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Por encima de mi cadaver (Parte 2)

licomanuellicomanuel Pedro Abad s.XII
editado mayo 2015 en Humorística
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[FONT="Arial","sans-serif"](Viene de Parte 1)[/FONT]

La proyección comienza y ante los ojos de nuestros dos protagonistas, una película en blanco y negro inunda la pantalla. Los títulos de crédito indican que se trata de un film americano pero lo que termina de desequilibrar la balanza es la música. En cuanto suenan los primeros acordes de la banda sonora, el gordo, gafapasta por vocación y matriculado con aprovechamiento en historia del cine cuando estudiaba en el instituto, reconoce de seguida el titulo, "El mago de Oz". La ironía y la carcajada que acalla en su cabeza es máxima: el guapo le ha llamado más de una vez Dorothy en tono guasón. En cualquier caso, quiere tomar ventaja de la situación y disfrutar del largometraje ya que nunca ha tenido la oportunidad de verlo entero. Sin embargo, a lo largo de la trama se ve asaltado por numerosas preguntas: el perro que aparece es exactamente el mismo que el que el recordaba de visionados anteriores? porque en esta versión es excesivamente pequeño, Totó no levanta ni dos palmos del suelo. Por otra parte, el mejor de amigo de la protagonista es un portugués que mezcla su idioma con el ingles resultando un galimatías ininteligible que solo Celia? (la protagonista ha dejado de llamarse Dorothy y ahora se llama Celia) puede entender. Termina la historia con una secuencia en la que Celia decide irse a casa por su propio pie, en lugar de calzarse los zapatos que la mandarían de vuelta en un santiamén y el resto del elenco no entiende por qué prefiere esa forma de viajar.[/FONT]

