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Initia (ahora sí)

editado 25 de septiembre en Conozcámonos
Hola! En un hilo anterior intenté compartir un texto por medio de un link pero era incómodo. Una compañera me dió la idea de partir el texto y poner la parte restante en un comentario. Gracias y disculpenme que de tantas vueltas. 

Me levanté mas tarde de lo normal, los feriados tienen ese efecto. Me pareció no haber dormido muy bien, me sentía un tanto somnoliento o confundido. Estaba solo en mi casa y me preparé unos mates como para ayudarme a bajar a la realidad. 
En eso suena mi celular, tengo un par de mensajes, todos de Nico, parecía ser que habíamos acordado vernos ese día para hablar, hace mucho que no nos vemos y hay que ponerse al tanto supongo. Le dije que pase por casa, el mate ya estaba listo y tenía un pedazo de queso y pan. 
Nico llegó en menos de diez minutos, siempre sonriendo, con esa aura que dice "no conozo lo que es un garrón". Se sentó y le pasé un mate. 
  - ¿Qué me contas Luqui?- 
  - No mucho, me levante hace un rato, estoy medio boludo- 
  - ¿La facu? ¿La familia? - 
  - Bien, las notas no me disgustan y mi familia esta tranquila, peleandola un poco, sabes como esta todo ¿Vos Nico? ¿Que es de tu vida? - 
Nico se puso a hablar y me da un poco de vergüenza admitir que no escuche ni una sola palabra de lo que decía. Había algo en mi cabeza dando vueltas, no sé si sería la confusión de cuando me desperté, si estaba medio enfermo o si simplemente no me importaba en lo mas mínimo lo que me estuvieran contando. Ni siquiera lo estaba mirando a los ojos, miraba a la nada, mi cabeza estaba procesando algo y yo no era parte de eso. Solo era dueño de mi cuerpo y no lo usaba, me mantenía estático. Sabía que en algo estaba pensando, algo me tenia intranquilo, algo que llevaba dando vueltas en mi cabeza desde hace ya varios días. No era mi crisis existencial, no era mi rencor con el pueblo argentino, no era un conflicto sentimental con mi pareja. Estaba relacionado con mi carrera, soy estudiante de filosofía y me permito apuntar alto. ¿Qué es lo que quiero? Ser uno de los mejores en lo que hago, ser tan grande como aquellos a quienes admiro, adquirir la mayor cantidad de conocimiento posible, conocer las culturas más prestigiosas en el campo de las ciencias humanas. Ya te vas a chocar con la realidad dijo esa voz detrás de mi cabeza y por supuesto que lo voy a hacer, no soy ingenuo. Si quiero llegar alto, tengo que apuntar alto, tengo que ir a por todo ¿Cómo? No lo sé muy bien aún, pero de la forma que me sea posible, el fin justifica los medios. 
No he conocido persona alguna hasta el momento que no me juzgue mal cuando me preguntan cual es mi sueño y yo les respondo que quiero ser inmortal. Ellos en el fondo quieren lo mismo, solo que les da vergüenza admitirlo. No, no es vergüenza, es incomodidad. Prefieren no pensar en el tema, dejarlo para después, es algo que los aterra y viven como si aquello no fuera a ocurrir. No se dan cuenta que existen y no quieren que se los recuerde. Cosas como esta se me hacen presentes la mayor parte de mis momentos de tranquilidad, no sé, antes de dormir, después de dar un examen o después del sexo. Son  problemas con los que me gusta vivir, me gusta enroscarme en estas cosas y especular. Mientras ese torbellino de inquietudes aturdía  mi atención, me permití darle algo de importancia a mi amigo. ¿Cuanto tiempo mas iba a estar  hablando? No me puse a escuchar lo que me estaba diciendo, pero por lo menos mirarlo a los ojos como si lo estuviera haciendo. Tal vez no a los ojos, observar una que otra curiosidad. Escupe cuando pronuncia una pe, tiene un salpullido en un cachete, muestra demaciado los dientes, ¿De donde habría sacado esa remera? Estaba rota en las costuras de los hombros, ¿A quién tendría pensado votar? No se lo quise preguntar para no amargarme. Creo que tiene un tik, cada cierto tiempo parpadea con fuerza, como si se asustara. Cada diez segundos, quince segundos, perdon ocho segundos, no, cuando termina una oración, sí, definitivamente cuando termina una oración. Nico dejó de hablar y se sebó un mate, ya que me había olvidado de esa responsabilidad. Se hizo un silencio, que habrá sido incómodo para él, pero no para mi porque yo estaba en otro lado. 
  - Quiero empezar a escribir - dije
  - ¿Cómo que queres empezar a escribir? - 

