La irrelevancia de las masas.
Por Arturo R. Tort.
“Amar la vida es apreciar cada detalle”
(Arturo R Tort)
La primera vez viajé al mundo real creí que estaba volviéndome loco, estaba acostumbrado al pretérito, pero aquí, todo era constante, era libre, era real, era exquisito. Lo efímero, ya no existía, no creí que fuera tan hermoso, todo pintaba ser perfecto, no quería salir de ahí, nunca me había sentido tan bien.
La puerta trasera se cerraba, tal vez nunca regresaría, qué más da, yo me sentía muy bien en ese momento así que dejé que se lo hiciera. Camine, camine y camine, no tenía miedo, la luz me llamaba y cada vez se hacía mas grande. Logré salir del gran pozo, ¿cómo si la gravedad me fuera a afectar? Un gran león despegó del cielo, no tuve miedo, lo esperé tranquilamente en aquél gran desierto.
-¿Decides no volver?-. Preguntó.
-¡Claro que no!-. Contesté.
-¿Sabes de la necesidad de lo efímero?,¿sabes de la necesidad de los matices?, ¿Sabes lo maravilloso que es lo irreal?, ¿Sabes que lo irreal sigue siendo real?- Preguntó.
-No me interesa, yo me siento bien y así me quedaré- Contesté.
El gran león me observó detenidamente, me rodeo y me escaneó de derecha a izquierda, de arriba abajo.
-Tomarás este cinturón y viajarás con el- Dijo.
De su gran boca sacó un cinturón negro, al caer al suelo generó que la arena levitara por unos segundos, el gran león voló hacia ninguna dirección, lo perdí de vista.
No podía creer lo pesado del cinturón, era sumamente delgado, pero demasiado pesado, me lo coloqué entre mis hombros y lo apreté fuerte, de pronto, encontré un borrego, no quiso decirme su nombre, yo insistí, pero me ignoraba, el solo caminaba así que lo seguí, sus pisadas no dejaban huella, era normal, las mías tampoco lo hacían, ¿Qué más da?, yo me sentía muy bien, existir se sentía muy bien.
El camino se hizo angosto y oscuro, dejé el gran desierto para caminar en un largo túnel, el borrego comenzó a correr, tuve que hacerlo, lo hice porque se sentía bien, nos fuimos haciendo pequeños, puesto que el túnel se hacía más pequeño, la oveja ya no era oveja, era lana, todo esto pasó nunca, puesto que aquí no hay presente, pasado ni futuro, solo lo real y nada más. Me detuve por completo, tomé la lana y se desvaneció de entre mis manos, cuando di la vuelta ya no había luz, pero no importaba, me sentía bien, me sentía constante, continué el camino de la oveja hasta desaparecer, ya no había nada, no era oscuro, tampoco había luz, pero no importaba, me sentía bien, me sentía constante.
Comentarios
Me arriesgo igualmente a dar una interpretación aunque meta la pata.
El protagonista, quizás cansado de permanecer aislado en su propio mundo individualista decide formar parte del que le rodea, diluyéndose en el conjunto de sus semejantes donde pierde libertad pero gana bienestar.
Hala! Ya lo he soltado
Bien, el protagonista esta en un sueño, en los sueños no existe el tiempo y todo puede ser real, aunque eso no significa que no tenga un trasfondo, a él sólo le importa sentirse bien, nada más. Se sitúa en un desierto lo que significa soledad, el león representa las oportunidades, el éxito y la sabiduría, le intenta hacer reflexionar sobre lo hermoso del tiempo, de lo bueno y de lo malo y de lo peligroso que es lo irreal como lo real. El hombre lo ignora y el león lo observa condenandolo en su ignorancia con el cinturón pesado. El borrego representa a las masas y el consumismo, al no dejar huella significa que no dejó nada a éste mundo, al final el borrego desaparece como el dinero lo hace y no queda nada más que lo que eres, en éste caso el hombre sólo vivía por sentirse bien y ahora no es nada, puede que ese sueño sea realmente un sueño o la misma muerte...
Existen más detalles en los que pretendo ejemplificar el inconsciente.
Gracias.
Pero déjame hacerte algunas observaciones:
1. Puntuación, partículas.
La primera vez que viajé al mundo real creí que estaba volviéndome loco. Estaba acostumbrado al pretérito_pero aquí_todo era constante, era libre, era real, era exquisito. Lo efímero_ya no existía. No creí que fuera tan hermoso: todo pintaba ser perfecto [...]
En un texto surrealista la sonoridad y el ritmo es muy importante pues se aproxima al lenguaje poético. Cuida las pausas y que nada chirríe. Después del primer borrador, trata que tenga sonoridad, que se puede pronunciar en voz alta y suene natural.
2. Lo sensorial.
Ejemplo: no creí que fuera tan hermoso, todo pintaba ser perfecto, no quería salir de ahí, nunca me había sentido tan bien
Si estás describiendo un sueño, tienes la obligación de ser concreto y sensorial, tienes que imaginarlo vívidamente como escritor. No nos digas que es lo más hermoso y perfecto que nunca viste y dejes al lector la labor de pintarlo en su mente. Primero, ¿dónde estoy?, ¿en un desierto de polvo de oro?, ¿en un limbo de nubes sin gravedad?, ¿en una cascada de agua que no moja?, ¿Qué estoy viendo? No me digas que es hermoso: trata de RECREAR algo que sea realmente hermoso y píntalo con palabras, que para eso eres ESCRITOR. Y deja que seamos nosotros, los lectores, los que lleguemos a la conclusión de que es hermoso o de que al menos tu experiencia fue la visión de la belleza.
3. Si es surrealista, es surrealista.
El surrealismo está inventado para que la mente corra libre. No tiene sentido trabajar un texto surrealista donde nos quieres hacer llegar la tesis de que la sociedad está aborregada (que dicho sea de paso, no es una tesis muy novedosa). Si quieres hacer surrealismo arriésgate y lánzate al vacío, descubriendo que hay en tu mente a medida que las imágenes van fluyendo sin que las intelectualices antes. Y renunciando de antemano a argumentar ningún concepto racional.
2 y 3.
Si sigues los dos puntos anteriores hallarás imágenes de gran belleza y carga simbólica sin necesidad de esforzarte en impresionar al lector. Lo bueno de los símbolos es que salen sin hacer un esfuerzo consciente y el lector agradecerá que le dejes acceder a una ventana de tu alma sin censuras.
Espero haberte ayudado. Abrazo.