro hombre</p><p>y le hago un gesto extraño con mi mano izquierda</p><p>queriéndole mostrar mi pulgar</p><p><br /></p><p>Por el camino simplemente comentamos yo y mi amigo</p><p>"no puede acabar bien, está muy ido",</p><p>digo yo</p><p>"ahora mismo está cara a un precipicio",</p><p>sentencia él</p></div><div><div><div></div><div></div><div></div></div><div><div><div><div></div><div></div></div></div></div></div></div></div><div><a rel="nofollow"></a><br /></div></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Sin desconexión</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39294/sin-desconexion</link>
        <pubDate>Sat, 12 Aug 2023 22:01:17 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39294@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>El verano se extiende. Ya no queda magia alguna en él, ni el misterio impaciente de la juventud donde cada paso era como un acercamiento a algo extraordinario. En parte es porque me he hecho mayor y solitario y la vida tiende a ser así en su conjunto. Gozo de un baño en la piscina, duermo entre el sopor por mucho tiempo, y como provisto de algo refrescante a cualquier hora; pero no, ya no hay aventura ni estrellas que descubrir en la noche tras los matorrales. La luna puede ser todo lo grandiosa que guste, que a parte, no hay una mano amiga cercana a la mía a la que susurrarle. Sí, me hice mayor, y es calma lo que preciso más allá de embriaguez.</p><p>Primero de todo decir, que creo en el amor. Pero es una baza de la juventud a la que adherirse como una corriente fulgurante en el amanecer que se va dispersando hasta que queda de ella poco más que un remanso. Y yo ya jugué demasiado a hundir los barcos. En mi páramo se quedó un mar desierto, en mis sueños unas caricias inciertas, y a mi vera una soledad que no es más que eso. Oh, sí; el verano... Tiempo de ensalzamiento, de travesías para la memoria, desinhibición y éxtasis. Cómo han cambiado las cosas... Mientras este ventilador me seca los ojos evoco una realidad muy distinta en el sofoco de las calles. El calor del asfalto enardece el espíritu humano y aplaca las conciencias más si cabe. El elenco de jóvenes embrutecidos es desalentador. Los ancianos arrastran sus pasos con decrepitud, la gente humilde que se queda en el barrio lucen sus rostros fatigados acentuados por los brillos del sudor, una fiesta amenaza de nuevo, incluso los niños se observan como colibríes enjaulados piando hasta la extenuación en su mundo de colores. Y las guerras siguen, y la política llama a filas a sus nuevos dirigentes, cada vez más infames. Claro que creo que en el amor, pero qué importa en un mundo en el que bastan unos pocos grados de más para revelar esto. Por eso digo, me hice mayor. Y aunque albergo en mi interior la posibilidad de conocer a alguien, de que sea posible un intercambio de pareceres tal que me revele secretos de mí que desconozco, cálidos y formidables; esto es tan remoto, que contemplarlo deviene en una simple estupidez.</p><p>El verano se extiende, y pronto comenzará a reducirse, y volverán los sollozos que hoy jadean supurantes a invadir día tras día la vida desde sus cimientos. Y volverán todos ellos, de sus vacaciones, a lamentar sus vidas, a adorar estrellas mediáticas, a emborracharse los fines de semana, a tocar el claxon por las mañanas, a seguir engendrando vidas inocentes que habrán de suplir la herencia de sus miserias. Así están las cosas. Yo por mi parte también volveré, con la única salvedad de que nunca terminé de irme. Mi guerra está al margen.</p><div><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>No voltees</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38984/no-voltees</link>
        <pubDate>Wed, 21 Jun 2023 22:20:35 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>TheDreamer</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38984@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[—Yo no le tengo miedo a los fantasmas..., sino lo que son capaz de hacer.—
<br /><br />&nbsp;El cielo estaba despejado, la luna brillaba con todo su esplendor, era tan hermosa, y las estrellas como pequeños diamantes centellaban desde los lejos, y el viento soplaba con suavidad acariciándome la cara, era un paz extrañamente agradable, aunque interrumpida por la mirada furtiva, pero penetrante de mi acompañante nocturno, que no se atrevía a decir nada por el miedo de recibir la respuesta esperada pero macabra, además por sus movimientos torpes adivinaba que tenía dudas.  La mirada fija en la luna, es lo que trataba de hacer, ignorarlo, evitar chocar las miradas con él, y lo hacía porque no tenía ganas de responder a sus preguntas, además era muy probable que no supiera la respuesta de muchas, por eso simplemente me limitaba a ver el gran farol que iluminaba la noche y tratar de calmarme y encontrar paz, deseando con todas mis fuerzas que se fuera, que se marchara y me dejara en paz con sus súplicas, y cuando ya pensé que lo estaba logrando sentí como una mano helada se posaba sobre la mía y como un escalofrío recorría todo mi cuerpo haciendo que me volteara con rapidez y un terror profundo, pero, lo que me horrorizó no fue encontrarme con la sorpresa de que no había nadie, sino sentir la presencia, palpable, de alguien que solo debería atormentarme en sueños.]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Pez Koi</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38939/pez-koi</link>
