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Veintitrés

odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
editado septiembre 2014 en Otros
Desde hoy prometo amarme más de lo que hasta ahora me he amado. He de mirarme al espejo y decirme, «Te amo más que nunca». No habrá espejo que se libre de mí. Será imperativo detenerme cada cuando me vea reflejada en algún objeto y apreciarme por cuánto sea necesario. Me cantaré no sigilosamente canciones de amor sin importar que me escuchen los que junto a mí deambulan. Miraré directo a los ojos de quién esté frente a mí, y así, ver mi reflejo en sus pupilas; y al verme, sonreír y decirme, «Tanto tiempo sin verte, ¡ahora siento que te amo más!». Desearé mi cuerpo y me cederé al deseo de mí. Sentiré mis pasos como trotes monumentales llenos de gracia, de aquí para allá, llenando de dicha a todo aquel que por suerte, pura suerte suya, es digno de mi presencia. Mis palabras se convertirán en ese ritmo musical de las esferas que acariciarán cientos de miles de tímpanos. Mi respiración será el aroma exquisito que llenará mis pulmones de fragancia vital, permitiéndome así-vislumbrosamente*-iluminar la vida de otros con mi sonrisa. Para mis ojos no habrá metáfora que les conceptualice. Mi tersa piel fardará su placer al sentir mi esencia en ella. No habrá collar de perlas que se compare con mis dientes. En mis labios saborearé ese amor por mí. El amor por mí que pude haber sentido hasta ahora, parecerá inicuo al compararle con el que desde hoy ha nacido. Ni Narciso ni nadie podrá decir que se ha amado como yo a mí. Sí, me amaré más que nunca. Más de lo que hasta hoy me he amado.

[OCULTAR]*Sé que no está empleada correctamente. La quise usar así.[/OCULTAR]
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Comentarios

  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado junio 2014
    La historia es esta:

    Mientras Rosa lee la última palabra de ese enunciado que le viene dando problemas desde hace más de media hora, la mano izquierda parece dar espasmos sobre la página contraria. Ella no nota que durante media hora ha pasado viendo esa misma frase sin entender lo que dice claramente. Parece mirar al vacío. No, mejor diré que parece mirar al infinito. Sin tener que recurrir a un vocabulario el cual asombre al lector, puedo decir que la protagonista se llama Rosa y tiene únicamente 28 años. Es una Rosa de 28 años. Una Rosa de 28 años con la capacidad de lectura de una pequeña de ocho. Diría nueve o diez, pero la niña que está a mi lado tiene justo esa edad, y Rosa no logra leer al mismo nivel que ella.

    Su físico no es de importancia, pero sí cabe mencionar que su rostro aparenta de muchos más años. ¡Ah!, pero hay que tomar en cuenta que no es el caso de una mujer dejada al abandono del tiempo. Más bien, creo que es el caso de una mujer quien ha recorrido un tiempo doble en sus apenas 28 años.

    No hay razón especial por el cuál se llama Rosa.

    La protagonista tiene 7 hijos. No frunzas el ceño, no levantes las cejas, no abras los ojos... Esto no es causa de asombro. Es, más bien, causa de tristeza.

    Bueno, al lado derecho de Rosa hay tres personajes más; a la izquierda, dos. Durante el lapso de hora y media todos caen en el mismo trance: Borran, escriben, se restriegan los ojos con desespero, suspiran profundamente, miran hacia arriba, pero la página siempre permanece la misma.

    -«¿BIEN es con Be de Baca o Be de bulbo, maestra?»

    «¿Bulbo? ¿Habré escuchado esa palabra antes?», piensa la mestra para sí. «¡Ah, cierto! Bulbo», piensa luego antes de responder.

    -«Es con B de bulbo, Don César».

    Bulbo, el tallo de cebolla, azucena, etc. El mismo bulbo que este señor habrá visto tantas veces mientras trabajaba en el campo. Y hoy, a sus 59 años, recuerda con nostalgias sus días de juventud bajo el sol, quizá viendo bulbos a diario en el campo sin siquiera saber cómo escribir bulbo en ese entonces.

    -«¿Y Sereza es con Se de coco?»

    Esta última pregunta causa un poco de gracia en la maestra, «¿Cuántas ces hay?»

