La lagrima de Merlín…(Las ocurrencias de Merlín...mi gato)

editado julio 2018 en Infantil y Juvenil

[Relato 3]

En primavera, siempre Merlín se iba a jugar al jardín, y siempre lo veía correteando una mariposa.

Un día le pregunto,

   - ¿Qué pasa Merlín, con esa pobre mariposa que la correteas sin cesar?

   - ¿Rosita?... – Me contesta.

   - ¿Qué Rosita, Merlín?, jaja

   - La mariposa que correteo, se llama Rosita, y es mi amiga.

     Solo es que jugamos a que la atrapo, porque ella me dice que un gato pequeñín como yo es imposible que la atrape y así empezó el juego.

   - Ah!, perdón, creí que querías comértela.

   - ¿Comerla?, no soy insectívoro, jajaja

   - Bueno, pero hay gatos que si lo hacen, y no solo mariposas.

   - Si pero a mí no me hace falta, tú me das esas masitas ricas en forma de pescadito y con eso

     a mí me basta.

   - Además, las mariposas son tan bellas, que me sería imposible lastimarla, ya que con sus colores me llenan de alegría.

   - ¡Qué bien!, Eres un gato muy bueno, ¿lo sabias?

   - Psss, ¡no solo eso! – Replica - soy extraordinario… - Tirándose patas para arriba en el césped.

   - Ah, no sabías que eras tan humilde, jajaja

   - Psss,  jiji – respondiendo con una sonrisita.

     De repente deja de reír y parándose rígidamente, empezó a mirar hacia todos lados.

   - ¿Qué pasa Merlín?

   - Shhh, ¿no lo escuchas?

   - ¿Qué Merlín?...no escucho nada…

   - Alguien está pidiendo ayuda y conozco esa voz.

Entonces sale corriendo hacia el rincón del jardín, donde están los cosmos, y yo detrás de él gritándole…

   - ¿Qué pasa Merlín?, ¡¿qué pasa?!

Lo veo saltar sobre una araña negra y grande, que tiene a una mariposa atrapada en su red.

Cuando llego, él está aplastando a la araña con su pata, me mira y me dice.

   - Por favor saca a Rosita de la telaraña…por favor…

Sin dudar, saco a la mariposa de su trampa mortal y le voy sacando hilos que todavía tiene pegados de la red.

El mira a la araña que tiene aplastada con su pata, y le dice.

   -  Araña malvada, ¿Qué te hizo Rosita para que la atrapes?

   - ¡Nada, nada!, pero soy una araña y como insectos como ella, son mi sustento, tú deberías saberlo. – Dijo la araña con voz sofocada por el peso de Merlín.

   - No, no lo sé… araña malvada, ¿Por qué comes insectos?, ¿acaso tú no eres uno?

   - Si lo soy, pero es así como soy y somos los de mi especie, comemos insectos y las más grandes, aves y animales pequeños…es nuestra naturaleza, como la tuya comer ratones. – Dijo la araña un poco sorprendida.

   - No araña tonta, yo no como ratones, ni tampoco, mariposas. No soy un caníbal.

Comentarios

  • - Lo que pasa que tú eres una mascota, gato tonto.

       - Yo no soy mascota – Respondió Merlín enérgicamente - soy un gato y nada más, y el tonto eres tú, que ahora te estoy aplastando, y si quiero, con mis uñas te partiré en dos. – Le dijo más enfadado.

       - ¡Hazlo, gato tonto!, eres una mascota de ese humano y por eso no comes ratones o insectos, porque él te da de comer.

          Yo no soy una mascota, y tengo que comer como mi instinto lo dice y así se hace, desde miles de generaciones.

       - ¡Yo no soy mascota!, soy amigo del humano, nada más, nadie me manda, nadie me dice que tengo que hacer. Pero si sigues diciendo que soy una mascota, mis uñas atravesaran tu cuerpo.

       - ¡No!... ¡no lo hagas!, solo estaba buscando mi alimento, pero si sabía que era tu amiga no la hubiese atrapado nunca.

       - Déjame ir, por favor… - Le suplica ahora la araña - y no volveré más a tu jardín.

    Merlín siguió mirando a la araña con odio, pensé que la mataría, pero de repente su cara cambio, me miro, miro a la mariposa y le dijo.

       - Vete araña, y no vuelvas nunca más, o no te salvaras de mis garras. Y diles a todas tus amigas y familiares que se vayan, no quiero ver a ninguna o me las comeré aunque no me guste, como hacen ustedes con los seres indefensos.

    Soltó a la araña, y ella se fue caminado medio torcida ya que el peso que había ejercido Merlín, fue mucho y por mucho tiempo, que casi la término matando.

    A lo lejos la araña le grita.

       - ¡Gato!... ¡defensor de mariposas!… algún día entenderás lo duro y cruel que puede ser este mundo, ya lo veras.

    Y desapareció entre los arbustos de la vereda.

    Merlín giro rápidamente y vino hacia mí.

       - ¿Cómo está? – Pregunto.

    Yo con tristeza le digo.

       - No vivirá…la ha picado y su veneno está actuando, no durara mucho.

    Sentía mis ojos hinchados, tratando de hacer fuerzas para no llorar. En mi garganta sentía un nudo, que de a poco me ahogaba.

