¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

¡Atención! Para conocer y opinar sobre la nueva plataforma de Foro de Literatura por favor haz clic aquí.

Mi bloc, que no blog, personal

cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
editado junio 2016 en Off-topic
S.A.R. El Sistema


¿Os confieso un secreto personal? ¿Sí? De acuerdo pues. Y no es que sea de importancia para ustedes, pero para mí sí. Y lo es porque me da la nota justa y el tono adecuado para entrar pletórico en este cante.

Ea, una vez puntualizado esto, ahí va mi secreto.

Resulta que yo, servidor, el que suscribe, nací altruista, confiado y romántico, y romántico, confiado y altruista me depositarán en un oscuro agujero del camposanto de Sevilla. De igual modo que fantasioso, iluso e ingenuo me comerán allí los gusanos, porque ingenuo, iluso y fantasioso nací.

Pero a pesar de ser un romántico, y además empedernido; es decir, cero materialista, creía que en este mundo seguía mandando solamente el dinero. Pero no. Estaba errado. Desde hace años, el joío dinero _que to quisqui odia, pero ningún quisqui puede estar sin él_, comparte liderazgo con el sistema. Y el sistema que aludo es un jodido y jodedor sistema, al que se me antoja rebautizar, con más pompa que jabón, como: S.A.R. El Sistema

¿Pero quién es o qué cosa es realmente ese regio Sistema?

Jeje. ¡Casi ná. Ese regio sistema es un sencillo y al mismo tiempo un complicado sofware , que, implacablemente, somete a todo aquello que el humano no es capaz de decir a la cara. Es una marioneta, engreída y mimada, en manos convenidas, que quita de un golpe todos los golpes habidos y por haber. Es un sutil entramado, ideado y fabricado por el humano, para él, a su vez, actuar como aquél ínclito lavamanos Pilatos. Es un medio socorrido para hacer la faena de la suficiente, insolente, no comprometida e indolente burocracia actual, y, ¿por qué no decirlo?, la de toda la vida. Es un muy aguerrido Rambo, bien adiestrado, y armado hasta los dientes: infranqueable, impenetrable; de aquellos de primera fila en guerras. Es un producto ingenioso, con ingenio y genio, de las nuevas tecnologías de hoy en día. Es un disciplinado obrero, incansable, mañana, tarde, noche y madrugada, las 24 y los 365. Es un virus intruso, sin ser intruso virus, sino con luz verde de un sobrio y súper depurado equipo informático. Es una epidemia con visos de pandemia. Es un imperecedero Valium para todos los jefes y los jefecillos de turno. Es un tunante Biopack (cloroformo) para adormilar del tirón las impulsivas reacciones de sus víctimas. Es un eficaz Astenolit (fuerte vitamina) para todos los mandamás dictadores, quienes, dedo en vertical, mandan, ordenan, castigan y condenan. Es un martirio chino contra la sufrida, abandonada e indefensa ciudadanía... Es, en definitiva, un dios menor con poderes, al que sólo El Dios Mayor Todopoderoso lo puede desposeer de todas sus inmensas e intensas aptitudes y cualidades: antes, durante y después de sus perversas actitudes.

¿Y dónde trabaja ese regio Sistema?

Es más notorio que público que curra en todo kiosko que requiera sus servicios, avalado su pícaro y cruel saber por multinacionales de todo tipo: entidades bancarias, organismos oficiales, hospitales vips, cadenas de hoteles cinco estrellas, cadenas de restaurantes cinco tenedores, joyerías de lujo, emporios de ropa de marca, fabricantes de automóviles... y, en fin, en todo garito, y empresa o sociedad, anónima o limitada, que, por arte del “ya te lo pagaré”; o sea, un birlibirloque truhán, nunca se rasca el bolsillo para realizar su compra y posterior instalación; por otro lado, una valiosa adquisición, y, además, de balde para toda plebe influyente y por aquello de que ingresará en su caudales sabrosísimos dividendos, “simplemente”, por el eco difusor y acaparador de esa “generosidad”.

¿Y qué efectos causa ese regio Sistema?

Pues mire usted, la tira: expectación, sorpresa, confusión, mareo, cabreo, berrinche, diarrea enfado, locura, peleas _con todiós; en especial con la parienta_, dolor de cabeza, úlcera de estómago, ictus, parálisis, total o parcial, infarto cerebral o de corazón, e incluso palmaera de todos aquellos que se manifiesten, en un principio, pacientemente, en un intermedio, desubicados y casi majaretas, y, finalmente, andando por las paredes.

Y concluyendo, ¿cuál es la misión de ese regio Sistema?

Antes de acometer esta pregunta, quiero dejar cristalino un significativo matiz.

Antaño, o no muy antaño, acudías o llamabas por teléfono a cualquier tinglado, de los ya referidos, y eras atendido, o recibido personalmente, por alguien de carne y hueso. ¿Ok? Pues a ese/a tal le exponías lo que necesitabas resolver, y él/ella, bis a bis, te respondía en forma distendida y educada, con el 'sí' o con el 'no', pero, en todo caso, acompañado de un diálogo razonable, derivando en buen rollo, que tú, y para tus adentros. rumiabas y después asentías. Y aunque no lograses tu petición, te quedaba el gustito de que tu tiempo y tu esfuerzo eran compensados con el tiempo y el esfuerzo de una persona de carne y hueso, más que menos entregado a atenderte y a tratar de complacerte.

Pero hogaño, con el paso de los años, y en el mejor de lo casos, podría ser hasta posible que alguien, eso sí, de carne y hueso también, eche un ojo a tu petición, y, luego, con cara de ser más de lo que es, te responde algo en el acto, francamente desolador:

Mire usted, señor, no puedo concederle absolutamente nada de lo que me pide, porque el sistema no me lo permite.

Y en el peor de los casos, que es lo que suele ocurrir, con indiferencia insultante, te remiten a Internet; invento muy práctico, sí, pero también y según para quién, un galimatías. Y ello, incluso con “suerte”, porque si tu solicitud la haces por teléfono, siempre aparece una voz grabada, normalmente femenina, que, a medida que la vas escuchando, te vas quedando pasmao, a la vez que sientes que la expresión en tu cara es la de un auténtico gilipollas:

Marque el uno, si es para llorar, el dos, si es para reír, el tres, si es para cagar, el cuatro, si es para mear, el cinco, si es para besar, el seis, si es para cupular, el siete, si es para dormir, el ocho, si es para comer, el nueve, si es para beber, el diez, si es para andar, el once, si es para parar, el doce, si quiere ser atendido por un agente “experto”, el trece, si desea escuchar de nuevo este mensaje, el catorce...

(Y así hasta el cien o más).

¡¡Sooooo, para el carro chiquilla!! -exclamas inmediatamente, lanzando el teléfono a la quinta vagina.

Y ya, hasta los mismísimos de tanto mensaje, tanta gilipollez y tanto mamoneo, pulsas, convencido, el doce porque lo que realmente te interesa es hablar de viva voz con alguien. Pero... jajapoleá. ¡Lo tienes claro! Porque luego de agotarse los tonos de llamada del rigor que ellos mismos marcan e imponen, regresa de nuevo a tu oreja esa voz fémina grabada, realmente “angelical”...

Lo sentimos, todos nuestros agentes están ocupados; inténtelo de nuevo dentro de unos minutos.

Y si eres mínimamente paciente, tienes ganas, dispones de tiempo libre, y ya te has cagao en to lo que se menea, vuelves a repetir la jugada.... Pero... ¡¡¡Jajajajajajaja!!! (risa aparatosa y nerviosa tuya). El resultado es... ¡el mismito, mismito!

Pero, claro, esto, como siempre, para no variar, le ocurre a la borreguería de a pie. Porque a los toros sentados (entiéndase aquellos con jurdeles por un tubo), le comen su parte más íntima, se la asean, se la secan, se la perfuman, e incluso le dan un par de ellas más de repuesto. Sin olvidar la otra parte más íntima: las pelotas, que a estas las miman más que una meretrix de alto estandig, de1.000 pavos la hora.

Y así, invariablemente, funcionan las cosas en mi nación (y creo que en todas del globo “civlizado”) Y el justiciero que quiera arreglarlo... que ni lo intente, porque lo desahucian, le quitan su casa, lo mandan al INEM, lo envían a la puta rue, con sólo cartones para dormir, pasando frío o calor, hambre, sed, nula higiene.... Resumiendo, miles de calamidades y humillaciones.... Vaya, como si fuese una ex, pero ésta (los ex saben bien lo que digo) con más perrerías y más birlamientos. Y con suerte, muchísima suerte, y después de rellenar y presentar todos los papeles del mundo mundial, liantes y confusos, puedes conseguir una paguita que en la sabia y cachonda jerga de la calle la denominan: “anda, coge este sobre mensual y por ahí te pudras”, o algo así

Y a todo esto, florecen, cuales estrellas del Olimpo Político, elegantemente vestidos, desde sus lujosas mansiones (pagadas por nosotros, o con el dinero que nos roban), con risas de oreja a oreja y con sorna hiriente, los “brillantes, honestos y honrados” políticos, diciendo, enfáticos, sin ningún tipo de escrúpulos y con un mirar perdonavidas:

Esa plebe indigente es nefasta para nuestra sociedad. Debería desaparecer porque afea y ridiculiza a nuestro país.


Y colorín colorado, este coñazo se ha acabado. Que os vaya bien en la vida a todos.

Ah, muchísimo ojito con S.A.R. El Sistema. Jajajajajajajaja


Tecnico-ordenadores-600x330.jpg
«1345

Comentarios

  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    El Casamiento (primera parte)

    El Casamiento


    En dos lugares de Sevilla (España) _la iglesia y el Juzgado_ que por un día tonto que tuve los desearía odiar, se casó éste iluso suscribiente, convencido de que ese era el estado perfecto del hombre. Pero los años y la convivencia demostraron que no hay mayor locura posible. Incluso quedé jodido, no ya sólo para repetir la ‘hazaña’, sino a falta de moral para recomendar, para el menester, una visita a la casa de Dios, o a la casa de la Ley, o a ambas.

    Pero no creo que éste manifiesto mío sorprenda a nadie. Lo que hay que tener es co…raje para denunciarlo públicamente. Y lo digo en serio, ya que, como tengo aureola ante mis amistades de que soy bromista, no vayan a pensar que esto forma parte de la guasa con la que me caracterizan. Es por ello, pues, que separo el hecho puntual del Casamiento y la mujer a desposar, porque no sólo por ella es el INRI. Además, no debo soslayarla en mis criterios, sencillamente porque es una parte fundamental para tamaña unión. (Debo matizar que estoy refiriéndome a parejas convencionales, hombre-mujer, aunque, eso sí, sin menoscabo a otras fusiones, que las respeto pero no las comparto).

    Desde aquella bíblica y celebérrima frase del Creador… “no es bueno que el hombre esté solo” _¡joder, qué prisas por crear a la mujer!_, ya nunca jamás ha estado solo. Claro que, ojo al dato, lo dijo ni más ni menos que El Mismísimo Baranda. Es más, pienso que se pasó en cuanto a la proporción, porque resulta que siempre ha habido más mujeres que hombres. Para muestra, un botón: en la actualidad, y en todas las partes del globo, hay, como mínimo, dos mujeres por cada hombre, lo que aclara que no existe mayor regocijo para toda mujer que un Casamiento. Pasa que tal regocijo no siempre es bien acogido por el hombre, o por éste hombre: ‘crítico oficial de los dichos’. Y la ‘agonía’ de la mujer por el Casamiento será, digo yo, por ‘si a los hombres los van cogiendo y cuando ella espabila ya no van quedando’. Porque el consabido sambenito de quedarse para vestir santos, cada vez es peor visto por la avispada mujer.

    Bueno, pues todo lo que he escrito hasta ahora, con la inconmensurable mujer de por medio, no significa que quiera desviarme del quid Casamiento, sino, más bien, sirve de apoyo para mi proposición escrita. Pasa que, ya lo dije, el triunvirato mujer-hombre-casamiento es, de todas, todas, inexpugnable.

    Casamiento, o boda, o matrimonio es un sacramento en las Leyes de Cristo, y, desde el punto determinista cristiano es una bendición del Propio Cristo, que por supuesto no voy a ser yo quien critique esto, porque soy cristiano. Pero creo que es un atraco a mano armada el hecho de que la iglesia lo imponga como obligación para autentificar el Casamiento, siendo evidentemente un contrasentido porque ante los ojos de ‘la Ciega’ la única válida pero perecedera fusión es la que consta en los libros del Registro Civil, donde todos estamos fichados, con todas las contingencias que se vayan originando en nuestras vidas: nacimiento, mayoría de edad, soltería, boda, divorcio, separación, viudedad, discapacidad y muerte, que cuando a mí me llegue será cuando deje de escribir estas chorradas.

    Pero ya voy a entrar en materia sobre el Casamiento bajo el prisma de la conveniencia o no de contraerlo. Y para ello cuento con las dos únicas formas contributivas para hacerlo viable: la eclesiástica y la civil; aunque, ya lo dije, si no existe el Casamiento civil no tiene validez, porque ese floripondio de ‘por la iglesia’ no deja de ser un mero formulismo católico, que, por cierto, cada vez más está en desuso, incluso por los propios católicos. Y la verdad es que no sé por qué. Bueno, quizá sí. ¿No será porque ante el hipotético pero posible divorcio es más complicado disolverlo, por la lentitud, por la cuantía en dinero que supone el papeleo y por ese mito de la Sagrada Rota, mientras que el civil sólo es cuestión de ir al despacho del juez y decirle: ‘por su mare, Señoría, que ya no pueo más?’.

