Damian (titulo provisional)

cesar alfonsocesar alfonso Anónimo s.XI
editado agosto 2008 en Infantil y Juvenil
Prologo


La luz aun entraba por las rendijas de la persiana del viejo café, el hombre de pelo negro pidió un café y se sentó, saco un libro del portafolio y empezó a leer , empezó a caer la noche y un hombre joven, no tendría mas de dieciocho años, entro por la puerta, llevaba puesta una chaqueta de color gris oscuro y unos jeans desgastados, unas gafas de sol, aunque ya estaba bastante oscuro, que ocultaban sus ojos, bajo la chaqueta larga que le caía hasta las rodillas se veía una camisa negra sin ningún dibujo que se adivinase, miro alrededor y al fijarse en el libro se aproximo a la mesa y pidió un café, negro, sin azúcar, callo mientras esperaba, llego su café y lo sorbió poco a poco, el hombre del libro hablo primero.

-[FONT=&quot] [/FONT]tu trabajo de esta noche -dijo mientras le pasaba u papel -ahí están los detalles, el trabajo debe de ser limpio, debe parecer obra de uno de los “tuyos” –el joven lo miro con cara de determinación -¿me e expresado claramente?
-[FONT=&quot] [/FONT]Si, señor –anoto los datos del papel en una libreta – ¿se le ofrece algo más a la orden?
-[FONT=&quot] [/FONT]No, por ahora, puedes irte, el trabajo debe estar terminado a la mañana y debe de haber aparecido en las noticias, recuerda, si te atrapan no existimos, ¿esta caro?
-[FONT=&quot] [/FONT]Si señor
-[FONT=&quot] [/FONT]En cuanto a la información, es clasificado
-[FONT=&quot] [/FONT]Entiendo… -guardo la libreta en el bolsillo de la chaqueta, miro el papel en la mesa, el papel se encendió en llamas y se consumió lentamente en la mesa, cuando solo quedaron cenizas derramo el café sobre la llama y se paro –el trabajo estará listo en unas horas, délo por hecho –un hombre alto salio de el café con su compañera
-[FONT=&quot] [/FONT]Damián, ¿porque sigues haciendo esto? –su mirada había cambiado de repente, la dureza del oficial superior se convirtió en una mirada paternal –sabes que no tiene sentido que hagas esto por nosotros, ¿Por qué, Damián?¿porque no simplemente desapareces con tu hermana y te vas a disfrutar del mundo?, eres joven aun, al menos para tu raza,
-[FONT=&quot] [/FONT]Luna, sin la protección que la orden nos ofrece mi hermana tendría que enfrentarse al mundo, no podríamos administrarle su remedio, ella tendría que… -miro hacia otro lado con cara de asco –traquido Marcus, o se lo que hago.

Se paro y salio del café, miro al cielo estrellado y luego abrió la libreta, Andrés Vásquez, pobre alma perdida. Rió para sus adentros, “que vida de madres la que tengo” fue lo único que atino a pensar mientras echaba calle arriba, en el café Marcus pago la cuenta y salio bajo la asombrada mirada de la camarera al ver la mancha de café y ceniza en la mesa, igual que Damián, miro al cielo nocturno, bajo la mirada al piso con tristeza y pensó “Espero que sepas lo que haces Damián”, y echo a caminar calle abajo, eran las siete, el sol apenas se había ocultado.

