¿Quienes son tus diez genios de la literatura?

niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
editado agosto 2008 en ¿Te gusta leer?
Harold Bloom, posiblemente el crítico más influyente del mundo literario anglosajón, publicó un ensayo monumental que se llama GENIOS e incluye una lista de cien grandes de la literatura universal.

Su exégesis sobre el "genio" es la que sigue:


<El genio literario es difícil de definir y depende de una lectura profunda para su verificación. El lector aprende a identificar lo que él o ella sienten como una grandeza que se puede agregar al yo sin violar su integridad. Quizás la "grandeza" no esté de moda, como no está de moda lo trascendental, pero es muy difícil seguir viviendo sin la esperanza de toparse con lo extraordinario.
El descubrimiento de lo extraordinario en otra persona puede ser engañoso o delusorio: lo llamamos "enamorarnos" y el verbo debe ser considerado también una advertencia. Pero el hallazgo de lo extraordinario en un libro —ya sea en la Biblia, en Platón o en Shakespeare, en Dante o en Proust— siempre será beneficioso casi sin costo alguno. El genio en su expresión escrita es el mejor camino para alcanzar la sabiduría, y yo creo que en ello radica la verdadera utilidad de la literatura para la vida...
No sabemos por qué ni cómo es posible el genio, sólo que ha existido —para nuestro formidable enriquecimiento— y que quizás (cada vez menos) sigue apareciendo. Aunque en nuestras instituciones académicas pululan los impostores que proclaman que el genio es un mito capitalista, me contento con citar a León Trotski, quien urgió a los escritores comunistas a que leyeran y estudiaran a Dante. Si el genio es un misterio de la conciencia capaz, lo que resulta menos misterioso al respecto es su conexión íntima con la personalidad, más que con el carácter. La personalidad de Dante es repelente, la de Shakespeare, elusiva, en tanto que la de Jesús (como la del Hamlet ficticio) parece revelarse en forma diferente a cada lector u oyente.>

la lista de los Cien Genios de Harold Bloom:

Dante Alighieri
Jane Austen
Isaac Bábel
Honoré de Balzac
Charles Baudelaire
Samuel Beckett
William Blake
Jorge Luis Borges
James Boswell
Charlotte Brontë
Emily Jane Brontë
Robert Browning
Italo Calvino
Alejo Carpentier
Lewis Carroll
Willa Cather
Paul Celan
Luis Cernuda
Miguel de Cervantes
Hart Crane
Geoffrey Chaucer
Anton Chéjov
Charles Dickens
Emily Dickinson
John Donne
Fiodor Dostoievski
José María Ea de Queiroz
George Eliot
T. S. Eliot
Ralph Ellison
El Yavista
Ralph Waldo Emerson
William Faulkner
F. Scott Fitzgerald
Gustave Flaubert
Sigmund Freud
Robert Frost
Federico García Lorca
Johann Wolfgang von Goethe
Nathaniel Hawthorne
Ernest Hemingway
Hugo von Hofmannsthal
Homero
Víctor Hugo
Henrik Ibsen
Henry James
Samuel Johnson
James Joyce
Franz Kafka
John Keats
Soren Kierkegaard
D. H. Lawrence
Giacomo Leopardi
Lucrecio
Joaquim Machado de Assis
Mahoma
Thomas Mann
Herman Melville
John Milton
Molière
Michel de Montaigne
Eugenio Montale
Dama Murasaki
Iris Murdoch
Gérard de Nerval
Friedrich Nietzsche
Flannery O'Connor
Walter Pater
Octavio Paz
Fernando Pessoa
Alexander Pope
Luigi Pirandello
Platón
Marcel Proust
Rainer Marie Rilke
Arthur Rimbaud
Christina Rossetti
Dante Gabriel Rossetti
San Agustín
San Pablo
William Shakespeare
Percy Bysshe Shelley
Sócrates
Stendhal
Wallace Stevens
Jonathan Swift
Algernon Charles Swinburne
Alfred Tennyson
León Tolstoi
Mark Twain
Paul Valéry
Luis Vaz de Camões
Virgilio
Edith Wharton
Walt Whitman
Oscar Wilde
Tennessee Williams
Virginia Woolf
WilliamWordsworth
William Butler Yeats