    Como soy adicto a las buenas frases, ahora viene a cuento: ‘más vale solo que mal acompañado’. Y esto es una gran verdad; por supuesto, aplicable a los dos sexos. Porque ese rollo macabeo de ‘incompatibilidad de caracteres’, que aboca al divorcio, es muy complejo y abarca todo lo que se quiera alegar: ‘que no se congenia, que le apesta el aliento, que le huelen los pies barbaridad, que ronca, que pone los cuernos, que la suegra es una hija de tal, que se gasta ‘el sobre’ en bares/juegos/amiguitas/caprichos…’. Y, por todo esto, es mejor estar solo que mal acompañado. Pero la realidad también habla en forma de cifras. Es decir: don dinero, que, por cierto, es de un sino fatal: ‘todos dicen odiarlo, pero nadie puede vivir sin él’, y para más INRI, algunos no saben administrarlo. Con todo esto quiero dar a entender que esa ‘incompatibilidad de caracteres’ sería más llevadera si hay ‘pasta’ de por medio. ¡Y a ver quién dice lo contrario! Porque aquella frase consoladora de: ‘el dinero no hace la felicidad’, sólo la dicen quienes lo tienen. En la jerga de calle se dice: ‘el dinero no hace la felicidad, la compra ya hecha’.

    Se supone como cierto que quien llega al Casamiento es porque puede dar y recibir amor, ternura, comprensión, tolerancia… y relaciones de todo tipo para tomar la peliaguda decisión, y por mor de todo esto acaba casándose, contra los vientos y las mareas de los mares revueltos.

    En los primeros compases del Casamiento, que suelen ser de aires románticos, no hay más preocupación que no sea la de ‘adorar de por vida’ a la pareja, incluso aunque las cosas no hayan ido demasiado bien en la etapa del tanteo, de novios. Pero, pronto, increíblemente pronto, incluso antes de lo que se vea normal, empiezan a aparecer diferencias (cuyas pueden ser acalladas porque aún prevalezca el amor), que son las que van matando esa ‘adoración’ y consecuentemente la unión. Pero si en esos momentos ya hay hijos en el mundo, lo que sólo era una decisión de dos se convierte en un problema familiar, para desgracia de los hijos. Aún eso, soy de la convicción de que si en una pareja sentimental, casada o no, desaparece el amor, nada queda como remanente conciliador para evitar una ruptura.

    También soy de la convicción de que la mujer gana más que el hombre con el Casamiento. Y no quisiera pensar que es sólo por el hecho de que hay más mujeres, ni tampoco pecar de machista, sino porque en la mujer es verdad que en ese estado natural y perfecto es donde se realiza mejor, y ojo, reivindicado por ella misma. Claro que, a veces, a la mujer le da por jugar a las adivinanzas con el hombre, porque es más taimada, y sabe adecuar el cuándo, el dónde, el cómo y el por qué de todas y cada una de las determinaciones que se tomen. Aunque, por contra, la mujer es más constante y más fiel que el hombre en todos los aspectos de una unión. Por tanto, menos trabajo le debe costar para adaptarse a esa aventura que es el Casamiento. Aunque, como sabia que es, es más exigente y sobre todo más interesada, bien por lucro personal, o bien, que es lo más probable, por un mayor bienestar para sus hijos. Por lo tanto, cuando empiezan a surgir las contrariedades, la mujer sólo resuella con la voz y el voto de la parte que ve negativa el hombre; es decir, la exigencia y el interés. Pero ese negativismo es el que siempre tuvo y que era eclipsado por el amor. Ay, el amor, dios portentoso que osa amar sin ser correspondido. Pero no todo el campo es orégano, y hasta amando puede ser ‘conservadora’, con todo lo que conlleva ese entrecomillado. Aunque, para no salir por peteneras, el hombre muestra cierta indiferencia, que es odiada por la mujer, que coge unos cabreos descomunales, y le dice, voz en grito, que no sea tan pasota y que se entregue más a sus obligaciones como pareja, marido, padre, y, en definitiva, como hombre. A la vez, hace valer su sexo, literalmente hablando, y suele ‘castigar’ a su hombre cuantas veces le vengan en ganas.
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    El Casamiento (segunda y última parte)

    El Casamiento


    La unión establecida por el Casamiento es antinatural. La pasión y el amor no duran toda la vida. La pareja, con el Casamiento, se transforma y vive con lo rutinario y lo aburrido. Transitar por el presente, como si fueran los primeros o los últimos días del mismo, por enfermedad o por obligada lejanía, es lo único que puede aportar ilusión para mantenerlo vivo. Es un hecho irrefutable que cada vez queda menos tiempo y cosas por hacer, pero es imprescindible tener calma para evitar que se dispare el relé de la desazón. Porque toda esa gente que dice amarse y no sabe qué decirse, no hace sino ocultar una realidad; realidad que, inexorablemente, pasa factura. Y por esto, sí, por esto, repito, es mejor estar solo que mal acompañado.

    Llega un momento en mi escrito que, sin pelos en la lengua, debo decir que el Casamiento es el ratero oficial de todo lo privado. Nada de lo que se haga se puede mantener en secreto. El Casamiento sisa todo con arte socarrón: las costumbres, los usos, las virtudes, los defectos, las diversiones entre amigos, los gustos… Y el hombre no sabe de antemano si es capaz de sobrellevar este cúmulo de necesidades. Y por estas, ya demasiadas cosas, es mejor estar solo que mal acompañado.

    Pero por el leve ‘delito’ de que nunca he creído en el Casamiento, nunca dejé de creer en la pareja, aunque con las lógicas y sensatas precauciones para no ‘matrimonizarla’. Me explico. Suele ocurrir que los documentos que se firman, en la iglesia y en el juzgado, sirven de parapeto moral en el momento de las desavenencias conyugales, lo que ayuda a seguir fingiendo incluso inmerso en una aparente estabilidad, a todas luces inexistente.

    Es un lujo lo que se renuncia por el Casamiento. Y no sólo lo ya referido, que no es poco, sino la libertad de poder escoger todo aquello que más guste. No obstante, las corrientes liberales en las que se explayan los solteros, no les convienen a los casados, y no es más que porque las obligaciones conyugales las vetan. Por tanto, todo aquel que se enganche al carro del Casamiento está expuesto a toda variedad de privaciones naturales, que con total probabilidad será normal para unos y cargante para otros, aunque el equilibrio se halla en lo que cada cual desee hacer. Los lamentos por lo que no se hizo o se dejó de hacer no sirven de nada a la hora de echar cuentas. Nadie, para la decisión de contraer Casamiento, le pone un puñal en el pecho a nadie con la intención de persuadirle en contra de su voluntad. La traición, y sobre todo la falta de amor, sí pueden ser las únicas armas válidas. Pero nada más.

    Cuando aparece la luctuosa ruptura, no hay mayor desconsuelo posible en la parte perjudicada. Pero, ojo, que nadie trate de comer el coco a nadie, porque con querer inculcar que es siempre la mujer la perjudicada, se desvirtúa la verdad. Se interpreta así por si a ella no le quedase remanente económico, que aún siendo vital no determina la causa. ¿Por qué siempre existe un interés especial por ocultar el quién y el por qué? ¡Joder con las descalificaciones ocultas! ¡Qué fácil resulta largar tirando la piedra y escondiendo la mano!

    En todo caso, lo que expongo en este escrito no posee la verdad en propiedad. La verdad sólo tiene un camino. Pero sí tiene que ver con MI VERDAD, que ésta si puede tener más caminos, sobre todo de interpretación.

    El Casamiento es un tormento si uno se casa sin venir a cuento. Pero si se le echa un cierto ungüento, hasta el dos mil desde primeros del novecientos

    tumblr_m092ytlzn61qbznibo1_500.gif
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Soñar, todavía es de balde


    Salía a la calle, como cada día, con un deseo, una obsesión casi: “el famélico afán de hacer el bien por el bien, de dar paz e infundir ilusión a cambio de nada”. Y coincidía con personas inrrenuentes navegando en sus tráfagos cotidianos. Nos estrechábamos las manos, nos abrazábamos, conversábamos y nos deleitábamos en todas las cosas _más en las pequeñas porque nos obligaba a forzar la imaginación_. Me era indiferente que fueran mujeres u hombres, mayores o jóvenes, blanco, negro o amarillo el color, repleta o vacía la cartera, agraciado o no el físico, alta o baja la estatura, surtido o no el stock intelectual…, porque, como se veía que nadábamos en aguas de la misma karma, nos entendíamos a la perfección, hasta el punto de permutarnos, sin reticencias, éxitos y certidumbres. Y estos rasgos, Deíficos, provocaban unirnos e inducían a querernos. ¡Qué delicioso frenesí experimentaba todos los días! Y si en mi vocación y dedicación, con alma y corazón, aparecía algún abúlico insensible y me motejaba de loco… ¡me enorgullecía mi locura!

    Siempre hallaba sensibilidades acusadas y oráculos coherentes, sin cháchara, provistos de ahínco y desparpajo para darse altruistamente a los demás, y entonces nos aferrábamos a explayarnos en ese hábitat. Nunca hallaba hipocresías, no las había. Toda esa masa humana estaba troquelada con el mismo cincel: el de la concordia, el de los corazones en fiesta, el del amor. Y nuestros sutiles cruces de miradas y nuestras consistentes palabras nos facilitaban comprensión, nos vitaminaban nuestras almas: eran bocas y ojos bondadosos, nada de bon-vivant.

    Pero uno de esos días, de repente se interpuso en mi ruta un dios falso, mismamente el diablo en persona, que desbarataba mis ideales, barría mis misivas, destruía mis nobles causas, y por más que intentaba echarlo de mi vía pastoral, inútil, no lo conseguía. Olía mal y no era precisamente a mierda; el pus y el odio que desprendía eran insoportables, más que todas las malas acciones juntas. Entonces, hábilmente, ahondé en esa podredumbre y miren por dónde apareció el dinero; don Dinero, Poderoso Caballero, a decir del poeta, a cuyo oso enmendar la plana y digo: “hijoputa caballero el judas dinero, que envilece, primero, condiciona y mata, segundo y tercero y, finalmente, transmuta en carroñero a todo aquel que, sin peros, le dé vítores y lo enmarque como el mayor y mejor logro terrero”.

    Sin embargo, yo seguía insistiendo hasta que la realidad me sacaba de mi sueño, venido a pesadilla. Y ahora, ¿qué será de la calle? Porque inmediatamente después de sacar los pies de la cama, lloroso, trémulo y rabioso, mi afán se tornó en desidia y temor y ya no queda hilo en mi ovillo para seguir hilando una hermandad que prospere frente al poderío de ese dios iracundo. Y desde entonces me flagela la impotencia; el dique de mis deseos se ha roto por mor de mis copiosas lágrimas derramadas, y mi cabeza se ha llenado de ácidos recuerdos. Y aunque mis querencias siguen siendo intactas, no está en mí poder derrocar a ese malvado incitador: “Don Dinero _disintiendo de nuevo de don Francisco Gómez de Quevedo y Villegas_, al gastoso hace austero, al calmoso, pendenciero y al manso, fiero. ¿Y no sería excelso y certero que en modo severo colmase de yero al universo entero, con tesón y esmero, y que todos __pobres, ricos, tarados, punteros__ renazcamos cual Fenix cualquiero (*), sin aceros, guerras, miserias, plagas y egoísmos por doquiero (*)?


    (*) Componendas sui géneris para el rimado.


    portada.jpg?w=627
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Acepciones de la palabra Cojones


    Un ejemplo de la riqueza del idioma español es el número de acepciones de cualquier palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada, que hace referencia a los atributos masculinos: cojones.

    Si va acompañado de un numeral tiene significados distintos, según el número utilizado:

    1 significa caro o costoso: valía un cojón.

    2 significa valentía: tiene dos cojones.

    3 significa desprecio: me importa tres cojones.

    Un número muy grande y par significa dificultad: lograrlo me costó mil pares de cojones.


    El verbo cambia el significado:

    Tener indica valentía: aquella persona tiene cojones.

    Aunque si es con admiración puede indicar sorpresa: ¡tiene cojones!

    Poner expresa reto, especialmente si se pone en algunos lugares: puso los cojones sobre la mesa!

    Se los utiliza para apostar: me corto los cojones si consigues eso

    O para amenazar: te voy a cortar los cojones


    El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase:

    El presente indica molestia o hastío: me toca los cojones

    El reflexivo significa vagancia: ese se toca los cojones

    El imperativo significa sorpresa: ¡tócate los cojones¡


    Los prefijos y sufijos modulan su significado:

    "A" expresa miedo: estoy acojonado.

    "Des" significa reírse: me descojono de la risa.

    "Udo" indica perfección: soy un tío cojonudo.

    "Azo" se refiere a la indolencia o abulia: ese tío es un cojonazo


    Las preposiciones matizan la expresión:

    "De" significa éxito: me salió de cojones

    O cantidad: hacía un frío de cojones

    "Por" expresa voluntariedad: esto lo hago yo por cojones

    "Hasta" expresa el límite de aguante: estoy hasta los cojones

    "Con" indica valor: era un tío con cojones

    "Sin" significa cobardía: era un tipo sin cojones

    Son importantes el tamaño y la posición: tenía dos cojones grandes y bien plantados

    Sin embargo, hay un tamaño máximo que no puede superarse: tiene los cojones como el caballo del Cid (Haciendo referencia a una estatua ecuestre del Cid Campeador en Sevilla).

    Ese gran tamaño puede indicar torpeza o vagancia: le cuelgan los cojones

    La interjección denota sorpresa y cuando se está perplejo los pide: ¡manda cojones!

    En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes: me sale de los cojones


    En resumen, será difícil encontrar una palabra en español o en otros idiomas con mayor número de acepciones.


    cojones.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Real Betis Balompié

    Y, de pronto, un día se hizo el color.
    Un halo de esperanza en Sevilla nació.
    No fue ni un lunes ni un martes,
    ni tampoco fue un domingo.
    Fue un sentimiento tan grande,
    que llevo conmigo mismo

    No lo siente así cualquiera,
    ni lo viven los desconocidos:
    avenida de la Palmera…
    ¿Sabes ya lo que te digo?

