La conquistadora conquista o el polvo del siglo

cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


Para esta historia, escrita en pareados, me inspiré en la universidad más ortodoxa: la calle. Narro la forma de vida de las chicas libertinas de hoy que piensan que van rompiendo corazones por doquier, sin respetar a nadie. Pero la realidad es distinta: son simples busconas facinerosas. Se me antojó Gilda, como nombre apropiado, considerando el prototipo de mujer fatal, tildada así

Esta es la historia, señores,
de una bella pero perversa mujer,
que disfrutaba causando dolores,
para sólo disfrutar de sexual placer.

En sus diarias conquistas,
igual le daba solteros que casados,
pero a los que su perversidad le echaba la vista,
era a aquellos que ya estaban 'atados'.

En su tertulia de siempre,
presumía la tía de 'devoradora',
hasta que un día del mes de diciembre,
su destino no tuvo demora.

Sus hazañas la hacían hartible,
por su seguridad en sí misma,
pero aquel día 'pescó' a un tipo increíble,
dando pie a sus grandes enigmas.

Ella lo acechaba sin parar,
pero él, muy al loro y muy astuto,
se había percatado, y sólo era cuestión de esperar,
porque el encuentro, en unos pocos minutos,
estaba más que cantado.

Pero resultó ser aquel hombre
un afamado experto en 'sones cameros',
y a Gilda la rebeló su renombre
y comenzó a coquetear con el caballero.

El 'pikolín', que andaba muy al loro,
caló al instante a la 'tía buena',
pero su hogar era aún su único tesoro
y recelaba entrar en escena.

Él pasaba por unos momentos amargos,
porque en su mujer, Casilda, no hallaba calor,
pero Gilda, persuasiva, lo sacaba de su letargo
y lo invitaba a una noche de amor.

La gachona era rubia, guapa y bien hecha,
y chuleaba de sus espectaculares atribuciones,
y el gachó, moreno, 'bien calzado' y buena percha,
que tampoco eran pocas razones.

La rubia celebró su buen gusto,
enganchando con ciencia a su pesca,
y un mal día pero en el sitio justo,
se abalanzó con vehemencia a su presa.

El moreno pensó en el placer
con semejante e imponente bombón,
pero todavía recordaba a su mujer
y los años que con ella a partir un piñón.

Pero ahuyentó a su conciencia
y se abandonó al encanto de Gilda.
Y ya sin nostalgia, pero con impaciencia,
buscó sensaciones en 'su nueva Casilda'.

Si la chavala era de 'piquito divino',
el chaval no le andaba a la zaga.
Y aquel día de fiesta y de vino,
'coincidió total' con la pava.

LOS RECUERDOS VALEN BIEN POCO
SI SE ESTÁ EN PASIONES JUGOSAS.
PERO SI EMPIEZAN A COMER EL COCO,
JAMÁS SALDRÁN BIEN LAS COSAS

Ahora, otrora y por cojones,

 hay que hacer dos reflexiones

¿POR QUÉ TANTA FUERZA EN ESAS MUJERES,
QUE POR MÁS QUE UNO SE RESISTA,
CASI TODOS CAEMOS EN SUS REDES,
Y MUCHOS NO LAS PERDEMOS DE VISTA?

¿QUÉ COÑO OCURRE EN GENERAL,
QUE EL SEXO DÉBIL ACABA MANDANDO,
Y EN TODA COMPLICACIÓN MUNDIAL,
SIEMPRE HAY UN COÑO POR AHÍ DANZANDO?

Y LA VERDAD ES QUE NO SE LE BUSCA REMEDIO,
PUES, POR OVARIOS, SIGUEN DE POR MEDIO

Continúo con este 'menúo' dúo

Pero como es de hombre de 'esto' no hablar,
se juró a sí mismo que iba a callar.
Sólo rememoró la coincidencia
con la dama de sexo caliente,
y con clase y no menos sapiencia,
musitaba así, entre dientes...

Y se decía, sobrio, cual tenorio de hoy en día

Mi cuerpo fue su porfía,
y el tesón de todo su empeño;
me miró, como sólo ella sabía,
y me erigió en su único dueño.

Mis palabras, mi solvencia y mi…
favorecieron un comenzar,
dando paso al beso y a la esencia, sí,
con las ansias que cabían esperar.

Su suficiencia la aparcó por unos instantes,
y pasó a estudiar, poco a poco, mi cuerpo.
Después, me provocó con su palmito insultante
que daría salud hasta a un muerto.