Mas modestamente les propongo establecer la lista de nuestros diez genios de la literatura preferidos, aquellos que resultan imprescindibles para nuestra existencia cotidiana.
Ahí van mi diez:


SHAKESPEARE
JORGE LUIS BORGES
HENRY JAMES
THOMAS PYNCHON
E.M. CIORAN
JAMES PURDY
WILLIAM FAULKNER o RAYMOND CHANDLER (estoy en la duda...)
PATRICIA HIGHSMITH
DANTE
NIETZSCHE

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(¡mierda!... he dejado de lado a Platón, Calasso, Montaigne, Kafka, Thomas Mann, Euripides, Italo Calvino, Giorgio Bassani, Joseph Conrad, Chesterton, Dostoievski, Montale, Joyce, Swift,Kosinsky, Cormac McCarthy, Tucídides,... ¿de donde habré sacado la maldita idea de sólo diez?)

Aún así amigos, ¿CUALES SON VUESTROS DIEZ GENIOS?


Nota

Comentarios

  • AnandamojiAnandamoji Pedro Abad s.XII
    editado julio 2008
    No sé si tengo 10, allá van:

    Platón, Cervantes, A. Machado, Lorca, A. Valente, Cortazar, Rulfo, Shakespeare, Dostoyevski, Kafka, Rilke, Chejov.

    Aunque sobre alguno se quedan todos.
    Y me faltan Neruda y Aleixandre y J.R.Jimenez y Becquer... Y Jane Austen, ese genio tan ligero... y Rosa chacel...
    Y me estoy dando cuenta de que tengo que buscar más genios entre las mujeres.
  • niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2008
    Si algo abunda en la literatura son los genios femeninos. Esta sería mi lista espontánea de diez escritoras de extraordinario talento: la belga Marguerite Yourcenar (autora de esa reconstrucción genial del universo romano que son “Las memorias de Adriano”), las francesas Marguerite Duras (Moderato Cantabile, Hiroshima Mon Amour), Natalie Serraute (figura clave del nouveau roman autora de “Tropismos”), la existencialista Simone de Beauvoir (El Segundo Sexo), la innovadora inglesa Virginia Wolf (Al Faro, Orlando), la argentina Silvina Ocampo (un genio desconocido del Sur no inferior a Borges), la zelandesa “chejoviana” Katherine Mansfield (Fiesta en el Jardín), las norteamericanas Carson McCullers (El Corazón es un cazador solitario, La Balada del café Triste), Toni Morrison (La canción de Salomón), y para concluir esta lista que de ninguna manera agota el vasto universo del talento literario de las mujeres escritoras Emile Dickinson, poetiza a quien la palabra “genio” le viene a medida.

    no puedo evitar evocar un poema suyo que me fascina:

    [FONT=&quot]La percepción de un objeto cuesta
    precisamente la pérdida del objeto
    La percepción en sí es una ganancia
    que responde a su precio.

    El objeto absoluto es nulo
    la percepción lo hace excelente
    y luego reconviene a la perfección
    que lo sitúa tan lejos

    EMILE DICKINSON

    [/FONT]
  • Alois BoergesAlois Boerges Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2008
    Si digo los diez míos sería repetir lo ya dicho por otros, así que lo que haré será poner diez obras que considero extraordinarias (no sé si geniales, ya que esa es una palabra tan grande…), aquí van:

    * Narraciones extraordinarias, E. A. Poe
    * El llano en llamas (cuentos), Juan Rulfo
    * El nombre de la rosa, Umberto Eco
    * Ada o el ardor, Vladimir Nabokov
    * A sangre fría, Truman Capote
    * El señor de los anillos, J. R. R. Tolkien
    * La conjura de los necios, J. K. Toole
    * Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Celine
    * Bajo el volcán, Malcolm Lowry
    * Los mitos de Cthulhu, H. P. Lovecraft

    Miren a ver si están en la lista de Bloom.

