Ciudad blanca,
Hija del volcán,
Madre de todos
cuantos han brotado de ti.

El cielo azul,
las montañas, los volcanes
que acompañan al Misti
parecen centinelas,

mientras el río Chili baja
y ruidoso pasa
por el puente Grau,
por el Bolognesi.

Todo un campo verde
es tu vientre,
en donde das morada
a una raza de hombres
cuya música es el dolor de la ausencia.

Blanco es el sillar
sobre el que,
peldaño a peldaño,
te eriges.

Ciudad de los conventos,
de las picanterías,
del Yaraví.

Poemas al Peru