    El Cielo baja a la Tierra
    durante noventa minutos:
    verde es el Sur,
    grande el momento,
    que once de los nuestros
    congelan el firmamento

    Verdiblanca tu afición:
    tu guía, día a día.
    Te siente, te reconoce, vibra,
    porque a tu mejor clonación
    le gusta la fantasía

    Eres arte puro, eléctrico,
    y los curristas saben por qué,
    el Villamarín es la Maestranza,
    orejas y rabo están al caer.
    Y no es el gol lo que enloquece,
    es la pasión que se vive y se ve

    Como se gane o como se pierda,
    sólo es cosa del Manquepierda.
    ¿Y por qué son esos colores
    lo auténtico del verde?
    Es que el estar sobre la hierba
    es lo que provoca los amores

    Pero dale puerta a los extranjeros,
    y usa más tu propia cantera,
    que ésos son como bandoleros,
    que sólo vienen por tu cartera

    Que tu historia no sea empañada
    por peloteros que no se entregan,
    que las gestas y las machadas
    siempre fue de los que aquí quedan

    Que tu gran nombre resplandezca,
    porque así lo demanda tu historia,
    y que los tuyos se enorgullezcan
    de muchas más tardes de gloria

    Y, como sabes, sólo por ti vemos,
    con tu estandarte: el Manquepierda,
    pero permítenos que leña le demos,
    al “otro”: ese gran cero a la izquierda

    TRES PALABRAS DE RENOMBRE,
    EN SEVILLA SE HACEN QUERER.
    GENUINO Y ÚNICO ES TU NOMBRE:
    ¡¡¡REAL BETIS BALOMPIÉ!!!



    4313741w-640x640x80.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    El abanico es bien amplio.....


    slide_11.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La listeza - la inteligencia

    Reconozco que a veces me enredo con los significados de los términos Listeza e Inteligencia; como tienen tantas similitudes es fácil caer en error. Incluso ni en el propio DRAE constan unas definiciones netamente específicas. Además, hace poco he leído un Tratado del eminente profesor y sicólogo Howard Gardner, de la Universidad de Harvard –Massachusetts-, especialista en esta materia, y, no obstante, no acabo de desenredarme. Es por ello que si mi lector interpreta que las denominaciones que expongo no se corresponden, que las rechace. Pero, en todo caso, aun mi evidente confusionismo, así lo veo yo, de ahí mi particular punto de vista.

    Ahondando en el tema, creo que “el listo es más torpe que el inteligente, y que el inteligente es más listo que el listo porque posee la Inteligencia, de la que carece el listo, y porque se permite ceder la Listeza al listo precisamente, por su calidad de inteligente”. Parece un trabalenguas, pero no resulta difícil de entender. Si no, vuelve a leerlo. Y si necesitas ayuda, escríbelo, que así harás más bueno el dicho: “escribir es como leer dos veces”.

    Según mi óptica, el listo es intuitivo, capacitado para lo más difícil, por enrevesado que sea o parezca; retentivo, de rápidas reacciones, brillante en las concepciones y certero en las soluciones, más todo lo relacionado con esta línea y las deducibles. Y el inteligente es, además de todo eso, estudioso, estratega, hábil, previsor del cuándo, cómo y por qué, y no es necesario que se prepare un guión, pues a su llegada a lo que sea, incluso en el peor de los momentos, se percata de todo lo que se esté tramando, sin temor a confundirse en su apreciación; amén del poco esfuerzo que necesita para ejercer sus magnánimas virtudes, que para una persona normal puede representar un mundo, sencillamente, por no estar a ese nivel. A bote pronto se puede decir que el listo es quien causa el problema y el inteligente lo resuelve.

    El inteligente que además sea listo, debe ser "el no va más", pues poseer estos dos tesoros es un privilegio, por ser letales en el difícil caminar. No es frecuente hallar personas así, pero haberlas hayla, que, por lógica, deben ocupar cargos brillantes y recibir remuneraciones sabrosas, dentro de un círculo mercantil o técnico. Pero de la oficialidad y de lo crematístico no voy a hablar, habidas cuentas de que sólo lo voy a analizar conceptualmente, en evitación de injerencias que puedan provocar que me extrapole.

    Pero es obligado que haga saber que hay que tener precaución con el Poder con este doble don, porque si lo utiliza para hacer el bien, altruistamente, bienvenido sea, pero si hay uso, abuso y malas intenciones, aviados vamos Aunque no se sabe de ningún mandatario con esta dualidad en el panorama actual mundial, sino más bien mediocridad. Y llegado a este punto debo decir que omito voluntariamente a los dictadores, por ser objeto de un más amplio comentario en mi artículo. Pero es importante tener presente que sería fatal toparse con alguien que posea poder y malvado corazón.

    Aunque suene a incongruencia, no es bueno, ni siquiera estético, que se auto asigne algún mandatario ese doblete, para un mismo fin. Es más, seguro estoy de la conveniencia de que sólo haya uno, pues lo contrario es el mayor obstáculo para lo que se quiera lograr. Al igual que hay una jerarquía para todo en la vida, en esto no debe haber excepción, ya que se evitarían enfrentamientos de consecuencias imprevisibles, que se producirían. sobre todo, por las convicciones e intereses personales de todos y cada uno de los que se erijan, con conceptos contrapuestos. Y, como siempre, faltaría más, el único perjudicado sería el sufrido ciudadano de a pie.

    Básicamente debe imperar un canon según conocimientos y capacidades para ocupar una cabeza rectora. Porque los que actúan a su libre albedrío no hacen sino evidenciar una carencia de masa gris. Por consiguiente es obligado que haya “uno que mande y los demás que remen”. Pero, ojo, en favor de la misma corriente, para así fortalecer decisiones que sólo redunden en beneficio general. Y en este lote se entiende que están incluidos los fatuos sabelotodo, que creen que por enmendar plana son más aptos. “Curiosamente”, los mismos suficientes patéticos que al final se “sorprenden” de los resultados negativos.

    La Inteligencia está por encima de vicisitudes encontradas. Me explico. La Inteligencia sabe emular a la Listeza en igual medida que lo hace ésta; es decir, desempeña un auténtico cometido de inteligente, consistente en no pasarse de las cualidades reconocidas en la Listeza, porque si se pasa puede originar confusionismo, que es el que equivocaría a ambas virtudes juntas, incluso por separado. Es por ello que el inteligente tiene un rol doblemente vital: por tanta excepcionalidad junta y por el exhaustivo control, con mejor final, de situaciones concretas de casos previstos y de situaciones surgentes pero siempre desde la perspectiva de saberse superior.

    La Inteligencia es más valiosa que la riqueza y aunque a veces se vea relegada por ésta, por la deslumbrante aureola que conlleva, y sobrelleva, tarde o temprano ocupará el puesto que le corresponde, que no es otro que el primero. Es obvio que lo material se puede perder, pero la Inteligencia no. Naturalmente, me refiero a gente en uso de sus facultades mentales.

    De siempre, el inteligente ha tenido más en cuenta a los intelectuales que a los capitalistas. Y aunque sabe que la riqueza material es la gran demoledora, no se le pasa por alto que, además de eso, es torpe. La riqueza puede comprar personas. Cierto. Pero la Inteligencia puede persuadir, que no es menos cierto. Es decir, doctrinar hasta el punto de hacer ver que lo material no es lo único, sino sólo eso: material. La Inteligencia pretende demostrar con esto que mientras se le profese fe, sin presión y con convencimiento, nos dispondríamos a fortalecer una de las grandes piedras filosofales de la vida.

    En todo caso, símiles rocambolescos aparte, en la escala de valores durante la travesía de la vida, siempre será lícito un afán de superación en todo, en todas las personas y en todos los ámbitos, siendo además justo, humano e incluso necesario, pero es imposible de lograr la exención de inteligente o listo, o ambas cosas, porque esta gracia no se obtiene ni se mantiene por constancia, esfuerzo y trabajo, sino por Otorgación Divina, y no a todos, a la vista está, nos concedió Dios este don o dones.

    La listeza es de vivos, que siempre llegan antes, y sus destrezas
    y sus tinos son sus dotes más brillantes

    La Inteligencia es una enorme luz que sólo poseen algunos cerebros,
    y es tanta su magnitud, que deslumbra en todo momento

    La Listeza y la Inteligencia apuntan que son la mayor de las proezas,
    y como actúen las dos, y juntas, sólo Dios puede parar su fuerza

    inteligencia-artificial.jpg

    internet%5B1%5D.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La infidelidad

    ¿Por qué somos infieles? ¿Herencia genética? ¿Necesidad perentoria de auto afirmación personal? ¿Instinto de supervivencia? En la mujer: ¿malicia? ¿Promiscuidad? ¿Despecho? Y en el hombre, ¿diversión? ¿Insatisfacción con su pareja? ¿Complejo de donjuanismo? Lo que es cierto es que la Infidelidad se comete por causas diversas y ni los humanos ni los animales están libres de la traición.

    Moralmente, es la peor de las lealtades. La Infidelidad de la persona amada derrumba y abre una brecha en la relación de tal calibre que es difícil de superar o acaba en separación. Porque la Infidelidad, sobre todo la cometida por la mujer, es el motivo más frecuente de ruptura, aunque las extrasexualidades del hombre se condenen y su fidelidad se considere ingrediente indispensable para una vida en común, y en algunos casos los deslices sexuales son cotidianos y se dan incluso en personas que aseguran tener una relación estable. Bueno, pues ni con estos significativos datos se sabe a ciencia cierta cuáles son los motivos que llevan a la Infidelidad. Y exprimiendo el tema, tampoco ayuda el que nadie se atreva a contar sus culpas. Pero está comprobado que si se ama verdaderamente, se es fiel.

    Las razones que se dan para explicar estos comportamientos son de índole diversa y múltiple. Desde el punto de vista evolutivo, en lo más hondo de los devaneos sexuales está el instinto reproductivo que todo ser lleva dentro. Básicamente, ésta teoría viene a decir que los que practican más contactos sexuales pueden pensar que tienen un mayor éxito reproductor, así como más hijos, que serían los herederos de la carga genética de promiscuidad, expandiendo y evolucionando la condición. Y viendo las cosas desde la óptica determinista de la biología, se puede decir que se es infiel por naturaleza. Pues para justificación banal se sabe que el hombre, para ser infiel, sólo necesita un lugar, mientras que la mujer un motivo. Entonces, planteadas así las cosas, cabe una pregunta: “¿por qué vivimos en pareja y nos pedimos fidelidad? Porque la hipótesis de que la vida en pareja tiene profundas raíces de convicción no es alentador para los desparejados, y menos aún si se quiere ver como algo normal. Lo que se debe ver como tesis doctorada es que quien no sea capaz de mantener una relación, sin ser infiel, no debe continuar. Porque refugiarse en los hijos para permanecer juntos es un error. Al faltar amor, hasta con el pensamiento se puede ser igualmente infiel. La fascinación en el recuerdo es casi peor que el pecado en sí. Es reconocido que durante el período del frenesí, del pelotazo bioquímico, el cerebro se inunda con la pasión del enamoramiento y no es probable que se cometa una infidelidad. Lógicamente, estoy refiriéndome a personas en perfecto uso de sus facultades mentales.

    Desde una óptica psicológica, son numerosos los motivos por los que se puede caer en la Infidelidad, porque la creencia de que existe la relación perfecta es caldo de cultivo para entrar en el resentimiento y la desilusión, que conducen a la Infidelidad. Es corriente ver que los mitos románticos ejerzan una influencia en una relación e incluso pueden llegar a ser la causa de problemas en la pareja. Pero aún hay un porcentaje de hombres, cifra que aumenta considerablemente en las mujeres, que creen a pies juntillas en la pasión eterna; es decir, que se mantiene en todas las etapas de la convivencia. Pero después, con el paso del tiempo, viene el desgaste y es entonces cuando aparecen algunos factores biológicos y psicológicos que contribuyen a que descienda. “El enamoramiento es pasión y el amor es sentimiento”, y lo más normal es que la relación empiece con el enamoramiento y conforme vaya transcurriendo el tiempo, éste va disminuyendo, a la vez que va creciendo el amor: estado placentero, por lo que no hay por qué caer en la Infidelidad. Otra cosa distinta es que se den circunstancias que provoquen ocasiones de Infidelidad. Las más usuales, según mi punto de vista, son estas:

    1.- Búsqueda de nuevas sensaciones; hay en quien prevalece la aventura y la excitación contra la estabilidad que aporta un proyecto en común. Pero cuando muere la pasión que acompaña a las fases del enamoramiento, los hallazgos ya no interesan porque se busca la novedad, lo que se refleja en un nuevo estilo de vida: no se toleran las tareas rutinarias, atraen las emociones fuertes, se procura consumar más contacto, y, potencialmente, se puede tener mayor tendencia a alternar con otras personas, además de con la propia pareja.
    2.- Vida sexual pobre; la relación sexual es ingrediente básico en la pareja, y un bajón progresivo de deseo resulta devastador. Cuando las relaciones sexuales son escasas ocurre, sobre todo en el hombre, que busque fuera lo que no encuentra dentro, a la vez que piensa que con su actitud mejora su relación, y, a veces, es así, considerando la dosis de tolerancia y masoquismo de la mujer, a la que se le desata una pasión inusitada por ver que le están arrebatando lo que creía suyo, entrando en escena los celos y el instinto animal que todos llevamos dentro y que antes eran ignorados, originándole un deleite hiriente pero excitante.
    3.- Insatisfacción con la pareja; si se ha llegado a un preocupante grado de aburrimiento, porque ya faltan intereses en común o porque se descuida el tiempo que necesariamente deben pasar juntos, con tendencia a otras actividades, como el trabajo o los hobby, se puede producir un distanciamiento, que, a su vez, pueden conducir a situaciones de infidelidad. Está claro que los que dicen que se aman y no saben qué decirse no hacen sino ocultar la realidad; realidad que, inexorablemente, pasa factura.
    4.- Ser feliz a toda costa; entre otras razones de infidelidad, es que en la sociedad actual se impone un especial énfasis en busca de la felicidad, hecho que fomenta la impaciencia ante alguna crisis que se puede presentar. Porque hay que tener presente que ansiar una felicidad inminente, sin antes haberla labrado es el mayor obstáculo para la propia felicidad.
    5.- Sentirse joven y atractivo; a veces, en personas obsesionadas con el normal y natural envejecimiento, una aventura puede significar demostrase a sí mismas que aún son jóvenes, atractivas, y así sentirse mejor. Pero en este tipo de personas prevalece más un sentimiento que el riesgo de poner en peligro una relación estable. En los hombres, tal circunstancia se da alrededor de los cuarenta años, y en las mujeres, antes de la menopausia, pero, más que nada, si ve que se está originando un desgaste en su relación de pareja y necesita volver a sentirse guapa y que despierta apetito sexual, del que no se ocupó demasiado durante sus años jóvenes; sin duda, por estar imbuida en el deseo de impactar, normalmente por innata coquetería.