        <pubDate>Mon, 05 Jun 2023 20:37:21 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>TheDreamer</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38939@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[El gran pez Koi me pregunta.<br />—¿Y tú quién eres?— Yo le respondo sin muchos ánimos.<br />—Lewis, la de brazos aguados.—<br />—¡No!— Me gritó con impotencia. —Te he preguntado "¿quién eres?", no "¿cómo te llamas?" Te vuelvo a preguntar, ¿Quién eres tú?—<br />—La verdad es que no sé, sabio de las montañas.—<br />Y mirándome con sus enormes ojos cristalinos, me regañó como quien regaña a una morsa después de bailar ballet.<br />—Si tú no sabes quién eres — Arguyó con voz de trueno. —No puedes decir que conoces a las luciérnagas como la palma de tu mano, porqué si tú no sabes quién eres, menos sabrás como es tu palma.—<br />Mi espíritu se estremeció y cuando menos me lo esperaba, el pez Koi me engulló de un solo bocado, dejándome caer en las fauces de la incertidumbre y la desesperación.]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El barco de cartón</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38891/el-barco-de-carton</link>
        <pubDate>Tue, 09 May 2023 11:38:49 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>londer</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38891@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><br /></p><p>Todo comienza con el capitán Jack Sparragow, un famoso licenciado en conducción y mantenimiento marítimo de materiales insolubles en grasas y con un doctorado en salud oceánica sin aderezos,&nbsp;&nbsp;que sufría de otitis y durante algunos viajes permanecía encerrado en el baño de emergencia por vértigo. Jack, en su pasado, solía salir a dar 2000 vueltas a la manzana de su casa en su bicicleta, era como un obispo pero con hacha y sin el po-der que este genera. Era un padre de familia, no por tener hijos sino que era también un practicador del cristianismo y recorría hogar por hogar para repartir en sobrecitos de té la palabra de dios. Hasta que un día llegó lo que el temía que algún día podía llegar a ser avisado por una persona que pudiera saber que el podría saber que sabia lo que él tenia. Luego de severos exámenes individuales se le encontró un tumor, pero como si fuera poco este estaba nada mas ni nada menos que en el intestino grueso. Los médicos afirmaron que no era una operación fácil, necesitarían calculadoras de 15 números y un arqueólogo que supiera de la materia.&nbsp;&nbsp;Necesitarían hacer un transplante, pero al tener el grosor que tenia no podría entrar por la puerta principal asíque necesitarían soporte aéreo, y lo peor de todo es que podría perder la vista ya que necesitarían extirparle, sin implante, un pulmón y el ciego. Otras de las consecuencias seria que podría perder el apetito y generar una demencia hepática no digestiva. Luego de que todos los riesgos se le fueran informados al capitán,&nbsp;&nbsp;se le dio la posibilidad de elegir si operarse o si quería realizar la operación inmediatamente y una ultima opción, un tanto mas arriesgada, operarse en ese preciso instante. Alborotado de tantas respuestas sin preguntar, decidió pedirle su opinión al doctor y él le recomendó operarse inminentemente ya que su vida trotaba peligro. Semanas después, todo había salido con éxito y el capital se había quedado sin nada, sin vista, sin intestino, sin tumor, sin barco, sin el pan y sin la torta. A causa de su problema visual e intestinal, no podría manejar barcos nunca mas, pero decidió perseverar y se fue de paseo para descansar y tranquilizarse a La Paz, en busca de armonía y cocaína. Luego de tanta búsqueda, consiguió lo que buscaba... Tuvo que recorrer los lugares más oscuros y siniestros para conseguir, pero luego de conseguir, y después consumir mucha&nbsp;&nbsp;armonía, tomo la decisión de cambiar su religión a armenio.</p><p>Luego de ejercer durante muchos años esta profesión, puedo cumplir su sueño, aparte de cambiar de sexo… su sueño de poder volver a manejar un barco, poder andar por el océano, desobedecer las normas de transito acuáticas,&nbsp;&nbsp;así que se inscribió en una clase de teatro y se compro un barquito de madera en la terminal de colectivos cerca de la casa del cacique que según afirmaciones vecinales, formaría parte de una organización que estaría en contra de la tala nacional de los pinos paraguayos.</p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Manuel</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38761/manuel</link>
        <pubDate>Thu, 02 Mar 2023 15:55:52 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38761@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>
El hombre del que nadie
escribirá. Y probablemente ni hablará, salvo para referir eso, que
ha muerto. Me levanto pasadas las 2 del medio día, ayer me enfrenté
después de mucho tiempo al lienzo en blanco. Escribí algo en la
noche, nada, morralla. Y me levanto pensando que esto no puede ser,
si quiero trabajar ese cuadro deberé madrugar, pues es en esas
primeras horas cuando, a parte de haber mayor luz natural, estoy
completamente solo en casa. Tengo algunos mensajes en mi móvil, de
familiares sobre todo que me felicitan ante el esbozo de la obra que
estoy tratando de realizar tras haberla compartido en un estado de
WhatsApp. Y varios de mi madre. Se preocupa por el viejo perro, que
anoche yo pronuncié las temidas palabras: "hay que
sacrificarlo". Ya que de súbito, dejó de andar. Sus patas
traseras están hechas un fiasco, siempre adoleció de ellas un poco,
pero al parecer hoy, con la misma prontitud con que dejó de hacerlo,
ha vuelto a erguirse para retomar su tortuoso caminar. Cigarros van y
vienen durante toda la mañana, mientras yazco en la cama incluso. Ya
ha venido mi padre, ya se ha ido a recoger a mi madre. Me paseo por
la casa en calzoncillos y con una camiseta polar puesta, la que llevo
encima desde hace días. Mi padre ha dejado la comida en la mesa del
comedor, suele traerla. Como sin lavarme los dientes, ni la cara. Y
entonces le echo un vistazo al perro afuera. Está bien. Mi tabaco va
menguando y lo próximo será acicalarme, terminar de vestirme e ir
al bar del chino a sacar un nuevo paquete y tomar un café con leche.
Allí me espera el indigente Morad. Que será quien me comunique la
noticia. Y es que cuando más conocí a Manuel, fue el tiempo que me
juntaba con ellos a fumar tabaco y beber vino. 
</p><p><br />