    -«Sí, con Ce de coco».
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado junio 2014
    Puesto que ya no podía más, hoy pensé hacerle culto a onán. Después de un apoteósico orgasmo-trás un onanismo casi interminable-quizá haría detener las lágrimas y así quitarme la tristeza a mero placer. Sin embargo, esta sonrisa que ahora ves es sin necesidad de ello. Esta sonrisa que ahora ves, es de la más genuina felicidad que alguien puede sentir.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado junio 2014
    Sin conocimiento alguno en cuanto a temas del cerebro, aun así no deja de sorprenderme su misterio. Ignorantemente le llamo misterio, puesto que algo perfectamente programado para darnos la noción de nuestro ser, no puede ser un misterio.
    amigdala.jpg

    La ilustración tiene dos partes señaladas: A y B. A es referente a la AMIGDALA, y lo que señala la B es el HIPOCAMPO. Ambas vienen del griego; A significando «almendra" y B «caballito de mar». El hipocampo es el componente vital para las funciones de la memoria. La amígdala, por su parte, es quien nos dice qué sentir cuando pensamos o percibimos algo, o cómo reaccionar a dichos sentimientos. Así que todo aquello que es posible ser registrado, se archiva por medio de ese cajoncito (B) en nuestro cerebro. Y, la casa de nuestros sentimientos vendría siendo esa otra parte (A).

    Memoria y sentimientos: Dos partes del sí de las cuales siempre se habla hiperbólicamente. Si la amígdala es dañada en ambos hemisferios, el individuo habitaría un mundo desprovisto de emociones. De la misma manera, si el hipocampo se dañase, el registro y fluidez de memorias cesaría.

    No trato de dar un curso acelerado sobre el tema. Simplemente, hoy ha sido uno de esos días en los cuáles cuestiono todo. Día que he querido razonar y dar significado a ciertos aspectos de mi vida. Quería comprender ciertas cosas y, en el proceso, me puse a querer analizar: ¿Por qué cuando pienso en vos me siento así? O, ¿Por qué, ni bien me viene a mente cualquier cosa relacionada a ustedes, el estómago se me revuelve de cólera? También, ¿por qué cuando pienso su nombre, se me nubla todo? ¿Por qué al recordar el camino de regreso, el corazón palpita de angustia? ¿Por qué al brotar imágenes de lo que suma ser mi yo, siento desorden? Etc. Etc. ¿Qué puedo decir? Solo que me falta mucho por comprender, entre lo cual está el corazón.

    Busqué respuestas sobre el corazón. No las encontré. Los textos solamente hablan del cerebro-lo grande, lo magnífico, lo complejo, lo supremo que es. Nada en cuanto al corazón. Lo que yo siento queda atribuido a la amígdala; algo que no comprendo.

    Hace unos meses hablaba de los sentimientos con una señora que conocí en uno de esos lugares que me sirven como medio para lograr mi meta de conquistar el mundo («conquistar», «mejorar», viene siendo lo mismo). Ella me comentaba que es erróneo decir que los sentimientos vienen del corazón, sino del estómago. Yo, incrédula, o no sé si mejor llamarme "cuestionadora de las posibilidades infinitas," no hice más que arrogantemente refutar el comentario con una media sonrisa. Ella, por su parte, insistió con, «No le miento, Matilde... En serio... A uno le enseñan por allá en nuestros tiempos que los sentimientos vienen del hígado, para ser más precisa.»
    Admito que me molesté un poco por su comentario que no quiero llamar ignorante. ¿Quién soy yo para llamarle ignorante? La menos calificada. Pero, lo sentí sucio eso de reducir mis sentimientos por vos a un hígado. Eso me pasa por querer encontrar respuesta a lo que no lo tiene. Terminé con decirle a mi querida señora, «Bien, señora Elvira, quiere decir que cuando yo algún día al fin diga, ‘TE AMO’, lo haré diciendo, 'Te Amo desde lo profundo de mi hígado.'» Ella no hizo más que soltar una carcajada y decirme, «Tampoco es así, Matilde».
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2014
    Odmaldi...

