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La casa incendiada

pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado julio 2016 en Narrativa
Aquella oscuridad resultaba inabarcable para alguien tan venido a nada, y en tan poco tiempo casi desahuciado de la vida. Aquellos muebles del ikea ahora se amontonaban a su propio desorden, aún por estrenar seguían en las cajas esperando tiempos mejores. Redecora tu vida -si fuese posible los armaría antes de encender un cigarro; llevaría en brazos a Marta hacia la bañera perfumada por las velas del incienso; contemplaría absorto la gravedad de aquel enorme pandero hundiéndose en el agua; y escucharía de nuevo el lento gemido, el tono de voz lastimero de una mujer enamorada. Sin embargo, ahora escuchaba el agonizante murmullo de la yema de unos dedos tamborileando al fondo de una nevera y endiabladas caravanas de caballos al trote por interminables extensiones de hielo. Aquel ruido confuso vino para quedarse cada noche, y arroparlo, lanzándole a los ojos el humo de su último cigarro, una vez postrado entre los avellanedos, aquellos enormes ojos de la mujer que un día amó. Abandonado a su suerte, escucharía el crepitar de las hojas temerosas del fuego; la electricidad que se anticipa a los cabellos incendiados, perfilando la sombra esbelta de los árboles trepando hacia los turgentes senos. Posiblemente acabaría por dormirse aquella noche en el vientre de su mujer. Quizá alcanzaría a ver las cerillas que prenden, pero no distinguiría la figura de Marta huyendo de las llamas, cayendo hacia la gravedad de las pupilas que quisieran amar, con abnegación, al hombre aquejado por la fantasmagoría que no responde a la ternura de los besos.

A la mañana siguiente, tras derribar la puerta, encontrarían los bomberos a un hombre hundido en las sábanas incendiadas, con su cuerpo abrasado por las quemaduras y la sombra de un bosque en sus labios ( lo más parecido a aquella mueca inexplicable ). Y encontrarían también la caja de cerillas cerca de las manos que aún cuelgan hacia el suelo. No muy lejos hallarían la foto tiznada de los enamorados.

Comentarios

  • Deberían sacar la foto para que no se tizne.
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2016
    He leído éste y tu otro cuento.

    Tienes momentos en algunas frases, golpes bonitos. Pero creo que no acabo de entender lo que quieres conseguir con el todo.

    Si se trata de conseguir un texto que se lea de corrido, de modo convencional, está claro que estos textos no funcionan así. Hace falta releer varias veces para descifrar cuál es el referente de cada metáfora e ir hilando lo que ocurre. Creo que no es incompatible el uso de imágenes oníricas y de algunas metáforas algo crípticas con tal de que consigas un cierto equilibrio. Que el lector no se pierda, que siempre sepa de qué estás hablando. Me cuesta saber si se suicida quemándose, si la mujer era imaginaria o estaba allí, si se había mudado después de separarse... Al final lo medio entiendo pero me lo pones muy difícil. No hay que poetizar cada frase, cada sintagma, para que un texto de NARRATIVA contenga lo poético. Creo que hay que pensar en el todo, no en cada parte.

    A no ser que tu objetivo sea un texto completamente surrealista.

    Hay una técnica que le llama "lenguaje quemado" donde precisamente la sintaxis y las relaciones entre palabras de trastocan para que sea difícil, adrede. Se trata de obligar al lector a releer si fuera necesario con tal de que las palabras suenen NUEVAS y huir del cliché. Pero eso no es compatible con "ojos grandes de mujer", "turgentes senos", "muebles del ikea", etc...


    Creo que la labor sería encontrar lo poético dentro de la escena que se está contando, sin demasiado manierismo.


    Espero te sirva. Abrazo.
  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado julio 2016
    Ay Amparo me temo que esa foto no es recuperable..
  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado julio 2016
    Y tanto que me sirve.

    A mí no me acaba de gustar encuadrarme en estilos pero sí es cierto que me inclino hacia lo que se podría considerar-a mi modo particular- un surrealismo. Entonces, sí es cierto que antepongo la imagen y el factor sorpresa, lo grotesco y absurdo. También llevo mucho tiempo escribiendo sólo poesía, apenas escribo relatos, supongo que influye también.

    Me llamó la atención la técnica que comentas, no había escuchado hablar de ella. Yo lo que suelo utilizar es algo parecido a la escritura automática, pero pasando un filtro o hilo conductor; más bien una especie de asociación de ideas, partiendo de un foco donde centro la mente.

    Un placer tu visita, nos leemos

    Saludos
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2016
    Pinki, perdóname porque te lo dije mal. Esa técnica se llama "lengua quemada", no lenguaje quemado, de Spanbabuer. Búscalo por si te interesa.

    Un abrazo.
  • pinkipinki Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado julio 2016
    Ok gracias. Lo estuve mirando, resulta interesante.

    Saludo
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