Luna se despertó y descorrió el grueso dosel de su cama, le parecía recordar que su hermano había salido, le parecía recordar el beso en la frente, ¿o era solo su imaginación?, a fin de cuentas ese era un rasgo típico de su hermano, se miro en el espejo del cuarto, una niña de ocho años la miraba, se escaneo por palmos, mismo pelo blanco perlado que le llegaba hasta la baja espalda, mismos miembros pequeños, misma frente amplia y luminosa, misma boquita diminuta y misma nariz medio respingada, que apenas si era una pequeña protuberancia en su cara, pero el rasgo mas importante de su cara, un par de grandes y brillantes ojos rojos, único vestigio visible de lo que era, pero bueno, no era hora de pensar en esas cosas, fue a la cocina de la habitación de hotel en la cual estaban esa noche, en un cenicero de vidrio habían unos diez caramelos rojos, tomo uno y quitándole la envoltura lo metió en su boca, era dulce como el azúcar, tomo el cenicero y se encamino a la salita, puso el cenicero en la mesa, prendió una lámpara y tomo el primer libro sobre la mesa, saco unos papeles y empezó a tomar notas, se titulaba “la existencia del bien y del mal” en el explicaban todas las razones teológicas y psicológicas de que hubiese mal en el mundo, pasaron dos horas antes de que tocaran la puerta, Luna se apresuro a abrir la puerta, aun si savia que no era su hermano, afuera había una muchacha vestida con un Jean roto y una camisa negra, unas botas militares y un cabello cogido en una cola que le llegaba hasta los hombros, Luna abrió la puerta y ella entro.

-[FONT=&quot] [/FONT]y dime Luna ¿como van tus estudios?
-[FONT=&quot] [/FONT]Van bien Maria, gracias –ella la miro con acara de asombro fingido y le dijo en tono de hermana mayor
-[FONT=&quot] [/FONT]Vamos niña, te he dicho mil y una veces que me llames Mari, somos casi familia, después de todo tu hermano fue el que me pidió que te cuidara
-[FONT=&quot] [/FONT]Perdón, Mari –dijo Luna en un tono un poco mas relajado – ¿como esta mi hermano?
-[FONT=&quot] [/FONT]¿Quién?,¿Damián?, dímelo tu, tu vives con el después de todo
-[FONT=&quot] [/FONT]Si… pero, últimamente solo lo veo por unos minutos cuando llega al amanecer y se va muy “temprano”
-[FONT=&quot] [/FONT]Si, se lo que quieres decir, pero tranquila, estoy seguro de que hoy aparecerá, después de todo no se cumplen dieciséis años todos los días, ¿o son ocho años en tu raza?
-[FONT=&quot] [/FONT]Si, los vampiros envejecemos un año por cada dos años humanos, pero también maduramos del mismo modo, por eso es que yo sigo actuando como una niña de ocho años humanos.
-[FONT=&quot] [/FONT]Bueno, deja los libros y vístete que aun estas en camisón, tu hermano nos buscara mas adelante
-[FONT=&quot] [/FONT]Cierto

Entro en la habitación y se cambio, mientras Luna estaba cambiándola Maria inspecciono el material de estudio de la pequeña, “sin duda no ha madurado, pero la clase de libro que lee y que comprende es increíble, aun para un vampiro” Luna salio, el pelo largo aun suelto, un pasamontañas que cubría la parte superior de su cabeza, unos jeans azules, una camisa de color rozado y un curioso chaleco marrón que emitía unos ruidos metálicos extraños, además de una mochila en la cual llevaba sus caramelos, le tomo la mano a Maria y se descolgaron por la escalera para incendios del lateral del edificio, una “medida de seguridad” que le había enseñado su hermano, juntas de la mano caminaron calle abajo y se perdieron entre la gente normal que no savia nada sobre nada.

Andrés Vázquez, un comerciante conocido por ser interminablemente avaro se despertó en su casa al sonar su despertador a las diez, se vistió y salio, camino un par de calles hasta un terreno baldío, preparo todo para esa noche, formol, navaja, plásticos, sedantes, todo esto guardo en una caja y enterró baso una roca, nadie lo vería ahí, era lo mejor, aun si alguien gritaba nadie lo escucharía, saco un trapo y le puso un liquido de olor extraño, salio a caminar con la mano en el bolsillo, el trapo untado, listo, entonces la vio, una mujer que apenas y llevaba algo de ropa encima, se le acerco por la espalda y la arrastro hacia si con el trapo estrujándole la nariz, la levanto como si estuviera dormida y en hombros se la llevo, llego a su terreno baldío y entonces lo vio, un hombre joven de pelo negro largo hasta los hombros y gafas de sol estaba sentado en la piedra en el sitio exacto donde el había enterrado sus cosas, el hombre joven estaba leyendo un libro grueso, cuando el hombre se detuvo con su victima en hombros el hombre joven cerro el libro con un golpe, saco un pequeña libreta del bolsillo superior de su chaqueta y sin mirarlo le dijo.