    Es toda una gimnasia emocional leer cosas como estas... y dificilísimo decir algo coherente sobre ellas. La sensación es como de estar boca arriba sobre la hierba y liberar los pensamientos para dejarse sugerir por la forma de las nubes, sin esperar lógica ni razones. Me ha parecido que tus neuronas se manifestaban en un falso caos, que me poseían por momentos, como reconociendo los vaivenes de mi propia mente cuando con cierta desazón y rebeldía reflexiona, o simplemente flexiona sobre las cosas, fijándose en lo trascendente y en lo inane sin solución de continuidad.

    En resumen, que me gusta leer cosas como esta, espero que haya más. Saludos.
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado junio 2014


    Odmaldi

    Tenía la curiosidad permanente por leer algo suyo, no la tuteo porque su estilo es no tutear.

    Todos sus textos tienen algo en común son delicados, sin caer en la exageración. Hay un nombre para eso no lo recuerdo.

    Es evidente que destilan feminidad, no lo digo despectivamente, lo digo como sintiendo que una mujer me está hablando con dulzura y suavidad. Si es bella mejor aun. (Disculpe el machismo).

    No doy observaciones de forma, nunca lo hago solo escribo lo que siento.

    Saludos



  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    Un texto de los que dejan perplejo y con muchas preguntas. Me gustó el valiente alegato, por lo menos, como yo lo interpreté, a amarse a sí mismo, frente a la moral cristiana que parece incitar a la humildad y desposesión de los individuos; lo que me pareció ver en la escena donde se alfabetizan a personas que estuvieron desposeidas de su capacidad de expresarse; lo que bajo mi punto de vista promueve la religión, a través de una ideología que preconiza la sumisión y entrega incondicional para servir (sobre todo en el caso de la mujer).

    Y me generó inquietud, la misma incertidumbre; ¿y el corazón? La verdad es que yo también había escuchado eso de que las emociones están en las vísceras.

    Un texto muy sugerente, sobre todo para rallados como yo que nos gusta interpretar y buscar relaciones, aunque no sé si acerté en algo; creo que arriesgue mucho.

    Un saludo :)
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2014
    pinki escribió : »
    Un texto muy sugerente, sobre todo para rallados como yo que nos gusta interpretar y buscar relaciones, aunque no sé si acerté en algo; creo que arriesgue mucho.

    Para eso estamos, creo. Para interpretar los textos de los demás y que ellos interpreten los nuestros. A mi por lo menos me gusta mucho conocer las sensaciones y reflexiones que despiertan las cosas que escribo, y desde luego este texto de Odmaldi, con su variedad de registros y aparente caos, se presta a interpretaciones muy diferentes, sin duda.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado junio 2014
    ¡Oh mis gatos!:eek: ¡Qué emoción sentí saber que me han leído! Supongo que así se han de sentir los escritores al publicar algo y recibir comentario de sus lectores. Gracias mil, Juancho, Nae y Pinki por leerme. Aunque me hizo sentir vulnerable, o más bien me dio una sensación media rara no sé por qué, me emocionó saber que me han leído.

    Si ha percibido la incoherencia, Nae, es porque tal cual son textos incoherentes. El caos quizá es porque no está en orden la numeración de cada entrada; pasa que estos textos eran prácticas. Tomé unas clases de estudios literarios y aprendía apenas sobre la literatura de manera formal, y era requerido que practicáramos. Pasó que el profesor después de un tiempo me dijo, "Señorita Odmaldi, esto no es lo suyo. Dedíquese a otra cosa, busque lo suyo." Así que le hice caso y aquí estamos, yo no siendo escritura y compartiendo mis prácticas en el foro.:D Ahora, leer que le ha gustado, eso es algo grande para mí.

