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        <title>Grupos de Lectura — Foro de Literatura</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/</link>
        <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 16:25:10 +0000</pubDate>
        <language>es</language>
            <description>Grupos de Lectura — Foro de Literatura</description>
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    <item>
        <title>Necesito alguna opinión.</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41245/necesito-alguna-opinion</link>
        <pubDate>Wed, 21 Jan 2026 20:48:05 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Eddy66</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<div><br /><br /><a rel="nofollow" href="https://eddy-66.blogspot.com/2025/08/alba.html">https://eddy-66.blogspot.com/2025/08/alba.html</a></div><div><br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>SYBILA DEL PIE VARO  Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/41041/sybila-del-pie-varo-ilustracion-y-cuento-de-oswaldo-mejia</link>
        <pubDate>Fri, 25 Jul 2025 03:48:33 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>OSWALDO</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">41041@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><br /></p>

<p>¡Y allí estaba! ¡Sí! Sobre la cabecera, en
posición de cuclillas, ese horrible ser de fachada demoníaca lo miraba
fijamente a los ojos mi...</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>CLICK AQUÍ👇👇</p>

<p><a rel="nofollow" href="https://omejiaartist.blogspot.com/2021/08/sybila-del-pie-varo.html"><b>https://omejiaartist.blogspot.com/2021/08/sybila-del-pie-varo.html<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/p2/4f1q0e6cnsb7.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/p2/4f1q0e6cnsb7.jpg" /></b></a><b></b></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 14va. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40091/andora-o-la-pasion-sublimada-14va-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Sat, 24 Feb 2024 15:51:14 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40091@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b><i>(Pausa en el registro)</i></b></p>

<p>Sus
pechos se agitan a intervalos y sus labios se contraen ligeramente, me imagino
que debe estar soñando... un sueño erótico ¿Quizás? Eso creo por la presencia
de algunos rasgos de humedad sobre la minúscula prenda que semioculta su sexo…
La presión que ejerce con sus muslos hace que una parte del bikini “sea tragada”
por sus piernas, descubriendo el clítoris que se muestra enhiesto y apenas sobresaliendo
de los labios de su vulva. No quiero despertarla todavía, así que la contemplo
silente, velando sus últimos minutos de sueño... Tiene un sueño húmedo, de eso no
cabe duda, sus pezones están erectos y ya las secreciones de su vagina traslucen
la frágil tela. Por un momento lleva su mano hasta su sexo para rozarlo
ligeramente... ¿Con qué o con quién estará soñando? </p>

<p>Verla
así me enloquece ¿De dónde saco fuerzas para poder decir lo que le tengo que
decir? ¿Cómo le explico que ya todo se acabó? En este instante no tendría
voluntad para enfrentarme a sus lágrimas si comenzara a llorar. Sin embargo,
tengo que hacerlo, es mi estabilidad emocional la que está en juego y primero
estoy yo antes que ella… ¡bueno, eso creo! </p>

<p>Cuando
ya estaba recurriendo a los últimos argumentos para sugestionarme, sucede algo inusitado
que me desarma... En el medio de su sueño, pronuncia un nombre, es mi nombre… Raúl.</p>

<p>No
puedo evitar el llevar mi mano hasta sus muslos, muy cerquita de su sexo para
masajearla ligeramente incitándola a despertarse. Ella abre los ojos y al
percatarse de mi presencia no parece inmutarse, por el contrario, una leve
sonrisa dibujada entre sus labios me hace saber que aprueba mi cercanía. Sin
dejarme hilvanar el hilo de mi discurso me dice, con esa ingenuidad tan
provocativa que me descontrola:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Tienes rato allí?... Qué bueno es verte&nbsp; después de haber soñado contigo.</p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi silencio la desconcertó.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué te sucede? </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Andora, es necesario que hablemos –al fin le dije-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Está bien, pero a menos deja que
me dé un baño para desperezarme, además... ¡Mira como traigo el bikini! estoy
toda corrida y se delatan mis intimidades.</p>

<p>Por
qué demonios &nbsp;tenía que hablarme &nbsp;así, con esa ingenuidad que yo reconocía como
espontánea y me fascinaba de sobremanera. Todo en aquella mujer comenzaba a
enloquecerme, llevándome a unos límites hasta ahora inexplorados por mi
consciencia. Al cabo de algunos minutos se presentó ante mí, no se había secado
y varias gotitas de agua corrían por su cuerpo haciéndolo más provocativo a mis
ojos. Su cabello también estaba mojado, ligeramente alborotado para que secara
y resaltando más su negro azabache. Se sentó sobre un madero que utilizaba como
banca y entreabrió un poco las piernas al acomodarse. Nos miramos en
expectativa por algunos segundos y al final me dijo:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora si puedes disponer de mí. ¿Qué me tienes que decir?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo... pues la verdad era que me disculparas por fisgonearte mientras
dormías, pero me provocó demasiado y no me pude contener.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No era eso lo que reflejaba tu mirada cuando llegaste. ¿No será que
dudas de mí?... ¿Quieres que continuemos con estos encuentros?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sí me interesa tu historia –le respondí un poco más resuelto- pero si
algún día la culmino, ¿Quién la querrá publicar? Yo no tengo dinero para eso.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese no es el problema y tú lo sabes. Hay alguien que está dispuesto a
financiar todo lo concerniente a esta historia y de hecho lo está haciendo.</p>

<p>Quedé
inmóvil y callado, en aquel instante más que un argumento para terminar con
nuestros encuentros, lo que necesitaba era uno para disimular mi flaqueza, pero
no pude encontrar las palabras más apropiadas. Me acerqué hasta ella y
tomándola por los hombros con ambas manos solo alcancé a decirle mientras la
besaba en la frente:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No te preocupes, solo fue un lapsus, ya no hay dudas en mí. Seguiré
contigo hasta el final.</p>

<p>De
nuevo la cinta del grabador comienza a correr, Andora retoma el hilo de la
historia&nbsp; mientras yo escucho atento sus
confidencias…</p>Por: Carlos Pereyra<br />(Continuará)&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/sa/oczi99hd0jmf.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/sa/oczi99hd0jmf.png" />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 13va. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40090/andora-o-la-pasion-sublimada-13va-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Sat, 24 Feb 2024 15:42:12 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40090@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Casi
al unísono comenzamos a reírnos de nuestra travesura. Entrecruzamos los brazos
con mucha solemnidad y comenzamos a caminar hasta llegar a una enorme roca donde
nos arrodillamos para recibir la bendición nupcial, después de levantarnos, nos
miramos frente a frente sin saber que decir.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué hacemos con el beso? –Le pregunté- es lo primero que hacen los
recién casados.</p>

<p>Pensativa me miró por algunos
segundos al cabo de los cuales me dijo con una tierna sonrisa:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Creo que eso no tenemos que imaginarlo.</p>

<p>Y
tomando mi cabeza con ambas manos, acercó su boca hasta la mía y me besó. Fue
un beso breve, casi ingenuo diría yo, pero en aquel instante y en aquellas circunstancias,
fue suficiente para que de nuevo me sintiera poseído por esa inexplicable
sensación que me ataba a su presencia. Noté en su mirada cierta picardía que me
instó a no hablarle de aquellos sentimientos que empezaban a aflorar en mí. Fue
sólo un juego –pensé- Una simple fantasía que quiso compartir conmigo. No voy a
caer en especulaciones temerarias que me lleven a perder lo ganado hasta ahora.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Por qué de repente te has distanciado? –musitó- ¿Estás enojado
conmigo?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No... Sólo recordaba.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Eres casado?&nbsp; Nunca me has hablado
de ti.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Soy divorciado.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahhh, ¿Y tienes hijos?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No. Mi esposa nunca los quiso tener mientras duró nuestra relación,
pensaba que le quitarían tiempo en su ascenso profesional. Aunque yo sí hubiese
querido tenerlos.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Discúlpame por hacerte tantas preguntas. Prometimos que hoy no hablaríamos
del pasado y eso incluía también el tuyo.</p>

<p>Le
iba a decir que no había cuidado, pero no me dio tiempo de replicar, tomándome
de la mano me llevó hasta el lugar donde Exnabor la había dejado hace tres
años. Era una playa preciosa, poblada de palmeras a lo largo de la orilla. En
su extremo más septentrional experimentaba una ligera elevación que simulaba
una pequeña loma protegida por algunos farallones cubiertos casi en su totalidad
por los manglares.</p>

<p>El
mar se levantaba sereno sobre un cielo extrañamente desprovisto de nubes y en
la distancia se podía apreciar, sin ninguna dificultad, el vuelo de algunas
gaviotas alejándose de la orilla. Caminamos largo rato mientras ella me cantaba
las canciones que recordaba de su antigua vida. Tiene una voz preciosa que me
deja absorto al escucharla. Me pidió que le cantara y, ante su insistencia,
tuve que hacer grandes esfuerzos con mi maltrecha voz para entonarle algunas
canciones recientes que se escuchaban en mi país.</p>

<p>Retozando
como dos niños y riéndonos de todo nos sorprendió el crepúsculo. Nos tumbamos
en la arena para contemplarlo y cuando las primeras estrellas asomaron en el
firmamento, nos despedimos hasta el otro día. Yo me encaminé hacía el auto y
ella se ocultó entre la maleza. Seguro iría a su refugio. &nbsp;&nbsp;&nbsp;-pensé-</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><b>(Nota 3 –Diario
de Campo) </b></p>

<p>De
nuevo estoy en el hotel, he intentado escribir el reportaje para la revista que
me contrató, pero no puedo. Ya he roto tres cuartillas y no consigo nada, sólo
el recuerdo de Andora y nuestra travesura del día de hoy fluyen en mi mente con
indetenible frenesí. Analizo la situación y no logro convencerme...&nbsp; ¿Qué me está pasando? Yo que siempre he
levantado mi impasibilidad contra los encantos de varias mujeres, disfrutando
de cada momento con una conciencia plena del presente vivido, ahora me
encuentro taciturno y con una sensación irrefrenable de vacío que me hace evocar
con nostalgia, un instante apenas transcurrido y del que no logro desligar mi
mente ni mis sentidos.</p>

<p>Con
ella, todos mis sofismas se van por la borda, a su lado o en su ausencia de
nada me sirven. Es una situación para la que no estoy preparado. No puedo
manejar las circunstancias y eso me asusta. Es preciso que tome algunas medidas
emergentes si no quiero seguir cayendo en este juego del que no conozco las
reglas ni el desenlace.</p>

<p>Quizá
sea este entorno semisalvaje que influye en mis sentidos y me sugestiona, pero
ya he tomado&nbsp; una determinación: Mañana
mismo veo a Andora para dar por concluidos nuestros encuentros. Después regreso
al hotel y termino el reportaje sobre La Guayana Francesa. Tengo suficiente
información y, con el resto de la mañana para trabajar, podré hacer el
reportaje. Pasado mañana estoy de nuevo en Venezuela y esto solo quedará en mi
recuerdo como una experiencia exótica que se irá diluyendo poco a poco.</p>

<p><b><i>(Fin de la
nota)<br />&nbsp; &nbsp;</i></b></p><p><b><i>(Trascripción
textual del 6to registro grabado)</i></b></p>

<p>Después
de un sueño poco reparador he despertado con el propósito de ejecutar mi decisión
de la noche anterior, sin tomar el desayuno salgo en busca de Andora para
comunicarle el cese de nuestros encuentros. Debo haber llegado con dos horas de
anticipación, apenas comienza a clarear y lo más probable es que aun esté durmiendo.
Abro la puerta de su casucha y el espectáculo que se perfila ante mis ojos ya comienza
a mellar mis resoluciones. </p>

<p>Mi
voluntad comienza a flaquear al contemplar a Andora aun dormida y mi pulso
tiembla mientras sostengo la grabadora periodística. Su cuerpo descansa sobre
unas palmas entretejidas que improvisan una estera, se ve preciosa en esa
actitud; en su rostro afloran los rasgos de una pureza que se alberga en su propia
alma, un alma noble que, en medio de su ingenuidad, ha sabido enfrentar las situaciones
más temidas y abrumadoras. <b><i></i></b></p>

<p>&nbsp;Carlos Pereyra</p><p>(Continuará)&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/s7/vpbw5567wqhj.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/s7/vpbw5567wqhj.png" /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 12va. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40085/andora-o-la-pasion-sublimada-12va-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Wed, 21 Feb 2024 18:36:16 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40085@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Algunas lágrimas corrían por sus
mejillas, se las quitó con rabia y siguió hablando, pero esta vez sin ocultar
su indignación. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Ya no queda nada que hacer. Esa desgraciada descubrió mis
planes y para evitar que alguien me liberara ha decidido condenarme de una vez.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Sin embargo –le dije- hay un detalle que no has tomado en
cuenta y es que si te hubiera querido destruir&nbsp;
ya estarías muerta. ¿No lo crees?</p>

<p>&nbsp;Andora pareció reaccionar ante mis afirmaciones,
lo que me impulsó a proseguir.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Además, la prenda no se ha desprendido totalmente de tu cuerpo, eso quiere
decir que aun no estás en la desnudez absoluta y podemos intentar algo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Cómo qué? –preguntó.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienes que acostarte&nbsp; boca abajo
y abrir un poco las piernas. Podremos restituir&nbsp;
la prenda a su lugar de origen.</p>

<p>Ella
pareció dudar de mis intenciones. Tuve que convencerla, pero al final accedió,
aunque un tanto inquieta y de mala gana. Recelando de mi actitud, se tendió
sobre la hierba y entreabrió las piernas dejando ver su sexo… En este punto debo
confesar que me costó muchísimo contenerme, aquel cuerpo se me ofrecía como una
tentación irresistible, pero más pudo mi voluntad de no &nbsp;defraudarla. Tuve una erección casi en el
mismo instante en que metí mi mano entre sus piernas para sacar la telita del
bikini, las percibí suaves, tersas y delicadas. Cuando intenté restaurar la
tela a su lugar de origen, su sexo se me plantó de frente, retándome la vista: Estaba
libre, desafiante, provocador... pero sobre todo virgen. Como hubiese deseado
llevar mi nariz hasta lo mas profundo de esa intimidad tan pura y olerla para
llevarme un poco de sus efluvios en mis sentidos y en mi corazón.</p>

<p>Estaba
nerviosa, tensa, sus bellos se erizaban con cada roce de mi mano y un ligero
temblor se evidenciaba en sus piernas. Me extrañaba aquella situación porque a
pesar de que seguía siendo virgen, ya había tenido contacto con varios hombres
y en situaciones más adversas que la de ahora. Aquella reacción solo podía
obedecer a dos causales, la primera que tuviera miedo de mí, o quizá que, de manera
sutil e imperceptible, se estuviese dando entre los dos una química inesperada.
</p>

<p>Tenía
que calmarla, así que le hablé con extrema delicadeza, camuflando los matices
de mi voz para que sonara tierna en vez de lasciva.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya todo se va a arreglar mi preciosa, confía en mí. Muy pronto estarás nuevamente
atada a la vida.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Haz lo que tú creas, en estos momentos eres la única persona en la que
puedo confiar… con mi alma y corazón estoy deseando que no me defraudes.</p>

<p>Con
inusual sutileza fui cortando con una navaja, ambos extremos la tela que cubría su sexo, así
obtuve dos finísimas tiras con las que improvisé una telita que atravesaría por
entre sus nalgas para ajustarse a la parte del bikini que aun reposaba en sus
caderas. Para mi sorpresa pude comprobar que retazo cortado tenía rasgos de
humedad, sus secreciones íntimas habían empapado el minúsculo paño que durante
la noche había sido cómplice y testigo de algún húmedo sueño... ¿Pero con quién
podría soñar Andora? Y aunque me intrigaba saber con quién habría soñado, no le
quise preguntar por temor a escuchar otro nombre distinto al mío.&nbsp; </p>

<p>Mi
reconstrucción resultó un éxito, Andora se encontraba de nuevo “cubierta”,
aunque ahora la dimensión de sus vestiduras era más ínfima y provocativa, lo
que ayer era un bikini, hoy se había convertido en un micro-bikini de impúdica
fragilidad. Al verse de nuevo “vestida” no pudo contener su felicidad y
parándose frente a mí me abrazó, con tanto ímpetu y vehemencia que temblé del
deseo. </p>