    Y les doy uno de ñapa:
    * La guerra de las salamandras, Karel Capek

    Niran, te ahorarré la decisión, quédate con Faulkner, es increíble que dudes!!! Ji ji.
  • CarolCarol Pedro Abad s.XII
    editado julio 2008
    Interesantes vuestras listas. He de confesar que a muchos de los que citáis no los he leído, triste, ¿verdad?.

    Mi última sorpresa fue La Carretera, de McCarthy. Lo compré pensando que acabaría en la torre de los "no es el momento para ti, te prometo intentarlo más adelante". No esperaba encontrarlo en una lista de genios pero, pensándolo bien, lo merece.
  • niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2008
    Pese a que desconfío de los axiomas me arriesgo a apuntar que Cormac McCarthy es uno de los mayores genios de la literatura del siglo XX -y de siempre.

    Cuando leas "Meridiano de sangre", su obra maestra escrita en 1985, probablemente compartirás mi aserto. Es una novela de una violencia y una belleza estructuradas estéticamente, exenta de cualquier gratuidad y cargada de literatura en estado puro, que sólo recuerdo en Homero y en Shakespeare.

    Asimismo, se me ocurre, resulta la mejor vía –mejor que varios tratados de historia y sociología- para entender el período de formación de los Estados Unidos y la violencia que ese país es capaz de ejercer.

    cormac-mccarthy-4.jpg
    Cormac McCarthy
  • RuneRune Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2008
    O yo me lo salteé, o Bloom (y eso sería imperdonable) no incluyó a Dumas.
    Bien, diez genios de la literatura (¿diez nada más?).

    1- Marcel Proust
    2- Alexandre Dumas
    3- Albert Camus
    4- Ernesto Sabato
    5- Adolfo Bioy Casares
    6- Julio Cortazar
    7- Franz Kafka
    8- Giovanni Boccaccio
    9- Pär Lagerkvist
    10- Graham Greene

    (Giovanni Papini, Kenzaburo Oe, Michel Houellebecq, José Saramago y...
    ¡Mihail Bulgakov!)



    blue_eyes_girl.gif
  • febadefebade Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2008
    Creo que este tema se ha tocado en no pocas ocasiones, naturalmente, con el tiempo los mensajes pasan a mejor vida; aunque siempre es un placer recuperar algunos que, como este, nos recuerdan quiénes son los dioses de la literatura.

    En cuanto a poetas me quedaría con: WilliamWordsworth, Percy Bysshe Shelley, William Shakespeare, Arthur Rimbaud, Fernando Pessoa, John Milton, Federico García Lorca, Hart Crane, Las Emilys, T. S. Eliot, John Keats...


    En cuanto a escritores (ya se me entiende): Dante Alighieri, Honoré de Balzac, Emily Brontë, Geoffrey Chaucer, Fiodor Dostoievski, El Yavista, Ralph Waldo Emerson, Sigmund Freud, Johann Wolfgang von Goethe, Homero, Samuel Johnson, Franz Kafka, Soren Kierkegaard, Mahoma, Michel de Montaigne, Dama Murasaki, Gérard de Nerval... jaja No sigo porque en realidad me los he leído a todos (o casi) y sólo repetiría la lista de Bloom.

    Niran, no sé si estarás de acuerdo conmigo, pero creo que en esta lista falta el propio Harol Bloom.

    Un saludo.













  • CarolCarol Pedro Abad s.XII
    editado julio 2008
    Gracias, Niran. Me apunto Meridiano de sangre como próxima adquisición.
  • rocinanterocinante Garcilaso de la Vega XVI
    editado julio 2008
    Niran, tu tema aunque es muy interesante, por su temática, no corresponde a este foro, si no a general, por eso si no tienes inconveniente, te lo muevo junto con las respuestas, a general.

