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El Éxito

cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


El Éxito

El éxito es una borrachera
que se coge por su miel,
pero ojo con los de afuera,
que tienen muy mal beber.

Que se te sube a la cabeza
y necesitas de una escalera,
para, si al estar arriba tropiezas,
hacerte un nudo a su madera.

Ten siempre a mano amoniaco,
para ser tu sempiterno dueño,
y no rompas nunca el trato
que hiciste con tus sueños.

Si dudas, baja pronto, que es preciso,
no sea que te vayan a intimidar, 
y cuando no te veas frágil e indeciso,
es cuando lo debes volver a intentar.
 
Pero en esa, tu nueva intentona,
ándate siempre con pies de plomo,
que está más cerca una encerrona
y la traición consta en los tomos.
 
Y si lo alcanzas nuevamente,
agárralo fuerte, como a tu pan,
y no te detengas, ve directamente
a defenderlo con uñas y dientes, sin cesar.
 
Y cuando estés de nuevo arriba,
repásalo todo, y hasta con lupa,
que tú ya sabes qué es la fatiga
y lo poco que a nadie preocupa.
 
Te acosarán una miríada de detractores,
que harán lo imposible por hacerte bajar,
pero niégales hasta los fáciles favores
y págales con la misma moneda, igual.
 
Y ya otra vez en la cima, mide tus decisiones,
porque seguro que serás más el objetivo
y aunque tú no quieras actuar por cojones,
hagas lo que hagas, la tomarán contigo.
 
Si tu ansiado anhelo está ya asegurado,
pensarás que en alguien debes confiar,
procura entonces que sea de tu lado,
y si es de tu misma sangre, mejor será.
 
Controla todo tipo de actuación,
incluso la de tus incondicionales,
y que no se ablande tu corazón,
que esas ternuras resultan fatales.
 
Siempre debes estar muy en alerta,
porque la vida trae y lleva sorpresas,
y apestilla bien todas tus puertas,
no sea que te cojan como presa.
 
Pero si tomas precavida nota,
tendrás ya preparado el cicuta,
porque, aun a falta de pelotas,
te aparecerá más de un hijoputa.
 
Si lo quieres ver por el lado bueno,
bájate tú solo, sereno y dignamente,
que para estar entre cajas de truenos,
preferible ser exitoso espiritualmente.
 
Empero, si tu sino es estar ahí, arriba,
no te rindas así porque sí, olímpicamente,
márcate la ruta, incluso hasta con migas,
por si subes y bajas alternativamente.
 
Todo esto que te expongo,
es la dura y cruel realidad,
y si piensas que lo supongo,
que la vida te dé a probar.
 
Atiende esta recomendación:
“al éxito solo llegan los exitosos,
y si tú te ves gente del montón
tira mis palabras a algún pozo”.



 :)

 

Comentarios

  • Pues gracias a Gades que me señaló este subforo sin quererlo, lugar donde debo subir mis poemas y no en el taller... pues encontré esta buena joya. No sabía que tuvieses tu vena poética tan desarrollada, me has sorprendido Antonio. 😁
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    Pues gracias a Gades que me señaló este subforo sin quererlo, lugar donde debo subir mis poemas y no en el taller... pues encontré esta buena joya. No sabía que tuvieses tu vena poética tan desarrollada, me has sorprendido Antonio. 😁

    Uno tiene vena de to, menos de esas del tipo "lorquiana", eh. Por otro lado, la respeto pero la no la entiendo. "Ca uno es ca uno", como diría el torero.

    Mira, a continuación voy a insertar unos versos en pareados, quizá un poco, solo un poco, subidito de tono, pero cuenta una historia, que, aunque vulgar, muy de actualidad, a pesar de que los escribí en la década de los 80.

