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La fiera domada

Saphire_RapsadosSaphire_Rapsados Pedro Abad s.XII
editado julio 2016 en Erótica
Después de mucho mucho (demasiado) tiempo de inactividad en el foro esta tarde he decidido venir a deleitaros con un pequeño relato de BDSM basado en mi experiencia real con ese mundo. Espero que os guste y lo desfrutéis tanto como yo disfruto escribiéndolo n.n


Dormía plácidamente cuando sentí una mano acariciando mi trasero. Había entrado a mi habitación a despertarme como cada mañana desde que vivía con él, pero esa mañana sería un despertar diferente. Daba un suave masaje a mis nalgas mientras aún me rehusaba a despertarme.
-Despierta, gatita, es hora de levantarse- un suave susurro en mi oreja antes de recibir un mordisco que me hizo gemir.
-Cinco minutos más, por favor- respondí haciéndome un ovillo en la cama.
-No hay cinco minutos más, levántate, es una orden.
La caricia cesó y sentí como se alejaba de la cama. Abrí los ojos y me tumbé boca arriba mientras los frotaba como una niña pequeña. Sabía que eso le gustaba y más cuando ya venía encendido. Le observé buscando en mi mochila, esa donde guardamos los objetos para "jugar". Me miró y sonrió mostrando en sus manos los grilletes de cuero para muñecas y el antifaz negro. Suavemente se acercó a mi y me destapó dando un tirón de la sabana que me cubría. Mi cuerpo desnudo quedó a su libre disposición.
-Me gusta que seas obediente y hayas cumplido la orden de dormir sin bragas- añadió mientras acariciaba mi vientre, bajando hasta el monte de venus con un delicado masaje.
-Siempre cumplo sus órdenes.
-Así me gusta.
Golpeó levemente con la palma de la mano el interior de mi muslo y me indicó con un gesto que me levantara. Me puse de pie delante de él. Me siento muy pequeña a su lado. Me rodeó sin dejar de mirarme y tomó mis muñecas llevándolas a la espalda para luego atarlas con los grilletes que antes me había enseñado. Cuando acabó de atarme cubrió mis ojos con el antifaz, privándome del sentido de la vista. Con cuidado me guió de nuevo a la cama y me hizo ponerme sobre ella a cuatro patas. No podía verle, pero sabía que estaba disfrutando con la hermosa visión que esa postura le ofrecía. Nuevamente su mano paseando por mi culo, esta vez hacia abajo. La caricia era mucho más placentera al no poder ver lo que estaba haciendo. Un gemido se escapó de mi boca cuando llegó a mi zona íntima.
-Aún no hemos empezado y ya estás mojada, gatita.
-Solo con tenerle cerca ya me mojo, Daddy- respondí entre jadeos.
Un dedo se deslizó con un poco de dificultad. Un gemido más fuerte que el anterior se liberó y pude oír su risa de satisfacción mientras lo movía con delicadeza en mi interior.
-No hagas mucho ruido o te oirán los vecinos.
Tenerlo detrás de mi, tocándome, acariciándome y haciéndome derretir del placer era demasiado cuando no podía verle ni tocarle. No tardé en llegar al primer orgasmo. Un sonido de desaprobación salía de su boca.
-¿A quien le has pedido permiso para acabar tan pronto, gatita?- me dijo acercándose a mi oído.
-Lo siento- respondí entre jadeos, tratando de recuperarme del brutal orgasmo que acababa de sufrir- Lo siento, Daddy.
-Vengo de buen humor así que seré benévolo con tu castigo y sólo serán cinco azotes.
Escuché como deslizaba el cinturón que llevaba puesto para soltarlo y usarlo en mi castigo. Fueron cinco azotes que me elevaron a lo más alto del cielo, a punto de caer en un abismo sin fin de placer. Una estocada, una simple estocada le sirvió para entrar.
-Córrete, gatita- ordenó al mismo tiempo que se hundía en mi.
Un nuevo orgasmo sacudió mi cuerpo con más fuerza, haciéndome estallar en un torbellino de placer. Una vez terminaron los espasmos se retiró, aún con su erección. Me quitó el antifaz y me miró sonriente tomando mi barbilla entre sus fuertes dedos.
-Tu tuviste dos orgasmo, yo aún no he acabado, ya sabes lo que tienes que hacer.
Se puso de pie delante de mi, esperando para introducirse en mi boca. Sonreí de forma pícara mientras acercaba mis labios a la punta y la succionaba con fuerza. Él gimió mientras agarraba mi cabello y me marcaba el ritmo. Literalmente se follaba mi boca y eso me encantaba. No tardó demasiado en "alimentarme". Nos vestimos y volvimos a nuestra vida normal.


Bueno espero que os haya gustado y que no haya sido demasiado fuerte jajajaja
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