    Más porque Juancho viene y me dice que tenía curiosidad de leerme. ¡Oh mis gatos! ¿Cómo responder a eso? Lástima que no soy escritora, porque de haber sabido antes que quería leer algo mío, me habría puesto a saturar el foro de textos. Y sus obervaciones tocaron algo clave: la voz femenina. El mismo profesor que menciono arriba dijo una vez que para el hombre es muy fácil narrar en voz femenina, pero que a la mujer siempre se le notaría lo femenino en sus escritos, aunque tratase de narrar en voz masculina. A eso pensé, ¿si siempre sobresalen los escritores masculinos, porqué no sobresalen las escritoras con sus textos femeninos sin la necesidad de recurrir a emular la masculinidad para ser aceptadas como grandes? Por ello mi voz femenina en todas mis prácticas. Lo del físico se lo debo.:D

    En cuanto a las interpretaciones, Pinki, todo lo que usted exponga es correcto. De principio a fin. De mi parte no me he puesto a analizar mis escritos; no sabría qué interpretación darles. Acertó en que uno debe amarse a sí mismo, sin temer a las críticas; amárse a sí mismo sobre todas las cosas (antes de tratar de amar a otro). Quizá vuelve a lo que señaló Juancho, la femineidad en los textos.

    De nuevo, gracias, gracias, gracias por leerme (aunque también espero las críticas para así aprender un poco de los que a esto se dedican).
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado junio 2014
    Sentía que detrás de sus lentes oscuros me miraba. Me incomodó. Cada movimiento que hice desde ese momento se convirtió en una acción premeditada.
    Ya no llevé a mi boca los grandes bocados de arroz. En vez, comencé a cucharear de a poco mientras lo miraba disimuladamente. Y mientras tanto, él permanecía tranquilo sin percibir el efecto que iba causando en mí.


    Mi incomodidad crecía entre más lo miraba. Y sin embargo, no podía dejar de verlo. Llegué hasta pensar que pude ver a través de sus lentes oscuros, que le pude ver directamente a los ojos. En lo que transcurrían los minutos, mi inquietud hacía que fuera perdiendo el control. Quizá sería histerismo, pero llegué a cierto punto de querer gritarle, « ¡Deje de mirarme así!».


    Sentía la consciencia pesada. Comencé a comer más rápido, pero pensé que eso sólo me incriminaba más; que realmente escondía algo; que realmente mi consciencia tenía razón de carcomerme como lo hacía.
    Y mientras tanto, el anciano permanecía allí, frente a mí, quieto, tranquilo, en paz, en silencio... ¿Viéndome?


    Primera vez que una mirada causa en mí tanto desosiego. Primera vez que la consciencia me pesa. Primera vez que en un segundo me arrepiento de un millar de cosas. Y lo peor del caso, el anciano es ciego y ni siquiera podía verme. ¿O sí?
  • Te estaba viendo con el tercer ojo:)
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado junio 2014


    Odmaldi

    Complementando mi breve apreciación.

    La palabra es afectación, sus textos son femeninos pero no caen en la afectación.

    Respecto a ejemplos de grandes escritoras, tengo presente a Corín Tellado. Que para los “cultosos” se debe considerar una escritora de baja estofa. Corín Tellado escribía para la gente de a pie y para ser mas especifico para mujeres.

    Corín Tellado formaba parte del “index” de la biblioteca de mi Padre, al igual que Agatha Christie.

    Un placer dejar este comentario.


  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2014
    Odmaldi, al profesor que te dijo "esto no es lo suyo" le diría yo unas cuantas palabritas que no le iban a parecer muy literarias, pero sí elocuentes.

    Tu forma de escribir, poco lineal, poco homogénea, llena de modismos y cambios de registro, es de lo que más me gusta leer. No digo que sea lo adecuado si te planteas una narración larga, pero en un foro donde vas probando las aportaciones de gente tan diferente, lo tuyo es digamos la guinda. Tienes una gran capacidad de crear imágenes. Esta última introspección sobre la reacción emocional de quien se siente observada es auténtica, y no le queda mal la sorpresa del final, aunque es un poco más tópica.

    Espero que cambies tus planes de estar en el foro sólamente como lectora. Nos harás un favor. Saludos.
  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    Odmaldi, totalmente de acuerdo con la apreciación de Nae en referencia al profesor. Es más, yo personalmente desconfío un poco de los talleres, me parece más acertado aprender a escribir leyendo y escribiendo, dejándose llevar; ya se verá que surge. Como vera en mis comentarios nunca entró en cuestiones de forma, poco sé sobre el tema. También, pienso que escritor es todo aquel que escribe y tiene algo que decir. Además, suele pasar que el artista, en realidad, nunca es consciente de lo que expresa y la significación que tiene, ahí esta la gracia. La grandeza del arte es que es en gran parte inconsciente, así lo veo yo.