    Me mira y dice.

       - ¿Porque tuvo que atacar algo tan hermoso e indefenso como a Rosita?… ¡¿Por qué?!

       - Si solo da belleza a las flores y al viento, que parece que jugara con sus alas… ¿dime porque?

     Yo ya sin poder aguantar mis lágrimas, empiezo a llorar, al ver a Merlín tan triste y acongojado…

    Sin saber que decir, le respondo.

    - Yo también me lo pregunto…

    Porque suceden tantas cosas malas a seres tan indefensos y tan hermosos, que lo único que hacen es embellecer los días… pero como dijo la araña… el mundo es cruel, y muchas veces no se le puede buscar un porque.

    Mirando a su amiga, que trata de ponerse de pie, pregunta de nuevo.

       - ¿Y cómo haces para resistir, con el dolor que produce una perdida?... ¿Cómo haces para vivir, con un pedazo de corazón roto?

    Ya mis lágrimas brotaban sin parar, lo acaricio y le digo.

       - Te acostumbras, porque tienes que seguir… y esa herida, ese pedazo de corazón roto se cura… Aunque queda con una cicatriz, pero resistes y continuas, y luego el tiempo hará que esa cicatriz sea un recuerdo hermoso en tu vida, porque sabes que ese ser que perdiste y dolió, te hizo más fuerte y que tuviste la suerte de estar junto a él y disfrutar buenos momentos.

    También sabes que ese ser querido, disfruto estar a tu lado y se llevó la alegría y los momentos felices con él... que no se va vacío, si no lleno de tu amor y amistad.

    Así como tú te quedas con lo mejor de él… sus risas, su cariño y lo que te brindo mientras estaban juntos.

    De repente Rosita, la mariposa, aletea y vuela hasta la nariz de Merlín… se mantuvo así unos instantes, y luego cayó al piso… sin vida… fue como despidiéndose, de su amigo fiel.

    Él se quedó un instante mirándola y dijo.

       - Te extrañare mucho Rosita…y me harás mucha falta… Pero me hare más fuerte y te llevare siempre en mi corazón…

       - ¡Hasta que volvamos a jugar juntos de nuevo, Rosita! … pero esta vez no te dejare ganar…ya lo veras. - Le prometió.

    La tomo con su boca y la llevo a donde están las rosas blancas, allí el la conoció. Con sus patas hizo un pozo y cuidadosamente la coloco adentro, y la fue tapando.

    Yo desde lejos lo miraba, y aunque es difícil saber si un gato llora, yo creo que él estaba llorando…

    Termino de taparla, puso su pata sobre la tumba como despidiéndose y se fue corriendo, hacia el baldío y ahí no lo vi más.

    Aunque corrí tras él y lo llame a gritos, diciéndole a dónde iba, no me hizo caso y siguió corriendo…

    Al llegar la noche, Merlín todavía no regresaba… yo preocupado, pensando en su tristeza y si me dejaría… si no volvería más.

    Voy a mi habitación, me pongo el pijama y me acuesto… miro hacia la ventana, donde fue que el apareció, cuando lo conocí y donde leemos libros juntos, mirando el atardecer o la luna.

    Mis ojos se llenan de lágrimas nuevamente. Giro para no ver más, apago la luz y cierro mis ojos fuertemente…

    En eso escucho un ¡pum, pum!... suave en la ventana, giro y lo veo detrás del vidrio llamándome.

    Corro le abro la ventana y le digo.

       - ¿Dónde estabas?, ¿qué hiciste?….no te vayas más ¡GATO LOCO!, me tenías preocupado y además… ¡TE QUIERO!… eso no se le hace a los amigos… ¡GATO TONTO!...

    Y me pongo a llorar de alegría, de rabia y angustia.

    Él dice…

       - Perdón, tenía que pensar lejos de todo, tenía que acomodar mis sentimientos; No quería preocuparte.

    Yo también te quiero y eres mi mejor amigo, y nunca te dejare.

    Pero mis patas dijeron, corre, corre, y corrí hasta el cansancio.

    Mire el atardecer desde la loma de tierra, donde están haciendo esa ruta nueva, hable con ella, imaginado que estaba posada en mi cabeza, y me despedí…luego vine despacio, por eso llego a esta hora.

    Agarrándolo entre mis brazos lo apretó fuerte, y él se queja, y yo le digo que se la aguante, le acaricio la cabeza y lo dejo en el umbral de la ventana donde tiene su camita, ya que le gusta mirar hacia afuera.

       - Hasta mañana Merlín. – Le digo

       - Hasta mañana Fabián, descansa.

    Apago la luz y lo observo… él está mirando la luna llena, que ilumina con su luz la habitación.

    Y de un refilón veo que una lágrima cae de sus ojos…

    Está llorando…

                                                                                                              Diabolik.

  • Bueno espero, que comenten si le gusto o si le falto algo, son relatos cortos, de ocurrencias y cosas que vive el gato Merlín y su dueño y el compilado se llamaría "Las ocurrencias de Merlín...mi gato", también tendría ilustraciones acompañando los relatos, pero como es reciente todavía no me he puesto a hacer ninguno de los dibujos. Al menos quiero hacer 10 relatos cortos y ahí empezar a dibujar escenas. Pero para eso falta mucho...
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