</p><p>Manuel
no era un indigente propiamente dicho. Él tenía su casa y su
pensión. Pero su carácter extremadamente apocado, retraído y
solitario, lo llevaron un tiempo a juntarse con esta gente. Recuerdo
que decía de mí, entre todo aquel elenco, que yo era especial. Su
voy era afónica por completo. Y aunque en el barrio se murmuraban
cosas muy ignominiosas respecto a su persona, yo nunca llegué a dar
crédito por completo, aunque es cierto que, no falto de cierto
pudor, a veces, me daba cosa saludarlo.</p><p><br />

</p><p>Tengo
que remontarme mucho en el tiempo para ofrecer los primeros aspectos
que recuerdo de esta persona, cuando aún no lo conocía salvo de ver
su figura más o menos a diario frecuentando los baretos. Él era
gitano. Y recuerdo verlo con otros gitanos. Moreno de piel casi
quemada. Bajito, y con una mirada la de aquel entonces que de algún
modo brillaba. Llegué a saber que tenía dos hijos, pero que
actualmente se encontraba totalmente solo. Y en una de aquellas
reuniones de hombres sin amparo, empezó a quejarse de un dolor en el
pecho. Manuel cuando se animaba y había bebido lo suyo, se
comportaba de un modo muy afable, tanto era así que no me sabía mal
en absoluto darle los cigarros que me pedía los cuales me
desaparecían casi como un hurto. Pero aquella vez se asustó. El
pecho empezó a dolerle y no quería ir al médico. No sé lo que
ocurrió después, sólo sé que entonces nos distanciamos todos y
empecé a vérmelo solo por la calle, casi siempre con la misma ropa
puesta, lo saludaba pero ya parecía totalmente ajeno al mundo. Y no
me refiero que estuviese loco, sino que parecía haber decidido
abdicar. Yo atribuía este comportamiento a su forma de ser. Era un
marginado que se juntaba al abrigo de las multitudes para
resguardarse de sí mismo. Y así lo veías como una figurita
asistiendo a las partidas de dominó de los abuelos en el bar. La
última vez que lo vi fue hace dos semanas, "hasta luego,
Manuel", le dije cuando me despedí de él en el mismo bar. Al
parecer, según me ha dicho Morad, el mismo tiempo que lleva su
cadáver pululando por el más allá.</p><p><br />