-[FONT=&quot] [/FONT]Vázquez Andrés, alias el desollador de Manchester, se le acusa de seis asesinatos y tortura a sangre fria, además de esto violación y permanencia ilegal en esta dimensión, adjunto a tres cargos por vandalismo y uno por robo a una tienda de zapatos, ¿como se declara ante los cargos que se le imponen?
-[FONT=&quot] [/FONT]Jejeje, eres el cazador que la orden mando a por mi, lamento decirte que no soy tu asesino habitual, de hecho dudo que puedas salir vivo de aquí
-[FONT=&quot] [/FONT]Creo que no me ha entendido, repetiré mi pregunta, ¿Cómo se declara de los cargos que se le imponen?
-[FONT=&quot] [/FONT]¡culpable!
-[FONT=&quot] [/FONT]Entonces procederé con su sentencia, si no le importa, se le sentencia a una eternidad en el cuarto circulo del infierno, como sentencia terrenal se le sentencia a muerte inmediata, dígase y cúmplase
-[FONT=&quot] [/FONT]Jajajajajajajaja, crees que podrás matarme, no soy un humano típico cazador –unas alas negras como de murciélago rotaron de su espalda y cortaron en pedazos a la mujer que estaba dormida, se lanzo hacia delante con unas manos como garras extendidas

“Lamento informarte, que yo tampoco soy tu cazador habitual” dijo Damián al sacar de debajo de la chaqueta una pistola y disparar tres balas de plata en la frente del demonio, este esquivo el ataque y contraataco, Damián salto unos tres metros y desde el aire inundo el piso con una lluvia de balas, el cargador se agoto, el demonio estaba anclado a suelo por las balas y no podía moverse, Damián saco un largo cuchillo de su chaqueta y lo clavo en el pecho del demonio, todas las heridas, las alas y las garras se hicieron humo y solo quedo un cuerpo como el de cualquier humano común, Damián recordó las indicaciones de Marcus “uno de los “tuyos””había dicho, con asco en la cara se acerco al cuerpo sin vida y a medida que se acercaba al cuello sus colmillos fueron creciendo, los clavo brevemente en el cuerpo y luego los retiro, después de todo ese cuerpo ya no tenia sangre, miro la hora, eran las once y veinte, si no se apresuraba llegaría tarde, guardo el cuchillo y le cambio el cargador a la pistola antes de guardarla, se echo a caminar calle arriba, su hermana y Maria lo esperaban.
I

diganme si les gusta (o les parece basura, me interesa lo que piensen):D

Comentarios

  • WalterWalter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    Te sugiero revisar las repeticiones (café-café-negro-negro, etc) y algunos excesos descriptivos (entró por la puerta).
    El relato huele demasiado a Buffi.

    Walter
  • WaveblyWavebly Banned
    editado agosto 2008
    Creo que tienes un problema, te falta fluidez. Se te ve la intención y se te ven las ganas (que al final siempre es lo más importante) pero te falta soltura con el lenguaje. Tras leer el prólogo me he quedado con la sensación de estar leyendo un telegrama del tipo, tomé café-stop-, sorbí un poco -stop-, me miré la tripa -stop-, sonreí -stop-, no se si entiendes a lo que quiero llegar. Te animo a que sigas escribiendo pero te aconsejo que en el primer capítulo te dejes llevar por la pluma, que fluya, ya tendrás tiempo a posteriori de corregir los errores gramaticales.

    Saludos ;)
  • cesar alfonsocesar alfonso Anónimo s.XI
    editado agosto 2008
    gracias, tomare eso en cuenta e intentare corregirlo:D:D
  • cesar alfonsocesar alfonso Anónimo s.XI
    editado agosto 2008
    :Dcasi lo olvido, gracias por tomarse el tiempo de leer y comentar
  • WalterWalter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    cesar alfonso escribió : »
    gracias, tomare eso en cuenta e intentare corregirlo:D:D
    César. hazlo.
    Pero... Hazlo.
    No te quedes con las buenas intenciones, ponte a trabajar.
    Después, si te apetece, nos traes el resultado.
    Esa será la mejor forma de retribuir los comentarios.

