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Espacio para microcuentos

LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
editado julio 2015 en Otros
Se trata de una propuesta.

Un microcuento es una especialidad que consiste en generar historias completas en tan sólo un párrafo.

No es un tema fácil, desde luego, pero he visto personas geniales dominando este género.

Yo tengo algunos que pondré en este lugar, aunque los haya publicado previamente.

Invito a los compañeros de este lugar a publicar aquí lo que tengan.
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Comentarios

  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Érase que se era un calamar odioso, complicado e insoportable, que usaba dos tintas: una era para que sus depredadores lo perdieran; la otra era para no verse por dentro.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Con inusual sonrisa malévola, Pandora deshojaba una margarita:

    “La abro, no la abro, la abro, no la abro…”
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Con cierto sadismo literario, los puntos suspensivos decidieron dejar al lector en ascuas. Mil opciones quedaron abiertas ante la indiferencia de esas criaturas aparentemente irrelevantes…
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Contrastando totalmente con los perversos puntos suspensivos, los “Dos Puntos” mostraron su seriedad y afán por dejar las cosas claras: ¡esto es así! , dijeron.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Gracias a la maravillosa coma, aquel lector obsesivo pudo aspirar un poco de aire a mitad del párrafo, y así evitó morir de asfixia literaria.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Para matar el aburrimiento, decidí disfrazarme de mí mismo, y así morirme de la risa de lo ridículo que me resulto.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Por más que aquella vanidosa banana hacía ejercicio a diario, no lograba reducir su medida de cintura. A pesar de todo lo que se esforzaba, su cuerpo seguía pareciendo el de un plátano.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Cuando su hijo mostraba inapetencia a la hora de la comida, mamá banana lo asustaba con la mano del chango.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    En la escuela de la penca, los maestros enseñaban a las pequeñas bananas que había dos clases de monos: los que vivían en los árboles cercanos y que tomaban las bananas sin mayor complicación para comerlas; y otros más sofisticados que vivían en urbes y que llevaban a cabo un extraño ritual de recolección-control de calidad-etiquetado-transporte-supermercado-frutero antes de devorarlas.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Una pequeña dosis de mí...así, pequeñita, para no contaminarme con mis estupideces.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2014
    Al no tener respuesta a sus demandas laborales, la musa decidió poner bandera de huelga en el cerebro del escritor.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2015
    Después de miles de años de ser el rey de las selvas amazónicas, el depredador por excelencia, aquel inteligente jaguar de mirada penetrante, reconoció que pronto, muy pronto, sería desplazado para siempre: una potente y humeante criatura metálica de color amarillo, que arrasaba con árboles y arroyos, habría de sustituirlo irremisiblemente con sus poderosos rugidos con olor a kerosene.
  • juniurojuniuro Pedro Abad s.XII
    editado enero 2015
    Sobre una mesa polvorienta, estaba aún cerrada la carta, inquieta, pidiendo a gritos unas manos profanadoras.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado febrero 2015
    Como abusivos acaparadores, como neuróticos obsesionados por quedarse con todo –lo mío, lo tuyo, lo nuestro y lo ajeno-, vinieron al mundo gramatical los adjetivos posesivos.
  • SilenusSilenus Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado febrero 2015
    Llamativa somniloquía
    Varias noches iban ya que al señor NN. lo despertaba en plena madrugada el ring del teléfono. Él, como se dice, saltaba de la cama y se apresuraba a levantar el tubo (a esa hora debía ser algo grave), pero al momento que lo hacía, del otro lado colgaban. Luego volvía a dormirse, pero con la sensación de reanudar el sueño más sosegado. Con los días, pensando, dedujo el misterio: él hablaba en sueños, probablemente hasta gritara (como su abuela más de una vez le había contado que hacía en su adolescencia), y el vecino del departamento de arriba, que habitaba otro monoambiente idéntico al suyo, se despertaría con sus voces. Dos pruebas más: su vecino dormía justo sobre su cabeza (porque el señor NN. también recibía señales de vida íntima del otro, por ejemplo en más de una ocasión había escuchado el chirriar de su cama en un brioso retozar); además, era verano, así que las ventanas se dejaban abiertas para que corriera algo de aire, en la ilusión de que en la altura de un piso quince no debía faltar alguna brisa. En conclusión, que ante su incipiente somniloquía, el tipo de arriba habría buscado y encontrado su número telefónico y, si comenzaba a hablar en sueños, lo telefonearía para despertarlo. Así conseguiría callarlo, por lo menos hasta la madrugada siguiente.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado febrero 2015
    Sabiendo por las actitudes de su dueño que iba a ser regalado, aquel caballo –por si le veían los dientes- decidió ir al dentista para eliminar algunas caries, hacerse limpieza dental y mejorar su aliento.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado febrero 2015
    Era un pájaro que pretendía ser mucho más de lo que realmente era. Por esa razón, decidió valer más que otros cien pájaros que por ahí volaban, entregándose voluntariamente a la mano de un transeúnte.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2015
    Avezados científicos japoneses de la Universidad de Okawa lograron una variedad mutante de moscas que penetran cualquier objeto sólido, incluyendo la boca cerrada.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2015
    Era un escritor tan hábil y lleno de recursos, que sorprendió a la comunidad literaria al concluir el famoso Cuento de Nunca Acabar.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2015
    A pesar de que sabía todo acerca del Big Bang; a pesar de toda su objetividad científica; a pesar de que siempre atacó el antropocentrismo religioso; a pesar de muchas cosas…aquel sabio no podía dejar de pensar que él era el centro del universo, el único objetivo de la Creación.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2015
    Se conocía tan bien a sí mismo, que todas las mañanas, al despertarse, lo primero que hacía era buscar sus pertenencias de valor.
  • CarleleCarlele Anónimo s.XI
    editado mayo 2015
    Estuve buscando la alameda propósito, en la calle vida, pero me perdí en la equina soga, casi llegando al semáforo suelo.