<p>Aquel
acto en apariencia ingenuo me rebasó de sobremanera… Yo, que durante los últimos
años necesitaba de emociones extremas para experimentar el placer sexual, ahora
me sentía como un adolescente frente a su primera experiencia amorosa. La
ingenuidad y el erotismo se debatían la primacía en sus actos, ejerciendo sobre
mi un efecto desquiciantemente afrodisíaco, capaz de trastocar todas mis
emociones.</p>

<p>El
bikini se ceñía a su cuerpo con más fuerza, como queriendo ser parte de él. Por
entre sus piernas atravesaba una telita que, con mucho esfuerzo, alcanzaba a
ocultar lo más evidente de su órgano sexual. Tras ella se marcaba, sin ningún
esfuerzo, la hendidura del labio vaginal. En definitiva, aquella prenda se
había convertido en una sádica atrocidad, de la cual yo era el responsable.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me has devuelto las esperanzas –dijo- te debo la vida.</p>

<p>Ese
día acordamos que no hablaríamos del pasado, la historia podía esperar.
Tomándome de la mano me llevó a conocer sus lugares favoritos en aquella selva
que, desde hacía tres años, era su único hogar. Llegamos hasta las orillas de
un riachuelo, casi invisible entre la maleza, a su alrededor crecían varias
palmas y matapalos por donde, a ráfagas, la luz del sol se colaba para llegar con
intermitencia al suelo. Frente a nosotros, se levantaba una loma bordeada por
inmensos árboles, alzados por caprichos de la natura, en dos extensas columnas
que sombreaban un estrecho descampado.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siempre imagino que este es el pasillo de una iglesia –dijo- que ha
sido decorado especialmente para mí pasar de la mano de mi novio a recibir la
bendición nupcial… ¿Me ayudarías a vivir esa fantasía?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Será un placer -le dije ofreciéndole mi mano-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo malo es que no traigo mi vestido de novia así que tendrás que
imaginártelo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Eso será lo único que tendré que imaginar? –le dije para continuar su
broma-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bueno... también tendrás que imaginarte al sacerdote, al coro de la
iglesia, a los invitados. Sé que es mucho esfuerzo, pero estoy segura que lo
harías por mí.</p>

<p>Casi
al unísono comenzamos a reírnos de nuestra travesura. Entrecruzamos los brazos
con mucha solemnidad y comenzamos a caminar hasta llegar a una enorme roca donde
nos arrodillamos para recibir la bendición nupcial, después de levantarnos, nos
miramos frente a frente sin saber que decir.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué hacemos con el beso? –Le pregunté- es lo primero que hacen los
recién casados.</p>

<p>(Continuará...)</p><p>Carlos Pereyra<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/d4/9az4cavyesqq.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/d4/9az4cavyesqq.png" /></p><p>(continuará)&nbsp;</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 11va. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40079/andora-o-la-pasion-sublimada-11va-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Mon, 19 Feb 2024 18:14:18 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40079@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Diciéndome
esto, clavó sus ojos en mí y tomándome fuertemente por el brazo me amenazó:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿No pensarás irte con él? Soy capaz de matarte si te vuelves a burlar
de mi</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por supuesto que no –dije apenas conteniendo el miedo- Yo prefiero
complacerte a ti... así como lo estoy haciendo ahora.</p>

<p>Continué
masturbándolo, tenía mi mano empapada con sus secreciones, pero aún no se
venía. Esta vez, sin que yo se lo preguntara continuó hablando de Ferguson.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es un infeliz degenerado ese viejo inglés, sólo viene por estas selvas
a buscar mujeres que pueda engañar. Les dice que las hará actrices en Europa&nbsp; y las muy estúpidas se lo creen... nunca más
vuelven, dicen que las mata cuando ya no les sirven.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces no le des a Chana. Puedes tenernos a las dos.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es que quiero salir de ella, ya no me complace como antes... además
necesito ese dinero para arreglar mi lancha. Ya antes de conocerte había
pensado en eso.</p>

<p>Había
recuperado fuerzas y tenía que preparar mi huida. Comencé a masturbarlo con más
furia y con mi otra mano llegué hasta su cabello simulando una caricia. Mi plan
consistía en cubrirle los ojos mientras le propinaba un golpe de gracia que lo
dejara nuevamente tendido. El momento había llegado, cuando alcanzó el orgasmo
bajé mi mano hasta sus ojos y al taparle la visibilidad no pudo percatarse
cuando solté su verga para tomar una piedra que había avistado hacia rato. Le
descargué un fortísimo golpe en la rodilla derecha que le impidió correr tras
de mi cuando reemprendí la huida.</p>

<p>Sus
gritos se tornaban más distantes en la medida que me alejaba, lanzaba contra mi
toda clase de improperios y maldiciones. Yo corrí con todas mis fuerzas sin
saber hacia donde me dirigía, hasta que caí desfallecida en el medio de la
maleza, allí mis ojos se cerraron y en la medida que el miedo desaparecía me
embriagaba el sueño. Había pasado la primera de mis tantas pruebas dolorosas.</p>

<p><b><i>(Fin de la transcripción)</i></b></p>

<p>Andora
detuvo su relación para indicarme la cercanía de la noche. Quedamos de vernos al
siguiente día.</p>

<p><b>CAPÍTULO VI </b></p>

<p><b>ESTRECHECES. </b></p>

<p><b>(Nota 2 –Diario
de Campo) </b></p>

<p>“De
nuevo llegué al refugio de Andora, pero no la encuentro. Tengo más de quince
minutos esperándola y aún no llega. Comienzo a angustiarme ¿Qué le habrá
pasado?... Mi espera se ha prolongado por más de una hora. Durante este tiempo
estuve tratando de escribir el preámbulo de un nuevo capítulo de esta historia,
pero la incertidumbre nubla mis ideas y creo que lo mejor es dejarlo hasta acá,
tal cual lo escribí, si hay algún error en la sintaxis o redacción de estas líneas
preliminares espero que me sepan disculpar quienes algún día me lean... Voy a
buscarla”.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>“Me
he internado en la selva, llevo rato caminando y he perdido la noción del tiempo.
Estoy a punto de abandonar mi búsqueda, cuando el llanto de una mujer se cuela
por mis oídos. Retrocedo siguiendo el ruido y al pasar frente a un bosquecillo
de bromelias me encuentro con Andora, permanece tendida en el suelo mientras
oculta el rostro con sus manos”.</p>

<p><b><i>(Fin de la nota) &nbsp;</i></b></p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué sucede? –Le pregunté- Pero ella no me responde.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Comienzo
a acariciar sus cabellos y al ver que no se opone experimento un gran alivio
por intuir que no soy yo la causa de su desdicha. Insisto con la pregunta, utilizando
esta vez un tono paternal que me brota del alma (en este instante y sin saber
por qué, me siento como un padre para ella.) Estos últimos días me han servido
para comprenderla e identificarme con su dolor. Todavía es una niña a pesar de
su edad y al verla así, sumida en su propia pena, puedo percibir toda la ternura
e ingenuidad que aun viven en su corazón a pesar de las innumerables pruebas a
las que ha tenido que enfrentarse. </p>

<p>¡Qué
suerte! –pienso- con ese rostro y ese cuerpo sin duda sería la más deseada en
cualquier ciudad, además que su inteligencia y forma de ser&nbsp; cautivarían a más de uno. ¿Cuántos se
arrastrarían por su belleza? ¿Cuántos estarían dispuestos a poner el mundo a
sus pies? Sin embargo, es ella la que se encuentra aferrada&nbsp; a un hombre que a lo mejor no existe. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya todo se acabó –me dijo de repente- Es el fin.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿El fin? ¿De qué me hablas?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De mí, de esta historia... de mis esperanzas.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Pero qué ha pasado para que te encuentres tan decepcionada?</p>

<p>Andora
se levantó y fue así como descubrí la causa de su tristeza. El pequeño bikini que
llevaba con tanto celo para sostenerse a la vida se había roto. La diminuta
tela que atravesaba sus nalgas no pudo contener tanta voluptuosidad y reventó.
La prenda colgaba ahora solo de sus caderas dejando caer por delante el retazo
que hasta hacía poco se encargaba de cubrir su sexo.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora mi cuerpo ha quedado en la desnudez absoluta y eso indica que mi plazo
ha culminado. Solo lamento haberte hecho perder tu tiempo.</p><p>

</p><p>&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/hv/b5htts3rdiuw.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/hv/b5htts3rdiuw.png" /></p><p>(Continuará)&nbsp;</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 10ma. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40077/andora-o-la-pasion-sublimada-10ma-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Sun, 18 Feb 2024 21:57:20 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<p>No estaba en condiciones de escapar nuevamente, tenía que reponer fuerzas y para ello solo tenía a mi favor la influencia que ejercían mis formas femeninas sobre su mente enferma y desquiciada. Necesitaba vencerlo con astucia y por eso utilicé mis palabras. Apelando al poco francés que conocía, comencé a excitarlo con&nbsp; frases provocativas:</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mira que tetas tan malas –le dije-&nbsp; cuando más angustiada me encuentro&nbsp; se salen de mi blusa para exponerme más a tu crueldad.</p><p>(Aunque se lo dije en francés, más tarde me daría cuenta que hablaba muy bien el español). Me miraba con inquietante morbosidad, mientras sus manos temblaban a causa del deseo reprimido…Sebalá debería estar dándose un banquete con aquella situación. Decidí entonces extremar un poquito más las acciones para aprovechar su reacción</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué hacemos con ellas? ¿Debemos castigarlas?</p><p>Le hablaba con sádica coquetería y mis palabras parecían operar en él un efecto afrodisíaco. Asintió ante mi proposición y yo le clavé la mirada como si se tratase de una bestia hipnotizada.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Muy bien, entonces vamos a hacerlo.</p><p>Comencé a pellizcarme los pezones mientras profería insultos contra mis tetas por haberse descubierto. Su rostro palideció al ver como los pezones se erguían ante el estímulo. Fue entonces cuando me dijo en perfecto castellano:</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiero que seas mía</p><p>Yo también le cambié el idioma y le dije que estaba dispuesto a complacerlo, pero que necesitaba saber que iba a hacer conmigo.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todavía no lo sé- respondió ante mi pregunta- Por ahora llevarte conmigo.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esperarías a que me repusiera un poco, estoy muy maltrecha por el forcejeo.</p><p>&nbsp;No me respondió, sin embargo, tomé sus manos&nbsp; y las coloqué sobre mis pechos, ubicando sus pulgares en mis pezones, después lo invité con un movimiento a que se sentara a mi lado. Cuando lo hizo, quedamos tan pegados que sus rodillas rozaban mis piernas, el siguiente paso era hablarle de cerca para embriagarlo con mi aliento y así lo hice:</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te gusta mi cuerpo ¿verdad? Puede ser todo tuyo si al menos dejas que me reponga. Te prometo que si eres bueno conmigo no habrá lugar en él a donde no llegues, a donde no me penetres, a donde no me hagas saber que tú eres el hombre y yo tu perra sumisa. Si tú quieres puedes encontrar conmigo&nbsp; los más inesperados límites del placer.</p><p>Él me escuchaba atentamente, debajo de su pantalón pude ver como su verga se debatía por salir en una incontrolable erección. Poco a poco fui deslizando mi mano hasta su bragueta y se lo saqué mientras le seguía hablando, esta vez llevando mi boca a pocos centímetros de la suya.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y me vas a penetrar con tanta furia, con tanta vehemencia, con tanta fuerza que me romperás las entrañas mientras yo grito, lloro y reviento del delirio, del deseo.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sí, sí, -era lo único que aquella bestia podía pronunciar en ese instante-</p><p>Comencé a masturbarlo pasando mis dedos por el glande mientras se lo masajeaba ligeramente, aquella manipulación lo hacía retorcerse del deseo.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y después... me lo vas a meter por detrás para desvirgarme también por ahí y yo te pediré clemencia, pero no habrá piedad para mí, por el contrario, me darás más fuerte, más duro y no estarás feliz hasta poblar las estrechas oquedades de mi culo con tu verga dura y ensanchada.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahhh... que bien lo haces. Sí Chana no fuera como tú no la trataría tan mal.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Quién es Chana? –le pregunté-</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es mi... mujer, la conseguí con un viejo Holandés que vino hace algunos meses por Cayena. No sé si será verdad, pero dicen que realiza subastas clandestinas de mujeres en el medio de la selva.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y tú la compraste?</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No –me respondió en tono cortante- Ella está conmigo por que quiere.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues bien, ahora vas a tener dos perras para ti solito. Cuando termines con una podrás empezar a cogerte a la otra.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No lo creo, sí te tengo a ti no puedo tenerla a ella. Gastaría mucho en comida. Creo que se la dejaré a Ferguson cuando venga la próxima semana.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Quién es Ferguson? ¿Para qué la quiere? –Pregunté ya sin ocultar mi turbación-</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un inglés que está de paso por Cayena.&nbsp; Ayer vino a contratarme como remero y al ver a Chana me dijo que le parecía perfecta para grabar algunas escenas.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Escenas? ¿Qué clase de escenas?</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estás preguntando mucho ¿Por qué?</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para conocerte más –le repliqué- para saber que es lo que más te gusta y no cometer los errores de Chana.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Más te vale que no los cometas, Chana a veces me saca de mis cabales con sus quejas y me he visto en la necesidad de ser duro con ella&nbsp; para que se calle.</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Anda... por favor, dime ¿para qué quiere a Chana?</p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Debe ser para filmar algunas de una de esas películas pornográficas o que sé yo. La última vez lo vi con un equipo de filmación. Me dijo que estaba interesado en Chana porque en las condiciones en las que la había visto le parecía que era una mujer resistente y era lo que andaba buscando para hacer algunas tomas. Me ofreció mil dólares si dejaba que se fuera con él y creo que me hubiera dado más si se lo hubiera pedido, porque Chana es muy bonita a pesar de que ahora la tengo prácticamente en una covacha.</p><p>(Continuará)<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/k1/vu0e9hu5oxyu.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/k1/vu0e9hu5oxyu.png" /></p>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada (9na entrega)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40046/andora-o-la-pasion-sublimada-9na-entrega</link>
        <pubDate>Sun, 04 Feb 2024 01:00:15 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40046@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/q5/a7adjd9odjeq.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/q5/a7adjd9odjeq.png" /></p><p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Creo que todavía tengo algunas cicatrices, aunque ya casi no se
notan... fueron noches horribles en las que hubiera dado la vida por un poco de
crema que aplacara mi ardor. No sé si serán especulaciones mías, pero después
de esa experiencia siento que se han vuelto hipersensibles, hasta el punto de
poder percibir las vibraciones positivas o negativas de las personas que se
acercan a mí. He sentido la excitación de los hombres que se me aproximan como
una daga rozándome la piel, pero en tu caso percibo energías diferentes... Si
me permites acercarme más te describiría lo que me transmites.</p>

<p>Tomando mi silencio como una
afirmación, se acercó hasta mí y desabrochando mi camisa descubrió parte del
pecho para empezar a rozar sus pezones de una manera tan delicada y sutil que
apenas si se percibía el contacto. En ese juego también percibí su respiración
entrecortada chocando contra mi pecho, para llevar la experiencia al máximo
nivel.</p>

<p>Describir
lo que viví en aquel instante me resulta casi imposible, eran varias
sensaciones llevadas mucho más allá de sus límites: deseo, compasión, rabia, ternura...
¿Cuál de ellas predominaba? Todas, creo yo. </p>

<p>Sin
saber cómo reaccionar, sólo pude levantarme y abrazarla por varios segundos en
actitud paternal. Al mirarla noté algunas lágrimas y traté de consolarla, pero
ella con suma delicadeza puso su mano en mi boca para que no le dijera nada y
aferrándose más a mi pecho, me demostró que sólo le bastaba el abrazo para
sentir mi solidaridad. Al cabo de algunos segundos me refirió algo que no pude
grabar, pero que recuerdo que era más o menos así: </p>