    Vaya a escribir m'hijo, que tiene tarea pendiente. ;)
  • cesar alfonsocesar alfonso Anónimo s.XI
    editado agosto 2008
    bueno, intente soltarme como me dijeron, aqui pongo el prologo con unos cambios, (lo escribi otra ves de 0) sigo recibiendo consejos



    Prologo

    La luz del sol de la tarde aun entraba por la persiana del viejo café cuando el hombre del sombrero entro, después de unos minutos un hilito de humo proveniente de la taza de café estaba escalando hasta el techo, saco un libro de un portafolios viejo y desgastado y empezó a leer, solo restaba esperar.

    Al dejar de entrar luz por la persiana un hombre de pelo negro y una chaqueta larga entro, se sentó a su lado, tomo la taza de café y empezó a bebérselo despacio, el hombre del sombrero hablo desde detrás del libro.

    -[FONT=&quot] [/FONT]tu trabajo de esta noche –dijo mientras pasaba un papel por debajo de la mesa –espero que este listo para esta noche, debe parecer que uno de los tuyos lo hizo.
    -[FONT=&quot] [/FONT]así será señor –respondió con vos seca e inexpresiva, saco una libreta y anoto un par de cosas – ¿algo más que necesite la orden?
    -[FONT=&quot] [/FONT]No, eso es todo por ahora, no deben quedar vestigios de esta conversación
    -[FONT=&quot] [/FONT]Entiendo…- miro al papel en su mano, lo puso sobre la mesa y este se predio fuego, derramo unas gotas de café en las cenizas humeantes.
    -[FONT=&quot] [/FONT]Puedes irte

    El se quedo mirándolo u momento, se fijo en el titulo del libro, alguna novela en un idioma extranjero, un hombre alto que apenas y destacaba entre los demás salio del café,
    Un ojo azul asomo por sobre el libro y la expresión de este cambio, la frialdad se extinguió y dejo paso a una mirada paternal y considerada, bajo el libro y tomo aire, abrió la boca como si quisiera decir algo pero no encontraba las palabras, cerro la boca y tomo el ultimo sorbo de la taza de café, los dos hombres se levantaron al tiempo y caminaron juntos hasta la puerta, el cielo nocturno les dio una fría bienvenida, al final el hombre del sombrero se aventuro a hablar

    -[FONT=&quot] [/FONT]Damián, ¿Por qué sigues haciendo esto?
    -[FONT=&quot] [/FONT]¿A que te refieres, Marcus?
    -[FONT=&quot] [/FONT]No se, últimamente parece que esto te esta absorbiendo, estas empezando a perder tus emociones
    -[FONT=&quot] [/FONT]Tranquilo tata-Marcus, se lo que hago
    -[FONT=&quot] [/FONT]Eso espero hijo, eso espero- se calo el sombro y miro al cielo- ¿como esta tu hermana?
    -[FONT=&quot] [/FONT]¿Luna? esta bien, según parece ya se acostumbro al suero
    -[FONT=&quot] [/FONT]Eso es bueno, aunque es fácil puesto que ella nunca…- miro a Damián el cual solo pudo mirar al suelo- bueno, no importa, tanto tu como yo tenemos mucho trabajo, ten cuidado
    -[FONT=&quot] [/FONT]El trabajo estará terminado en unas horas comandante
    -[FONT=&quot] [/FONT]Eso espero.

    Intercambiaron una ultima mirada triste y empezaron a andar en direcciones opuestas, Damián se puso las gafas de sol oscuras que ocultaban sus ojos rojos y pensó “que vida de madres tengo” luego se perdió en la multitud.