</p><p>





</p><p>Nos
veremos, compañero.</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Viejas dolencias del pasado</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38719/viejas-dolencias-del-pasado</link>
        <pubDate>Sun, 19 Feb 2023 12:02:55 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38719@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div><div><a rel="nofollow" href="https://siervosdelsol.blogspot.com/2022/11/viejas-dolencias-del-pasado.html" title="Link: https://siervosdelsol.blogspot.com/2022/11/viejas-dolencias-del-pasado.html">noviembre 04, 2022</a></div></div><div><p>Hoy mi padre ha conocido a Sara. Una antigua compañera del instituto. Y es raro, porque yo no sé quien es. Pero es comprensible porque yo en el instituto me dedicaba básicamente a huir. A huir de mis responsabilidades, a huir de los maestros, a huir del protagonismo, y a huir hasta de mí mismo. En los recreos no sabía dónde meterme y los pasaba jugando al ajedrez con otros chicos detrás del hueco que había tras las escalinatas centrales. Eso fue hasta que llegó aquel grupo de música, por el que alguna gente, como esta chica, parece recordarme. Que sacaba muy buenas notas y me gustaba mucho la literatura, le ha dicho. Él la ha encontrado en uno de sus paseos vespertinos, pues iba con su madre y se han encontrado los tres. Al parecer ya tiene dos hijos, debe estar casada y se trata de una morena pequeñita y agradable que por más que he intentado recordar no me viene a la mente, aunque sospecho de alguien. Pero qué importa eso, he venido a hablar del pasado, de un pasado hecho añicos, y de un presente que me recuerda mucho a aquel instituto, aunque sé que no tiene nada que ver.</p><p><br /></p><p>Recuerdo cuando llegué por primera vez allí a aquel edificio y sus instalaciones. Yo estrenaba sonrisa, al comienzo de ese mismo verano me habían retirado una ortodoncia que fue el fiel reflejo de una autoestima deteriorada durante los tres últimos años de la educación general básica. Venía de vivir un verano radiante, con mi nueva sonrisa, con mi corte de pelo a la moda, y unos rasgos que había empezado a redescubrir en el espejo como atractivos. Y esto se hizo notorio en el primer día de presentación del alumnado. No sucedió nada en especial, pero simplemente noté que algunas chicas comenzaban de nuevo a mirarme. Allí me encontré con viejas conocidas de campamentos de la infancia, dos en particular: Alba; que había sido la protagonista de un romance frustrado por la intermisión de terceros a los 9 años, y Paula, algo que nunca debió ni pudo ser a los 11. En los cinco años que pasé en aquel lugar nunca llegué a dirigirme a Alba, pues ella había sido colocada en otra aula. Esto obviamente fue debido a mi timidez y falta de caballerosidad porque siempre que me cruzaba con ella me saltaba la impresión de que ella sí me había reconocido y me miraba con cierto desdén y orgullo altivo al notar que yo no le decía nada. El asunto por el que nunca volvimos a vernos después de aquel fabuloso campamento fue turbio y es mejor no señalar aquí culpables, pero a modo referencial decir que otro de su colegio se interpuso entre las cartas que ella le daba para que me las entregase a mí y nunca llegué a recibirlas. Esto me lo confesó mi prima que se había hecho amiga suya no sé donde desde el otro lado de la valla en una tarde de comedor cuando, como digo, aún éramos muy pequeños. Pero qué podía significar el amor para un chico de 9 o 10 años. En realidad todo, en realidad la prueba palpable de su impotencia ante la vida, de un devenir incierto al que se sujetaba a tientas y su volatilidad era pasmosa. Sólo quedaba vivir y esperar, más o menos como ahora, sin la noción de la muerte propia tan presente, pero sin embargo, sí la de los padres. Por otra parte con Paula sí que conviví casualmente los cinco años en la misma aula, y de algún modo me gustaba, me gustaba sobre todo su culo y esa forma natural y pasota que tenía de encarar la vida allí dentro. Pero tampoco le dije nada, salvo el último año en el que ambos repetimos después de haber estrechado durante todo aquel tiempo algún tipo de compañerismo y ella confesó asombrada no recordarme de entonces. Como digo, nada de esto importa ya, importa que pasé cinco años de mi vida tirados a la basura, huyendo de mis sentimientos, pagando una deuda con el mundo para apenas aprender nada, bajo el pretexto de recibir una educación, bajo el pretexto de hallar sustento el día de mañana. Y el día de mañana ha llegado, lastimosamente. Ahora soy pensionista, y está bien, pero siento que me han arrebatado mi juventud, que lo que llaman educación, no es más que un juicio de valor mayorista perpetrado por un grupo de docentes seleccionados. Y bueno, quizá siga en aquel instituto, sólo que ha crecido y ahora ese recreo es mayor. Vivimos encauzados para dispersarnos entre las paredes de cualquier recinto. Pero ya digo, está bien, porque sigo teniendo mi hueco tras las escaleras, donde antes jugaba al ajedrez, huecos en los que siempre me he refugiado, y en el que por ejemplo ahora, escribo esto.</p></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>EL PITO</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38710/el-pito</link>
        <pubDate>Fri, 17 Feb 2023 12:11:07 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38710@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>
"A mí la moral de la
Humanidad me la trae floja. Como a todo el mundo, por cierto"</p>
<p><br />