    El complejo de donjuanismo en el hombre es una conducta que psicológicamente consiste en querer consumar las máximas conquistas en el menor tiempo posible. Porque con el hecho de ampliar su lista de ligues, quiere hacer ver que es capaz de ganar a otros hombres. Pero estos contactos no suelen ser duraderos, porque al lograr su objetivo, que no es otro que un contacto sexual, el interés desaparece desaparece. Por lo general, detrás del donjuanismo se oculta cierta inmadurez, de ahí que sea frecuente en la adolescencia, ya que las conquistas pueden significar autoafirmación. Pero se puede entrever un patrón de conducta neurótica o narcisista, y tal vertiente tan usual se da más en los hombres que en las mujeres, y no tiene por qué estar ligada a la promiscuidad o la hipersexualidad, pero la culminación sexual, el clímax, es una elucubración para sí y una demostración ante los demás de las conquistas conseguidas, sin entrar en lo que a moral se refiere.

    La promiscuidad y la hipersexualidad son conductas diferentes. La promiscuidad es más común en los distintos grupos de animales que en la monogamia, y la hipersexualidad es una ufanosa y afanosa práctica con el almacén sexual. Pero la jactancia y la vanidad, en esto y para esto, superan a la realidad.

    La biología tiene mucho que decir sobre la Infidelidad, máxime a la hora de que tanto mujeres como hombres se sienten atraídos por determinados rasgos del sexo opuesto. De ahí, según mis preferencias, que a los hombres, por lo general, les gusten más los pechos grandes y firmes, las cinturas estrechas, las caderas anchas, las complexiones suaves y sinuosas y las piernas largas y formadas; es decir: los palmitos “10”. Y es por eso que para los partidarios de esta corriente, éstas son las razones del atractivo de los tacones altos y las minifaldas. A las mujeres, en cambio, y también por lo general, les van más las mandíbulas fuertes, la piel tersa y dura, las cejas no muy pobladas, las nalgas erguidas, firmes, las estaturas altas, los ojos grandes y expresivos y la usencia de tripa. ¡Ah, y “eso” que adivinan, que en funcionamiento tenga un tic de una intensidad de nueve o diez en la escala de Ritcher!

    En todo caso, bromas aparte, el verdadero foco de la Infidelidad está en el cerebro, y ni mujeres ni hombres, aun reuniendo todos los encantos físicos, son infieles si sus pensamientos van dirigidos hacia sus propias parejas.
    La Infidelidad es un infierno
    de fuego y de maldad,
    pero nadie ni nada podrá evitar
    que el causante sufra cuernos


    hombres-infieles.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La primera vez

    Era una noche iguana pero oscura y fría; la calentaba, la encendía y la iluminaba la pasión, todavía sin amor. El pudor suyo de ‘la primera vez’, se iba dejando querer. El mío, más bien atrevido, porfiaba consigo mismo por ‘tomar el mando’. Pero todo eso fue al inicio, porque, a medida que transcurría la noche, el único que reinaba era un deseo mutuo. Todo comenzó con besos y caricias suaves, hasta llegar a besos con mensajes sugerentes y caricias tiernamente salvajes, pero en todo el territorio corporal de cada uno, deteniéndonos, recreándonos y deleitándonos, en continuo toma y daca, en los sitios más recónditos de nuestras, hasta entonces, desconocidas anatomías.

    En esto del sexo, no sé yo que exista una preferencia, ni tampoco ‘un quién empieza primero’. Empero, toda la oda que rodeaba ese inolvidable encuentro era propicia, hasta el extremo que podíamos hacer de esa noche ‘nuestra gran noche’. Había atracción, cariño (consanguíneo pariente del amor), deseo, obsesión casi, y dos almas tratando de coronar con hechos lo que desde tiempo atrás había sido ya con palabras.

    Súbitamente, como magia, esa gran regaladora de ilusiones, nos dimos por entero a un intenso e inmenso goce, sin apenas detenernos. Es cierto que ‘cada vez’ es diferente, incluso con la misma mujer. Pero, en este caso, lo diferente se volvió en Deífico. Nuestras bocas y labios se empleaban a destajo. ¡Qué tarea más linda! Instintivamente, me inicié a estudiar sus gustos. Y ella, encantada, tanto que ya moraba en la suite nupcial de la gloria. Mi lengua, insistente, procaz y atenta a reacciones, la recorrió entera, desde los dedos de los pies hasta su copiosa y morena cabellera. Mis besos, endiablados, se esparcían sin control entre su delicado cuello y su apetitosa boca, deslizándose después hacia sus empinados pechos, su linda barriguita y sus enérgicos, largos y torneados muslos. Al poco, hinqué mi lengua, erguida como lanza, en su vagina, empapada, ocasionándole un placer nunca antes experimentado por ella, como parecían decirme, furtivamente, sus grande y bellos ojos soñadores. Y así se ‘fue’, ¡incluso dos veces seguidas! Entretanto, mi pene, ardiente y deseoso, por momento iba tomando posición. Ella jadeaba con espasmos sonoros, y ese jadeo _de tal magnitud compulsiva era que no podía evitarlo_ provocaba que de mi pene, ‘sin dar todavía directamente en la diana’, emanara ese líquido blanco y viscoso, llamado semen.

    Los dos, vagina y pene, que ya antes habían gozado por separado de un escape delicioso, sin pausa y con prisa, empezaron a corroborar la proclividad del plato ‘69’. Pero por poco tiempo, porque, inmediatamente después, mi pene, más erguido, más posicionado y más deseoso, entró impetuosamente en su vagina, encharcada ya, se fusionaron, y fornicaron y fornicaron y fornicaron… entre gestos de éxtasis, de vítores celestiales, de placer, de inmenso placer, e incluso de aplauso.

    Luego de eso, decidimos reposar unos instantes, para así también dar merecido y justo ocio a los ‘guerreros guerrilleros’. Siguiendo en la cama aún ambos, ‘rociados de todo’, dialogamos durante horas hasta el alba, en que de nuevo ‘se sisearon casi al unísono’ y entonces… ¡Oh, entonces! Entonces, nuestra imaginación lo llevó a primera plana del diario de más tirada del lugar, titulando la noticia: ‘¡esto sí que sí!’. Y en ese culminante momento, sí había ya amor, que unido al cariño, a la atracción y al deseo, bagaje almacenado, se desató una explosión inenarrable.

    Ambos sabíamos de sobra la fuerza que tiene ‘la fuerza del amor’. Pero la realidad, una vez más, superó a la imaginación.

    l_pacto-128.0.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Pisa fuerte ella su tierra



    Pisa fuerte ella su tierra,
    la que acaba de labrar,
    divagando, ella contempla
    un futuro por llegar.

    Y dando el primer paso,
    ella lucha por creer
    que si no teme al fracaso,
    el mañana está por ver.

    El destino nos apremia,
    nos acelera sin cesar,
    y las horas que se pierden,
    ¿sabes tú adónde van?

    Y viviendo y recordando,
    hacia adelante y hacia atrás.
    lo que la vida nos va dando
    cuando la vida se nos va.


    091130175221_sp_labrado_getty_226x170.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La Perfección - El Perfeccionismo

    De mis cábalas conmigo mismo por saber qué son la Perfección y el Perfeccionismo, saco la conclusión de que están en el zoco, pero a un coste muy elevado. Si te empecinas, puedes aproximarte; lograrlos, es harto difícil. Tu empeño por hallarlos, fortalece tu esfuerzo; tu fe por conseguirlos, moraliza; creer que los puedes obtener, sigue proporcionándote ilusión. Pero su búsqueda debe estar cimentada en la coherencia, para tratar de que no vaya en contra de la razón, lo que sería frustrante e incluso peligroso, como explico seguidamente, con los pelos y las señales de los propios términos. Pero, ojo, todo ello desde mi óptica.

    Como se puede ver, hago mis pinitos filosóficos, con idea de restarme presión, pero una vez relajado, llego al convencimiento de que al menos el Perfeccionismo no es imprescindible, por contra, perjudicial. Además, para lograrlo habría que emplearse en ardua tarea, carente de sentido común, que confundiría e incluso enloquecería a algún empedernido buscador. Porque si se llega a una alta sintonía con la Perfección o el Perfeccionismo se iba a poner el listón muy alto, y nada que se haga parecerá bien hecho. Además, no habrá más remedio que soportar una serie de autocríticas adversas, que harán languidecer, y se tendrá que aceptar preguntas propias, como: “¿ese afán tan desproporcionado, para qué sirve?” “¿Merece la pena tanto esfuerzo y adorno para hacer algo normal?” “¿Si lo que has hecho está bien así, para qué dorarlo?” “¿No ves que un exceso de manía merma la capacidad de tu constancia?” “¿Es orgullo o paranoia lo que te induce a ello?”. Y otras, del mismo corte, que son las que provocan confusionismo, máxime si lo hecho no es para uso y disfrute propio, y para quien vaya destinado no quiera o no sepa valorarlo, ni como simple cortesía.

    Está claro que este tipo de obsesión puede derivar incluso en trastornos emocionales, porque lo que se lleve a cabo, con iniciativa, conocimiento, y convicción, se va a cambiar una y otra vez, sin la seguridad de saber qué es lo mejor. Y esto es grave, ya que se puede dar la circunstancia, de hecho se da, que ni siquiera se acierte a hacer las cosas en forma normal. Es decir: hacerlas, sencillamente. ¿De acuerdo? Sigo pues.

    Es de un riguroso ortodoxo, como norma general, que lo que se vaya a hacer se haga, pero sin florituras, porque no debe haber más objetivo que hacer las cosas, basado únicamente en los cánones del deber y el hacer por excelencia. Lo opuesto; es decir, lo que puede convertir en maniático, afecta y redunda, como ya dije, a un rendimiento normal, no debiéndose admitir, simple y llanamente, por razones de salud.

    Pero siguiendo con mis razonamientos, defino la Perfección como realizar cualquier tipo de menester con orden y conocimiento. Y el Perfeccionismo, lo mismo, de idéntica forma, pero con la concesión de una especie de Toisón, pero considerando que no está exento de una manía que roza lo enfermizo. ¡Es que tan absurda y deslavazada desproporción por hacer algo no viene a cuento…! No obstante, en cada cual está si es prudente, aunque me temo que actuar de esa for-ma no se puede evitar, por haber propensión a ello. Pero ojo a las consecuencias, que casi nunca son las deseadas.

    Pero, rizando el rizo, voy a intentar definir estos dos conceptos distintamente, pero con iguales significados: a algo bien planteado, bien realizado y bien acabado se le puede llamar Perfección, aunque el proceso no haya sido del más puro ortodoxo, pero, sin embargo, los resultados son del agrado propio y ajeno. Bien. Ídem de lo anterior, pero con la pleitesía de haber rendido honores a la pulcritud, se le puede denominar Perfeccionismo. Aunque ni siquiera tal pulcritud llega a las cotas de lo que se entiende como el concepto químicamente puro. Por otro lado, casi imposible de alcanzar.

    Sintetizo. Es necesario e ineludible, como ya dije, un afanoso interés por hacer lo que sea. Y a la jodienda de Perfección y Perfeccionismo la voy a des obsesionar, adjetivándola como anecdótica, ya que el valor real de un cometido no debe tener más transcendencia de que sea útil. Otra cosa distinta sería “un concurso al mejor fin, con premio y borrachera gratis”. Pero en esta inverosímil e hipotética competición no habría tanta exigencia, sobre todo, porque sería una simple pachanguita, con más que menos inclinación al ocio y al divertimento y sin la presión que impone la obligación. Pero, en todo caso, hacer es querer.

    De todos modos, como me lo paso genial relatando Conceptos de la Vida, quiero abundar en mis comentarios diciendo que la profesionalidad en la dedicación es el principal bastión, y, básicamente, la meta a lograr desde un principio. Todo lo que no se haga así, con tan cuerda mentalidad, llevaría a una peligrosa pereza realizadora, provocada, sobre todo y más que nada, por una extraordinaria frustración de no haber podido alcanzar lo que, en definitiva, es prescindible. Por consiguiente, es de inteligente rechazar de plano toda sensacionalista rúbrica aleatoria, que pueda resultar dañina, además de ser una de las más estúpidas inductoras a un supuesto medallero, o al farragoso, especulativo, parcial, caprichoso y desconcertante “Registro Guinness de los Récord”, ahora, más que nunca, de rabiosa actualidad.

    No obstante, mis criterios se pueden prestar a cierta complejidad, sencillamente porque hay algunos menesteres que requieren de más atención, pero no porque se tengan que hacer, obligatoriamente, mejor, sino porque su índice de dificultad no admite chapucerías, y no funcionarían si no se hacen correctamente. Lo que de nuevo nos viene a decir que hay que emplearse de lleno en la ejecución y acabado de lo que se emprenda, pero sin recreamiento, ni, por supuesto, snobismo: dos tontos ingredientes, pero dos ingredientes preparanoia.

    Esta versión mía sobre la Perfección y el Perfeccionismo puede sonar a música celestial, pero no se debe olvidar que, por desgracia, no dejan de haber Psiquiátricos en el mundo que no tengan ingresos diarios, aunque no saben cómo medicarlos. Es por eso, pues, que se hace preciso que todos pongamos de nuestra parte para tratar de evitar esta inclinación, habidas cuentas de que aún se desconocen significativos datos del cuándo, dónde, cómo y por qué se produce esta ¿enfermedad?

