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Dudas sobre mi narración erótica

Hola quería saber que opinan de una escena erotica que escribí para una novela que estoy haciendo. La escena es justificada por la trama, y aclaro, ellos son hermanos sanguíneos y lo saben.
Si este no era el lugar para colocar la escena por favor quisiera que me hicieran saber en que menu colocarla  :) 
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Duchas mixtas N°25, Barraca 78, Base Alfa 4
7:45 a.m.
Solo los ecos y el ruido del chapoteo del agua de las duchas sobre las baldosas cubrían el lugar, duchas individuales, separadas con muros hasta el techo, con puertas de vidrio negro que no dejaban ver nada, solo toallas blancas colgando desde cada una. Ductos de aire se llevaban todo el vapor. Unos simples casilleros, y unas banquetas de madera alargadas frente a las duchas.
El agua caliente emanaba una fragancia suave y dulzona por el shampoo, y se deslizaba como catarata sobre la sedosa espalda de Miyuki, mientras esta estaba con su cabeza en alto. Su cabello mojado parecía más azulado de lo normal, brillaba con las partículas de agua.
- Raiden – gimió suavemente mientras se pasaba el jabón en barra lentamente, como si dibujará sus labios más suaves, e íntimos; subiéndolo lentamente hacia su punto máximo, donde al fin alcanzaría su clímax.
De repente, se sobresalta, al escuchar la puerta de al lado abrirse. Sonrojada hasta el límite, pensando que pudieron escucharla, trata de hacer silencio.
En el corredor de las duchas estaba un escila, algo normal, con una toalla puesta, se colocó algo de spray desodorante. Enseguida sale de otra de las duchas, una joven escila, bastante linda, pelirroja, cubierta hasta los pechos con una toalla, simplemente abrió su casillero y saco unas bragas y corpiño blancos, y se sentó en la banca, cerca del otro escila.
Sentada, sin quitarse la toalla, se ajustó las bragas, y se quitó la toalla dejando sus senos a la vista, sin molestarle en lo absoluto, comenzó a abrocharse el corpiño, se roció con desodorante, y procedió a ir a un sector más alejado donde había unas secadoras de pelo, donde estuvo un rato; el otro escila terminaba de vestirse, sin importarle casi nada aquella hembra escila, comprensible por su manera de ser imitación de los infilistas en cierto punto, y se marchó.
Luego, la escila sacó unas simples ropas blancas del casillero para vestirse, y se fue.
“¿Se habrán ido?” Se preguntaba Miyuki, cerró la regadera, y noto que ya no había ruido de chapoteo; entonces tomó su toalla de la puerta. Secándose primero, y luego se cubrió, con la misma. Abrió tímidamente la puerta vidriada, y al ver que no había nadie, ni duchas en uso, se dirigió hacia la zona de los secadores de pelo, luego se puso las bragas, y se sujetó el corpiño, cuando se repente ingresa Raiden al lugar.
Miyuki sonrojada, solo lo miró sin decir nada, y Raiden, casi ignorándola se fue hacia la misma ducha que había usado ella con anterioridad.
El escila cerró la puerta de la ducha, y coloco su toalla; ella sabía que era la señal, como otras mañanas, otra vez lo prohibido, incluso para esa raza, eran hermanos, pero no les importaba, siempre se desearon, y no era la primera vez de aquello.
Sus bragas se deslizaron como atraídas por el suelo, se desabrocho rápidamente el corpiño. Ansiosa, desesperada por la situación, y dejo todo en el suelo.
Ambos estaban dentro, guardando silencio, ella solo miraba su miembro, y él aquellos labios cerrados casi ocultos por la curvatura de su vientre.
- Radien… rápido – susurró con una voz agitada
Las manos de Raiden se extendieron como si fuera que jamás llegarían a la joven, y tiró de ella hasta que sus senos tocaron su pecho. El agua caliente era pesada, aceitosa, por el sudor, y las manos del joven se deslizaron desde su sedosa espalda hasta caer en las nalgas y levantarla.
La penetración fue violenta, la piel hervía, y era resbaladiza; unidos con una enérgica sensación de presión. La presencia en el interior de ella era sólida, dolorosa. Un suave suspiro surgió de ella, seguido de un leve movimiento de su pecho.
Ninguno se miraba a los ojos; ella tendía su cuerpo contra la pared, cerrando los ojos con fuerza, y él se perdía en sus pezones erguidos.
Apoyándola enérgicamente contra la pared, libero su mano derecha, recorriendo su vientre, hasta llegar hasta uno de sus senos, rodeándolo con su dedo índice, y siguiendo hasta llegar al cuello; tomándolo con la palma de su mano, y apretando con fuerza, casi sofocándola.
Su pecho le dolía, no podía respirar bien, pero no se defendía, era demasiado intenso. El vapor el agua se confundía con el de sus cuerpos, el movimiento de las cadenas era turbulento, y la respiración era pesada, manteniendo el silencio. Gemidos ocultos por los ecos húmedos.
- Rai…den – murmuró ella con dificultad
La presión aumento, y el ciclo turbulento en su interior también. Sus brazos pasaron de estar sucumbidos en el vapor, a aferrarse fuertemente en la vigorosa espalda de su hermano, hundiendo sus uñas en la piel, lastimándolo suavemente.
El torrente surgió entre sus muslos e ingreso en ella hacia lo profundo de sus entrañas. Ella se aflojó e intento apoyar su cabeza sobre el pecho de él, pero no pudo, por aquel fuerte brazo que aun estrujaba su delicado cuello enrojecido.
Ella lo miro, como diciendo “basta”, pero él, solo deseaba más. Soltó su cuello, y se apartó lentamente, sin dejar de observar fijamente aquella unión carnal, deseando ver el fruto de su esfuerzo, el chorreante néctar que tanto ansiaba su adorable hermana.
Un suave gemido, eco en su interior, imaginación pura. El agua que chapoteaba rodeada en el silencio; la unión se terminó, dentro del excitado y resbaladizo canal, escurriendo desde la blancura y suavidad de sus labios, emergía aquella viscosidad.
Desesperada, sin haber llegado a lo deseado, comenzó a frotarse frenéticamente la unión de aquellos labios íntimos enrojecidos, llenándolos de la secreción deseada de su querido hermano.
Indiferente, él continuó con su baño matutino, simplemente ignorándola como a una cosa que se usa y nada más, propio del pensamiento de ellos, quienes cosifican a esos “pedazos de carne que solo sirven para usarse y nada más”.
[…]
Ella estaba a punto de llegar a su clímax, y en ese momento, Raiden sale precipitosamente de la ducha, dejándola sola.
Toma una toalla de la puerta, y deja otra para ella, comienza a vestirse calmadamente, sin decir nada, y se marcha del lugar.
Su mente estaba turbada, no entendía por qué lo deseaba aún más cuando hacia eso, y siguió con su frenética acción, hasta que una sensación recorrió todo su cuerpo, y un gemido imposible de disimular hizo eco en aquel baño vació.
Chorreando agua y secreciones, sentada con sus nalgas apoyadas en aquel suelo cerámico, gozosa viendo extasiada su vulva enrojecida, simplemente se quedó sin hacer nada, agitada, hipnotizada.
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Bueno eso es todo, espero me ayuden a saber si use bien los recursos o es una escena mal hecha por ser muy explicita.
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