</p>
<p>Louis
Ferdinand Céline</p>
<p><br />

</p>
<p>Parece
que cuando te haces mayor las amenazas aumentan. Tal vez por ser un
objeto sensible de difamación. Donde la sociedad pueda verter su
culpa por ser como es. Ayer estaba cansado, bastante, además. Era la
tarde, acababa de escribir en la mañana lo que a mi juicio era un
buen relato y lo pasé casi todo el día releyéndolo y dándole los
últimos remaches. Lo había publicado en Facebook, donde también
irá éste, y entonces me llegó la solicitud de una joven bastante
bonita y desarrollada. Empezó a hablarme, pronto me pidió el
WhatsApp y no tuve inconveniente en entregárselo. Me imaginaba por
donde iría, y allí de las primeras cosas que hizo fue mandarme una
estampa donde se la apreciaba muy bien. Yo me presenté, con mi
nombre real. Y luego me dijo que le dijera mi nombre y apellidos
reales, los segundos no se los di, pues no entendía para qué quería
esa información. En la red todo suena muy fantasmal, no sabes muy
bien a qué te estás enfrentando, pero yo no soy un hombre de
echarme atrás y ella empezó con un ligero coqueteo. Hice un alto
para cuestionar su mayoría de edad y el porqué me escribía con una
cuenta de empresa. Total, pronto quedó patente que lo que quería de
mí era una foto de mi pene. Y veréis amigos, me da igual si son 17
como si son 18 como si pasa los 20. Llevo viendo pornografía desde
los 10 años, más o menos. Y un pene es un pene, aquí y en
Paraguay, que es de donde era esta niña. Le dije, "te lo enseño
si tú me enseñas antes", ella dijo, "no, muéstrame tú
primero y luego yo te muestro". Así que allá fuimos, le hice
una foto a mi fláccido miembro y se la mandé. Luego ella hizo lo
propio y me mandó una foto totalmente sugerente en la que se le
veían unas prominentes nalgas con un slip entre ellas. Podía ser
realmente ella y podía no serlo, podía ser una muchacha traviesa
que sólo tenía ganas de tontear sumida en el aburrimiento. Y podía
ser también lo que fue, una trampa toca narices. Pero yo acepté su
papel, si realmente se trataba de una joven iba a necesitar algo de
sabiduría de cara al amor en su futura vida. Y le mandé la canción
del Wonderwall de Oasis versioneada por mí en español con un
mensaje adjunto que decía:</p>
<p><br />