    Y es tan silente su fuerza, que entra en la persona, sin que pueda percatarse hasta que no lo sufre en propias carnes. Se me ocurre pensar que es como una especie de virus, científicamente conocido, pero con el hándicap de que ni siquiera está en estudio por considerarse innecesario, por parte de la Ciencia. Es más, creo que, aparte de estos criterios, no sé de nadie que se ocupe del asunto. Qué es sabido por todo el mundo. De acuerdo. Pero, que yo sepa, y no quiero pecar de jactante, sólo hay constancia de que existe, amén de alguna que otra información, de pasada, en algún diario. En todo caso, estos apuntes no dejan de ser un informe insólito, incluso inédito, pero, a lo mejor, quién sabe, tiene más eco del que cabe esperar. Lo malo es que carecen de difusión, aun sabiendo que no están a falta de originalidad. Modestia, si cabe, aparte.

    ¿Cuánta gente se ha visto perjudicada, tanto en la vida profesional como en la particular, por esta dramática situación? ¿Será posible que de esto nazca el dicho de “como yo hago las cosas no las hace nadie? ¿Se habrán dejado de hacer trabajos importantes por el insignificante y desafortunado hecho de que no iba a alcanzar las expectativas creadas? ¿Qué se habrá rechazado, que era válido, por el lamentable y desafortunado inconveniente de que tenían como supervisor a algún fatuo con el dichoso Perfeccionismo como bandera?

    Bien, señores. “Así es, si así os parece”. No obstante, creo que he expuesto suficientes razones como para hacer reflexionar al más pintado, aunque el más pintado está en su legítimo derecho de hacer lo que le venga en ganas, o “lo que le salga de los cojones”, como diría Nuestro Ilustre Nobel, don Camilo José Cela.

    La Perfección es la guinda y la florinata del hacer, como algo
    que rinda. Pero sus valores están por ver

    El Perfeccionismo es de locos, por esfuerzos sin sentido. ¿Pero si lo
    bien hecho va como una moto, para qué quedar tan abatido?

    perfeccionismo.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Sabía que ibas a ser mía

    Me pierdo en el recuerdo de la suave brisa de aquella noche recorriendo con descaro tu pelo, tu cara escondida tras él y tu pícara sonrisa ante lo que en no mucho tiempo iba a suceder. Era la primera vez que mis ojos penetraban tu mirada, la primera vez que mi sonrisa vibraba, la primera vez de lo que seguro iba a ser una bonita y longeva historia de amor

    El tiempo, el amigo de la certeza, no tembló en darme una nueva oportunidad, así que te hice mía y allí estaba yo, frente a ti, contemplándote, intentando tatuar en tu mirada cada latido de mi corazón. Buscaba, siempre con acierto, tu mirada, tu complicidad, tu silencio reclamándome. Mi corazón se fundía del calor que emanaba de mi cuerpo, que se estremecía al ver la manera tan atronadora de cada sonrisa que tus labios, cómplices de los míos, dejaban escapar con el impulso atolondrado de una mujer feliz con todo lo que la rodeaba.

    El amor no me abandonó, sólo me hizo esperar, tras la vestidura de lo irracional, lo que sin duda sería el comienzo de la realidad de mis sueños. Volví a verte; tu cuerpo detuvo mi tiempo, todo a mi alrededor se detenía a cada paso firme y seguro que recorrías acercándote; temblabas, temblábamos, sabía que el destino te había puesto de nuevo en mi camino, no podía echarme atrás, debía afrontar todos mis temores y llenar tu alma de cada suspiro enamorado que mis palabras trabadas fuesen capaces de decir; te sentí cerca, apasionada, cómplice, quería saber si tu corazón empezaba a latir junto al mío, si tus manos sentían las mías, si tus labios serían capaces de besar a los míos. La risa, las palabras y el vino abrieron las puertas de nuestro camino juntos. Empezamos a querernos; te besé y me besaste, en una mágica e inolvidable noche. Bailamos y sentí tus dulces labios acariciando los míos. Sentí tu pelo envolviendo mis manos. Sentí tu mirada clavada en la mía. Sentí que desde aquél día todo iba a salir bien: proyectos, ilusiones, entregas; unos se abrían a nuestros pasos, oros atravesaban de dolor nuestros corazones, juntos superamos contratiempos, juntos lloramos la sinrazón de lo inesperado y la locura de aquello que nos arrebataban.

    Llegó el día en que la templanza me permitió obtener una explicación de todo aquello que me confundía y que en ocasiones inundaba de lágrimas mi alma. Mi vida cambió desde el momento en que te conocí. Arrebaté tu soledad al destino. Unos meses, unos años, una vida… No sé qué sorpresas nos tiene preparadas el destino, no sé qué obstáculos encontraremos, sólo sé que ahora soy feliz. Y también sé que este es mi camino. Se cerrarán proyectos y se abrirán otros nuevos. Lloraremos unos y festejaremos otros, pero algo muy sustancioso ha cambiado: ahora recorreré el camino junto a ti, ahora tú surcarás con tu ternura el camino de los dos.

    En mi recuerdo siempre estará ese día. En mi alma siempre estará esa noche, y juntos siempre estarán conmigo porque nos unieron, porque allí viví algunos de los inolvidables momentos a tu lado. Un primer te quiero camuflado en la dulzura de lo inesperado, rosas, vino… Apareciste tres veces en mi camino; desordenaste mis recuerdos, pero el destino te iba preparando para mí.

    Ahora la vida está de nuestro lado. Aprovechémosla. Sigamos con fuerza e ilusión todo aquello que se nos presente, igual que hicimos cuando nuestras almas coincidieron en aquella cálida noche de verano.

    mi-nia-bonita-23-728.jpg?cb=1266253167
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    Hombres y mujeres son diferentes

    Mis fundamentos

    Omitiendo _por no estar técnicamente preparado para explicarlo_ las grandes diferencias a nivel biológico, entre hombres y mujeres existen otras a nivel de comportamientos, cuyas no están específicamente delimitadas y que son las que hacen diferentes a ambos sexos; y ellas, junto con las biológicas y las genéticas, son las que completan la "guerra" de sexos y el trasfondo de los seres humanos.

    Es harto difícil elegir un prototipo de cualquier sexo para encumbrarlo como referente, por el que podamos guiarnos para mejor conocimiento del ser humano. Porque ni siquiera un pariente cercano, padre/madre/hermano, ni con genes en común tiene igual carácter, lo que invita a pensar que, para ciertas cosas, en cada cual empieza y termina la persona. De ahí ese dicho de los padres, sobre sus hijos, que no se parecen a ellos; valiendo esta apreciación para lo psíquico y para lo físico. Y es por esto que saco las siguientes conclusiones, con la ayuda de la biología y sobre todo de la experiencia adquirida en mis uniones de pareja:

    A mi forma de ver, las mujeres son compactas; es decir: centran sus emociones en lo mismo y de la misma forma, retóricamente hablando. Los hombres, sin retórica, son un lote de cacharros que cuando les falta uno, porque se lo sisa las mujeres, se anquilosan, se funden. O lo que es peor: se convierten en pura kk.

    Las mujeres se lo pasan estupendamente con los hombres mientras estén pendientes de ellas y no aparezca una rutina desidiosa y, sobre todo, una inseguridad, porque entonces es cuando se destroza la relación. Y esto ocurre, básicamente, porque ninguno de los dos de adapta en la sociedad al rol que les corresponde, el que el destino les haya marcado y el que ellos asienten. Es por esto, pues, que la comunicación y el entendimiento dejan que desear. Y yo no soy quien para enjuiciar a nadie. Pero, sin que quiera erigirme en un tribunal cualquiera, me atrevo a sentenciar que en la ley de la vida no hay ningún juez imparcial que juzgue de igual manera a hombres y mujeres.

    El gran defecto que las mujeres ven en los hombres es que piensan que todos son iguales, a la vez que afirman que todas las mujeres son diferentes. Suele ocurrir, por parte del sexo masculino, que no sepa exteriorizar sus sentimientos, mientras el femenino no atina a ubicarlos adecuadamente, hasta que acaban por aburrir.

    Sin caer en tópicos, los hombres, por lo general, hablan de sus cosas una o dos veces como máximo, pero, naturalmente, sus palabras son Misa. Por contra, las mujeres, también por lo general, hartan hasta desesperar, y siempre con más de lo mismo, con lo que sus dichos son menos creíbles, incluso para ellas mismas. Y esto es un hecho irrefutable.

    Los hombres son iguales desde el año cero, pero las mujeres no; ellas van ganando protagonismo a pasos agigantados. Y esto es algo que asusta y espanta a la hegemonía masculina, porque, a veces, no sabe cómo afrontarlo, ni por supuesto digerirlo. Entonces es cuando ellas se aprovechan de la flaqueza masculina y si son medianamente listas, arremeten con fuerza, aunque más por derrumbar una supremacía que por realizarse en la misma escala, ya que esa fuerza va más encaminada a acabar con el mito, o con el propósito de arrinconarlo, y contra más arrinconado, mejor.

    Los hombres, en sus mieles románticas y probablemente con “otras intenciones”, son capaces de decir a las mujeres que lo que más les atraen de ellas es su belleza, su tolerancia, su ternura…, pero si aparecen en su vida unas buenas tetas en un torneado palmito, pierde autenticidad su dicho, a la vez que les entran una especie de parálisis súbita, pero sólo en la boca, que no en los pies, porque estos se beben los vientos por ir en busca y captura de su “media naranja”; “media naranja” que es cuando se doctora con Cum Laude, y “media naranja” que capta todo y que toma buena nota de… “quien las da, las toma”.

    Es muy reconocido por los propios hombres que las mujeres están más capacitadas para ser esposas y madres, que ellos para esposos y padres, porque, por lo general, son indecisos y torpes en asuntos caseros y no se atreven a tomar las riendas del carro. En cambio, las mujeres sí se permiten hacer críticas mientras no se ven respaldada en las tareas cotidianas (fregar, barrer, cambiar pañales…), siempre, lógicamente, que los hombres tengan disponibilidad de tiempo sin desatender su trabajo en la calle. Pero si son las mujeres las que trabajan fuera de casa, las críticas se convierten, como por magia, en la exigencia por excelencia, sobre todo si ellos no hacen propósito de enmienda, relativo a que deben colaborar por amor, además de por obligación.

    Pero también hay en los hombres cosas que no les gustan de las mujeres. Verbigracia: les dicen que Graham Bell inventó el teléfono con la idea de que sirviera para acortar distancias, no para alargar facturas. Les advierten que no se pongan tanto potingue a la hora de ir a la cama, porque les da la impresión de que están acostados con una momia. Les hacen ver que no sean tan agresivas en sus órdenes dictatoriales, sobre las obligaciones que deben cumplir. Les piden más entrega en el terreno sexual, y no que siempre disparen los mismos achaques. Les sugieren que no entre tanto a trapo, acerca de la ropa que deben ponerse, a la vez que les recuerdan que presten más atención a las propias, que a veces son estrafalarias o muy fuera de moda.

    Mucho de lo expuesto va encaminado a que hay hombres, y también mujeres, que todo hay que decirlo, que aman el amor por encima de todo y, en todo caso y para esto, no se paren en opiniones ajenas. Y esto es una convicción generalizada en la sociedad actual, porque todo tipo de influencia exterior, aunque a veces no queramos reconocerlo, prospera con una fuerza y una persuasión inusitadas. Y ocurre, más que nada, por la inmadurez a la hora de consolidar una relación, con casamiento o sin él, pero con todos los requisitos necesarios. Sin embargo, nada de esto desvirtúa la evidencia.

    No obstante todo lo anterior expuesto, mientras sigan habiendo hombres y mujeres que alardean de ser acaparadores de buenos adjetivos, ganchos demoledores, portentos de encanto, además de que no se entiendan, porque buscan objetivos distintos, que no impere el amor por encima de todo, que dejen de ejercer las buenas formas… siempre habrán más diferencias entre los hombres y las mujeres de las que caben esperar. El sexo, literalmente hablando, es sólo un excelente incentivo para avivar una relación, pero son el amor, la amistad, la comprensión, la ternura y la tolerancia lo que consolida una unión. Lo contrario, es confundir y confundirse; o mejor dicho, tratar de hacerlo.

    Esto es lo que ocurre si las cosas no van bien...

    pareja-discutiendo.jpg


    Y esto, tras las furiosas tempestades...

    [IMG]http://erase_una_vez.blogia.com/upload/romeo_julieta.jpg[/IMG]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La conquistadora conquistada o el polvo del siglo


    Esta es la historia, señores,
    de una bella pero perversa mujer,
    que disfrutaba causando dolores,
    para sólo disfrutar de sexual placer.

    En sus diarias conquistas,
    lo mismo le daba solteros que casados,
    pero a los que su perversidad le echaba la vista,
    eran a aquellos que estaban “atados”.

    En su tertulia de siempre,
    presumía la tía de “devoradora”,
    hasta que un día del mes de… diciembre,
    su destino no tuvo demora.

    Sus hazañas la hacían hartible,
    por su seguridad en sí misma,
    pero ése día “pescó” a un hombre increíble,
    dando pie a sus grandes enigmas.

    Lo acechaba sin parar,
    pero él, muy al loro y muy astuto,
    se había percatado, y sólo era cosa de esperar,
    pues el encuentro, en cuestión de minutos,
    estaba más que cantado.

    Empero, resultó ser ese hombre
    un afamado experto en “sones cameros”,
    y a Gilda la rebeló su renombre
    y comenzó a ronear con el caballero.

    El “pikolín”, que andaba al loro,
    caló al instante a la “tía güena”,
    pero su hogar era aún su único tesoro
    y recelaba entrar en escena.
    Él pasaba por momentos amargos,
    porque en su “parienta”, Casilda, no hallaba calor,
    pero Gilda, deseosa, lo sacó de su letargo
    y lo invitó a una noche de amor.

    La gachona era rubia, guapa y bien hecha,
    y chuleaba de atribuciones,
    y el gachó, moreno, ojazos, “bien calzado” y buena percha,
    que tampoco eran pocas razones.

    La rubia celebró su buen gusto,
    enganchando con ciencia a su pesca,
    y un mal día, pero en el sitio justo,
    se abalanzó con vehemencia a su presa.

    El moreno pensó en el placer
    con semejante e imponente bombón,
    pero todavía recordaba a su mujer
    y a los años que con ella estuvo a partir un piñón.