Simuló beberse el sol,
para luego darme su aliento.
Y me besó con tanta pasión
que incendió todo mi cuerpo.

MI HOMBRÍA LE QUITÓ SU FRÍO, TANTO
QUE DE REPENTE SE VOLVIÓ COMO LOCA.
Y LE ENTRARON TIRITEOS DE ESPANTO,
PERO NO PORQUE ESTUVIESE SIN ROPA

Nuestros cuerpos se fundieron,
y pasó lo que tenía que pasar,
que ellos solos 'se entendieron'.
Pero yo, de esto, prometí no hablar.

Y con mi entrega y su loca pasión,
el éxtasis no se hizo esperar.
Pero 'después' no me dijo ni adiós.
Pero yo, muy en mi papel de hombre,
no la pregunté ni la quise parar.

(Pasa a 2ª y última página)

Comentarios

  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII

    En sus prisas por abandonarme,
    se le cayó su 'gran lista ligona',
    que al leerla, hasta pude asustarme:
    ¡con tan poca edad, qué tía más pendona!

    Comprendí entonces que era una viciosa,
    que disfrutaba escribiendo los detalles:
    edades, grosores, larguras, y otras cosas...,
    en hoteles, en discos, en autos, en la calle…
    Pero algo muy fuerte le pasó ese día,
    que su estúpido orgullo trató de ocultar,
    y aunque la historia era más suya que mía,
    también yo sentí una barbaridad.

    Confusa, vivió aquella ocasión,

    como con nervios y a falta de mando,

    porque más que marcharse, se escapó,
    sin ella saber qué le estaba pasando.

    Corrió precipitadamente hasta su casa,
    y ya allí, se refugió repasando sus conquistas.
    Pero con una tila en una enorme taza,
    y sin ganas de nada, ni pizca.

    Al otro día, en su ambiente contó su versión:
    '¡jajajajajaja, con este van… ni se sabe!'.
    Pero una voz tremenda de su corazón
    le decía... '¡Gilda, está perdiendo la llave!'.

    Muy dichosa, pero con mucha rabia,
    impaciente, buscaba una razón.
    Es que se creía sólo ella con labia,
    pero esta vez se la jugó su corazón.

    Su conciencia le fue muy sincera,
    y le preguntó en forma instantánea:
    '¿hay alguna salsa más verdadera
    que una pasión espontánea,
    de una atracción simultánea,
    aunque para ti sea la primera?'.

    Pero por mor de su soberbia, su altanería
    y por obligar a su corazón a no amar,
    me vilipendió cuestionando mi hombría,
    jurándose que conmigo 'no lo haría más'.

    Y con su orgullo y su lucha interior,
    únicamente consiguió hacerse más daño,
    el cual salpicó a todo, incluso a mi honor,
    aduciendo que aquel día 'sólo fui un apaño'.

    Y como seguía así, sin hablar por derecho,
    empeñada en un mamoneo muy dañino,
    pensaría que yo me encontraba maltrecho,
    y es por eso que reanudaba su torpe camino.

    Lo primero que hizo la despechada muchacha
    fue darme en la cara con algunos otros,
    ignorando la taimada 'vivaracha'
    que de vuelta viene mi moto.

    Su vil y dañina manera de ser
    está entre la duda, el odio y el olvido,
    pero si pensase en mi amor, tal vez,
    se le encogería hasta el ombligo.
    Mas, notando mi indiferencia,
    se 'atacó' sola, colérica y perdida.
    ¿Pero en dónde está la sapiencia
    en un pendón de vagina encendida?

    Y, aun sabiendo su embustera verdad,
    se encoñó en informar a mi pareja,
    sin importarle para nada su fría maldad
    y merodeando muy de cerca mi acera.

    Pero como finalmente todo le salió mal,
    reconoció que no había juagado limpio,
    y a su conciencia quería disculpar
    'diciendo que lo nuestro había sido lindo'.

    Hasta con mala leche quería ganar,
    y, por eso, trató de nuevo conquistarme,
    pero se le olvidó que algo hizo fatal:
    perseverar en no dejar levantarme.

    ¡CUÁNTOS FALLOS TONTOS Y ABSURDOS!
    ¡PERO SI EL CAMINO MÁS CORTO ES EL RECTO!
    ¿ME TOMARÍA POR UN HOMBRE MEMO Y BURDO?
    ¿PENSARÍA QUIZÁS QUE YO VIVO DE ESTO?