    Me alegro de haber acertado en lo del amor propio. Y me gustaron sus textos porque me generaron inquietud, eso quiere decir que surtió efecto en el lector. Ya cumplió su labor como escritora.

    Nae, tienes razón en lo de los comentarios, mirándolo bien ahí puede estar la gracia de compartir textos.

    Saludos :)
  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    Del último relato, a mí me llamó la atención la inquietud que puede generar una mirada, o más bien como nos vemos nosotros a través de esa mirada. Aquí funcionaría lo de que nos reconocemos en la mirada de los otros. Tema espinoso este de la mirada; también nos podríamos preguntar quién ve, o qué es ver.

    Gracias por compartir.

    Saludos :)
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Y nos creemos dueños de los sentimientos que agobian el alma, y pensamos que lo que nos viene corroyendo por dentro se limita solamente a uno y uno mismo; que nadie más puede entender el porqué de nuestros desesperos, ni la razón de los lamentos.

    Por lo que se piensa que si se hace un cambio de ámbito-que si me largo de dónde me encuentro a dónde nadie me encuentre, dejando todo atrás sin rastros para los sabuesos-se encontrará un alivio y dejará de sentirse “como ahora me siento”, pero no sucede de esa manera.

    Después de viajar por miles de kilómetros, y gastar lo que pudo haber sido una buena fortuna, se anda por dentro igual. De todas formas el alma permanece con ese parche negro que más bien parece un cáncer que ni la sábila cura.

    Yo, de mi parte, me quise justificar. Sentada en la plaza de una ciudad desconocida, con rostros sin nombre y miradas sin dueño, me dije que el mal no era interno sino más bien culpa de lo que me rodea. Que no era cuestión personal, sino que más bien ese pequeño que pasaba frente a mí tomado de la mano de su madre era el culpable de que todo ande mal en el mundo. Resulta fácil culparlo, porque tanto él como todos son culpables. ¿Para qué darle continuidad a esta vida?

    ¡Ah, pero déjame reacciono! Es cierto, nada que ver mi propia existencia con la de ese mocoso. Además, el pequeño ni siquiera tuvo que ver con la continuidad de la vida; sin preguntarle si quería lo metieron al juego. Tampoco nada qué ver mi existencia con aquel que vi sentado en la plaza, seguro esperando a su causa de suspiros. Y lo que vengo sintiendo capaz lo sintió fulano hace 132 años, como lo sentirá mengana un mismo día dentro de 300. El alma no cambia. Pueden cambiar los tiempos, pueden cambiar los lugares, pero el alma permanece igual.

    A quien no me cree, que me explique entonces por qué cuando le dije a Romina que me sentía morir, y que me podría por dentro, y que jamás me comprendería porque sólo yo sé qué siente, ella me resultó con un tractado de casi mil páginas donde describe a su personaje sintiéndose peor que yo. Pero no quise aceptar lo que ahí se me exponía porque no era más que otra autora entre tantas escribiendo todo lo que ya se ha escrito. Viene Carreón y me manda a consultar otro libro, el cual resulta que aún no existe, más la idea era la misma y la trama ni hablar. Entonces, ni me molesto a esperar que sea publicado si de todas maneras entre ellos y yo la idea es la misma, y lo sucedido igual.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    No tengo la menor idea para qué existen los libros. Desperdicio de árboles. Vaya usted a saber el por qué la gente se sienta infinitas horas a leer, teniendo tanta vida por vivir, tanta cosa por hacer, tanto por descubrir, tanto, tanto por absorber.

    Yo-¿por qué negarlo?-, rotundamente confieso que me es tediosa la lectura. La detesto. Si bien me topo con uno que otro libro, que más bien los leo-más bien leía-, por requerimiento de la facultad y no por gusto propio; los catedráticos no se inventan otra manera quizá mucho más sutil de torturarlo a una, parecen gozar de hacerle sufrir a una con interminables textos basura. A mí que no me lo cuenten, yo lo he de descubrir por mí misma. Me pesa leer. Me harta leer. Me irrita leer. Los libros me asquean. Si bien, con cualquier libro que me topo, o ha pasado por mis manos, los he leído por osmosis.