    Saludo, siempre afectuosos

     :)

     


  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    La conquistadora conquistada

    Para esta historia, escrita en pareados, me inspiré en la universidad más ortodoxa: la calle. Narro la forma de vida de las chicas libertinas de hoy que piensan que van rompiendo corazones por doquier, sin respetar a nadie. Pero la realidad es distinta: son simples busconas facinerosas. Se me antojó Gilda, como nombre apropiado, considerando el prototipo de mujer fatal, tildada así.

    Esta es la historia, señores,
    de una bella pero perversa mujer,
    que disfrutaba causando dolores,
    para solo disfrutar de sexual placer.

    En sus cotidianas conquistas,
    igual le daba solteros que casados,
    pero a los que su perversidad le echaba la vista,
    era a aquellos que ya estaban “atados”.

    En su tertulia de siempre,
    presumía la tía de “devoradora”,
    hasta que un día del mes de diciembre,
    su destino no tuvo demora.

    Sus hazañas la hacían hartible,
    por su seguridad en sí misma,
    pero ese día pescó a un tío increíble,
    dando pie a sus grandes enigmas.

    Ella siempre lo acechaba sin parar,
    pero él, muy al loro y muy astuto,
    se había percatado, y solo era cuestión de esperar,
    porque el encuentro, en unos pocos minutos,
    estaba más que cantado.

    Pero resultó ser aquel hombre
    un afamado experto en “sones cameros”,
    y a Gilda la rebeló su usual renombre
    y comenzó a coquetear con el caballero.

    El “pikolín”, que andaba ya al loro,
    caló al instante a aquella “tía buena”,
    pero su hogar era aún su único tesoro
    y temía un poco entrar en escena.

    Él pasaba por unos momentos amargos,
    porque en su mujer, Casilda, no hallaba calor,
    pero Gilda, persuasiva, lo sacaba de su letargo
    y lo invitaba a “una velada de amor”.

    La gachona era rubia, guapa y bien hecha,
    y chuleaba de sus espectaculares atribuciones,
    y el gachó, moreno, “bien calzado” y buena percha,
    que tampoco eran escasas razones.

    La rubia celebró su buen gusto,
    enganchando con ciencia a su pesca,
    y un mal día pero en el sitio justo,
    se abalanzó con vehemencia a su presa.

    El moreno pensó en el placer
    con semejante e imponente bombón,
    pero todavía recordaba a su mujer
    y los años que con ella a partir un piñón.

    Pero él ahuyentó a su conciencia
    y se abandonó a los encantos de Gilda.
    Y ya sin nostalgia, pero con impaciencia,
    buscó sensaciones en “su nueva Casilda”.

    Si la chavala era de “piquito divino”,
    el chaval no le andaba a la zaga.
    Y aquel día de fiesta y de vino,
    “coincidió total” con la pava.

    LOS RECUERDOS VALEN BIEN POCO
    SI SE ESTÁ EN PASIONES JUGOSAS.
    PERO SI EMPIEZAN A COMER EL COCO,
    JAMÁS SALDRÁN BIEN LAS COSAS

    Ahora, otrora y por cojones,
     hay que hacer dos reflexiones

    ¿POR QUÉ TANTA FUERZA EN ESAS MUJERES,
    QUE POR MÁS QUE UNO SE RESISTA,

    CASI TODOS CAEMOS EN SUS REDES,
    Y MUCHOS NO LAS PERDEMOS DE VISTA?

    ¿QUÉ COÑO OCURRE EN GENERAL,
    QUE EL SEXO DÉBIL ACABA MANDANDO,
    Y EN TODA COMPLICACIÓN MUNDIAL,
    SIEMPRE HAY UN COÑO POR AHÍ DANZANDO?

    Y LA VERDAD ES QUE NO SE LE BUSCA REMEDIO,
    PUES, POR OVARIOS, SIGUEN DE POR MEDIO

    Continúo con este 'menúo' dúo

    Pero como es de hombre de “esto” no hablar,
    se juró a sí mismo que se iba a callar.
    Solo rememoró la coincidencia
    con la dama de sexo caliente,
    y con clase y no menos sapiencia,
    musitaba así, entre dientes...