</p>
<p>"Esta
canción es para ti. No la olvides porque te puede servir para el
futuro si algún día das con el chico adecuado al que entregar tu
corazón y las cosas se complican. Un beso pequeña".</p>
<p><br />

</p>
<p>Ella
reaccionó con corazones. Pero la realidad nunca suele ser tan
idílica y esta mañana, bien entrada ya la mañana, me semi
despierta una llamada internacional que silencio sin más. Al
despertarme enteramente miro mi WhatsApp y veo que tengo unos diez
mensajes. Al parecer he sido denunciado por algún tipo de acoso a
una menor y quien me refiere dicha información es un número de la
policía de Paraguay. Me muestra como prueba del delito la foto de mi
pito y mi perfil en Facebook. Vuelve a llamarme dicho número, lo
obvio, pero irritado y no con cierta congoja como estoy le contesto
por escrito. Dice que puede ayudarme a limpiar mi imagen, que aún
estamos a tiempo. Y me manda un par de audios donde me comunica que
la chica era menor y su madre ha corrido a denunciarme ante ellos.
Entonces me vuelve a llamar, aquí entonces se lo descuelgo por fin.
Me quiere someter a una especie de interrogatorio por teléfono.
Confieso que sí, le mandé un pito. Y entonces me suelta toda una
perorata sobre que mi perfil ya está en todas las redes sociales y
pronto darán parte a las autoridades internacionales; y así, para
arreglar lo sucedido en el caso de que yo colabore, me pide mi nombre
y apellidos completos. Ahí ya paso, irritado de verdad zanjo la
conversación con un seco "no me interesa".</p>
<p><br />