    Por una necesidad de amor,
    intenté con cuerpo y con alma
    buscar y rebuscar mi ideal relación.
    Pero, para esto, se necesita calma.

    Me arriesgué, aun mi casa 'con luz',
    a querer quererla porque me daba vida,
    pero por sus guasas, sus burlas y su pus,
    ahora no la quiero ni como 'querida'.

    La verdad es que me llegué a enamorar,
    pero como Gilda no supo valorarlo,
    ahora sólo está para llorar y pensar:
    '¿cómo, cuándo, dónde recuperarlo?'.

    Me cuenta que, en su desazón y soledad,
    ha intentado nuevamente buscarme,
    y aunque mi decisión lucha por olvidar,
    la rubia no puede evitar recordarme.

    Me dicen que ha deseado la muerte,
    si no logra mi amor, aun compartido,
    porque nunca sintió nada tan fuerte,
    anteponiendo a su amor como testigo,
    y si no, proponerle con ruego a la suerte,
    que, al menos, seamos buenos amigos.

    ¡No! Y que cambie de forma de ser,
    porque así se lo demanda su sino,
    y prometo que con ella jamás 'renovaré'.
    ¡Lo juro por mis muertos divinos!

    ¡Cómo han cambiado las cosas a jodidas:
    ayer, la suficiente Gilda no tenía pena,
    pero hoy su vanidad está hundida,
    y yo he sido su principal condena!

    En el andar se ven los ‘cristales',
    y si es falso el camino encauzado,
    reincidir solamente crearía puñales,
    conviniendo de un rumbo cambiado.

    Y yo no quisiera presumir,
    pero ni siquiera quiero oír su voz.
    ¿Quién le iba a ella decir
    que unos ojos que un día se burlaron,
    ahora lloran de lleno por mí
    porque en mi amor no repararon?

    Cuando ahora tropiezo con gente así,
    mis dudas son pequeñas y escasas,
    porque no merece la pena sufrir,
    por eso, trataré de recuperar mi casa.

    En la vida se presentan sorpresas constantes,
    y tocante al amor, a veces, no sabemos acertar.
    ¿Pero de qué y para qué sirve que estemos distantes
    si el amor por lo nuestro es de esos de verdad?

    Si te afanas en buscar una relación,
    por esos diferentes mundos de Dios,
    y lo que encuentras lo halla cualquiera,
    recapacita sobre el puro y sincero amor
    que mantuviste con tu leal compañera.

    )Por error de cálculo de espacio, finaliza en 3ª página)

  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Porque la mujer ideal de cama
    es la que se encuentra mientras es de día,
    sin influencias y sin triquiñuelas ni ojana,
    que conocerla y tratarla es la mejor de las guías.
    Y si te dominan y persisten en ti las dudas,
    que la que halles te reciba con el alma desnuda.

    El objetivo en estos puntuales lances
    debe ceñirse solamente a 'lo físico',
    con clase, pero sin rollos de alcance.
    y convendría escuchar a nuestro espíritu
    si en realidad se desea un serio romance,
    y no ir por la vida de pesca y de cínico.

    Si tu espejo refleja extrañas apariencias,
    lávalo enseguida y con mucha prisa,
    pues de nada sirve tu sapiencia
    si el amor lo afrontas con picias.

    La experiencia es la madre de la ciencia,
    pero nunca jamás otorga clemencia
    si vislumbra que hay tendencias
    a feas y negras turbulencias.

    Si lo que te llega te gusta,
    pero no es recomendable,
    déjalo pasar, porque asusta
    la alta tensión de su cable.


    Esta moraleja es una de las más viejas

    Siempre hay que ser noble y cabal,
    porque el sabor que estas cosas deja
    es muy amargo para poderlo endulzar.
    Si tienes problemas de amor en casa,
    conviene de una charla abierta y sincera,
    y si se habla con el alma y sin guasa,
    al final, o se arreglan las cosas, o te alejas.
    Pero si ambos calláis, ¿sabes qué pasa?:
    'que ni respeto queda en la pareja'.

    PARA QUE LA ESENCIA VERDE DE LA MORA
    HAGA DESAPARECER LA MANCHA, SIN MANCHAR,
    LA NUEVA Y REVULSIVA MEDICINA IMPOSTORA
    TIENE QUE SER MUCHO MÁS EFICAZ
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
     

    El título real de esa poesía es:


    LA CONQUISTADORA CONQUISTADA, O EL POLVO DEL SIGLO
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