    Que quemen absolutamente todos los libros. ¡Todos! Todos en este mundo y se haga una lluvia de ceniza, y bailemos todos con el rostro pintado libremente bajo el manto gris que ha de cubrir el horizonte.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    [FONT=&quot]Una noche sin luna, sin claro de luna. No hay cantar de grillos al fondo, ni melodiosos sonares que recuerden a una obra romántica de los viejos tiempos. Todo un silencio. Un silencio total que abarca el espacio de medio metro que les separa el uno de la otra. [/FONT]

    [FONT=&quot]-«Entre tu recuerdo y el mío,[/FONT]
    [FONT=&quot] trato de llenar el vacío,[/FONT]
    [FONT=&quot] de una ausencia que duele,[/FONT]
    [FONT=&quot] de un amor que agoniza,[/FONT]
    [FONT=&quot] sin saber por qué te has ido,[/FONT]
    [FONT=&quot] sin poder comprender por qué te amé[/FONT][FONT=&quot].»[/FONT]

    [FONT=&quot]Fue tanto sorpresa para él, como para ella, escuchar el quebrantar del silencio al salir de su boca el estribillo de alguna canción que una vez, al pensar en ella, escuchó por la radio. [/FONT]

    [FONT=&quot]Sí, lo recordaba muy claro. Fue un día pasado cuando aún comenzaba a retoñar esa ilusión por un posible noviazgo; y él, perdidamente loco por ese amor que parecía haber encontrado en ella, lo lloraba extrañándoles (al amor y a ella) cada vez que se encontraba sin ella.[/FONT]
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Petición a las moderadoras.

    Puesto que estos son escritos de una no-escritora, pésimamente escritos para estar en la sección de publicar tu relato, y necesitan ser corregidos, quizá sería mejor que estén en "taller" (si es que la sección de taller es para escritos que necesitan ser corregidos) para que así los que corrigen me ayuden a corregirlos.:rolleyes:

    Gracias.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Nací, crecí, te amé.
    Así podría resumir mi vida.
    Mas sin embargo, tan fácil no es.
    Tendría que contar mi historia entera.
    ¿No crees?
    Porque no sería justo omitir algo,
    alguna cosa, algún retazo de mi historia,
    sólo por tal de no revivir tu recuerdo.
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado julio 2014
    Uno: he visto reflexiones muy particulares, todas alrededor de la percepción que cada persona tiene de sí misma como algo singular, evitando admitir que probablemente todo lo que nos pasa, lo que sentimos, lo que hacemos, es de lo más común, pues todos estamos fabricados en parecidos moldes.

    Doce: lo veo desde fuera, porque tuve la suerte de tener profesores que sí me estimularon con los libros, aunque sólo continuaron el trabajo que ya se hacía en casa. De todas maneras muy bien ese temperamento mostrado.

    Tres: En todo pasado hay momentos mágicos que recordar, ¿no es cierto?

    Trece: ¡Ah...! ¿Resumir o detallar? ¿Obviar o revivir? Hay a quien le gusta estar hablando siempre de sí mismo, hay quien se hastía de sus propios recuerdos. (con esto no aporto nada, pero algo había que poner).

    Me parece muy interesante lo que acabas de cuestionar, sobre la función de los foros de mostrar para crítica o mostrar para corrección. No sé si estos conceptos están ya establecidos en las normas del foro (y da pereza buscar ese tipo de información), pero estaría muy bien que alguien lo aclarase. Yo puse ayer un poema en Taller de Poesía. ¿Era lo correcto? Creo que no.

    :cool:
  • editado julio 2014
    Hola Nae Sirud,

    No entiendo muy bien la pregunta del final. Sería bueno que aclararas qué necesitas para poder ayudarte mejor.

    Sobre los talleres, la verdad no hemos revisado el tema, pero la idea es lo que mencionas, que allí se compartan escritos en lo que se quiere contar con ayuda para correcciones y mejorar nuestra técnica.

    Si este mensaje es una pregunta (principalmente), por favor avísame porque hay que sacarlo de este tema.

    Saludos,
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado julio 2014
    dimiga escribió : »
    Si este mensaje es una pregunta (principalmente), por favor avísame porque hay que sacarlo de este tema

    Ok. Por privado, para no entorpecer este post de Odmaldi. Saludos.
  • Dr FictizioDr Fictizio Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2014
    Hola, Odmaldi.