</p>
<p>El
incidente me ha alterado, pero a la vez, estimulado. Aunque tiemblo
como es habitual, algo dentro de mí, tal vez la indignación, me ha
espabilado de súbito. Me calzo antes de cepillarme los dientes,
vestido ya estoy, así que cojo mi chaqueta y salgo con esa mosca
detrás de la oreja hacia el chino del barrio a sacar tabaco y
tomarme un café con leche. De pasada, mientras me acerco a la
máquina y la china en este caso ya prepara mi bebida, echo un
vistazo al televisor: Bombas y muertos en el telediario. Sí señores,
le mandé un pito a una joven. Ahora por favor, arreglen el mundo y
deténganme.</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Hombres de sociedad</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38707/hombres-de-sociedad</link>
        <pubDate>Thu, 16 Feb 2023 13:50:29 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>Navuk</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38707@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div><div>Eran las seis y cuarto</div><div>y pensaba en ir a tomar mi desayuno matinal</div><div>al chino del barrio</div><div>que <a rel="nofollow"></a>es de los más tempraneros en abrir</div><div>pensaba ducharme antes</div><div>pero tras observarme en el espejo</div><div>he decidido que estaba bien así</div><div>con algunos humores entre los dedos de las manos</div><div>de rascarme el culo en la cama por la noche y fumar demasiado</div><div>llevo despierto desde las dos</div><div>he dormido cuatro horas</div><div>y también está bien así<br /><br /></div></div><div><div>Finalmente me cepillo los dientes y me lavo la cara</div><div>me cambio la camiseta </div><div>me calzo</div><div>y me abrigo</div><div>al salir ahí fuera descubro que la noche sigue siendo fría</div><div>frío como es el día</div><div>fría como el caminar de un solitario entre las multitudes</div><div>aunque a esas horas todavía no hay un alma en la calle<br /><br /></div></div><div><div>Hago mi pequeña travesía</div><div>desde el portal de mi casa hasta las inmediaciones del bar</div><div>como es medianamente habitual</div><div>y al llegar allí lo de siempre</div><div>esta vez no soy de los primeros en acudir.</div><div>El chino, a pesar de su apariencia desnortada</div><div>es un tipo sensato</div><div>ya me tiene un sitio adjudicado</div><div>comenta mientras me sirve y yo saco tabaco en la máquina</div><div>ha llegado alguien detrás de mí</div><div>al parecer ha pedido algo similar</div><div>en la televisión están dando matraca desde ya</div><div>esta vez una matanza racista y grabada con el móvil en USA, supongo.</div><div>Al pasar por enfrente del tipo anterior que ya permanece sentado le hago un breve comentario:</div><div>"aún hace frío, eh"</div><div>Y él asiente con la cabeza para cuando tomo yo mi posición en mi mesa añadir:</div><div>"ya ves, sales de casa calentito y te topas de pronto con esta temperatura..."</div><div>"te pega un viaje", concluyo yo</div><div>y entonces pienso que no voy a ser capaz de dar más</div><div>eso ha sido todo</div><div>si quiere hablar conmigo de algo más habré de hacer un esfuerzo terrible</div><div>pero permanece callado mirando la tele para mi alivio</div><div>entonces llega otro</div><div>que conozco de saludarnos simplemente</div><div>y ya se lía la cosa</div><div>llega un tercero</div><div>se juntan los tres en una misma mesa y comienzan a hablar</div><div>a esas horas</div><div>para mí es inaudito</div><div>termino mi café con leche en el que he bañado un par de magdalenas</div><div>recojo la taza con los envoltorios metidos dentro</div><div>y se la pongo al chino en la barra dispuesto a pagarle</div><div>al lado hay un hombrecillo peculiar con bigote</div><div>que siempre hace su aparición a la misma hora</div><div>y traza una especie de comunicación unidireccional exclusivamente con el chino</div><div>soltando algunos alaridos y dirigiéndole los "buenos días"</div><div>no tengo mechero</div><div>he de pedirle uno al chino si quiero prenderme un pito por el camino</div><div>sé que si se lo pido me lo regalará</div><div>por eso me muestro reticente</div><div>pero se lo pido</div><div>y me dice</div><div>"tú, esto pa ti"</div><div>los de la mesa de detrás ya están bien metidos en materia</div><div>y se les escucha con cierto estruendo en comparación con el silencio que precedía.</div><div>Al marcharme me despido del chino sin darle las gracias pero con una sonrisa afable</div><div>y al pasar por el lado de aquéllos les digo de pasada:</div><div>"hasta luego, caballeros"<br /><br /></div></div><div><div>"Caballeros"? he pensado después</div><div>no está demasiado anticuada esa expresión?</div><div>pero "chicos" no procedía y "señores" hubiese sonado demasiado grave</div><div>de cualquier modo, yo no soy como ellos</div><div>soy capaz de venir luego aquí y escribir esto</div><div>a estas horas, de acuerdo</div><div>sin embargo</div><div>ellos son hombres de sociedad</div></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>FESTIN MANICOMIAL  Ilustración y prosa de O. Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38675/festin-manicomial-ilustracion-y-prosa-de-o-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 27 Jan 2023 01:27:02 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38675@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b>ARTE Y CULTURA
SURREAL, GOTHIC, DARK.</b></p>

<p><b>.</b></p>

<p><b>FESTIN MANICOMIAL</b></p>

<p><b>Ilustración y prosa
de O. Mejía</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><b>Al oír la oración de
aquella niña, le di la espalda. Ahora mi sombra se proyectaba inmensa, tan
larga como el camino que debía recorrer sin…</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><b>CLICK AQUÍ</b><b>👇👇</b><b> </b></p><br /><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2016/10/festin-manicomial.html" title="Link: https://omejiaartist.blogspot.com/2016/10/festin-manicomial.html"><img alt="00-FESTIN-MANICOMIAL" src="https://i.ibb.co/cJpZsfC/00-FESTIN-MANICOMIAL.jpg" title="Image: https://i.ibb.co/cJpZsfC/00-FESTIN-MANICOMIAL.jpg" /></a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>ESCUELA DE PROFETAS  Ilustración y cuento de O. Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38674/escuela-de-profetas-ilustracion-y-cuento-de-o-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 27 Jan 2023 01:25:51 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38674@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b>ARTE Y CULTURA
SURREAL, GOTHIC, DARK.</b></p>