Comentarios

  • - No bueno, lo que quiero decir, es que quiero aprender a escribir- 
     Nico largó una risa burlona - ¿No sabes escribir? - se rio un poco mas y dijo - ¿Que haces en la universidad si no sabes escribir? - 
      Me dió un poco de bronca, me pareció que la idea en cuestión estaba clara. Creo que me había olvidado con quien estaba hablando. Un flaco que si tuviera que describirlo diría que es un idiota, idiota en el significado griego de la palabra. Un idiota cuya mas grande preocupación es que su equipo de futbol no descienda, o que tal celebridad gane el concurso de baile para poder verle el culo mas a menudo en la televisión. Recordando esas características de mi querido amigo tranquilicé mi bronca y con una paciencia semejante a la de una maestra de jardinera dije: 
    - No seas pelotudo, cuando digo que quiero aprender a escribir, hablo de aprender a escribir bien y antes de que te vuelvas a confundir, voy a explicártelo. No creo que me vayas a entender, pero te lo voy a describir desde mí perspectiva. Hay autores, que escriben de forma seductora ¿Sabes? Autores que pueden hablar de lo que sea, y seducirte lo suficiente para que,  sin importar el tema, quieras saber lo que van a decir después. Pueden hablar de un sabio que bajó de las montañas trayendo un regalo a la humanidad, o de un hombre cagando en baño ajeno, un inodoro inundado y un par de soretes flotando. Quiero tener esa habilidad, lo considero crucial para los objetivos que me propuse en mi carrera y sé que la única forma de por lo menos acercarme a obtenerla, sería practicando, escribir lo que sea, lo que se me ocurra. Pensé en cuentos, nada muy serio, algo mas bien para ejercitarme. La verdad es que nadie tiene una guía de como aprender a escribir, si la tienen no son buenos escritores en mi opinión y los buenos escritores todos dicen lo mismo: simplemente escribí. 
    Y bueno, llegado a este punto por ahí te preguntás, por qué te comenté esto desde un principio si parece que tengo las cosas mas o menos claras, la verdad es que no tengo idea. Tal vez esperaba un comentario alentador por parte de un amigo, por ahí te estaba usando a vos para decirme algo a mi. Creo que necesito un empujón, que solo yo puedo darme. Me considero una persona creativa, pero hay algo que me inhibe a empezar y no sé que es. Puede ser miedo por lo que opine la gente de lo que escriba, no creo que exista persona a la que no le duelan las críticas, claro que puedo jugar al chico duro en plan todo me chupa un huevo y hacer de cuenta que eso no me importa, pero seamos sinceros, en el fondo algo me va a estar molestando. Aceptando esto, puesto que es una realidad necesaria e inevitable. ¿Será que no me siento listo? Creo que me falta leer. Aunque últimamente estoy leyendo mucho, entre mi carrera y una que otra obra que leo en medio, estoy con un libro la mayor parte del tiempo, pero habré empezado a tener este ritmo hará un par de años atrás. Antes leía muy poco, una novelita de vez en cuando, tal vez sienta que, con lo que tengo hasta ahora, no es suficiente para escribir algo. Sin embargo me doy cuenta que estoy equivocado en esto, mi biblioteca mental no será suficiente para escribir una gran obra, pero es suficiente para hacer algo, podríamos considerarlo un calentamiento para cuando llegue el momento de hacer un importante trabajo. Puede ser un pequeño texto, un montón de oraciones amontonadas, cualquier cosa. Algo voy a hacer, en este momento no puedo estar mas seguro y motivado de hacerlo. Que curioso Nico, sos un gran conversador. 
    Una mirada desconcertada, una boca abierta y un mate a medio tomar. No me importaba que no me hubiera escuchado, lo había usado de puente para hablar conmigo mismo y funcionó. Me dije lo que tenía que decirme, me sentía concentrado, motivado y creativo. Sólo quería que mi amigo se fuera para empezar a escribir algo. La sonrisa de siempre se volvió a dibujar en su rostro, la boca abierta presumió sus dientes, me dijo algo alentador, o al menos eso creo, la verdad es que no lo recuerdo muy bien. Alguna palabra con pe me habrá dicho, porque estoy seguro de que me escupió. Soporte el deseo de estar solo el tiempo que fue necesario. Cuando Nico se fue, lo despedí con un beso y un abrazo. No se merecía que lo hubiera usado para desquitarme de ese modo, es un buen amigo, de esos que siempre están presentes. Cerré la puerta y mire el vacío del living, me senté en el sillón, vi al gato dormir y masajié sus orejas hasta escucharlo ronronear. No tenía que pensarlo mucho, no tenía que decidir qué, solamente me puse a escribir. 
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