    Disculpas por las molestias que este cambio de sitio os pueda ocasionar a los demás que habéis contestado.

    Rocinante
  • niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2008
    febade escribió : »
    Niran, no sé si estarás de acuerdo conmigo, pero creo que en esta lista falta el propio Harol Bloom.

    Un saludo.


    Tienes razón Febade, debemos incluir al propio Harold Bloom en la lista de genios literarios del siglo XX, junto con el italiano Roberto Calasso y el vienés George Steiner; posiblemente los tres grandes críticos contemporáneos que más han contribuido a ampliar nuestro universo como lectores y degustadores de la literatura universal.
    No tengo empacho en confesar que Harold Bloom me ha hecho descubrir aspectos de El Inglés (como lo llama Joyce) que se me escapaban. Su ensayo sobre Shakespeare la Invención de lo Humano, es una obra colosal, imprescindible; una experiencia memorable. Transcribo algunas líneas del Bloom sobre el tema:

    <Antes de Shakespeare, el personaje literario cambia poco; se representa a las mujeres y a los hombres envejeciendo y muriendo, pero no cambiando porque su relación consigo mismos, más que con los dioses o con Dios, haya cambiado. En Shakespeare, los personajes se desarrollan más que se despliegan, y se desarrollan porque se conciben de nuevo a sí mismos. A veces esto sucede porque se escuchan hablar, a sí mismos o mutuamente. Espiarse a sí mismos hablando es su camino real hacia la individuación, y ningún otro escritor, antes o después de Shakespeare, ha logrado tan bien el casi milagro de crear voces extremadamente diferentes aunque coherentes consigo mismas para sus ciento y pico personajes principales y varios cientos de personales menores claramente distinguibles.
    Cuanto más lee y pondera uno las obras de Shakespeare, más comprende uno que la actitud adecuada ante ellas es la del pasmo. Cómo pudo existir no lo sé, y después de dos décadas de dar clases casi exclusivamente sobre él, el enigma me parece insoluble. Este libro, aunque espera ser útil para otras personas, es una declaración personal, la expresión de una larga pasión (aunque sin duda no única) y la culminación de toda una vida de trabajo leyendo y escribiendo y enseñando en torno a lo que sigo llamando tercamente literatura imaginativa. La "bardolatría", la adoración de Shakespeare, debería ser una religión secular más aún de lo que ya es. Las obras de teatro siguen siendo el límite exterior del logro humano: estéticamente, cognitivamente, en cierto modo moralmente, incluso espiritualmente. Se ciernen más allá del límite del alcance humano, no podemos ponernos a su altura. Shakespeare seguirá explicándonos, que es el principal argumento de este libro. Este argumento lo he repetido exhaustivamente, porque a muchos les parecerá extraño.
    Ofrezco una interpretación bastante abarcadora de las obras de teatro de Shakespeare, dirigida a los lectores y aficionados al teatro comunes. Aunque hay críticos shakespeareanos vivos que admiro (y en los que abrevo, con sus nombres), me siento desalentado ante gran parte de lo que hoy se presenta como lecturas de Shakespeare, académicas o periodísticas. Esencialmente, trato de proseguir una tradición interpretativa que incluye a Samuel Johnson, William Hazlitt, A. C. Bradley y Harold Goddard, una tradición que hoy está en gran parte fuera de moda. Los personajes de Shakespeare son papeles para actores, y son también mucho más que eso: su influencia en la vida ha sido casi tan enorme como su efecto en la literatura postshakespeareana. Ningún autor del mundo compite con Shakespeare en la creación aparente de la personalidad, y digo "aparente" aquí con cierta renuencia. Catalogar los mayores dones de Shakespeare es casi un absurdo: ¿Dónde empezar, dónde terminar? Escribió la mejor prosa y la mejor poesía en inglés, o tal vez en cualquier lengua occidental. Esto es inseparable de su fuerza cognitiva; pensó de manera más abarcadora y original que ningún otro escritor. Es asombroso que un tercer logro supere a éstos, y sin embargo comparto la tradición johnsoniana al alegar, casi cuatro siglos después de Shakespeare, que fue más allá de todo precedente (incluso de Chaucer) e inventó lo humano tal como seguimos conociéndolo. Una manera más conservadora de afirmar esto me parecería una lectura débil y equivocada de Shakespeare: podría argumentar que la originalidad de Shakespeare estuvo en la representación de la cognición, la personalidad, el carácter. Pero hay un elemento que rebosa de las comedias, un exceso más allá de la representación, que está más cerca de esa metáfora que llamamos "creación". Los personajes dominantes de Shakespeare -Falstaff, Hamlet, Rosalinda, lago, Lear, Macbeth, Cleopatra entre ellos- son extraordinarios ejemplos no sólo de cómo el sentido comienza más que se repite, sino también de cómo vienen al ser nuevos modos de conciencia.