    Luna estaba parada en una habitación oscura mirando a todos lados, un haz de luz ilumino una puerta de metal, ella se acerco y noto que había un liquido pegajoso colándose por debajo de sus pies, abrió la puerta y vio a sus padres sosteniendo a un niño dormido,

    -[FONT=&quot] [/FONT]pasa Luna, es hora de que te empieces a alimentar por ti misma

    El cuello del niño estaba limpio y se podían notar las pequeñas y tiernas venas por debajo de la piel, ella se acerco y mientras su boca se iba acercando al cuello del niño sus colmillos se extendían, sentía el cuelo del niño muy cerca, podía oír su sangre fluir en el, entonces paso, un estruendo, una explosión, la puerta abriéndose y su hermano cargando con una pistola en a mano, dos disparos que acabaron con sus padres, su hermano le apuntaba, pero bajo el arma y la abrazo, ella era feliz, su hermano estaba ahí, su hermano la salvaba, pero una sombra se levantaba detrás de ellos, su padre aun vivía, arremetió contra ellos, Damián la lanzo a un lado y recibió un zarbazo directo en su pecho, estaba sangrando mucho, entonces entro un hombre con sombrero, disparo con una escopeta a su padre y luego la miro, levanto a Damián por los hombros y le dijo que lo siguiera.

    Oscuridad nuevamente, ahora estaba en un pasillo de un hospital, su hermano estaba en una camilla, Marcus (así se llamaba el hombre) empujaba la camilla y ella corría a su lado, entraron a una sala de operaciones muy iluminada, ella apenas podía oír el rumor de los médicos trabajando, “ha perdido mucha sangre” “esta herida no se cerrara tan fácil” las lagrimas empezaron a fluir por sus ojos, entonces entro ella, una joven de edad similar a la de su hermano, le tomo la mano y la tranquilizo, “necesita un transplante” “¿pero de donde vamos a sacar sangre para el?” “ella es su hermana”, era marcus el que hablaba “salven a mi hermano” se escucho decir a si misma, la sentaron en una mesa de operaciones y le clavaron una aguja en el brazo, el liquido rojo broto por un tubo y llego a su hermano, cosieron las heridas.

    Oscuridad, luego la imagen de ella y su hermano en una habitación, ¿era el mismo hospital?, ella lloraba sobre su cuerpo, luego el abría los ojos, ella reía, el reía, Maria y Marcus entraron y rieron, todos eran felices.

    Luna abrió levemente sus ojos y descorrió el pesado dosel de la cama, otra ves había tenido ese sueño, fue a mirarse al espejo, una niña de ocho años la miro desde el otro lado, su pelo de un blanco perlado hasta la cintura contrastaba con sus ojos rojos como la sangre, se aliso el camisón y fue a la cocina, habían unos caramelos rojos en un cenicero de cristal, tomo uno y se lo metió en la boca, tomo el cenicero con el resto y fue a la sala, saco un libro y empezó a leer, “la existencia del bien y el mal”, saco unos papeles y empezó a tomar notas.

    Pasaron dos horas antes de que tocaran la puerta, Luna se paro y fue a abrir, una mujer joven vestida con unos jeans desgastados y una camisa negra, se sentó en la sala y Luna le llevo un baso de agua, ella lo acepto con una sonrisa.

    -[FONT=&quot] [/FONT]y dime Luna, ¿como van tus estudios?- su sonrisa seguía sin apagarse
    -[FONT=&quot] [/FONT]bien Maria, gracias
    -[FONT=&quot] [/FONT]niña, te he dicho una infinidad de veces que me llames Mari, no Maria, somos casi familia por dios
    -[FONT=&quot] [/FONT]perdón Mari, como esta mi hermano
    -[FONT=&quot] [/FONT]dímelo tu, tu vives con el después de todo
    -[FONT=&quot] [/FONT]es que, últimamente se va muy temprano y llega casi al amanecer
    -[FONT=&quot] [/FONT]bueno pequeña, eso no importa, tu hermano te ama mas que a nada, así que no deberías preocuparte, por ahora ve a vestirte, recuerda que hoy cumples dieciséis, ¿o son ocho?
    -[FONT=&quot] [/FONT]Si, los vampiros que nacemos como tal crecemos tanto física como mentalmente un año por cada dos años humanos, así que podríamos decir que tengo ocho.
    -[FONT=&quot] [/FONT]Pero yo creía que erais inmortales
    -[FONT=&quot] [/FONT]Maria…-dijo poniendo cara de enfado- tu sabes muy bien que llega una edad en que nuestro cuerpo deja de crecer, y no pienso dejar que me tomes la lección en mi cumpleaños