<p>“He
podido permanecer virgen hasta este momento, aunque he estado a punto de perder
esta condición en varias oportunidades, algunas veces por sometimiento y otras
por deseo, mas siempre hay algo que me reprime o que me salva. Afortunadamente
a Sebalá sólo le interesan los impulsos reprimidos y le basta con que me deseen;
aun no comprendo la naturaleza tan extraña que rodea a mi opresora, pero ha
servido para lograr mi cometido. Un acto tan puro como lo es la entrega mutua
de dos seres que se aman, es algo que atenta contra su naturaleza egoísta y onanística”</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aun no me has dicho que tipo de energías te transmito –le dije- y
sonriendo me respondió.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por ahora es un secreto...el único que te tengo.</p>

<p>La
proximidad de la noche nos obligó a separarnos con la promesa de reencontrarnos
al siguiente día.</p>

<p><b><i>(Nota 1 –
Diario de Campo)</i></b></p>

<p>“Son
las dos de la madrugada en Cayena. El sueño comienza a apoderarse de mí después
de escribir estas líneas que reflejan mi encuentro con Andora en el día de
ayer. Hoy espero encontrarla nuevamente en el lugar convenido y de ser así,
esta misma noche estaré escribiendo el siguiente capítulo de una historia en la
que cada vez me siento más inmerso”</p>

<p><b><i>(Fin de la nota)</i></b></p>

<p><b>CAPÍTULO V</b></p>

<p><b>&nbsp;LUCHA Y SOMETIMIENTO</b></p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; De nuevo nos encontramos y Andora continúa
su historia:</p>

<p><b><i>(Transcripción
de 5to registro grabado)</i></b></p>

<p>Una
vez que Sebalá desapareció de mi vista, me interné en la selva para buscar un
refugio donde pasar la noche. Al fin pude encontrarlo entre un grupo de
cipreses que formaban un semicírculo en el medio del bosque, como si alguien
intencionalmente los hubiese sembrado así hace muchísimo tiempo. Tendida al pie
de uno de los árboles, me venció el sueño casi al instante. Para cuando
desperté, ya había amanecido y me percaté que estaba sobre una pequeña loma
desde la cual se podía divisar buena parte a mi alrededor. Para ese entonces,
la selva me infundía cierto miedo; &nbsp;siempre me hablaban de ella como el infierno
verde. En los libros de mi niñez leía historias de cazadores perdidos en el medio
de la nada que terminaban muertos o desquiciados. </p>

<p>Lo
peor de todo fueron los mosquitos que masacraron mis piernas aquella neblina que
surgió en la madrugada para disiparse en las primeras horas de la mañana,
cuando los rayos del sol se colaron a ráfagas entre los innumerables árboles
que techaban el suelo virgen de esta tierra misteriosa. El canto de algunos
pájaros y la algazara formada por varias guacamayas volando de un árbol a otro,
era lo único que rompía con aquella quietud expectante. Sentía miedo, angustia,
ansiedad... pero, sobre todo, me sentía sola y desprotegida. </p>

<p>Aun
así, decidí salir a explorar, esta vez acercándome más a la costa. Caminaba
desprevenida cuando un nerviosismo inesperado se apoderó de mí; me sentía
observada, seguida. En un comienzo pensé que nuevamente se trataba de Sebalá,&nbsp; pero el ruido de unos pasos sobre la hierba
me confirmó que era una presencia humana. Quise alejarme, pero ya era demasiado
tarde, solo bastaron escasos segundos&nbsp;
para que emergiera de entre la maleza&nbsp;
y se abalanzara sobre mí, tumbándome de bruces e impidiéndome cualquier
movimiento con el peso de su cuerpo. No podía verlo pues presionaba mi rostro
contra el suelo. Quería abusar de mí y en un intento por despojarse del
pantalón, dejó libre una de mis piernas; eso me bastó para descargarle una
fuerte patada que atinó en sus testículos.</p>

<p>Retorciéndose
del dolor me dejó libre y en fracciones de segundo salí corriendo, pero él, aun
adolorido, emprendió detrás de mí, ganando distancia con cada segundo. De un salto
me alcanzó y me volvió a tumbar, esta vez agarrándome por los tobillos para
impedir mi nueva huida. Recurriendo a las pocas fuerzas que me quedaban, me
aferré a un arbusto, mientras él me halaba por el otro extremo. Sentía que mi cuerpo
se iba a desmembrar. Durante el forcejeo, mi blusa se rasgó y mis tetas
quedaron afuera, expuestas a la mirada perversa de aquel hombre que quedó
poseído ante la contemplación de semejante espectáculo. En ese &nbsp;instante me soltó.</p><p>(Continuará)</p><p>Por: Carlos Pereyra&nbsp;</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la Pasión Sublimada (6ta entrega)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40029/andora-o-la-pasion-sublimada-6ta-entrega</link>
        <pubDate>Thu, 25 Jan 2024 17:28:47 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40029@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Y
entonces? ¿Qué debo hacer? –Pregunté un poco más alentada- </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Preservarte virgen, sin develar tu sexo a la vista de ningún hombre de
bajos instintos. Eso nos dará algún tiempo para encontrar a quien que sea capaz
de amarte por lo que tú realmente representas. Al encontrar a esa persona,
podrás entregártele sin temor ni recelo, ya que al romper tu virginidad estará
acabando con los hilos que te atan a Sebalá. Recuerda: Solo la nobleza de un
amor puro destruirá el cerco de lujuria con el que te oprime tu agresora.</p>

<p><b><i>(Fin de la transcripción)</i></b></p>

<p>Yo
me encontraba fascinado con aquella narración. Las preguntas se abarrotaban en
mi mente y olvidándome de mi promesa le pregunté:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
El
bikini que traes puesto está muy deteriorado. ¿Qué pasaría si se rompiera y tus
intimidades quedasen al descubierto?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
No
lo sé y eso me aterra. Ya sabes que no puedo quedar en la desnudez absoluta y
estoy a punto de perder lo poco que traigo encima. Es por eso que te busqué,
necesito que se conozca mi historia lo antes posible, estoy segura que debe
existir alguien capaz de liberarme, alguien que me pueda amar verdaderamente...
Lo que dudo es si podrá llegará antes de qué... ¡no lo sé!</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Un sollozo se coló
por su voz al pronunciar estas últimas palabras. Describir lo que sentí en
aquel instante resulta complicado, pues eran sensaciones complejas y a la vez
tan antagónicas que no podía ni siquiera hablarle. Por un lado, sentía pasión,
deseo, un éxtasis libidinoso y casi irrefrenable por aquella exuberante mujer;
pero por otra parte, una inmensa pena me invadía sin poderlo evitar. Era como
si el arrepentimiento me removiera las entrañas al escuchar aquella voz que
todavía conservaba los matices de la adolescencia. Andora siguió hablando, pero
esta vez su mirada se perdía en el horizonte… <i>¿Por qué será que tiene esta
costumbre de hablar sin mirar directamente a su interlocutor?</i></p>

<p><b><i>(Trascripción del 3er registro
grabado)&nbsp; </i></b></p>

<p>Tengo
tres años vagando por estas selvas, antes traía conmigo más ropa, pero la he
ido perdiendo poco a poco, algunas veces por voluntad de Sebalá y en otras por
las terribles circunstancias que he tenido que enfrentar...</p>

<p><b><i>(Pausa en la trascripción)&nbsp; </i></b></p>

<p>Andora
iba a proseguir con su relato, cuando me percaté de que dentro de poco se haría
de noche y me sería difícil llegar a Cayena. Con mucha suavidad puse mis dedos
sobre sus labios y casi susurrando a su oído le pedí que continuásemos mañana.
Tal vez son mis deseos haciéndome sentir lo que no es, pero por un momento fue
como si sus labios se entreabrieran ante el roce de mis dedos para dejarme un
tímido beso. Quise corroborar mi especulación y me despedí de ella con un beso
en la mejilla, de esos que casi llegan al extremo de la boca para dejar
entredicho que hay algo más que amistad o cariño… Creo que me correspondió. </p>

<p>Son
las nueve de la noche, hace una hora que llegué al hotel y después de cenar me
dispongo a escuchar un poco de música local, darme un baño y acostarme. Por hoy
no quiero escribir, son tantas las ideas, emociones, pensamientos y evocaciones
que se revuelven en mi mente, que estoy seguro de que no podré hacer nada, debo
dormir. </p>

<p>...Han
pasado las horas, deben ser como las doce, pero aún no concilio el sueño. La
imagen de aquella mujer no se aparta de mi mente ni por un segundo. ¿Qué me
pasa?... Ni yo mismo lo sé. Estoy a punto de salir corriendo de esta
insoportable habitación e internarme en la selva para buscar a Andora. Me
parece injusto que yo me encuentre acá entre finas sábanas de hotel, mientras
ella entrega su cuerpo a las inclemencias de la selva, exponiendo su piel a las
hierbas y espinos qué aun en sus sueños le harán dura la existencia.</p>

<p>...Poco
a poco el letargo me &nbsp;va venciendo, creo
que dormí por unos instantes,&nbsp; pero sólo
para encontrar un sueño húmedo y pesaroso que me hace despertar sobresaltado.
Miro el reloj y son las dos y media de la mañana, tengo que relatar mi sueño
para poder liberarme de la impresión que me ha dejado.</p>

<p><b><i>(Continuación del 3er registro
grabado - Sueño con Andora) </i></b></p>

<p>&nbsp;Estábamos juntos de nuevo, yo permanecía
absorto en su contemplación mientras ella me relataba su historia. Me hablaba
con su particularidad habitual, dándome la espalda para mirar en la distancia,
como queriendo buscar allí el hilo de sus pensamientos. De repente, y tentado
por la lujuria arrojé mi pluma fuente hasta sus pies simulando que se había
caído. Le pedí que me la recogiera y ella accedió inocente y de buena gana. Se
dobló para recogerla y sin el menor reparo puso la tentación de sus nalgas frente
a mis ojos, mis ojos llenos de deseo, llenos de morbo y casi desorbitados por
la excitación.</p>

<p>Mi
vista y mi auto control estaban siendo desafiados, podía ver con toda precisión
la minúscula tela que se empeñaba en sostener su bikini entre las nalgas, más
abajo, la telita se engrosaba un poco para semi-ocultar su sexo. Estaba
desgastada por el uso al que había sido sometida durante estos últimos años.
Por debajo se adivinaba, sin ningún esfuerzo, la protuberancia de los labios de
la vulva, resaltados por la secreción de sus humedades y queriendo reventar de
una vez por todas aquel velo que tercamente se empeñaba en mantenerlos ocultos.
</p>

<p>No
me pude contener y se lo agarré... fue tanta mi vehemencia y mi desesperación
que la prenda se rompió y Andora quedó completamente desnuda ante mí. Ambos
permanecimos paralizados ante la minúscula trusa que estaba en el suelo como un
animal recién muerto. </p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿Por qué lo hiciste? –Me gritó- </p>

<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;-La
podemos arreglar –le insistía mientras la tomaba del suelo-</p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Ya es tarde, sabías que si hacías eso
sería mi fin, me dejaste desnuda a propósito. ¡Te aborrezco!</p>

<p>En
ese instante, Andora se fue desvaneciendo en una neblina espesa que se la llevaba
sin que yo pudiese hacer nada.</p>

<p><b><i>(Fin de la
transcripción) </i></b></p><p><b><i>Continuará....&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/cy/toe0s6ce4239.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/cy/toe0s6ce4239.png" /></i></b></p>

<p><b><i>&nbsp;</i></b></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 8va. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40042/andora-o-la-pasion-sublimada-8va-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Wed, 31 Jan 2024 18:19:42 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40042@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Se
había producido mi primer encuentro con Sebalá. Era una figura en apariencia
femenina, pero con una terrible mirada capaz de impactar por sí sola. En ese instante
lanzó sobre mí una fuerte descarga que me empujó contra unos matorrales, haciéndome
perder la conciencia por algunos segundos. Apenas recobré el sentido me tumbé
antes sus pies.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Perdón
mi señora –logré apenas decir- pero no sé que debo hacer para demostrarle la
incondicionalidad de mi ser.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¡Humíllate
ante mí!... Ofréceme tu cuerpo, aunque ya es mío.</p>

<p>Quedé
petrificada ante lo que acababa de escuchar. ¿Cómo tenía que humillarme? ¿De
qué manera le tenía que ofrecer mi cuerpo? En ese instante las palabras de
Exnabor resurgieron en mi mente: “Busca dentro de ti las respuestas”... fue
entonces cuando decidí seguir un impulso repentino y postrándome ante Sebalá le
dije:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquí me tienes mi Señora, humillada ante tus pies, pero no vencida,
entregándote mi cuerpo que es lo único que puedes usar de mí. Sírvete de él
empleándome sin clemencia ni compasión, si es esa tu voluntad, pero recuerda,
aunque me martirices a tu antojo, todavía mi alma y mis pensamientos me
pertenecen y los voy a defender con todo lo que me quede, pues en mi corazón
siempre quedará un espacio para la libertad.</p>

<p>Me
miró desatando una irónica carcajada que me erizó la piel, poco a poco fui
levantando la mirada para enfrentarla cara a casa y fue así como la pude
detallar. Era una hermosísima mujer, sin embargo, había en su belleza algo que
atemorizaba... que inquietaba, que alejaba más que atraer. Su blancura contrastaba
con el negro impenetrable de sus cabellos y se adivina en su mirada un dejo de
lascivia y perversión que acelera los sentidos. En sus ojos verdes, resplandece
la maldad y el sadismo que despliega sobre sus esclavas, mientras que en su voz
resuena el tono hiriente e impositivo con el que siempre pronuncia sus más
bajos designios.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No pareces muy sumisa, pero igual me servirás. Eres consciente de tus
funciones y eso, por ahora, me basta. No sé que esperanzas te haya dado el viejo
Exnabor, pero desde hoy tu vida y tus circunstancias dependerán de mí, así que
es preciso que conozcas las condiciones que les impongo a mis Lémbrinas:
Primero, no podrás cubrir tu cuerpo bajo ninguna circunstancia, pues tu misión
es atraer las miradas y los pensamientos más bajos de quienes lleguen a poner
sus ojos en ti. Segundo, el placer está vetado para ti, solo servirás a los
hombres para complacerme con su deseo, si algún día llegas a experimentar
placer sin haberte enamorado lo pagarás caro. Tercero, deberás someterte a todas
las pruebas que te imponga; algunas serán mortales así que tendrás que mantener
alerta tus sentidos, día y noche, en todo momento. Cuarto, si alguna serpiente
o animal venenoso llegase a herirte no podrás buscar ayuda de nadie, tendrás
que ingeniártelas tú sola o resignarte a perecer. En la medida que lo considere
necesario te podré imponer otra serie de limitaciones.</p>

<p>Sebalá
desapareció en ese instante y de nuevo quedé sola en la playa, me tendí en la arena
y comencé a llorar como nunca lo había hecho. Ya te podrás imaginar como ha
sido mi existencia desde ese día, he tenido que pasar por circunstancias muy
duras, pero poco a poco he podido burlar a mi opresora, aunque para ello he tenido
que imponerme una disciplina mental muy fuerte. Vivo sometida a una tensión
constante, por lo que cada vez me hace más difícil encontrar un momento de
reposo o un algo de paz para mis sentidos. </p>

<p>Poco
a poco se cierra mi círculo y sólo me alienta la esperanza, cada vez más
lejana, de escapar de este infierno al lado de un hombre que se enamore de mi
alma antes que de mi cuerpo.&nbsp; Lo peor de
todo es esta desnudez casi absoluta a la que me encuentro sometida, no puedo
cubrir mi cuerpo y lo poco que tenía encima lo he ido perdiendo... ahora sólo
me queda esta minúscula prenda que apenas alcanza para cubrir mis carnes más
púdicas.&nbsp; Es irónico, pero yo sí puedo
decir que mi vida esta pendiendo de un hilo cada vez más estrecho. ¡Si tan sólo
desearía poder cubrir mis pezones para mitigar el dolor en las noches de frío!</p>

<p><b><i>(Fin de la
transcripción)</i></b></p>

<p>Diciendo
esto, Andora llevó sus manos hasta uno de los pezones y comenzó a frotarlo con
inusitada delicadeza mientras decía:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace algunos meses estaba titilando del frió, sentía que los pezones se
me iban a reventar de tan erectos que estaban y traté de protegerlos con unas
hojas que apenas los cubrían, a la mañana siguiente amanecí con una picazón tan
intensa y martirizante que prácticamente me desgarré las carnes para conseguir un
poco de alivio.</p>