    Podemos resistirnos a reconocer hasta qué punto era literaria nuestra cultura, particularmente ahora que tantos de nuestros proveedores institucionales de literatura coinciden en proclamar alegremente su muerte. Un número sustancial de norteamericanos que creen adorar a Dios adoran en realidad a tres principales personajes literarios: el Yahweh del Escritor J (el más antiguo autor del Génesis, Éxodo, Números), el Jesús del Evangelio de Marcos, y el Alá del Corán. No sugiero que los sustituyamos por la adoración de Hamlet, pero Hamlet es el único rival secular de sus más grandes precursores en personalidad. Su efecto total sobre la cultura mundial es incalculable. Después de Jesús, Hamlet es la figura más citada en la conciencia occidental; nadie le reza, pero tampoco nadie lo rehuye mucho tiempo. (No se le puede reducir a un papel para un actor; tendríamos que empezar por hablar, de todos modos, de "papeles para actores", puesto que hay más Hamlets que actores para interpretarlos.) Más que familiar y sin embargo siempre desconocido, el enigma de Hamlet es emblemático del enigma mayor del propio Shakespeare: una visión que lo es todo y no es nada, una persona que fue (según Borges) todos y ninguno, un arte tan infinito que nos contiene, y seguirá conteniendo a los que probablemente vendrán después de nosotros.
    Con la mayor parte de las obras de teatro, he tratado de ser tan directo como lo permitían las rarezas de mi propia conciencia; dentro de los límites de una franca preferencia por los personajes antes que por la acción, y de una insistencia en lo que llamo "ir al primer plano" mejor que el "ir al trasfondo" de los historicistas viejos y nuevos. La sección final, "Ir al primer plano", pretende ser leída en relación con cualquiera de las obras de teatro indiferentemente, y podría haberse impreso en cualquier parte de este libro. No puedo afirmar que soy directo en lo que respecta a las dos partes de Enrique iv, donde me he centrado obsesivamente en Falstaff, el dios mortal de mis imaginaciones. Al escribir sobre Hamlet, he experimentado con el uso de un procedimiento cíclico, tratando de los misterios de la obra y de sus protagonistas mediante un constante regreso a mi hipótesis (siguiendo al difunto Peter Alexander) de que el propio Shakespeare joven, y no Thomas Kyd, escribió la primitiva versión de Hamlet que existió más de una década antes del Hamlet que conocemos. En El rey Lear, he rastreado la fortuna de las cuatro figuras más perturbadoras ?el Bufón, Edmundo, Edgar y el propio Lear a fin de rastrear la tragedia de ésta que es la más trágica de las tragedias.
    Hamlet, mentor de Freud, anda por ahí provocando que todos aquellos con quienes se encuentra se revelen a sí mismos, mientras que el príncipe (como Freud) esquiva a sus biógrafos. Lo que Hamlet ejerce sobre los personajes de su entorno es un epítome del efecto de las obras de Shakespeare sobre sus críticos. He luchado hasta el límite de mis capacidades por hablar de Shakespeare y no de mí, pero estoy seguro de que las obras han inundado mi conciencia, y de que las obras me leen a mí mejor de lo que yo las leo. Una vez escribí que Falstaff no aceptaría que nosotros le fastidiáramos, si se dignara representarnos. Eso se aplica también a los iguales de Falstaff, ya sean benignos como Rosalinda y Edgar, pavorosamente malignos como lago y Edmundo, o claramente más allá de nosotros, como Hamlet, Macbeth y Cleopatra. Unos impulsos que no podemos dominar nos viven nuestra vida, y unas obras que no podemos resistir nos la leen. Tenemos que ejercitarnos y leer a Shakespeare tan tenazmente como podamos, sabiendo a la vez que sus obras nos leerán más enérgicamente aún. Nos leen definitivamente.>