    Y se decía, sobrio, cual tenorio de hoy en día

    Mi cuerpo fue su porfía,
    y el tesón de todo su empeño;
    me miró, como solo ella sabía,
    y me erigió en su único dueño.

    Mis palabras, mi solvencia y mi…
    favorecieron un comenzar,
    dando paso al beso y a la esencia, sí,
    con las ansias que cabían esperar.

    -pasa a página 2 y última-



  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Su suficiencia la aparcó por unos instantes,
    y pasó a estudiar, poco a poco, mi cuerpo.
    Después, me provocó con su palmito insultante
    que daría salud hasta a un muerto.

    Simuló beberse el sol,
    para luego darme su aliento.
    Y me besó con tanta pasión
    que incendió todo mi cuerpo.

    MI HOMBRÍA LE QUITÓ SU FRÍO, TANTO
    QUE DE PRONTO SE VOLVIÓ COMO LOCA.
    Y LE ENTRARON TIRITEOS DE ESPANTO,
    PERO NO PORQUE ESTUVIESE SIN ROPA

    Nuestros cuerpos se fundieron,
    y pasó lo que tenía que pasar,
    que ellos solos “se entendieron”.
    Pero yo, de esto, prometí no hablar.

    Y con mi entrega y su loca pasión,
    el gran éxtasis no se hizo esperar.
    Pero “después” no me dijo ni adiós.
    Pero yo, muy en mi papel de hombre,
    no le pregunté ni la quise parar.

    En sus prisas por abandonarme,
    se le cayó su “enorme lista ligona”,
    que al leerla, hasta pude asustarme:
    ¡tan joven, qué tía más pendona!

    Comprendí entonces que era viciosa,
    que disfrutaba escribiendo los detalles:
    edades, grosores, larguras, y otras cosas...,
    en hoteles, en discos, en autos, en la calle…

    Pero algo muy fuerte le pasó ese día,
    que su estúpido orgullo trató de ocultar,
    y aunque la historia era más suya que mía,
    también yo había sentido una barbaridad.

    Confusa, vivió aquella ocasión,
    como con nervios y a falta de mando,
    porque más que marcharse, se escapó,
    sin ella saber qué le estaba pasando.

    Corrió precipitadamente hasta su casa,
    y ya allí, se refugió repasando sus conquistas.
    Pero con una tila en una enorme taza,
    y sin ganas de nada, ni pizca.

    Al otro día, en su ambiente contó su versión:
    “¡jajajajajaja, con este van… ni se sabe!”.
    Pero la voz tremenda, salida de su corazón
    le decía... “¡Gilda, estás perdiendo la llave!”.

    Muy dichosa, pero con mucha rabia,
    impaciente, buscaba una razón.
    Es que se creía solo ella con labia,
    pero esta vez se la jugó su corazón.

    Su conciencia le fue muy sincera,
    y le preguntó en forma instantánea:
    “¿hay alguna salsa más verdadera
    que una pasión espontánea,
    de una atracción simultánea,
    aunque para ti sea la primera?”.



     

     



  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Pero por mor de su soberbia, su altanería
    y por obligar a su corazón a no amar,
    me vilipendió cuestionando mi hombría,
    jurándose que conmigo “no lo haría más”.

    Y con su orgullo y con su lucha interior,
    únicamente consiguió hacerse más daño,
    el cual salpicó a todo, incluso a mi honor,
    aduciendo que aquel día solo fui un apaño.

    Y como seguía así, sin hablar por derecho,
    empeñada en un mamoneo muy dañino,
    pensaría que yo me encontraba maltrecho,
    y es por eso que reanudaba su torpe camino.

    Lo primero que hizo la despechada muchacha
    fue darme en la cara con algunos otros,
    ignorando la taimada vivaracha
    que de vuelta viene mi moto.