<p>Diciendo
esto se aproximó hacia mí&nbsp; poniendo sus
tetas a escasos centímetros de mis ojos&nbsp;
y me dijo:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Creo que todavía tengo algunas cicatrices, aunque ya casi no se
notan... fueron noches horribles en las que hubiera dado la vida por un poco de
crema que aplacara mi ardor. No sé si serán especulaciones mías, pero después
de esa experiencia siento que se han vuelto hipersensibles, hasta el punto de
poder percibir las vibraciones positivas o negativas de las personas que se
acercan a mí. He sentido la excitación de los hombres que se me aproximan como
una daga rozándome la piel, pero en tu caso percibo energías diferentes... Si
me permites acercarme más te describiría lo que me transmites...</p><p>(continuará)<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/c2/gn7x8o33pe8x.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/c2/gn7x8o33pe8x.png" /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 7ma. entrega (Por Carlos Pereyra)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40032/andora-o-la-pasion-sublimada-7ma-entrega-por-carlos-pereyra</link>
        <pubDate>Sat, 27 Jan 2024 16:49:28 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40032@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>(Después de despertar del sueño con Andora...)&nbsp;<br />Todavía me encuentro sudando, estoy
muy excitado y no puedo contener el deseo que se apodera de mí, pero no hay
nada que hacer ¿Cómo podré encontrar a Andora en el medio de la selva y a esta
hora de la madrugada?</p>

<p>Para aplacar un poco este delirio he
tenido que masturbarme, no es mi costumbre, pero el solo recuerdo de esa mujer
me es más grato que la presencia de cualquier prostituta que viniera a calmar
mis deseos en este momento.&nbsp;</p>

<p><b>CAPÍTULO IV</b></p>

<p><b>DE RODILLAS ANTE
SEBALÁ.</b></p>

<p>Esta
mañana se ha producido mi cuarto encuentro con Andora, nos vimos en el lugar
convenido, un poco después de&nbsp; las nueve
de la mañana. Algunas nubes alrededor presagiaban lluvia. Sin embargo, para
nuestra fortuna, no fue así. Al observarla la noté un poco taciturna y distante,
por tanto, no quise besarla al darle los buenos días.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te esperaba –se limitó a decir-</p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y sin más preámbulos dimos comienzo a la
sesión.</p>

<p><b><i>(Transcripción
del 4to. registro grabado)</i></b></p>

<p>Dos
días después de darme las revelaciones sobre Sebalá, Exnabor me despertó muy
temprano en la mañana y me dijo:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Levántate, tienes que acompañarme. </p>

<p>Fuimos
hasta su barco y partimos con rumbo desconocido, yo solo traía conmigo el atuendo
indecoroso que me obligaba a llevar. El viaje duró algunas horas en las cuales
por sus consejos y su forma de hablar pude preludiar el inminente destino que
me esperaba: Iríamos al encuentro de Sebalá. El barco atracó en una costa desierta
y cubierta por una densa vegetación selvática. Estaba ya en la Guayana Francesa.
Sus palabras confirmaron mis temores:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Aquí
vivirás en lo sucesivo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Pero
¿dónde me quedaré? Además ¿Qué voy a vestir? No me dejas nada y lo que cargo
puesto apenas me cubre.</p>

<p>En
aquel entonces me preocupaban de sobremanera los atuendos que llevaba, pues me
consideraba impúdica con aquellas fachas, hoy sólo me queda el bikini y está a
punto de reventarse por el desgaste al que ha sido sometido. Todo lo que tenía
encima lo he ido perdiendo poco a poco. Cada vez que una parte de mis vestiduras
se rasgaba o se desprendía de mi cuerpo era como si una parte de mi ser también
me abandonara.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya te dije una vez que con lo que tienes te basta. –Me respondió
Exnabor- A partir de hoy serás sometida a la más absoluta brevedad de ropas. Es
la única manera de que desates las pasiones más bajas de quienes te rodearán y
complacer a Sabalá. Desde ahora eres su Lémbrina y como tal debes acostumbrarte
a la exposición y al dolor. Asume lo sucesivo como una prueba, dura en verdad,
pero de la que puedes salir victoriosa si entregas tu cuerpo y tu mente a una
rígida disciplina que templará tu espíritu.</p>

<p>La
voz del chamán sonaba cortante, pero sabía que lo hacía para tornar menos
penosa la despedida. Durante el tiempo que permanecimos juntos me quiso como a
la hija que nunca tuvo. Yo también lo quiero y sé que detrás de ese semblante grave
y testarudo se oculta un alma noble. Él comprendió&nbsp; en mi silencio la pena que me causaba su
despedida y sin voltear el rostro, tal vez para que no viera sus lágrimas me
dijo:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo no te abandonaré por completo, pero de ahora en adelante tienes que
buscar dentro de ti las respuestas a tus problemas.</p>

<p>Fueron
sus últimas palabras antes de dejarme. Quedé sola y llena de dudas en medio de
una playa solitaria y desconocida. Me tendí en la arena sin hallar que hacer,
mientras contemplaba el barco de Exnabor que se perdía en la distancia. Sabía
que en lo sucesivo mi destino estaría plagado de sufrimientos e inclemencias a
las que no sabría cómo afrontar. Buscar las respuestas dentro de mi no sería
fácil. </p>

<p>Me levanté cuando el barco se perdió de mi vista
y empecé a caminar por la orilla tratando de ordenar, inútilmente, mis
pensamientos. En la medida que avanzaba, mi falda se levantaba y todo mi culo
quedaba al descubierto. Eso me avergonzaba a pesar de creerme sola, pues aún
persistía en mí aquel prejuicio que me inculcaron las religiosas sobre la
propiedad del cuerpo de ser fuente de pecado. Por ello, al encontrarme estirando
insistentemente la ínfima tela que me cubría las nalgas, me sentía como la más
sucia de las rameras. Odiaba mi cuerpo por ser tentador y por despertar el
pecado a donde quiera que fuera.</p>

<p>El
viento arreciaba contra mi pecho, estrechándome la camiseta contra los pezones
que ya se encontraban enhiestos y a punto de salirse del escote, que de por sí era
dos tallas por debajo de la mía. Al fin vencida por el cansancio y la
incertidumbre, me tumbé de nuevo sobre la arena al pié de un palmar que muy
poca sombra me brindaba. Olvidando la compostura entreabrí las piernas sin
percatarme que estaba revelando mi ropa interior. Estaba sofocada por el calor
y los pezones me picaban por la arena que se había colado entre mis pechos.<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/2s/dkqxx2pa1myz.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/2s/dkqxx2pa1myz.png" /></p>

<p>Humedeciéndome
los dedos con la boca comencé a frotarlos suavemente para calmar la ligera
irritación que habían sufrido. Aquello me produjo un desquiciante cosquilleo
que jamás había sentido, pero que me excitaba a más no poder. Casi de forma
inconsciente, bajé mi otra mano y abrí más las piernas para tomar posesión
de&nbsp; mi sexo. Empecé a frotarme por encima
del bikini, a los pocos segundos ya estaba húmeda del placer... sedienta de
nuevas experiencias. </p>

<p>A
pesar de haberme entrenado en el arte de la seducción, la esposa del Chamán
jamás me había hablado de la autocomplacencia. Por eso, aquel pequeño retozo se
me presentaba como algo novedoso, divino, pero a la vez desconocido. Mi dedo se
abrió paso hasta la vagina y empecé a masturbarme con inusitado frenesí. Estaba
a punto de rasgar el himen y experimentar en primer orgasmo de mi vida cuando
una figura emergió de una cueva cercana a la playa, con su voz altiva e
imponente coartó al instante mi delirio. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Lo
has hecho muy bien para ser la primera vez, pero te ha faltado algo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Qué?
Me atreví a preguntar, aunque en ese momento la interrogante más acertada hubiera
sido ¿Quién eres? </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Que
te postres ante mí. ¡Perra infeliz! Demuéstrame que me sirves.</p>

<p>Se
había producido mi primer encuentro con Sebalá. Era una figura en apariencia
femenina, pero con una terrible mirada capaz de impactar por sí sola. En ese instante
lanzó sobre mí una fuerte descarga que me empujó contra unos matorrales, haciéndome
perder la conciencia por algunos segundos. Apenas recobré el sentido me tumbé
antes sus pies. </p>

<p>&nbsp;(Continuará...)<br /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la Pasión Sublimada (5ta entrega)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40021/andora-o-la-pasion-sublimada-5ta-entrega</link>
        <pubDate>Mon, 22 Jan 2024 16:21:47 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40021@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Consternados, pero a
la vez conscientes del problema, mis padres me dejaron con Exnabor, aun a sabiendas
de que lo más probable fuese que no me vieran nunca más. Entre llantos y promesas
nos despedimos alentados por la vaga esperanza de reencontrarnos algún día. </p>

<p>A la mañana
siguiente cuando desperté, Exnabor ya me había traído unas ropas que debía usar
durante mi estancia en la isla: una pequeñísima falda marrón, muy ceñida que me
descubría casi la mitad de las nalgas y una reducida camiseta del mismo color,
la cual apenas &nbsp;alcanzaba a contener mis
senos, ya de por sí voluptuosos. Me resistí a usar esas vestimentas por
considerarlas impúdicas pero él me convenció con este argumento:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Es
necesario que vistas así para que te vayas acostumbrado a la escasez de ropa,
porque a eso te va a someter Sebalá: poco a poco te irá despojando de lo que tienes
hasta llevarte en la desnudez absoluta. De ti depende que conserves, aunque sea
un hilo que preserve tu intimidad y te haga sentir cubierta. En el momento que
tu sexo quede totalmente libre, le darás la puerta de entrada para que se
apodere de tu alma y se adueñe definitivamente de ti. Por eso debo entrenarte
para que sobrevivas en un mundo hostil y despiadado, tu cuerpo es lo único con
lo que contarás en lo sucesivo y debes emplearlo para complacer a Sebalá.</p>

<p>Durante el tiempo
que permanecí con Exnabor fui iniciada en el conocimiento de las hierbas, la
defensa personal, la resistencia al dolor y el mentalismo. Además de eso, fui
entrenada en el arte de la seducción. Pasados algunos meses en esta faena,
Exnabor me llevó consigo a una apartada playa&nbsp;
de su isla con el pretexto de dar un paseo. A todas luces se mostraba triste
y cabizbajo, como queriendo buscar en su mente las palabras más apropiadas para
aquello que debía decir:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
El
plazo se ha cumplido, de ahora en adelante quedas a merced de Sebalá. A veces
es cruel y despiadada con sus siervas, pero si cumples tus funciones sufrirás
menos.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Qué
más sabes de ella? -Le pregunté-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
He
consultado a varios santeros, pero la información que me dan es muy
contradictoria. Para algunos Sebalá es una diosa aun no reconocida por este culto,
otros afirman que se trata de un espíritu dotado de poderes sobre los que poco
se ha indagado. Los más sensacionalistas, se apresuran a pregonar que se trata
de una fuerza&nbsp; generada y mantenida por
el pensamiento colectivo. Lo único que puedo dar por cierto es que no se trata
de una aparición reciente dentro del entorno esotérico, he conseguido con uno
de mis maestros en Haití, una copia de un manuscrito de principios de siglo donde
se habla sobre ella. La definen como una entidad poderosa que se sustenta con
el deseo reprimido. Para ello se vale de sus Lémbrinas, que no son otra cosa
que sus esclavas incondicionales. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Una
Lémbrina –prosiguió Exnabor- es una servidora de Sebalá dotada de ciertas
cualidades. Después de la operación en la que Sebalá se apoderó de tu cuerpo, has
ido adquiriendo las formas de una Lémbrina: tu cintura se redujo algunos
centímetros; tus caderas se ensancharon groseramente para producir el contraste;
tus piernas se tornaron gruesas y seductoras y tus senos aumentaron
considerablemente, para ser extremadamente llamativos sin caer en la desproporción.
Todo tu cuerpo ha sido redimensionado para provocar, para atraer, para seducir,
aunque tú no te lo propongas. Yo mismo, con todos mis años, he tenido que tomar
ciertas precauciones para poder acercarme a ti durante el tiempo que has estado
bajo mi custodia. Tu voluptuosidad, es el anzuelo que atraerá todas las miradas
lujuriosas y los deseos reprimidos de cuantos hombres te vean. En torno a ti
solo girarán pensamientos morbosos, ataques irrefrenables de lascivia, impulsos
instintivos que podrían llegar a la agresión, pero lo peor del caso, es que tú
no podrás rehuir de tales circunstancias y, por el contrario, tendrás que
buscarlas. Solo eso te hará útil a Sebalá y te mantendrá con vida.</p>

<p>Visiblemente
compungida, ante aquella revelación Andora me dijo:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
“Te
puedes imaginar el infierno en el que se iba a convertir mi vida y eso sólo era
el preámbulo”</p>

<p><b><i>(Fin de la transcripción)</i></b></p>

<p>Con esta última
frase, Andora dio por concluido nuestro segundo encuentro. Regresé al hotel y
después de cenar me dediqué a escuchar una y otra vez la cinta en donde había
registrado su voz. Aun no creo del todo esta historia, pero me parece
fascinante. Sin embargo, es el deseo incontenible de estar con ella lo que por
ahora me motiva. No sé lo que me pasa, pero su presencia opera cambios
inusitados en mi mente y en mi comportamiento.</p>

<p><b>CAPÍTULO III</b></p>

<p><b>TERCER ENCUENTRO CON ANDORA. </b></p>

<p><b><u>-</u></b>Esta
mañana nos hemos encontrado de nuevo, un saludo convencional ha precedido
nuestro tercer encuentro. De nuevo la cinta corre y el casette se impregna de sus
vivencias.</p>

<p><b><i>(Trascripción del 2do registro
grabado) </i></b></p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sumamente entristecido, pero al mismo
tiempo resignado, Exnabor me habló de mi nueva condición y las reglas a las que
me debía someter:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Mientras
estés bajo los dominios de Sebalá podrás prescindir de las necesidades humanas,
ya que tu organismo adquirirá un nuevo estado en el que solo necesitarás del
agua para adquirir los nutrientes que tu cuerpo necesita. Tu ciclo menstrual
también debe desaparecer, al menos por algún tiempo, eso lo conseguirás
preparando ciertas hierbas muy comunes en los lugares donde estarás y que se
encargarán de neutralizar el proceso de ovulación... Con eso evitaremos que
quedes encinta si algún día ocurre algo inesperado. Cuando salgas de esta situación
sólo bastará que dejes de tomar las hierbas para que tu ciclo vuelva y puedas
concebir sin ningún problema. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Esto
es como estar muerta en vida –repliqué- de que me sirve la existencia bajo
estas condiciones.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Necesitas
aferrarte a la vida, con sangre y dolor si es necesario. He hecho todo esto por
ti, porque las esperanzas existen.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Qué
esperanzas puede haber cuando me hallo sumida en la peor condición que puede
experimentar una mujer?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
No
son muchas en realidad, pero existen mientras logres preservar tu cuerpo de la
desnudez absoluta. Aunque tus atuendos sean ínfimos, debes procurar mantener
oculto tu sexo, allí reposa el chakra de tu iniciación y si Sebalá llegara a apoderarse
de él conseguiría inmediatamente la posesión de tu alma. Por ahora, sólo
dispone de tu cuerpo y eso no le garantiza que seas una Lémbrina fiel porque
tus pensamientos y emociones todavía te pertenecen, aunque los pueda leer en
las noches a través de tus sueños. </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Y
entonces? ¿Qué debo hacer? –Pregunté un poco más alentada- </p>

<p><br /></p>(Continuará)&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/68/h71eeyidipfe.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/68/h71eeyidipfe.png" />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la Pasión sublimada (4ta entrega)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40012/andora-o-la-pasion-sublimada-4ta-entrega</link>
        <pubDate>Thu, 18 Jan 2024 03:00:57 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40012@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Describirte a Exnabor no es fácil, pues
a pesar de lo mucho que lo conozco, no existen adjetivos que se acoplen a su
personalidad. Es un hombre un tanto extraño, pero de nobles sentimientos. Actualmente
habita en un apartado islote al que muy pocas personas tienen acceso. Las
autoridades policiales o militares lo dejan transitar en su barco sin exigirle
ninguna documentación e incluso, los mismos piratas o contrabandistas lo
respetan. &nbsp;</p>