    Harold Bloom
  • febadefebade Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2008
    Totalmente de acuerdo. Creo que coincidimos mucho, tanto en críticos, como en obras. También he leido su ensayo sobre Shakespeare.
    De Steiner sólo he leído presencias rales.
    De Harold Bloom creo que tengo toda su obra publicada.
    Bloom me enseñó a leer, a comprender lo que leía. Me enseñó a ahondar en la psique de los escritores y a encontrar la belleza en las palabras.
    Un saludo
  • GerchuGerchu Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2008
    -Shakespare
    -Dickens
    -Poe
    -Sheridan Le Fanu
    -Baudelaire
    -Becquer
    -Lovecraft
    -King
    -Pizarnik
    -Stevenson
  • RapsoRapso Pedro Abad s.XII
    editado julio 2008
    Pues ahí van mis 10:

    - Edgar Allan Poe
    - Fiodor Dostoyesvki
    - Oscar Wilde
    - William Faulkner
    - John Steinbeck
    - Albert Camus
    - Charles Dickens
    - J.R.R. Tolkien
    - Franz Kafka
    - Alan Moore (éste se ha ganado por meritos propios estar en la lista, pese a no ser "escritor" propiamente dicho)

    Y por último destacar al Sr. Anónimo, que también ha escrito cosas muy buenas... :D
  • niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2008
    No hubiera esperado encontrar a Alan Moore en esta lista... pero pensándolo bien, aunque no la comparta al cien por cien, me parece una elección aceptable.
    Toda elección sincera es obligadamente "subjetiva" y uno debe guiarse por lo que le dictan sus instintos literarios más que por lo que determinan cánones literarios de los profesores...

    Alan Moore reads Watchmen as Rorschach
    http://es.youtube.com/watch?v=1FS60iN0g2I
  • editado julio 2008
    UF, Esto me complica, pues si bien el tema hace referencia a quiénes son tus genios en literatura, me viene la duda de cómo responder, pues existen libros únicos que me complacen en totalidad, pero no así otros del mismo autor...por lo tanto ¿cómo hago si me gusta una obra en especial de algún escritor sin dejarlo fuera de mi listado sólo porque sus otras obras no son de mi deleite?...

    Un ejemplo:

    1984 contra toda la obra de Cortázar

    ¿Cómo discrimino?

    ((LA VIDA ES ARTE))
  • UlrichUlrich Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    Voy a tratar de dejar de lado a los 10, para hablar nomás de mis 10. La ventaja de esto es que uno puede darse el lujo de omitir a algunos inmortales que, simplemente, se sobreentienden al grado de no incluirse (como Homero, Shakespeare, Dante o Kafka).

    Miguel de Cervantes
    Marcel Proust
    James Joyce
    Mikhail Bulgakov
    Jorge Luis Borges
    Thomas Mann
    Hermann Broch
    Robert Musil
    Alfonso Reyes
    José Lezama Lima

    Como dato estadístico de mi lista: 4 son de lengua castellana, 1 en francés, 1 en inglés, 1 en ruso y 3 en alemán. Curioso, ¿no?

