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El movil de alicia (el desenlace)

DegeneradoDegenerado Anónimo s.XI
editado mayo 2009 en Erótica
El Mafias se colocó encima de Alicia, le chupaba las tetas mientras restregaba su polla por la vajína de Alicia tratando de encontrar el agujero, cuando lo sintió apretó fuertemente. Alicia sentía una fuerte presión, trataba de no mirarle pero su aliento le daba en la cara, de repente sintió un fuerte dolor que le obligó a gritar. En realidad solo había conseguido meter le la puntita y seguía empujando para tratar de seguir penetrando, pero entre lo estrecho del coño virgen de Alicia y el aparatoso tamaño del pene del Mafias la penetración se hacia bastante difícil . A Alicia le dolía a horrores y no podía evitar moverse involuntariamente para evitar el dolor y para colmo el Mafias la echaba la culpa por no estarse quieta “Así no se puede follar ostia, abre las piernas joder, ¿no piensas estarte quieta? Esta bien peor para ti”

Agarro del brazo a la chica, la sacó fuera del coche y la empujó de boca contra el capó del coche, de modo que su ano quedase visible y dijo: “Carlitos, tu turno, quiero que te folles a esta puta por el culo”.
Carlos le pasó el móvil a el Mafias que lo cogió sonriendo y continuó grabando. Carlos se chupo un dedo que restregó y metió en el culo de Alicia, a la cual ya casi no le quedaban fuerzas ni para quejarse, después le colocó su polla y empujó, la penetro entera y comenzó a follarsela cada vez con mas violencia. Carlos empujaba una y otra vez mientras con ese rítmico vaivén las grandes tetas de la chica se movían adelante y atrás rozando el capó del deportivo negro. Alicia gemía medio de dolor y quizá medio de algo mas. De repente fue Carlos el que comenzó a gemir mientras la cara se le ponía morada y las venas del cuello se le hinchaban. “Que pronto de has corrido” dijo el Mafias, quien no había parado de masturbarse todo el tiempo, después dio la vuelta a la chica la empujo hacia abajo hasta ponerla de rodillas, puso su poya entre las dos redondas y enormes tetas de la joven y le obligo a que se las sujetara con las manos y las moviese de arriba abajo para masturbarle con ellas. Al cabo de un rato haciendo esto, empezó a masturbarse apuntando hacia la cara de la chica y comenzó a gemir, y cuando Alicia comprendió lo que iba a pasar cerró los ojos y la boca y justo entonces sintió como chorros de un liquido caliente y viscoso, le golpeaban la cara. El semen del Mafias le caía resbalando desde el pelo cruzando la cara y chorreándole hasta los pechos.

Después Carlos la llevó a su casa, advirtiéndole de que si contaba algo el Mafias los mataría a los dos. Alicia fue corriendo a darse una ducha y se metió en la cama, al día siguiente fingió estar enferma para no ir al instituto y se pasó en su cuarto todo el fin de semana, llorando, a escondidas. Sentía rabia, pero también mucho miedo, miedo a tener que contar todo lo que pasó, miedo al que dirán, miedo a hacer sufrir a sus padres, y miedo de si misma por no entender por que en el fondo hubo momentos que se sintió excitada. Se auto culpaba a si misma, “si no hubiese montado en aquel coche”.

Al acabar de escuchar la historia Miguel, enfurecido como nunca salió corriendo en busca de Carlos sabía que lo encontraría detrás del instituto, fumando hachis con sus secuaces. Fue directo hacia él y para asombro de todos le propino un puñetazo que lo dejo tumbado en el suelo, prosiguió pegándole una buena dosis de patadas, finalmente lo agarró del cuello y continuo la paliza pegándole una serie de brutales puñetazos mientras decía encolerizado “hijo de puta, pagaras por esto”. Los chorros de sangre salían disparados de la nariz de Carlos a cada puñetazo. La gente que lo veía no podía creerlo aquel pringao le estaba zurrando a Carlos, el que se podía considerar como el jefe en el instituto, hasta los profesores le tenían miedo. Cuando dejo de golpearle y soltó su cabeza, Carlos cayó al suelo semiinconsciente y al darse la vuelta para irse los chicos se apartaban a su paso.

Alicia le confesó llorando a Miguel que no se atrevía a denunciar.

Alicia: “Además, no hay pruebas, han pasado varios días y me he duchado varias veces”.

Miguel: “Pero hay cardenales y habrán heridas que puedan servir como prueba. Además... sabemos donde guarda la droga, de eso si tenemos pruebas podemos acusarle por lo menos por eso”

Finalmente Miguel convenció a Alicia para contárselo a sus padres y denunciar. Después fueron al hospital donde examinaron a Alicia, por suerte el Mafias, no había llegado a eyacular dentro de Alicia, pero aun así le realizaron todo tipo de pruebas para descartar posibles infecciones de transmisión sexual.

Cuando la policía registró el coche de Carlos, encontró la caja donde guardaba la droga y además encontró el móvil de Alicia, donde quedaban de manifiesto pruebas suficientes para detener a Carlos y al Mafias.

Al cabo de nueve meses se celebró el juicio. En ese tiempo Alicia había empezado a ir a la universidad, y eso le ayudó a olvidarse del instituto y de todo aquél asunto, de todo menos de Miguel con quién se sentía mas unida que nunca y este le acompañaba siempre que tenía que presentarse en comisaría para declarar o hacerse chequeos en el médico. Finalmente todas las pruebas dieron resultado negativo, se le diagnosticó en su momento algunas lesiones en la vajina y un desgarre en el ano que a estas alturas ya estaban curadas. El Juez ordenó el ingresó en prisión del Mafias por delitos contra la libertad sexual y por reincidente. El Juez desestimó la petición del abogado de Carlos para que se considerase a su cliente también como una víctima por el hecho de que el Mafias lo había amenazado con un arma, ya que consideró que Carlos pudo haber evitado la violación mientras el otro acusado estaba tratando de violar a la chica y en su lugar se limitó a grabarlo todo con el móvil.

Después del juicio Miguel fue a visitar a Alicia. Entró en su cuarto, se sentó junto a ella, la abrazó, y Alicia le dijo “gracias por todo, por estar a mi lado en todo momento, y perdona por no haber sido mas atenta contigo”. Él la besó en los labios y le prometió que si ella quería, nunca jamás volvería a dejarla sola.

Alicia y Miguel comenzaron a salir. Al cabo de un mes hicieron el amor por primera vez. Ella no sintió ningún dolor, solamente un inmenso placer y por primera vez en su vida Alicia tuvo un orgasmo.
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