<p><b>.</b></p>

<p><b>ESCUELA DE
PROFETAS</b></p>

<p><b>Ilustración y
cuento de O. Mejía</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><b>En un banquito
de cortas patitas, estaba sentada aquella niña de mirada distante y sonrisa con
ausencia de alegría. Sus piernitas flacuch…</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><a rel="nofollow"><b>CLICK AQUÍ</b></a><b>👇👇</b><b> </b></p><br /><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2016/10/escuela-de-profetas.html" title="Link: https://omejiaartist.blogspot.com/2016/10/escuela-de-profetas.html"><img alt="00-ESCUELA-DE" src="https://i.ibb.co/fS6j8Cg/00-ESCUELA-DE.jpg" title="Image: https://i.ibb.co/fS6j8Cg/00-ESCUELA-DE.jpg" /></a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>FABRICANDO UN SUEÑO PARA LOS QUE NUNCA LLORAN  Ilustración y prosa de O. Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38673/fabricando-un-sueno-para-los-que-nunca-lloran-ilustracion-y-prosa-de-o-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 27 Jan 2023 01:24:44 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38673@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><a rel="nofollow"><b>ARTE Y CULTURA SURREAL, GOTHIC, DARK.</b></a></p>

<p><b>.</b></p>

<p><b>FABRICANDO UN SUEÑO PARA LOS QUE NUNCA LLORAN</b></p>

<p><b>Ilustración y prosa de O. Mejía</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><b>En el espacio subterráneo, entre los larguísimos
vericuetos de las cloacas, miles de cerdos chapotean entre el lodo y…</b></p>

<p><b>&nbsp;</b></p>

<p><b>CLICK AQUÍ</b><b>👇👇</b><b> </b></p><br /><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2016/09/fabricando-un-sueno-para-los-que-nunca.html"><img alt="00-FABRICANDO-UN-SUE-O-PARA-LOS-QUE-NUNCA" src="https://i.ibb.co/rbVr6sg/00-FABRICANDO-UN-SUE-O-PARA-LOS-QUE-NUNCA.jpg" title="Image: https://i.ibb.co/rbVr6sg/00-FABRICANDO-UN-SUE-O-PARA-LOS-QUE-NUNCA.jpg" /></a>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>EL CANDOR DEL ESPEJO QUE FINGE Ilustración y prosa de O. Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/38672/el-candor-del-espejo-que-finge-ilustracion-y-prosa-de-o-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 27 Jan 2023 01:23:31 +0000</pubDate>
        <category>Publica aquí tu relato</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">38672@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b>ARTE Y CULTURA
SURREAL, GOTHIC, DARK.</b></p>

<p>.</p>

<p>EL CANDOR DEL
ESPEJO QUE FINGE</p>

<p>Ilustración y
prosa de O. Mejía</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><b>Llevas mucho
tiempo sentado en la copa de ese árbol. Naciste allí, pero debes bajar ¿O crees
que observar el andar de las hor...</b></p>

<p>&nbsp;</p>

<p><b>CLICK AQUÍ</b><b>👇👇</b><b> </b></p><br /><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2022/02/el-candor-del-espejo-que-finge.html" title="Link: https://omejiaartist.blogspot.com/2022/02/el-candor-del-espejo-que-finge.html"><img alt="00-EL-CANDOR-DEL-ESPEJO-QUE1" src="https://i.ibb.co/zbWrzB0/00-EL-CANDOR-DEL-ESPEJO-QUE1.jpg" title="Image: https://i.ibb.co/zbWrzB0/00-EL-CANDOR-DEL-ESPEJO-QUE1.jpg" /></a>]]>
        </description>
    </item>
   </channel>
</rss>