    :rolleyes:
  • CatuloCatulo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    Pues anda que Mr. Bloom no ha barrido pa su casa ni ná.

    ¿Se ha tomado alguno la molestia de contar el número de "genios de la literatura" que escribieron en inglés?

    De un total de 100...

    ¡¡¡¡48!!!!

    En lengua castellana: 5

    ¡Nos ganan por archi-ultra-mega-hiper-goleada, señores!¡A nosotros y al mundo entero y a todas las demás lenguas que se hablan o se han hablado en todos los tiempos desde que existen documentos escritos! Si es que estos angloescribientes son la leche de la selección natural.

    Si es que el inglish... tiene un nosequé que produce genialidad casi espontáneamente. Con escribir en inglés ya eres medio genio de partida. Para que luego nos extrañe que el inglish acabe comiéndose el mundo.

    El menda se ha cortado de poner dos más (total, por dos nombrecicos...) para no llegar al 50%, a la mitad del genialato universal de todos los tiempos para ellos, para los inglish writers.

    Hay que agradecerle el detalle a Mr. Bloom.

    Parece que el tío se cogió el listado de los autores más célebres de la literatura en lengua inglesa y los plantó tan lindamente, y después ha rellenado lo que faltaba de la lista con lo que se acordaba del resto del mundo.

    Que le den.

    Por mí ese señor se puede guardar su lista.

    Lo siento, esta vez sí que me he mosqueado. Encima no ha puesto a Catulo y ha puesto al coñazo de Virgilio. Es una injusticia. Y Platón nunca se hubiera considerado a sí mismo "literato", sino filósofo. Si levantara la cabeza... yo me creía que Freud era psiquiatra o así y no literato. O sea que no se dedicaba a la ficción.Y Nietzsche tampoco. Y Oscar Wilde no llega ni a escritor medio bueno.

    Yo voy a hacer lo mismo, oye: me voy a pillar una lista de los 48 escritores en lengua castellana más destacables y luego añadiré 5 de lengua inglesa, a los 5 primeros que se me ocurran, como ha hecho Mr. Bloom.

    Hala.

    Catulo-mosca.

    :mad:
  • niranniran Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    ¿Mr Bloom favorece a las letras inglesas o las ha favorecido la impredecible Fortuna?

    Borges decía: “art happens” (el arte sucede)… simplemente ocurre y sin tomarse el trabajo previo de consultar con las Estadísticas, los profesores o los sectarios…

    Shakespeare, que nunca deja de regalarnos pistas para nuestros despistes, nos dice:

    " ¡He aquí la excelente estupidez del mundo; que, cuando nos hallamos a mal con la Fortuna, lo cual acontece con frecuencia por nuestra propia falta, hacemos culpables de nuestras desgracias al sol, a la luna y a las estrellas; como si fuésemos villanos por necesidad, locos por compulsión celeste; pícaros, ladrones y traidores por el predominio de las esferas; beodos, embusteros y adúlteros por la obediencia forzosa al influjo planetario, y como si siempre que somos malvados fuese por empeño de la voluntad divina! ¡Admirable subterfugio del hombre putañero, cargar a cuenta de un astro su caprina condición!... (EL REY LEAR)

    Verdaderamente nunca me había detenido a rumiar que mi entrañable amigo de tantas horas y respuesta geniales -W.S. El Inglés- formaba parte del equipo contrario... o de alguna conspiración diabólica para derrotar y humillar a su colega, -mi adorado- Cervantes.

    Suponía más bien que la Literatura era un territorio "común & universal", donde las lenguas importan menos que el movimiento interior y el pensamiento fértil que generan dentro de nosotros...

    E intuyo que William Faulkner -que cada año releía El Quijote- pensaba más o menos lo mismo...
Este hilo ha sido cerrado.


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