    Pues no había caído en este post, y por lo tanto me había perdido hasta ahora estos textos tan libres y diversos, seguramente escritos y guardados como algo provisional, notas, reflexiones, ensayo de futuros relatos seguramente. Me sorprende la variedad de registros, de temas, el hecho de que unas veces seas tan cuidadosa en las maneras y otras en cambio tan visceral, unas tan reflexiva y otras tan axiomática. Pero desde luego tienes un estilo muy particular y atractivo.

    ... y el tal profesor era un auténtico zoquete.

    Arañazos.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Hola, Doctor:

    Primero, gracias por leerme.

    Segundo, sí, son prácticas guardadas o provisionales. Hubo una vez que me metí la idea que estudiando letras podría escribir como cualquier otro autor. Pero la verdad es que para escribir, o considerarse escritora la persona, debe tener pasión por ello sumándose al talento. No se debe escribir por escribir, por ello nota la diferencia entre unos textos y otros. También influye la diferencia de edad. Unos fueron escritos a temprana edad, otros de adulta. Creo que es injusto llamarle 'zoquete' a mi profesor -primero porque fue y será mi ídolo. Nunca he conocido, hasta ahora, alguien con más conocimientos que él de la literatura y todo lo relacionado a letras; sea escritura, análisis, teórico, cátedra, lo que sea, hasta ahora es la única persona que vi que sabe y no pretende saber.

    Era en aquel entonces quizá mayor de 60 años, o no sé, tendría entre 50 y 65 mi Profesor B. Y le alargo esto porque me entró nostalgia de él. En mi primer clase con él, que era un nivel bajo de español, lo primero que nos dijo fue que aprendiéramos a hablar. Que la gente de hoy en día ha perdido el respeto por el prójimo hasta el punto de no mostrar respeto al hablar. Que si usted está ahí para sacar una licenciatura, pues aprenda a hablar. Sea respetuoso y trate a la gente de 'usted' y de ser posible, de Señor o Señora; no importa quien sea, hágalo.

    Cuando algún estudiante hablaba y le decía 'tú' a él, el Prof. B lo cortaba y le corregía con, 'Usted. Se dice, Usted.' Probablemente esto le parezca anticuado a los 'jóvenes' y noté que varios compañeros se molestaban, y les parecía absurdo ese comportamiento del Prof. B.

    Cuando nos llamaba para participar en clase, se dirigía a nosotros por Sr. o Srta. y nuestro apellido: 'Srta. Odmaldi, ¿qué nos quiso decir el autor con este fragmento?'

    Entre más cursos tomaba con el Prof., más crecía mi admiración por él. Con él aprendí a leer correctamente, a apreciar cada detalle de todo texto. El Prof. se esforzó en enseñar a cada estudiante a ser un verdadero lector, y a reconocer en sí mismo si era un verdadero escritor. Con él yo supe que yo no soy escritora, y cuando él me lo dijo, sé que no me lo dijo por mal. Me lo dijo porque después de 4 años tomando cursos con él, me había llegado a conocer tanto mediante lo que interpretaba de mis textos, que él sabía si yo tendría la disciplina para ser una verdadera escritora. El Prof. B no deseaba formar escritores de 'pacotilla', como dicen los mexicanos, él deseaba formar verdaderos escritores. Por lo que por mi gran respeto por el Prof. B, se me caería la cara de vergüenza sentarme aquí y decirle que soy escritora, o que tengo talento para ello. No necesito lectores, bastó con él para saber que dentro de mis pasiones, la escritura no es una de ellas.

    A su salud.
  • Dr FictizioDr Fictizio Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2014
    Señorita Odmaldi.

    A tenor de las explicaciones que ha tenido a bien exponer, no cabe ninguna duda de que me he excedido, y aquí me presento para manifestarle mi más profundo dolor por haber dicho lo que no debía, y por haber emitido un juicio más que precipitado. Si un servidor no tiene más noticia de su señor profesor que la que usted misma nos ha dado, y su exalumna expresa después de estos años los reverentes recuerdos que acabo de leer, no debería haber afirmado ninguna cosa sobre aquella persona. Puedo íntimamente seguir pensando que no tenía razón en que usted no tenga talento para ser escritora. Puedo añadir a este pensamiento que usted tampoco la tiene, pero lo que está claro es que nadie me ha dado la facultad de poner un adjetivo a quien no conozco directamente.