<p>Mis
padres son muy adinerados y al escuchar los prodigios que se pregonaban sobre
Exnabor por todo el Caribe Oriental, no vacilaron en llevarme hasta su isla
cuando cumplí mi mayoría de edad y mi plazo, según los médicos, comenzaría a
expirar. En la Isla de Exnabor permanecí durante varias semanas en las que se
me practicaron infinidad de exámenes para determinar mi estado físico y mental.
Al final, todo corroboró lo que la ciencia médica ya había referido, no había
cura para mi padecimiento. </p>

<p>Exnabor
se vio obligado a esperar el primer plenilunio para realizar en mí una inusual
operación donde fusionaría sus conocimientos médicos con los misterios
esotéricos en los que había sido iniciado. No era un tratamiento definitivo,
pero al menos se esperaba prolongar un poco más mi existencia hasta conseguir
una alternativa más eficaz o duradera.</p>

<p>Sin
embargo, las cosas no resultaron como él las esperaba y un paro respiratorio
parecía acabar con mi vida y sus esfuerzos. Cuando ya faltaba poco para darme oficialmente
por muerta, surgió de la propia oscuridad una misteriosa presencia que se
identificó como Sebalá, quien le ofreció al Chamán la posibilidad de salvarme a
cambio de que le entregase mi cuerpo al cabo de tres años, sin excluir la
esperanza de que me volviese a recuperar. Exnabor, desesperado por preservar mi
vida no tomó en cuenta mi alma y entregó -sin que mis padres lo supieran- mi
destino a aquella mujer de la que hasta hoy soy prisionera. </p>

<p>Aquella
presencia&nbsp; cumplió su promesa y pude salir
con vida de la operación. Desde aquel día mi enfermedad también desapareció,
pero otra serie de problemas me sobrevinieron inexplicablemente. De forma casi
vertiginosa, mi cuerpo comenzó a experimentar un desarrollo inusitado que nadie
se esperaba. Yo siempre fui una chica débil y extremadamente delgada, pero de
la noche a la mañana, mis formas se empezaron a tornar voluptuosas y
provocativas, desatando la lujuria en todo aquel que me miraba. Al mismo tiempo,
una incontenible sensualidad se desprendía de mí sin que yo fuese consciente o
partícipe de ella. </p>

<p>Me
resultaba difícil mantener relaciones sociales con el sexo masculino, pues
siempre surgían propuestas indecorosas, o bien era víctima de manoseos y abusos
que atentaban contra mi integridad moral. Yo, que desde siempre me acostumbré a
permanecer al margen de las miradas masculinas y a recibir la compasión de las
femeninas, ahora me encontraba siendo el centro de todos los pensamientos libidinosos
desatados a mí alrededor, lo cual me abrumaba continuamente.</p>

<p>Aquella
situación me incomodaba de sobremanera, hasta el punto que se me hizo
insoportable. Fue entonces cuando decidí buscar consuelo&nbsp; en la religión. Dejé la universidad para&nbsp; entregarme a la penitencia y la oración en un
pequeño convento a las afueras de mi ciudad natal. Todo ello a pesar de la
negativa de mis padres, quienes no se resignaban a aislarme del mundo. Allí
viví dos años de paz y tranquilidad, mientras mi alma se colmaba de una
profunda fe, además de unos valores inquebrantables que hasta hoy me han ayudado
a soportar los más terribles sufrimientos o humillaciones que mujer alguna haya
podido vivir.&nbsp;&nbsp; </p>

<p>Un
día llegó una carta al hogar de mis padres, era de Exnabor y en ella les pedía
que fueran a verlo lo antes posible y me llevaran consigo. Recuerdo ese instante
como si hubiera sido ayer. Papá llegó desesperado al convento sacándome en
volandas ante la mirada atónita de todas las monjas. Durante el viaje tampoco
dijeron nada, llegaron impacientes al aeropuerto de Granada en medio de una fuerte
tormenta y de allí tomamos un auto que nos condujo hasta Gouyave, lugar donde
nos esperaba una embarcación contratada por mi padre para llevarnos hasta la
isla del Chamán. Para ese entonces ya tenía 21 años. </p>

<p>Una
vez en la isla, Exnabor les contó a mis padres lo que por tres años había
ocultado: Sebalá exigía mi cuerpo como parte del trato para preservarme la
vida.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Mi
influencia solo obrará en ella por algunos meses más. Me he valido de
algunos&nbsp; artilugios para prolongar
durante todos estos años el plazo de espera que otorga Sebalá, pero ya tenemos
muy poco tiempo para hacer lo que se debe hacer.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Entonces
que debemos hacer? –preguntó mi madre angustiada-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Por
ahora dejarla acá. Durante muchos años he investigado sobre Sebalá, le conozco
algunos trucos y por eso decidí pactar con ella cuando era la única salida ante
la muerte de su hija.&nbsp; Sé lo que quiere
de Andora y sé cómo refrenarla, aunque esté en sus manos, por eso es preciso
que ella conozca algunas cosas.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
De
ninguna manera –le dijo mi padre- no voy a renunciar a mi hija por el solo
hecho de que tus conjuros hayan fallado... además no me creo esa historia ahora
después de tanto tiempo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Entonces
no me hago responsable de lo que pueda suceder. Cuando Sebalá quiera a la joven
la buscará donde sea y si determina que no le sirve para sus propósitos,
simplemente la destruirá.</p>

<p>Papá bajó la mirada
y cerrando el puño golpeó contra un madero que se encontraba frente a él. Mamá
lo abrazó desconsolada y sin poder contener sus lágrimas dijo con resignación:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Haga
lo que crea conveniente, pero por lo que más quiera, salve a mi hija.</p><p>(Continuará)&nbsp;<img alt="" src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3m/fbma3ianh2gz.png" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/3m/fbma3ianh2gz.png" /></p>

<p>&nbsp;</p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO IV (FRAGMENTO)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39643/pan-dulce-con-sabor-amargo-iv-fragmento</link>
        <pubDate>Fri, 27 Oct 2023 19:42:07 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39643@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Joaquín y Lourdes comienzan a moverse con suavidad, deslizándose de atrás hacia adelante, abrazándose cada vez que los pechos de Lourdes se acercaban a los labios de Joaquín y, al separarse un poco, las manos de Lourdes lo atraían de nuevo hacia ella. Era una conexión profunda y llena de sentimiento. Cada caricia, cada beso, era una expresión de amor y deseo. Era una danza lenta y sensual. Joaquín besaba a Lourdes en las mejillas, en sus ojos cerrados, en su cuello, en sus hombros, dejando un rastro de cariño y pasión en su piel. Toda la escena era un tributo al amor, un regalo que Joaquín le ofrecía a Lourdes para la eternidad.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Era como si su propio ser se desdoblara en el tiempo, recordando aquella ocasión en la que hizo el amor por primera vez. Joaquín se perdía en la suavidad de la piel de Lourdes, explorando cada centímetro con sus labios y sus manos. Sentía la calidez de su cuerpo, la textura de su piel, y se dejaba llevar por el fervor. Cada beso era como una promesa de amor eterno, y cada caricia, un juramento de devoción.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A medida que la pasión crecía, Joaquín no pudo evitar que algunas lágrimas rodaran por sus mejillas. Estas lágrimas no eran de tristeza ni de dolor, sino más bien de una emoción abrumadora que se apoderaba de él. Eran un recordatorio de la profundidad de su conexión, un eco de todas las experiencias compartidas en el pasado en contraste con lo que estaba viviendo con Lourdes.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cada lágrima que caía era una prueba de la intensidad de sus emociones. Lourdes, sintiendo el sabor salado y húmedo de sus sentimientos en sus besos y en su piel, lo abrazaba con ternura, comprendiendo que eran la manifestación pura de su amor. Continuaron moviéndose juntos, como dos almas fusionadas en un acto de amor y pasión que trascendía lo físico y se convertía en una experiencia espiritual.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes, antes de llegar al climax y desbordar su simiente en Joaquín, sintió un atisbo de culpa y remordimiento. Lo abrazó con fuerza y luego se alejó unos centímetros, aún con Joaquín dentro de ella. Observó cómo Joaquín se sumía en una realidad que ella no podía experimentar ni comprender. Sus ojos estaban cerrados, su cabeza echada hacia atrás, y se le veía suspirar profundamente. Su virilidad en vez de haber disminuido, estaba más firme que segundos antes, un desprendimiento contenido era el final de ese instante, y Joaquín deseaba que durara siempre, que nunca acabara.</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes nunca había experimentado “hacer el amor” como lo habían hecho. Sentía que, de alguna forma muy extraña, estaba en deuda con Joaquín. Había vivido sentimientos, emociones, deseos, pero no de la forma que lo veía a Joaquín gozar. Percibía que había tenido una experiencia sexual diferente, pero no la había vivido igual que él. Y se preguntaba: - ¿por qué? ¿Por qué no había sentido lo mismo?.<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la pasión sublimada 3era entrega</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/40004/andora-o-la-pasion-sublimada-3era-entrega</link>
        <pubDate>Wed, 17 Jan 2024 02:03:07 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">40004@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b>CAPÍTULO II</b></p>

<p><b>SEGUNDO ENCUENTRO. ANDORA REVELA SU ORIGEN.</b></p>

<p><b><i>(Transcripción del 1er registro
grabado) </i></b></p>

<p>La
mañana luce fresca y despejada, me han dicho que llueve mucho por acá, pero hoy
parece hacer buen tiempo. Preguntando en el hotel me han informado sobre
algunos sitios donde puedo encontrar autos usados a buen precio, creo que con
lo del cheque alcanzará para eso y mucho más...</p>

<p>Después
de regatear bastante, he conseguido un viejo jeep en buenas condiciones. Ahora
mismo me dirijo en él para mi segundo encuentro con Andora, no conozco el
territorio, pero creo que no hay pérdida si continúo por la carretera que
bordea la costa...</p>

<p>…Hace
quince minutos que he dejado la ciudad de Cayena, ahora transito por un tramo
de la vía prácticamente despavimentado, no veo casas, solo el mar y la selva
virgen me delimitan el paisaje. Creo que me he perdido...</p>

<p>…Llevo
más de una hora conduciendo, ya he pasado Kourou y todavía no consigo el
refugio de Andora. Este lugar me parece muy peligroso y creo que lo mejor es
regresar a Cayena para dedicarme de una buena vez a los asuntos que me
conciernen y que me trajeron hasta acá. Detengo abruptamente el automóvil y
cuando cruzo para reiniciar el retorno, me encuentro con una pequeña choza que
inicialmente me había pasado inadvertida. Está construida con palmas y barro,
en apariencia se encuentra abandonada, pero es preciso salir de la duda...</p>

<p>…Entro
tomando mis precauciones, traigo conmigo un cuchillo para enfrentar cualquier
eventualidad... Al parecer no hay nadie en el interior de esta casucha... Un
sudor frío me recorre por la frente cuando escucho unas pisadas que rompen la
hierba seca, siento que he caído en una trampa...</p>

<p><b><i>(fin de la grabación)</i></b></p>

<p>Me volteo
rápidamente y me abalanzo sobre mi presunto agresor alcanzando a herirlo en un
brazo. Éste detiene mi mano y con un golpe certero me hace botar el cuchillo.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¡Detente!
–me grita- ¿Por qué me quieres matar? </p>

<p>Es Andora… me
observaba con expresión de susto e incredulidad. Reacciono y contemplo aturdido
el resultado de mi insensatez: sobre su hombro izquierdo corre la sangre y de
sus ojos brotan sendas lágrimas que denotan su decepción.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Por
qué me heriste? ¿Qué mal te hice?</p>

<p>Avergonzado de mi
bajeza le explico lo sucedido, el temor que aun persiste en mis manos le
confirma mis palabras. Todo fue un impulso repentino, ocasionado por el miedo.
Afortunadamente, la herida no ha sido profunda, pero sigo avergonzado. Ella
nota mi arrepentimiento y pasando sus manos por mi cabello me dice:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
No
te preocupes... cuando sepas por lo que he pasado te darás cuenta de que estoy
muy familiarizada con el dolor.</p>

<p>De nuevo enciendo mi
grabadora y ella comienza a hablar…</p>

<p><b>(<i>Reinicio&nbsp; del 1er registro grabado)</i></b></p>

<p>Cuando
nací, los médicos me diagnosticaron un extraño mal que impedía el proceso
reproductivo de mis células, afectando lo que debía ser mi desarrollo normal.
Estaba condenada a morir por esta deficiencia en el proceso de mitosis y mis
padres, en su desesperación, recurrieron a todos los medios para salvarme la
vida. Consultaron médicos dentro y fuera de mi país. Sin embargo, ninguno daba
esperanzas, todo indicaba que mi vida no se iba a prolongar por mucho tiempo.</p>

<p>En
un último intento por preservarme de mi destino, recurrieron a un misterioso
chamán que habitaba en una apartada isla del Caribe. Este hechicero tenía la
cualidad de fusionar los más avanzados conocimientos médicos con las más&nbsp; antiguas artes esotéricas y mágicas. </p>

<p>Exnabor,
así se llama este hombre, culminó sus estudios de medicina en Europa, de allí
se trasladó a República Dominicana y luego a Haití, donde adquirió los
conocimientos de la magia, la santería, el espiritismo e incluso el vudú. Se
decía que estudió con el mismo “Papa Doc”, siendo una de las pocas personas a
las que este dictador respetó durante su sangriento mandato. </p><p>Continuará.<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/5z/khno55hxkqli.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/5z/khno55hxkqli.jpg" /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la Pasión Sublimada (2da. entrega)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39994/andora-o-la-pasion-sublimada-2da-entrega</link>
        <pubDate>Sun, 14 Jan 2024 20:32:30 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39994@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>Le va a salir un
cardenal –pensé- no debí ser tan brusco solo para satisfacer un deseo. Ella no
pareció inmutarse ante mi bajeza, era como si estuviese acostumbrada a los
maltratos, privaciones o sacrificios. Sin pronunciar queja alguna, poco a poco
fue suavizando el golpe con un ligero masajeo. Así pude divisar la ínfima
telita que se debatía entre sus nalgas, tratando de sostener un bikini
deteriorado, reducido por el tiempo y el uso a la mitad de lo que fueran sus
dimensiones originales. Aquello era el preludio a una desnudez inevitable a la
cual se exponía y se resistía al mismo tiempo por alguna inexplicable razón.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me preguntes como lo sé –dijo de repente- pero estoy enterada de que
eres escritor. </p>

<p>Quedó esperando que
le confirmara sus palabras, pero ante mi silencio prosiguió:</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Necesito
que escribas sobre mí, sobre lo que ha sido mi vida durante estos últimos años,
de donde vengo y todo lo que he pasado hasta ahora.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Con
qué finalidad? –Le pregunté-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Es
preciso que se conozca mi historia, pues solo eso me podrá salvar. Para muchos
seré una mentira, pero me aferro a la esperanza de que haya alguien que nos crea
y venga a buscarme.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Qué
te hace suponer eso? –Pregunté intrigado-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Porque
presiento la existencia de ese ser y sé que en donde quiera que esté, esa
persona también presiente la mía, aunque no sea plenamente consciente de ello.
Si estás dispuesto a escribir te contaré una historia real, aunque difícil de
creer. Una historia donde la lujuria, la hechicería, el dolor y el misterio se
han mezclado para hacerme insoportable la existencia.</p>

<p>No di mucho crédito
a aquellas palabras, pero el solo hecho de tener cerca de mí a aquella exótica
mujer fue suficiente para que aceptara, olvidándome, incluso, de mi misión en
aquel lugar. Acordamos vernos a la mañana siguiente en una pequeña casucha localizada
en una trilla que se desprende de alguno de los tramos de la carretera que comunica
a Cayena con Kourou.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Es
un lugar despoblado al que solo se puede llegar en auto. -refirió-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Por
qué no podemos vernos aquí? –pregunté-</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¡Mírame!
estoy casi desnuda y en estas condiciones no puedo exponerme ante la gente.
Antes quizá lo hubiera podido hacer porque estaba más cubierta.</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Pero
puedes taparte –le dije ofreciéndole mi chaqueta- </p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¡Es
imposible! –respondió en tono cortante- y aunque sé que estoy abusando de ti...
¿Te puedo poner una condición?</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
¿Cuál?
</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
No
me hagas preguntas cuando nos encontremos, tus dudas se irán aclarando poco a
poco y en la medida que yo te narre mi historia... Por favor –me dijo con cierta
coquetería- no me mires con tanto recelo. En estos momentos eres la única
persona con la que cuento.</p>