    Su suficiencia la aparcó por unos instantes,
    y pasó a estudiar, poco a poco, mi cuerpo.
    Después, me provocó con su palmito insultante
    que daría salud hasta a un muerto.

    Simuló beberse el sol,
    para luego darme su aliento.
    Y me besó con tanta pasión
    que incendió todo mi cuerpo.

    MI HOMBRÍA LE QUITÓ SU FRÍO, TANTO
    QUE DE PRONTO SE VOLVIÓ COMO LOCA.
    Y LE ENTRARON TIRITEOS DE ESPANTO,
    PERO NO PORQUE ESTUVIESE SIN ROPA

    Nuestros cuerpos se fundieron,
    y pasó lo que tenía que pasar,
    que ellos solos “se entendieron”.
    Pero yo, de esto, prometí no hablar.

    Y con mi entrega y su loca pasión,
    el gran éxtasis no se hizo esperar.
    Pero “después” no me dijo ni adiós.
    Pero yo, muy en mi papel de hombre,
    no le pregunté ni la quise parar.

    En sus prisas por abandonarme,
    se le cayó su “enorme lista ligona”,
    que al leerla, hasta pude asustarme:
    ¡tan joven, qué tía más pendona!

    Comprendí entonces que era viciosa,
    que disfrutaba escribiendo los detalles:
    edades, grosores, larguras, y otras cosas...,
    en hoteles, en discos, en autos, en la calle…

    Pero algo muy fuerte le pasó ese día,
    que su estúpido orgullo trató de ocultar,
    y aunque la historia era más suya que mía,
    también yo había sentido una barbaridad.

    Confusa, vivió aquella ocasión,
    como con nervios y a falta de mando,
    porque más que marcharse, se escapó,
    sin ella saber qué le estaba pasando.

    Corrió precipitadamente hasta su casa,
    y ya allí, se refugió repasando sus conquistas.
    Pero con una tila en una enorme taza,
    y sin ganas de nada, ni pizca.

    Al otro día, en su ambiente contó su versión:
    “¡jajajajajaja, con este van… ni se sabe!”.
    Pero la voz tremenda, salida de su corazón
    le decía... “¡Gilda, estás perdiendo la llave!”.



  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Muy dichosa, pero con mucha rabia,
    impaciente, buscaba una razón.
    Es que se creía solo ella con labia,
    pero esta vez se la jugó su corazón.

    Su conciencia le fue muy sincera,
    y le preguntó en forma instantánea:
    “¿hay alguna salsa más verdadera
    que una pasión espontánea,
    de una atracción simultánea,
    aunque para ti sea la primera?”.


    Pero por mor de su soberbia, su altanería
    y por obligar a su corazón a no amar,
    me vilipendió cuestionando mi hombría,
    jurándose que conmigo “no lo haría más”.

    Y con su orgullo y con su lucha interior,
    únicamente consiguió hacerse más daño,
    el cual salpicó a todo, incluso a mi honor,
    aduciendo que aquel día solo fui un apaño.

    Y como seguía así, sin hablar por derecho,
    empeñada en un mamoneo muy dañino,
    pensaría que yo me encontraba maltrecho,
    y es por eso que reanudaba su torpe camino.

    Lo primero que hizo la despechada muchacha
    fue darme en la cara con algunos otros,
    ignorando la taimada vivaracha
    que de vuelta viene mi moto.

    Su miserable y dañina manera de ser
    está entre la duda, el odio y el olvido,
    pero si pensase en mi amor, tal vez,
    se le encogería hasta el ombligo.

    Mas, notando mi indiferencia,
    se atacó sola, colérica y perdida.
    ¿Pero dónde está la sapiencia
    de este pendón de vulva encendida?

    Y, aun sabiendo su embustera verdad,
    se encoñó en informar a mi pareja,
    sin importarle para nada su fría maldad
    y merodeando muy de cerca mi acera.

