Hola, Oswaldo. Acabo de leer la entrevista y de disfrutar con tus obras, que me resultan de un grato surrealismo inquietante. Grato e inquietante parece un oxímoron, pero es que tus pinturas remueven cosas, y no todos están dispuestos a destapar su propia olla para ver qué se cuece. La última pregunta que te formula la entrevistadora (¿Nunca pensó en la posibilidad de bajarle el tono a sus ilustraciones?) no me gustó. ¿Bajar el tono? ¿Con qué objeto? ¿Abarcar a un público más complaciente? ¿Darle a la gente lo que la gente quiere ver? Me alegra que ni siquiera te lo plantearas. El arte debe ser rompedor.
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Acabo de leer la entrevista y de disfrutar con tus obras, que me resultan de un grato surrealismo inquietante. Grato e inquietante parece un oxímoron, pero es que tus pinturas remueven cosas, y no todos están dispuestos a destapar su propia olla para ver qué se cuece.
La última pregunta que te formula la entrevistadora (¿Nunca pensó en la posibilidad de bajarle el tono a sus ilustraciones?) no me gustó. ¿Bajar el tono? ¿Con qué objeto? ¿Abarcar a un público más complaciente? ¿Darle a la gente lo que la gente quiere ver?
Me alegra que ni siquiera te lo plantearas. El arte debe ser rompedor.
Saludos cordiales,
Marcelo
Muy buena entrevista.
Y felicitaciones, una vez más, por tu arte y palabras.
Luego seguiré mirando un poco más tu blog, que es sensacional.
Saludos.