<p>Me reveló su nombre
y con eso dio por finalizado nuestro primer encuentro. Cuando llegué al hotel
la situación se tornó más confusa al encontrar una comunicación en la que se me
pedía pasar por la sucursal del Banco de Francia para retirar un cheque a mi
nombre por una suma de diez mil dólares. Llegué al banco y no me supieron dar
información sobre mi benefactor –al parecer quería mantenerse en secreto- El
cheque había sido emitido por una compañía aduanera con sede en Panamá. Tomé el
dinero en medio de muchas dudas y regresé al hotel.</p>

<p>Ahora son las doce
de la noche en Cayena, no he podido dormir y creo que mi insomnio va para rato.
Hasta los momentos lo que he escrito refleja todo lo que se sobre Andora y solo
espero con ansiedad que amanezca para ir de nuevo al encuentro de aquella
mujer. De ella depende que esta historia siga su curso o se archive como una
página más de mis relatos inconclusos.</p>

<p>&nbsp;(Continuará)&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/k5/zwzyghv7qkga.png" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/k5/zwzyghv7qkga.png" /></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Andora o la Pasión Sublimada</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39993/andora-o-la-pasion-sublimada</link>
        <pubDate>Sun, 14 Jan 2024 20:04:42 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Raul_dela_Cruz</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39993@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p><b>CAPÍTULO I</b></p>

<p><b>EL ENCUENTRO</b></p>

<p><b>Prefacio</b></p>

<p>Escribir sobre
Andora no me resulta fácil en este instante, pero necesito hacerlo. Apenas hoy
la conocí y ya su presencia se aferra a mis pensamientos con una fuerza
superior a mis sentidos. Quizás fueron las circunstancias que condicionaron
nuestro encuentro, o la majestuosidad todavía salvaje del paisaje guayanés...
aun no puedo precisar las causas que me impulsan a hablar sobre ella, pero me
siento extraño y necesito escribir sobre esa mujer para atenuar, de alguna
forma, este recuerdo que se apodera de mi mente con evidentes matices
obsesivos.</p>

<p>Llegué acá hace dos
días. Lo primero que hice a mi arribo fue buscar un hotel y descansar para
iniciar con todos los bríos a la mañana siguiente. Ya instalado en mi
habitación, le solicité al empleado del hotel una guía turística donde
estuvieran especificados los lugares de interés en la Guayana Francesa, al cabo
de un rato se apareció con un mapa del territorio que empecé a estudiar detenidamente
para determinar cual sería el primer lugar que visitaría por la mañana.</p>

<p>Al día siguiente y
después de un desayuno reparador, tomé un taxi que me llevó hasta las afueras
de Cayena. Caminé largo rato por la orilla de una playa casi desierta que me
maravilló por su paradisíaca belleza. Allí, la acción “civilizadora” del hombre
aun no había hecho sus estragos. Todo a mi alrededor conservaba ese encanto de
lo salvaje e inexplorado, de lo misterioso que, apenas a ráfagas, se revela a
la curiosidad del hombre. Definitivamente, se percibía una belleza afrodisíaca en
aquel paisaje y los sentidos no podían permanecer indiferentes ante ese
estímulo embriagador.</p>

<p>Me encontraba
absorto en esta contemplación cuando súbitamente, me sentí observado por una
presencia que me intimidaba. Levanté la vista a mí alrededor, pero solo para
constatar que no eran las pocas personas que transitaban por la playa, ellos no
podían mirarme de aquella forma. Se trataba de una mirada pasiva, y al mismo
tiempo escrutadora, de esas que analizan cada movimiento, cada gesto, cada
expresión. </p>

<p>Era, en definitiva, una
mirada expectante, que se clavaba sobre mi nuca de una manera persecutoria,
como a la espera del momento más oportuno para abalanzarse sobre mí, como si se
tratara de una presa indefensa. Solo tenía la certeza de que “aquello” se
ocultaba tras unos matorrales a pocos metros de la orilla.</p>

<p>Ya me habían dicho
que Cayena no era precisamente el lugar más seguro para pasar unas vacaciones,
no solo por la inestabilidad política, sino por los constantes hurtos y
asesinatos de los que habían sido víctimas algunos extranjeros. Todo ello ante
la mirada casi indiferente de las autoridades locales. Poco a poco me fui
alejando de donde estaba para acercarme a un grupo de pescadores que regresaban
de su faena. Sin embargo, una voz femenina resurgió de entre la maleza para disuadirme:</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
No.
Por favor... no te alejes. Necesito hablarte.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Volteé ante la
inusitada presencia y quedé sorprendido ante el espectáculo dispuesto ante mis
ojos: Una hermosísima mujer, en apariencia desnuda, se encontraba frente a mí.
En su mirada serena, pero a la vez triste, se presentía una pena interminable.
Así conocí a Andora.</p>

<p>Lo primero que me impresionó
fue su voluptuosidad, su cuerpo era groseramente exquisito. La piel morena se
me antojaba suave, aun sin tocarla y armonizaba perfectamente con su cabello
negro azabache que le llegaba mucho más abajo de los hombros... Ahora mientras
escribo, me pregunto si fueron sus escasas vestiduras o si fue el exotismo
embriagante del lugar, no lo sé. Lo cierto es que se me hacía imposible mirar
su cuerpo sin que emergiera en mí ese deseo incontenible de tocarlo, de
sentirlo, de conocerlo con mis manos. No era la primera vez que experimentaba
aquella sensación pero, a diferencia de otras ocasiones, me resultaba imposible
contener los impulsos. Era como si la tentación asumiera el mando de mis
sentidos, dejando de lado el juicio y la cordura. Necesito tocarla –pensé- &nbsp;y como si leyese mis pensamientos me respondió:</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Tu
mirada transpira el deseo que en este momento te posee y no te culpo ni te
juzgo, pero si me quieres sentir no podrá ser con una caricia precisamente.
Golpéame si lo deseas, pero no me brindes ninguna prueba de afecto, porque en
este momento me haría mucho más daño.</p>

<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
</p>

<p>Permanecimos
silentes por varios segundos, yo excitado y ella expectante. Ante mi turbación
me dio la espalda con desprevenida inocencia, poniendo ante mis ojos la
tentación de sus nalgas. Las contemplé lujurioso y sin saber que hacer. Dentro
de mí sentía arder la sangre en un arrebato de lascivia que se apoderaba de mi mente
y de mi cuerpo. Cegado por el deseo levanté mi mano y le descargué una fuerte
nalgada... una nalgada seca, sonora, dolorosa, creo yo. </p>

<p>El rojo quedó
estampado sobre su piel y solo de verlo pude presentir su dolor. Miré con
arrepentimiento el resultado de una perversión repentina para sentirme avergonzado
de semejante bajeza. Sin embargo, debo decir a mi favor que era una fuerza
superior a mis sentidos las que me impulsaba, lo cual pude corroborar más
adelante.</p>