    Se entro al cuarto y lo ultimo que se vio de ella fue su lengua desafiante en dirección a Maria, Maria aprovecho el momento de soledad para revisar el material de estudios de la pequeña, miro las notas y los pesados libros que cubrían la mesa de la sala “es increíble los libros que lee y que comprende, aun para un vampiro”, Luna salio de la habitación, unos jeans nuevos, una camisa rosa y un chaleco de piel que emitía un curioso ruido metálico, un pasamontañas que cubría la parte superior de la cabeza y unos lentes de contacto que hacían que sus ojos se vieran de un color marrón pálido.

    Ella y Maria se descolgaron por la ventana hacia la escalera de incendios y salieron a la calle, si nadie las veía salir no tendrían que verlas entrar, una medida de seguridad de su hermano, de la mano se perdieron entre la gente.

    Un comérciate se levanto en su casa al sonar un despertador a las diez, salio de la casa con una caja en brazos y subió a su auto, condujo unos kilómetros fuera de la ciudad y llego a un pastizal, saco una pala y empezó a sacar tierra junto a una gran roca, dejo ahí la caja y condujo de vuelta, al legar a la ciudad busco con la mirada el aperitivo de esa noche, una mujer que apenas llevaba ropa encima, alisto su herramienta, un simple trapo con formol serviría, la invito a subir y luego la desmayo, condujo de vuelta a su paraíso del placer y la acostó sobre la hierba, entonces lo vio, sobre la roca había un hombre sentado con una libreta y una pistola, levanto la voz y dijo

    -[FONT=&quot] [/FONT]¡i.e.! ¿Quien anda ahí?
    -[FONT=&quot] [/FONT]Andrés Vasquez, alias el desollador de Manchester, es usted
    -[FONT=&quot] [/FONT]¿Y que si lo fuese?
    -[FONT=&quot] [/FONT]Creo que no me entiende, no fue una pregunta, se le acusa de siete asesinatos a sangre fría, adjunto con tortura impartida para sus victimas, además de tres cargos por desacato y un robo a una zapatería, ¿como se declara ante estos cargos?
    -[FONT=&quot] [/FONT]No se de que esta hablando
    -[FONT=&quot] [/FONT]Mire señor Vásquez, me están esperando así que no haga mi trabajo más difícil, ¿como se declara ante estos cargos?
    -[FONT=&quot] [/FONT]Lo ha enviado la orden cierto, ¡ja! Esos viejos creen poder con migo, pues no será así, no soy tu presa habitual chico
    -[FONT=&quot] [/FONT]Repetiré mi pregunta…
    -[FONT=&quot] [/FONT]¡me declaro culpable!

    Se lanzo hacia Damián con las manos extendidas como garras, la cara desfigurada y unas alas de u negro brillante le surgieron de la espalda, Damián levanto la pistola y disparo, el demonio esquivo el ataque y arremetió de nuevo, Damián salto por encima de su cabeza y desde arriba disparo una lluvia de plomo sobre el, las balas atraídas al entrar en su cuerpo atravesaron y se enterraron en el suelo dejando tras de si unos hilos de humo que como cadenas le aprisionaron, Damián se acerco despacio y de dentro de la chaqueta saco un largo cuchillo, lo clavo en el pecho de la bestia y tras un grito desgarrador solo quedo el silencio, Damián retiro el cuchillo y vio como todas las heridas y las alas desaparecían dejando solo el cuerpo de un humano cualquiera, se acerco al cuello de el cuerpo sin alma y le clavo los colmillos, los retiro con cara de asco y luego se fue, después de todo este cuerpo ya estaba seco, además, lo estaban esperando y no quería llegar tarde.



    gracias por tomarse el tiempo de leer esto:D
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