    Pero ahuyentó a su conciencia
    y se abandonó al encanto de Gilda.
    Y ya sin nostalgia, pero con enorme impaciencia,
    buscó sensaciones en “su nueva Casilda”.

    Si la chavala era de “piquito divino”,
    el chaval no le andaba a la zaga.
    Y ese día de fiesta y de vino,
    “coincidió total” con la pava.

    LOS RECUERDOS VALEN MUY POCO
    SI SE ESTÁ EN PASIONES JUGOSAS.
    PERO SI EMPIEZAN A COMER EL COCO,
    JAMÁS SALDRÁN BIEN LAS COSAS.

    Ahora, otrora Y por cojones hay que hacer dos reflexiones:

    ¿POR QUÉ TANTA FUERZA EN ESAS MUJERES,
    QUE POR MÁS QUE UNO SE RESISTA,
    CASI TODOS CAEN EN SUS REDES,
    Y MUCHOS NO LAS PIERDEN DE VISTA?

    ¿QUÉ COÑO PASA, EN GENERAL,
    QUE EL SEXO DÉBIL ACABA MANDANDO,
    Y EN TODA COMPLICACIÓN MUNDIAL,
    SIEMPRE HAY UN TETE POR AHÍ DANZANDO?
    Y LA VERDAD ES QUE NO SE LE BUSCA REMEDIO,
    PUES, POR OVARIOS, SIGUEN DE POR MEDIO.

    Continúo con este “menúo” dúo.

    Pero como es de hombre de “eso” no hablar,
    se juró para sí que iba a callar.
    Sólo rememoró la coincidencia
    con la dama de sexo caliente,
    y con clase y no menos sapiencia,
    musitaba así, entre dientes:

    y se decía, sobrio, cual tenorio de hoy en día:

    Mi cuerpo fue su porfía,
    y el tesón de todo su empeño;
    me miró, como sólo ella sabía,
    y me erigió en su único dueño.

    Mis palabras, mi solvencia y…
    favorecieron el empezar
    dando paso al beso y la esencia, ¡sí!,
    con las ansias que cabían esperar.

    Su suficiencia la aparcó por unos instantes,
    y pasó a estudiar, poco a poco, mi cuerpo.
    Después, me provocó con su palmito insultante
    que daría salud hasta a un muerto.

    Simuló beberse el sol,
    para luego darme su aliento.
    Y me besó con tanta pasión
    que le dio fogor a mi cuerpo.

    MI HOMBRÍA LE QUITÓ SU FRÍO, TANTO
    QUE, DE REPENTE, SE VOLVIÓ COMO LOCA.
    Y LE ENTRARON TIRITEOS DE ESPANTO,
    PERO NO PORQUE ESTUVIERA SIN ROPA.

    Nuestros cuerpos se fundieron,
    y pasó lo que tenía que pasar,
    que ellos solos “se entendieron”.
    Pero yo, sobre eso, prometí no hablar.

    Y con mi entrega y su loca pasión,
    el éxtasis no se hizo esperar.
    Pero, después, no me dijo ni adiós.
    Más yo, muy en hombre,
    ni le pregunté ni la quise parar.

    En sus prisas por abandonarme,
    se le cayó su “gran lista ligona”,
    que al leerla, hasta pude asustarme:
    “¡con su edad, qué tía más pendona!

    Comprendí, entonces, que era una tipa viciosa,
    que disfrutaba poniendo detalles:
    edad, “tamaño”, y otras cosas,
    en hoteles, en discos, en autos en la calle…

    Pero algo muy fuerte le pasó ese día,
    que su orgullo trató de ocultar,
    y aunque la historia era más suya que mía,
    también yo sentí cantidad.

    Confusa vivió la ocasión,
    como con nervios y a falta de mando,
    pues más que irse, se escapó,
    sin saber qué le estaba pasando.

    Corrió, vehemente, hasta su casa,
    y ya allí, se refugió repasando conquistas.
    Pero con una tila, en enorme taza,
    y sin ganas de nada, ni pizca.

    Al otro día, en su ambiente, contó su versión:
    “¡con este van…, ni se sabe!”.
    Pero la voz tremenda de su corazón
    le decía: “¡Gilda, está perdiendo la llave!”.

    Dichosa, pero con rabia,
    Impaciente, buscó una razón.
    Es que se creía que sólo ella tenía labia,
    pero esta vez se la jugó su corazón.

    Su conciencia le fue sincera,
    y le preguntó en forma instantánea:
    “¿hay salsa más verdadera
    que una pasión espontánea,
    de atracción simultánea,
    aunque para ti sea la primera?”.

    Pero, por mor, de su soberbia, su altanería
    y por no dejar a su corazón amar,
    me vilipendió cuestionando mi hombría,
    jurándose que conmigo “no habría más”.

    Y con su orgullo y su lucha interior,
    solamente consiguió hacerse más daño,
    cuyo salpicó a todo, incluso hasta a mi honor,
    aduciendo que ese día “sólo fui un apaño”.

    Y como seguía así, sin hablar por derecho,
    empeñada en su chuleo dañino,
    pensaría que yo estaba maltrecho,
    y, por eso, reanudó su torpe camino.

    Lo primero que hizo la despechada muchacha
    fue darme en la cara con otros,
    ignorando la “taimada” vivaracha
    que de vuelta viene mi moto.

    Su dañina forma de ser
    está entre la duda, el odio y el olvido,
    pero si pensara en mi amor, tal vez,
    se le encogería el ombligo.

    Más, notando mi indiferencia,
    se “atacó” sola, colérica y perdida.
    ¿Pero dónde está la sapiencia
    en esta nenita de vagina encendida?

    Y, aun sabiendo su verdad,
    se "encoñó" en informar a mi pareja,
    sin importarle su fría maldad
    y merodeando de cerca mi acera.

    Al fin, como todo le salió mal,
    reconoció que no jugó limpio,
    y a su conciencia quiso disculpar
    “aduciendo que lo nuestro había sido lindo”.

    Hasta con mala leche quería ganar,
    y trató, de nuevo, conquistarme,
    pero olvidó que algo hizo fatal:
    el intentar no dejar levantarme.

    ¡Cuántos fallos tontos y absurdos!
    ¡Pero si el camino más corto es el recto!
    ¿Me tomaría por un hombre memo y burdo?
    ¿Pensaría que yo vivo de esto?

    Por una necesidad de amor,
    intenté con cuerpo y con alma
    buscar mi ideal relación.
    Pero, para esto, se necesita calma.

    Me arriesgué, aun mi casa “con luz”,
    a amarla porque me daba vida,
    pero por su guasa, sus burlas y su pus,
    ahora no la quiero ni como “querida”.

    La verdad es que me llegué a enamorar,
    pero como ella no quiso valorarlo,
    ahora sólo está para llorar y pensar:
    “¿cómo, cuándo, dónde recuperarlo?”.

    Me cuenta que, en su desazón y soledad,
    ha intentado de nuevo buscarme,
    y aunque mi decisión lucha por olvidar.
    ella no puede evitar recordarme.

    Me dicen que desea la muerte,
    si no logra mi amor, aun compartido,
    porque nunca sintió algo tan fuerte,
    poniendo a su amor de testigo,
    y si no, proponer a la suerte,
    que, al menos, seamos amigos.

    ¡No! Y que cambie de forma de ser,
    porque así se lo demanda su sino,
    y yo aseguro que con ella jamás “renovaré”,
    ¡lo juro por mis muertos divinos!

    ¡Cómo han cambiado las cosas a jodidas:
    ayer, la bella Gilda, no tenía pena,
    pero hoy su karma orgullosa está hundida,
    y yo he sido su principal condena!

    En el andar se ven “los cristales”,
    y, si es falso el camino trazado,
    reincidir sólo son puñales,
    conviniendo de un rumbo cambiado.

    Yo no quisiera presumir,
    pero ni siquiera quiero oír su voz.
    ¿Quién le iba a ella decir
    que unos ojos que un día se burlaron,
    ahora lloran de lleno por mí
    porque en mi amor no repararon?

    Cuando ahora tropiezo con gente así,
    mis dudas son pequeñas y escasas,
    pues no merece la pena sufrir,
    por eso, trataré de recuperar mi casa.

    La conclusión es de cajón

    En la vida se presentan sorpresas constantes,
    y tocante al amor, a veces, no sabemos acertar.
    ¿Pero de qué y para qué sirve que estemos distantes
    si el amor por lo nuestro es de esos de verdad?

    Si te afanas en una relación,
    por esos mundos de Dios,
    y lo que “encuentras” lo encuentra cualquiera
    recapacita sobre el puro y sincero amor
    que mantuviste con tu leal compañera.
    Porque la mujer ideal de cama
    es la que se halla mientras es de día,
    sin influencias y sin nada de ojana,
    que conocerla y tratarla es la mejor de las guías.
    Y si te dominan y corroen las dudas,
    Procura que la que halles te reciba con su alma desnuda.

    El objetivo en estos trances
    debe ceñirse a “lo físico”,
    con clase, pero sin rollos de alcance.
    y convendría escuchar a tu espíritu
    si se desea un serio romance,
    y no ir por la vida de “típico”.

    Si tu espejo refleja raras apariencias,
    lávalo pronto y deprisa,
    pues de nada sirve tu sapiencia
    si el amor lo afrontas con picias.

    La experiencia es la mayor de las ciencias,
    pero nunca otorga clemencia
    si ve que hay tendencias
    a “negras” turbulencias.

    Si lo que te llega te gusta,
    pero no es recomendable,
    déjalo pasar, porque asusta
    la alta tensión de ese cable.

    Esta moraleja es una de las más viejas

    Siempre hay que ser noble y cabal,
    porque el sabor que estas cosas deja
    es muy amargo para poderlo endulzar.

    PARA QUE LA ESENCIA VERDE DE LA MORA
    HAGA DESAPARECER LA MANCHA, SIN MANCHAR,
    LA NUEVA Y REVULSIVA MEDICINA IMPOSTORA
    TIENE QUE SER MUCHO MÁS EFICAZ
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La 'malagente'

    Una característica ineludible de la 'malagente' es que rechaza de plano toda clase de intenciones sanas, así como la capacidad para ponerse en el lugar de la buena gente, a la que ataca sin que ésta sepa el por qué de tanta animadversión. Busca en forma encarnizada entrar en su mente para poder imaginar lo que piensa. Pero, como 'lista' que es, hay algo que sabe, y lo sabe muy bien: 'nunca podrá llegar a igualar a la buena gente, ni mucho menos superar sus altos niveles de calidad'.

    La 'malagente', desde la creación del mundo, es un como una especie de virus; puede relacionarse, pero siempre viendo a la buena gente como objeto; es decir, a su sui géneris particular trata de desposeerla de los atributos de persona para valorarla como cosa. Es gente perversa que se refugia y se regodea en la soledad por si se sienten vigiladas sus perniciosas maniobras. Además, esta gente _que por desgracia no está en peligro de extinción_ es insensible al dolor físico y moral y nunca adquiere miedos condicionados, como el miedo a la desaprobación social o al de la humillación; miedos que podrían tratar de enderezar su erróneo comportamiento y a su vez le darían un sentido real del bien y del mal.

    La 'malagante' es una ralea que no simpatiza ni empatiza con nadie, en ningún momento de su vida, a no ser que se vista de piel de cordero porque tenga en su punto de mira a alguien o algo a quien atacar. No siente remordimientos por sus malolientes fechorías. Utiliza a sus presas solamente para lograr sus objetivos: 'el placer de sus malas acciones'. Se fabrica sus códigos de conducta, por tanto sólo siente culpa por infringir su propio reglamento. Casi en forma de delirio, le satisface adquirir necesidades extravagantes y formas atípicas de satisfacerlas, además de auto complacencia. Esta gentuza posee un marcado egocentrismo, cuyo la lleva a estar permanentemente en alerta para creerse y convencerse de que siempre está por encima de los demás.

    Desde luego, hay que ver la 'trabajera' que se toman ciertas 'personas' por no trabajar decentemente.

    CABRON.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La Sencillez

    Una de las cualidades más difíciles de desarrollar es la Sencillez, pero desde todos los frentes nos animan a que seamos lo contrario. Por desgracia, pertenecemos a una sociedad en la que, necesariamente, tenemos que ser ‘algo’, puesto que nos catalogan en función de unas tablas sociales. En cada actuación está patente la competitividad.

    El hecho de no poseer un sello que nos haga ser más en todos, nos condena a ser parte de la masa, al anonimato. Resulta difícil ser sencillo porque las reglas de juego de nuestra sociedad nos obligan a no serlo, lo que nos aboca al borreguismo. Sin que esto quiera decir que la Sencillez no sea una de las cualidades más ricas y más gratificantes que puedan tener los humanos.

    a1cdd703889e4f37b197fafb7ed80d48.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2015
    La Tolerancia

    Defino la Tolerancia como el respeto que debemos tener hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque no coincidan con las nuestras. Todas las personas somos diferentes, pues además de no ser iguales, tampoco pensamos de la misma manera.

    La convicción de que nadie tiene la verdad absoluta es la base de la apertura y la generosidad que supone ser tolerante. Sin tolerancia, la democracia es un engaño; la intolerancia lleva directamente al totalitarismo. Una sociedad plural descansa en el reconocimiento de las diferencias, de la diversidad de formas y costumbres de vida.
    Las personas que toleran tienen más fácil las negociaciones debido a que buscan la armonía.

    Lo primero que tenemos que ser es persona y después demostrarlo. Existen movimientos uniformistas que pretenden que todos pensemos y actuemos de la misma forma; tratan de influir para que nuestros hábitos de consumo sean iguales o semejantes a los suyos e incluso para que vistamos el mismo ropaje o parecido.