<p>Le va a salir un
cardenal –pensé- no debí ser tan brusco solo para satisfacer un deseo. Ella no
pareció inmutarse ante mi bajeza, era como si estuviese acostumbrada a los
maltratos, privaciones o sacrificios. Sin pronunciar queja alguna, poco a poco
fue suavizando el golpe con un ligero masajeo. Así pude divisar la ínfima
telita que se debatía entre sus nalgas, tratando de sostener un bikini
deteriorado, reducido por el tiempo y el uso a la mitad de lo que fueran sus
dimensiones originales. Aquello era el preludio a una desnudez inevitable a la
cual se exponía y se resistía al mismo tiempo por alguna inexplicable razón.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me preguntes como lo sé –dijo de repente- pero estoy enterada de que
eres escritor. </p>(Continuará)&nbsp;<img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/mn/12qqwpobg3x7.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/mn/12qqwpobg3x7.jpg" />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO IV (FRAGMENTO 1)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39642/pan-dulce-con-sabor-amargo-iv-fragmento-1</link>
        <pubDate>Fri, 27 Oct 2023 19:41:32 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39642@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mientras Lourdes se perdía en sus pensamientos, Joaquín llega con los cafés y el tequila, despertándola de su viaje por los senderos de sus fantasías más románticas y excitantes que nunca había vivido, hasta ahora. Le acerca la taza y el shot y se sienta en la cabecera, teniéndola a Lourdes muy cerca a su lado izquierdo. Le invita a Lourdes tomarse de las manos con el servicio entre ellos sobre la mesa. En ese momento Joaquín comienza a besar sus dedos suavemente, recorriendo los espacios entre ellos con la sutil caricia de su lengua por su anatomía.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En un salto de excitación y desesperación al mismo tiempo, Joaquín se incorpora, acercando su silla junto a la de ella, quedando los dos frente a frente. Posa sus dos manos en las rodillas de Lourdes, mientras la mira y, con una inclinación de cabeza, parece preguntarse: "¿cómo puedo evitar no amarte?". Descansa su cabeza delicadamente sobre sus piernas, y sus manos ascienden con movimientos sinuosos por el costado de sus piernas, ansioso por sentir su cadera bajando hasta su cintura.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Allí, se detiene un momento, deslizando sus dedos por su espalda baja, cuando sube por su torzo y sujetándola por atrás pasa su mano derecha por arriba de su abdomen hasta llegar a la barbilla de Joaquín recostada, sujeta y atrae a Lourde con su silla, quedando las piernas de los dos abiertas entre las sillas. Luego, con gentileza, levanta suavemente la cabeza mientras Lourdes, rendida a su presencia, le besa la frente con ternura, como una madre protectora, mientras piensa: -¿Cómo un hombre con ese temple, esa fuerza, inteligencia y personalidad dueño de su destino, estaba ahora vencido ante ella?".</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Frente a frente, ambos se acarician las piernas y los brazos, sus manos ascienden hasta sus cuellos, se toman los rostros, se acercan y sus besos se estrellan con pasión en sus labios húmedos. Sus besos se entrelazan en una danza ardiente que parece comulgar con los pecados del cuerpo, mientras sus lenguas juguetonas, sensuales y caprichosas exploran un manantial de sensaciones que hacen estremecer las fibras más íntimas de los cuerpos de Lourdes y Joaquín.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Como si estuvieran bajo el hechizo de una fuerza incontrolable, sus cuerpos se levantaron de las sillas casi al unísono, como dos polos magnéticos irresistiblemente atraídos. Las sillas quedaron atrás, olvidadas en su frenesí. Se abrazaron con una intensidad apasionada, como si el mundo entero desapareciera a su alrededor. Sus manos exploraban cada centímetro de sus cuerpos con avidez, como si estuvieran desenterrando un tesoro largo tiempo buscado. Cada caricia, cada beso, encendía el fuego de sus deseos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El tiempo parecía detenerse mientras se sumergían en el abismo de su lujuria compartida. Sus cuerpos se fundieron en uno solo, y el comedor resonó con sus suspiros y gemidos de éxtasis. Era una sinfonía de pasión desenfrenada, una danza apasionada entre dos amantes cuyo deseo ardiente los había arrastrado a un punto de no retorno.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nada más importaba en ese instante, salvo ellos dos y la vorágine de pasión que los envolvía. Eran dos almas perdidas en un océano de placer, entregándose sin inhibiciones ni restricciones al ardor que los consumía. La noche observaba en silencio su amor desenfrenado, mientras juntos exploraban sus figuras afloradas por la excitación.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con una determinación ardiente, Lourdes empuja a Joaquín contra la pared, desprendiendo su camisa sin detenerse, arrancando varios botones en el proceso. El pecho de Joaquín queda al descubierto, expuesto a las caricias ansiosas de las manos de Lourdes, que exploran con pasión cada centímetro de su piel. La energía entre ellos es como un fuego desbocado, una llama que amenaza con consumirlos por completo.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El comedor estaba impregnado de una atmósfera cargada de deseo. Joaquín, con una pasión ardiente en sus ojos, acercó sus labios al cuello de Lourdes y comenzó a besarle con delicadeza. Sus besos recorrieron una ruta ascendente y descendente, desde sus pequeñas y contorneadas orejas hasta la base de sus hombros, trazando líneas invisibles en cada centímetro de su cuello. El roce de sus labios era suave pero firme, como un canto apasionado que dejaba una estela de sensaciones en su piel.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Simultáneamente, sus manos exploraban el cuerpo de Lourdes con una intensidad cautivadora. Sus dedos se movían con destreza, presionando suavemente el vestido contra la suave epidermis de sus muslos. El tejido del vestido se adhería a su piel, delineando las curvas de su figura de manera seductora. Las manos de Joaquín ascendían con lentitud, siguiendo la sinuosa silueta de su cuerpo hasta que, finalmente, encontraron la tersa superficie de sus piernas.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes comenzó a besar el pecho de Joaquín, acariciando con su lengua húmeda sus pezones, endureciéndolos hasta el punto de morderlos lenta y suavemente.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín había llegado a sentir con sus manos la&nbsp;&nbsp;prenda interior de Lourdes, mientras que con sus dedos pulgares preparaban una sutil maniobra para quitarsela. Las yemas de sus dedos se apoyaban en su firme y terza piel de su cola. En ese instante, con la destreza de una carterista, Lourdes le desprende el cinturón y baja la cremallera del pantalón de Joaquín dejando que su pantalón, por su propio peso, baje hasta sus rodillas.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ambos se separan por solo unos segundos. Joaquín desplaza con su pie la silla en la que estaba sentado contra la pared del comedor. Lourdes, incontenible en su deseo, se embarca en un gesto audaz. Desliza sus manos por debajo de su vestido con movimientos ágiles y se despoja de sus pantaletas como una bailarina exótica, dejando al descubierto unas piernas que irradiaban firmeza y exuberante belleza. Joaquín la toma por la cintura, la atrae hacia él, y ambos se sientan mirándose de frente, con ella encima y sus piernas abiertas.&nbsp;</p>]]>
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        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO IV (FRAGMENTO II)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39641/pan-dulce-con-sabor-amargo-iv-fragmento-ii</link>
        <pubDate>Fri, 27 Oct 2023 18:27:39 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
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        <description><![CDATA[Al llegar, como siempre, Joaquín deslizó con gentileza la puerta del auto para que Lourdes saliera con elegancia. Su mano derecha, firme y cálida, tomó con ternura la mano de Lourdes, sintiendo el suave contacto de sus dedos entrelazándose. Su mano izquierda, juguetona y ágil, se posó en la cintura de Lourdes, acercándola a él con un toque ardiente. En un instante de deseo palpable, sus labios se encontraron en un beso profundo. Sus cuerpos, apoyados en la puerta del automóvil, creaban una escena que parecía surgir de un cuadro surrealista de Dalí, donde sus cuerpos se fusionaban con el metal; generando la alquimia de un resplandor con destellos en el firmamento, como luciérnagas rodeándolos en un círculo inexpugnable donde el mundo con su escepticismo, su pasado, sus mentiras, intereses y desconfianzas, necesidades y rutinas no tenía cabida.<br /><br />El mundo parecía detenerse en ese momento. La pasión ardía en sus cuerpos como un fuego avivado por el viento de la noche nublada. La electricidad entre ellos era palpable, como si el universo mismo conspirara para unir sus cuerpos en ese instante de deseo. Sus besos y caricias trascendían lo físico, una expresión ardiente de su amor que se manifestaba en cada roce, en cada suspiro, como un preludio de lo que estaba por venir en la intimidad de la casa de Joaquín.<br />]]>
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        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO IV (FRAGMENTO)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39640/pan-dulce-con-sabor-amargo-iv-fragmento</link>
        <pubDate>Fri, 27 Oct 2023 15:05:43 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
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        <description><![CDATA[Dentro de Joaquín, un torrente de pasión fluía como lava ardiente, siguiendo la irresistible gravedad del deseo, serpenteando a través de la goegrafía de sus pensamientos, las curvas seductoras y sensuales de Lourdes. Allí, se alzaba, acariciaba y descendía como el viento, una brisa ansiosa por demostrar su amor. Sus manos se detenían en las caderas de Lourdes, instantes antes de que ese torrente de lava surcara los muslos de sus piernas. El cuerpo de Lourdes se transformaba en un sereno océano, aguardando la inminente erupción de sus deseos. La pasión fluía como lava, y el deseo un vasto y misterioso mar, donde el viento impetuoso de amor susurraba entre ellos. Joaquín dejó de fantasear y se preparó para ir a su cita con Lourdes.<br />]]>
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        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO PARTE III</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39635/pan-dulce-con-sabor-amargo-parte-iii</link>
        <pubDate>Wed, 25 Oct 2023 23:27:39 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
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        <description><![CDATA[<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siete largos años habían pasado desde aquel momento que marcó un punto de quiebre en la vida de Lourdes, cuando conoció a Joaquín. Desde entonces, se había visto en la necesidad de aprender a sobrevivir, y no sólo para sí misma, sino también para sus queridos hijos. Su principal sustento provenía de la modesta pensión y de los trabajos que lograba encontrar ocasionalmente.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;Lamentaba profundamente no haber tenido la oportunidad de estudiar, una oportunidad que había sacrificado cuando estaba casada, dedicándose exclusivamente a las tareas del hogar para su esposo. Ahora, pensaba que con una mejor educación, hubiera tenido más oportunidades para encontrar trabajo y brindar un futuro más prometedor a su familia.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A pesar de su historia de desengaño y desilusión, Lourdes no pudo evitar sentir algo especial cuando sus ojos se encontraron con los de Joaquín. Durante años, había construido un muro protector a su alrededor, convenciéndose a sí misma de que el amor era una ilusión y que el mundo estaba lleno de personas egoístas e insensibles. Había dejado de creer en el amor verdadero y en las segundas oportunidades.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tras su divorcio, tres años después, Lourdes había decidido darle otra oportunidad al amor y se había involucrado en una relación con un hombre llamado Alejandro. Él la había embelesido con su profesión de doctor, por su buen trato, amable y cortez. Le invitaba a fiestas y reuniones sociales, presumiendo la belleza de Lourdes. En un tiempo, incluso, insinuó un futuro juntos. Durante tres años, Lourdes había experimentado una vida que sólo podía describirse como un cuento de hadas. ¡Estaba enamorada! O, así creía. Sin embargo, las salidas, los viajes, las fiestas, el tiempo que tenía para ella, el apoyo económico y los regalos tendrían un costo. Alejandro le había ofrecido todo lo que ella había soñado, pero el precio había sido su dependencia y su autoestima. Sin darse cuanta, había caido nuevamente en la historía de su exmarido.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sin embargo, la alegría efímera que experimentó con Alejandro se desvaneció cuando él la dejó por otra mujer más joven. Esta vez, el dolor de la traición y la sensación de haber sido utilizada la golpearon con más fuerza que antes. La experiencia la dejó en un estado de confusión, dolor y una profunda sensación de inseguridad, haciéndola jurar que nunca más permitiría que un hombre la hiciera sentir tan vulnerable y dependiente como lo había hecho Alejandro. Había perdido no sólo a su pareja, sino también el estilo de vida al que se había acostumbrado.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La noticia de la ruptura llegó de la manera más fría y descorazonadora posible: a través de un mensaje de WhatsApp. Lourdes había estado en casa, esperando su llamado, anticipando la siguiente salida romántica que Alejandro tenía planeada. Pero en lugar de su voz amorosa al otro lado del teléfono, encontró un mensaje que la dejó sin aliento.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La pantalla de su teléfono mostraba las palabras frías y crueles de Alejandro, explicando que había encontrado a alguien más, alguien que, según él, llenaba sus necesidades de una manera que Lourdes ya no podía hacerlo. La noticia golpeó a Lourdes como un puñetazo en el estómago, dejándola atónita y en estado de shock.</p><p><br /></p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esa forma de terminar su relación, impersonal y carente de empatía, solo intensificó su dolor y su sensación de abandono. Lourdes se sintió como si hubiera sido desechada insensiblemente&nbsp;&nbsp;como la última vez, como si su amor y los años que habían compartido no significaran nada. Fue un momento devastador que la hizo sentirse aún más vulnerable y herida, confirmándole la creencia de que el amor podía ser un juego cruel en el que las personas eran reemplazadas sin piedad.</p><p><br /></p><p></p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La traición y el abandono que experimentó a través de ese mensaje de WhatsApp hicieron que Lourdes se cerrara aún más al amor y fortaleciera su resolución de nunca más permitir que un hombre la hiciera sentir tan dependiente y vulnerable como Alejandro y su exmarido lo habían hecho. Era una herida más, una herida emocional profunda que tardaría tiempo o tal vez nunca en sanar, y que la llevó a adoptar una actitud aún más reservada hacia las relaciones futuras.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las dos relaciones en la vida de Lourdes, primero con su exmarido y luego con Alejandro, influyeron significativamente en su aspecto personal, social y económico, aunque de maneras diferentes.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando Lourdes estaba casada con su exmarido, su vida económica estaba respaldada en gran medida por él. Después de su divorcio, Lourdes recibía una pensión para ella y sus hijos que le permitía mantener un cierto nivel de vida, pero esta pensión no la dejaba económicamente independiente ni le permitía perseguir sus sueños y ambiciones personales. Su situación económica estaba vinculada, lo que la hacía sentir que su estabilidad financiera dependía en gran medida de él.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el aspecto social, durante su matrimonio, Lourdes participaba en reuniones y eventos sociales con su esposo, lo que le proporcionaba una cierta estabilidad en su vida social. Sin embargo, después del divorcio, su vida social cambió drásticamente. Se encontró a sí misma aislada de ciertos círculos sociales que había compartido con su ex, lo que contribuyó a su sensación de soledad y aislamiento.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando Lourdes comenzó su relación con Alejandro, sentía que su vida había vuelto a tener sentido. Alejandro le daba su espacio, la apoyaba económicamente y cuando se veían disfrutaba ser cortejada y desbordaba de atenciones, amabilidad y pasión de él hacia ella.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sin embargo, esta relación tenía una cara oculta. Cuando terminó de manera abrupta y dolorosa, Lourdes se encontró en una posición vulnerable una vez más. ¡Había vuelto a depender de un hombre!. Ya no tenía acceso a ese apoyo económico que Alejandro le proporcionaba, lo que la obligó a buscar, nuevamente, empleo como empleada en tiendas de servicio para sobrevivir. Esto la llevó a trabajar largas horas y le impidió perseguir sus propias aspiraciones y deseos, como su sueño de estudiar o, simplemente, salir a correr.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aún seguía dependiendo de su exmarido a través de la pensión para sus hijos. Fue entonces, cuando encontró la oportunidad de trabajar en la panadería donde conoció a Joaquín. Durante años, había adoptado una actitud pragmática hacia la vida, convencida de que el amor no tenía cabida en su mundo.</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín había despertado algo en ella que había permanecido latente durante mucho tiempo. Era como si hubiera encontrado un resquicio en su corazón que había sido sellado con cicatrices por las heridas del pasado. No podía evitar sentirse intrigada por él, por su generosidad y su genuina simpatía.<br />]]>
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        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARTO PARTE II</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39634/pan-dulce-con-sabor-amarto-parte-ii</link>
        <pubDate>Wed, 25 Oct 2023 21:16:20 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39634@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; A la tierna edad de diez y ocho años, Lourdes inició un viaje que la llevaría al umbral del amor y la responsabilidad. Fue un sendero bañado por la luz del destino, el día en que pronunció sus juramentos matrimoniales. Allí, en ese momento trascendental, abrazó con gracia y determinación el rol de ama de casa, convirtiéndose en la tejedora de sueños en el rincón del mundo que compartía con su amado.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero, en los secretos recovecos de su corazón, se albergaba una melancolía oculta. Las primeras experiencias de su vida íntima con su esposo no se habían desarrollado según sus ensueños románticos. La pasión, el deseo contenido, el dulce juego del amor, el cortejo antes y después del acto íntimo, todo ello se hallaba distante de las expectativas que había abrigado. El amor se tornaba terrenal, carnal, carente de los sutiles matices de la pasión y la atención que esperaba recibir como esposa.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En medio de las horas que fluían en su día a día, cualquier otro asunto parecía adquirir una relevancia superior a las noches y mañanas de entregas en la intimidad. Aquel rincón del amor, donde los sentimientos deberían haber sido el epicentro, se veía eclipsado por las sombras de la rutina y la falta de conexión emocional.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes, en su papel de ama de casa, tejedora de sueños, anhelaba que el amor entretejiera su vida con el mismo esmero que ella dedicaba a su hogar. Su alma buscaba un romance encendido, un deseo compartido que trascendiera lo carnal y se elevara a las alturas del alma. Pero en su rincón del mundo, esta búsqueda era pospuesta por las demandas del día a día, y Lourdes, con un suspiro, ansiaba que el amor floreciera con la pasión y la ternura que su corazón anhelaba en silencio.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con apenas veintidos años, su ser irradiaba la dulzura de la juventud, y, al mismo tiempo, la madurez de una madre, pues ya cuidaba con devoción a una niña y un niño, dos destellos de inocencia que llenaron de color su vida. Mientras su esposo ascendía en el sendero de su carrera profesional, ella, como una artista incansable, bordaba el tapiz de su hogar con los hilos del cariño y sostenía la armonía con la moneda de amor que él le confiaba.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a rel="nofollow"></a><a rel="nofollow">Quince años se deslizaron, como hojas doradas en un río tranquilo. Quince años de dedicación inquebrantable, en los que su voz se sumía en los ecos de las tareas diarias, en la música suave de las noches compartidas en soledad.</a></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En las profundidades del corazón de Lourdes, reposaba un secreto, un anhelo silencioso que ardía con la intensidad de una llama en la negra noche. Sus deseos eran como aves ansiosas por alzar el vuelo, explorar los confines del firmamento y descubrir sus propias alas para elevarse hacia el resplandor de las estrellas. No obstante, como sombras ancestrales, las murallas del pasado se cernían amenazantes, mientras las voces de su familia y su esposo, se convertían en cadenas que la mantenían prisionera de un destino preescrito.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Desde su adolescencia, le habían susurrado que su papel primordial era tejer los hilos invisibles de un hogar acogedor, mientras su esposo proveía el sustento. Pero en la profundidad de su ser, Lourdes sabía que su alma era un vasto océano ansioso de exploración, un jardín de sueños que ansiaba florecer.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La historia de Lourdes, la incansable ama de casa y madre, aguardaba pacientemente el día en que las estrellas alinearan su destino, en que sus deseos se alzaran como mariposas al viento, y su espíritu, finalmente, encontrara el camino hacia la libertad y la realización de la mano de su esposo.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En vez de eso, una tarde, al celebrar su trigésimo tercer cumpleaños y quince años de matrimonio a sus espaldas, recibe un llamado de su esposo, diciendo que deseaba hablar con ella de un tema personal ese mismo día. Lourdes se sorprende, pues pocas veces hablaban de cuestiones personales; sus conversaciones solían limitarse a asuntos de la casa, los niños, preparativos para reuniones sociales o planificaciones para salidas con amigos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando su esposo finalmente llegó a casa, los dos se sentaron en la sala, pero el rostro de él no transmitía buenas noticias. Con palabras que parecían atravesar el espacio como una flecha envenenada, le confesó: "Mira, me cuesta encontrar las palabras, pero debo decírtelo. Hay otra persona en mi vida, nuestro camino juntos ha llegado a su fin. Es hora de que enfrentemos esta realidad como adultos y consideremos el divorcio".</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes se quedó atónita, como si un tornado hubiera arrasado con su mundo en cuestión de segundos. Había dedicado toda una vida a la construcción de un hogar, apoyando a su esposo en cada uno de sus sueños y desafíos. Ahora, todo lo que habían edificado parecía derrumbarse sin un atisbo de misericordia o consideración por ella, como un castillo de cartas arrastrado por una ráfaga de viento implacable.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En un intento inútil por mitigar su propia culpabilidad, su esposo le prometió que le proporcionaría su pensión, mantendría su compromiso con sus hijos y le ofreció la oportunidad de perseguir sus propios sueños. Explicó que planeaba formar una nueva familia, ya que su nueva pareja estaba embarazada. Sin embargo, para Lourdes, sus palabras caían en un abismo de shock y desesperación.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;¿A quién le importaba lo que podría tener en términos de dinero, el tiempo que podría reclamar para sí misma o cualquier promesa futura? Había perdido no solo quince años de su vida, sino también un hogar, una familia, el futuro que habían planeado juntos y, lo más doloroso, a su propio esposo. Todo aquello que alguna vez había sido su ancla emocional se desmoronaba. El centro de su universo era absorbido por la gravedad egoísta de un agujero lúgubre, derrumbándose ante el horizonte de eventos inexplicables de traición y apatía.</p><p></p>]]>
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        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO PARTE I</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39630/pan-dulce-con-sabor-amargo-parte-i</link>
        <pubDate>Wed, 25 Oct 2023 16:34:02 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39630@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[PAN DULCE PARTE I<br /><br /><p>Aquella tarde, al caer la noche, después de haber tenido una reunión de juegos de mesa, Joaquín y su familia salieron camino a la panadería. Se antojaba un rico café caliente con pan dulce.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La panadería era pequeña y estaba en la mitad de la cuadra, siempre había pasado desapercibida para Joaquín&nbsp;. Era un lugar modesto, con su fachada de ladrillos gastados y una pequeña bombilla en la entrada. La calle estaba a oscura y la luz del interior se reflejaba hacia afuera en forma misteriosa. Para la mayoría, era simplemente un lugar donde se compraba pan dulces y pasteles, pero para Joaquín, aquel rincón desprendía un aire mágico.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Caminó hacia la luz con la luna en su espalda, tomó la cesta de mimbre que había en la entrada y una sonrisa en su rostro presagiaba un encuentro que jamás olvidaría.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín&nbsp; había tenido una larga semana en el trabajo y decidió darse un capricho, comprar los pan dulces favoritos para la reunión que tenía. Cuando entró en la panadería, la fragancia deliciosamente dulce de los pasteles recién horneados llenó sus sentidos. Pero había otra fragancia, una fragancia diferente. Un perfume, un aroma de piel de mujer ungida en aceite de jazmines que llenaba su olfato.&nbsp;&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La panadería era pequeña, pero a Joaquín&nbsp; le pareció un castillo de sueños. Las estanterías estaban repletas de dulces tentadores y panes de todas formas y tamaños. Mientras recorría con su mirada los estrecho estantes de las vitrinas, sus ojos se posaron en una figura elegante detrás del mostrador. Era una mujer, una reina en su propio reino, aunque Joaquín&nbsp; no se dio cuenta de eso de inmediato. Ese perfume, ese aroma no podía provenir de ella. Se negaba aceptarlo. Incluso miró hacia afuera, pensando que era alguien más que se acercaba.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La mujer del mostrador estaba concentrada en su tarea, anotando pedidos en una tablet. Su cabello castaño estaba ceñido y recogido por una red. El, sin embargo la vió con su cabello suelto caer en cascada sobre sus hombros, y su perfil delicado emanaba una belleza que dejaba sin aliento. Tuvo que quitarse los lentes y volver a colocarlos para reaccionar.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín&nbsp; se acercó tímidamente al mostrador, sin quitar los ojos de ella. La luz de la luna que se filtraba por la entrada caía sobre su rostro, y cuando finalmente levantó la vista para encontrarse con la suya, sintió que el tiempo se detenía. Sus ojos se encontraron en un instante mágico, y en ese momento, pensó que estaba viviendo un cuento de hadas. Los ojos de la mujer eran como dos estrellas que brillaban con una mezcla de sorpresa y timidez. Sus labios esbozaron una sonrisa, y Joaquín&nbsp; pudo ver la chispa de complicidad en ellos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;"¡Hola, ¿en qué puedo ayudarle?", dijo la mujer con una voz suave y melodiosa. Joaquín&nbsp; recuperó su capacidad de hablar y le pregunto dónde estaban las donas de chocolate. Ella, muy amable y casí invitando a mirarla por siempre, le indico con sus manos terzas, blancas y finas el estante donde estaban. Minutos después Joaquín regresó con su orden que había levantado con la cesta de mimbre, en ese momento, sus manos se rozaron ligeramente, enviando un escalofrío de electricidad a través de ambos. Era como si el universo hubiera conspirado para juntarlos en aquel mágico instante.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Después de pagar y recibir la bolsa de pan dulces, Joaquín&nbsp; miró a la mujer con una sonrisa sincera. -Gracias-, dijo, sus ojos encontrándose de nuevo. -Eres la panadera más encantadora que he conocido-. -¿Cuál es tu nombre?- Ella sonrió, y Joaquín&nbsp; pudo ver un brillo de gratitud en su mirada. -Gracias por visitarnos-, respondió. -Espero verte de nuevo-Joaquín&nbsp;estaba yendo del negocio cabizbajo, pensando que había sido muy pronto para pedirle su nombre. Cuando antes de alejarse le dijo, -por cierto, mi nombre es Lourdes y ¿el tuyo? -. Y le respondió con un gesto medieval, extendiendo su mano displicentemente e inclinándose hacia adelante -Joaquín-.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín&nbsp; salió de la panadería con un corazón ligero y el aroma del amor impregnando el aire. Había entrado en aquel modesto rincón de la colonia en busca de pan dulce, pero había encontrado algo mucho más dulce: una conexión inesperada con una reina de la panadería que había convertido aquel simple acto de comprar en un momento romántico y mágico.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín&nbsp; abandonó la panadería con su bolsa de pasteles en mano, Lourdes se quedó detrás del mostrador, mirando la puerta por donde él se había ido. Sus ojos se perdieron en el umbral vacío, y su corazón latía un poco más rápido de lo normal. La fragancia dulce de los pasteles ya no llenaba el local como antes; ahora, el aire parecía cargado de una atmósfera diferente, llena de preguntas y posibilidades. Sus manos temblaban levemente mientras continuaba atendiendo a los clientes que llegaban, y su mente divagaba hacia Joaquín. Se preguntaba quién era él, qué hacía en la vida y por qué había sentido esa conexión instantánea. Había estado tan ocupada cerrando su corazón al amor que la sensación que experimentó al mirar a Joaquín la desconcertaba.</p>]]>
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    </item>
    <item>
        <title>PAN DULCE CON SABOR AMARGO</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39628/pan-dulce-con-sabor-amargo</link>
        <pubDate>Wed, 25 Oct 2023 16:20:43 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>amohr</dc:creator>
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        <description><![CDATA[LA HISTORIA<br /><br /><p>El amor florece cuando nos tomamos el tiempo y la atención para observar y sentir el amanecer. A menudo, en nuestra rutina diaria, nos apresuramos para llegar al trabajo o llevar a los niños a la escuela, y rara vez nos detenemos a apreciar la belleza del amanecer desde la ventana de nuestra habitación. Sin embargo, llega un día en que partimos de vacaciones, subimos a nuestro automóvil y, en medio del viaje, somos testigos de un amanecer. ¡Oh, qué sorpresa! ¡Qué hermoso!</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Así da inicio esta historia de amor, una narrativa que jamás habría acontecido si Joaquín no hubiera decidido detenerse a contemplar el paisaje de su alma. Durante mucho tiempo, había vivido sin prestar atención a sus propios sentimientos; el amor que su alma anhelaba encontrar parecía un efímero recuerdo de su juventud. No obstante, un giro del destino y las circunstancias se alinearon aquel día de invierno para que conociera a Lourdes.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes no se encontraba muy distante de la realidad de Joaquín, ya que compartían un sentimiento similar. En su caso, el amor permanecía agonisante, oculto en las rutinas de su vida actual, anhelando dejar atrás lo que pudo haber sido y no fue . Era una vida que la había llevado a contemplar el amanecer como un sueño imposible de alcanzar.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En su nueva vida, el amor parecía no tener cabida. La dependencia económica y social la habían forzado a crear su propio destino, un lugar donde las emociones no tenían cabida para su independencia, opteniendo el control para decidir quién entraría y quién no a su vida. Había erigido este mundo con mucho esfuerzo y sacrificio, mientras mantenía celosamente su corazón cerrado a todo aquel que no fuera una promesa de independencia económica. Aunque sus días transcurrían en la penumbra de la distancia emocional, su anhelo seguía latiendo, esperando ver una luz que iluminara el camino hacia el amor.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El amor fluia a caudales por su sonrisa, por su mirada, por su voz, por su figura, por su manera de caminar y mover sus manos, por sus hombros, por su cuello, por su cabello suelto. El amor, presa de su pasado, fluía locamente por todo su cuerpo menos por su alma. Eran los últimos intentos del amor para seguir vivo en su corazón.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ella ignoraba los reclamos moribundos del amor, nunca en su vida pasada le habían ayudado. Incluso fueron el motivo de sus desengaños. Había aprendido a vivir sin él y ahora podía tener control de su vida. El amanecer se había vuelto un Estado en TikTok.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Joaquín&nbsp;siempre había tenido control de su vida. Se sentía orgulloso por ser quien era. Su vida había sido el resultado de sus decisiones. Sin embargo, no encontraba en su vida, además de sus hijos ya grandes, un propósito para amar. El trabajo, las responsabilidades, las cosas materiales no llenaban su corazón. Deseaba ver el amanecer con ojos de ensueño, con mirada perdida en el horizonte; esperando vivir el sentido de la vida. El amanecer se había vuelto una insensante búsqueda por el amor.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La historia de Lourdes y Joaquín, como en muchas otras, es un reflejo de aquellos que, agobiados por la pesadez de la vida, buscan en el amor una imagen que les ayude a escapar de sus problemas. Son como actores que, en lugar de enfrentarse a sus miedos, optan por representar un papel que les permita mantener la ilusión de control y felicidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lourdes y Joaquín, en sus encuentros amorosos, a menudo se sumergirán en la ilusión de un mundo mejor, un refugio temporal donde sus problemas se desvanecen, al menos por un breve momento. En medio de sus propios dilemas personales, se aferrarán a la comedia de la felicidad, sin encontrar una solución real para sus inquietudes. Al igual que el actor suicida, interpretan un papel que les hace reír y disfrutar, pero que no les proporciona una verdadera cura ni control para sus males internos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En la superficie, Lourdes y Joaquín podrán parecer una pareja feliz y enérgica, disfrutando de su tiempo juntos y compartiendo risas y momentos agradables. Sin embargo, en lo más profundo de sus corazones, cada uno carga con sus propios dilemas y preocupaciones. La vida a veces puede ser dolorosa y desafiante, y aunque se esfuercen por buscar la alegría en su relación, no podrán escapar de las sombras que los acechan.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Así como nadie en las palabras y los cumplidos fíe, en la historia de Joaquín y Lourdes, nos recordará que no debemos confiar en las intenciones de los demás por sus palabras y apariencias, ya que en el interior de cada persona pueden existir luchas y tristezas que no siempre se reflejan en sus actitudes y su rostro sonriente y que, más tarde que temprano uno o los dos saldrán dañados. La vida es una compleja mezcla de sentimientos y pensamientos, donde a menudo el alma gime cuando el rostro ríe y los sentimientos se apagan cuando la necesidad material nos oprime.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En su travesía, Lourdes y Joaquín se toparán con el interés y las mentiras, elementos que harán dudar de la pureza de su amor y complicarán su historia. La búsqueda de intereses personales y la falta de sinceridad en algunas etapas de su relación les enseñan que el mundo a menudo puede ser un lugar despiadado, donde las máscaras ocultan los verdaderos motivos de las personas para relacionarse.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Así, como en el carnaval del mundo, Joaquín y Lourdes aprenden a reír, llorar, desconfiar y afrontar las mentiras. Descubrirán que la vida es una danza compleja entre momentos de alegría y de tristeza, y que, en última instancia, lo importante es encontrar la autenticidad, incluso en medio de las máscaras que todos llevamos en este escenario efímero.</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La pregunta es: ¿Ser auténticos y sufrir, o aparentar y vernos felices? Ahora les toca a Lourdes y a Joaquín decidir.<br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Grupo de Lectura: Fahrenheit 451 de Ray Bradbury</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/18030/grupo-de-lectura-fahrenheit-451-de-ray-bradbury</link>
        <pubDate>Thu, 28 Jul 2011 18:11:42 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>dimiga</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">18030@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Se decidió por votación el género del libro a leer en el mes de agosto. Tras 5 votos el ganador fue: <b>Ciencia Ficción o Fantasía</b>. Entre varias opciones de títulos de este género (9), el libro ganador fue <u><b>Fahrenheit 451 de Ray Bradbury</b></u> con 3 votos. Así las cosas aquí les dejo el cronograma a seguir para la lectura durante el mes de agosto de 2011:
<ul>
<li><b>Semana 1</b> - Jueves 4 - Prólogo: Fuego Brillante (son solo 7 páginas, pero esto nos dará tiempo a que todos consigamos el libro y podamos empezar en forma la 2da semana)</li>
<li><b>Semana 2</b> - Jueves 11 - Primera Parte: Era Estupendo Quemar</li>
<li><b>Semana 3</b> - Jueves 18 - Segunda Parte: La Criba y la Arena</li>
<li><b>Semana 4</b> - Jueves 25 - Tercera Parte: Fuego Vivo</li>
</ul>
Si no tienen el prologo, en el libro que yo tengo esta. Así que con gusto se los puedo enviar. Está en digital, así que me envían un MP para hacérselos llegar.<br />
<br />
<i><b>Normas para el Grupo de Lectura:</b></i><br />
<br />
Las normas son muy sencillas cada semana podrás comentar lo que tú quieras del libro, como por ejemplo si te ha gustado o no la parte que estás leyendo. Como te parecen los personajes, la ambientación, la historia, si te ha enganchado o te tiene aburrida desde la primera página. Puedes opinar todo lo que quieras. Eso sí, es importante no decir más de lo que corresponde por semana. Para no dañarle la historia a los demás compañeros.<br />
<br />
Puede participar todo aquel que quiera, que se haya leído el libro antes o que lo esté leyendo a la par con nosotros. No importa, lo único es que no diga más de la cuenta cuando opine.<br />
<br />
También puedes hacer preguntas si tienes dudas, hipótesis, cosas que no entiendas, en fin, es un grupo de discusión y la idea es que entre todos podamos debatir la obra según nuestros puntos de vista.<br />
<br />
Sin más, sean todos y todas bienvenidos y cualquier sugerencia, inquietud o duda aquí estaremos para responderlas <img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Club de Lectura: Selección libros</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/39226/club-de-lectura-seleccion-libros</link>
        <pubDate>Thu, 03 Aug 2023 10:37:22 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Phedrera</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">39226@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Buenas chicos.&nbsp;<br /><br />Como dije el otro día abro aquí el hilo para el nuevo club de lectura. Las normas será pocas, pero sencillas.&nbsp;<br /><br />Yo propongo: <br /><br />-Del día 1-3 del mes se reserven para decidir el libro que se leerá. El día 4 se hará la votación y el día 5 iniciará la lectura. Tendremos hasta el 30 para leer y cada uno dejará su comentario en el hilo pertinente del libro. Ese hilo se quedará para que se pueda comentar cuanto queramos. El día 1 del siguiente mes volveremos a este hilo para seleccionar el nuevo libro.&nbsp;<br /><br />-Entiendo que no todo el mundo puede dedicarle mucho tiempo a la lectura y es posible que muchos meses haya gente que no acabe los libros. No creo que haya nada malo, pero sí pido que al menos se le eche un vistazo. Abrir un hilo para el libro del mes y que solo leamos comentarios de que nadie lo ha leído por falta de tiempo... pues es para nada. Entiendo que igual no de tiempo de acabar el libro, pero estoy segura de que a todos nos da tiempo en 25 días leer un capítulo o dos.&nbsp;<br /><br />-Me gustaría también que fueran libros que ninguno de nosotros haya leído. Que sirva para enriquecernos y descubrir al autor y la historia todos juntos.&nbsp;<br /><br />-Deberán tener una extensión máxima de unas 350 páginas. Si la vida cotidiana nos resta tiempo para leer, no podemos leer cada mes un tocho distinto. Debe ser algo más cortito y ameno. Dicho esto, si todos queremos abarcar una lectura un poco más amplia, puede hacerse una excepción y en ese caso yo optaría por dar dos meses en lugar de uno.&nbsp;<br /><br /><br />Y eso es todo! Todos los que queráis participar podéis sugerir alguna norma o rebatirme la que os parezca. En el siguiente comentario dejo mi propuesta para este mes <img src="https://www.forodeliteratura.com/f/resources/emoji/smile.png" title=":)" alt=":)" height="20" />&nbsp;<br /><br />Un saludo!&nbsp;]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Cuentos cortos Dockson y otros cuentos</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/37473/cuentos-cortos-dockson-y-otros-cuentos</link>
        <pubDate>Wed, 16 Jun 2021 20:58:32 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>dmiang2322</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">37473@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[Una recopilación de mis cuentos. Se agradecen los comentarios.]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>El obsceno pájaro de la noche...</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/36913/el-obsceno-pajaro-de-la-noche</link>
        <pubDate>Wed, 19 Aug 2020 07:30:53 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>Elmirarcansado</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">36913@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div>Y ahora que he recomendado este libro en el apartado de recomendaciones del foro, para los que lo han leído, comiencen a soltar sus opiniones. La caja está abierta.<br /></div>]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Atormentado cuando voy a morir</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/35521/atormentado-cuando-voy-a-morir</link>
        <pubDate>Mon, 09 Oct 2017 23:07:11 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">35521@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<br /><br /><p>
<b><br /></b></p><p><b><br /></b></p><p><b>Atormentado
cuando </b>
</p>
<p>
<b>voy
a morir</b></p><p><br /></p><p>