    Así pues, reitero mis disculpas, me declaro merecedor de su desprecio y enuncio mi intención de no caer de nuevo en incorrecciones semejantes. Asimismo me despido hasta que vuelva a sentirme digno de su atención.

    Mis respetos.
  • SinrimaSinrima Miguel de Cervantes s.XVII
    editado julio 2014
    Tenía interés por conocer qué y cómo escribe una persona que, en los comentarios que hace a los demás, siempre me gustó. Sus ideas,los buenos modales, su curiosidad por profundizar en el tema y por preguntar dudas antes de seguir comentando. Todas estas cualidades me decían que Odmaldi tenía cosas que decir, pero que las guardaba para sí misma.

    He disfrutado con este muestrario de ideas, vivencias y emociones y te felicito.

    Me alegro de que guardaras estas prácticas y de que te hayas decidido a mostrarlas. Ahora ya no puedes volver atrás. ¡Continúa, por favor!

    Saludos.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Doctor, no me escriba como si estamos en tiempos de 'hacenadados', por d-us. Si le compartí lo de mi Prof., es porque me dio nostalgia de él y lo que me vino a mente de lo que pasaba en clase.

    ¿De qué desprecio me habla?:confused::confused:


    Gracias, Sinrima, por su observación e interés. Me atreví a colgarlos aquí porque pensé que después de tanto tiempo, era justo sacar algo como lo hacen todos. Me dio un poco de nervios porque con cada escrito una queda vulnerable, expuesta a darse a conocer. Porque eso, por más que lo nieguen los escritores, garantizo que en cada escrito que sacan, exponen un pedazo de [email protected] [email protected] (de su 'yo' interno). Y como lectora, y lo que voy conociendo de cada uno aquí, me daba nervios eso mismo, quedar vulnerable de esa forma. Pero bueno, nos seguimos leyendo por aquí. ¡Saludos!
  • Dr FictizioDr Fictizio Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2014
    odmaldi escribió : »
    ¿De qué desprecio me habla?

    Perdóneme de nuevo. No me refiero con esto a que usted lo haya dicho o insinuado. Yo mismo digo que me lo merezco, ya que su contestación ha dejado en evidencia lo inoportuno de mi opinión. Buenas noches.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Nada porqué pedir perdón, Doctor. Todo bien, todo bien.
  • odmaldiodmaldi Fray Luis de León XVI
    editado julio 2014
    Los dulces en la oficina saben distintos.
    Saben a sueldo anual, escritorio, ventana, cafetera,
    papeles, faxes, llamadas, titulados, señores, señoras,
    clientes, trajes, tacos, altos, café, más café, mucho café,
    viendo el espacio vacío donde quiero poner tu foto.
    Saben a "tome mi tarjeta", y a "esta es mi extensión",
    y a e-mails, y minutos que valen oro, y tiempo libre entre
    minutos de trabajo, y en vez de estar mandando esos faxes
    estoy aquí.

    Esos dulces saben a no sé, pero saben distintos.
    Me saben distintos a cuando era ‘conejo’ y sudaba
    trabajosamente bajo esa máscara.
    Distintos a cuando iba camino a alguna entrevista
    con la boca reseca pensativa en 'ojalá sea éste'.
    Igual me saben distintos en el tren camino a la universidad.
    No sé qué es que acá les siento un sabor más rico.
    Qué será, no sé,
    pero saben bien, muy bien;
    como me saben tus besos bajo tu calentura,
    o esos besos recién despertados,
    yo entre tus brazos y tu cuerpo caliente,
    sudando con los pies dezapatados,
    o esos besos en la mano cuando caminamos por la calle,
    o los besos de 'nos vemos al rato' cuando venía el autobús,
    o ese beso ligero de hoy cuando estaba tu jefe.
    Igual, sí, igual, tus besos tienen distintos sabores,
    como éstos dulces me saben distintos
    y ambos
    tus besos
    y éstos dulces
    parecen dejar un rico sabor en la lengua.
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