    Pero como finalmente todo le salió mal,
    reconoció que no había juagado limpio,
    y a su propia conciencia quería disculpar
    “diciendo que lo nuestro había sido lindo”.

    Hasta con mala leche quería me ganar,
    y, por eso, trató de nuevo conquistarme,
    pero se le olvidó que algo hizo fatal:
    perseverar en no dejar levantarme.

    ¡CUÁNTOS FALLOS TONTOS Y ABSURDOS!
    ¡PERO SI EL CAMINO MÁS CORTO ES EL RECTO!
    ¿ME TOMARÍA POR UN HOMBRE MEMO Y BURDO?
    ¿PENSARÍA, QUIZÁS, QUE YO VIVO DE ESTO?

    Por una necesidad de amor,
    intenté con cuerpo y con alma
    buscar y rebuscar mi ideal relación.
    Pero, para esto, se necesita calma.

    Me arriesgué, aun mi casa “con luz”,
    a querer quererla porque me daba vida,
    pero por sus guasas, sus burlas y su pus,
    ahora no la quiero ni como “querida”.

    La verdad es que me llegué a enamorar,
    pero como Gilda no supo valorarlo,
    ahora solo está para llorar y pensar:
    “¿cómo, cuándo, dónde recuperarlo?”.

    Me cuenta que, en su desazón y soledad,
    ha intentado nuevamente buscarme,
    y aunque mi decisión lucha por olvidar,
    esa rubia no puede evitar recordarme.

    Me dicen que ha deseado la muerte,
    si no logra mi amor, aun compartido,
    porque nunca sintió nada tan fuerte,
    anteponiendo a su amor como testigo,
    y si no, proponerle con ruego a la suerte,
    que, al menos, seamos buenos amigos.

    ¡No! Y que cambie de forma de ser,
    porque así se lo demanda su sino,
    y prometo que con ella no “renovaré”.
    ¡Lo juro por mis muertos divinos!

    ¡Cómo han cambiado las cosas a jodidas:
    ayer, la suficiente Gilda no tenía pena,
    pero hoy su vanidad está hundida,
    y yo he sido su principal condena!

    En el andar se ven los “cristales”,
    y si es falso el camino encauzado,
    reincidir solamente crearía puñales,
    conviniendo de un rumbo cambiado.

    Y la verdad es que no quiero presumir,
    pero es que ni siquiera deseo oír su voz.
    ¿Quién le iba a esta chica liberal decir
    que unos ojos que un día se burlaron,
    ahora lloran a diario y de lleno por mí
    porque en mi amor no repararon?

    Cuando ahora tropiezo con gente así,
    mis dudas son pequeñas y escasas,
    porque no merece la pena sufrir,
    por eso, trataré de recuperar mi casa.

    La conclusión es de cajón

    En la vida se presentan sorpresas constantes,
    y tocante al amor, a veces, no sabemos acertar.
    ¿Pero de qué y para qué sirve que estemos distantes
    si el amor por lo nuestro es de esos de verdad?

    Si te afanas en buscar una relación,
    por esos diferentes mundos de Dios,
    y lo que encuentras lo halla cualquiera,
    recapacita sobre el puro y sincero amor
    que mantuviste con tu leal compañera.

    Porque la hembra ideal para la cama
    es la que se encuentra mientras es de día,
    sin influencias y sin triquiñuelas, ni ojana,
    que conocerla y tratarla es la mejor de las guías.
    Y si te dominan y persisten en ti las dudas,
    que la que halles te reciba con el alma desnuda.

    El objetivo en estos puntuales lances
    debería ceñirse solamente a “lo físico”,
    con educación, pero sin rollos de alcance.
    y convendría escuchar a nuestro espíritu
    si en realidad se desea un serio romance,
    y no ir por la vida de pesca y de cínico.

    Si tu espejo refleja extrañas apariencias,
    lávalo enseguida y con mucha prisa,
    pues de nada te sirve tu sapiencia
    si el amor lo afrontas con picias.