    Si nos relacionamos con otras personas, se hace sumamente necesario que seamos tolerantes; debemos esforzarnos para tratar de comprendernos. Ello nos llevará a la posibilidad de poder cotejar los distintos puntos de vista, pero en total armonía.

    tolerancia4.gif
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]

    Una familia más a la calle
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    Como un falso Cristo esperando a los romanos en el huerto Getsemaní, así me siento ahora mientras cuento con desespero cada segundo que resta para mi propio vía crucis. Al igual que Jesús, también yo sé a qué hora van a llegar mis captores, pero no para prenderme y llevarme ante Caifás, vienen para cobrar la deuda de la hipoteca que contraje y que no he podido ni podré pagar nunca porque estoy en el Paro desde hace años, sin ningún viso de solución. Vienen a quitarnos el único bien material que tenemos y que tan celosamente hemos ido equipando: nuestro humilde piso. Y después de eso, esos señores de toga nos darán una cruz para que carguemos con ella durante toda la vida, en una interminable pasión donde nuestro Gólgota será el mundo real.

    Por fortuna, soy el único que vive despierto en este calvario de huertos siniestros, cruces pesadas, y en realidad así lo prefiero, pues mi mujer y mi hija duermen plácidamente, como si no fuera a pasar nada. Sólo se oye la respiración de la niña y de vez en cuando unas toses. Este horrible frío nos tiene congestionados y se está cebando especialmente con el frágil cuerpo de mi hija. ¿Qué pensará ella de mí, de verme de brazos cruzados y sin poder hacer nada? Yo, que siempre he sido su héroe, su espejo donde mirarse orgullosa, el más fuerte y el que todo lo podía arreglar. Y ahora… ahora no hago sino fallarle ‘¡Ay, mi pobre niña, si supieras la verdad! Sé feliz en tu ignorancia, hija mío. Te quiero’.

    Ahora tengo la impresión de que el techo está cada vez más bajo, tanto que la blanca escayola me parece ya una vaporosa mortaja, que cae lenta sobre mí; y las paredes tiemblan como si estuvieran hechas con adobes de gelatina. Casi las escucho jadear. ¿Vibraban así las ramas de los olivos que rodeaban a Cristo en el huerto de las tinieblas? ¿Respiraban también? El suelo oscilante me hace sentirme un pelele surcando con un flotador las aguas de un mar furioso, o como una espina atravesada en una tráquea que la quiere escupir. ¿Será una espina de mi propia corona? Empero, al abrir los ojos sé que aún no estoy loco, y que tales delirios me los provoca el vértigo que siento al mirar a mi familia y pensar qué será de ella, porque quizá mañana ya no estemos en “nuestra” casa.

    Ya no puedo más con este insalubre INRI, ni con esta congestión que apenas me deja respirar. Necesito dormir. Me tumbo en un hueco al lado de mi María, la niña de mis ojos. ¿Quién le diría a ella, que presumía que su cuarto era como el de una princesa de cuento y lo mostraba siempre con orgullo a sus amiguitas? ¡Ay! ¿Quién le diría que acabaría durmiendo en el salón hacinado junto con sus padres en un colchón sobre el suelo? Si a Cristo le seguían doce apóstoles, a nosotros hace doce días que nos cortaron la luz, y ahora sólo tenemos, para calentarnos, una vieja estufa de butano. Somos demasiadas almas en tan pocos metros.
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]María tose otra vez. Menos mal que tú, mi amada compañera, la abrazas y le das calor; y tengo la certeza de que nos darías calor a los tres juntos si tus brazos nos pudieran abarcar. Aunque nunca te lo diga en voz alta, muchas veces, mientras duermes, como ahora, te miro y pienso que eres un ángel y que te quiero más que a mi propia vida, y todos los días doy gracias a Dios por tu sola existencia. Renunciaste a todo y emprendiste conmigo este proyecto de vida en común, tan ilusionada, como una niña pequeña esperando los regalos en la noche de Reyes. Aunque ahora sean escasos. Pero, ¿qué ilusión te queda ya, amor mío? ¿Ilusión por criar a tu hija en una casa que nos van a quitar mañana? ¿Ilusión de ver cómo se llevan los Servicios Sociales a nuestra hija de nuestro lado, lo mismo que le arrebatan a una pareja de perros su cachorro para luego venderlo en la feria? ¿Ilusión de qué? ¿Ilusión por vivir?

    Un día leí que si las cosas iban mal podían ir peor; y lo he constatado hoy al mirar la estufa y comprobar, horrorizado, que su llama está apagada. Por culpa de la congestión he sido incapaz de oler antes el gas, ni sé durante cuánto tiempo lleva escapándose, aunque intuyo que mucho porque mi cuerpo ya no responde cuando trato de incorporarme, estoy demasiado intoxicado como para reaccionar, como clavado en una cruz invisible que me retiene.
    [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, serif]María hace rato que ha dejado de toser, y se ha quedado dormidita, pero su cuerpecito está helado. Prefiero pensar que duerme, que sueña con los angelitos y que mañana despertará y será todo igual que antes. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Amor mío, ¿sigues ahí? Abrázame, por favor. Trato de moverme para rozar tu pelo por última vez, pero no puedo, mi vida. Dulces sueños.



    [/FONT]
    injusto-drama-desahucios-Callejeros_MDSIMA20111004_0166_5.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]

    POEMA DE AMOR [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]BUSCA MUJER[/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]SIN LÍMITE DE PRIMAVERAS[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]PERO DE POCOS OTOÑOS[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]BUENA COMBATIENTE DE TRISTEZAS[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]APOSTADORA TOTAL A GANAR[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]VACUNADA CONTRA LO IMPOSIBLE[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]IMPRESCINDIBLE SONRISA A BOCA LLENA[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]SE VALORA CAPACIDAD DE CONFIDENCIA[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]ABSTENERSE [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]CORAZONES DE ORO[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]DAMAS DE RESPETABLES COSTUMBRES[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]Y PRINCESAS DE TORNEADAS ALMENAS[/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]

    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]SE OFRECE[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]DESPACHO PROPIO EN ESTOS VERSOS[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]CON VISTAS A UN MAR DE ILUSIONES[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]SIN SUELDO, PERO COMISIONA EN SUEÑOS [/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]INCORPORACIÓN A LA COMPLICIDAD[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]
    [/FONT]
    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]I[/FONT][FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]NTERESADAS ENTRAR SIN LLAMAR
    [/FONT]





    [FONT=Lucida Sans Unicode, sans-serif]blogger-image-813139038.jpg
    [/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]

    Sabía que eras para mí
    [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Recuerdo la suave brisa de aquella noche, recorriendo con pasión tu pelo, tu cara escondida tras él y tu pícara timidez ante lo que en no mucho tiempo iba a suceder. Por primera vez mis ojos penetraron los tuyos, por primera vez nuestras sonrisas vibraron, por primera vez pensé que lo nuestro iba a ser una bella y longeva historia de amor. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]El tiempo, el amigo de la certeza, no dudó en darme esa oportunidad, así que te hice mía. Y allí estaba yo, ante ti, mirándote, intentando tatuar en tus ojos cada latido de mi corazón. Buscaba, siempre con éxito, tu mirada, tu complicidad, tu silencio llamándome. Mi corazón se fundía con el calor que emanaba de mi cuerpo, cuyo se estremecía al ver la forma tan atronadora de la sonrisa que tus labios, cómplices de los míos, dejaba escapar con ese impulso atolondrado de mujer feliz, y, en este caso, con todo lo que te rodeaba. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]El amor no me abandonó, sólo me hizo esperar tras las vestiduras de lo irracional, lo que sin duda sería el inicio de la realidad de mis sueños. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Volví a verte. Tu cuerpo paró mi tiempo. Todo a mi entorno se detenía a cada paso que recorrías acercándote. Temblabas, temblábamos. Sabía que el destino te había puesto otra vez en mi camino. No podía echarme atrás. Debía afrontar todos mis temores y llenar tu alma de cada suspiro enamorado que mis trabadas palabras fuesen capaces de decir. Te sentía cerca, apasionada, enamorada. Quería ver si tu corazón empezaba a latir junto al mío, si tus manos sentían las mías, si tus labios serían capaces de besar los míos. Las risas, las palabras y el vino abrieron la puerta de nuestro camino, juntos. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Iniciamos a amarnos de verdad; te besé, me besaste en una mágica e inolvidable noche. Bailamos y yo sentía tus dulces labios acariciando los míos. Sentía tu pelo envolviendo mi cara. Sentía tu mirada clavada en la mía. Sentía que desde esa día todo iba a salirnos bien: proyectos, ilusiones; unos se abrirían a nuestro paso; otros, atravesarían de dolor nuestras almas, pero juntos superaríamos todo contratiempo, juntos lloraríamos la sinrazón de lo inesperado y la locura de aquello que nos arrebataban. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Llegó el día en que la templanza me permitió obtener una explicación de todo lo que me confundía y que a veces inundaba de lágrimas mi alma. Mi vida cambió desde el instante en que te conocí. Arrebaté tu soledad al destino: meses, años… No sé qué sorpresas nos tendrá preparada la vida, no sé cuántos obstáculos hallaremos, sólo sé que soy feliz. Este es mi camino. Se cerrarán proyectos y se abrirán otros; lloraremos unos y festejaremos otros, pero algo ha cambiado: ahora recorreré el camino junto a ti, ahora surcarás con tu ternura el camino de los dos. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]En mis recuerdos siempre estará ese día. En mi alma siempre estará esa noche, y juntos siempre estarán conmigo. Porque nos unieron, porque allí viví algunos de los inolvidables momentos a tu lado: un primer te quiero camuflado en la dulzura de lo inesperado, rosas, vinos. Apareciste tres veces en mi camino, desordenaste mis recuerdos... pero yo sabía que el destino te iba preparando para mí. [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Ahora la vida está de nuestro lado. Aprovechémosla. Sigamos con fuerza e ilusión todo aquello que se nos presente. Lo mismo que hicimos cuando nuestros corazones coincidieron en aquella cálida e inolvidable noche de verano…

    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]c202515bd1da8acbe0a3ba87071daf70.jpg[/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    Este escrito lo hice a raíz del horrible asesinato que se produjo en Nueva York, llevado a cabo por los terroristas de Al Qaeda con su jefe al mando, Bin Ladem.

    Curiosamente, a los pocos días del aquel siniestro, 11 de septiembre del 2001, una empresa comercial de Nueva York, dedicada al suministro de accesorios para la aviación, lanzó al mercado un paracaídas con las características de fabricación idóneas para estos casos. Lo que me hizo pensar que en vez de relatar el suceso, tendría que haberme dedicado a buscar un patrocinador para mi idea.
    _______________________________________________________




    Paracaídas para rascacielos


    Toda noticia sobre el atentado terrorista contra las Torres Gemelas Word Trade Center, de Manhattan, atentado contra la humanidad, en definitiva, resulta ya harto sabida, habidas cuentas de tanta reiteración, oída, vista y leída, en los diferentes medios.

    Pero, dentro de mi consternación, lo que más me ha impresionado y conmovido, con un horror especial, han sido las llamadas de socorro lanzadas por un buen número de personas, moviendo los brazos reiteradamente desde las ventanas de las torres y suplicando con desesperación que acudieran en su auxilio. Y en el peor de los caso, se ha podido ver a muchas de ellas arrojarse al espacio, como única pero macabra solución.

    Todo el mundo tenido la ocasión de ver y oír las opiniones de distintos expertos, simultáneamente con la transmisión del ocaso en directo de la cadena televisiva estadounidense CNN: arquitectos, controladores aéreos, pilotos de aviación, médicos, enfermeras, psicólogos, bomberos… Pero no he oído decir a ninguno de estos profesionales algo que es tan simple, que sólo su simpleza es lo que, quizás, lo haya hecho pasar desapercibido. Me estoy refiriendo a la Deifica posibilidad de haber podido evacuar a tanta gente desdichada.

    Teniendo en cuenta que los técnicos en esta materia afirman que las escaleras de servicios en estos edificios no se instalan más allá de las séptimas plantas, y, consecuentemente, no pueden acceder a las otras superiores las unidades de socorro (excepto por las escaleras convencionales, pero con el inconveniente de no poder contar con los medios necesarios), se me ha ocurrido pensar que por qué no se han previsto en cada planta, en cantidades sobrantes, paracaídas adecuados…

    Ignoro cuál es la longitud de caída idónea para que se abra un paracaídas convencional, pero, en este caso, casi quinientos metros, me parece suficiente. No obstante, creo que esto debe ser pecataminuta para los avances de la tecnología de hoy en día, ya que doctores tiene la iglesia, y más, precisamente, en USA.

    Quiero decir que no debe ser difícil estudiar, si es que no está estudiado ya, un paracaídas sencillo. Entiéndase un salvavidas que pueda ser manipulado incluso por niños de ocho o diez años, y para niños más pequeños, que hayan disponibles otros, a manejar por adultos, que a su vez puedan portar a ésos niños, bien atados a ellos mediante un resistente y seguro correaje.

    Pero, como neófito que soy en el tema, no sé si es un disparate lo que estoy diciendo, aunque nada contrario al sentido común indica que lo sea.

    Esta idea mía es posible que la haya tenido en mente algún entendido en esto, y es probable que existan inconvenientes técnicos que impiden realizar lo que expongo, que, por supuesto, escapa a mis conocimientos. Pero no deja de ser curioso que ninguna alusión al respecto he visto en televisión, ni escuchado en radio, ni leído en prensa.