	
	
	
	


</p><p>
<b><br /></b></p><p><b><br /></b></p><br />]]>
        </description>
    </item>
    <item>
        <title>Pequeño Informativo CHAvez (PICHA)</title>
        <link>https://www.forodeliteratura.com/f/index.php?p=/discussion/36023/pequeno-informativo-chavez-picha</link>
        <pubDate>Fri, 14 Dec 2018 16:21:28 +0000</pubDate>
        <category>Grupos de Lectura</category>
        <dc:creator>antonio chavez</dc:creator>
        <guid isPermaLink="false">36023@/f/index.php?p=/discussions</guid>
        <description><![CDATA[<div><br /><br />Ahí va el <b>PICHA</b> actualizado, por si la moderadora tiene a bien exponerlo para que se debata en este foro</div><br /><div>_____________________________________________________________________</div><br /><br /><p><b>PICHA</b></p>

<p><b>Pequeño
Informativo CHAvez</b></p>

<p>&nbsp;</p>

<p><b>Definiciones sui géneris de dos mil palabras, desde la ‘A hasta
la ‘Z’, escogidas al azar del DRAE, por iniciativa del siroco de este autor</b></p>

<p><b>Todos los significados de todas y cada una de las palabras que
constan en mi</b> <b>PICHA</b><b> están rimados con pareados dobles, ‘pequeño’ come coco que
contribuye en aumentar, más aún si cabe, el siroco de este autor</b></p>

<p><b>Inicio de mi </b><b>PICHA</b><b> con ríos de ganas: allá por 199…&nbsp; Final de mi&nbsp;
</b><b>PICHA</b> <b>con desvaríos y desganas: ni idea… </b>&nbsp;</p><p><b>Repaso
de mi </b><b>PICHA</b>, <b>consciente y diligente:
de higos a brevas…</b></p>

<p>&nbsp;</p>

<p><b>El dueño del
siroco es ése tipo, </b></p>

<p><b>con cara de
locuelo, de ahí abajo</b></p>

<p>&nbsp;</p>

<p><img src="https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/a3/9parb3hd1pos.jpg" alt="" title="Image: https://www.forodeliteratura.com/f/uploads/editor/a3/9parb3hd1pos.jpg" />&nbsp;</p>

<p><br /></p>

<p><b>Antonio Chávez
López</b></p><br />]]>
        </description>
    </item>
   </channel>
</rss>