    La experiencia es la madre de la ciencia,
    pero nunca jamás otorga clemencia
    si vislumbra que hay tendencias
    a feas y negras turbulencias.


    Si lo que te llega te gusta,
    pero no es recomendable,
    déjalo pasar, porque asusta
    la alta tensión de su cable.

    Esta moraleja es una de las más viejas

    Siempre hay que ser noble y cabal,
    porque el sabor que estas cosas deja
    es muy amargo para poderlo endulzar.

    Si tienes problemas de amor en casa,
    conviene de una charla abierta y sincera,
    y si se habla con el alma, pero sin guasa,
    al final, o se arreglan las cosas, o te alejas.
    Pero si ambos calláis, ¿sabes qué pasa?:
    'que ni respeto quedará en la pareja'.

    PARA QUE LA ESENCIA VERDE DE LA MORA
    HAGA DESAPARECER LA MANCHA, SIN MANCHAR,
    LA NUEVA Y REVULSIVA MEDICINA IMPOSTORA
    TIENE QUE SER MUCHO MÁS EFICAZ



     :)


     

  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    No sé cómo me las avío que nunca o casi nunca acierto en plasmar en cada página el número de palabras correcto. Desde luego, es un contratiempo y considero que esta es una pega que tiene este foro. Propuse hace años a la Dirección modificar esto, pero, por lo visto, no es posible.

    Bueno, acabo de insertar "La Conquistadora conquistada", que pensé en un principio que cabría en dos páginas, de ahí mi error "pasa a 2ª y última página". Finalmente, cuatro páginas ha necesitado este texto

    Mis disculpas

     :) 


  • “Simuló beberse el sol,
    para luego darme su aliento.
    Y me besó con tanta pasión
    que incendió todo mi cuerpo.”
    —Magistral—

    Mas, notando mi indiferencia,
    se atacó sola, colérica y perdida.
    ¿Pero dónde está la sapiencia
    de este pendón de vulva encendida?
    —Brillante y cómico—

    “Y la verdad es que no quiero presumir,
    pero es que ni siquiera deseo oír su voz.
    ¿Quién le iba a esta chica liberal decir
    que unos ojos que un día se burlaron,
    ahora lloran a diario y de lleno por mí
    porque en mi amor no repararon?”
    —Yo no pondría una interrogación tan larga—

    Y en general me ha gustado, porque el poema creo que va de menos a más y terminas con mucha clase, como sueles hacer. 😁
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    “Simuló beberse el sol,
    para luego darme su aliento.
    Y me besó con tanta pasión
    que incendió todo mi cuerpo.”
    —Magistral—

    Mas, notando mi indiferencia,
    se atacó sola, colérica y perdida.
    ¿Pero dónde está la sapiencia
    de este pendón de vulva encendida?
    —Brillante y cómico—

    “Y la verdad es que no quiero presumir,
    pero es que ni siquiera deseo oír su voz.
    ¿Quién le iba a esta chica liberal decir
    que unos ojos que un día se burlaron,
    ahora lloran a diario y de lleno por mí
    porque en mi amor no repararon?”
    —Yo no pondría una interrogación tan larga—

    Y en general me ha gustado, porque el poema creo que va de menos a más y terminas con mucha clase, como sueles hacer. 😁

    Gracias, gracias... Y sí, quizá tengas razón en eso de que es larga la interrogación (anda, hasta rima. ¡Estoy que me salgo jajajajaja!

    Sin embargo tus elecciones favoritas de las estrofas, la que me gusta más a mí y que recuerdo que me costó trabajito componerla, es esta...

    PARA QUE LA ESENCIA VERDE DE LA MORA
    HAGA DESAPARECER LA MANCHA, SIN MANCHAR,
    LA NUEVA Y REVULSIVA MEDICINA IMPOSTORA
    TIENE QUE SER MUCHO MÁS EFICAZ.

     :) 
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