    Un tanto pesimista jaja :-O
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2015
    Con tal de fastidiar a su odiado yerno, aquella mujer perversa y obsesiva, a la hora de su muerte, renunció al cielo y al infierno, y decidió deambular toda la eternidad en el más allá, convertida en un espantoso fantasma gordo, feo, baboso y con faja y rulos, con el primordial objetivo de hacerle la vida difícil al tipo cuyo único error en la vida había sido casarse con su adorada hija.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2015
    El Espejo, la Báscula y la Triste Realidad.
  • SkarletSkarlet Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado junio 2015
    Ella tenía gana de volver, había estado demasiado tiempo en otros sitios, con otras gentes, tenía mucha gana de regresar a la huída.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2015
    Aquella ironía resultó ser tan fina, sutil y afilada, que pudo esconderse perfectamente detrás de algunas letras, al extremo de que sólo unos pocos lectores privilegiados fueron capaces de percibirla.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2015
    Aquel apasionado beso, además de una buena cantidad de amor, contenía saliva, gérmenes patógenos y trozos de sarro y comida.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2015
    Cuando el perverso romance zoófilo-pederasta de Caperucita Roja y el lobo estaba a punto de ser descubierto por la astuta abuela y el entrometido leñador, aquéllos inventaron el cuento de las galletitas hechas por la ingenua madre, para que esa pecaminosa historia pasase por un cuento infantil a modo de ridícula narración en la que finalmente todos creímos durante nuestra existencia.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2015
    Al grito de “¡Maldito animal chupasangre!”, Drácula aplastó de un tremendo manotazo al intrépido zancudo que osó picarlo en la mejilla.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2015
    Fueron el perverso destino y las malvadas circunstancias quienes hicieron que aquella piedra buena y santa cayese dentro del zapato del caminante, generando el refrán y convirtiéndola para siempre en un sinónimo de molestia.
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