    Termino ya, no sin antes dar mi pésame al pueblo norteamericano, a la vez que dejo caer este dato, que no es más que la impotencia azucarada por el ingenio.
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]FC Barcelona[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Enhorabuena a todos los culés. Lograr lo que ha logrado en fútbol en el 2015 este club, no es normal. Es más, diría que casi imposible. Pero, el 'pero' matizador, todos los que somos y nos sentimos españoles no estamos plenamente felices. Y me explico: sin poder evitarlo, mezclamos la política con el fútbol, y como en la región catalana, más concretamente en Barcelona, siguen reivindicando insistentemente su separación de ESPAÑA, todos los que lamentamos este proceder nos encontramos remisos en nuestras valoraciones.[/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Es penoso que a los que nos gusta este deporte no podamos decir, voz en grito, que el mejor equipo de fútbol del mundo en la actualidad es español, y que se pasea por todos los rincones del planeta ofreciendo un verdadero espectáculo, pero ocultando sus orígenes.[/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Lo que podría ser un despegue deportivo definitivo de ESPAÑA (sólo hay que repasar lo que ha alcanzado en los últimos años en todos los deportes), los logros futbolísticos del FC Barcelona sólo es cuestión de una de sus regiones, de poco más de la mitad de habitantes que Andalucía. Y esto explica lo de 'plenamente felices'.[/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]En todo caso, reitero mis felicitaciones a todos los barcelonistas, con el deseo de que su club no pare ahí. Que siga, que algo de su gloria caerá en ESPAÑA.[/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016

    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Vicente del Bosque[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Nunca se le ha visto llevar jersey de pico. Nunca se ha rapado el pelo, ni ha lucido barba de varios días; jamás se le ha visto aparcar aviones junto a su banquillo, ni encararse con algún técnico rival, ni vacilar a un futbolista contrario escondiéndole el balón. Vicente del Bosque ha sido siempre un tipo normal, con su eterno mostachón, su anorak de plumas en invierno y sus bermudas en verano. Aunque causaba envidia y cuchicheo entre sus compañeros cuando iba al baño, nadie le ha visto nunca mear colonia.[/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Pero Vicente del Bosque ha ganado el Balón de Oro al mejor entrenador, aunque no se haya formado en La Masía, ni sea hijo futbolístico de Cruyff, Rexach o Van Gaal. Eso sí, Vicente del Bosque ('Vicent del Bosc' en la lengua del país de Guardiola) siempre ha tenido una filosofía, la que aprendió en su equipo de toda la vida, el Real Madrid: humildad en la grandeza.[/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Vicente del Bosque representa el triunfo de los valores de la vieja Ciudad Deportiva, la que fundó Bernabéu cuando no había nacido ni Raúl. En el Real Madrid, Vicente del Bosque aprendió a saber ganar y a saber perder, y también a competir respetando siempre al adversario, aunque parezca que esos valores hayan sido desconocidos en el fútbol hasta que apareció el gurú Johan.[/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]En los campos de tierra de La Castellana, Vicente del Bosque también aprendió a ser educado, sin renunciar a ser ganador, a ser comedido, sin dejar de ser competitivo. A ser bueno no, porque eso lo es desde su nacimiento.[/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Puede que no sea un visionario que haya reinventado el fútbol como Guardiola, puede que no entienda ni la mitad de las flechas en la pizarra con las que entrena Mourinho, pero Vicente del Bosque tiene una virtud, por encima de todas, que convierte el fútbol en lo que realmente es: un deporte donde los protagonistas sólo son los que juegan.[/FONT]



    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]del-bosque2.jpg
    [/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Y sin embargo te quiero[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Mi equipo, el Betis, jamás ha tenido la regularidad que se precisa para estar bien clasificado en una competición. Mi equipo, el Betis, jamás ha sido de una trayectoria como para tirar cohetes. Es cierto que mi equipo, el Betis, me ha proporcionado momentos memorables y ha escrito páginas gloriosas en esto del fútbol. Pero mi equipo, el Betis, es, sobre todo y más que nada, un sentimiento, una filosofía, una luz, una forma de vida, por encima de éxitos y fracasos. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Y en esto consiste el privilegio, representado en don y gracia, de ser bético. Pero ahora le falta luz, y sin ella, obviamente, está apagado. Y para recuperar esa luz y para purgar sus culpas, quizás sea necesario pasar unos años en el purgatorio de la Segunda; o quizás más abajo. Porque, más abajo, en el infierno de la Tercera, fue donde fraguó su símbolo: 'el Manquepierda'. ¡Qué tiempos aquéllos! Y si mi equipo, el Betis, quiere volver a ser lo que era, es crucial que se produzca una catarsis, para luego covertirse en Ave Fenix. Obligatoriamente tiene que morir para renacer y encontrarse consigo mismo, y así recobrar su propia identidad: 'saber de dónde viene y adónde quiere llegar'. Y los béticos, tenemos que ahondar en nuestro corazón verde, a la vez que preguntarnos qué queremos hacer con nuestra vida verde…[/FONT]



    [FONT=Eras Medium ITC, serif]t_betis_escudo-7178490.png
    [/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]"La azul" puede que sea corrupta[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Mucho cuesta practicar austeridad y vivir con recortes, que es lo que nos ordenan esos que nos gobiernan. Y más cuando ves que hay corruptelas, incluso en las mismas entrañas de la Casa Real. El caso Nóos ha dejado bastante fastidiado a todo el mundo. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Los presuntos delitos de prevaricación, malversación y fraude a mano llena, de los que va a ser juzgado el cuñado del Rey, Iñaki Urdangarín, podrían dejar de ser presuntos en pocos meses, por lo que vamos sabiendo, para dar paso a un escándalo mayúsculo, sin precedentes en la Monarquía española. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Justos hay que vaticinan que el otrora balonmanista y ahora Duque de Palma, podría dar con sus huesos en la cárcel. Por no hablar de lo mucho que salpicará a su esposa, la Infanta Cristina; que, ésta, a ver cómo torea este toro habiendo sido directora de ése 'Instituto-Tete de la Bernarda', en el mismo periodo en que se produjeron los hechos. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Difícil lo tienen ambos si pretenden refugiarse en la inocencia.[/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Del orgullo de Rumasa a la [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]inverecundia de Nueva Rumasa[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Escrito póstumo para Don José María Ruíz Mateos[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Qué pena, don José María. Qué rabia, don José María. Qué dolor, don José María. Y yo que le había tenido siempre por un ídolo, un modelo a seguir. Pero, ahora, el indecente proceder de su Nueva Rumasa, en contra de gente honrada, me ha defraudado. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Y como todo hay que decirlo, para que nada quede en el tintero, estoy seguro que me van a doler las más que probables risas que soltará su enemigo íntimo, don Miguel Boyer, esté dónde esté. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]¿Por qué este desliz, don José María? ¿Qué le indujo a ello, don José María? ¿Por qué ha caído en lo mismo que en su día, injustamente, le tachaban, don José María? ¿A cuento de qué estafas a su ya muy avanzada edad, don José María? ¿Por qué lo han consentido sus hijos y los ejecutivos de esa empresa, don José María? ¿O es que ha sido cosa de ellos, don José María? Si es así, le justifico a medias, pero de alguna manera está usted implicado hasta las trancas, tirando por la borda una brillantísima trayectoria de honradez, honestidad, trabajo, buen hacer y constancia. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Además de todos los daños y todos los perjuicios causados, ha llevado usted la tristeza a todas las colmenas…[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Aún todo eso, descanse en paz, don José María[/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Esto es para usted, catalanito Piqué[/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Que el FC Barcelona está politizado, hace tiempo que se sabe, y que es escuela de separatistas con un gran tirón mediático, también. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Qué se puede decir de un club cuyo anterior presidente, Laporta, es un despreciable y que entre sus numerosos ardides se ha beneficiado de su cargo para entrar en la política como independista. Lo que no entiendo es que si el club, sus responsables y sus jugadores no se sienten y consideran españoles, por qué siguen en nuestra liga y en nuestra copa, y no se van a un país que soporte sus desplantes, como mínimo, groseros. De no ser así, el presidente del FC Barcelona debe hacer un comunicado que diga que la entidad no se hace responsable de las declaraciones de sus futbolistas. Ya estamos hartos de comprobar que la política está dominando al fútbol y que de continuar así, las confrontaciones pueden llegar hasta verter sangre, y no como esos casos de ciertos grupúsculos, apoyados por el club, sino verdaderos enfrentamientos cainítas. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Hace mucho ya que el fútbol ha dejado de ser un deporte, entre otras cosas porque los clubs incitan al desprecio, no ya sólo a otros clubs, sino a cualquier ciudad española, incluso a la propia ESPAÑA, como ha sucedido en este caso con el futbolista del FC Barcelona, Piqué, que debe ser amonestado por las palabras que pronunció en el interior del estadio Santiago Bernabéu: "os vamos a ganar la liga, españolitos, que os den y también vamos a ganar la copla de vuestro Rey". Esto no tiene ninguna excusa, además lo dijo en frío, siendo testigos excepcionales sus propios compañeros, un futbolistas del Madrid CF y el equipo arbitral. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]La realidad es de las pocas cosas más poderosas que existen. Se puede comprobar a diario que el dinero no sirve para comprar la educación y el respeto. [/FONT]


    [FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]Si ese [/FONT][FONT=Eras Medium ITC, sans-serif]catalanito[/FONT][FONT=Eras Medium ITC, sans-serif] no se siente español, al menos, aunque por una vez, sea decente y honesto y renuncie a vestir la camiseta del equipo nacional, que es prenda exclusivamente para hombres, en todos los sentidos. Pero, claro, le resultará difícil de hacer porque tendrá que renunciar a pingües dividendos de primas, incentivos y otros, y ante Don Din, ni decencia, ni honestidad, ni radicalismos, ni leches...[/FONT]
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    autoestima.jpg
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    Indicios que indican que urge sexo




    Dicen que cuando se tiene una vida sexual activa, la gente de tu alrededor lo nota, y que cuando es escasa o nula, también.

    Quienes están satisfechos sexualmente muestran y demuestran un buen humor, a la vez que provocan cierta atracción en los que no lo tienen. Por contra, quienes, por la razón que sea, no tienen una vida sexual más o menos activa, su estado de ánimo es generalmente volátil.

    Tener una buena actividad sexual mejora el sistema inmunológico, lo que previene de enfermedades, como por ejemplo la gripe. Esto quiere decir que para sentirse uno bien, debe tener sexo, como mínimo una o dos veces a la semana. Si no es así, puede sufrir algunos trastornos, como estos que siguen:

    Fantasías diurnas

    Todos fantaseamos y soñamos con las prácticas sexuales que nos gustarían hacer; sin embargo, estas representaciones mentales, creadas por nuestro inconsciente, generalmente se presentan durante las noches. Pero si se hacen más frecuentes y a distintas horas del día, tal vez sea porque nuestro cuerpo necesita sexo.

    Mal humor

    Cualquier cosa nos exaspera, especialmente si vemos demostraciones de amor, deseo y pasión en otras personas.

    Pensamientos sexuales frecuentes

    Cuando deseamos una cosa se piensa en ella con regularidad; es más, se convierte en un objetivo, en una necesidad que, al cumplirla, nos libera. Si tenemos muchos pensamientos sexuales, es hora de que nos planteemos... ¿cuándo fue la última vez que practiqué sexo?

    Atracción sexual

    Surge de un trío de ingredientes porque obedece a aspectos neurobiológigos, cognitivos y afectivos, y lo complementan factores internos y externos. Pero cuando sentimos una atracción por alguien, que antes ni mirábamos, puede se una señal de que nuestro deseo sexual aumenta. Eso quiere decir que si ese alguien, no tan agraciado para nosotros, se convierte de repente en un ser irresistible, es una llamada de alerta para decirnos que necesitamos sexo con urgencia.

    Masturbación

    Esta es una práctica que permite la autoexploración y el autoerotismo, pero también sirve como un escape a una tensión sexual, la cual en ocasiones puede ser difícil de olvidar y desahogar con una pareja. No obstante, la masturbación se convierte para muchas personas en un consuelo.





    Buscar la estimulación sexual

    La excitación se entiende como la primera parte de la respuesta al sexo, sea conseguida a través del tacto o la vista. Esta sensación es placentera, pero cuando se busca de manera regular, delata que el deseo sexual se está incrementando.

    ¿Vacaciones? ¡Nos toca!

    Cuando se acercan las vacaciones, ésa frase siempre se oye en distintos lados; todos aquellas personas que tienen pareja saben que dispondrán de tiempo libre para su intimidad; sin embargo, si alguien lleva varios meses sin decir... ¡hoy me toca!, es una señal inequívoca de que está poco menos que desesperado.

    El cuidado íntimo

    Cuando se tiene y se mantiene una vida sexual activa, surge la preocupación por la apariencia, para que sea impecable, y esto incluye la zona de los genitales: tratan de que todo allí abajo esté perfectamente limpio, incluso hay quienes se depilan, se recortan el vello... para mantener la zona impoluta, pero cuando saben que no va a haber sexo, simplemente estos cuidados desaparecen.
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII
    editado enero 2016
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]¡Joder, qué chasco![/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]
    [/FONT]

    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Después de un largo y fatigoso jornada de trabajo en casa, el aperreo con los niños, los colegios, la cocina, la lavadora, la plancha... y el trabajo fuera de casa, se fue a darse una ducha calentita para tratar de descansar y de coger pronto el sueño. Sin embargo, todavía le quedaban fuerzas para pensar y pensó con cierta nostalgia en sus remotos y además escasos encuentros sexuales.[/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif] [/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif]

    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Pasados unos minutos, medio dormida ya en su cama, oyó la llave en la cerradura. Era su marido, que de inmediato pasó al dormitorio, le dio un beso en la mejilla y luego se empijamó, pasando después a meterse en la cama. Ella sintió cómo la acariciaba recorriendo la periferia de su cuerpo, que reaccionaba por segundos con las caricias que le provocaban espasmos ininterrumpidos de pasión.[/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif] [/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif]

    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]Él manoseó cada mano de ella, llegando atrevidamente hasta las redondeces y las curvas más íntimas de su cuerpo. Ella ardía entera y jadeaba deseosa al sentir que sus piernas eran abruptamente levantadas. Pensó, con una deliciosa sonrisa en los labios, que la pasión perdida había regresado y le encantaba la idea de volver a ver cómo su hombre posaba sobre ella todo su peso.[/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif] [/FONT][FONT=Eras Medium ITC, serif]

    [/FONT]
    [FONT=Eras Medium ITC, serif]La volvía loca sentir en su cuello el aliento cálido de su macho. Entonces, se preparó, levantó las caderas, separó las piernas y se dispuso a ser tomada, cuando, de pronto, él soltó las piernas, se giró sobre sí mismo y se acomodó en su lado de la cama. Ella, asombrada y respirando hondamente, le preguntó: "¿qué pasó?". Y él respondió: "ya". "¿Ya qué, grandísimo cabrón?". "Ya duérmete, cariño. Ya encontré el mando de la TV".[/FONT]
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com