[FONT="Arial","sans-serif"] Toda vez que el negativo se acaba, los dueños del proyector lo apagan para intercambiar impresiones. El guapo y el gordo están mirando la pantalla fijamente, no dan crédito a la bazofia de versión que acaban de ver. El guapo toma la iniciativa y dedica unos comentarios.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Guapo: "No sabía que esta versión fuera tan.....interesante. Me ha gustado, sobre todo, (carraspea ahora)...la fotografía. Unos paisajes y unos decorados inmensos", explica mientras se toca la oreja lentamente. Obviamente se está inventando la crítica sobre la marcha.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Calvo: "Se rodo al aire libre", añade el de la frente prominente.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Guapo: "Muy buena la localización entonces", matiza con voz mas ronca.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] El gordo prefiere no realizar ningún juicio de valor y permanecer callado. La versión le ha parecido peor que si le clavaran tres puñales en los costados pero, como dice el refrán, donde manda patrón no manda marinero y si esa es la prueba que deben pasar que así sea.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] El calvo les hace un gesto con la mano pidiéndoles que le sigan hacia otra habitación, la cual han dado en llamar la "habitación del miedo", pues es allí donde la mayoría de los cuestionarios post-cinematográficos tienen lugar. Es una sala pequeña pero con techo alto, con la salvedad de que todo se encuentra inmerso en la oscuridad, solo hay 6 flexos que delimitan la escasa área que se necesita para llevar a cabo el examen. A su vez, pueden comprobar que no están solos. Hay más personas mirándoles, el sequito que vieron al principio, con sus bolígrafos en sus manos esperando para tomar notas de las respuestas. Parecen autómatas, sin vida, quietos como un reptil y mirándolos con ojos completamente estáticos. Alguna que otra gota de sudor cae de sus cabezas y estalla contra el suelo. El guapo y el gordo tragan saliva.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] La hora de la verdad ha llegado. En silencio, los contendientes ocupan sus posiciones. No hace falta papel y lápiz para este test, los alumnos solo tienen que responder a una serie de preguntas de forma oral, intercalando las respuestas mientras el oponente los mira. Sin embargo, por una especie de pacto no escrito, no se prestan atención, simplemente responden mirando al tendido y cuando no están activos, cruzan sus manos mientras apoyan los codos en sus piernas. A esperar que todo aquello acabe. Les preguntan de todo: acerca de la película, la banda sonora, el nombre de la protagonista, la raza del perro, la nacionalidad del asistente, qué planta está mascando el granjero, etc. Las preguntas van cayendo al mismo ritmo que la respiración se contorsiona y se vuelve irregular. El gordo falla la última y proceden al recuento. Mientras cuentan, el calvo levanta la mirada repetidas veces observando al gordo fijamente, con una media sonrisa, la misma que tú utilizarías para intimidar (sí, esa). El grupo canta las respuestas y los aciertos como uno sólo. El guapo y el gordo sonríen y se lamentan a partes iguales.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Cuando el séquito termina de corregir enuncia el resultado en voz alta, con una voz cruel al unísono:[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Séquito: "Resultados del examen. Oscar Javier Rosa Jiménez, A. Andrés Jesús Mena Gallego, A.....-".[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] El gordo se halla estupefacto. No puede creer que el guapo le haya derrotado, se supone que él es más listo y ha visto mucho más cine. Él tendría que haber ganado.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Gordo: "¿Pero A- o menos que A?", con la mirada perdida. Le tiembla un párpado mientras pregunta. La cámara se centra en su cara.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Todos los miembros inquisidores están mano sobre mano, con gesto adusto y actitud displicente. Sin mover un sólo músculo. De repente, una voz tan aguda como la bocina de una bicicleta afirma dubitativa "A-".[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] La cámara enfoca ahora los ojos del gordo. Las pupilas dilatadas, como si estuviese bajo el efecto de alguna droga. Mira hacia abajo, el mundo se le ha venido encima. La oportunidad de su vida y se la birla el guapo, que en realidad tampoco es tan guapo. No sabe qué va a hacer ahora, como va a poder asimilar aquello. Quizá con el debido tiempo podría volver a optar a un puesto de locutor pero en otra radio o incluso en esa misma (¿por qué no?) pero en una sección distinta. El guapo empieza a quitarle hierro al asunto: balbuceando no sé qué de que no es tan grave, que si el gordo es un tío lleno de recursos y seguro que va a poder encontrar otro trabajo, que si puede llegar a ser un locutor muy famoso de todas formas, le dice que muchos locutores empezaron siendo descartados y después triunfaron. Ante la última afirmación el guapo se traba, no recuerda ningún ejemplo. El gordo hace tiempo que no le escucha, está en su mundo y en su mundo todo es mejor. En un esfuerzo por contenerse y aceptar la derrota como un hombre se pasa la mano por la frente para intentar relajar tensiones y entonces la ve. La solución a sus problemas. En lo alto de la mesa hay una pistola, brillante, inmaculada, hipnotizante, susurrándole que es suya, que le ponga fin a su sufrimiento, que descargue su ira con una ráfaga de santa poesía metálica. [/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] El gordo siente una llamada tan intensa como la del anillo único a Frodo, entrando en una espiral de locura y embriaguez interna que enlaza una cosa con otra, sin poder pararla: los sietes pecados capitales, uno tras otro, deglutidos como grasa con la que se cebara a un cerdo, siete debates del estado de la nación seguidos (con sus correspondientes alegaciones), cuarenta faltas tiradas por Cristiano Ronaldo (para colmo falladas), tres discos rayados de Camela, una selección de los mejores momentos de "Sálvame", siete partidos seguidos de un equipo de Clemente, la cuadratura del círculo y la explicación de la teoría de la relatividad gravitacional expuesta por un tartamudo, un ticket de la tintorería para un traje de Paco Clavel, una vorágine de ideas mezcladas todas ellas para rematar con una foto del Fari después de haber chupao un limón. Esta última imagen lo llena de desesperanza. La mente del gordo ya no puede más, está a punto de estallar cuando, de repente, consigue salir del bucle para encontrarse al guapo diciendo..........."¿Carrascal?". Fundido a negro.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] Carrascal??????. El gordo agarra la pistola y le descerraja siete tiros al guapo, que cae derribado mientras con su brazo tieso le hace la señal del dedo. Su extremidad se relaja súbitamente y exhala un último suspiro. El guapo ha muerto, larga vida al gordo. El gordo se queda estático mientras el séquito le mira fijamente con la misma cara que antes del tiroteo. Los jadeos del gordo no les extrañan y se quedan allí mirándolo, sin pestañear. De repente, el calvo gira el cuello lentamente y los demás le siguen con la mirada hasta apuntar al cadáver del guapo.[/FONT]


[FONT="Arial","sans-serif"] [FONT="Arial","sans-serif"](Con[FONT="Arial","sans-serif"]tinua en Parte 3)[/FONT][/FONT][/FONT]
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